Hola! Nuevo cap!

Les agradezco mucho la espera y el apoyo personal y a la historia. Dejo las notas largas para el final.

Solo añadiré una pequeña. Utilizare el recurso de los flashback en italica.

Advertencia por temas sensibles, se mencionara brevemente el aborto.


Capítulo VI

"Decisiones"


El agua caía cálida sobre el cuerpo de Adora mientras tomaba una ducha, su limpieza era rápida y metódica, realmente no miraba su cuerpo. Era sólo otro proceso que llevar a cabo. Levantó un brazo y después el otro, realizando como siempre, una revisión manual, profesional, de sus senos. Sin descubrir ningún bulto anormal, cerró las llaves y salió del baño.

El día terminó y la estudiante de primer año de medicina suspiró. Bow todavía no regresaba a su casa: el pequeño estudio que compartían. Adora sabía lo mucho que le debía a Bow y a sus padres, con una pequeña sonrisa agradecida, después de su día de locos, se calentó un recipiente de los que Lance y George les mandaban cada semana para que tuvieran comida casera siempre.

Bow, su mejor amigo desde hace al menos siete años, llegó poco después y Adora con gustó lo atendió para que se sentarán a terminar la cena juntos. Bow era simplemente el mejor amigo que cualquier persona pudiera pedir.

El estudio solo tenía una pequeña habitación donde dormía Adora, y afuera, estaba separado por unos libreros y biombos, el espacio personal de Bow. Cada uno tenía su propia mesa escritorio, pero muchas veces compartían la mesa redonda donde comían, pegada a la pared y el refrigerador. Y esta era una de esas veces, hicieron juntos sus tareas.

Bow al siguiente día ya tenía el desayuno listo cuando Adora salió de su habitación y los dos fueron por el último día de la semana. Era complicado y duro, pero Adora se estaba esforzando por mantener su beca de excelencia académica. Así se sucedían los días.

Adora escuchaba el correteo de Lancer por el pasillo y el otro baño. A veces su hijo se despertaba temprano por sí solo, y le gustaba sorprender a su mamá con alguna tarea hecha. Aunque Adora tuviera que corregirlo después, siempre agradecía a Lancer su trabajo e intención. Para cuando ya tenía que salir a preparar el desayuno, el niño ya estaba vestido y terminando de poner la mesa.

La mamá lo saludó y lo levantó en volandas tan fácil como el padre del niño, y después de decirle lo genial que era que se preparara solo, le recordó que la camisa iba por dentro de los pantalones.

Adora no podía creer lo que estaba viendo.

Los síntomas estaban ahí. Sabía biología. Le aumentó el flujo y le dolían los senos, eso nunca fue parte de su periodo. Y el retraso, por supuesto. Tuvo excelencia en todas sus materias que tenían que ver con el área médica, es decir, le ponía más a empeño a química que a física. Y ya estaba en su tercer semestre de medicina. Sabía que todo estaba correcto. Cuatro diferentes pruebas, marcas y calidad, todas positivas.

Pero no lograba unir los puntos en su centro. En su pecho.

Esto ya había quedado atrás. Bow y ella ya lo hablaron. Quedó como una experiencia más, borrosa, que no iba a alejarlos. Y que no se iba a volver a mencionar.

Un mes después, el destino le demostró que planear es una cosa, y vivir es otra muy distinta.

Adora estaba embarazada.

Sus ojos lo veían, su cerebro lo entendía. Sabía que tenía que hacerse un examen de sangre si no quería ninguna duda. Nada más al azar. Y sin entender que lo estaba conceptualizando, fue a la clínica de la escuela y se hizo el examen. Recibió los resultados, que sólo confirmaron la realidad que ya conocía.

El miedo la embargó.

El miedo a los planes rotos. A que todo lo que había alcanzado, se derrumbara. Y junto al miedo, la ira, la injusticia.

La vida ya era dura y difícil. Adora había hecho todo bien. Era buena, trabajaba, luchaba con principios y siempre estaba dispuesta a tender la mano. No vivía en el odio o en el rencor. Solo cometió un error. ¿Qué la vergüenza y el desazón con su mejor amigo no habían sido suficiente precio a pagar? ¿Una noche donde se permitió disfrutar con sus amigos y las cosas se salieron de control?

Las lágrimas amargas fueron ahogadas por la almohada de Adora esa noche.

En la mañana, Bow no salió con ella porque tenía clase a la primer hora y ella no. Pero ella no salió de la cama.

