JODER QUE HE ESCRITO MUCHO, Sorry por haber tardado tanto, de verdad lo siento.
Capítulo 14:
Mi nombre es real
Sentimiento.
Era lo que diferenciaba a un interprete de un simple cantante.
Pax le dijo que era un interprete y él no sabía si creerselo del todo. Es decir, le gustaban los halagos pero no las exageraciones.
Albert ciertamente no estaba seguro de poder transmitir muchas emociones, quizá sólo algo de nerviosismo al recordar que le había mandado invitaciones a sus abuelos para que fueran a verlo. No estaba muy seguro de que sus abuelos fueran a ir. Lily dijo que estaban molestos, pero su abuela tenía un gran corazón.
Albert miró el rostro de su cliente. Había terminado, gracias a Dios habían usado condón, el tipo no le daba buena espina, además de que tenía una cara de orgasmo muy rara, o quizá era que ya se había acostumbrado a la cara tan bien proporcionada de Dennis y sus gestos tan delicados y eróticos.
El hombre estaba un poco pasado con la cocaína o eso le dijo, Albert no sabía lo que era aquello, a veces le ofrecían eso, a veces eran drogas con nombres de letras y la verdad no se acordaba de los nombres, pero había veces en tenía que comprarla porque los clientes se lo pedían y en el barrio dónde trabajaba muchos vendían y consumían, era fácil de encontrar pero realmente no le llamaba la atención, sobre todo por que la persona de deshumanizaba un tanto. Se volvían un tanto hiperactivos y se enrarecían mucho. De por si, sin nada encima algunos ya eran bastante raros y aunque de vez en cuando fumaba hierba con Dennis o Sam, no quería meterse nada más fuerte.
Se levantó con prisa al baño para baarse, cambiarse e irse. No lo había disfrutado, es decir, puede que no sintiera nada por aquellas personas pero trataba de pasarla bien y sin embargo había noches o días, como aquel (porque eran las jodidas cinco de la tarde), en la que le tocaba un cretino que ni siquiera sabía coger, vamos que es algo en lo que estás programado para hacer y ni así la hacen.
Escuchó ruidos extraños fuera pero no les prestó atención, siguió con lo suyo, de todos modos por protección había sellado la puerta de la habitación del baño y la de la entrada con magia para que el tipo no pudiera salir. .
Cuando terminó salió para ver a su cliente y el tipo parecía dormido. Albert frunció el ceño, odiaba eso, porque él solía cobrar después del servicio y resopló. Caminó hacia el hombre abrochándose el cinturón y le tomó del hombro para zarandearlo.
El hombre no se despertaba.
Albert de repente notó que el tipo no estaba respirando, su pecho no hacía ningún movimiento. Al, con toda la tranquilidad del mundo, tomó la muñeca del hombre y puso ahí sus dedos. No había pulso.
Mierda.
Entonces miró a su alrededor. La cartera del hombre estaba en la mesita de noche. Se acercó a ella y la revisó. Abrió los ojos sorprendido, había más dinero del que pensó que traería el hombre. Un total de 400 libras esterlinas y traía algunos billetes de Euro, además traía tarjetas de plástico. Tenía que firmar para hacer retiros o compras pero la gente era muy confiada y no pedía identificaciones, además si las pedía...tomó también la identificación.
Miró al pedazo de mierda en el suelo y le pateó. Le miró bien, incluso le levantó la cabeza para verle a la luz de la lamparilla de noche. Sonrió.
Después se paró y cerró la puerta con seguro por dentro pero quitó los sellos mágicos de ambas. Un segundo después se apareció en las sombras de Oxford Street bajo la figura de aquél hombre y miró bien detrás de la identificación para saber cómo era la firma. A continuación entró en la primera tienda en la que vio algo bonito.
Tenía muchas compras navideñas que hacer y muy poco tiempo para hacerlas. Afortunado era por tener algunas horas de sol.
o-o-o-o-o
Scorpius miraba al cielo desde el balcón de su casa. Llevaba su pijama azul de franela que tanto le gustaba. Jugaba con la pulsera de plata de Albus con nerviosismo. Sabía que Albus había dejado de usarla tiempo atrás. Lo sabía porque había dejado de sentirlo.
