Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Parte 3

"Encrucijada"

Capítulo 22 (60)

Yami revisaba los documentos de todos los proyectos que Shroeder tenía planeado sacar a producción. Realizaba su trabajo con normalidad cuando de pronto escuchó ruidos de pisadas y ajetreos en el pasillo.

-¿Qué sucedió?

-Creo que se cayó en el baño.

-Pero el suelo no estaba mojado.

-¿Estará grave?

-La van a llevar al hospital.

Los comentarios llamaron la atención de Yami y decidió ir a averiguar qué pasaba. Salió de su oficina y vio al tumulto de gente en la esquina del pasillo izquierdo del fondo, donde se encontraban los sanitarios de mujeres. Caminó hacía allí con paso lento y precavido cuando vislumbró a Serenity saliendo del baño asustada, el cuerpo de ella no dejaba de temblar.

-¡Serenity!-llamó Yami y ella brincó del susto al oír su nombre.

Él se agachó con ella y la tomó por los hombros preocupado.

-¿Qué sucede? ¿Qué fue lo que pasó?

Las palabras quedaron atoradas en la garganta de Serenity; Yami se fijó en las manos temblorosas de Serenity y supo que ella tuvo algo que ver con lo que pasó. Se abrió paso entre la multitud agolpada en el baño y abrió los ojos descomunalmente cuando vio a Tea tirada en el suelo, con un charco de sangre que salía de su cabeza.

-¡Tea!-gritó Yami y se abalanzó sobre ella levantando su cabeza del suelo en un intento por despertarla.

El personal del lugar vio que la angustia de Yami era demasiada para tratarse de sólo una compañera de trabajo. El cuerpo de Yami comenzó a temblar mientras la veía inconsciente.

-¡Tea! ¡Tea! ¡TEAAAAA!

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Kaiba salió del hospital donde se realizó sus análisis. Se sentía un poco cansado y mareado porque le sacaron sangre y la ecografía le resultó bastante desagradable. Tendría que esperar para saber el resultado. Lanzó un suspiro con cierto cansancio cuando de pronto oyó su celular; revisó el número y era Sigfried.

-Seguramente Tea olvidó avisarle a Sigfried de mi ausencia.

Respondió el teléfono sin imaginar lo que le dirían.

-Bueno…-un rato de silencio y de pronto su rostro se tornó pálido y abrió sus orbes desmesuradamente-¿Qué acabas de decir? ¿Tea que…?

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La camilla avanzaba por el hospital llevando a Tea, aún sin consciencia, respirando con un respirador. Los médicos acompañaban a la chica y Yami iba a su lado sin apartarse de la camilla.

-La respiración está en su ritmo normal-dijo un enfermero caminando al lado de la camilla y monitoreando a Tea.

-Parece un golpe en la cabeza y no ha despertado desde entonces.

-Trae el suero.

-Necesitamos comprobar sus ondas cerebrales.

Yami sentía que el corazón se le salía del pecho por la angustia.

-Tea, despierta, por favor-decía Yami sin soltar la mano de Tea.

-"Anzu, por favor reacciona. Te lo suplico"-hablaba en su mente.

Tea había perdido completamente el conocimiento. No podía escuchar con claridad ninguna de las voces del personal médico; sólo eran murmullos.

Lo que sí percibía vivamente eran las imágenes y sonidos de su mente que pasaban a toda velocidad como en una película que se rebobinaba y volvía a darse play repetidamente sin parar.

"Veía polvo por toda la ciudad destruida, veía un internado, muchos niños, un niño de cabellos tricolores que siempre estaba con ella.

-Anzu-llamaba el niño

-Yugi, te he dicho miles de veces que debes aprender a cuidarte tú solo. Los hombres deben de ser fuertes.

-¡Dejen de molestar a Yugi! ¡Métanse con alguien de su tamaño!

Sonido de bombas cayendo, los edificios de la ciudad derrumbándose, ella aplastada por los escombros de un edificio.

-Yugi…-el último nombre que pronunció antes de perder la consciencia en medio del caos.

El corazón partido que le fue entregado en una noche de luna llena.

-Yugi, ¿en verdad te gusto?

-Nunca te mentiría en algo así.

-Entonces por eso reaccionaste así cuando me defendiste.

El corazón completo que le fue entregado como una confesión de amor del que era su mejor amigo; Yugi, Anzu, eran los nombres tallados. Ella se quedó con el pedazo que decía "Yu An" y Yugi se quedó con el "Gi Zu".

Una acusación, los profesores regañándolos y castigándolos por verse a escondidas. Alguien os había delatado.