¿Adora? Hey ¿Estás aquí? —Una voz desapasionada llamó desde la entrada. —Oye, dijiste que tomaríamos el almuerzo juntas —Reclamó sin tacto al encontrarla todavía en la cama.

Adora volvió su mirada a la chica morena de cabello azul, y por primera vez en lo que llevaband de amigas, conoció en su rostro normalmente apático, emoción. Y las lágrimas de nuevo empezaron y se escondió entre sus mantas.

La otra chica dejó caer su mochila sin cuidado. No sabía qué hacer, pero se acercó con duda hasta el bulto gimiente y tembloroso.

¿Adora? Uugh Adora, por favor... Sabes que yo no... —Empezó con incertidumbre. Se sentía tan incómoda. —Yo... Iré a buscar a Bow ¿Sí? Él es mucho mejor para esto que yo. —Y eso provocó que Adora saliera de entre su capullo y tomara de las muñecas a la otra chica.

¡No! ¡No lo puedes traer! —Le gritó para más consternación.

¿Por qué? ¿Qué pasa?

Adora estaba desesperada, despeinada, muy alterada. Ella sólo volvió la vista al suelo de la esquina, donde yacían las pruebas de embarazo y su amiga también lo vio. Era muy obvio, pronto tuvo la respuesta.

No-puede-ser —Dijo casi sin voz.

Mermista... No sé qué hacer —Adora la soltó de las manos y se veía tan pérdida. Mermista se sentó con cuidado a su lado en la cama.

Adora... —Mermista suspiró, tratando de centrarse —¿Estás completamente segura? A veces esas cosas fallan, tal vez...

Ya lo hice —La cortó —Fui a la clínica. —Sonaba tan desanimada. En el pequeño escritorio, pegado a su cama, estaba el sobre roto con la hoja doblada de los resultados del examen de sangre.

Okey —Mermista estaba totalmente como pez fuera del agua. Ella solo sabía analizar las situaciones, tratar de que no le afectaran. Bow era el que sabía hablar de emociones. Y ni mencionar a Seahawk, estaría loco celebrando antes de darse cuenta de cómo se sentía Adora. Solamente le quedaba hacer lo mejor que pudiera —¿Cuánto tiempo tiene?

Tres semanas y media —Respondió la rubia con la seguridad de contar y volver a contar los días.

Bien. Eso es bueno. Tiene poco tiempo —Dijo sin pensar Mermista. Y Adora la volteó a ver tan rápido que el cuello le tronó. —Okey, okey. Disculpa, ¿Entonces ya has decidido que te lo vas a quedar?

¿Que si ya había qué? Los ojos de Adora se abrieron con sorpresa rayana en el estupor y la realización de lo que mencionaba Mermista, como si fuera la solución obvia, lo que cualquiera pensaría en la misma situación. Y tal vez lo fuera.

Pero ella en lo único que pudo pensar era en ella y Bow, con un año en la carrera, en lo injusto de todo. En lo complicado que se volvió la situación. No le había pasado por la mente terminar el embarazo. Justo como lo dijo Mermista, era pronto, ni siquiera un mes. Todavía tenía muchas opciones a la mano. La idea no le había llegado. Y quizás con unas horas más, lo habría hecho, pero Mermista podía ver todo lo que pensaba solo con ver su cara.

Adora... No me escuches. Yo no sé de estas cosas. Tú puedes decidir lo que quieras —Dijo con toda la buena intención que pudo juntar. Adora la miró más tranquila, sopesando las palabras.

Era cierto.

Todavía podía elegir. Podía ahora mismo arrastrar a Mermista a la clínica pública, llenar algunos formularios y esperar porque hubiera un turno disponible o concertar una cita. Tal vez se sentiría mal unos días, como ya lo había estado viviendo, pero todo pasaría.

Podía poner fin a este inconveniente y olvidarse en unos días. Sumergirse de nuevo en la carrera alocada del semestre.

Podía ni siquiera decirle a Bow. Jamás perturbarlo con esto. Ella tenía la última palabra.

Con la consciencia de esta nueva realidad, Adora se calmó. No estaba condenada. Todavía tenía opción.

¿Pero de verdad era tan fácil? ¿Unas pastillas, una intervención menor? ¿Unos días de malestar y sin que valiera la pena molestar a Bow?

La realidad se deformaba, rompía y rearmaba a velocidades vertiginosas según Adora consideraba todas sus opciones. Tenía en sus manos el destino de tres seres, o al menos el de dos, el de ella misma, el de Bow, y la potencialidad del que podría llegar a ser.

