Mas de quince días, no puedo creerlo, lamento la tardanza en serio, la buena noticia es que ya tengo el siguiente capitulo medio escrito, este capitulo empezo a ser una masiva cosa de seis mil palabras y al final me decidi a partirlo a la mitad :D as que muy probablemente suba el siguiente en los siguientes dias... tal vez.
Muchas muchas gracias a los nuevos lectores¡ hay gente que acaba de empezar a leer princesa y prometida en cuestion de días y estoy super emocionada¡
Gracias, gracias a cualquiera que sigue, deja reviews o simplemente se asoma por aqui a leer la historia :D
Ahora sin mas aqui va¡ Ojala lo disfruten
No sientas
No sientas
¿Cómo podía exigirse algo como aquello?
No sientas
No sientas
Acababa de estamparle la puerta en el rostro a Anna, sus ojos tristes y palabras a medio decir le quebraban el corazón.
No sientas
Su hermana le exigía respuestas a las que no tenia derecho, negarle información a Anna era mas fácil de lo que le gustaba admitir
Relájate
Podía notar la mirada suplicante de Mérida sobre ella, ver las heridas sobre su cuerpo…. La había lastimado… la había atacado.
Le había demostrado el peligro detrás de su ira.
Se había terminado, no podía confiar en la princesa y ella al igual que todos los demás no estaba segura a su alrededor.
No sientas
Tenia que mantenerse distante, tenia que retomar el control de si misma
Tranquilízate
Tenia que dejar de pensar en el olor de su cuerpo y en lo profundo de su mirada
Relájate
Tenia que alejarse de su voz y su calor
Respira
Pero tenia que escucharla hablar, tenia que prestar atención a sus palabras, a las cosas que decía.
Le gustaba cuando Mérida se comportaba como una princesa, su voz entonada correctamente, la cabeza en alto, enunciaba como si practicara todos los días, le encantaba la seguridad con que las palabras salían de su boca.
-Majestad- la llamó y sus entrañas se estremecieron recordando la ultima vez que la llamó de esa forma- ¿Qué opina?-
Tendría que responder algo, tendría que fingir que de hecho estaba prestando atención a lo que decía.
-no estoy de acuerdo- dijo con aquella fría indiferencia que la caracterizaba
Mérida apretó los labios
-entonces… ¿Qué sugiere? –
Elsa levanto ligeramente la cabeza
-cualquier cosa en la que tu y Hans no estén involucrados-
Pudo ver el rostro de Mérida contraerse de coraje y sus mejillas tornarse rojas junto con sus orejas, los hombres detrás de ella empuñaron sus espadas pero la escocesa los detuvo
-solo quiero recuperar a mi madre sana y salva, después de eso te aseguro que no volveré a molestarte- se levanto de la silla y camino hasta la puerta, no quería seguir allí, no podía soportar su rechazo ante tanta gente.
Anduvo deprisa ignorando el dolor de su cuerpo, aventó ambas puertas de madera junto con las personas que espiaban detrás de ellas, siguió caminando ignorando las preguntas de sus compañeros, corrió hasta entrar a su habitación.
-Mérida…- escucho voces conocidas -¿estas bien?
-Largo- murmuro ocultando su rostro
Los lords la vieron preocupados
-¡dije largo¡ - grito conteniendo las lagrimas, con temblores en el cuerpo
Ambos chicos se fueron despacio, cerrando la puerta detrás de ellos, sabía que esperarían afuera, después de todo no era digno ver a una princesa llorar.
Anna mantenía su oreja pegada a la puerta intentando en vano escuchar algo de lo que se decía dentro, calló sobre sus narices cuando Mérida abrío repentinamente, la piel se le enchino con la brisa fría creada por su hermana, observo a la princesa de Escocia correr lejos, sintió a su hermana caminar en la dirección contraría.
-¡Elsa¡- grito llamándola pero su hermana mayor solo balbuceo un montón de tonterías sobre estar demasiado cansada , "lo hablaremos después".
Anna solto una pequeña risa, esta tenía un ligero tono de amargura, ella sabía que después podia significar nunca cuando Elsa hablaba
Se levanto de un salto, volteo hacia ambos corredores tratando de decidirse
-¿Anna?- se pregunto Kristoff en voz alta - ¿estas bien? – Sintió sus enormes manos tomar su cintura y se sintió segura entre sus brazos, casi se decidió a pasar el resto de la tarde acurrucada en su regazo, pero su curiosidad no la dejaba en paz.
