Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Parte 2

"Reencuentro"

Capítulo 1 (16)

15 años después

Las calles de la ciudad Domino estaban abarrotadas de gente que vivía sus rutinas cotidianas trabajando, comiendo y bebiendo. Caminaba a paso ligero con un portafolio en la mano derecha donde se encontraba su documentación importante y en su mano izquierda llevaba un pedazo de papel. Detuvo su caminar en una esquina y miró a ambos lados buscando la dirección escrita en dicho papel. Lo observaba, luego a la calle. Llevaba una hora recorriendo a pie la ciudad, comenzaba a cansarse.

Finalmente, tras doblar una esquina, reconoció el letrero del local que buscaba: Juguetería Anzu.

Era una tienda de juegos de clase mediana en el medio de las empresas la cual llevaba 5 años en pleno desarrollo. Llegó a la puerta y tras dar un respiro, tocó el timbre.

Una mujer rubia vestida de forma sexy y coqueta abrió del otro lado la puerta.

-Hola, soy Serenity Wheeler.-fue la presentación de la joven.

-Mucho gusto.

Serenity se descontroló por la sequedad de la mujer, sin embargo improvisó como profesionalmente.

-Vine por el puesto de secretaría personal que ofrecía.

La rubia posó su mirada violeta en ella de arriba abajo inspeccionándola.

-Claro, la esperamos. Pase.

Le abrió paso y Serenity entró. La juguetería era justo el tipo de lugar que buscaba, estaba ordenada y limpia, con muebles de madera y muchos juguetes en varios muestrarios de cristal. Atrás estaba una puerta donde se podía oír ruido de máquinas.

-Como vera, construimos los juguetes nosotros mismos. También hacemos juegos de mesa y el jefe es un experto creador de juegos.

La rubia se colocó detrás de la caja y la mesa del servicio al cliente.

-Mi nombre es Mai Valentine, trabajo como vendedora y asistente personal del jefe en cuestión.

-Vi que buscaban una secretaria.-cuestionó Serenity dudando un poco de la oferta.

-El jefe necesita una mano derecha más aparte de la mía.

Mai le guiñó el ojo, se veía provocativa con sus ropas lo que llamó la atención de Serenity; tal vez no fue buena idea buscar trabajo allí. Todo fue por una recomendación de su anterior jefe, la empresa tenía un buen prestigio a pesar de que era una compañía joven.

-¿Se encuentra el jefe?-interrogó Serenity con firmeza.

-Siempre estoy aquí.

Giró hacia el descanso de la escalera donde un joven de cabellos tricolores y semblante frío con cierta severidad estaba observándola detenidamente.

-Encantada de conocerlo. Si es el jefe supongo que usted es Yami Yugi Moto.

Serenity hablaba como experta y con grandes modales mientras Yami descendía lentamente por la escalera. Se saludaron en una reverencia.

-Exactamente, señorita Wheeler.

.

.

La oficina de Yami se hallaba en la parte trasera del local, por lo que tuvieron que subir un piso e ir al fondo del lugar para llegar a ella. Se sorprendió de lo ordenada que estaba esa oficina, igual que el vestíbulo donde había estado antes.

-Me da mucho gusto que viniera. La estaba esperando con ansias.-dijo Yami mientras se sentada detrás de su escritorio.

Tras un breve silencio, Yami movió las manos animándola a hablar. Serenity estaba ensimismada por los nervios, así que sacudió la cabeza y miró fijamente al que podía ser su futuro jefe.

-Mi nombre Serenity Wheeler, me mandaron por recomendación de mi anterior trabajo como secretaria en jefe de una juguetería en el país donde he vivido todos estos años.

Sacó su documentación entregándola en mano a Yami que leyó cada página, cada dato, sobre la chica que tenía presente. Después le lanzó una mirada aguda.

-¿Por qué dice aquí que tu nombre es Shizuka Kawai?

-Soy de nacionalidad japonesa, pero mi madre me llevó a un país extranjero y me pusieron este nombre más adecuado para él.

Yami movió la cabeza afirmando pensativamente. No podía creer cómo las cosas se acomodaban de forma mágica.

-Me llama la atención el país donde estuviste. ¿Cuánto tiempo estuviste allí?

-8 años. Volví a Japón el año pasado.

-Ya veo.

Yami se levantó de su silla y se asomó por la ventana recargándose en el barandal. El cielo estaba nublado, Serenity pudo notar una actitud extraña en Yami. Parecía estar nostálgico.