¿Significaba acaso que ya había dejado de quererlo? ¿Le dedicaba al menos un pensamiento al día cómo lo hacía él? ¿Le perdonaría? ¿Le dejaría ser su amigo de nuevo?
No esperaba más, y la verdad es que no podría con más.
No podría ver esos ojos verdes sin caer rendido a ellos. Sin volver a olvidarse de él mismo. No podría, lo sabía, Albus seguía siendo igual de peligroso que siempre. Igual de nocivo. Pero Scorpius quería verle de nuevo.
Su corazón se estremecía cuando pensaba en todas las cosas que le hizo a Albus y entonces lloraba un poco.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué había sido tan cretino con él?
o-o-o-o-o
Tuvo un largo día, comprando, ya era de noche y había vaciado un poco las tarjetas, aparentemente el hombre ganaba bien y acostumbraba hacer gastos porque no le bloquearon las tarjetas por uso irregular, a él no le había pasado porque sólo tenía la de débito y la de crédito de la agencia de modelaje y por lo general esas tarjetas no las tocaba a menos de que fueran cosas importantes.
Se apareció en su casa con todas las bolsas y después de volver a su forma original sacó todo de las bolsas dejando los regalos para sus amigos y el regalo de Lily en la parte de arriba del closet, lo demás lo acomodó en la parte de abajo, quitó todas las etiquetas y después desapareció cualquier cosa que pudiera señalar que la ropa y los zapatos italianos eran nuevos.
La magia siempre era útil y él sólo podía utlizarla para esas cosas. A veces le frustraba pero esperaba llegar a un grado de mugglelidad de la que hasta su abuelo Arthur se sentiría avergonzado. Después de todo hasta para los Weasley los Squib eran algo de lo que no se hablaba. Claro que puede que él les avergonzaran desde antes.
Fue al baño a orinar y después, mientras se lavaba las manos vio su reflejo, se preguntó si en algún momento su rostro reflejaría sus pecados, como lo hicieron en el caso de Dorian Grey, o los pecados del mismísimo jodido Voldemort, rió al pensar en la similitud. Ambos personajes habían enviciado tanto el alma que al final, aunque haya sido sólo en el cuadro, los pecados y los vicios tomaron forma.
Tal vez debería hacerse un retrato.
Salió del baño y sacó las libras intactas del bolsillo de su pantalón (los euros los había cambiado en una casa de cambio de Oxford Street) y las metió en un bote de galletas al fondo de la alacena más alta, aquella que guardaba las harinas para hacer hot cakes, la de trigo y la harina para hacer pastel de chocolate.
Después de coger una manzana de su frutero se apareció en un aula que servía de almacén en su escuela. Curiosamente siempre estaba abierta así que él sólo tenía que salir por ahí y ya estaba, de cualquier manera si alguien lo veía lo único que tenía que hacer era usar obliviates para que el ministerio no se enterara, suspiró al pensar en la de fácil que la tenían los adultos a comparación de los menores de edad en el mundo mágico. A los adultos no les jodía tanto las leyes del ministerio.
Caminó un poco entre las sombras del colegio hasta llegar al salón de ensayo donde estaban los chicos de "El zorro", Sam estaba ahí con Victoria comiendo manís.
— ¿Dónde estabas?— Le preguntó Victoria apenas llegó hasta ellos.
— Buscando trabajo. Por cierto, mi agente me encontró una audición hace un par de días y mañana tendré una sesión de fotos.— No estaba mintiendo, era para una cadena de Pizzas que buscaba expandirse a provincia.
A Victoria le brillaron los ojos.
— Me alegra que tus trabajos cómo modelo te estén ayudando. — Albus se inclinó y besó a Victoria en la mejilla.
— Nunca terminaré de agradecértelo lo suficiente. — Victoria sonrió y devolvió el beso, era raro ver cómo con el tiempo ambos se estaban llevando mejor, aún no tenía la misma confianza que con Sam, pero incluso con Tristán tenía una relación más familiar.
