Gracias por sus comentarios¡ si, si Elínor estuviera alli nada de esa tontería habria pasado, pero supongo que por algo no esta, aunque no concuerdo con las que dicen que Mérida es estupida... tal vez un poco imprudente pero pasa por momentos dificiles y bueno recordemos que es una adolescente bajo mucha presión, la gente se olvida de que solo tiene diecisiete años, si, en este fic aun tiene 17 años... tal vez eso explique un poco de su imprudencia, pero no todo es malo para ella lo juro¡

Los titulos dejaran de hacer referencia a Aladdin cuando deje de ser divertido


Elsa caminaba de nuevo por el majestuoso palacio, apenas si había podido liberarse de Alí alegando lo exhausta que estaba, era cerca de media tarde y no quería retirarse a sus habitaciones, buscaba a Mérida desde hacia algunos minutos pero no la encontraba, ni siquiera había señales de Anna o Rapunzel (Alí le había asegurado que ambas chicas habían ido a conocer la ciudad, lo cual le parecía bastante imprudente, pero conociendo a ambas princesas era muy posible que no midieran el peligro) Aun asi ¿Dónde se habían ido todos? observo a una de las sirvientas caminar en su dirección, la reconocio como una de las chicas que le habían ayudado a cambiarse de ropa y la llamo con delicadeza

-disculpa, ¿de casualidad has visto a la princesa Mérida? Es pelirroja, con el cabello alborotado, tiene un acento muy marcado – dijo intentando dar una descripción acertada de la princesa, la sirvienta seguramente no querría escuchar sobre sus hermosos ojos azules, la delicada firmeza de sus brazos o la ternura que emanaban sus mejillas sonrosadas – ¿o a alguno de los jóvenes Lord que la acompañan?-

-si mi señora – dijo la mujer haciendo una reverencia – de hecho me parece que están en el pabellón lateral, tienen una especie de celebración, la princesa Jade nos ha ordenado proveerlos de todo lo que necesitaran, si gusta le puedo enseñar el camino-

-por favor- respondió Elsa educadamente ¿celebración? Se preguntó para si misma, camino por entre las fuentes, se estaba preguntando si iria por el camino adecuado cuando escucho la escandalosa e inconfundible risa de la princesa, sin embargo su dicha inicial se fue apagando conforme se fue acercando al lugar.

Mérida estaba de pie junto a una enorme carpa, una muchacha la asistía mientras vomitaba ruidosamente sobre el jardín.

-¡Mérida¡- la llamo-¿estas bien?

La mujer que la acompañaba mostro una ligera expresión de susto

-majestad, usted… no ha.. ¿Qué hace en esta parte del castillo?-

-no veo porque tenga que dar explicaciones de mi posición, el príncipe Alí me ha autorizado para recorrer el palacio, ¿Qué le sucede a la princesa?- algo en la actitud de la chica alteraba a Elsa de sobre manera, no se supone que debiera sostener a Mérida de esa formam aun peor, no se suponía que la princesa la abrazara de igual modo.

-solo ha bebido demasiado su alteza- explico la chica, ligeramente ofendida por la brusca reacción de Elsa, pero rápidamente se compuso, después de todo era una reina quien le hablaba

-dejala.. yo me ocupare de ella- dijo sujetando a Mérida de los brazos - ¿estas bien?- la princesa no parecía capaz de hablar coherentemente, noto su aliento a alcohol y rápidamente se sintio ofendida

Se escuchaba música dentro de la carpa

-¿Quién esta dentro?- demando en voz alta a la muchacha

La mujer tardo en contestar, se veía indiscutiblemente nerviosa

-ham… los jóvenes que las acompañaban majestad- Elsa camino decidida hacia la entrada y dio un ligero vistazo, a pesar de las muchas indicaciones de que debía retirarse.

Los jóvenes de los clanes bailaban y cantaban en la parte central rodeados de algunas doncellas, aunque doncellas parecía un nombre demasiado amable para aquellas mujeres, algunas otras circundaban y reian mientras un muy parlanchín Eugene no dejaba de contar historias, verdaderamente furiosa observo a Kristoff dormido en una esquina roncando sonoramente mientras otra de las chicas paseaba sus dedos por su rubio cabello. El lugar apestaba a licor y la música era ensordecedora.