Podía esperar a que Rapunzel terminara de curar a los heridos para enterarse de lo que había pasado, pero sabía que Eugene tendría prioridad para aquella platica…. Podía ir a postrarse fuera del cuarto de su hermana y rogarle hasta que contestara sus preguntas, afortunadamente esta vez tenia una tercera opción.
Salto sobre si misma, tomo la mano de Kristoff y lo arrastro por el pasillo, siguiendo los pasos de Mérida
-¿Qué?... – balbuceo el- ¡Anna¡ ¿A dónde?-
-Shhh- lo callo de pronto, ocultándose rápidamente detrás de la pared apenas alcanzando a divisar el cuarto de la princesa de Escocia – muy bien- dijo en voz alta para rápidamente taparse la boca y comenzar a susurrar – tengo un plan –
Kristoff giró los ojos
-quieres hablar con Mérida, no creo que sea una buena idea-
-¡claro que es una buena idea¡- los chicos de los clanes giraron en su dirección y Anna reacciono agachándose sobre si misma y ocultando su rostro, por alguna razón pensando que eso evitaría que fuera vista – no sabemos que pasa entre ella y Elsa pero podemos suponer que ella querra contarnos lo que esta pasando –
-yo se lo que esta pasando - murmuro su novio apenas a un nivel audible
-¿Qué?-
-nada- se apresuro el chico
-¡Kristoff¡- reclamo ella
-¡Es mejor que tu hermana te explique las cosas¡- la pelirroja no pudo evitar notar el rubor que de pronto cubría el rostro del montañes
-¡claro¡ - respondió irónicamente- porque Elsa tiene el record en compartir y explicar cosas- contesto poniendo ambas manos en su cintura - ¡en serio Kristoff¡ si quiero algunas respuestas tengo que buscar otra fuente.. ahora…- salto de un lado a otro- ¡ayudame¡ - lo tomo del brazo y lo empujo inútilmente hacia el frente
-¡que?¡ ¡¿Cómo¡?- Anna no pudo moverlo ni un centimetro
-¡ve ha hablar con aquellos chicos¡ - respondio como si fuera lo mas obvio del mundo- no voy a poder hablar con Mérida con esos chicos vigilando la puerta
-¿en serio? ¿quieres a alguien que haga conversación y piensas que yo soy el hombre ideal para el trabajo? Esas noches en el calabozo te debieron haber afectado-
-¡Tu los conoces¡ - reclamo ella- son prácticamente amigos –
Kristoff se cruzo de brazos y nego con la cabeza
-¡se emborracharon toda la noche¡ ¡eso debe contar en algo¡ es básicamente lo que haces con los chicos con los que sales … que supongo son algo asi como tus amigos-
-¡salgo a trabajar con ellos¡ - se ofendio – que ocasionalmente tomemos algo después no tiene nada de…-
-¡Siempre que voy a buscarte después del trabajo estas en un bar¡-
-¡Una vez Anna¡ ¡una vez has ido a verme después del trabajo ¡ había tomado una cerveza por el amor de dios ….- exclamo poniendo los ojos en blanco, pero inevitablemente sonriendo ante el grato recuerdo- y no el tengo dinero como para irlo tirando en bebida-
-¡eso no viene al caso¡ - recapacito ella – el punto es que.. –
-¿Cómo lo sabes?- la interrumpio mientras la princesa seguía mirando de reojo la puerta vigilada -¿Cómo sabes que bebí con esos chicos?-
-Tiana me lo dijo mientras estábamos encerradas- contesto simulando usar sus manos como binoculares
-¿Qué mas te dijo?- dudó, un poco nervioso
Anna suspiro y alzo los brazos
-¡muchisimas cosas¡ pero ahora no es el momento para ponernos al corriente con la trágica historia de Tiana, ¡tenemos cosas que hacer¡ -
-¿tragica historia?-
-esta bien, si tanto te importa…. Solía salir con un chico que antes estaba comprometido con Jade pero el no quería ser Rey y al final se caso con Lóti-
-¿Qué?-
-¡no es el momento para chismes Kristoff enfócate¡ - salto la princesa – ahora ve y distrae a aquellos chicos –
Kristoff se movio torpemente, no estaba del todo convencido pero tampoco tenia la energía para negarse. Levanto la mano saludando y los muchachos que vigilaban la puerta le devolvieron el gesto con cierta incomodidad.
