no tengo tiempo de escribir... y de alguna manera termine con todo este super capitulo extra largo... :D ¿alguien extrañaba a Tiana?
No necesitaba que el sol le avisara que ya era de mañana, al igual que todas las sirvientas que habitaban el palacio estaba acostumbrada a levantarse antes del alba.
Se miro al sucio espejo y se esmero por vestirse con rapidez, el enmarañado cabello le dio un poco de trabajo pero lo pudo atar a una velocidad envidiable, a pesar de apenas empezaba saltaba a la vista que Tiana no tenía ningún problema con el trabajo duro.
La breve visita a su madre en las cocinas había sido conmovedora, tenían tanto tiempo sin saber nada la una de la otra que a su anciana madre casi le da un ataque al verla, mas rápido de lo que le llevo contarle (sin mucho detalle) como es que había llegado hasta allí su madre le consiguió un puesto entre la mucha servidumbre de palacio, la acepto en parte porque estaba necesitada de dinero y trabajo, porque se sentía incapaz de volver a abandonarla y , aunque no fuera capaz de admitirlo, porque le preocupaba la manera en que sus nuevos amigos fueran tratados por la corte de Agrabah, ninguno de ellos parecía consciente de lo peligrosa, misteriosa y mágica que era la nobleza en la ciudad.
-¡dense prisa¡ - las reprendió una de las mujeres a cargo de la supervisión – tenemos tres horas antes del desayuno y todavía tenemos que preparar mas bebida-
-¡mas¡- se escandalizo una de las chicas - ¡pero si preparamos tres barriles anoche¡ ¿Qué clase de gente es la que tiene la princesa en el palco¡-
Quejosa pensó Tiana, apenas si había dormido como tres horas y a diferencia de sus compañeras no estaba llorando al respecto.
-¡eso no es de tu incumbencia¡- respondió la mujer- ¡ahora apúrense¡ quiero ver el piso reluciente antes de que salga el sol¡- Dio algunas más instrucciones y salió de allí con paso firme
¿Se necesitaría demasiado para ascender? ¿Qué tendría que haber hecho aquella mujer para subir de rango entre las demás chicas? Reflexiono mientras se ponía los zapatos, solo llevaba allí media tarde y ya había pensado en varias formas de eficientar los servicios de palacio; para empezar debían terminar los chismorreos que se le permitían a las muchachas… rodo los ojos por el techo al verlas agruparse alrededor de los armarios.
-¡pues que les digo¡ - empezó una de las chicas apenas hubo salido la supervisora – la princesa Jade llevo a unos chicos muy apuestos a los palcos… extranjeros… ¡nobles¡- salto emocionada- ¡algunos inclusive comprometidos¡ – las demás chicas se apeñuscaron alrededor ansiosas de conocer mas detalles- o al menos eso decían…. Al principio- sonrio mientras cepillaba su cabello y guiñaba un ojo – después de algunos tragos como que se les olvido-
-¿Cómo dices?- espetó Tiana, no era muy afecta a los rumores pero asumía que este le interesaba -¡no es posible¡- se detuvo, no tendría que importarle aquellos chismes, ¿Qué mas daba? Ella no tenia nada que ver con los viajeros que venían de Arendelle, probablemente ellos ya no recordaban ni su nombre, ya no tenía que involucrarse, ya no debía involucrarse… ahora tenía cosas mas importantes de las que hacerse cargo, tenía que seguir trabajando, tenía que volver a ahorrar para sacar a su madre de ese horrible lugar antes de que el palacio terminara de llevarse su vejez.
-bueno… - se sorprendió la muchacha que hablaba – si hubieras estado allí no lo dudarías-
-no me presto para los jueguitos de la princesa- reclamo Tiana con desdén, suficiente tenía lavándole la ropa como para además hacer el trabajo sucio por Jade.
-¡jueguitos de muy buen provecho¡ nos pagó tres veces el sueldo de una semana- se defendió la muchacha, ofendida por el tono de Tiana- a ninguna nos cae mal el dinero-
No, seguro que no, si las hubiera acompañado seguramente estaría más cerca de poder largarse de ese lugar… pero consideraba repugnante prestarse para tales manipulaciones, además de que no quería arriesgarse a que Jade la reconociera.
-entonces…- se aventuró intentando que no notaran su interés- ¿todavía siguen en el palco?- ¿Por qué seguía preguntando?