Elsa no podía pensar en ninguna otra acción mas estúpida para ese momento ¡por supuesto que a Agrabah no se sentía amenazado con su prescencia¡.

-¡vamonos de aquí¡ ahora¡- ordeno muy molesta dirigiéndose a Mérida

-tranquila- respondió intentando mantener el equilibrio apenas pudiendo articular palabra – esta bien- una sonrisa infantil se dibujaba en su rostro- estas chicas son muy amables-

Elsa le dedico una genuina mirada de desprecio

-si, ya creo que deben serlo- su voz no se molestaba en ocultar su enojo, con un gran esfuerzo la sujeto por debajo del hombro.

-majestad- exclamo de nuevo la doncella que acompañaba a la princesa – si me permitiera-

-no le permito nada- contesto bruscamente

A Elsa no le importaba la expresión de casi horror en el rostro de la mujer, suponía que solo seguía ordenes pero su prescencia igual la fastidiaba, otra mujer salio de la carpa y detuvo a la primera de su intento de detener a la reina.

-Esta bien- le susurro al oído- deja que se vayan –

-pero…- tartamudeo la primera doncella obsevando irse a ambas chicas

Elsa decidio Guardar su ira para otro momento, un momento en el futuro cercano en que los chicos estuvieran consientes y pudiera gritarles, un momento en que tendría una seria y larga charla con su hermana sobre el reproblable comportamiento de su novio, un momento en que fuera capaz de congelarles las cabezas.

Llevo a Mérida hasta una de las habitaciones que les habían asignado, era extraño, casi había perdido el conocimiento, no balbuceaba nerviosa o feliz como en la última vez que la había visto tomada, al contrario parecía deprimida y somnolienta, incapaz de mantenerse en pie, y emanaba un extraño aroma, no parecía vino normal.

Algun licor exótico pensó la reina al depositandola por fin sobre la cama

La princesa permanecía dormida boca arriba, con ligeras sacudidas de vez en cuando, su cabello estaba revuelto como de costumbre, sus fuertes brazos permanecían sobre su cabeza dejando la suave piel de su abdomen al descubierto.

Elsa no pudo mas que observarla, inclusive algo tan simple era un lujo, algo tan sencillo era una accion prohibida para si misma, si la admiraba demasiado indudablemente llegaba el deseo de tocarla. Le gustaban sus hombros redondeados, la emocionaban lo firmes que se veían su piel, si tan solo...Con toda una seguridad desconocida Elsa paso sus dedos sobre aquella fina y delicada piel alrededor de su ombligo, Mérida rio ante el contacto y entre abrío los ojos curiosa.

-¿Qué haces?- pregunto somnolienta

-pruebo una teoría- contesto Elsa espectante mientras pasaba sus dedos por entre sus costillas

Mérida giro su cuerpo con pereza, quedando recostada boca abajo, Elsa la miro con atención, por primera vez se dío cuenta de las muchas cicatrices en su espalda.

-¿Qué te pasó?- se pregunto mientras con mucho cuidado acariciaba aquellas marcas

-tenemos una educación muy severa en casa-

-¡¿Qué¡?-

La pelirroja rio divertida

-¡estoy jugando¡- aclaro- me he caído muchas veces del caballo, y de barrancos, de torres, de árboles, ¡de escaleras¡ - reia diciendo tonterías, aun había demasiada bebida en su sistema -una vez me caí de un oso-

-si – respondió Elsa con cierto recelo- ya me has contando sobre tus caídas… -pero Mérida no la escuchaba, volvia a roncar ruidosamente, la reina maldijo en voz alta y como pocas veces en su vida no oculto su decepción.


Observo irse a la reina de Arendelle, apenas cargando a Mérida sobre sus hombros, le sonrío a la nerviosa doncella que la acompañaba.

-Deja que siga la música, avísame cuando se queden dormidos y encierra el lugar, que los guardias vigilen el perímetro- ordeno con autoridad

-si majestad- contesto la doncella con una reverencia

La joven se alejo caminando muy erguida por los pasillos , después de todo no tenía que temer nada en su propio palacio.

