Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Parte 3
"Encrucijada"
Capítulo 26 (64)
-Entonces creaste la Juguetería "Anzu" para ayudar a los niños de escasos recursos.
Tea estaba admirada de todo lo que Yami le contaba sobre su vida.
-Así es. Después de la guerra me sentí triste por todo lo que pasaron los niños del internado. Eso me llevó a crear una juguetería con posibilidades para los niños de bajos recursos.
Una sonrisa se dibujó en los labios de Tea al darse cuenta que Yami era un hombre bondadoso. Pero pronto su rostro se ensombreció al recordar a Kaiba y lo que él había vivido en la guerra; la muerte de su hermano menor.
-¿Estás bien, Anzu?-Yami se percató del cambio de actitud.
-Todo bien. Sólo pensé en la guerra.
Entonces Yami también sintió como una sombra caía sobre su mente.
-Fue un momento muy doloroso.
-Sí, pero justo por lo que pasamos me di cuenta que me gustabas.
-Pero me rechazaste-Yami hablo en un tono ofendido en modo de broma.
-Después te dije que te quería-reprochó Tea también como broma.
-Y luego nos besamos-habló Yami sonriendo pícaramente.
-Tú me besaste. Me tomaste por sorpresa.
Los dos se rieron con su plática mientras los recuerdos se agolpaban en sus corazones.
-¿Recuerdas como escapábamos para ver las estrellas?
-Claro, ¿cómo olvidar el túnel?-dijo Yami sonriendo.
-Era divertido escapar de las reglas de ese internado-dijo Tea sonriendo con gran alegría.
-Tú siempre me protegías.
-Te cuidaba de todos esos niños que se burlaban de ti. Ahora estarían humillados al verte.
-No lo creo-dijo Yami sonrojado.
-Claro que sí. Te apuesto a que se retorcerían al saber que eres mejor que todos ellos.
Al hablar, Tea adquirió un tono y personalidad muy similares a la Anzu pequeña que Yami conocía muy bien; aquello hizo que el corazón de Yami brincara de felicidad.
-Si me vieran ahora se arrepentirían de haberse burlado de mí-Yami también habló como un niño lleno de orgullo de sí mismo.
-Esos niños tontos no podrán contigo.
Volvieron a reír por las palabras de ambos.
-No puedo creer que estoy teniendo estas conversaciones contigo, Anzu.
-Yo tampoco.
-Extrañé mucho estar contigo, Anzu.
-Yo también te extrañé en aquellos momentos antes de escapar de la guerra.
Entonces un peso cayó sobre ambos; Anzu sólo lo extrañó mientras lo recordaba. Durante 18 años ni siquiera supo de la existencia de Yami.
Hubo un silencio incómodo en la banca del parque.
-¿Cómo fue tu vida después de la guerra?
-No me quejo. Viví en un orfanato toda mi vida hasta que me casé.
De nuevo silencio sepulcral. Ninguno se miró a los ojos directamente, sino que fijaron sus vistas en el suelo lleno de tierra del parque.
-Él…¿no te recuerda?
Yami en verdad quería saber sobre Tea con Kaiba.
-Él es de las personas que deja el pasado atrás.
-No me sorprende-Yami sonó despreciativo.
-Él también sufrió en la guerra como nosotros.
El tricolor miró a la castaña con el ceño fruncido; Anzu defendía a Kaiba, eso lo pudo observar.
-Dime la verdad, Anzu…
Ella giró sus ojos hacia él.
-¿Cuándo te casaste con él estabas enamorada?
-Claro que lo estaba. No andaría con alguien sin amarlo-respondió Tea girándose totalmente hacia él y sonando ofendida.
Volvió a caer el silencio, esta vez Tea miró con incomodidad a Yami que sólo la observaba fijamente.
-Lo siento-Tea volvió a mirar el suelo con tristeza.
Yami permaneció por unos segundos con su mirada fija en ella, luego se acercó y la abrazó ante el asombro de la chica de cabellera castaña.
-No tienes que disculparte por tus sentimientos. Entiendo perfectamente todo lo que pasaste para llegar aquí conmigo.
Tea se sintió amada y protegida, motivo por el que lo abrazó de la misma forma.
-Gracias por seguir queriéndome al paso de los años.
-Gracias por estar viva, Anzu.
-Te quiero, Yugi.
-Yo también a ti, Anzu.
El abrazo duró unos minutos hasta que Tea recordó algo que la hizo soltar a su amado de manera sobresaltada.
-¿Qué sucede?
-Lo de Serenity…ustedes terminaron, ¿verdad?
-Claro, lo hablé con ella después del accidente donde te atacó.
Aquello dejó anonadada a Tea.
-Lo sabes entonces.
