Hola!

Gracias por la espera. Ya está aquí el nuevo cap.

Deseo que cumpla con cualesquiera sean sus expectativas.


Capítulo VII

"Mesura"


La magicat se levantó del suelo en donde estaba haciendo algunas abdominales. Unos metros separada de ella, estaba su vecina concentrada en levantar tanto peso como pudiera con su cadera. Catra se preguntaba si Adora sabía lo sexy que era haciendo su rutina de ejercicio. Ahora estaba más emocionada de que llegara el viernes. Necesitaba con urgencia apagar los fuegos que iniciaba Adora. Su libido había regresado con toda la fuerza después de sus pequeñas vacaciones los meses pasados. Los automasajes estaban bien pero Catra siempre había preferido esta actividad entre dos o más personas

No había vuelto a cometer el error de atosigar a Adora con propuestas más allá de puramente amistosas.

Hasta ahora se contentaba con la rutina que había alcanzado. La cual incluía estos entrenamientos tres veces a la semana con Adora. Pero la rutina no era 100% estable por lo que había tenido que pasar por la no tan agradable experiencia de pedirle su número a la rubia. A veces se pasaba el rato mirando el contacto en la pantalla, preguntándose si sería demasiado de su parte iniciar una conversación más allá de lo que ya tenían establecido. Le encantaría sinceramente poder conocer mejor a quien cada vez más entendía menos.

Estaban en una oficina vacía, Catra movía sus caderas duramente contra los dedos de su compañera, con apenas los pantalones desabrochados. Debía reconocerle la habilidad. Sus jadeos eran callados por unos labios hambrientos, igual de habilidosos que los dedos. No hubo tiempo de juego previo, y no era algo que necesitase, porque sus bromas pesadas, esos ojos bicolores, de un modo distinto al propio, eran tan descarados que solo hacía falta una mirada para saber que tendrían que buscar unos minutos a solas para desfogarse.

Se sonrieron, cómplices, con la premura de acabar. Con la adrenalina de saber que las podrían descubrir en cualquier momento. Se habían cerciorado de estar lo más solas posibles, pero el riesgo seguía ahí. Después de todo, estaban en las oficinas de Galactica Inc.

Se habían caído tan mal. Se repelían mutuamente como podría esperarse de los gatos y el agua, pero Catra se encontró disfrutando de nadar en estas aguas violetas de destellos rosáceos.

Catra se apoyó más contra la pesada mesa de conferencias para poder impulsar sus caderas a los dedos que la penetraban y acariciaban su carne caliente y suave desde dentro. Sintiendo crecer la presión, se abrazó a los hombros contrarios y un gruñido ahogado de placer salió de su garganta mientras mordía sobre la tela a su acompañante. Siguió jadeando mientras se recuperaba de la avalancha de placer prohibido que la recorría desde su centro a cada punta de su cuerpo. Su cola traicionera y relajada, se enredó en el brazo que un momento antes la invadía en una caricia suave.

Acabada la explosión, Catra tuvo el deseo de restregarse como una gatita contra su compañera, no quería sucumbir porque esto era solo un desborde de pasión, un antojo.

Catra todavía trabajaba como la chica de las copias en el departamento de Capital Humano cuando tuvo que entrevistar a la nueva gerente junior del área de finanzas. Era bueno para ella, porque toda actividad nueva era experiencia, pero sabía que la mandaron a ella solo porque era un tramite. Tenía que existir un reporte de que se había entrevistado debidamente a la nueva recomendada. Obviamente, ninguna de las opiniones de Catra importaban en el asunto, pero al menos podría desarrollar su habilidad de entrevistadora y leyendo a la gente.

La chica llegó con su corte perfecto, un traje sencillo pero que gritaba estatus en cada costura, y tenían la misma edad. Ojeando rápidamente el pequeño curriculum lleno de actividades extracurriculares, conferencias y cursos, no tenía ningún trabajo real en él. Y ya iba por un puesto para el que la compañía pedía al menos dos años de experiencia manejando equipos de trabajo. El nepotismo era asqueroso. Igual que lo que hacían en cualquier oficina o baño vacío que encontraban.

Catra no había crecido pobre, incluso se podría decir que tuvo muchos privilegios junto con Kate, la libertad de explorar algunos hobbies sin preocuparse. Pero esto era simplemente obsceno.

La chica tenía todos los créditos disponibles de nada más y nada menos que de Arxia, la universidad más antigua y prestigiosa del país. Catra pocas veces odiaba a alguien solo de conocerle. La chica la miró de arriba a abajo, sin desprecio, solo brutalmente aburrida. Sabía perfectamente que las dos solo estaba llenando un papel, un tramite.