Llego a su alcoba, quizas la mas grande de todo el castillo, se quito los pequeños aretes, el velo sobre su rostro y se rocío de perfume, no quería tener ese horrendo olor a alcohol todo el día. Cepillaba su largo y negro cabello esperando la visita que pronto llegaría.

Tocaron a la puerta con impaciencia

-¡adelante¡- exclamo con voz cantarína esperando la predecible rabieta de su hermano

-¿me quieres decir que diablos has estado haciendo todo el día? Te esperamos a comer y nunca llegaste… ¿ Donde están el resto de los invitados? Tuve que inventar toda clase de excusas para que Elsa se calmara… ¿Qué se supone que traes puesto?-

Alí se sorprendo del atuendo de su hermana menor, no era como los elaborados y lujosos trajes que usaba todos los días, mas bien sencillo y revelador, quizas demasiado revelador.

-Dime que no vas a salir asi porque a mamá le dara un infarto- dijo sosteniéndose la cabeza y sentandose, cansado del stress que había caído sobre el todo el día

-voy regresando hermanito, y no creo que tengas que preocuparte por mamá, salio desde la mañana, justo después de conversar con nuestros invitados – seguía de cara al espejo, entretenida en su larga y sedosa cabellera

-¿A dónde fue?- le consternaba que su madre saliera en un momento tan importante, mas aun que no se tomara la molestia siquiera de avisarle

-Papá regresara pronto, le avisaron que desembarcaran en Maldovia y se fue en la alfombra a recibirlo- dio media vuelta viendo a su hermano a los ojos- antes de eso me ordeno que los dejara solos a ti y a tu pequeña dama, y que mantuviera felices a nuestro invitados-

-si – reflexionó un momento- de seguro eso fue lo que te ordeno,¿y que hiciste en realidad?- la voz de Ali era claramente acusatoria

-¿yo?- exclamo ella fingiendo inocencia – seguí la pie de la letra sus instrucciones – Alí la miro con suspicacia- ¿Qué? Solo intento que ganemos la guerra que comenzaste-

-ya escuchaste a mamá, no nos interesa la guerra-

-pero te interesa casarte con la reina de Arendelle y ella tiene una guerra pendiente, asi que supuse que querrías estar involucrado-

-¿Qué hiciste?- repitió cansado

-investigación - contesto dejando el cepillo sobre la mesa y volteándose hacia la confusa cara de su hermano mayor - ¿sabias que Elsa no es la única de la comitiva con poderes mágicos?-

-En Agrabah no le tememos a la magia –

-¿lo sabías o no?-

-no- Alí parecio contrariado y se debatío unos segundos consigo mismo, no quería caer en los juegos de Jade - ¿Quién mas tiene poderes mágicos?

La muchacha dio un grito de emoción y corrió a sentarse frente a su hermano

-la princesa de corona- empezó entusiasmada- no se exactamente que hace pero se que es máximo secreto-

-¿y si es un máximo secreto como es que lo sabes?-

-Nada pasa en mi ciudad sin que yo me entere Alí- contesto con autosuficiencia, pero el nego con la cabeza cansado de la arrogante actitud de su hermana

-¿Cómo lo sabes Jade?- exigió

-oooo hermanito, los hombres se vuelven parlanchines cuando les ofreces un buen licor y una hermosa compañía- sonrío conteniendo el entusiasmo- pero los secretos de corona no son ni la mitad de interesantes que los de Arendelle, en especial en los que conciernen a su pequeña princesa… o a su hermana- sabía que mencionando a Elsa Alí no podría resistir la curiosidad

La miro con una mezcla de entusiasmo y resignación

-No quiero saberlo- dijo levantándose del asiento

-¿El nombre del príncipe Hans te dice algo?-

-si- contesto el muchacho con precaución- es el menor de los príncipes de las islas del sur, lo conocí durante la cumbre de Arendelle-