-Sigfried me mostró la grabación de la cámara de vigilancia. Una chica escuchó la conversación y me despidieron por meterme con una mujer casada y tener una novia psicópata.
Tea recordó que Kaiba le había contado del despido de Yami, pero creyó que sólo fue la pelea lo que se descubrió, no su relación con Yami. Le pareció extraño que Kaiba no le mencionara nada de la infidelidad; probablemente él no sabía nada del asunto ya que, conociéndolo, algo hubiera dicho o hecho.
Además, su reacción cuando supo la verdad de la identidad de Anzu dejaba en claro que no estaba enterado de ningún asunto relacionado a ellos dos.
-Entonces ustedes ya no son pareja.
-Como te dije la vez pasada, no puedo mentir al decir que no la amaba, pero ahora estoy enamorado de alguien más.
Las mejillas de Tea se coloraron de rojo.
-Si te soy sincero realmente me costó mucho llegar a pensar en Serenity como mi mujer. Aunque la quiero nunca pude amarla profundamente. Por eso considero mejor haber terminado de una vez con ella.
-Creo que te causé muchos problemas-dijo Tea sumiéndose en tristeza.
Para Tea era triste saber que Yami sufriera todos esos años por ella. Yami sintió un golpe en el pecho al verla con el semblante cabizbajo.
-Anzu, tú me has dado una gran felicidad como no sentía desde hace años-hablo Yami con voz comprensiva y amorosa-. Si no fuera por ti mi vida seguiría triste por el dolor del pasado.
-Yugi, ¿tanto fue tu dolor por lo sucedido hace años?
-Me sentí culpable por ti.
-¿Por mí?
-Cuando nos separamos en el escape, no pudo avisarles a las profesoras que no estabas. No me escuchaban; eso me hizo sentir mal conmigo mismo. Además, no pude impedir que te alejaras del grupo.
Tea recordó ese día; cuando sus manos intentaron entrelazarse en medio del grupo de niños, pero sus esfuerzos fueron en vano y Anzu se separó de todos.
-Yugi…
-Siempre me eché la culpa de que no pude protegerte ese día.
Ahora fue Yami el que se sumió a la tristeza, su expresión cambio a ser seria y cabizbaja.
-Yugi…tú no tienes la culpa de lo que me sucedió-dijo Tea ahora siendo ella la que lo abraza con mucho amor-. Tú me ayudaste y me diste fuerza todos estos años. Gracias al corazón que me diste sabía que era algo importante y lo cuide todos estos años por eso.
Yami sonrió y le devolvió el abrazo apretándola contra sí. Habían pasado 18 años desde que se vieron por última vez y estaba dispuesto a disfrutar el amor de su novia.
¿Novia? Quizá sí…si ella lo aceptaba…o quizá podrían ser más bien…
Volvieron a quedar en silencio unidos en ese abrazo profundo. De repente, Yami pudo sentir un calor en su cuerpo que despertaba al estar en contacto con Tea. Ese calor que se siente ante la excitación; un calor distinto al que sintió, en su momento, por Serenity.
-Anzu…¿puedes quedarte hoy conmigo toda la noche?
Tea abrió los ojos anonadada. Sabía lo que quería decir con eso el joven de cabellos tricolores; ella también deseaba estar así con él.
Se alejó un poco para poder mirarlo directo a los ojos. Los orbes de ambos brillaban en medio de la luz de sol que aún brindaba sus rayos en el firmamento.
-Sí, Yugi.
Fue lo único que respondió con un movimiento de cabeza afirmativo.
Ella también sentía ese calor distinto al que compartía con Kaiba.
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Observó la cama de Yami con detenimiento. El cuarto era típicamente el lugar de un hombre, casi no había muebles ni decoraciones en las paredes.
Los brazos de Yami la rodearon por detrás pasando sus brazos por su vientre, subiendo hasta tocar los pechos de ella. Tea se excitó al contacto de Yami mientras este la besaba en el cuello.
-No traes brasier.
-¿Hasta ahora lo notas?
-No, ya me había fijado-respondió Yami con picardía.
Una de las manos del chico soltó el pecho de Tea y comenzó a bajar, acariciándola hasta llegar a su falda; la mano de Yami se metió debajo de la falda de Tea y comenzó a tocarla de la parte de abajo.
Aquello hizo que Tea se estremeciera. Los dedos de Yami hacían movimientos con su órgano que le provocaban un gran placer. Comenzó a gemir.
Al verla excitada, Yami sacó su mano para, finalmente, agarrar la blusa de Tea y quitársela. Tea se giró en el instante en que él tiró la blusa al suelo dejando sus pechos al descubierto.
Yami miró los pechos de Tea fijamente, sin hacer ningún movimiento. Luego los tocó con suavidad dándoles un ligero apretón.
