Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Parte 2
"Reencuentro"
Capítulo 22 (37)
Fue extraño, por más que cavilaba le seguía resultando raro. A esa hora Seto Kaiba se presentaba en su oficina y nadie lo podía sacar de allí, ni siquiera Tea. La joven comenzaba a preocuparse; tampoco respondía a sus mensajes ni llamadas por celular. Eso no era común ni normal, agregando el hecho de que Kaiba no se demoraba nunca en el trabajo.
Marcó por quinceava vez el número de su novio, pero el resultado fue el mismo.
-Seto ¿Dónde estás?
Suspiró con preocupación. Realmente extrañaba a ese hombre cuando no estaba con ella.
-Espero que donde quiera que esté, no se le haga tarde para la reunión de hoy con Martha.
Quedó paralizada, su cuerpo se volvió piedra. Abrió los ojos con desmesura recordando que la noche anterior Kaiba no respondió nada sobre la hora en que se vería con Martha. Fue Tea la que supuso que sería al final del día, cuando la empresa cerraba.
Colocó la taza con té en la mesa mientras se sentaba derecho en el sillón y observó a Martha que no dejaba de inspeccionarlo con la mirada.
-Vine temprano aprovechando que Tea está trabajando.-fueron las únicas palabras que Seto pudo decir.
-¿Todavía trabaja contigo mi hija?
La pregunta de Martha fue lanzada de forma que Kaiba pudo notar una sensación de reto. Quería averiguar si era verdad que Kaiba correspondía el amor de la chica.
-Así es. Su labor en la compañía continua vigente. No hemos hablado sobre el asunto del empleo, pero mi idea es que ella deje de trabajar definitivamente.
-¿Qué harías si ella toma la decisión de continuar trabajando?
-La respetaré. Tea es libre de hacer lo que desee y me complace que sea feliz.
Kaiba era un hombre que respondía a los retos de los demás, pero debía contener ese impulso. Su relación podría verse afectada terriblemente si reaccionaba inadecuadamente.
Martha arqueó ligeramente una ceja.
-Tea me dijo que llevan dos meses juntos.
-Formalmente sí. Trabajando conmigo lleva unos cuantos meses más.
-¿Y cómo supo que la quería?-lanzó una mirada severa al CEO.
-Honestamente tardé bastante en darme cuenta.-sonrió levemente-La convivencia con ella fue la que me ayudó a notar estos sentimientos por ella. He sido muy feliz desde que está a mi lado. Me siento completo.
Martha reflejó duda en su rostro, pero su negación flaqueó al notar la sinceridad en las palabras del CEO.
-¿Qué tan en serio vas con ella?
-Todo-afirmó fuertemente Kaiba-Le pedí matrimonio y ella accedió.
La misma mirada: franqueza. Decía la verdad.
-¿Qué te hace pensar que aceptaré algo así?
-Sé que quiere lo mejor para su hija, y eso significa que esté con la persona que ella ama y que le brinde seguridad.
Martha creyó que sus oídos la engañaban. Se mostró anonadada con dichas palabras. Kaiba aguzó los ojos.
-Yo puedo darle todo eso y más. Es la persona más importante y valiosa en mi vida.
El día se pasó lento para Tea. Los nervios la mataban por dentro al imaginar la conversación entre Kaiba y Martha. Quería salir corriendo a buscarlos, pero sus obligaciones en el trabajo se lo impedían.
Tambaleando por el miedo, dobló la esquina donde se encontraba el orfanato y se sorprendió en gran manera al distinguir la figura de Kaiba saliendo del edificio.
Su corazón palpitaba como loco.
-¡Seto!
El giró al escuchar su nombre y la reconoció mientras corrió a su lado.
-¡Tea!
Lo abrazó como si llevara años sin verlo a lo que el empresario correspondió con cariño, aunque no con el mismo ímpetu.
-Eres muy malo. No me dijiste que vendrías desde temprano.
Levantó la mirada para estar frente a frente. Se notaba su angustia por el pánico de lo que podría pasar.
-Si te lo decía ibas a querer estar presente en esta plática.
Entonces, los ojos de Tea reflejaron miedo y preocupación al tiempo que le sostenía la mirada a su querido Seto.
-¿Qué te dijo Martha?
Las pupilas de Tea brillaban por las emociones contenidas. Kaiba sabía que ella sufría demasiado, más que los demás, por lo que pudiera pasar de ahora en adelante.