-¿Cómo lo describirías? ¡en una palabra¡- aclaro

Alí no era particular fan de las entramadas intrigas de su hermana, pero la conocía lo suficiente para saber que no lo dejaría en paz hasta llegar al punto que quería, lo pensó por un momento antes de contestar

-Resentido- y esta vez fue ella quien lo miró con curiosidad- último en la línea para el trono, 12 hermanos mayores, celoso de cada uno de ellos, seguramente tu entiendes su posición-

Ella negó fingiendo estar ofendida y puso los ojos en blanco

-confundes mi entusiasmo con ambición hermanito-

-soy mayor que tu, ya basta de llamarme hermanito- refunfuño sin poder evitar darle una sonrisa, despeinando su cabeza

Sus palabras quedaron flotando en el aire, causando incomodidad entre ambos

-¿Qué sabes de el y la princesa de Arendelle?- siguió intentando retomar la conversación, alisando su cabello, resoplando con cierto fastidio

El príncipe sonrío complacido, no le gustaba admitirlo en publico, pero al contrario de lo que mostraban las apariencias su hermana sabía lo que hacia.

-en eso si estas atrasada de noticias, tenían un compromiso que se termino cuando el trato de matarla, pero ella pareció encontrarse a otro remplazo muy rápido, el chico rubio que la acompaña, seguramente ya sabes su nombre- esperaba que su conocimiento la impresionara pero la chica seguía sonriendo

- Kristoff - aclaro ella - no lo presentaron en la mañana ¿no te acuerdas? y No seas tan presumido Alí, dada tu información supongo que no estas enterado que engaño lo engaño, lastia... porque es un verdadero encanto, huérfano de nacimiento, jamas conocio a sus padres- hizo un puchero con los labios- trabaja todos los días cortando hielo… es decir ¡hielo¡ si alguna vez quieres entablar una conversación con el solo dile que jamás has visto hielo en tu vida, eso lo hace hablar por horas… - lo miro con chispas en los ojos – aunque claro un par de tragos y un corazón roto también son de ayuda -

Alí tardo unos segundos en reflexionar lo que Jade había dicho

-¿La princesa Anna lo engaño?- solto un silbido – y eso que parece toda inocente, Elsa no se cansa de mencionar lo adorable que es su hermanita… ¿y con quien estuvo la pequeña princesa?-

Jade lo miro con condescendencia intentando que llegara a su propia conclusión

-claro…- dijo riendo – con el tipo que intento matarla ¡obvio¡-

-y contigo aparentemente – sonrió cruzando las piernas y sosteniendo su cabeza sobre sus palmas

-¿conmigo? – se sorprendió Alí- no, no… creo ni siquiera que hayamos hablado mas de lo estrictamente protocolario-

-eso crees tu- respondió con la misma voz cantarina

-¡Dejate de juegos Jade¡ ¿Qué es lo que sabes?-

-durante algunas de las reuniones de la cumbre la princesa se hizo pasar por su hermana mayor- la misma voz cantarina, el mismo tono de burla – lamento decirte que tu cita fue en realidad con Anna, no con Elsa- enredaba uno de sus largos mechones con sus dedos -¡o y que su novio quiere partirte la cara¡ - le señalo terriblemente divertida- esta mañana hizo una muy buena demostración de sus habilidades asi que si yo fuera tu iría con cuidado-

Alí intentaba reflexionar las palabras de Jade, debía ignorar su intento por enfurecerlo, había información importante entre líneas

- Creía que a las islas del sur le interesaba una alianza con Escocia- dijo sereno

-¿Por qué crees eso?- se estaban acercando a la verdadera razón de la conversación

-tengo razones para creer que la princesa de Dumbrogh mantiene una segunda alianza, creo que tiene una especie de relación secreta, seguramente con alguno de los conspiradores-

Jade empezó a reir abiertamente

-en eso estas parcialmente correcto- dijo burlándose de su hermano

-Jade…- demando bruscamente -¿Qué sabes de la princesa de Dunbrogh?

