Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Parte 2
"Reencuentro"
Capítulo 2 (17)
El reloj sonó ruidosamente, una mano se escabulló entre las sábanas hasta que localizó el despertador y lo apagó. Muy lentamente, sin muchos deseos, levantó medio cuerpo de la cama y se estiró con un gran bostezo saliendo de su boca enormemente abierta. Con ojos adormilados, tomó entre sus manos la maquinita escandalosa enfocando su mirada en las manecillas; cuando vio la hora sus orbes azules se abrieron de par en par descomunalmente.
-¡LAS NUEVE!
Como un rayo, se levantó de golpe y comenzó a vestirse. Salió al pasillo repleto de habitaciones, algunas cerradas, otras abiertas. Una vez abajo fue directamente al comedor donde una mujer servía comida a varios niños.
-Se me hace tarde.
-Creí que habías dicho que hoy era tu día de descanso.-respondió la mujer.
-Lo cambiaron por el día de mañana y ese tonto reloj, como siempre, hace lo que quiere.
Tragó, literalmente, los huevos acompañados de tocino.
-Tea, no te atragantes.
-Martha, me regañarán si llegó tarde o algo peor.
Corrió al baño de abajo y cepilló sus dientes ante la mirada comprensiva de Martha, los niños se tapaban la boca tratando de contener la risa.
-¡Ya me voy! Deséenme suerte.
-Ve con cuidado.
Martha levantó la mano en despedida, igual que los pequeños. En el patio, Tea se colocó sus patines, salió de orfanato y tomó rumbo a su trabajo. Era una bella chica de cabello castaño y ojos azules con el cuerpo bien desarrollado. Recorría las calles patinando con prisa, no era la primera vez que llegaba tarde, aunque eso no era impedimento para que la despidieran o al menos eso suponía. Si eso sucedía sería el tercer empleo donde la despedirían por impuntualidad, era una costumbre de ella que se le pegaran las sábanas, aunque tenía sus razones para llegar tarde.
Por fin llegó a su destino, se quitó sus patines y caminó de puntitas a la entrada del restaurante de hamburguesas en el que llevaba seis meses ofreciendo sus servicios como mesera. Abrió la puerta trasera con sumo cuidado, pero justo cuando estaba cerrándola escuchó una voz que la estremeció.
-Como siempre llegando tarde, Tea.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, apretó los dientes y giró hacia donde estaba el dueño de aquella voz.
-Jefe Marik…
Sonaba nerviosa al hablar tratando de sonreír.
-Es la cuarta vez en seis meses que llegas tarde.-dijo Marik manteniendo la voz serena, aunque se podía percibir un aire molesto.
-Lo siento mucho, es que tuve un imprevisto.
Tea juntó sus manos en señal de súplica, rogando que no fuera despedida. Necesitaba el trabajo más que cualquier otra cosa en el mundo.
-Siempre pones esa excusa.
-Es que se me pegaron las sábanas.
Tea sacó la lengua divertidamente con la mano en la nuca. Marik la miraba severamente, irritado de la informalidad de la joven.
-Esta será la última.
La castaña dejó de sonreír. Mostró duda e intriga.
-No toleraré otro retraso más. La próxima vez estarás despedida.
Sin agregar más, Marik se fue con los brazos cruzados dejando a Tea boquiabierta. No sabría qué hacer si se quedaba sin trabajo, tenía un historial laboral terrible. Mucho de lo que le pasaba lo achacaba a sus problemas cerebrales que desde su tierna infancia padecía.
Cabizbaja, fue a la parte de atrás donde las meseras se ponían sus uniformes. Ahí se encontraba su única amiga.
-¡Tea!
-Hola, Alexis.
El tono deprimido de Tea alertó a Alexis de algo raro.
-¿Te pasa algo?
Mientras Tea abría el pequeño armario donde se guardan sus cosas de trabajo, lanzó una mirada triste a su amiga.
-Si vuelvo a llegar tarde me despedirán.
Alexis abrió los ojos incrédula, Tea entró en un pequeño cuarto donde las meseras hacían el cambio de ropa.
-¿En serio? Pero si eres muy trabajadora.
-Parece que me falla la puntualidad.-respondió Tea mientras hacía el cambio de ropa.
Alexis apretó los labios. Sólo ella sabía el motivo.
-¿Otra vez eso?
Tea se detuvo, dejó de hacer lo que estaba haciendo y miró el vacío. Eso: sí, era eso.
Alexis supo interpretar el silencio de su amiga.
-¿Crees que haya forma de evitarlo?
No respondió, no de inmediato.
-No lo creo. Por el momento no.
Terminó de vestirse y salió dirigiéndose a su trabajo seguida por la mirada de Alexis. Hizo lo posible por distraerse, por tener la mente ocupada en otros asuntos impidiendo que pensara en eso nuevamente.
En eso: en aquellas pesadillas que no la dejaban dormir. Pesadillas donde se veía a ella misma corriendo entre escombros de guerra, perdida en medio del desastre bélico. No era frecuente, pero sí común que en sus sueños aparecieran esas imágenes extrañas que aún no tenían explicación para ella. Bueno, suponía que tenían que ver con su infancia, estaba segura de eso.
Su vida comenzó a los 7 años, antes de eso no recordaba nada de lo que había vivido antes; todo estaba oscuro en su memoria. Despertó en un hospital sin conocer a nadie tras haber estado en coma medio año, le dijeron que sufría daños en el cerebro y que había sobrevivido de milagro ya que los escombros encima de ella no la aplastaron completamente. De ahí que no quedara paralitica, pero su cerebro tuvo algunos daños: la pérdida de memoria.
Sus rasgos indicaban que era asiática, hablaba muy bien japonés, no obstante nunca se encontraron registros de ella entre los niños perdidos durante la guerra de hacía 15 años, ni identificación para saber su identidad. Así que terminó en un orfanato con Martha que la cuidaba como si fuera su propia hija.
Nunca tuvo interés en saber sobre su pasado, aunque la curiosidad era un tanto fuerte, en especial ahora que era adulta. No era lo suficientemente valiente para indagar más en ese asunto e investigar sobre su vida; temía descubrir algo desagradable sobre su infancia.
¿Había forma de evitar esas pesadillas? Tal vez descubriendo la verdad, pero ¿y si al averiguarlo aumentaban? Quizás no tuvo una buena vida y era preferible olvidar todo.
Vivir en el presente y pensar en el futuro. Ese era su lema.
No imaginaba que su vida daría giros inesperados.
Continuará...
Cote Dark Dangerous Love: Inició con dolor la segunda parte, muajajaja. Efectivamente, el dolor hace que no quiera ni ser llamado por su segundo nombre, aunque también lo hice para que se note el cambio de Yugi a Yami como en la serie cuando se transforma XDDD. El tiempo dirá la relación de Yami con esas dos chicas, jijijiji.
Annima: Exacto, como adultos la historia se llevará de una forma distinta a como lo es normalmente. Lo de Shizuka esperará un poco, pero lo verán en cualquier momento, jijiji.
TeanaSerenity: Lo verás, lo verás, ten lo por seguro. Pero a su tiempo.
