Mi computadora esta en coma y es realmente extraño escribir en otras computadoras.

Si, esa es mi excusa... es una mala excusa pero tengo manias.

¡Miren otro capitulo¡


Se escabullo a travez de la puerta con fastidio, las estrellas brillaban en el cielo sin nubes , los copos flotaban en el aire, los demàs seguian acurrucados alrededor de la fogata, cansados de la batalla, aliviados de la victoria.

Los vio de lejos a pesar de estar muy cerca.

Se sentìa toxica, meneo la cabeza incomoda, exhausta,escucho la voz de Anna invitarla a sentarse, sintio los ojos de Elsa gritarle que se alejara, como si de un parasito se tratase recordo las instrucciones del príncipe en su cabeza.

Lo primero es dejar las cosas claras: Elsa no es como Anna, no necesita atención, probablemente esta esperando que le supliques, asi que no te apresures pero mantente cerca

Tenia que ganarse el perdon de Elsa, tenia que convencerla de acompañarla, tenia que darle al menos una buena razon para no matar a Hans... le habia mentido antes, pero no de esa forma; no con alebosia y ventaja, no con tanta planeación, el coraje la hacia temblar solo de recordar el gusto que le había dado al principe de las islas del sur ayudarla, la forma en que disfrutaba manipular a los demás, se sintio aun mas terrible de lo facil que había sido entrar a su dinamica, de lo bien entrenada que estaba, de lo mucho en que sus palabras se parecian a sus lecciones de modales y diplomacia.

Serenate, no te apresures, tomate tu tiempo

Atendiò la petición de la princesa de Arendelle y se sentò junto al fuego tratando de pasar de largo la nieve que se iba formando entre sus pies. Como si su madre la estuviera vigilando coloco su arco y espada lejos de la comida, los ojos le pesaban, un poco mas de calor y se hubiera quedado dormida.

ignoralà, no la mires, no le sonrìas, ni siquiera la saludes

¿Cómo ignoras la luz del sol cuando te golpea la cara? Mérida se sentìa atrapada, tentada a voltear, a arrojarse a sus brazos y permitir que el frio le calara los huesos, se resistio lo mas que pudo y lentamente empezo a notar la rabìa y confusiòn en la reina… ¡espera un segundo¡ ¿no se suponia que no debia ni siquiera mirarla?

Tienes la ventaja de tener amigos alla afuera, diviertete con ellos, sonrìe, charla, que sepa que no te mueres por ella

Divertirse fue mas facil de lo que esperaba, pasarla con los chicos de los clanes era casi como estar en casa, casi como si no sintiera ese hueco en su pecho, como si no le faltara respirar, pero Elsa la estaba mirando, la seguia con esos ojos llenos de vida, con la boca fruncida y el gesto de incredulidad… maldijo infinidad de veces mientras dejaba que aquellas voces familiares la confortaran un poco

Con eso tendras su atención, o al menos su curiosidad, lo siguiente es importante, en el momento en que ella te este escuchando debes tirarle un anzuelo, algo que la deje pensando, que la haga dudar…si cualquiera llega a preguntarte como estas tu debes responder algo asi como…

Pues…

Voz ligeramente quebrada, vista al piso, una risa nerviosa

Tan bien como puedo estar, sabes…. Es curioso, siempre escuche…

¡No me importa si piensas que estupido¡ tienes que decirlo..

-siempre escuche lo doloroso que era tener el corazòn roto, nunca creì que fuera verdad- Vaya que si sonaba estupido, pero una ráfaga de aire helado le dio la satisfacción que necesitaba

ya que estan alla afuera cantando estupideces serìa bueno que entonaras un poco… ¿Cómo que para que? A toda mujer le gusta un buen numero musical, esta bien, permiteme corregir: a toda DAMA la alaga una melodía. No se la dediques intencionalmente pero que sea algo… ya sabes… mas bien romantico

Merida ignoro esa instrucción, Hans era estupido si penasaba que Elsa era asi de tonta, no, Elsa era una mujer elegante y centrada, no se dejarìa conmover por algo como una boba canción romántica, pero el vino llego a su sistema antes de que pudiera negarse a un par de tragos y al demonio,los consejos del principe estaban funcionando ¿que tenía que perder?