-¿no te interesa mas saber sobre tu querida reina?- no parecía alterarse por la actitud de su hermano- ¿quieres saber porque no le interesas? ¿Porque sabes que no le interesas cierto?-

-me parece que estamos logrando avances – respondió ofendido

-no vas a llegar a nada- canturreo acomodándose de nuevo frente al espejo

Ali suspiro con fastidio

-¿Por qué Jade? ¿Por qué crees que no llegare a nada con ella?-

-porque ya esta ocupada…- volvió a burlarse

-¿Qué?-se sorprendio - ¿Quién?-

-tu primera pregunta es mas acertada que la segunda- la sonrisa no se ocultaba de su rostro- independientemente de quien, que creeme es igual de interesante, es que… enfatizo – solo te dire que yo tendría mas oportunidad de llegar a algo con la hermosa reina de Arendelle que tu…-

-Estas loca- refunfuño ofendido

-¿lo estoy?- retó la chica

-¿Cómo lo sabes?-

-me lo dijo la princesa de Escocia- hablo muy lentamente - ¡no espera¡ Mérida – corrigio- me lo dijo Mérida, odia que la llamen princesa, ¡esa chica es de lo mejor¡ sabe espada y arco, se la paso como una hora presumiéndome sus habilidades pero cuando le dije que las demostrara los demás opinaron que no estaba en condiciones para dispararle a nada, ¡unicamente porque estaba completamente hebría¡ – meneo la cabeza - una decepción-

-¿y porque la princesa de Escocia sabría sobre…- se detuvo un momento a reflexionar-estas inventado todo esto- negó el muchacho preparado para salir de allí, con ya una mano en el picaporte de la puerta

-pero fue ella quien saco a la reina del incendio, de su alcoba , muy temprano en la mañana, después de estar bebiendo del licor que le regalaste-

Alí se giro hacia ella

-no, si así fuera ¿Por qué Elsa aceptaría nuestra oferta? ¿Por qué se quedaría en el palacio?-

-porque no le dejamos opción –

-no te creo-

-muy bien, te lo probare, pero luego no digas que no te advertí nada- se giro sobre si misma casi como si de una bailarina se tratase- ahora sal de aquí, voy a cambiarme- lo empujo de nuevo hacia la puerta pero el se resistio.

Se quedo un momento parado junto a la entrada mirando el picaporte

-si la princesa de corona también tiene poderes mágicos tal vez sea una amenaza- exclamó sin ver a su hermana

-ya me adelante Alí, no te preocupes, ella y la princesa Anna están pasando un buen tiempo de calidad juntas-

-A papá no le gustara que… - lo dudo un momento, giro de nuevo hacia su hermana- pero papá no va a saberlo ¿cierto?-

Ella se encogio de hombros

-En lo que a mi respecta ellos nos atacaron primero, incapaces de perdonarnos por tu pequeña participación en el atentado de Arendelle, teníamos las mejores intenciones pero nos mintieron…¿Qué le vamos a hacer?-

-¿Qué ganas tu con todo esto?-

-¿Qué? ¡O por favor Alí¡ ¡llevo encerrada aquí sola y aburrida desde que te fuiste a Arendelle¡… todo esto es tan divertido- salto emocionada como si de una niña pequeña se tratara –sabes que nada pasa en mi ciudad sin que yo este enterada-

El negó con la cabeza , acercándose otra vez a la puerta

-doblare el numero de guardias en el castillo- dijo muy serio, se acerco a la joven con el cariño propio de un hermano- Esta no es nuestra guerra Jade, quiero casarme con Elsa, pero no quiero que te arriesgues demasiado por esto, no te pongas en peligro solo por diversión-

Ella lo miro casi como si sintiera sus palabras

-no te preocupes por mi- dijo devolviéndole el gesto – se cuidarme sola

-sabes…- sonrío de repente- si las cosas salen bien entre Elsa y yo…- lo dudo un momento – quizas me iria a Arendelle, no creo que ella sea capaz de dejar su reino, eso derivaría en que tu…-

-no lo digas- se alejo un poco, el cansancio empezaba a notarse en su cara- no me emociones de esa forma- podía ver el rencor en sus ojos, a pesar de lo mucho que lo intentara Jade no podía odiar a su hermano

-Esta es tu ciudad- no lo decía por decirlo, se esforzaba cada día por disminuir la ira hacia su pequeña hermana, odiaba lo mucho que la gente la amaba, la manera en que conocía cada espacio, cada rincón, cada rostro de la ciudad, siempre estaba un paso adelante, siempre sabía que decir y que no hacer… odiaba la verdad, si ese fuera un mundo justo Jade sería reina.