¿Todo esto le pasó por la cabeza a quién quiera que la haya dejado en el orfanato?

¿Pensaron en ella como una opción para desechar?

Ella jamás condenaría a nadie por esta decisión. Toda vida debía ser protegida, y deseada. Estaba absolutamente convencida de eso. ¡Estaba estudiando medicina, por todas las estrellas! Quería hacer algo bueno, muchas cosas buenas, marcar la diferencia.

Uno de los problemas de Adora es que jamás pensaba demasiado en el futuro.

Mucho tiempo se había encargado solo de sobrevivir, de un día a la vez, después empezó a creer que podía hacerlo, de verdad lograr algo importante. Cuando conoció a Bow un mundo de sensaciones y sentimientos nuevos se le abrió, porque Lance y George fueron los padres que ella no tuvo. Fueron las personas que le abrieron las puertas de su casa, de sus vidas y de sus corazones. Ella sabía y sentía lo mucho que la amaban.

Quizás algún tendría hijos.

Pero no ahora que toda su energía estaba en terminar su carrera y mantener su beca, porque los Rider ya hacían mucho por ella.

Ante eso solo existía una solución obvia y lógica para su situación.

Pero no podía.

Se preguntaba ahora, en verdad lo hacía, si su progenitor se detuvo por un momento a considerar esta decisión. Para después abandonarla en un orfanato. Los viejos miedos volvieron con toda su fuerza. Ya tenía mucho tiempo que no pensaba en sí misma como abandonada. Lo pensó un segundo más. Quizás la persona que debía cuidarla también estaba en una situación difícil. Quizás también vio la potencialidad de la vida que llevaba en su vientre, y no se atrevió a terminarla.

Quizás la situación difícil no terminó.

Quizás por eso tuvo que escoger, dejarla donde la dejo. No cuidarla.

Pues Adora no haría lo mismo.

Ya no importaba si no era el mejor momento de su vida para quedar embarazada. Quizás nunca lo consideró seriamente una opción, porque ahora... Apenas ahora empezaba a entender que los hombres no le atraían, estaba infinitamente más cómoda con las mujeres, con seres femeninos. Malo que su mejor amigo fuera su última inintencional prueba.

Tanto Bow como ella sabían que esa noche de borrachera, no era más que una mala pasada. Una fiesta que les había desbordado las hormonas y confundido la mente.

Sí, Adora tenía la opción. Podía elegir.

Y eligió cuidar, como a ella no la cuidaron.


Catra despertó al otro día en su cama, se estiró satisfecha mientras sentía el otro cuerpo a su lado. Un ronroneo involuntario se liberó en su pecho. Que bien se sentía compartir calor con alguien más. La mujer de cabello dorado y ligeramente más alta que ella, también se despertó con gusto y perezosamente acarició el abdomen suave y cálido de Catra.

—Buenos días, preciosa —Catra ronroneó en medio del gusto de despertar con otro cuerpo al lado.

—Hey, Astrid —Saludó con gusto. Había sido una noche fantástica.

—¿No me vas a invitar a desayunar? —Pregunto sin ningún ningún pudor la otra mujer.

—Solo si tú eres el postre —Y la magicat se rodó en la cama para terminar sobre su amante de ocasión.

Sin ninguna capa de ropa entre ellas, el calor las llenó rápidamente. Era sábado y Catra no esperaba que Kate le hablara temprano, así que se dedicó a disfrutar.

—Eres fuego, Gatita —Sonrió Astrid.

—No vuelvas a decirme así, o vas a conocer estas garras de modos menos agradables —Catra despreciaba tanto esos motes genéricos. No los aceptaba de cualquier desconocido que pensara que estuviera bien. No recordaba si en la noche la había llamado así, pero ahora ya estaba decidido que no habría ni siquiera desayuno. Pero un orgasmo... Ya estaba muy comprometida con esa pequeña parte del trato como para dejarla pasar.

Cuando intentó que la chica se fuera sin mayor drama, se llevó una conversación incómoda sobre una posible segunda cita junto a la puerta principal. Kate se dio cuenta y después de reírse (en silencio) le pidió a Catra si podía ayudarla con su succionador de leche. La chica morena se incomodó tanto que se disculpó rápidamente y al fin se fue.

—¿Tu succionador de leche, eh? —Preguntó con una ceja levantada.