-ham…- comenzó balbuceando – como que..- volteo hacia Anna en busca de ayuda pero la chica se volvió a ocultar detrás de la pared, los lord se vieron entre si – me parece que Anna quiere hablar con Mérida, es decir con la princesa…- parecio dudarlo un poco - ¿su princesa? Ya saben… -
-no creo que este de humor para platicas- replico el mas bajito de los chicos
-nos corrió de la habitación – siguió el otro – no me sorprendería que jugara a tiro al blanco con quien se atreva a entrar-
-si bueno… Anna no sabe darse por vencida, podría estar tocando a su puerta toda la noche ¿les importaría dejarla intentarlo?-
Ambos se miraron entre si y luego giraron hacia alrededor, observando las paredes cubiertas de hielo
-pues no me importaría ir a tomar algo caliente-
-si, empieza a hacer mucho frio –
-¡por el humor de Elsa les sugiero que estén preparados¡- exclamo Kristoff, feliz de tener un tema de conversación- esta apenas empezando a hacer frío-
-sera mejor que armemos una fogata- susurro Macintosh
-con toda esta nieve será imposible-
Kristoff río con cierta condescendencia
-imposible no, pero podría llevarles un poco de tiempo-
Para sorpresa de Anna los tres chicos se fueron caminando lejos del cuarto, ni siquiera espero a que se alejaran lo suficiente corrió a tocar la puerta.
No hubo respuesta
Volvio a tocar
-¿Qué quieren?- grito una aspera voz desde adentro
Le palpito el corazón, no estaba preparada para cuando respondían
-soy Anna- contesto lo mas segura que pudo a pesar de no ser lo que le habían preguntado
Pasos apresurados y la puerta se abrió
Ojos azules se asomaron pero no los que Mérida esperaba.
Anna fingiá estar segura mientras la saludaba con la mano.
Mala postura pensó Mérida, si lo que quería era proyectar seguridad debía estar mas derecha, alzar la cabeza y dejar de balancearse sobre si misma.
-hum…- exclamo disimulando su llanto, maldijo en su cabeza, tal vez Elsa la había enviado, tal vez era su forma de querer hablar.
-Al menos podrías fingir no estar tan decepcionada – se indigno Anna poniendo ambas manos en su cintura
La princesa de Escocia solto el picaporte y regreso hacia el centro de la alcoba, dejando la puerta abierta, lo que Anna tomo como una invitación a pasar.
-lo siento…- por su tono de voz era posible que no lo lamentara en absoluto – Esperaba poder hablar con tu hermana –
-escucho eso a menudo- no pudo evitar el ligero desprecio – ¿Cómo estas?-
-¿no se suponía que tenía gente vigilando mi puerta?- se extraño Mérida sentándose con cansancio, no quería hablar con Anna, algo en ella era demasiado honesto, demasiado transparente, le costaba trabajo mentirle.
-Creo que ellos y Kristoff fueron a intentar prender una fogata…- contesto jugando con sus trenzas, nerviosa- no suele decir mucho pero cuando la gente empieza a hablar de hielo … especialmente del hielo de Elsa, se vuelve bastante buen conversador-
-¿tu crees? –Mérida se sentía incomoda con la pequeña princesa andando por su cuarto- todas las veces que he hablado con el su principal tema es "espero que Anna este bien" "deberíamos buscar a Anna" o mi favorito "No digas eso de Anna" – dijo imitando el tono gruñon del muchacho cruzando fuertemente los brazos
La princesa de Arendelle rio un poco avergonzada
-¿entonces?- continuo Mérida y Anna la miro con curiosidad - ¿querias algo?-
-¡o si¡ - exclamo ella – solo… me preguntaba que había pasado en la reunión y en general y… ya sabes …. Que esta pasando contigo y mi hermana-
Mérida suspiro ruidosamente, ¿Por qué era ella la que tenía que lidiar con Anna?