-se quedaron dormidos hace algunas horas…pero estoy segura de que la princesa quiere mantenerlos allí aunque sea un par de días, digo… no estaban tomando jugo de manzana… dudo que despierten en un buen rato-
-¿los nobles durmiendo en el piso?- exclamo una muchacha con desdén – eso debe ser digno de verse-
- prefiero eso que los calabozos- interrumpió otra de las chicas, menuda y bajita, el resto la miro sorprendida y ella respondió tapándose la boca
-¿Cuál calabozo?- la interrogo Tiana
-no debería decirlo- susurro haciéndoles ademanes a sus compañeras para que se acercaran, todas hicieron un pequeño circulo a su alrededor – mi hermano, que es parte de los guardias- explico – participo en la captura de las princesas que acompañaban a aquellos chicos ¡parece que las tienen en el calabozo¡ dice…- siguió en un tono aun mas bajo- que les costo mucho capturarlas¡ parece que pelearon¡ patearon y arañaron a los guardias que trataron de llevárselas¡ una inclusive le clavo un tenedor en el ojo a uno de los soldados cuando se dio cuenta que intentaban encerrarlas-
Tiana escuchaba horrorizada
-una de ellas es hermana de la reina con la que Alí quiere casarse-
-Pues supongo que ahora la novia no podrá negarse…- bromeo la misma chica que había iniciado la conversación
-¡que horrible¡- se escandalizo Tiana, pensativa… - ¿Qué razón tendrían para hacer algo asi? -
-¿no has escuchado?- hablo otra de ellas – dicen los guardias de los caminos-
-¿guardias de los caminos?- interrumpió curiosa
-¡ya sabes¡ la gente que vigila las rutas¡- le explico – que un grupo de soldados de Arendelle está marchando en este momento hacia acá – aseguro con vehemencia – mi prima lo escucho en el bazar, de uno de los comerciantes–
Tiana dudo mucho de aquella información, ni Anna ni Elsa habían mencionado nada sobre tropas acercándose.
Las demás muchachas siguieron hablando, dando detalles que no le interesaba saber sobre la noche anterior, no, no le importaba saber que tan musculosos eran los chicos, las canciones que cantaban ni lo terso de su pelo, eso ya lo sabía, aun así fue tomando detalles que seguramente Anna y Rapunzel no estarían felices de conocer.
Una vez mas tuvo que detenerse… ¿Para que se molestaba? No es como si fuera a verlas otra vez, estaban atrapadas en los calabozos y aun si lograra sacarlas de allí tampoco es como si fueran amigas, espera¡ ¿sacarlas? ¿estaba pesando en romper la seguridad y ayudarlas a salir? No¡ NO¡NO¡ se lo había jurado a si misma, no volvería a involucrarse con la nobleza, aquelllas princesas habían derrumbado su posada, aquel príncipe le había roto el corazón… no lo volvería a hacer, lo sentía mucho pero esas chicas tendrían que salir solas del calabozo.
-¡Y que te digo de la princesa de Escocia¡ es toda una maravilla-el comentario capto la atención de Tiana- las mejores propinas que he tenido en toda la vida, esa chica prácticamente aventaba su dinero al aire –
-¿Mérida estaba allí?- salto – es decir...- corrigió rápidamente - ¿la princesa de Escocia estaba en los palcos?-
-¿la pelirroja llorona?- respondió – si, se fue a media tarde… escuchen esto- llamó la atención de las demás chicas, sin duda alguna sabiendo que lo que contaría no sería un chisme cualquiera – con la mismita reina de Arendelle- rio cubriéndose los labios con la mano- ¡la misma con la que Ali quiere casarse¡ la reina casi me golpea cuando me vio abrazando a la pequeña pelirroja -
Gritos de asombro entre las muchachas, entusiasmadas por la noticia
-se fueron a la alcoba de la princesa de Escocia y nadie… pero nadie vio a la reina regresar a su habitación- picaba las costillas de sus compañeras asegurándose que entendieran el doble sentido en sus palabras
Mas susurros entre las chicas
-pues creo que el joven Ali tendrá una noche de bodas muy aburrida- se burlaban las muchachas
-ya lo creo¡ -
No era difícil notar el poco aprecio que sentían esas chicas por los príncipes del palacio, pero si era difícil notar la sorpresa en el rostro de Tiana, Mérida y Elsa, Elsa y Mérida… en retrospectiva era demasiado obvio
-pero… - interrumpio Tiana la oleada de parloteos - ¿ellas no fueron capturadas?-
-no que yo sepa pero..-
¡COMO ES POSIBLE QUE SIGAN AQUÍ¡ ¡EMPIEZEN A MOVERSE MONTON DE PARASITOS¡ ¡
La supervisora acababa de entrar a la habitación y se escandalizo de ver a las muchachas sentadas conversando, el grito rompió la atmosfera y rápidamente entre risas y susurros todas corrieron hacia sus muchos deberes matutinos.
-¡hey tu¡- la llamo la supervisora junto con otras chicas – síganme, tengo una tarea especial para ustedes señoritas-
Podría haberse negado, tenía ropa pendiente que lavar, podía escabullirse facilmente entre el grupo que viajaría al pozo de agua, pero su conciencia no se lo permitio.
