Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Parte 2
"Reencuentro"
Capítulo 23 (38)
El rumor sobre la relación de Kaiba y Tea se hizo más intenso y cobró fuerza cuando se supo del compromiso y pronto matrimonio de ambos jóvenes de cabellos castaños. La gente se mostraba incómoda, confundida y molesta por la unión marital del CEO y su secretaría. Tea dejó de trabajar en la empresa y se dedicaba a organizar los decores femeninos para su boda; nunca fue una mujer de mucha fiesta, pero en esta ocasión era especial para ella y Kaiba accedió que ella manejara toda la parte de los decores y adornos para la ceremonia.
Por su lado, Kaiba se encargaba de otras cosas. Fingía que no escuchaba lo que la gente decía de su Tea.
Sólo existía una persona que podía comprender lo que Kaiba experimentaba en esos momentos.
-¿¡Te vas a casar con Tea!?
Casi grita debido a la sorpresa que le produjo la noticia.
-Exacto ¿tiene algo de malo?
Había muchas actitudes pesadas de Kaiba que aún prevalecían y era casi imposible eliminarlas. Como su forma seca de responder a los comentarios y preguntas; de ahí que ignorara lo que los empleados decían, ya que si les prestaba atención los despediría a todos.
-No te enfades. Es que resulta extraño que quieras casarte cuando nunca fuiste de esas cosas.
-Pues ya lo ves: las personas cambiamos.
-Vaya que lo creo.
Ishizu actuaba con naturalidad, pero en el fondo le daba mucho gusto que Kaiba formalizara una relación. Sentía afecto por él, así que deseaba lo mejor para ese hombre que durante muchos años vivía en sufrimiento.
-¿Cómo estás tú?-pregunto Kaiba cambiando de tema.
Platicaban por teléfono desde la oficina del CEO a la casa de Ishizu.
-Bastante bien. Tengo que admitir que el matrimonio me ha sentado bien.
Kaiba la conocía muy bien; sabía que Ishizu era honesta con eso aunque también lo decía con la intención de darle ánimos para el siguiente paso que estaba por dar.
-¿Y el embarazo?
-Más que bien. Esto de ser mamá me está gustando mucho, aunque aún esté dentro de mi vientre.
-Tengo curiosidad de si se parecerá a ti o a tu marido.
-Ojala tenga rasgos de los dos. Confieso que me gustaría ver un niño semejante a Pegasus.
Kaiba era muy precavido; siempre cuidó el hecho de no embarazar a Ishizu, incluso ahora se mantenía igual con Tea. Aunque por su mente comenzaba a pasar la imagen de Tea esperando su primer hijo. Sacudió la cabeza para no imaginar cosas que seguramente faltaba mucho para que sucedieran. Lo primero sería su vida marital antes que pensar en hijos propios.
-Llamé para invitarte a mi boda.
-¡Qué sorpresa! Jamás creí que pensarías en mí para un evento con tanta importancia.
-Eres importante para mí, aunque no tanto como Tea.
Ishizu se petrificó del otro lado del auricular. Kaiba nunca le dijo palabras tan bellas, si es que podía usar esa palabra.
-Ok. Jamás me perdería tu boda. Gracias por la invitación.
Platicaron por unos pocos minutos más antes de colgar. Kaiba recargó su barbilla entre sus dedos entrelazados pensando en lo que estaba por hacer.
Iba a contraer matrimonio con la primera mujer que amaba profunda y verdaderamente. Su vida estaba por dar un giro del que anteriormente sólo se veía como un sueño imposible de realizar.
Se sentía amado, que alguien lo aceptaba tal como era y que le daba el valor que no había recibido por nadie antes.
Amaba a Tea Gardner aún con su pasado dudoso y misterioso.
.
.
Ese día se hizo un gran revuelo en todo el país al enterarse de la boda del CEO de KC. Gran variedad de gente rica celebraba aquel evento con gusto y complacencia, aunque el asombro y la incredulidad seguían presentes en cada uno de los asistentes. Martha y los niños del orfelinato también fueron invitados a la boda de Tea con Kaiba. Los pequeños jugaban y correteaban de un lado a otro mientras se organizaban los últimos detalles para la ceremonia.
-¡Te ves hermosa, Tea!
Martha no podía dejar de contemplar admirada lo bella que relucía Tea con aquel vestido de novia.
-Siento que me voy a desmayar por tanta emoción.
Tea estaba feliz en extremo. Era el día más maravilloso de su vida, así que sus emociones estaban por los cielos. El palpitar de su corazón era de alegría y dentro de unos momentos quedaría unida a Kaiba por siempre.
La puerta de la habitación se abrió dando paso a Ishizu que entró con un aire de victoria en sus gestos.
-¡Señorita Ishizu!-exclamó Tea sorprendida.