Inesperadamente se volvió hacia Serenity.

-Veo que tienes muy buenas recomendaciones tanto de aquel país como de este. También veo que tienes habilidad para las manualidades, eso es necesario ya que aquí creamos juegos.

-Es lo que veo. Me parece fascinante.-exclamó Serenity con una gran sonrisa adornando su rostro y resaltando su belleza.

-Esta compañía fue creada con el propósito de ayudar a los niños sin recursos para tener juguetes. Conforme evolucionó se ha ido convirtiendo en una empresa dedicada al mundo de los juegos.

-Tiene excelentes recomendaciones esta compañía.

-Eso me alegra.

Yami la miró con los ojos entrecerrados antes de sentarse en su silla de nuevo.

-Bueno, comencemos con la entrevista.

Serenity asintió. La conversación duró una hora y media; resultó ser una chica muy interesante para Yami y eficaz para el trabajo que pedía.

Finalizó las preguntas y le dedicó una sonrisa cálida.

-Creo que nos llevaremos bien.

La chica se asombró devolviendo el gesto.

-¿Te parece si te presentas el lunes?

-Claro, será un placer.

Se levantó de su asiento y le extendió la mano.

-Entonces la esperaré con gusto, señorita Serenity.

-Yo me presentaré con el mismo placer, señor Moto.

-Dime Yami, prefiero usar mi primer nombre.

-De acuerdo.

Tomó rumbo a la salida, puso su mano en el pestillo, empero antes de salir giró a su jefe.

-Disculpe, ¿Por qué se llama "Anzu" la juguetería?

Un silencio pesado invadió la atmosfera, Yami mostraba seriedad al tiempo que Serenity esperaba la respuesta a su interrogación. De pronto Yami sonrió.

-Una persona que quise mucho se llamaba así.

La chica de cabellos rojizos comprendió que debía ser una persona muy querida para Yami así que prefirió callar. Abandonó la oficina caminó hasta llegar al vestíbulo donde se encontró otra vez con Mai.

-Muchas gracias por su atención-dijo Serenity haciendo una reverencia.

-Hasta pronto.

No necesitaba que le dijeran nada para saber que Serenity fue contratada. Mai conocía muy bien a Yami; sonrió una vez estuvo afuera la jovencita.

En su despacho, Yami no dejaba de observar la puerta por donde había desaparecido la pelirroja. Estaba muy impactado de cómo el destino o una fuerza poderosa superior a su comprensión humana pudiera permitir que le pasaran estas cosas: contratar a una chica del país donde estuvo 15 años atrás.

Giró a su ventana y miró por ella recargándose por segunda vez en el barandal, el cielo gris y nublado continuaba todavía. Estaba seguro que Serenity sería una gran empleada, tenía carisma. La interrogación que le hizo lo sacó de sus casillas dejándolo con un sentimiento de añoranza, tristeza y culpa.

Con el corazón en un vuelco, fue a su escritorio y abrió el primer cajón, de él extrajo un pedazo de corazón tallado en madera con las iniciales "Gi Zu", se sentó a mirarlo.

Los recuerdos de su infancia eran imposibles de borrar aún con el pasar del tiempo, era una mentira decir que se curaban las heridas con el tiempo: él continuaba lastimado. Con la culpa de lo que había pasado; si hubiera avisado antes que Anzu no estaba en el refugio tal vez la habrían encontrado, quizá los dos habrían regresado a Japón, posiblemente muchas cosas serían diferentes.

Ahora era un hombre, dejó de ser ese niño cobarde, aunque una parte de su corazón seguía aferrado a ese pasado distante; a la vida de su amiga Anzu que fue arrebatada durante esa sanguinaria guerra. En algunas ocasiones la imaginaba adulta, visualizaba cómo se vería si estuviera viva: con una larga cabellera castaña y unos hermosos ojos azules.

Guardó el pedazo de madera, lo atesoraba mucho como para dejarlo perder. Ahora era lo único que quedaba de su primer amor, de su amada Anzu que lo cuidaba desde el cielo.

Continuará...

Inicia la segunda parte de la historia ¿qué tal va?

Cote Dark Dangerous Love: Veo que msi historias causan emociones fuertes en los lectores, XDDDD. ¡Lo logréééééé!

Annima: Pues sí, hubo mucho dolor en la infancia de estos personajes. Cada uno a su manera lo está viviendo. Son adultos, como podrás ver, jijijiji.