No es como si supiera muchas canciones, tampoco era como si Anna y Rapunzel no monopolizaran la velada, ambas tan llenas de vida, tan risueñas, Mérida volvio a maldecir en su cabeza, las envidiaba tanto y de tantas formas, en cuanto tomo el valor necesario tarareo un par de versos.

No cantes para ella, canta para ti, algo que resalte, algo personal, algo que la haga mirarte

Imagino el tintineo del arpa que debia acompañar la melodía, sintio el calor del fuego, mas que nunca extraño las altas paredes del piedra

Distante estrella es este amor

que a nuestro hogar es buen conductor

Sintio un poco menos de frìo, le parecio reconocer el repique de los caballos, el murmullo del mar

un sol ardiente es este amor

que ilumina la más breve acción

no, su amor era una luz brillante, su amor era una casa en llamas

Y cada día te intento hablar
pero al viento las palabras se van

No pudo hacer nada cuando su voz se quebró, no pudo evitar sus ojos húmedos

estos muros podrían caer
quiero sentir el suelo bajo mis pies
y que esta cárcel dejemos atrás
y con toda libertad.

ibertad era todo lo que deseaba… estaba cansada de la cantidad de veces que tendrìa que luchar por su libertad

¿Por qué llegamos hasta aquí?

La pregunta precisa en el momento adecuado

ya extraño lo que recién conocí,

No querìa olvidarla, no querìa dejar de sentir, pero la verdad era que no quería disculparse, la dolorosa verdad era que nunca habia sido una mujer que suplicara

que sentiremos al terminar
lo que ha empezado podremos guardar

Ya no podìa evitar sus ojos, el mundo entero desaparecía cuando la miraban

Y estos muros ya veo caer
y puedo sentir el suelo bajo mis pies

Pero si habia alguien a quien valiera la pena disculparse era Elsa, si hubiera alguna persona en el mundo a la que estuviera dispuesta a rogar indiscutiblemente seria a ella, se resistiria un tiempo pero al final terminaria de rodillas a sus pies.

Elsa sería su perdición estaba segura

este amor lo podremos mostrar…

Una petición

Con toda libertad

Un deseo

Con toda libertad

Una suplica

Con toda libertad

Una verdad

Un sol ardiente es este amor.

Uno a uno se fueron levantando, sin que pudieran darse cuenta.

Por ultimo Kristoff se alejo arrastrando a Anna de la mano, dejándolas solas frente al fuego.

-Para ser alguien que dice no saber cantar lo haces muy bien – la voz de Elsa era fria y afilada, casi como la ventisca que la rodeaba

lo siento penso Mérida con premura pero se contuvo, aun tenia la voz del príncipe rezonando en su cabeza

no te disculpes, no supliques, no ruegues.

Cuando llegue el momento de hablar con ella se distante

-mi madre me enseño- dijo girando la cabeza, mirando las estrellas en el cielo - esa es una de sus favoritas-

se educada, habla despacio, que no te vea desesperada

Hizo un intento por contener la respiraciòn, se sujeto las manos evitando que sus dedos nerviosos buscaran la piel de la reina... le pareció que Elsa hacia lo mismo pero no fue una sorpresa, despues de todo Elsa vivia conteniendose a si misma.

-Pense que vendrìas a disculparte - no era una mujer que se anduviera con rodeos - Anna me dijo que trataste de hablar con Hans, ¿descubriste donde esta tu madre? -

-si - estaba llegando a la parte peligrosa de la conversacion, si solo sus parpados no le pesaran tanto - pero ...- se atraganto un poco- esta un poco lejos, supongo que, supongo que partiremos en la mañana-

-¿partiran?- se sorprendio la reina de Arendelle - ¿quienes? -

Merida mirò al piso, no iba a funcionar

Elsa, aunque no lo parezca es una mujer caprichosa, como reina esta acostumbrada a que la obedezcan, la incertidumbre la asusta, dile que te vas, no le des detalles, cuando menos te des cuenta estara rogando por acompañarte

No, Elsa no querrìa ir con ella, Elsa tenia asuntos mas importantes que atender, era una reina y tenia que recuperar su reino, ademas... penso con cierto orgullo, no necesitaba su ayuda, no era una niña pequeña a su cargo.