La supervisora guio al grupo de chicas por el palacio, mientras se acercaban Tiana temía lo peor y se lamento aun mas cuando se detuvieron junto a una gigantesca carpa, rodeada por un par de soldados.
-Muy bien señoritas – grito la mujer- quiero que entren ahí, que limpien toda la inmundicia y que salgan tan calladas como sea posible – escupio al piso con desprecio – no queremos que nadie dentro despierte, no queremos que los molesten o que hagan cualquier tipo de contacto.. ¿me entienden? ¡solo queremos que cuando despierten no lo hagan tirados sobre su propio vomito¡ -
Junto con las demás Tiana atravesó la carpa y los encontró dormidos, tirados en el piso, roncando como si no hubiera mañana. Una furia total la consumió… tal vez los chicos no eran de la realeza, pero indiscutiblemente se comportaban igual que un príncipe mimado, divirtiéndose y emborrachándose cuando obviamente había cosas mas importantes que hacer, evitando sus responsabilidades y… tranquila Tiana ¡enfocate¡ se recordó a si misma.
Ignorando el horrible aroma se agacho al piso frotándolo con su esponja, decidida a hacerlo relucir.
Kristoff roncaba cerca de ella, pero lo ignoro.
Se movio un poco
Volvio a ignorarlo
Imagino a Anna durmiendo en el frío piso de un calabozo con Rapunzel a su lado asustada por encontrarse nuevamente presa.
Con un total desprecio arrojo un balde de agua sobre su muchacho se levanto sobresaltado, gruñendo y murmurando
-sshhh.. shhhh- lo calmo Tiana acercándose a el – tranquilo – susurro
El rubio la miro confundido
-¿Tiana? – se sostenía la cabeza con dificultad, tratando de acostumbrarse a la luz-¿Qué paso? Siento como si me hubiera caído una avalancha encima –
-mas o menos eso paso- siguió ella-¡ fingé que sigues dormido¡ - le advirtió, intentando no llamar la atención de las demás – estas en uno de los palcos del palacio, la princesa Jade los embriago… bueno los drogó toda la noche-
Kristoff la escuchaba intentando detener los zumbidos de sus oídos
-Escucha- continuo – los demás siguen dormidos, se supone que estoy limpiando, cuando salgamos de aquí debes levantarte y despertar a los demás- hablaba sin mirarlo, con la vista fija en la mancha del piso que intentaba desaparecer, apenas moviendo los labios- la parte de atrás tiene menos guardias-
-Gracias- susurro el muchacho en respuesta, Tiana arrojó mas agua al piso
-no te preocupes .. pero… - dudo un poco- escúchame, tienen que ser cuidadosos, no se donde están pero Mérida y Elsa siguen en el castillo- sabía perfectamente cual sería su única duda
-¿y Anna?-
Tardo un momento en contestar
Una pizca de envidia se encendió en su pecho, Kristoff no era noble, aun asi pareciera que el amor le era suficiente excusa para cortejar a una princesa… que niño tan ingenuo.
-ella y Rapunzel están en el calabozo-
El muchacho se sacudió y Tiana se apresuró a disimular una tos, la supervisora la miró con recelo pero ella continuo trabajando, no dijo nada mas, no debía arriesgarse, Kristoff estaba despierto y enterado, podría escapar y encargarse de liberar a sus princesas, ultima vez que te involucras se repitió, aunque el montañez no era noble así que técnicamente no contaba… ¡es lo mismo¡ se grito a si misma.
Con rápidez salio de allí, había todo un palacio que seguir limpiando. Lavo ropa, trapeo pisos, sacudió cojines, alimentó a los flamingos. Estaba en las cocinas acomodando las bandejas del desayuno cuando escucho las alarmas, sin poder evitarlo empezó a sonreir al ver a los los guardias corriendo por el palacio.
-¿Elsa?- el rostro de Alí podía confundirse con alguien herido, lastimado, melancólico , pero lo único de lo que Mérida era consiente era que el príncipe la estaba atacando y ella llevaba bastante tiempo deseando atravesarlo con su espada.
Intercambiaron un par de golpes y antes de que se diera cuenta la espada de Alí callo al piso, Mérida no podría estar mas complacida, estaba a punto de asestarle un golpe de lleno cuando sintió un fuerte dolor en la espalda.
-buen intento hermanito, ¿te molesta si me encargo de esto?- Jade acababa de golpearla a puño limpio por la espalda.
Mérida reacciono de pronto ante el ataque sorpresa de Jade, agito su espada hacia ella pero la morena se movio con agilidad, esquivando no solo uno si no dos, tres, cuatro movimientos de su espada, era absurdo, la princesa no llevaba arma alguna.