-y, ¿no sería mejor que hablaras con Elsa sobre eso?-
-aja…- divago Anna - si dejo que Elsa este lista para hablar probablemente tenga que esperar un par de décadas – movía sus manos inquietas por el tocador, picando los objetos que encontraba – no le gusta mucho eso de compartir
-dimelo a mi…- se quejó con fastidio – recuérdame no volver a hacerla enojar-
observo como se tomaba el brazo herido
-te mando un malvavisco- sonrió casi como si fuera divertido
-¿lo hace a menudo?-
-no – contesto la princesa girando los ojos y parándose sobre las puntas de sus pies – una vez utilizo uno para correrme de su castillo ¡durante todo eso del invierno eterno¡-
-y yo que me creía especial-
-para ella lo eres – se apresuró Anna, sus ojos se encontraron y sintió el peso de sus palabras, Mérida se sonrojo brutalmente- ¡ para ser honesta malvavisco no me lastimo,¡ aunque si nos tiro por un barranco… es decir, ¡a ti prácticamente te arranca el brazo¡ eso debe contar en algo - siguió distraída, intentando llenar su nerviosismo con palabras – es decir… Elsa suele mantener a la gente alejada ¡por alguna razón siempre imagina lo peor¡ nunca habla con nadie, bueno.. habla con quien se supone que debe hablar, ya sabes con condes y esas cosas en las reuniones, ni siquiera ahí discute demasiado, no es porque no tenga la habilidades para hacerlo ¡siempre hace de buena diplomática¡ pero en cuanto a cosas de sentimientos siempre es toda ¡eeeeeeee¡ - agito las manos mientras hacia un extraña mueca – y ahora que de verdad te hirió estoy segura que empezara con todas esas estupideces de que no es bueno que te acerques a ella - suspiro con una seriedad extraña – si tengo que escucharla decir una vez "lo hago para protegerte" te juro que voy a enfermar…-
Ann a tuvo que detenerse un momento a tomar aire
Se miraron
Ella entiende pensó Mérida, Ella de verdad entiende
Anna no era ni la mitad de tonta de lo que parecía
-pues si, las cosa entre Elsa y yo se han vuelto… ¿Cómo decirlo?-
-¿complicadas?- se aventuro la princesa de Arendelle
-tal vez – Mérida paso la mano sobre sus rizos – todo era bastante simple pero ella no parece estar comoda con lo simple ¿sabes?-
Una amarga risa salió de la chica
-Bueno, si quieres disculparte te recomiendo que te vayas por algo grande- era divertida la forma en que Anna hablaba, como si no pudiera detenerse- tampoco es muy buena en eso de escuchar, a si que si quieres de verdad llamar su atención tienes que hacer una GRAN disculpa.. ¡que absolutamente todos se enteren que lo lamentas¡ tal vez asi ella logre entenderlo… no fue capaz de entender todo lo que la quería hasta que literalmente me parti en dos por ella-
Ambas se sonrieron con cierta complicidad
- la verdad es que tu hermana significa mucho para mi - una chispa se encendio dentro de ella, una cosa era confesar su amor ante Elsa, pero decirlo ante alguien mas repentinamente lo volvia mas real, mas tangible – mas de lo que cualquiera me ha importad antes-
-¿tu debes creer que soy tonta verdad? – se molesto Anna y Mérida negó rápidamente con la cabeza – es decir, ¡yo fui la que le dije a Elsa que debía esforzarte en ser tu amiga¡-
-¿en serio?- susurro en respuesta
-¡si¡ y digo.. es un poco obvio lo que pasa aqui- rezongo Anna, Mérida respiro aliviada de no tener que explicárselo – pero no pueden dejar que un chico destruya lo que tienen ustedes dos – dijo muy seria tomando las manos de Mérida entre las suyas.
-¿disculpa?- las palabras de Anna no tenían demasiado sentido
- A Elsa siempre le a costado trabajo hacer amigas y odiaría que ustedes dos siguieran peleadas por algo tan ridículo-
Mérida la miro con ojos grandes, componiendo una extraña mueca mientras lentamente negaba con la cabeza
-no.. se si amigas sea la manera mas correcta de describir lo que pasa entre El...-
-¡no seas ridícula¡ por supuesto que son amigas – interrumpio Anna, sosteniendo aun sus manos, Mérida hizo el intento por soltarse pero la pequeña princesa no cedia - Debes entender que Elsa siempre ha llamado la atención…en especial de los chicos .. ¡que si yo no lo sabre¡ pero estoy segura de que no lo hace a propósito, estoy segura de que Alí no tiene idea de lo que sientes-
-¿Qué demonios?- murmuro Mérida apenas moviendo los labios - ¿de que rayos estas hablando? –
-¡no seas timida¡ - contesto con condescendencia – vi tu reacción cuando Elsa y Alí bailaron en la cena de despedida y el otro día en la fuente apenas si pudiste contenerte, es obvio que sientes algo por el, pero que el este enamorado de Elsa no es razón para que ustedes se disgusten-
No podía
Simplemente no podía soportarlo
Mérida comenzó a reir a carcajadas, a reir como tenía días no, parecían años desde la ultima vez que río de esa forma, le falto el aire y las costilas le dolieron, no recordó sus heridas hasta que se calló de la silla y sintió el frío piso contra su piel.