-Eres muy hermosa-afirmó Yami totalmente cautivado.
-¿Más que cuando éramos niños?-preguntó en modo juego, aunque en el fondo deseaba saber.
-Mucho más. Eres aún más bella que cuando te conocí.
Tea sintió ternura al ver al Yugi que ella conocía ahora convertido en un adulto. Sin decir más, ella también le quitó el saco a Yami y después la camisa. Igualmente, lo contempló de arriba abajo.
-Tú también eres hermoso.
Pasó su mano por todo el pecho de él, como si lo examinara.
-Te ves fuerte-sonrió con gusto en un tono de juego.
-Ya no soy el niño que siempre lloraba y huía.
-Eres muy valiente y fuerte.
Volvieron a fijar su mirada el uno en el otro. La habitación se estaba llenando de calor, el sudor comenzaba a correr por sus cuerpos. Tea tragó saliva antes de acercarse más a Yami para besarlo en la boca; él le correspondió para después agarrarle la falda y bajarla poco a poco junto con la braga dejando al descubierto el cuerpo de Tea.
Ella se alejó un poco y aprovechó para desabrochar el pantalón de Yami, lo bajó junto con los calzoncillos y pudo verlo tal cual había nacido.
Lo observó de la misma forma que él la había mirado a ella antes; admirando el cuerpo desnudo de su amado. Empezó a acariciar la zona de su hombre. Ahora fue Yami el que se estremeció y excitó al sentir las manos de Tea tocándolo. Lanzó gemidos de placer ante el jugueteo de Tea con su parte.
Cuando Tea lo soltó, ambos se quitaron totalmente sus prendas que aún permanecían entre sus pies. Ella se acostó primero en la cama y luego Yami la siguió para colocarse arriba de ella.
Tea abrió sus piernas y Yami se acomodó en medio. Nuevamente sus miradas se conectaron; podían sentir el amor que compartían, un amor que evolucionó de ser inocente e infantil a ser algo entre adultos.
-Anzu…
Ella iba a responder, pero en ese instante sintió cómo su cuerpo se volvía uno con el de Yami. Lanzó un gemido de placer, le acarició el rostro y Yami comenzó a embestirla repetidas veces.
Los dos gemían al estar en contacto, cuerpo con cuerpo balanceándose mutuamente.
-Yugi…
-Anzu…al fin soy uno contigo.
Aumentó la velocidad de las embestidas al tiempo que Tea sentía arder su cuerpo en el calor de la pasión y el amor.
.
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-¿Hiciste el amor con Serenity?
-Pues como tal no fue hacer el amor.
Ambos miraban el techo de la recámara de Yami, descansando después de hacer el amor dos veces. Sus manos estaban entrelazadas en medio de los cuerpos al descubierto.
-¿A qué te refieres con "como tal"?-preguntó Tea sin entender.
-Es mi primera vez haciendo el amor realmente.
Tea volteó su cabeza para verlo.
-¿Serenity no te hacía el amor?
-No como tú.
Yami también volteó la cabeza para verla, su cara reflejaba una sonrisa entre picara y amorosa.
-Te amo, Yugi.
-Yo más.
Los dos se giraron frente a frente para volver a fundirse esta vez en un abrazo amoroso.
-Los años que tuvieron que pasar para que pudiera expresarte mi amor-dijo Tea.
-Me siento igual.
-Creo que nunca dejé de quererte, ya que cuando escuché tu nombre comencé a tener la sensación de que te conocía.
Yami le acarició la cabeza mientras ella la mantenía recargada en el pecho del tricolor.
-Por eso iba a verte a tu tienda. Porque algo me decía que te conocía.
-Eso explica tus actitudes de espía-Yami volvió a hablar de forma juguetona.
-Quería verte para saber sobre mi pasado.
-Yo me di cuenta que podías ser Anzu, pero lo dudaba mucho así que no me atreví a decirte nada.
-Y cuando menos me di cuenta estaba enamorada de ti sin saber que eras mi amigo Yugi.
-Igual me enamoré de ti sin estar seguro de que fueras Anzu.
El silencio los envolvió nuevamente, Yami acariciaba la espalda de Anzu que yacía plácidamente en el pecho de su amado.
-Anzu…quédate conmigo siempre.
Tea abrió los ojos. Parecía una propuesta.
-Sé que es repentino, pero me gustaría pasar mi vida contigo-dijo sonriendo y comenzó a hacer planes a futuro-. Si quieres puedes trabajar en mi empresa. Puedo decirle a Mai que te ayude a encontrar un domicilio para ti si aún no deseas dar ese paso conmigo. Yo puedo esperar y ser tu novio el tiempo que quieras.