— Faltan 3 días señores.— Dijo Sam. — El día del juicio final. — Ambos le miraron como exasperados pero en parte tenía razón. Era el primer juicio final de los ocho que tenían durante la carrera. Había uno cada final de semestre y por lo tanto dos por año, esperaba no cagarla.
Victoria sonrió y abrazó a Sam. Sam abrazó a Victoria y Albus desvió la mirada al escenario. No le gustaba nada el personaje del Zorro para Dennis. Dennis teníauna cara demasiado bonita para un enmascarado...por muy sexy que se escuche su falso acento.
Al final de los ensayos los cuatro se encaminaron a Ding Dong China. El lugar acogía a muchos estudiantes por su ubicación tan cercana a la academia, especialmente en las noches demasiado frías incluso para Londres. Había calefacción, comida grasienta, barata y llenadora; luces bajas y cálidas; y además televisaba un canal de música de buen gusto. El lugar perfecto si eres pobre y estás enamorado.
— ¿Cómo va Tristán? — Les preguntó Victoria.
— Si no lo sabes tú cómo lo vamos a saber nosotros.— Le dijo Dennis.
— Cuando está enfrascado en algo se desconecta de todo. Ese hombre un día va pillar algo muy feo si se sigue descuidando.
— ¿Cómo se conocieron tu y Tristán? Nunca me has contado...— Dijo Sam.
— No hay mucho que contar...es hijo de un amigo de mi padre, ambos odiábamos a nuestras familias así que nos llevamos bien entre nosotros. Él fue quién me animó a actuar, después de que participé en una tarea suya, tenía que hacer un corto para una de sus clases así que decidí meterme en esto. También modelabamos, así es cómo junto dinero para estudiar, cuando cumplió la mayoría de edad también empezó a modelar para G-Uk y la verdad es que ahí pagan muy bien. — Dennis, que tomaba zumo de uva escupió todo, hasta por la nariz. Y luego tosió y tosió.
— ¿La G-Uk?...pero...pero Tristán no es gay.
— ¿Qué es la G-Uk? — Preguntó Albus.
— Él es Pansexual. — Le dijo a Dennis y luego volteó hacia Albus. — Es una revista dedicada al publico gay, es como la Playboy. Ya sabes, chicos desnudos mostrando el pene o el culo. Pero extrañamente con un buen contenido en los artículos.
— Bien, ahora...¿Tristán tiene sexo con panes...? — Preguntó Albus con inocencia. Todos se le quedaron viendo.
Explotaron a carcajadas, todos menos claro, Albus.
o-o-o-o-o
Dennis se iba riendo camino a casa, estaban justo frente a su edificio. Albus estaba algo enojado. Odiaba que la gente se burlara de él por cosas que no era su culpa no saber, que había vivido 17 años lejos de todo eso, no había conocido la electricidad hasta los nueve ¿Qué rayos quería la gente de él? Albus odiaba a Dennis en momentos cómo ese, sin embargo no se soltó de su mano. Nunca hacía, ya no.
— Ohh vamos, es divertido.
— Es divertido porque nadie se está burlado de ti.
Dennis lo detuvo para tomar su rostro entre sus manos. Le miró bien la cara, primero los labios, después la nariz y después los ojos. Sus miradas se encontraron, a veces Albus tenía miedo cuando eso ocurría, porque Dennis tenía unos ojos tan dulces que dolían.
— ¿Cómo puedes ser tan bello Albus? — Le dijo para después besarlo. — Cada. — Beso. — Jodido.— Beso. — Día.— Beso.— Eres más bello que el anterior.
— La belleza está en quién la observa.— Dijo el moreno. Dennis rió pero negó.
—Claro que no, tu eres muy hermoso, y también muy inteligente.— Albus desvió la mirada, adoraba cuando la gente le decía halagos, sobre todo cuando los decía Dennis, pero en cuestión de semanas dejó de funcionar, cuando los decía se sentía terrible consigo mismo, porque Dennis era tremendo, era especial, brillante y un actor de puta madre, y él sólo era...una cara bonita, una cara y un culo que podías comprar por hora. Dennis le abrazó.
— No te sientas mal por no saber. Sólo busca ampliar tus conocimientos...