La golpeo con el codo, Mérida agito su espada, Jade dio un salto hacia atrás cayendo de pie sobre el tocador y aprovechando la altura le pateó el rostro
-¡maldita seas¡- grito la pelirroja molesta, cada vez mas desesperada, cada vez mas torpe
Jade la golpeo en el estómago, ocasionando que soltara la espada, inmediatamente pateo sus rodillas y Mérida sintió el piso sobre su rostro, saboreo el metalico sabor de la sangre en su boca, se negaba a dejarse vencer…. Rodo ligeramente evitando otro de sus golpes, debía recuperar su espada, a diferencia de Jade ella no sabía pelear con las manos.
Empezo a dar vueltas por el cuarto cubriéndose con lo que podía, Jade saltaba de un lado para otro con la agilidad de una bailarina, no aguantaría mucho
Un sonido Metálico la sorprendió y Jade cayo inconciente al suelo.
-¿Estan bien? – Tiana sostenía una sarten en sus manos, exaltada de haber golpeado a la princesa, parecía una locura pero podía verse una sonrisa en su rostro
-¿Tiana?- se sorprendio Elsa mientras recogia a Mérida del piso - ¿Qué esta… -
-¡no hay tiempo para esto¡ - la interrumpio empujando a ambas chicas hacia la puerta- ¡corran¡ ¡tenemos que salir de aquí –
Golpe a la princesa pensaba la camarera alarmada ¡por dios santo golpee a Jade con una sartén¡ Golpee a esa maldita¡ celebro internamente por solo un segundo ¡van a matarme¡ recapacitó van a colgarme y a esparcir mis restos por la calle¡ se horrorizo mientras apresuraba a Elsa y Mérida hacia la salida, Alí revisaba a Jade cuando esta volvió en sí, ambas fueron capaces de mirarse a los ojos.
-¡Tu¡- grito colérica la princesa y Tiana maldijo en voz alta… la había reconocido, ahora definitivamente tendría que correr, tenía que salir de Agrabah.
Las tres corrian por los pasillos, la camarera sujetando a cada una de la mano guiándolas por el palacio que conocía de memoria
-¡Tenemos que salir de aquí¡- gritaba Tiana
-¡Puedo contra ellos¡- refunfuñaba Mérida
-¡Estas loca¡ - la camarera jalaba a la princesa con desesperación ¡pequeña princesita terca¡ soy una tonta¡ tonta¡ No entendía como había llegado hasta ese momento, era como si un espíritu se hubiera apoderado de ella y hubiera caminado hasta la habitación de la princesa, se lo había prometido, se lo había repetido una y otra vez: aléjate de la realeza.. ¡alejate¡ y ahora su vida peligraba por intentan ayudar a un par de princesas estúpidas que ni siquiera podían mantener su amor secreto en secreto.
-ni siquiera han llamado a los guardias- Mérida estaba necia con continuar con la pelea
-¡exacto¡- podía verse el horror en el rostro de Tiana- ¡no han llamado a los guardias¡ eso significa que no tardara en aparecer el genio…-
-¿el qué?- se sorprendió Elsa
Tiana no escondió mas su terror, ellas no lo sabían, eran tan estúpidas para entrar a Agrabah sin conocer su mayor fortaleza…. Estúpidas.. ¡estúpidas¡ ¡Estúpidas princesas¡
El cielo se torno extraño y un viento azul comenzó a arremolinarse en el palacio, chispas de colores, espuma brillante.
Mérida sostuvo su arco y lanzó contra el bizarro fenómeno, ante sus ojos sus flechas se transformaron en Margaritas.
Con asombro observaron surgir una inmensa criatura, azul como el cielo, con gigantesco ojos, una barba negra y una aún más perturbante sonrisa en el rostro.
-¡que rayos es esa cosa¡- grito Mérida en voz alta extrañamente exaltada, parecía mas sorprendida que asustada… ¿Qué rayos estaba mal con esa chica?
-¡corran¡ ¡corran¡- imploraba Tiana pero las otras dos parecían hipnotizadas con la misteriosa figura.
A diferencia de Mérida Elsa estaba aterrada, una capa de hielo empezó a formarse alrededor de ella
-¡uuuuuuu¡ - grito el genio – no no pequeña¡- moviendo sus dedos desapareció el hielo alrededor de la reina
-por todos los dioses ¡habla¡- exclamo Mérida
-¡por supuesto que hablo¡- respondio el ser – y soy simpático y amigable – su sonrisa les causaba mas malestar que simpatía- aunque debo admitir que tu pequeña amiga no me tienes de buen humor – dijo apareciendo una señal luminosa alrededor de Elsa – ¡no tienes idea del trabajo que es mantener todo ese hielo a raya¡ llevo desde que llegaron sin poder tomar una siesta¡
-solo déjenlo seguir hablando y aléjense lentamente – susurro Tiana jalándolas con discreción, caminando de puntillas -¡pobrecito de ti¡- se dirigio al genio
-¡lo se¡- grito el genio –pero no trates de distraerme muchachita- un grandísimo dedo acusatorio la señalo- le están causando problemas a mis niños –
-t-t-t-tus niño?- tartamudeo Mérida incrédula, fascinada con la magia de la criatura, sonreía al verlo aparecer diamantina de sus dedos.