Se despertó confundida, todavía le dolia la cabeza, como cada vez que bebia se recordó a si misma que no debía hacerlo otra vez. Pero esto era diferente a una simple resaca, sus sentidos estaban confundidos, le costaba enfocar, Ni siquiera se había cambiado de ropa, todavía traía el pantalón azul y la pequeña ¿camisa? ¿Qué se suponía que era eso que cubria su pecho? Aun mas importante… ¿Cómo había llegado hasta hay? No recordaba nada después de que le quitaron el arco de las manos.

Se meneo incomoda, al menos no traía los zapatos. Su aliento a alcohol la hizo sentir mareada otra vez, su estómago revuelto la molestaba, jamás llego a estar segura del todo sobre que era eso que las hermosas chicas ponían en sus copas.

Por la ventana se colaba la luz de la luna y una vela encendida iluminaba la habitación. Todavia era de noche, Como en el mas hermoso de los sueños una bellísima mujer leía un libro con la escasa luz de la vela.

-Pedi una habitación para mi sola- dijo y se sorprendio de lo ronco de su voz, maldijo de nuevo, seguramente estuvo llorando en alguno de esos lapsos que no recordaba. Su mente vagaba confusa, recordaba estar molesta, después feliz, bailaba con Dingwall sobre una mesa, jugo vencidas con Kristoff y Eugene, no pudo vencer a ninguno…

-crei que necesitábamos un tiempo solas- la voz de Elsa era extraña, diferente.

Mérida se arremolino e hizo el intento por levantarse, no fue tan difícil como suponía. Habia llegado el momento de tener la larga e incomoda conversación que debía tener con Elsa, se preparó emocionalmente, le debía una explicación y no era la clase de chica que huyera corriendo de sus responsabilidades, al menos no de esta en particular.

Con toda seguridad Elsa se encargaría de romper su corazón a la mitad, no la culpaba, sus actos no tenían perdón y no era tan cínica como para pedirle a la hermosa reina de Arendelle que lo hiciera.

-Escucha, primero que empieces a decir nada… tengo que explicarte las cosas, hay mucho que no sabes y…- si tan solo pudiera juntar sus pensamientos, si tan solo sus huesos no le dolieran de esa forma

-¿Cómo te sientes?- replico Elsa

-¿Qué? –

-¿tu cabeza aun te duele? – la chica se movió hacia ella, acercándose a la cama, con un vaso de agua en las manos – supuse que tendrías sed al despertar-

Agua… ¡Agua¡… dulce y maravillosa agua¡ por supuesto que Mérida estaba sedienta y Elsa no tuvo que rogarle para que aceptara el vaso y se lo bebiera por completo.

-¿te sientes mejor?-

Mérida asintió con la cabeza

-Estoy segura de que quieres hablar- continuo la princesa – y tienes todo el derecho de seguir molesta pero… - junto todo su valor e intento mantenerse alejada de la cautivante mirada de la reina – por favor, antes de que te vayas te pido que me escuches, se que no merezco siquiera que me perdones pero de menos merezco que me dejes explicarte todo…-

-Te equivocas- la volvió a interrumpir y Mérida sintió como su corazón se estrujaba, empezó a balbucear nerviosa y a exigirle que la diera una oportunidad de disculparse, pero Elsa se le adelanto, coloco dos dedos sobre sus labios y la miro con un brillo que nunca antes había visto- no quiero hablar-

Sus palabras resonaron en la estancia, su voz era firme, su boca se curveo en una enigmática sonrisa, con su otra mano (la que no estaba sobre sus labios) acaricio el abdomen desnudo de la princesa, y muy lentamente se acerco a sus labios, primero los rozo con ternura, muy despacio, pero poco a poco fue aumentando, presionándolos con fuerza, haciendo un esfuerzo por abrirse espacio entre ella, queriendo desaparecer el aire que las separaba.