—No era broma. Tengo aquí cuatro modelos, y sí necesito que me ayudes a escoger uno que no me lastime —Le enseñó Kate, poniéndolos sobre la mesa con mueca divertida. Esta no era la idea de diversión de Catra para un sábado por la mañana y ni siquiera su idea de ser una hermana solidaria.

—Ugh. No pongas esas cosas sobre la mesa donde todos comemos —Kate le lanzó una mirada incrédula —Además ¿Cómo quieres que te ayude con eso? ¿Qué me los pruebe yo? —Dijo Catra con sarcasmo, porque hasta hace unos pocos años no podría decir sinceramente que no sintió envidia del busto más lleno de su hermana. Y acentuó la diferencia sacando el pecho. Kate se rio sin malicia.

—No... Bueno, si quieres puedes ponértelos y decirme cómo los sientes —Seguía riéndose. —Pero solo con verlos puedes decir algo de su calidad, ¿no?

—Creo que esto no me está gustando para nada. —Dijo Catra ya sin la mueca sarcástica.

—Oh, oh. ¡Ya sé! ¿Podrías ir por Adora? O sea, a ver si está —Las orejas de Catra se levantaron y a Kate le gustó y no le gustó esa expresión.

—A-anoche me la encontré cuando iba de salida —Comentó Catra sin en verdad responder.

—¿Ah, sí? ¿Y qué tal?

—Nada. Por fin conocí a su hijo.

—¿Y por eso no quieres que venga, por Lancer?

—Hey, yo no dije eso —Catra se cruzó de brazos y la cola se le agitó.

—Pues que bien, porque también me encanta cuando está Lancer.

—Creo que ya empiezo a entender a Jack... —Murmuró Catra mientras se dirigía a la puerta, pensando vagamente que un short y la playera de tirantes que traía puestos eran un nivel bastante bajo en comparación a su look de la noche previa. Y no quería que Kate tuviera más motivos para molestarla.

—¿Qué dijiste? —Amenazó Kate.

—Lo que bien escuchaste —Gruñó Catra con una sonrisa.

La magicat de orejas negras fue hasta la puerta con el arco y la flecha colgados debajo del ojillo, preguntandose brevemente qué representaban para Adora. A lo mejor solo le gustaban mucho a Lancer. Tocó a la puerta y escuchó levemente.

—Hola, Catra —De nuevo una sonrisa auténtica y no solo amable. Una vez notado el cambio, ya era difícil dejar de verlo.

—Hey, Adora —Se quedaron en silencio unos segundos hasta que Catra entendió que ella seguía teniendo la palabra —Kate quería saber si estabas... Está escogiendo sus eh... succionadores de leche, y yo no soy buena para esas cosas —Sonrió incómoda.

Adora se sonrojó un poco por el repentino tema.

—Voy en un segundo, solo tengo que... — Señaló hacia adentro inciertamente.

—¿Por qué no traes a Lancer? Kate dice que le cae muy bien.

—Okey. Dame unos minutos y estoy con ustedes —Sonrió Adora.

Estaban un poco incómodos porque habían sido invitados de improviso. Adora no esperaba quedarse mucho tiempo, porque ella también estaba justo a punto de preparar el desayuno.

Desde que habían llegado, Catra le había dedicado una sonrisa brillante a Adora, aunque con una disculpa disfrazada también, y Adora se la devolvió, mientras veía que habían sido prácticamente invitados a desayunar. Kate preparaba el desayuno y Lancer se distraía con los libros de dragones que había en la habitación, parte del material didáctico de Kate. Catra intentó conocer mejor a Adora preguntándole por su trabajo.

—¿Entonces cuál es tu área? —Adora no veía ningún peligro ahí y además, estaba Lancer, siempre se relajaba cuando el niño andaba cerca.

—Soy cirujana... Pediatra, en realidad —Dijo Adora con cierta timidez.

Finalmente, Kate sirvió el desayuno y todos se sentaron a la mesa. Catra trató de volver a preguntarle a Adora sobre su trabajo, pero Lancer de verdad estaba animado con los dragones.

El desayuno fue un poco incómodo al principio, pero Adora y Kate lograron que la conversación fluya y armaron un buen vínculo. Adora le preguntó a Kate sobre el embarazo y le contó lo difícil que puede ser pero lo satisfactorio que también es convertirse en madre. Catra notó que Adora era en verdad cálida. Así fue como Catra aprendió que Adora se embarazó mientras estaba estudiando, pero ella se enfocó mucho más en los problemas inherentes al embarazo que en cualquier otra situación, como en lo difícil que debió ser sacar una carrera con un hijo, aún cuando por contexto entendía que tuvo ayuda del padre.