-¡por los dioses princesa¡ si que eres divertida- hablo por fin mientras se levantaba-
Anna la miraba sin entender y ladeo la cabeza en señal de pregunta, por un momento le recordó a sus hermanos, aunque claro, pensó con cierta chispa de cinismo los trillizos no eran tan despistados como la colorida princesa de Arendelle.
-creo que has malentendido lo que…-
Los golpes a la puerta las interrumpieron, Maguffin entro tímidamente asomando la cabeza
-despertó- dijo con su voz quieta
El fastidio se volvió a dibujar en el rostro de la princesa de Escocia
-¡dos minutos¡ - se quejo -¡no puedo tener dos minutos de paz¡ - parecio recapacitar, recupero la compostura, se tallo los ojos – tengo como treinta horas sin dormir – murmuro moleta y siguió hablando muy propia- regresa a vigilar su puerta, voy en un segundo- recogió su espada y arco de la mesa, se dispuso a salir de la habitación – después hablamos princesa- dijo dirigiéndose a Anna
La chica se tambaleo un poco, como tratando de decidirse si protestaba o no, Mérida estaba cruzando la puerta cuando exclamo
-¡espera¡ -
La princesa dio media vuelta
-¿Vas a hablar con Hans? – se sorprendio del temor en la voz de Anna, por primera vez desde que entro al cuarto no hablaba con rapidez, Mérida solo asintió con la cabeza y la princesa parecio atragantarse, comenzó de nuevo a jugar con sus trenzas – yo… realmente lamento todo lo que… ¡es horrible lo que te esta haciendo¡-
Había visto el rostro de Anna cuando le dijo que había asesinado a Albert y a Francis, una vez mas el horror retomaba sus facciones.
Anna no solo comprendía la angustia ante la falta de expresividad de Elsa, también entendía la desesperación de encontrarse en el torbellino que el príncipe de las islas del sur causaba a sus victimas.
Tal vez realmente había una razón para que Elsa la comparara con su hermanita, tal vez eran mas parecidas de lo que aparentaban.
-gracias- dudo Mérida- gracias.. por venir- Anna se encogio de hombros - si bien lo de tu hermana me esta causando molestias mi verdadero problema es el príncipe- no estaba segura de porque pero considero prudente no nombrarlo frente a Anna – tengo que saber donde tiene a mi madre, ese maldito no me da respuestas claras –
-Probablemente ya te lo dijo y no te diste cuenta- murmuro Anna – el suele hacer eso- el rostro de Mérida pregunto sin necesidad de hablar – ham…- divago la princesa de Arendelle- es algo retorcido, suele decir las cosas sin decirlas, si le preguntas algo directamente probablemente lo evada con cualquier otra cosa para distraerte –
-según papá la mejor forma de interrogar a alguien es que no note que lo estas interrogando, "bajarte a su nivel", no se exactamente que signifique eso… pero tengo que… tengo que descubrir donde la tiene antes de que la lastime - no tenía tiempo para las divagaciones
-no creo que lo haga – se aventuro Anna, acercándose un poco
-¿en verdad? – respondio sin dar crédito a sus oídos.. ¿era posible que aun pensara algo bueno de Hans? – no me parece que haya demostrado compasión antes-
-¡no me refiero a eso¡- contesto ligeramene ofendida – pero no le conviene hacerle daño a tu madre y el nunca hace nada que no le convenga – Mérida no entendia a que se refería asi que Anna continuo después de un largo suspiro – esta con ese plan demente de asesinar a sus hermanos ¿cierto? Por lo que no creo que sus padres o el resto de su familia estén muy contentos con el y se ha hecho enemigo de varios reinos: Arendelle y Corona ya lo tenemos prácticamente vetado, y acaba de traicionar a la gente que ataco Arendelle… a lo que me refiero es que, tu eres la única aliada que le queda, si matara a tu madre pues se quedaría sin nada, sería una jugada bastante estúpida – después agrego con cierto pesar en los ojos – lo que sea de cada quien Hans no es estúpido-
Tenía razón, ¡diablos tenia razón¡ nuevamente la princesa de Arendelle demostraba ser mas despierta de lo que aparentaba
-Tu hermana te subestima- exclamo Mérida mientras salía por la puerta, por poco no alcanza a notar la sonrisa de orgullo dibujada en el rostro de Anna, no era el tipo de cumplido al que estaba acostumbrada.