Elsa y Tiana la miraban atónita
-el genio es la niñera de los príncipes de Agrabah- volvió a susurrar Tiana, aun jalándolas hacia atrás
-¡pero no susurres a mis espaldas¡- grito el genio cambiando a una forma mas pequeña y colocándose detrás de Tiana quien salto lejos de el asustada, la criatura rio divertida
Tenían que seguir moviéndose, las jalo para obligarlas a correr, llegaron al patio principal pero fueron descubiertos por los príncipes que los veían desde uno de los balcones, Tiana pudo sentir la furiosa mirada de Jade sobre ella.
Sabía que Jade iria por ella, sabía que Alí perseguiría a Elsa, separarse era su mejor opción
-¡bajen por las escaleras¡ hay una trampilla bajo las cortinas azules… los chicos están en los tuneles- les indicó
-¿Qué?- gritaron ambas
-¡corran y no dejen que las atrapen¡ -
-pero… tu.. no¡- se quejo Mérida - ¡no vamos a dejarte¡-
Pero Tiana no les dio tiempo de negarse y corrió en dirección opuesta, llamando la atención de sus perseguidores, escucho la voz de jade gritar su nombre, sintió sus pies quedarse estáticos y casi ni se sorprendio cuando una soga apareció de la nada y ato sus brazos, pero mas que todo se esforzó por no responder a los muchos insultos que la princesa le gritaba.
La llevaron arrastrando por los pasillos, encadenada como si de verdad fuera peligrosa y la arrojaron a una celda oscura y fría, donde pasaría el resto de sus días le dijeron… bueno, pensó irónicamente, al menos ahora de verdad no tendría que preocuparse por evitar a la realeza.
Parecía que la vida le jugaba una broma cruel cuando reconoció los rostros familiares de otras dos chicas encadenadas cerca de ella.
Anna y Rapunzel permanecían encadenadas a la pared, ¡era ridícula la cantidad de cadenas que las aprisionaban¡ No tenia forma de saber de sus muchos intentos de escape.
-¿Tiana?- se sorprendieron ambas - ¿que.. que haces aqui?-
-yo.. yo..- ni ella misma sabía que decir - a-ayude a Merida y Elsa a escapar - se lamento - ¿porque? ¿porque hice eso? soy una tonta.. ¡Tonta¡ ¡golpee a la princesa Jade¡ - estaba poniendose histerica - ¡golpee a la maldita princesa Jade en la maldita cabeza con una maldita sarten¡ -
-¿que?- se exclamo Rapunzel, algo en su mirada denotaba locura, no era para menos llevaba cerca de veinticuatro horas encerrada, una increible risa salio de sus labios - crei que no eran para defenderse-
-callate- le advirtio Tiana - solo... hagg.. ¡soy una tonta¡ ¿que necesito para entender? ¡alejate de la nobleza¡ ¡solo mantente alejada de la maldita nobleza¡ todo es mi culpa... voy a morir en este calobozo.. nunca voy a salir de aqui-
Rapunzel empezó a hiperventilar y Anna se alerto
-¡Tranquilas¡- gritaba Anna – ya basta por favor, Rapunzel.. ¡Rapunzel¡ - llamaba a la princesa que respiraba con dificultad- tranquila, tranquila, escucha mi voz Rapunzel, escúchame… no estaremos aquí mucho tiempo… saldremos… saldremos… mi hermana y los demás deben estar buscándonos- el optimismo de Anna no desaparecía – y no te preocupes Tiana.. nada de esto es tu culpa, no digas esas cosas-
-no… no lo es- repitió Tiana, harta de todo eso, ahora estaba encarcelada, ¡encarcelada¡ la matarían o la dejarían para que muriera, no podía terminar asi todo, y no, por supuesto que no era su culpa – es suya –
-¡perdon¡ -
-¡es su culpa¡ - grito la camarera - ¡todo esto por sacarlas¡ ¡todo esto por ayudarlas¡ - recargo su cabeza contra la fría pared, sintiendo los pesados grilletes en sus tobillos - ¡todo esto por sacar a las estupidas princesas que se dejaron capturar¡ ¡por tratar de sacar a los estúpidos príncipes que se dejaron embriagar toda la noche¡ ¡por intentar salvar a las estupidas princesitas que no pueden mantener sus hormonas tranquilas¡ ¡soy una tonta por tratar de ayudar¡ ¡soy una tonta por continuar encajar en un mundo que no me pertenece¡ debi ir a lavar al pozo de agua …. – se lamento casi al borde de las lagrimas – Debi mantenerme alejada… ¿Por qué ..? –
Silencio
-Bueno- respondío Anna molesta- disculpanos por arruinar tu dia ,no se si lo abras notado pero ¡a nosotras tampoco nos va de maravilla¡ -
-¡o perdón¡ creí para las princesas era algo de todos los días quedarse atrapadas en un maldito calabozo¡-