-No creo que sea muy listo ir tu sola - la princesa se sorprendio pero Elsa no tomò el rumbo previsto - ¿al menos los lords te acompañaran o no?-

No des detalles, evade las preguntas directas

Solo se encogio de hombros para fastidio de su compañera

-¿pasaras por Arendelle cuando regreses a casa? ¿o crees que tardes demasiado en eliminar a los hermanos que le quedan?- Merida giro con rapides, molesta ante la menciòn de sus crimenes, una vez mas se obligo a serenarse

-Mis tratos con las islas del sur no son de tu incumbencia-

-esos tratos incluyen tomar mi castillo, usurpar mi reino, atentar contra mi vida y atormentar a mi...- se detuvo en seco - atormentarte - corrigio mordiendose el labio - me parece que me incumben demasiado-

Exigele, presionala, acorralala, busca sus puntos vulnerables... debes conocerlos, usalos en su contra

Solto una risa amarga, nada propia de la princesa

-que amable al preocuparte por mi pero puedo puedo cuidarme sola-

Elsa entorno los ojos y la nieve siguio callendo

-no tienes que pretender...-

-¡no estoy pretendiendo nada¡ - grito mientras se levantaba, no tenia que fingir la desesperación ni la angustia

Estate calmada, tranquila

-¡no puedo quedarme aqui¡- siguio alejandose un poco de ella

-¿porque?- escucho la voz de Elsa, distante, fría

-por ti- respondio girando hace ella, los ojos de la reina gritaban mientras sus labios permanecian en silencio- Hans piensa que tu o tu gente pueden lastimarlo, el muy cobarde teme que lo maten, y lo necesito con vida-

-me estas pidiendo que no lo mate -

-no- mintió - te estoy explicando porque no puedo quedarme-

-¿y despues? ¿lo seguiras protegiendo despues de que recuperes a tu madre?-

Dudo un poco, ni siquiera ella sabía la respuesta a eso

-le prometi que no lo mataría, que me encargaria de su seguridad- no estaba mintiendo - y de cualquier manera sus hermanos estan ocupando Arendelle ¿no? el quiere matarlos, tu quieres que se vayan de tu reino... tecnicamente esta de tu lado-

Elsa río, con esa mueca de superioridad que la fastidiaba

-estas equivocada si crees que puedes confiar en el-

-no es como si tuviera otra opción- se apresuro Merida

-podrías confiar en mi- respondio Elsa con la vista en el horizonte

La princesa solto un hondo suspiro acercandose de nueva cuenta a la reina, se perdio un momento contemplando el resplandor de la nieve contra su piel blanca, la hermosa silueta iluminada por la luna, sus palidos labios temblaban, Mérida sabía que no era a causa del frío.

-pero tu no puedes confiar en mi... ¿no sería eso injusto?- una pequeña sonrisa, una invitación

-quieres que vaya contigo- se quejó la rubia, y Mérida se mostro avergonzada, como una niña cuando es atrapada

-nunca dije eso- sus mejillas se sonrosaron, justo como sabía le encantaba a la reina

De pronto estaban muy cerca, casi tomadas de la mano, podía sentir su respiración helada

Espera hasta que ella no pueda negarse

La rozó con la punta de sus dedos, acariciando su brazo, decendiendo lentamente hasta rodear su cintura

cuando no pueda pensar

Elsa se movía despacio, siempre con temor, sus labios a solo un instante

Y entonces, y solo entonces disculpate, muy despació, no preguntes, exigeló

-Perdoname- susurro antes de besarla...

antes de que su cuerpo le recordara lo absurdo que era estar lejos de ella, antes de que sus ansiosas manos tocaran su espalda, antes de prometerle que todo saldría bien, antes de repetirle una otra vez que la amaba, antes de olvidar la voz del principe y empezar a suplicar, a llorar, a abrazarla con tanta fuerza que casi la lastima.

Casi no escucho su respuesta, casi no alcanzo a notar el momento en que se pusieron de pie y se refugiaron de la noche.

