Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Parte 2

"Reencuentro"

Capítulo 13 (28)

Con el paso de los días el trabajo en KC se volvió más ligero para Tea. Ishizu era una mujer muy paciente y toleraba los errores que está cometía; que para la buena suerte de ambas eran escasas las equivocaciones. Ishizu hacía lo posible por evitar que Kaiba tuviera contacto con Tea para que no se repitieran esas humillaciones de nuevo, pero en diversas ocasiones los planes de Ishizu fallaban y Seto lograba estar con Tea el tiempo suficiente para hacerla sentir mal con sus insultos y ofensas.

La joven se fue acostumbrando; si explotaba su ira causaría que todo se viniera abajo y eso era lo que menos deseaba.

A pesar de las críticas, el CEO tuvo que admitir que él mismo notaba las mejorías de la chica y eso lo irritaba más ya que su deseo más anhelado del momento era que Tea fracasara en su plan de impedir la demolición del orfelinato.

Un día, cuando ya habían pasado tres semanas desde que Tea trabajaba en dicha compañía, Kaiba llamó a la oficina de Ishizu buscándola para un asunto personal. El teléfono sonó repetidas veces hasta que oyó que alguien descolgaba: la persona con la que menos quería hablar.

-Buenos días, oficina de la Corporación Kaiba.

La voz cantarina de Tea sonó en sus oídos causándole malestar auditivo.

-Por lo que veo no está Ishizu.

El cuerpo de Tea se tensó al reconocer esa voz fastidiosa. Hizo un puchero.

-Efectivamente, la señorita Ishizu no se encuentra, pero puede dejar un recado.

Una sonrisa maliciosa y traviesa se formó en el rostro del CEO al germinar una idea en su mente.

-Si ella no se presenta, entonces quiero verte a ti en mi despacho ahora.

-¿Qué?-el asombro no sabía en la cabeza de Tea-Pero yo…

-Nada de peros. Ven aquí enseguida.

Refunfuñando, no le quedó de otra más que obedecer. Preparó los papeles que debía llevar Ishizu al CEO y se dirigió al despacho de esté con molestia.

Una vez entró en dicho lugar indeseado, lo primero que sus ojos azules vieron fue al CEO sentado con elegancia detrás de su escritorio con un aire presumido y orgulloso.

-Por fin te veo en este día.

Tea se sintió cohibida, escuchando la burla en la voz de Kaiba. Con la mano le indicó que se acercara, Tea obedeció y se paró frente a él tratando de no mostrar su desacuerdo al estar con él.

-Llevas tres semanas y medio en este lugar.

-Así es, señor.-habló lo más sumisa que pudo.

Kaiba frunció el entrecejo. Su plan debía funcionar a la perfección.

-Escucha, hoy hay un trabajo urgente que necesito arreglar pronto.

-¿Desea que me comunique con Ishizu para que atienda ese favor?

-Temo que no. Mi plan es diferente.-la miró con los ojos entrecerrados y sonrió traviesamente-Será un trabajo en mi oficina personal y quiero que tú te presentes en ella.

Tea se sorprendió con eso.

-¿Esté no es su despacho personal?

Kaiba se rió a carcajadas.

-Esta es mi oficina en la empresa, pero la personal se encuentra en el hogar donde habito.

-¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉ!?

El grito de Tea sobresaltó un poco al CEO, pero esté ignoró la reacción de la chica. Se puso de pie y se acercó a ella.

-Ya que Ishizu se encuentra ocupada y tú no tienes nada que hacer en tu casa, pido que seas tú la que se presente en mi hogar hoy en la noche para el trabajo que te tengo.

Tea comenzó a sudar frío, se removió en su sitio mostrando su nerviosismo. Estar en la casa de Seto Kaiba no era algo que le pareciera agradable, sobre todo porque no era de confianza estar a solas con un hombre en una mansión enorme. Aun si se trataba de su jefe.

Kaiba le sonrió sínicamente y acercó su rostro al de ella hasta quedar a unos cuantos centímetros cerca. Eso descontroló a la joven que retrocedió un poco temerosa.

-Te espero a las 7 en punto. Y más vale que no menciones nada de esto a Ishizu u ordenaré que destruyan tu orfanato.

Su cuerpo tembló ante la amenaza del empresario. Había aprendido a saber que cuando decía algo de esa forma, era en serio. Kaiba sonrió aún más al ver como la joven se tambaleaba en su lugar y se volvió a sentar en su respectivo lugar.

-Ahora vete de aquí.