Buenos días, señorita... Moonrose —Dijo mientras se fijaba en la foto ovalada y el nombre de al lado. Hasta el apellido era de cierta alcurnia si Catra recordaba bien.

La entrevista estuvo plagada de silencios incomodos, y miradas cada vez más encendidas de parte de Catra. Esta niña rica solamente le dedicaba miradas aburridas y hastiadas.

Catra respiró profundo y no dejo que sus propios prejuicios interfirieran. Estaba determinada a ser una profesional imparcial. Aunque la sangre le hirviera. Fueron por las preguntas del formulario, Catra no agregó nada más y la entrevista terminó en menos de 15 minutos. Le entregó con desdén el resto de los formularios y pruebas a la srta. Moonrose y se despidieron demasiado educadamente con un apretón de manos mucho más fuerte de lo necesario. Entonces la animosidad de Catra sí llegó hasta la otra.

Pero cuando la chica se dio la vuelta, la lesbiana interna de Catra afirmó que no importaba la actitud de la chica, ese trasero se merecía estar sobre los labios de la gata. Y Catra tuvo que recordarse que seguía en horario laboral.

La siguiente semana se encontraron otra vez cuando Catra fue de nuevo la encargada de recoger las pruebas de la srta. Moonrose. Ahora por lo menos parecía venir de mejor humor y ya no totalmente aburrida. Pero mirarla de frente le ayudaba mucho más a centrarse en lo que tenía que hacer, y no en recordar ese trasero. No es que Catra tuviera una fijación, solo tomaba lo mejor de cada quién y en eso se concentraba.

De hecho, el mejor animo de la niña mimada ayudó a que Catra se fijara en que sus ojos no solo eran raros, con sus sombras negras y destellos violetas, si no que eran bonitos en su forma y expresividad. Y cuando terminaron con todo el papeleo, se despidieron con un apretón de manos tan fuerte como el anterior, pero esta vez no hubo esa animosidad ofensiva, sino un destello de reto.

Hasta el próximo lunes, srta. Moonrose —Aunque en realidad Catra poco tenía que ver con el área financiera.

Solo dime Glimmer —Y ella se alejó caminando sin voltear jamás la mirada, pero como si estuviera segura de que la magicat miraba el espectáculo de sus caderas.

Catra estaba más y más interesada en Adora. Casi no podía creer que fuera huérfana, y al mismo tiempo explicaba ampliamente sus razones para ser tan buena madre con Lancer. El niño tenía una agenda ocupada con sus actividades extracurriculares, y el cambio de cada semana con sus padres, pero en las pocas ocasiones en que Catra había convivido con él, nunca notaba ningún estrés. Una vez ya solo había presenciado un acalorado berrinche porque Lancer quería ir en la moto a un lugar que Catra desconocía, y Adora trataba de mantenerse firme, pero parecía al borde de las lágrimas, hasta que terminó alzando la voz al niño y pidiendo consternada disculpas a Catra con la mirada.

Sin embargo, la mayoría del tiempo, la relación madre hijo era pura alegría y risas. En esos momentos no podía evitar ser un satélite gravitando al rededor del la Luna Mayor que era Adora. Escuchaba con más atención cuando Adora hablaba con Kate sobre su embarazo, y cómo las dos comparaban coloquialmente el embarazo humano y el magicat. Y como bien se prometió, ella acompañó a Kate a su siguiente cita con el obstetra. Seguía sin encontrarle sentido a las masas blancas de interferencia sobre el fondo negro, pero los ojos de Kate destellaban y eso valía la pena de ver.

Catra ya conocía otros dos clubs en Luna Brillante, y ahora que sabía a ciencia cierta que Adora tenía libre un viernes de cada dos, la tentación de invitarla a salir con ella era mayor. No le importaba ir en plan de amigas, solamente quería más excusas para pasar tiempo con ella. Incluso estaba barajando dos planes para abordar eso. Uno mucho más apetecible en ámbitos de su rutina, y otro más en el aspecto de su comodidad. Podía contemplar la posibilidad de salir a correr con ella en las mañanas, ya había interrogado a Kate sobre esa parte de la mañana. La otra, la que más le interesaba, pero no le ofrecería tanto tiempo, era comprarse una moto y pedirle a Adora, casualmente, por supuesto, que fueran a dar una vuelta o le mostrara los mejores lugares para rodar en Luna Brillante.

Cada plan tenía sus atractivos, tantos, que la parte más ambiciosa de Catra estaba convenciendo a la parte floja y a la parte mesurada a llevar a cabo los dos.