Estaba demasiado cansada para ello, la habitación se cubrio de hielo y escarcha, sus brazos helados la arrullaron, el sonido de su respiración agitada fue suficiente para reconfortarla.

-lo lamento- susurro una última vez antes de quedarse profundamente dormida


-¡Kristoff¡ ¡Kristoff¡- Anna se resistia divertida intentando regresar a la fogata - ¿que pasa? ¡no podemos dejarla sola¡-

-no esta sola- refunfuño el chico con cierto cansancio, soltando su mano- ellas... es mejor que hablen y eso-

La princesa hizo pucheros antes de contestar

-bueno - dijo sin estar del todo convencida - supongo que tienes razon- se balanceo sobre las puntas de sus pies - ¿que hacemos ahora?-

Kristoff se talló los ojos con cansancio, lo unico que le apetecia era ir a su habitación y dormir, tal vez tomar un baño pero Anna no parcia ni la mitad de cansada que el.

-Tal vez deberiamos ir a descansar, ha sido un largo día y...- no pudo terminar, Anna había dejado de escucharlo, estaba ocupada corriendo hacia Tiana y Rapunzel, con un gesto de resignación siguio a la chica, ni siquiera tres dias de encierro habían podido agotarla, al contrario, pareciere que tenía unas renovadas ganas de explorar el mundo.

-¡suena maravilloso¡- escucho las palabras de las princesas sin realmente prestar atención - te digo que vale la pena, la ciudad es hermosa de noche¡ los fuegos artificiales son maravillosos¡ - rapidamente le dedico una sonrisa de complicidad a Eugene, quien al igual que el escuchaba la conversacion con cierto recelo- ¡suena fantastico¡ ¿ustedes que dicen? -

No era realmente una pregunta, Kristoff sabia que no importaba lo que dijera ellas saldrían a ver la ciudad con o sin ellos, cruzo los brazos y suspiro hondo

-supongo que podríamos...-

La princesa empezo a saltar emocionada, siguio hablando y balanceandose, y el hombre de montaña no pudo mas que sonreir complacido

-Si quieren ir a ver la ciudad les vendría bien un guia calificado- la voz arrogante del principe Ali los tomo por sorpresa, a su lado su hermana se meneaba con confianza

Las princesas los vieron con desconcierto, no podían creer el descaro de mostrarse ante ellos.

-podríamos darles un recorrido apropiado- Alí parecia nervioso, casi como si estuviera arrepentido, se mostraba incómodo mientras esperaba en silencio- no les conviene... -

-¡No puedo creer que se atrevan a dirigirnos la palabra¡- grito Anna molesta, Eugene y Rapunzel asintieron mientras que Tiana intentaba pasar desapercibida

-Pues te recuerdo que estas en nuestro palacio- chillo la princesa de Agraba - si te incomoda nuestra presencia eres libre de retirarte-

Kristoff dio un paso hacia atras, no deseaba interactuar con los principes y si en algo era bueno era evitando a las personas

-vamonos de aqui Anna- murmuro decidido, tomando suavemente la mano de la princesa - esto es una perdida de tiempo-

-y a ti no te gusta perder el tiempo ¿cierto?- Jade hablaba con una mueca burlona, parecia que solo se avergonzaba cuando estaba ante la vista de su padre

Kristoff no respondio, no se movio

-¿donde dices que se pueden ver los fuegos artificiales?- pregunto directamente a Tiana

-ham...- balbuceo, no tenian idea de que intentaba aparentar ser invisible - en una posada unas calles abajo... tambien hay una banda que toca en vivo, es lindo-

-suena bien- respondió muy rapido - ¿nos vamos?-

El resto se mostro ligeramente conmocionado pero asintieron igual, alejandose de los hermanos

-¿y ya? ¿van a ignorarnos y ya?- gruño Jade con incredulidad, pocas cosas odiaba mas que ser ignorada - ¿los asustamos tantos?