—¿Y cuándo ya nacerán los... bebés? —Adora esperaba que no notaran su duda, no quería ser grosera de ninguna forma con las hermanas magicat.

—Según nuestras cuentas, las 32 semanas son a finales de septiembre y ¡Mira! Catra no es capaz de distinguir una cola de una cabeza pero míralos —La pelirroja estaba presumiendo su ultrasonido, esta vez impreso, y hasta Lancer dejo un momento a los dragones para ver a los cachorritos.

Sin embargo, todos los intentos de Catra por conocer a Adora estaban siendo constantemente interrumpidos por Lancer. Él les contaba todo lo relacionado con los dragones y las motos, pero Adora y Kate lo encontraban divertido y lo dejaban hacer su monólogo. En algún punto, Catra se rindió y empezó a instruir a Lancer sobre verdaderas motos, no como las de motocross. Y Adora poco a poco fue entrando más en la otra plática, hasta volverse el nuevo tema de conversación. Kate se mantuvo firme, compartiendo los recuerdos de Catra cuando empezaron la universidad en Media Luna y solía escaparse para competir.

Adora se preguntó vagamente cuánto llevaba viviendo Kate entonces en Luna Brillante. Cuántos años llevaba casada con Jack. Y que su usual reserva tal vez le estaba privando de una amiga.

Se pasaron un buen rato charlando y riendo hasta que Adora dijo que tenían que irse. Los ojos de Catra seguían a la pequeña familia con ternura, sin darse cuenta.

—¿Estás hasta las garras por ella, verdad?

—Cállate. —Pero Catra pensaba que el que aceptó divorciarse de Adora, era un completo idiota.

Tocaron a la puerta y una voz tranquila y amable dio el pase.

—Buenos días, Spinni —Saludó Adora con una sonrisa.

—Buen día, querida —Como siempre, la vastedad de la presencia física de su terapeuta asombraba a Adora. Era alta, bastante más que Adora, y con sur curvas llenas era todavía más impresionante. Adora no había conocido a nadie que su sola esencia fuera tan serena.

Ni siquiera a Perfuma, a decir verdad. Perfuma transmitía una paz alegre y festiva incluso. Spinnerella por otro lado, era la representación gráfica de la serenidad y la quietud, y eso había ayudado mucho a Adora a centrarse cuando las terapias iban muy profundo.

A lo largo del último año había logrado pasar de no decir más que unas pocas palabras en la sesión mientras sonaba música suave. Después de un mes empezó a responder a las preguntas de Spinni mucho más elaboradamente. Le contó su historia. Y al principio Spinni solo escuchó, y después la confrontó. Muy amable y respetuosa, sí. Pero formulaba sus preguntas de un modo tal que Adora tenía que repensar sus respuestas y darse cuenta de las actitudes propias, que parecían buenas, pero en realidad son mecanismos de defensa, no es sencillo.

Ahora se entendían mucho mejor.

Spinni ya sabía exactamente cuáles eran los problemas centrales de Adora, pero ella todavía no quería enfrentarlos, así que estaban trabajando en otras áreas. Sabía gracias a la misma rubia, y a una plática con Bow, que Adora siempre había sido popular pero que consideraba sus amigos y familia a muy pocas personas en realidad. Y al destruirse su vida, se cerró todavía más. Era agradable ver más despierta a Adora, pero Spinni sabía la gran depresión que seguía cargando. Y a veces le repetía a Adora que era entendible que quisiera darle todo lo mejor de sí a Lancer, pero el niño no tenía qué y no debía ser el único alimento emocional para ella.

Sabía de la vecina que era tan agradable. Sabía que, aunque fuera de lo común, aunque no tanto al entender el contexto, la nueva pareja de Bow era otra relación cercana. Pero más allá de eso, Adora no tenía otras relaciones importantes.

Además de su respuesta traumática a los hospitales.

Sí, la vida de Adora se había desecho, y Spinni reconocía la fuerza que tuvo para recolectar los pedazos y estar lo mejor posible por el niño pero su trabajo no era solapar a Adora y dejarle regodearse en el pasado.

Ahora estaban trabajando precisamente en la confianza y en probar nuevas cosas. Encontrar sentido otra vez. Gracias a eso ahora Adora podía dar consulta gratuita en la clínica Renacer.