Catra se sorprendió de tener a Glimmer dos semanas después en el cubículo que compartía con una elfa, sin aparente razón. Ser gerente junior la privaba de tener a alguien encima de ella todo el tiempo. La magicat de orejas negras se seguía ocupando de funciones más administrativas que psicológicas en el departamento. Estando más preocupada por generar experiencia, no le molestaba tener al corriente carpetas de expedientes, pero a veces sí le gustaría usar algo de lo que aprendió.

Hola, Applesauce —Saludó con descaro y animo la pelirrosa, sentándose sobre el escritorio de Catra. Se terminaron los trajes a medida y de excesiva calidad, ahora en cambio jeans, tenis y una polo enfundaban el cuerpo curvilíneo. Parecía más que estaba lista para entrar al área operativa. La propia Catra vestía un sencillo pero formal traje sastre.

¿Qué quieres, Glimmer? —Dijo frustrada por el animo de la otra. Que ella pudiera jugar, no significaba que estuvieran en la misma posición. Catra sí se había ganado su puesto, aunque fuese tan infravalorado.

La verdad, estaba tan aburrida que decidí dar una vuelta y llegué hasta aquí —Había que ser descarada.

Ve a molestar a alguien más —De verdad no estaba de humor para ser la distracción de la niña rica recomendada.

No estoy molestando a nadie —Dijo con una sonrisa cómplice, a la que casi responde Catra.

Las dos estaban relativamente solas, ya que ese par de escritorios miraban al frente, con una pared detrás y el cubículo rodeándolos, y ya tenía más de diez minutos que la compañera de Catra se había levantado.

Algunos sí tenemos trabajo —Pero a eso Glimmer solo respondió ensanchando su sonrisa.

Pero si yo también estoy trabajando —Y le enseñó un folder a la magicat. —Creo que tú eres la indicada para... apoyarme con esta propuesta. —Glimmer sonaba igual de irritante, pero el borde de sus palabras traían algo nuevo, que hizo que la cola de Catra se erizara levemente, y lo disimuló agitándola.

Recibió el folder con indiferencia, ni siquiera lo abrió.

Lo revisaré cuando tenga tiempo.

Okey. No te puedo pedir más que eso ¿Cierto? —Ahora era mucho más flagrante. Glimmer miró de arriba a abajo a Catra, y ella dejo que la frustración se fuera un poco.

Creo que lo podríamos hablar mejor en el almuerzo

Ya muero de hambre —Y antes de que Catra pudiera responder, Glimmer se bajo del borde del escritorio y se fue, sacándole todo el jugo que alguien pudiera sacar a unos jeans, pero antes de desaparecer rumbo al elevador, volteó a ver a Catra con la sonrisa más arrogante e irritante y prometedora que hubiera vista la gata en su vida. Con la palabra en la boca, la lengua seca y la cola bien vertical, Catra se encontró deseando que el descanso llegara pronto.

Su compañera llegó unos minutos después y la magicat tuvo que concentrarse en su trabajo de acomodar expedientes. Cuando tuvo tiempo de revisar de verdad el folder de Glimmer se sorprendió de encontrar una propuesta con una problemática para la empresa, al parecer en el departamento financiero abundaban los híbridos y las instalaciones no eran las adecuadas para todos ellos. Glimmer proponía un estudio completo, una encuesta, una evaluación e implementar las acciones requeridas.

Para la hora de la comida, Catra iba con expectativas a una de las cafeterías disponibles, después de revisar sus mensajes por el sistema interno de la compañía.

Tomaría en serio tu propuesta si usaras los términos correctos —Catra se sentó a la mesa donde ya la esperaba una ensalada con importante cantidad de proteína, con una sonrisa expectante.

¿De qué hablas, Applesauce? —La sonrisa de bienvenida se transformó en una pequeña mueca de confusión por parte de Glimmer.

El término correcto es "therian", no híbrido —Dijo con toda la presunción académica que pudo juntar.

Oh, lo siento, no tenía idea —Respondió la pelirrosa con repentina timidez, lo cual descolocó a Catra, que no se lo esperaba.

Ya lo sabes, tenlo en cuenta —Se recuperó y le dijo con seguridad y una sonrisa divertida. Eso bastó para que Glimmer le volviera a sonreír.

Catra se encontró con Adora en el estacionamiento. Las motos tenían un espacio cerca del elevador, y la rubia justo se quitaba el casco, con el otro pequeño lleno de stickers sujeto a la parrilla. Se veía cabizbaja. Era viernes y venía sin Lancer, así que seguro era eso.

—Hey, Adora —Saludó tranquila.

—Oh... Hola, Catra —Y Adora le sonrió débilmente.