Anna hizo por regresar y dar la cara, pero Kristoff apreto su mano meneando la cabeza, tenia mas de una razon para querer mantener a Anna alejada de la princesa de Agrabah

-¿saben que para salir de este palacio necesitan que habramos las puertas cierto?- exclamo Alí mirandolos con superioridad

- ya escapamos de una celda, escapar del palacio no puede ser tan dificil- Rapunzel hablaba desde una amargura poco comun en ella

-no deberian despreciar nuestra compañia, conozco Agrabah mejor que nadie y bueno... de la mano de un ladron no me imagino a que lugares querran ir...- la voz de Jade era maliciosa pero ellos siguieron caminando - digo, se que el chico de hielo puede dar mucha diversion pero no es el mas listo del mundo...- una risa burlona, el tono despectivo pero continuaron ignorandola - ¡y no se preocupen por dejar a la sirvienta atras, esta acostumbrada a ello¡-

-¡bien es suficiente¡- Anna se solto de su mano y camino decidida de regreso, Kristoff la siguio preocupado sabiendo que no podría detenerla, reconocio en sus ojos la furia - ¡vamos¡ ¡continua¡ - grito dirigiendose Jade

-¿disculpa? -

-quiero escuchar que mas tienes que decir- contesto poniendo sus manos sobre su cintura - ¿quieres que me moleste? porque eso no va a pasar - afirmo a pesar de estar visiblemente molesta

Jade la miro incredula

- ¿crees que no soy conciente de todo tu - meneo las manos en el aire - tu intimidante acto de princesa malvada-

-Anna no creo que- comenzó Kristoff pero esta lo ignoro

-¿te encerraron cuanto? ¿diez años? ¿trece años? - se señalo a si misma - ¿dieciocho años? - apunto hacia Rapunzel

-¿tu punto es?-

-mi punto es que dejes insultar a mis amigos- continuo decidida - ¿crees que conoces esta ciudad? -

-conozco Agrabah mejor que nadie- repitio con cierto orgullo

-no mejor que las personas que viven alli- contesto con obviedad- puedes pasar cada segundo que puedas alla afuera, puedes intentar recobrar cada minuto que pasaste encerrada en estos muros Jade, memorizar cada lugar, cada calle pero nunca vas a pertener a ellas, no como la gente que realmente vive en tu reino, y es desesperante lo se , lo entiendo pero puedes decidir vivir amargada el resto de tu vida o puedes aprender a vivir con ello-

-sigue hablando y te mandare a los guardias-

-¿a los guardias? - era extraño que Anna siguiera hablando, pero algo en ella había cambiado, habia demasiada adrenalina en su cuerpo- ¿no necesitas rebocar la prohibicion de tu padre para eso? por que el ordeno que no nos lastimaran -

-puedo..-

-no, no puedes - Anna se cruzo de brazos - no puedes porque ninguna princesa puede revocar una orden de un rey, excepto que sea hereda al trono... ¡y tu no lo eres¡ - espero a que Jade respondiera algo pero esta se mantuvo callada mirandola con ojos asesinos -¿en verdad te escuche decir que un ladron no es compañia decente para una princesa? ¿eso fue en serio? tu padre debio haber hecho un pesimo trabajo...-

-No te atrevas a insultar a mi padre- amenazo con severidad el príncipe de Agraba, Kristoff entorno los ojos pero Anna fue mas ràpida

-ella no insulto a tu padre- Eugene se defendio – tu hermana lo hizo-

Jade abriò la boca con indignación y Alì no supo que contestar

- no necesito a los guardias para callarte - exclamo por fin la joven - ¿te crees muy valiente princesita? ¿crees que me conoces? a diferencia de ti yo no soy una niñita indefensa asi que no quieras ponerte en mis zapatos, tu eres solo una damicela en desgracia, una niña tonta que acepto un compromiso con un asesino, una pequeña que jamas cuestiono su encierro, no tienes ni la posicion, ni los poderes ni astucia de los que te rodean, y tu pequeño reino de Arendelle no es mas que una pieza mas en un juego que no comprendes- se cruzo de brazos esperando la reaccion de Anna- y solo siento pena por tus amigos y tus subditos que tienen que lidiar con una princesa tan inutil como tu, de menos tu chico a sido listo de no emitir un compromiso formal, supongo que espera no tener que soportarte el resto de su vida-