— Ni siquiera sabía que había algo llamado "comunidad" para nosotros. Y todavía no entiendo eso las miles de "T"´s que hay en ella. O cómo por qué existe. Vico habla rápido y dice cosas cómo si de verdad tuvieran que ser del conocimiento común.
— Deberían...o no sé. Tal vez no deberían serlo. Tal vez el mundo sería mejor sin ellas.
Entraron al edificio.
— Pensé que era bueno...algo que une a la gente como nosotros.
— Y lo es...es sólo que...él origen de la comunidad...dios, viene de la misma palabra... comunidad es gente que se ayuda, se apoya, se protege y se impulsa...¿Pero por qué necesitamos eso? Somos igual que los demás, no deberíamos necesitar cuidarnos las espaldas, y es que tu no lo ves Albus, porque Reino Unido está en una situación si bien no perfecta está mucho mejor que en otros países e incluso así lo hemos vivido ¿Recuerdas? Esa vez en la zapatearía...sólo de pensar que hay lugares dónde el amor de gente como nosotros es ilegal, dónde incluso les dan pena de muerte...a veces incluso los queman públicamente...como si estuviésemos en la puta edad media y no son dos o tres, son muchos países, creo que más de 70, por eso tenemos una comunidad porque antes estábamos incluso peor, pero me encantaría en que la humanidad llegue a un punto dónde la comunidad no sea necesaria, que la gente como nosotros sean libres, que la gocen tanto o más que nosotros.
Albus miró a su novio. Ese corazón tan grande que tenía. ¿Por qué no se había dado cuenta antes? Todas esas obras para niños enfermos, toda esa gente que siempre estaba a su alrededor hablando con él tratando de obtener un poco de su atención porque siempre tenía una sonrisa en la cara.
Tenía que dejar ese trabajo de puto. Dennis se merecía a alguien decente, alguien que pueda ser honesto con él.
Llegaron a la habitación de Albus y comenzaron a quitarse la ropa para irse a dormir. Era muy noche para bañarse.
Antes de poder siquiera en conciliar el sueño Dennis se abrazó a él y besó su pecho.
— El año que viene te llevaré al Pride, así podrás ver a la comunidad en su máximo esplendor.
Albus no sabía que era el Pride pero le encantó la idea. La idea de estar con Dennis para entonces.
Además, dato curioso, Dennis tenía razón, la comunidad estaba para protegerse, y Dennis había tenido la misma visión de Grindelwald.
Se rió.
Dennis era el Grindelwald de los muggles gays.
o-o-o-o-o
Sábado 20 de diciembre del 2025
Albus se sentía algo sofocado. Estaba seguro de que afuera estaba congelado pero él estaba ardiendo. Dennis estaba ardiendo. Quizá lo único frío en ellos era la punta de los dedos de los pies.
Estaban bajo gruesas cobijas y el aire era poco, sumarle a eso que estaban más húmedos que si se hubiesen duchado. El sudor se les escurría a raudales y Dennis estaba perdiendo el control. Subía, bajaba y movía la cadera de manera salvaje y elíptica como sólo un pasivo empoderado podría hacerlo.
Joder.
Era la única palabra en la que podía pensar mientras Dennis trataba de arrancarle la polla con su esfinter. Albus cerraba los ojos y se mordía los labios para no gritar como una nena, pero es que su rubio estaba siendo brutal.
Dennis se inclinó un poco y en medio de un jadeo le besó y casi le arranca el labio inferior de un tirón pues casi inmediatamente su espalda se arqueó. Había alcanzado el orgasmo que tanto había perseguido. Albus sintió las gotitas de semen mojar su abdomen.
En seguida volvió a besar a Albus y apoyó su frente en la del moreno.
— Ohhh Dios Albus como necesitaba esto.
Albus no dijo nada, no podía respirar y todavía estaba duro como una piedra. A Dennis se le salió una risa algo tonta y besó sus labios, su frente y bajó entre besos sonoros hasta llegar a su pene. Albus ya no podía más con el aire sofocante así que tomó el extremo de cobija que había debajo de su cabeza y los descubrió. Él por fin pudo respirar pero Dennis quién sabe, porque en ese momento estaba en modo Moulinex succionandole todo a su paso. Cuando Albus se corrió, en cuestión de nada en realidad, ambos se abrazaron, Albus miraba al techo, Dennis besaba el cielo recargado en el pecho de Al.