-¡¿Cómo te atrevez?¡- grito Anna, al borde de un ataque
-¡me atrevo¡ - Tiana estaba mas alla de sus límites - ¡Me atrevo maldita sea¡ no voy a guardar mis modales, estoy harta¡ ¡harta¡ me arrastraron hasta todo esto¡
-nunca te pedimos que nos ayudaras – interrumpio Rapunzel, entre respiraciones contadas
Silencio
demasiado
tiempo
en
silencio
-¿Cuánto tiempo a pasado?-
-cerca de cuatro horas- respondio Anna
-cuatro horas y quince minutos – corrigio Rapunzel – 24 segundos, 25, 26 … -
Silencio
una gotera era lo único que se escuchaba
pronto la oscuridad fue llegando a su pequeña celda
-perdón- dijo Tiana cuando ya no eran capaces de verse los rostros – no quise decir nada de eso- sus estómagos se escuchaban hambrientos
-Esta bien- respondio Rapunzel, Anna solo solto un extraño sonido con los labios- se que no lo dijiste en serio… -
-no, supongo que no- continuo la camarera - o si, quien sabe –
-la peor disculpa que he escuchado- exclamo Anna exhausta – y creeme que he escuchado malas disculpas… Elsa y Kristoff por ejemplo me deberán una muy grande por tardarse tanto en venir por nosotras –
Por sorprende que fuera Tiana comenzo a reir
-uuuu creeme que te deben una disculpa, en especial tu pequeño chico de hielo... paso toda la noche bebiendo con las chicas de Jade –
-¿¡que¡? – salto Anna, con aun la poca energía que le quedaba
-no quieres saberlo – río Tiana
-no… Kristoff no sería capaz de tal cosa… -
-ustedes las princesas siempre tan ingenuas –
-¿podrías dejarlo de una vez?- exclamo Rapunzel – si, somos princesas, ¡superalo¡ -
Silencio de nuevo
Poco a poco se fueron quedando dormidas, a la mañana siguientes las despertó el ruido de las puertas, soldados llegaron y arrojaron comida a la celda, hogazas de pan y pedazos de algo con sabor amargo.
Anna no podía soportar el hambre y se arrojo sobre la comida, Rapunzel se movio con elegancia hasta ella y Tiana espero hasta que los guardias dejaran el pasillo para tomar un poco de pan.
Pasaron mas horas, entendio por que Rapunzel tenia el doble de cadenas que ella y Anna, cada cierto tiempo se sacudia con violencia intentando desatarse, cada cierto tiempo tenia pequeños episodios de locura.
-¿y que es lo que tienes con las princesas?- pregunto al fin Anna, incapaz de mantener su curiosidad a raya
-nada-
-un príncipe la engaño- Tiana miro a Rapunzel de mala forma - ¿Qué? – respondio la castaña – es cierto-
-lo lamento – contesto Anna con verdadera simpatía
-no tienes que-
-pero eso no debería hacerte odiar a toda la realeza, no todos somos asi…- la voz quebradiza de la princesa de Arendelle la habría conmovido si no llevaran tanto tiempo encerradas – entiendo como te sientes –
-¿entiendes como me siento?- exploto Tiana – dudo mucho que entiendas como me siento princesa- explico Tiana – no es que tenga algo en tu contra, pero no tienen que pasar por hambre, o cansancio o desprecio alguno, las princesas son siempre vanidosas obsesionadas consigo mismas, ningún hombre lo pensaría dos veces antes de… - su voz se quebró – ninguno lo pensaría dos veces para aceptar su mano-
-¿se supone que eso es algo bueno?- Anna la miraba desde el rincón, con pesadas lagrimas saliendo de sus ojos, a pesar de ello su voz sonaba desafiante – ningún hombre lo pensaría dos veces – repitió con ironía -¡fabuloso¡-
-Anna- intento calmarla en vano la princesa de Corona
-¿sabes lo que hizo mi prometido? ¿el primer príncipe que conocí?- Tiana negó con la cabeza asustada del cambio de tono en la princesa –El príncipe Hans… un hombre encantador – su voz se quebró y ella no se molestó en disimularlo – caí presa de una maldición, mi hermana me congelo el corazón- ignoro el pequeño grito de sorpresa – solo un acto de amor de verdad me salvaría, corrí hacia el como una pequeña tonta, un beso de amor verdadero fue todo lo que pedí… ¡Un hombre que solo te quiere por tu posición no puede darte amor verdadero, no soló se negó, se burlo de mi, me humilló y amenazó, me dejó morir en una habitación sola y fría¡ -
-eso no te detuvo de volver a enredarte con el cuando regreso a tu castillo- Las palabras salieron de Rapunzel antes siquiera de que pudiera controlarse