—¿Cómo has estado? —Era la pregunta de rigor.

—Bien... —La mirada asertiva de Spinni hizo suspirar a Adora —Okey, he estado bastante bien. Sé que tiene que ver con que estamos en medio de los turnos de Bow. Pero de verdad siento que he podido concentrarme más en el presente. —Spinni la recompensó con una sonrisa sincera.

—Es un gusto escucharte así, Adora. Recuerda que es importante que elabores en cómo te sientes y por qué te sientes cómo te sientes —Adora hizo un puchero de desagrado pero asintió. —¿Qué quisieras compartir sobre la última semana?

—Humm, pues... Kate nos invitó a desayunar —La pelirosa solo se inclinó más hacia adelante, en el sillón magenta frente a Adora —Y estaba su hermana, Catra. —Eso encendió el interés de Spinni.

—No sabía que Kate tenía una.

—La verdad es que yo tampoco... La conocí hace unas semanas. En la otra cena con Kate y Jack. —Spinni estaba tomando muchas notas mentales.

—Entonces es una visita larga.

—Eso... tampoco lo sé. —Spinni tuvo una inspiración.

—¿Es ella con quien has entrenado? —Parte de las favoritas estrategias de Adora, contar a fragmentos las cosas.

—Sí, es ella.

—Te cae bien.

—Es divertida.

—Adora...

—Sí, ella me cae bien.

—Eso es excelente. ¿Crees que podría ser una nueva amiga? —Preguntó Spinni con voz suave.

—Tal vez... Creo que ha intentado coquetear conmigo y eso no...

—Solo díselo, cariño. Kate ha respetado todos tus límites y tal vez sea de familia. Recuerda que la confianza se regala —Le aseveró con una sonrisa sincera.

—Está bien. Me cae bien. Puedo darle una oportunidad a eso. Una amiga. —Dijo Adora levantando las manos.

—Sería grandioso. Ahora dime ¿Cómo va tu trabajo en la clínica? —Sí, Spinni era muy suave y asertiva. Y muy en el fondo, eso le agradaba a Adora en su terapeuta.

Ya seguirían ahondando el siguiente martes en la mañana.


Notas de la Autora:

Ya tenemos otra pieza del rompecabezas. Poco a poco las irán descubriendo todas. A estas alturas ya puedo decir que todo el pasado de Adora ya esta cuadrado, solo me falta fijar bien las fechas.

Ahora, Catra ella es literalmente otra historia pero creo que también ya tengo un 60% de ella.

Nos saltaremos un capítulo y un capítulo para seguir conociendo sus pasados. El siguiente le toca a la gatita. Y ya aparecerá Glimmer.

Les reiteró mi agradecimiento.

No estoy segura de que esto sea una comunidad, un grupo de gente que me lee, o como llamarlo, y pese a no escribir para un fandom enorme, creo sinceramente que sigo en la parte que sí reconoce y respeta todos los valores que esta serie intenta transmitirnos, o sea la parte agradable y respetuosa.

Me gustaría seguir en esta parte mucho tiempo, pero también soy de aquellos que se emocionarían si tuvieran un hater jajaja.

Un poco más de chisme personal: con respecto al curso ese, estuvo intenso, y no creo que me quite la procrastinación, pero al menos la experiencia me quito varias cosas de encima y me hizo darme cuenta de otras. Yo se lo fashonable y atrayente que puede ser una Villain Era, pero bien o mal, creo que la mía ya paso jaja o al menos la era del odio. Al menos en general.

Sí, me gusta ser una cebolla con muchas capas.

Ahora me siento un poco mal por usar a Adora para reflejarme en algunas cosas. ¿Quién lo iba a decir? e.e

Espero que les haya gustado el cap. Y esperen el siguiente para el lunes, aunque sea corto, porque el miércoles voy a la siguiente etapa del entrenamiento.

P.D. En una de las actividades me quise complicar la vida, como siempre, como no. Y me caí, y porque antes me rompo la cabeza que algo le pase a mi cel, me torcí el pulgar izquierdo y no puedo hacer pinza. Siempre es interesante descubrir cuánto usamos alguna parte del cuerpo en realidad.

P. D. 2 Si les gustan los fics, y leen en inglés, o no les molesta leer con el traductor, no sé qué hacen si no siguen a N7punk en AO3. Su último fic catradora es todo fluff con el toque justo de angst. Pocas veces le he visto a una Catra tan suave, pese a todo.

Carpe Diem