Un niño de cabellos castaños y ojos azules, con un rostro muy familiar para Tea, la miraba con desprecio y asco.

-Tú empezaste todo, nos atacaste primero.

-La clase de los pobres no se debe de meter con los ricos.

Un alumno recién llegado al internado donde ella había crecido debido a que sus padres la mandaron allí desde muy niña.

-Llegó un alumno nuevo al colegio. Lo más curioso de todo es que el niño más rico del mundo.

-¿De quién se trata?

-De Seto Kaiba, el hijo del dueño de KC, la empresa más grande de armas.

Un amor inocente pero correspondido

-Aunque siempre te consideré mi amigo más íntimo, creo que mi verdadero sentir va más allá de algo llamado "amistad".

Un beso inocente y puro que delataba el amor de unos niños. Fueron descubiertos.

Muchas reglas estrictas, un túnel por el que escapaban para ver las estrellas. Trepaban a los árboles.

Seto Kaiba, un niño odioso que siempre los molestaba y casi nunca les hablaba. Un puño de Kaiba que la tiró contra el suelo, Yugi defendiéndola.

Kaiba los delataba ante la escuela.

El corazón tallado era su único recuerdo de Yugi cuando no podían verse. Mokuba regañándola cuando llegaron al internado.

Un solitario Kaiba siempre en los lugares que ellos frecuentaban."

Las imágenes venían y se iban, pasaban a toda velocidad y luego se repetían en cámara lenta. Comenzó a convulsionarse debido a la cantidad de recuerdos que despertaban en su memoria después de tanto tiempo de tenerlos olvidados.

-Está convulsionando-exclamó un médico alarmado.

-¡Rápido! ¡Tenemos que revisar la actividad cerebral!

-Aquí no puede pasar, señor-dijo una enfermera deteniendo a Yami.

La camilla se introdujo en la sala de urgencias y Yami pudo sentir que la angustia crecía en su interior al ver alejarse a la mujer que amaba. Su respiración estaba agitada y un terror se apoderó de él al imaginar que Tea/Anzu pudiera morir.

Kaiba apareció por el pasillo buscando de un lado a otro donde estaba su mujer. Su semblante estaba más blanco de lo que normalmente era su piel.

-Disculpe, me dijeron que aquí trajeron a una chica llamada Tea Kaiba-exclamó Kaiba con preocupación dirigiéndose a un doctor que pasaba por allí.

-Sí, está en la sala de urgencias.

Kaiba corrió hacía donde el hombre señaló la sala y grande fue su sorpresa al ver a Yami esperando afuera.

-¿Qué haces aquí?-preguntó Kaiba descortésmente, como si se sintiera invadido en su territorio.

-Acompañé a Tea-fue la respuesta corta, pero firma de Yami.

Los dos se lanzaron miradas de enojo. Ni en una situación así se toleraban; para Kaiba resultaba extraño que él estuviera cerca de su mujer.

-Gracias.

Yami supo que esa respuesta era sincera, pero delataba desprecio a su persona. Si antes detestaba a Kaiba, ahora más ya que ambos amaban a la misma mujer.

-Por favor, avísame si se encuentra bien.

-De acuerdo.

La voz de Kaiba sonaba cortante y fría, indicando con esto a Yami que le estaba pidiendo que se marchara. No quiso pelear y se alejó sin mirar atrás para controlar el impulso de quedarse si veía la puerta abrirse.

Mientras se marchaba, Yami se llevó una mano a su pecho. Su corazón estaba latiendo con demasiada fuerza por el estrés y la preocupación.

-"Anzu, no quiero apartarme de ti"

Tuvo que detenerse un poco para respirar y así calmar su presión. Cerró los ojos y respiró hondo en medio del tumulto de gente que pasaba por los pasillos del hospital. Finalmente logró relajarse y se dispuso a avanzar cuando una llamada a su celular interrumpió sus pensamientos.

Revisó la pantalla sólo para descubrir que Sigfried se estaba comunicando con él.

-Señor Sigfried.

-Yami, tenemos que hablar.

A Yami le sorprendió la voz de Sigfried, sonaba enfurecido y ordenativo.

-¿Sucede algo, señor?-Yami se escuchaba confundido.

-Ya sé quien provocó lo que pasó con Tea.

Los ojos amatistas de Yami se abrieron de par en par con la afirmación de Sigfried.

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-¿¡Qué está diciendo!?-preguntó Yami asombrado por lo que acababa de escuchar.

-Está decidido, señor Moto-fue la respuesta tajante de Sigfried.

-Señor, no puede despedirme. Este proyecto de fusión es importante para mí.

Una ola de sentimientos se apoderó de Yami ante la perspectiva de perder su oportunidad de crecer como empresario de juegos.