-Creí que ya habíamos establecido que soy una tonta- le espetó Anna abrazando sus rodillas, de pronto se mostro sorprendida -¿Cómo sabes lo de Hans y yo?-
-Eugene los vio besarse… creo que frente al cuarto de Kristoff la mañana del baile – Rapunzel estaba lo bastante cansada y enloquecida para olvidar sus modales
Anna dejó caer su cabeza contra la pared con fuerza como si quisiera lastimarse
-lo arruine –
-¿Qué diablos pasaba por tu cabeza?- le reclamó
-me tomo por sorpresa… no pude hacer nada, y supongo…- se detuvo un momento, pensó en continuar, estaba apunto de decir algo que no era capaz de admitir ni siquiera ante si misma -
-¿que…? –
-soy una tonta… tonta tonta… Kristoff jamás va a perdonarte –
-pero acabas de decir que el prácticamente te obligo –
-no…- contesto evitando las lagrimas- no es verdad, no me obligo, la verdad… la verdad es que una parte de mi quería ver hasta donde era capaz, quería… después de todo, de la forma en que me rechazó, ahora volvia, le dije que no multiples veces, que se alejara, no tienes idea de lo bien que se sentía, de la satisfacción de poder ser esta vez ser yo quien me negara – rodo lo ojos por el techo, una vaga sonrisa apareció en ella y se esfumo casi al instante- voy a perderlo todo tan solo por mi estúpida vanidad , Tiana tiene razón, los nobles somos todos unos incompetentes obsesionados con nosotros mismos-
El tiempo siguió pasando y el día se convirtió en noche otra vez… Tiana empezó a sentirse culpable, Anna y Rapunzel parecían sinceras, quería que fueran amigas, quería confiar en ellas, antes siquiera que pudiera encontrar una razón ya estaba hablando.
Viviamos con los Bufound, quizá la familia mas rica después del sultán, no es que fueran nobles, pero su dinero los hacia ser tratados como unos; mi padre era soldado, mi madre cocinera, por razones que aun no entiendo me asignaron desde muy pequeña como dama de compañía de su hija mas joven. Loti y yo hacíamos de todo juntas: jugábamos, bordábamos, hablábamos, por supuesto que éramos diferentes, no solo eramos completamente opuestas físicamente, nunca comimos ni dormimos en la misma alcoba… pero éramos amigas, quizás la mejor amiga que jamás allá tenido. Es fácil dejarse llevar por la ilusión cuando eres pequeña, pero mientras mas crecíamos más notorias eran las diferencias entre nosotras.
Loti siempre deseo casarse con un príncipe, no solo lo anhelaba sino que se preparaba para ello como no tuviera opción. Su atracción hacia Alí era inevitable, pero el príncipe la rechazo tantas veces que era doloroso solo decir su nombre en su presencia; ni hablar de su relación con Jade, sentía una envidia tremenda hacia la princesa, la aborrecía por rechazar a tantos pretendientes, nunca se agradaron, pero un día, poco antes del quinceavo cumpleaños de la princesa se organizó un baile, ¡una ceremonia inmensa¡ jamás había visto el palacio tan adornado… Un príncipe vendría a conocerla, según había rumores no solo era noble, si no que era heredero al trono, encantador, bueno con las chicas, parecía el partido ideal para la princesa; por supuesto que Loti no iba a perder la oportunidad y consiguió que nos invitaran a la gala.
Tiana respiro con dificultad, una sonrisa atravesó su rostro, se le notaba la nostalgia.
A veces me pregunto que hubiera sido de mi si me hubiera negado a acompañarla, era mi noche libre después de todo, ni siquiera era mi obligación, pero mi padre llevaba apenas unas semanas de haber…. Se atraganto, incapaz de pronunciar su tragedia en voz alta. Loti insistió en que la fiesta me animaría, estoy segura de que no había mala fe en sus acciones.
La princesa Jade y el príncipe Navee no se entendieron, el… bueno él es un espíritu libre, ella terriblemente controladora, discutieron a mitad de la estancia y se juraron odio mutuo, yo no lo escuche, estaba en los jardines, intentando no quebrarme en llanto, supongo que podría decirse que estaba vulnerable.
El salió buscando aire fresco, me encontró sentada llorando y sin pensarlo se acercó a consolarme, llevaba un hermoso vestido de gala, por supuesto que sin la sombra de Loti nadie podría haber pensado que yo solo era una dama de compañía.