-no insultes a mis amigos- hablo muy despacio- o a mi gente, o a mi reino o a mi...- con su mano en el aire busco la mano de Kristoff y se sujeto a su brazo - ¡a Kristoff¡- exclamo - por que eso si no voy a tolerarlo, puede que como tu digas no tenga los poderes de mi hermana ni sea tan lista ni este tan preparada- dudo un poco antes de continuar - pero a diferencia de ti se donde esta mi lugar y no soy miserable por eso-

-estas muy mal si crees que soy miserable, soy excelente cuando se trata de divertirse, solo preguntale a el.. - sus ojos vagaron entre sus manos entrelazadas- sno la pasamos de maravilla-

- precisamente por eso lo digo- exclamo con desicion, con alguna lagrimas guardadas- precisamente por eso creo que vas a sufrir - dijo señalandola - porque ahora estas conciente de lo que es que te amen, de lo que es estar con alguien que no te juzga o te acompaña solo por tu posicion... ¿se la pasaron de maravilla? ¡claro que si¡ el pensó que eras yo... ¡y no por que sea ingenuo o despitado o porque en general no sea muy bueno fijandose en los detalles-

-no me estas ayudando- se quejo el muchacho pero la princesa le dedico una sonrisa

-si no porque es honesto y confiable y le es imposible pensar mal de mi- seguia sujeta a su brazo- y tu seras miserable el resto de tu vida porque problablemente nadie te ame asi como el me quiere a mi, o tal vez si, algun dia, honestamente espero que encuentres a alguien...- dijo notando la rudeza de sus palabras - pero para ello tendras que dejar de ser tan mal intencionada- se volvio a erguir tan alta era - ahora si nos disculpan tenemos un muro que saltar o una puerta por la cual escabullirnos para escapar de este palacio y divertirnos mucho explorando la ciudad y comiendo su deliciosa comida y viendo fuegos artificiales y probablemente pasar un largo rato besandome con mi novio al que extrañe mucho encerrada en el calabozo en el que ustedes me encerraron.. ¡compermiso¡- se dio media vuelta y camino muy rápido como si temiera que fueran a seguirla, no se detuvo hasta que se encontraron fuera de palacio, hasta que el aire le falto de tanto correr.

El resto apenas si podía seguirle el paso

-wow- tiana hablo primero- no voy a mentirte princesa eso fue bastante impresionante-

-bueno...- Anna se veia nerviosa- tambien bastante aterrador, es que ¡simplemente no puedo creer que se atreviera a decir esas cosas tan horribles¡-

-¿ahora entiendes porque no soporta a las princesas?- rapiamente se mostro ligeramente avergonzada- es decir, antes...- suspiro muy hondo - ¿se quedaran mucho tiempo en Agrabah?- habia un pequeño ruego en su voz

-no lo creo...- dijo pensativa- no me sorprendería que Elsa quisiera volver a Arendelle por la mañana o acompañar a Mérida a donde quiera que este su madre...- miro al cielo con duda- y no me quejaria si dejaramos Agrabah en este mismo instante -

-¿creen que podría ir con ustedes?-

Rapunzel y Anna se miraron con una sonrisa

-¡por supuesto¡- saltaron ambas

-no es que no me guste estar en casa, pero estoy bastante segura de que Jade aun tiene una celda con mi nombre¡pero no crean que me voy a quedar sin hacer nada¡ no quiero que nada sea un favor... -aclaro poniendo las manos en la cintura - puedo trabajar en cualquier cocina o trapear cualquier piso o en cualquier lugar que lo necesiten y...-

-esta bien, esta bien- la tranquilizo Rapunzel- en donde sea que quieras quedarte seras bienvenida, entiendo que en el castillo de Arendelle no tienen mucho personal... -

-mis padres los despidieron a todos para que no dibulgaran los secretos de mi hermana..- respondio Anna como si no fuera nada, distraida con un tragafuegos que pasaba frente a ella

-si, como sea... - se extraño la princesa de corona

-¡olvidate de Arendelle¡ - grito Eugene abrazando a su prometida- te aseguro que no encontraras mejor lugar para poner un restaurante que Corona..¿todavia quieres abrir tu restaurante no?-