-¿Creías que no vendría a ver cómo te casas con el aguafiestas de Kaiba?-dijo Ishizu bromista y divertida.
Tea le sonrió, pero se asombró al ver el vientre abultado de la dama egipcia.
-¿¡Ishizu…estás…!?
-Dentro de 3 meses exactamente nacerá este pequeñín.
Ishizu se llevó una mano al bulto que llevaba en su cuerpo con una enorme sonrisa en los labios. Caminando con cuidado para no tropezar, Tea se acercó a ella y la abrazó con delicadeza.
-Me alegra mucho verte aquí.
-Igual yo.
Martha también se mostró contenta de ver cómo su hija había formado vinculados fraternales con otras personas. Un sentimiento de calidez la invadió indicándole que ese el momento justo para dejar libre a Tea.
.
.
Lentamente, tratando de ocultar sus nervios, Tea caminó hacia el pequeño altar donde la esperaba su novio vestido de blanco. Un ligero temblor en sus piernas casi la hace caerse; estaba exageradamente nerviosa y contenta. Llegó junto a su prometido y le sonrió con ternura; incluso Kaiba le correspondió el gesto de la misma forma.
Los que no sabían detalles sobre la pareja consideraron extraña esa expresión en el CEO y murmuraban confundidos.
Un sacerdote apareció y dio los votos; Kaiba quiso hacerlo todo lo más parecido a como lo hacen las parejas comunes, aunque no era creyente de nada de eso.
-Seto Kaiba ¿acepta como esposa a Tea Gardner hasta que la muerte los separe?
Seto la miró y sonrió de medio lado.
-Acepto.
-¿Y usted, Tea Gardner? ¿Acepta a Seto Kaiba como su esposo hasta que la muerte los separe?
-Acepto.-respondió Tea mientras un rubor aparecía en sus mejillas.
-Ahora los declaro marido y mujer. Ya puede besar a la novia.
Se colocaron frente a frente el uno del otro, sus miradas se encontraron y con suavidad Kaiba se agachó y depositó un dulce beso en los labios de Tea.
Ella cerró sus ojos correspondiendo la muestra de cariño mientras se oían los aplausos de los invitados. Al separarse, Kaiba le ofreció su brazo y la ayudó a bajar del altar, recorrieron el sendero rodeado de los presentes que los miraban admirados por la actitud positiva de Seto Kaiba.
.
.
Abrió la puerta de la mansión y entro en ella seguido de su esposa aún vestida de novia. Prendió la luz y giró hacia su mujer.
-Ahora este será tu nuevo hogar.
-Nuestro hogar.-completó Tea la frase.
Un destello de paz y dulzura brillaron en los ojos del CEO, Tea sonrió de la misma forma. Eran esposos.
Impulsado por ese sentimiento que lo había llevado a casarse con ella, Kaiba pasó sus brazos rodeando la cintura de ella y la besó apasionadamente. Tea pasó sus brazos por el cuello del CEO devolviendo el ósculo con la misma pasión.
Inesperadamente para ella, Kaiba se separó de ella y la miró con un brillo diferente en sus ojos.
-Tea…
-¿Qué sucede?
Tragó saliva.
-Sé que no te he lo dicho directamente, pero quiero que lo sepas de una vez por todas.
Esta vez fue Tea la que tragó saliva.
-Te amo.
Su corazón dio un brindo de felicidad. Por primera vez lo escuchaba decir eso.
-Eres la persona más importante en mi vida y te amo con todo mi corazón.
¿Desde cuándo Seto Kaiba había cambiado tanto? ¿Desde cuándo era un hombre capaz de expresar más abiertamente sus sentimientos por una mujer?
-Igual yo.
La sangre se congeló en las venas de Kaiba.
-Te amo más que nadie en el mundo.
Las palabras de Tea eran honestas; gracias a Kaiba conocía lo que era estar enamorada realmente.
Kaiba no pudo resistir más y abrazó a su esposa besándola con más pasión que antes, ella le devolvió el gesto amoroso mientras Kaiba la levantaba en sus brazos y la llevaba a su habitación. El lugar donde ambos dormirían juntos, el mismo lugar donde tuvieron su primer encuentro físico.
Estaban en su hogar. El lugar donde ambos pertenecían, donde sus corazones apesadumbrados por el pasado por fin habían desaparecido completamente.
La felicidad llegó a dos seres que sufrían y que se apoyaban en las buenas y en las malas situaciones.
Continuará...
Finaliza la segunda parte de la historia e inicia la tercera y última parte.
Cote Dark Dangerous Love: No quise complicar las cosas para ellos en estos momentos de romance. Ya tendrán muchas dificultades en el futuro, XDDD. ¡Ya cayó el CEO de KC! jajajajaja. Faltan más desastres, muajajaja.