Mérida no tenia idea de que estaba pasando pero por los dioses que no era tan estúpida como para resistirse.

Sintio sus manos por todo su cuerpo y lo escandaloso de su respiración la asusto. Le tomo poco tiempo recapacitar, sujeto a Elsa de las muñecas y la obligo apartarse.

- ¿ya no estas molesta?- pregunto conteniendo el aliento

-estoy furiosa – respondió Elsa y por la resonancia en su voz Mérida supo que no bromeaba

-¿entonces porque…? – te abalanzas sobre mi es lo que hubiera querido decir, pero no lo sintió necesario

-Por qué…- Elsa lo pensó por un segundo, no tenía ninguna razón para ocultarle la verdad –porque puedo-

Le costó trabajo digerir las palabras de Elsa, entendió a qué se refería, su tacto era diferente, se sentía cálida, desinhibida, una parte de su mente se sintió ofendida, utilizada, aquella pequeña parte en su cabeza que tenía una voz parecida a la de su madre.

Afortunadamente poseía una voz aún más fuerte en su cabeza, la voz de una chica de diecisiete años terriblemente enamorada.

Antes de que se lo propusiera tiro de la capa translucida rasgando ligeramente el hermoso traje, rodo sobre si misma con agilidad y dejo a la hermosa Elsa debajo de ella, aun sosteniendo con fuerza sus muñecas. Que Elsa pudiera tener el control no significaba que fuera a permitírselo.

-¿Y simplemente va a abandonar a su príncipe majestad?- sonrío mirándola a los ojos -¿no le molestara que pase la noche conmigo?-

-no creo que llegue a saberlo- respondió rápidamente – ¿y tu no crees que las doncellas que te embriagaron extrañen tu compañía?-

-usted me dejo volar libre - no, Mérida no era capaz de guardar silencio – pero por favor, no finjas que alguna te preocupa, nadie, jamás podría ser competencia para ti, ¡dios¡ no tengo que decirte lo absolutamente hermosa que eres-

-Entonces no perdamos el tiempo-

Ambas compartieron una sonrisa, al diablo la diplomacia y la guerra, nada de eso importaba, nada de eso tenía ningún sentido si no podían escabullirse juntas en la oscuridad.

Una parte de Merida siempre supuso que Elsa se contenía, que su inmovilidad y rigidez no eran elección propia, la entendía y jamas le había exigido mas de lo sabia podía darle, le era suficiente con besarla, con tocarla, sentir que la hacía feliz, porque la reina era tan dolorosamente perfecta que le costaba tener sus manos alejadas, ella misma era inquieta, hasta ese momento no había conocido nada mas placentero que pasar su tiempo acariciando aquella piel tan blanca, complacerla hasta que llegaba a sus limites, escucharla susurrar su nombre entre quejidos y gritos... tal vez por ello no supo como reaccionar a su inminente ataque, las manos de la reina no sabían hacia donde moverse, que hacer o sentir ante el mundo de posibilidades, era tosca y desesperada, dos calificativos que jamas penso utilizar para describir a su amada, aun asi no podía estar mas complacida.


Estoy realmente feliz, me costo mucho terminar este capitulo, es dificil escribir a Elsa sin poderes porque es muy callada y usualmente sus poderes hablan por ella, pero igual fue divertido.

Como ya había dicho Jade y Alí tienen sus problemas, probablemente no volvamos mucho a ellos y solo sigan fungiendo como antagonistas en lo que siguen en Agrabah, me preocupa tener demasiados personajes, porque la historia principal es de Elsa y Mérida, ya tengo planeado todo el fic pero igual me gustaria saber ¿de quien les interesa profundizar un poco mas? Tienen varias opciones: Jade y Alí, Rapunzel y Eugene, Tiana y bueno creo que es obvio que en algun momento va a aparecer Nvee o el resto de los principes de las islas?, Kristoff, Anna y Hans no entran porque son ya una de las tramas principales y seguiremos con ellos por muchooo tiempo.

o si, y Elinor, pero Elinor es demasiado genial y volvera eventualmente... creanme, volvera.