Tea se apartó un poco de él.
-Yugi, yo también quiero estar contigo. Pero aún no sé qué rumbo dará mi vida con este cambio tan grande.
-¿A qué te refieres?
-Que no sé lo que haré desde ahora. Sigo casada con Seto Kaiba; aún no puedo saber cómo reaccionará si me alejo de él.
Yami abrió los ojos con sorpresa; había olvidado a Kaiba.
-Anzu, puede sonar raro lo que digo, pero hemos estado separados demasiado tiempo. Podemos compartir nuestras vidas desde ahora, juntos.
Anzu pensó en esa posibilidad. Iniciar una relación Yami, trabajar en la empresa de él.
-No podemos estar separados después de todo esto.
-Yugi, tengo que pensar muchas cosas. Mi vida cambió de golpe y todo lo que conocía se derrumbó. Para mí es como volver a nacer, el estar aquí, contigo, haciendo el amor.
-¿Qué necesitas pensar? El hombre con el que te casaste nos hacía sufrir a los dos; eso es más que suficiente para ya no desear estar con él.
Yami tenía razón, pero algo en el corazón de Tea la detenía.
-Necesito pensar todo, Yami. A penas ayer recuperé mi memoria. Siete años fueron borrados de mi vida y viví 18 sin saber nada de esos tiempos.
Ella estaba en lo correcto. Todo lo que experimentaba con él era algo completamente nuevo. No podía volver a su vida normal tan pronto.
Yami recapacitó lo que pronunciaba su amada Anzu. Era verdad, todo era repentino para la chica; estar con él implicaba dejar toda su vida como Tea Kaiba y convertirse de nuevo en Anzu Mazaki, una persona que fue dada por muerta ante la sociedad.
-De acuerdo, tómate tu tiempo para organizar tu vida, Anzu-respondió con un tono de resignación-. Pero quiero saber algo…
-¿Qué cosa?
-¿Te gustaría quedarte conmigo mientras decides o vas a regresar con tu esposo?
-No puedo volver ahora que está enterado de que soy Anzu.
Aquello sorprendió a Yami en gran manera.
-¿Él sabe la verdad?
-¿Por qué crees que escapé de casa? No quería estar cerca de Kaiba aunque me pidió que me quedara.
Lo que acababa de escuchar tenía perplejo a Yami. Por lo que podía notar Kaiba no parecía enfurecerse con la idea de haberse casado con Anzu puesto que le pidió quedarse en casa. No podía creer que Kaiba tuviera ese tipo de comportamientos que demostraban amor.
¿Amor? Tal vez Kaiba sí era capaz de amar a Anzu tanto como él la amaba.
Aquella idea lo hizo enfurecer internamente.
-Entonces ¿te gustaría quedarte conmigo mientras organizas tu vida?
-Si no te molesta tenerme contigo…
-Claro que no.
Para Yami estar junto a Tea era un sueño hecho realidad. Para Tea estar con Yami era como si de pronto hubiera entrado a un mundo mágico donde todo lo fantástico se vuelve realidad.
-Gracias Yugi-dijo Tea sonriendo complacida.
Al menos durante un tiempo estaría con Yami; tal vez al convivir con él pudiera aclarar sus ideas.
Por extraño que pareciera, algo en su interior le estaba impidiendo correr a los brazos de Yami, aún si perdía todo, porque no quería enfrentarse a Kaiba. Le causaba miedo el pensar en que ella y Kaiba pronto dejarían de ser pareja para siempre.
Pero ¿Por qué? ¿Por qué sentía ese temor? Después de todo Kaiba era alguien que ella odiaba de niña, él la lastimó mucho igual que a Yami cuando eran pequeños.
CONTINUARÁ...
Tenía que haber lemon con esta pareja jajajaja. Hace tiempo que no escribía algo con Revolutionshipp de esta manera.
Al principio me resultó extraño que Tea le llame Yugi a Yami puesto que, aunque en la infancia tiene la apariencia dulce de Yugi y los ojos grandes, la realidad es que es Yami Yugi el personaje que siempre planteé en la historia (Revolutionship), pero luego me acordé que en el anime y manga a Atem le dicen Yugi todos los personajes (Yami sólo lo usan en la versión gringa del anime) y pues era lógico que ella lo llamé así en esta historia puesto que de niños lo llamaba por su segundo nombre, jijijijiji
Tatosensei: De hecho me tocó tener un familiar cercano con cáncer y es muy difícil llevar esa enfermedad, en especial cuando estás solo. De ahí que Kaiba haya tenido esa reacción, pero sí; no es alguien que se rinda facilmente. Abrazo :)
Marce15: Jejejejeje sí, al fin están juntos. Supongo que te gustara este capítulo ;)