Salieron una después de la otra.
Kristoff había conseguido encender la fogata, los chicos de los clanes parecían bastante satisfechos calentándose junto al fuego, a ellos se habían unido Rapunzel y Eugene, al igual que Tiana, todos formaban un pequeño circulo, platicando, cantando y tomando de tazas humeantes, parecía mentira que la batalla hubiera terminado.
Un poco lejos del circulo pero aun cerca Elsa los veía sentada elegantemente en un viejo tronco, incapaz de detener la nieve que caia sobre sus hombros pero cuidadosa de no apagar el fuego que calentaba a sus amigos, sus ojos se pasaron lentamente entre ambas pelirrojas, le dedico una mueca de reclamo a Mérida…. "Anna" murmuraron sus labios sin hablar, pero fue Kristoff quien la llamo, y ella respondio con su radiante sonrisa, con chispas y estrellas saliendo de sus ojos, casi saltando de puntillas se encamino hasta ellos.
Mérida se quedo quieta.
La llamaron pero no atendió.
Algo en la escena la escena la hizo sentir como una intrusa,.. ya no pertenecia a ellos, no mientras caminaba a hablar con el enemigo.
Anna tenia razón: era la única aliada que le quedaba a Hans.
Dio media vuelta sintiéndose insegura, temblando ligeramente, no quería hacerlo , no quería hablar con el porque sabía que terminaría suplicando por noticias de su madre, porque sabía que no era capaz de concentrarse y pensar detenidamente si era Elinor quien corría peligro.
¿Qué haría mama? Se preguntó impaciente… ¿Qué haría mamá si no pudiera manejar algo?
Buscaría a alguien de confianza, alguien que pudiera ayudar.
-Anna – la llamo muy erguida y la muchacha respondio regresando hasta ella, preocupada por su semblante tan serío
-¿Qué pasa?-
-¿me ayudas? – por mucho que intento replicar el tono altivo de su madre solo consiguió mostrarse ligeramente desesperada.
Sintio el frío intensificarse.
A Elsa le molestaba que hablase con Anna, se sintió estúpida, ¿Qué razones tenía la princesa para ayudarla? Seguramente hablar con Hans era lo ultimo que quería, Por ello se desconcertó cuando Anna respondio con una radiante sonrisa.
Nadie jamás le pedia ayuda a la princesa de Arendelle; estaba acostumbrada a la condecendencia, a que asumieran que no era capaz.
-creo que.. – siguió Mérida – quizás… lo conoces mejor que yo – se tomo el cuello nerviosa, ignorando el hielo, hablando mas bajo, esperando que ni Elsa ni Kristoff fueran capaces de escuchar lo que le estaba pidiento- ¿me acompañas?-
Anna tomo su mano y asintió con fuerza, volteo hacia la fogata y grito con fuerza
-¡volvemos en un rato¡-
Kristoff hizo el intento de levantarse con inconfundible duda en los ojos, Elsa arrugo la frente visiblemente molesta.
Mérida compuso una sonrisa de disculpa mientras se veía arrastrada por la princesa de Arendelle hacia la habitación mas obscura de palacio.
Mérida y Anna son mis princesas favoritas ¿lo había mencionado alguna vez? Supongo que pueden ser amigas o algo por el estilo, no se porque, no me imagino que sean las mejores amigas del mundo pero creo que se entienden la una a la otra, o al menos entienden a Elsa desde perspectivas diferentes y pueden juntarse a discutir lo insoportable que es la reina de Arendelle.
Por otro lado es terriblemente difícil escribir una conversación entre ambas, las dos son princesa pelirrojas de ojos azules, es complicado describir sus conversaciones.
Y entonces la princesa dijo…. Y la princesa contesto… la pelirroja exclamo mientras la otra pelirroja protestaba… es complicado
Para el siguiente capitulo vuelve el principe malvado y tal vez tengamos un poco de merelsa¡ :D