Sin poder contenerse más, besó en los labios a Tea dejándola sorprendida. Tardó varios segundos en cerrar sus ojos y disfrutar del momento.
-Hay que organizar todo para la boda.
La dicha se apoderó de ella. Entendió perfectamente lo que había pasado entre ambos. Abrazó con más fuerza a Kaiba y lo besó apasionadamente quitándole importancia al hecho de que la gente que pasaba los veía con curiosidad.
-Me siento orgullosa de ti.-dijo Tea recargando su cabeza en el pecho de su novio.
Seto le acarició el cabello con su mano, aferrándola más a él.
-Te dije que lo lograríamos.
Guardaron silencio por unos instantes para concentrarse en estar juntos. Unidos físicamente por un abrazo, pero sentimentalmente por amor y comprensión.
-Entonces ¿mañana podemos hablar sobre la boda y el compromiso?-preguntó Tea separándose, fijando sus bellos ojos azules en él.
-En un rato te hablo para ponernos de acuerdo sobre ese asunto.
-Está bien.
Se sonrieron mientras se miraban y tras un breve beso en los labios, Kaiba se marchó del lugar. Cuando lo hubo perdido de vista, Tea entró al orfanato sin notar que todos los niños los habían estado observando desde la ventana y sonreían con picardía ante la escena del beso que presenciaron.
Una vez dentro, en cuanto Tea cerró la puerta de entrada, Martha apareció en el vestíbulo. Sus miradas se entrelazaron en medio de un silencio intenso entre ambas mujeres.
-En verdad te agradezco que hayas aceptado.
Tea le dedicó una sonrisa a Martha mientras reposaban en el sillón de la sala.
-No fue fácil para mí, pero pude ver que tienes razón en que no es malo como pensábamos.
-Conocerlo es lo que hace que se descubra ese lado suyo. Además el amor consiste en amar al demonio y al ángel que todo llevamos.
Martha enfocó toda su atención en la joven. Asombrada de la madurez que había obtenido en tan poco tiempo.
-Bueno, ahora le corresponde a ustedes organizar su boda.
-Lo haremos. Mil gracias.
Escuchó un ruido de pisadas. Al voltear vislumbraron a los niños huyendo desde sus escondites.
-¡Esos niños!-dijo Tea con un puchero.
Martha sonrió divertida de las travesuras de ellos. La conversación Kaiba seguía viva en su mente.
Flashback
-Imagino que si son novios desde hace dos meses, conoces la historia de Tea.
-Efectivamente, ella misma me la platicó.-respondió Kaiba firmemente.
-¿Qué sabes de ella?-interrogó Martha con la ceja arqueada.
-Perdió la memoria debido a un golpe muy fuerte que casi la mata. Estaba sola en la ciudad y no tenía identificación, así que nunca supieron su nombre real ni nada sobre su familia.
-¿Estas consciente de que Tea tiene un pasado difícil y que eso la a hecho sufrir más que otras personas?
Martha lucía seria e intrigada. Observando y analizando al chico que platicaba con ella, temiendo que algo malo pudiera pasarle a su hija adoptiva.
-Lo sé, he asumido la responsabilidad y acepto las consecuencias de mis actos. Para mí lo único importante ahora es estar con Tea.
Ahí estaba de nuevo: la sinceridad en las palabras de Kaiba. Martha se quedó pensativa por largos minutos.
-Si eso es lo que Tea desea, entonces no puedo impedir que sea plenamente feliz a tu lado.
Los ojos de Kaiba brillaron. La mujer mayor lo miró fijamente.
-Encárgate de darle a Tea la felicidad que perdió junto con los recuerdos de su infancia.
Fin del flashback
Martha sonrió mientras Tea se dirigía para buscar a los niños y regañarlos por espiarla. En su corazón sentía que había hecho lo correcto al dejarla en manos de Kaiba, pero una parte de ella le decía que no era bueno, para ambos, estar juntos. Esperaba estar equivocada con ese presentimiento, porque lo que más anhelaba era la alegría de Tea junto a una persona que la amara por igual.
Continuará...
Ya falta poquito para terminar esta segunda parte. Estamos a un capítulo.
TeanaSerenity: No te preocupes por la demora en leer. Gracias por estar aquí ;) Aún falta para ese momento, pero ya llegará. No es spoiler, pero sí habrá problemas cuando comience el triángulo amoroso de Kaiba, Tea y Yami.