La chica estaba paralizada, por lo que tardó varios segundos en entender lo que le decía el hombre frente a ella. Sacudió la cabeza repetidas veces y salió del lugar a toda prisa. Seto sólo sonrió divertido.

-No será tan fácil que consigas un trabajo fijo en esta compañía cuando Ishizu se vaya.

Marcó un número telefónico del que le contestaron con gran cordialidad.

-Quiero a las 6 dejen la casa vacía. Sólo estarán los guardias.

.

.

Al salir de la empresa llamó por celular a su madre explicando que el trabajo le exigió más y que no llegaría temprano a casa.

-¿Está todo bien, Tea?

Martha podía notar algo de tensión en la voz de Tea.

-Sí, Martha. No sucede nada.

Desde el otro lado, Martha frunció el entrecejo suponiendo que era una mentira de su hija adoptiva.

-Bueno, te esperaré.

-Gracias, pero no sé a qué hora vuelva.

-De acuerdo.

Martha sonaba no muy convencida, pero debía confiar en la palabra de su hija. Tras despedirse y colgar, Tea subió a un taxi de la empresa indicando la dirección a la que deseaba ir.

El taxista se extrañó de eso, pero la condujo por la ciudad hasta llegar a la gran mansión Kaiba. Se apeó del auto y miró con sus grandes ojos azules la majestuosa mansión que estaba erguida frente a ella.

Era imponente, con una belleza que dejaba boquiabierta a alguien con tan poco nivel económico como ella. Tocó el timbre y una voz salió de una bocina; no tardo en reconocerlo.

-¿Quién es?

-Soy Tea Gardner, señor.

No obtuvo respuesta oral, sino que, en su lugar, la gran puerta doble se abrió y cruzó por el hermoso jardín lleno de vegetación y flores. Fue sorpresivo para ella que un hombre tan terrible como Kaiba tuviera gusto por las flores.

Cuando se halló dentro de la casa, en el vestíbulo principal, estaba con los ojos y la boca abiertos de par en par. La estancia era un lugar grande y con persianas y colores muy elegantes; jamás creyó que algo así podría existir. Su concentración fue tanta que no vio al CEO observándola desde la sala con una sonrisa de satisfacción.

-Así que te gusta mi casa.

Sobresaltada, Tea volteó a verlo.

-Es normal. Alguien de tu clase no podría ver esto continuamente.

Kaiba se acercó al tiempo que Tea hacía un puchero molesta.

-Te ordené que vinieras porque quiero que hagas un trabajo exclusivo para mí.

-¿De qué se trata?

Seto expresó un poco de malicia en su mirada. Señaló con el dedo un cuarto pequeño que se localizaba debajo de la escalera.

-En ese cuarto hay escobas, trapeadores y otros utensilios que se necesitaban para la limpieza del hogar.

-¿Qué cosa?

Por un segundo creyó que sus oídos la engañaban. Por segunda vez en el día, sacudió su cabeza incrédula.

-¿Qué acaba de decir?

-La tarea que te encargo es que hagas la limpieza de mi mansión.

-¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?

-Sin quejas.-levantó su dedo índice poniéndolo frente a ella-Si no haces lo que digo adelantaré la fecha de la demolición del orfelinato.

Tea se estremeció. Comenzaba a fastidiarse de tanta amenaza.

-Si la señorita Ishizu descubre esto…

-Si lo descubre tendré que tomar medidas drásticas.-de nuevo la amenaza con una sonrisa triunfante-Lo mejor para ti será que ni Ishizu ni nadie sepa que desde hoy trabajarás para mí encargándote del aseo de mi hogar.

-Usted puede contratar a una servidumbre mejor y más apta.

-Tal vez, pero si vas a suplantar a Ishizu tendrás que hacer más cosas de las ella hace. Debes demostrarme que eres superior a ella, si quieres trabajar aquí permanentemente.

Tea arqueó una ceja mostrando su inconformidad. Obedecer era la única opción que tenía. Con pesar y molestia, asintió y Kaiba le sonrió.

-Bien. Ahora trabaja.

Con paso firme, Kaiba se marchó de la sala dejándola sola y cabizbaja. ¿En qué líos se había metido al aceptar trabajar en esa empresa? No le quedó de otra más que dirigirse a la alacena indicada a sacar los artículos de limpieza. Por su mente surcó un pensamiento: ¿qué podría limpiar en una mansión tan ordenada y arreglada?

Continuará...

Cote Dark Dangerous Love: Se desató el dolor entre ambos personajes (como en todos mis fics, jajajaja). Pues sí, ambos tienen traumas de su infancia olvidada con el paso de los años. De nuevo es inexplicable lo que pasará con este par para que todo cambie entre ellos.