Por muy difícil que parezca me hizo reir, ¡Era un tonto¡ conversamos, reímos, me conto de su familia, de sus responsabilidades, de lo estúpida que era la vida de palacio y de como aborrecia a las princesas que conocía; el solo quería ser libre de todo eso, quería disfrutar la vida y huir, no deseaba ser rey. Lo llame irresponsable, inútil, mal agradecido y el río por todo ello, era la primera persona que lo trataba con rectitud, o al menos eso me dijo.
Tenia un talento para hacerme sentir especial, aquella noche… todavía recuerdo todo lo que paso aquella noche, no se porque pero no fui capaz de decirle quien era, por comentarios supuso que vivía con los Bufond, creyendo que era alguna de sus hijas fue al dia siguiente a la mansión.
¡Se llevo una sorpresa cuando los encontró¡ con sus pieles blancas y sus cabellos rubios, y me vio limpiar la mesa donde servirían el te… Loti estaba feliz, ¡radiante¡ El príncipe había ido a verla, tomaron el te y comieron pastel, el no dijo nada sobre mi, o sobre nosotros, pero me dejo una nota, nos vimos esa noche en una taberna , y la noche siguiente y la siguiente y todas las que vinieron despues… nunca usaba su traje formal, tocaba la guitarra y baila… aquellas frenéticas noches solo hablaba de mi, nadie jamás hablaba de mi, nadie.
Pasamos algunas semanas, fue tan rápido… Loti lo veía merodear por la casa y se emocionaba, salieron varias veces al bazar, a la feria, al teatro, yo era su dama, por supuesto que los acompañaba a todas partes.
Una noche recibió noticias de su padre, debía volver a Maldovia, llevaba demasiado tiempo lejos y estaba malgastando el dinero de la corona en fiestas y tonterías. Habia algo que no me había dicho, sus padres lo habían condicionado: si no se casaba como estaba predicho perdería el derecho a la corona.
No parecía preocupado cuando me lo conto, no le importaba el trono de Maldovia, me dijo que jamás volvería, que se quedaría conmigo y huiríamos a cualquier parte; yo le grite que era egoísta, desconsiderado, ingrato, yo no podía abandonar mi vida y huir con el, tenia a mi madre, mi trabajo, mi vida, pronto mis ahorros serían suficientes para dejar de trabajar de compañía y poder abrir mi propio restaurante
-nunca vas a conseguirlo- me dijo- la gente como tu no obtiene las cosas no porque no tengan dinero, si no porque el sistema no lo permite- me enfurecí
- tal vez la gente como yo la tendría mas fácil si los reyes no se dedicaran a estar de fiesta, si se preocuparan un poco por nosotros-
Ven conmigo… me suplico entonces, Ven conmigo, casémonos en una iglesia, en mi pueblo, se mi princesa y podrás demostrarme como se supone que debo hacer las cosas.
Me rei, no crei que hablara en serio, jamás pensé que lo nuestro durará, pero siguió repitiéndolo durante horas, gritando que me amaba, que no había forma en que no terminara de esa forma.
Le dije que lo pensaría, pero yo no podía, una chica como yo no podía casarse con un chico como el, le rogué que me diera tiempo, le pregunte cuanto podría alargar su viaje… tres días, respondió, solo tres días.
Regrese a casa y me meti a la cama, di vueltas y vueltas intentando decidirme, al final me dormi pensando que viviría un cuento de hadas, a la mañana siguiente Loti me despertó gritando, estaba conmocionada, no paraba de llorar y reir a carcajadas, cuando al fin pude entender lo que decía yo también empecé a llorar.
Aquella misma tarde hizo sus maletas y se despidió de todos, su príncipe había llegado en la madrugada y había pedido su mano, el mismo rey de Maldovia llevaba tiempo escribiéndose con el señor Bufond, su compromiso fue fijado justo después de la pelea entre Jade y Navee.
No estoy segura de como pero se que Jade tuvo algo que ver, fue a la casa de los Bufond al día siguiente, le dijeron que Loti ya se había ido, respondió que no estaba buscando a Loti, pregunto si me había llevado con ella, que si mi madre y yo necesitábamos trabajo ahora que ella no estaba, que nos ofrecia un puesto en el castillo.
Mi madre acepto, yo me negué, algo en ella me hizo desconfiar, había estado presente en demasiadas discusiones entre y ella y Loti, era demasiado extraño que nos buscara, era extraño que siquiera supiera que existíamos.
No puedo odiar a Loti por mucho que quiera hacerlo, no la he visto desde entonces, me fui de Agrabah, con lo que tenia ahorrado compre la posada, pero mi madre se nego a ir conmigo, es lo único que tengo ahora… lo único que me queda.
Tal vez esto pudieron haber sido dos capitulos,... ¡pero no¡