-¡wow¡ ¡wow¡ ¡wow¡ detenganse justo ahi¡ - exclamo Kristoff - si algun reino va a quedarse con un restaurante de Tiana va a ser Arendelle, no voy a atrevazar el oceano cada vez que quiera comer sopa-

-¿sabes que la sopa de zanahoria es la cosa mas facil del mundo cierto?- rio entre dientes la camarera

-¡pero tu le pones algo diferente¡-

Todos empezaron a reir divertidos, con mas tranquilidad de la que habian sentido desde que atravesaron el desierto, sin siquiera pensarlo caminaron relajados por entre los puestos de fruta, joyeria y otras chucherias que se vendian en las calles

-gracias- Anna salto al escuchar la voz de Kristoff en su oido

-de nada - respondio extrañada - ¿por que?

-todo lo que le dijiste a esa chica loca... es bueno saber que soy ingenuo y despistado y ¿como era? - fingio estar pensativo- nada bueno en los detalles...-

-¡no quise decir eso¡- se apresuro la chica pero dejo de preocuparse ante la sonrisa de su novio -estas jugando-

-¡no¡ - dijo con cierto tono de sarcasmo- en verdad estoy impresionado, no se porque me sorprendo, si ya se lo valiente que eres-

Un fuerte sonrojo cubrio la cara de la princesa

-¡no iba a dejar que se burlaran de ti¡ o de Tiana.. ¡o de cualquiera¡ son unos hermanos horripilantes, ¡no se como es que Mérida...- se tapo la boca con las manos

-¿que Merida que?-

-nada.. nada..- dijo con rapidez

-Anna...- exigio el muchacho

-creo...- dijo en voz muy queda, moviendo sus manos como si fuera un secreto- creo que Mérida esta enamorada del principe Ali-

-eso no tiene absolutamente ningun sentido- respondio inmediatamente

-¡solo piensalo¡ - insistio ella

-ya lo pense- siguio con recelo - y no tiene sentido.. no creo que Mérida este interesada en Alí, esta demasiado ocupada con... - se detuvo esperando que Anna no le estuviera prestando atención

-¿con? ¿con quien?- se sorprendio la chica

-nadie-

-¡Kristoff¡- salto impaciente - ¡dime¡ ¡dime¡ dime¡ -

-¿en serio? ¿no tienes una idea? -

-ham...- Anna medito pensativa - no lo se... ¿el chico tatuado?- Kristoff nego con la cabeza incredulo- ¿el robusto de ojos pequeños? - Kristoff se golpeo la frente, ligeramente exasperado - ¿el bajito de dientes grandes? -

-tu hermana...- solto con cierta resignación

-¿mi hermana?- repitio Anna - ¿cual hermana? -

-¿cuantas hermanas tienes?-

-¿Elsa?- siguio ella - ¡Kristoff no seas ridiculo¡-

-no lo soy- pero Anna río con las mejillas coloradas

-si Elsa tuviera cualquier cosa con alguien me lo diría, y solo son amigas¡ - volvio a reir nerviosa - ¿ellas? ¿juntas? - parecio pensarlo - ¡no¡ es decir ... no tienen nada en comun y...- se detuvo un momento - ¡no¡ Elsa me lo habría dicho, ¡me habria dado cuenta¡ - se cruzo de brazos paseando su mirada entre las calles

Kritoff no supo exactamente como responder ante el repentino cambio de humor de la princesa, por alguna razón se veia molesta

-Merida y Elsa no tienen absolutamente nada en comun- siguio - y.. y... ¡y ella me lo habría dicho¡ - repitio - y... bueno, son dos chicas .. es decir... digo... claro que se que a veces pueden pasar cosas entre dos chicas pero.. ¿como funciona eso? - movia sus brazos extrañamente en el aire - y Elsa es tan alta y ella es mas bien chaparrita y...-

-Esta bien Anna - dijo al fin, poniendo sus manos sobre sus hombros- tranquila.. no tienes que pensar en eso...-

-¿como besas a una chica?-

-¿que? ¿como?¡o tienes que pensar en eso Anna¡ no creo que ese sea el punto de todo esto...-