-También para mí es importante-respondió enfurecido Sigfried-. Por eso no quiero que te involucres tú y tu novia en esto.

-Explíqueme, señor. No puedo irme así sin más-exigió Yami con firmeza.

-Tu novia provocó el accidente que tiene a Tea Kaiba al borde de la muerte.

Nuevamente Yami quedó boquiabierto, sus manos temblaron ante la noticia.

-No puede ser verdad eso. Serenity no haría una cosa así.

-La señorita Yuzu dice que cuando se dirigía a su oficina escuchó unos gritos en el baño de mujeres. Se acercó y oyó a Serenity peleando y gritándole a Tea.

Yami no podía creer lo que escuchaba y permaneció perplejo, inmóvil; pensando que se trataba de una broma de mal gusto.

-Serenity no haría una cosa así-buscaba defender a su prometida a como diera lugar.

-¿Ah no?

Sigfried giró su computadora personal, le mostró un video en el que se veía a Serenity y Tea caminar por el pasillo y entrar en el baño de mujeres. Una jovencita de cabellos rosados pasó frente al sanitario y se detuvo a escuchar por detrás de la puerta. La chica tembló de miedo y salió corriendo, evidentemente para buscar ayuda. Minutos después se ve como Serenity abre la puerta, con una expresión de pánico en el rostro y pide ayude. El pasillo comienza a llenarse de empleados.

Yami se petrificó al ver lo que la cámara de seguridad había grabado. Jamás pensó que Serenity pudiera causar un desastre así.

-Y no sólo eso. La señorita Yuzu dice que oyó a Serenity reclamar que Tea se estaba metiendo con su prometido.

Yami retrocedió y las piernas le temblaron. Tuvo que sostenerse del escritorio para no caer de golpe al piso.

-Por lo que puedo ver es verdad-dijo Sigfried cruzando sus brazos de manera afirmativa.

Yami volvió a sentir su corazón latiendo con fuerza, su respiración estaba agitada; Serenity ya sabía lo de Tea.

-Señor, puedo explicarle…

-Creo que ya está más claro que el agua-respondió Sigfried con decisión-. No queremos un hombre que se mete con la esposa de su compañero y además una novia celosa que golpea a la amante.

De pronto la actitud de Yami cambió, se volvió serio, firme, seguro como si nada fuera más importante que su dignidad.

-Tea no es mi amante.

Sigfried se sorprendió con las palabras de Yami, siendo esta vez él quien quedó pasmado.

-Tea es la persona que más amo en el mundo y jamás la podría considerar una amante.

Yami habló furioso, no obstante se contuvo para no actuar mal ante Sigfried incluso si esa era ya la despedida laboral.

-Estás despedido, Yami. No podrás volver a trabajar nunca en esta empresa.

-No se preocupe. Yo tampoco estaría con alguien que no respete a la persona que más me importa en la vida y a mi trabajo.

-Está loco.

-Piense lo que quiera.

Sigfried no cabía en su asombro por la respuesta de Yami que rápidamente salió del despacho de su ahora ex jefe y se encaminó a su oficina para empacar sus cosas personales.

Una gran tristeza combinada con decepción invadió a Yami; había perdido su gran oportunidad laboral de hacer crecer la Juguetería "Anzu" y convertirse en un gran empresario de juegos, pero sus sentimientos estaban gobernados por la preocupación de Tea y sumando al hecho de que ahora debía enfrentar a Serenity de una vez por todas.

De sus ojos color amatistas brotaron unas lágrimas en tanto que caminaba a su despacho para dar por finalizada su estancia en la empresa Shroeder. Se las limpió con su muñeca pasando su mano por su cara.

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La mano de Serenity se estrelló sobre el rostro de Yami dejándolo enrojecido.

-¿Cómo te atreves a tener el descaro de reclamarme por tu empleo perdido después de que te besaste con Tea Kaiba?-gritó Serenity exaltada.

Yami se tocó la mejilla abofeteada, pensando en lo fuerte que era Serenity y lo que seguramente sintió Tea.

-Entiendo que me odies, pero provocaste que perdiera uno de mis proyectos más importantes por tu imprudencia-dijo Yami girándose hacia ella para contemplarla.

-¡Eres un cínico!-gritó Serenity.

-Serenity, lamento el daño que te causé y sobre todo que no te dije nada.

-Claro, no me ibas a decir que te besaste con Tea en la fiesta y que la te reuniste con ella en el parque en vez de estar conmigo.

¿El parque? Por unos momentos Yami tardó en entender que se refería al parque donde platicó con Tea sobre su amnesia.