— Un día vas a doblarmelo a la mitad. — Dijo Albus cuando su respiración ya estaba algo más calmada. Cerró los ojos tratando de acostumbrarse un poco a la realidad. Estar dentro de Dennis era como meterse en una licuadora. Sintió que Dennis se acomodaba a su lado, como para estar de lado y después una mano en su mejilla, cuando abrió los ojos se encontró con Dennis mirándolo fijamente, con una sonrisa linda y tímida en el rostro, sus mejillas, las orejas y el cuello estaban completamente rojas y sus ojos estaban más azules y brillantes que nunca. — ¿Pasa algo? —Preguntó frunciendo el ceño. Dennis a veces lo miraba con esa mirada de "sé algo sobre ti".
Dennis sonrió y le dio otro beso y después, sin alejarse más de un par de centímetros le dijo.
— ¿Por qué te querré tanto Albus? — Albus le miró y sintió como si fuera atravesado por los bonitos ojos azules de Dennis. El rubio lo veía con atención y acariciaba su cabello tratando de relajarlo. Besó de nuevo a Albus y se quedaron en silencio un momento.
o-o-o-o-o
Scorpius estaba sentado en la fuente de las tortugas cuidando de los niños pequeños, los hijos de Greg no estaban, pero si los niños de su padrino. A Honoré y a Friederich les gustaban las tortugas y la fuente tenía un hechizo que mantenía el agua limpia y fresca pero el aire ligeramente caliente para que no muriesen de frío. Cogió una de las tortugas y la puso en su mano, eran adorables y tan grandes cómo del tamaño de su mano. Todo era una gran mierda, porque aunque esas tortugas no tenían nada que ver con Albus le recordaban a él. Todo le recordaba a él. Prefería estar en la clínica pero ahora permanecía ahí. La mansión estaba llena de malos recuerdos de todo tipo, incluyendo la vez que intentó ahogarse en la piscina.
Acarició la cabeza de Friederich pensando en por qué la vida sería tan complicada.
Tiempo después sintió una mirada y volteó hacia arriba buscándole.
Era su padre que lo veía desde uno de los balcones.
Su padre no estaba muy contento con él. No desde que le había dicho que lo que quería era ser Auror. El abuelo le había apoyado un poco diciendo que si eso era lo que quería hacer, que le dejara.
Su padre y su abuela perdieron la cabeza pero su abuelo simplemente lo escondió detrás de él como cuando era un niño y rompía un jarrón antiguo de la abuela, les plantó cara con una expresión completamente nula, esperando a que terminaran de gritar y de decir que era una tontería y una locura.
— ¿Por qué le estás dejando? A mí jamás me hubieses dejado ¿Qué pasa contigo?— Le había dicho su padre a su abuelo con la cara roja y los puños cerrados.
— Tú no hubieses querido nunca ser un Auror. Sé que no lo entiendes porque no has llegado a esa etapa de la vida, pero es deber de un hombre ser estricto con los hijos y consentidor con los nietos. Así es la vida, tan simple como eso.
— Eso es basura.
— Di lo que quieras. Scorpius tiene todo mi apoyo para hacer lo que quiera, claro que con las mismas condiciones con las que tu lo hiciste. Estudiará y ejercerá 10 o 12 años y luego se integrará a la dirección del Grupo Malfoy Company, como tú, como yo, y como todos los Malfoy antes y después de nosotros.
— Si es que no lo matan antes.
— Por supuesto que no lo harán. En el pasado cualquier hijo de vecina era un criminal, ahora grandes sólo quedamos nosotros y nuestros amigos.
— Abuelo...
— Ohhh vamos Scorpius, crece un poco, es algo que siempre has sabido.— Le dijo su abuelo.
o-o-o-o-o
El lunes por la mañana estalló una bomba donde nadie la vio venir.