-¡tengo que ir a hablar con Elsa¡- corrio repentinamente de vuelta al palacio

-¡Anna espera¡- exclamo corriendo detras de ella -¡espera¡- repitio tomandola del brazo

-¡sueltame¡- ordeno soltandose - ¡no te atrevas a detenerme¡ ¡tengo que hablar con ella¡-

-trata de tranquilizarte - la llamó - piensa que probablemente ambas esten discutiendo en este momento, y tu sabes como es Elsa, te dira las cosas cuando este lista-

Anna inflo los cachetes sin poder dar credito a lo que escuchaba

-¿cuando este lista? ¡cuando este lista¡ - se volvio a cruzar de brazos moviendo el pie impaciente - Elsa no esta lista ni siquiera cuando cree que esta lista, quiero decir probablemnte siempre esta lista y nunca se da cuenta de ello...-

-exacto - respondio a pesar de no haber entendido del todo - ¿ahora que dices si nos apegamos a tu planeacion inicial?- ella lo miro sin compender y el respondio rodeandola con sus brazos - haber, dejame recordar- acaricio su cabello con una sonrisa- ya saltamos el muro de palacio, estamos explorando la ciudad, nos falta probar alguna comida deliciosa y.. ¿que era esa ultima cosa que tenias planeada? -

La princesa solto una sonrisa

-ya no me acuerdo...- se meneo un poco - pero estoy segura de que puedes ayudarme a recordarlo-

Tiana no se habia equivocado, la ciudad de Agrabah era hermosa de noche.


Pero la noche no podía durar para siempre.

Se levanto despacio, con cuidado y atención, observando a la princesa recostada junto a ella.

El hielo cubria las paredes, con un movimiento la desvaneció dejando algunos copos en el aire.

Merida se había quedado profundamente dormida, se veía completamente agotada, le dedico una mirada de cariño y con indiscutible amor se agacho sobre ella besandola en la frente,jugo un poco con su cabello, la tapo con la sabana.

-lo siento- murmuro la princesa entre sueños

Elsa dedico una mirada extraña, casi de decepción

-si, yo tambien- dijo antes de salir del cuarto

Se mantuvo erguida en el pasillo, de nuevo embestida en su traje de hielo, se sentia mas fuerte que antes.

La princesa de Escocia sin duda era dueña de su corazon, pero estaba muy equivocada si creia que por un momento se había creido su pequeño numero de arrepentimiento, camino por el pasillo inquieta.

A lo lejos vio a su hermana andar despacio, visiblemente cansada, somnolienta y a Kristoff practicamente cargandola de regreso al castillo, se acerco a ellos con el paso de una reina.

-Nos vamos- anuncio con determinación

-¿a donde? - salto Anna - ¿volveremos a casa?- habia cierta desilucion en sus palabras, casi como si temiera que su viaje hubiera terminado pero la reina nego con la cabeza

-debemos ir y rescatar a la reina Elinor antes, Mérida a descubierto donde esta-

-¿y tu crees que puedes confiar en ella?- Eugene y Rapunzel venian detras de Anna y Kristoff

-no- respondio antes de que cualquiera pudiera reclamar - pero eso no debe comprometer la seguridad de su madre, la princesa de Escocia al igual que sus nuevos aliados han cometido errores terribles, pero la primera en equivocarse en todo esto he sido yo -

-¿en que? - la voz de una hermana pequeña- ¿en que te has equivocado? -

- he puesto demasiado empeño en convencerlos - suspiro un poco- he convencido a mucha gente de que no soy un peligro, que no soy algo que debieran temer, que pueden controlarme - una risa poco comun en ella- ni siquiera yo se controlarme - parecia que hablara para si misma - partiremos al amanecer-

-hay que preparar los caballos...- comenzo Kristoff

-tengo otra cosa en mente - siguio caminando hacia el patio - tal vez solo ocupemos los carruajes -

Movio sus manos en el aire, conjurando copos de nieve, arremolinando el aire

El piso se congelo y de el emergieron como si se tratase de árboles

Grandes bestias, blancas, frías, de cuatro patas y mirada penetrante

-sera mejor que saquen sus abrigos...- dijo orgullosa acariciando sus nuevas creaciones- esta empezando a hacer frío-