-Entonces ya sabías todo eso-afirmó con naturalidad.

-¿Cómo pudiste hacerme esto?

El rostro de Serenity mostró un dolor profundo y lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Yami tuvo el deseo de abrazarla y consolarla, pero prefirió mantener distancia. Sentía cariño por Serenity, sin embargo sabía que eso no lo entendería ella.

-Serenity, nunca quise hacerte daño. Sólo fue algo que pasó sin que pudiera evitarlo.

-¿No puedes evitar besar a la esposa de Seto Kaiba?-preguntó irónicamente Serenity.

-Yo amo a Tea más a que nadie en este mundo.

La respuesta de Yami la dejó helada, petrificada como si fuera una piedra.

-No me malentiendas, Serenity. Siempre te amé y quise compartir mi vida contigo, pero ahora mi corazón le pertenece a Tea y quiero estar con ella toda la vida.

-¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE ESTÚPIDO!

El grito de Serenity fue tan potente que lastimó la garganta de ella. Se abalanzó sobre Yami para golpearle el pecho, los brazos y la cara, pero Yami la detuvo agarrándola de los brazos y dejó que ella gimoteara y llorara en sus inútiles intentos por pegarle.

Se sentía miserable por haber herido a una mujer que lo amaba, no obstante Yami ya no correspondía el amor de Serenity, por lo tanto terminar con esa relación era lo mejor para ambos.

Serenity intentó pegarle repetidas veces, pero Yami le impidió lograr su cometido sosteniéndola de sus brazos hasta que ella se cansó y se caer en el piso llorando sin parar.

Su dolor contagió a Yami y él también lloró de pie ante su desgracia.

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Pasaron cuatro días desde el incidente con Serenity en el que Tea había quedado inconsciente. Aún no despertaba de su profundo sueño y eso inquietaba a Kaiba que se la había pasado cuidando a su mujer durante todos esos días.

Tea estaba dormida en una de las camas del hospital, Kaiba la acompañaba; tuvo que pedir permiso a Sigfried para faltar al trabajo durante al menos una semana. Para Seto Kaiba era una gran pérdida económica no laborar con Shroeder en esos momentos, pero la vida de Tea era más importante para él que nada.

La mente de Tea daba muchas vueltas; veía su vida pasar desde la infancia hasta esos momentos. Se vio casada con Kaiba, lo vio cuando eran niños en el internado, veía a Yugi y luego a Yami Yugi ya crecido.

Las imágenes pasaban a la velocidad de la luz, pero ella podía reconocerlas con claridad e identificar a cada persona que pasaba por sus recuerdos.

Inesperadamente, la mano de Tea comenzó a moverse poco a poco. Kaiba se percató de eso y se acercó a la cama de Tea rápidamente con la esperanza de que su esposa despertara.

-Tea…-llamó a su mujer con gran interés e ímpetu en la voz.

Voces conocidas sonaban en la cabeza de Tea.

-Anzu…-la voz de un niño llamado Yugi.

-Tea…-la voz del millonario con el que se había casado.

-Anzu, siempre me has gustado-la dulce voz de Yugi

-Te amo, Seto-su voz enamorada.

-También yo-la voz de Seto Kaiba adulto.

-Eres un engreído y eso te dejará solo-una niña llamada Anzu.

-¿Crees que eso me importa? Prefiero estar solo que con gentuza como tú y tu amigo-un niño llamado Seto Kaiba

Kaiba esperaba que Tea despertara, tomó su mano y la apretó con cariño, ilusionado con que ese fuera el día. Pudo sentir los movimientos de la mano de ella como si algo la inquietara en su mente.

Entonces…los ojos azules de Tea Kaiba se abrieron de golpe.

CONTINUARÁ...

Tatosensei: Me alegra que te guste la historia. Lo del baño se me ocurrió porque es un lugar más cerrado y pues hay más intimidad; al menos en las series que he visto discuten en los baños jajajajaja. La verdad me costó un poco unir todas las ideas para estos capítulos; sólo sabía que Tea debía recibir un golpe en la cabeza y que Serenity no podía quedarse de brazos cruzados cuando le bajaron al novio.

En cuanto a lo que me preguntas sobre recomendar mis propios fanfics (sonrojo) pues si te gusta el Azureshipping tengo "Inmortal" y "Crepúsculo de Amor" (este fic tiene también Revolutionship pero sé que te va a gustar jejeje). Igual no sé si te gustan más parejas o estilos ya que tengo fics Revolution, Peach, Blue, Replay y un fanfic multishipper llamado "Amantes y Esposas". Te mando un abrazo :)

Marce15: Muchas gracias igualmente por la lectura de la historia ;)