—¿Dando una vuelta? —Claramente no era su mejor línea. Pero con este animo, la verdad es que no sabía bien todavía como comportarse. Adora suspiró.

—No. Solamente fui a dejar a Lancer con Bow... con su papá —La intención de Catra de ir por el carro de Kate murió ahí mismo. Era la primera vez que Adora le decía directamente un punto así.

—Uh... Vaya... Estoy segura que se la pasaran muy bien —¿Cuál era la etiqueta en este caso? El rostro de Adora se pintó en una sonrisa apenada, dándose cuenta de que Catra iba vestida otra vez de fiesta.

—Seguro. Bow es increíble. —¿Era posible que a Adora solo le gustaran los hombres? Catra se moría por preguntar. Parecía el momento idóneo.

—Adora, me preguntaba si tú —Se mordió el labio. La rubia la miró con atención —¿No quieres acompañarme? —Preguntó en su lugar al final. Pero no era tan mala idea, así podría responderse sola y pasar tiempo con Adora.

—¿A dónde vas? —La verdad es que era la tarde agendada de la quincena para la depresión de Adora, pero Spinni le seguía insistiendo que probara cosas nuevas.

—Todavía no lo decido. Podríamos ir a bailar, o solo por un trago —Dijo ahora más segura, liviana. No tenía que parecer que fuera una cita. Solo una salida entre amigas. Eso existía ¿verdad?

—Estrellas. Tiene siglos que no voy a ninguna de esas cosas —Adora sonrió, asombrada. Parecía que lo estaba recordando de verdad.

—Entonces vamos —Insistió Catra mostrando las llaves de Kate. La rubia se mordió un labio y ladeó un poco la cabeza. En serio parecía una She-ra traída desde el pasado incluso en jeans.

—No lo sé... —Dijo dando un paso incierto hacia los elevadores.

—Vamos, Adora. Es viernes, eres joven y bonita. Nos podemos divertir un rato —Ahora Catra ya sabía un poco mejor cómo se manejaba Adora. Sabía que si tenía los labios levemente fruncidos, estaba de malas, aunque siempre sus modales prevalecerían si no la presionaba. Justo ahora parecía que la había agarrado en el cambio de animo, de dejar a Lancer y ver hacia un fin de semana sin su hijo.

—¿Bonita? ¿Vestida así? —Dijo alzando los brazos un poco para mostrar mejor su polo unisex roja, los jeans y la cola de caballo floja por culpa del casco.

—Sí, justo así —Respondió Catra cruzando los brazos, arrogante. Sin dejar entre ver lo mucho que le gustaba Adora vestida tan casual. Como sea, en realidad.

—No lo sé, Catra... Realmente no es-

—Sería divertido —La magicat se prometió así misma que era la última vez que le insistía por hoy. Adora volvió a suspirar. Miró al suelo un momento y al final le regresó la mirada a Catra con una sonrisa comprometida.

—Pero solo un trago. No tengo muchas ganas de bailar —Catra lo quería manejar cool. Sacudió la cola y siguió con su sonrisa arrogante.

—No te preocupes. Te guardaré el secreto —Adora la miró extrañada, ya dando un paso hacia los autos estacionados.

—¿De qué?

—De que tienes dos pies izquierdos —Y Adora se rio. Catra la hizo reír. Y con el pecho encendido, avanzó hacia el auto de Kate.

—Eres muy amable —Le regresó Adora con una risita todavía.

Esa era la ligera amistad que estaban construyendo. Cada momento, cada gesto nuevo que Adora le regalaba, era un completo tesoro para Catra. Hoy dejaría sus planes de regresar con alguien más a su cama por pasar unas horas inocentes al lado de su She-ra personal. Y desde ya, algo le decía que valdría mucho más la pena.


Notas de la Autora:

Fue un día de adulto funcional horrible.

Jueves a la tarde, de camino a Pachuca para actividad del entrenamiento en la madrugada XD (por ahí alguna publicación en cierta pagina de facebook jaja)
Después escribir, y escribir por fin, y el viernes, ahorita, (sábado but whatever) con cuatro horas de sueño después de visitar el sat y el banco, porque ya tengo trabajo! Godin y con acceso a una compu, por supuesto.

No dejen pasar el tiempo si tienen que cancelar una cuenta en un banco jaja(n't)

Ahora sí, con respecto a la historia. Ya tenemos a Glimmer!

El siguiente cap espero poder subirlo para el viernes ya que es semana santa, y va a ser por parte de Adora, así que cubriremos más de su historia. Y el que sigue de ese, va a traer más Glitra, por supuesto.

Carpe Diem