Albus iba como cada mañana tomado de la mano de su novio mientras platicaba con Sam y Victoria de Grey´s Anatomy, una serie muy vieja y larga pero que había comenzado a ver el domingo. Al parecer Victoria la había visto y Sam sólo unos capítulos. Dennis no lo había hecho, el domingo se había quedado frito de tanto repasar sus líneas y durmió gran parte de la tarde.
Al llegar a la academia las amigas de Victoria la rodearon y le mostraron una revista. Paula Cameron habla sobre su tormentosa relación con la también modelo Victoria Gray. Victoria frunció los labios en una delgada línea.
Las amigas de Victoria sabían que ella, efectivamente había salido con Cameron pero también sabían que Victoria había sido muy discreta por respeto a su familia, y sí ellas lo sabían, la misma Paula lo sabía. Victoria no quería tener algo que ver con su familia, pero lamentablemente los escándalos era algo que a ningún integrante de la familia Gray toleraba.
Victoria tomó la revista y se despidió de los demás.
No volvió hasta la hora de los ensayos, pero se la pasó callada. Durante los descansos se mantenía alejada y parecía querer comenzar a comerse las uñas, Albus no lo había notado antes. Victoria tenía el tic nerviosos de morderse las uñas, pero al parecer se molestaba con ella misma cuando se encontraba a punto de hacerlo. Cómo si alguien dentro de su cabeza se lo estuviese recordando. Había una voz en su cabeza. Un recuerdo constante.
Albus no supo ni porqué lo hizo pero movió su mano con un gesto ligero y se introdujo en la mente de Victoria.
De inmediato se encontró en una sala de baile. Estaba desierta exceptuando por dos niños y una mujer rubia y hermosa, vestida de gris y con toda la cara de Victoria. Los niños eran Victoria y ¿Tristán? sí, era Trsitán. Así, de niños, era más fácil de ver la diferencia de edad entre ellos dos, ella tendría ocho y él como unos 11.
— ¡Quiero dejarlo! — Dijo gritando la chica.— Quiero dejarlo, me duele. — Dijo quitándose las zapatillas con fiereza.— Estoy harta. — Sus dedos se veían vendados y el dedo gordo estaba sangrando. El recuerdo estaba lleno de sentimientos negativos, tristeza, dolor, miedo y furia. Podía sentirlo.
— Pero si no lo haces...Tu padre se enojará Victoria. Se enojará conmigo. No puedes dejarlo, además sí dejas de bailar ¿Qué vas a hacer? Esto es lo que hacen las niñas normales, tu tienes que ser normal.
— No puedo ser normal. No puedo ser normal aunque baile.
— Entonces finge Victoria. Finge por mi. Tienes que ser perfecta para que papi no se enoje conmigo. Por favor.
El recuerdo tembló ¿Estaba perdiendo su habilidad para la legeremancia?...No, era la realidad del recuerdo lo que temblaba.
— Detente, detente Victoria. — La mujer le rogaba entre lágrimas. Albus miró a los alrededores. Los vidrios del estudio temblaban, los focos se prendían y apagaban. Tristán miraba hacia arriba y luego miró a Victoria. Tomó su mano.
— Vico para. Se están moviendo otra vez. — Dijo el niño del recuerdo, entonces las cosas regresaron a su lugar. La mujer lloraba en el piso sujetando los pies de Victoria.
Por favor detente...por favor detente...lloraba mientras Victoria la veía con tristeza y lejanía. Movió sus pies pero sus tobillos los tenía su madre fuertemente agarrados.
— Estás lastimándome. — La mujer no paraba de apretar. — Estás lastimándome.— La mujer apretó tan fuerte los tobillos de Victoria que hasta a Albus le dolió, Victoria sólo frunció el ceño. — Si continúas lastimándome te lastimaré. Lo haré, te haré volar por la ventana.
Albus no supo si por miedo o por rendición la mujer soltó los tobillos de Vico.
Entonces Albus salió de la mente de Victoria sin comprender muy bien lo que había visto. Levantó la vista y se encontró con la mirada de Victoria. Ella lo veía fijamente. Ella sabía que él había estado ahí dentro.
o-o-o-o-o
Al salir de la academia, los estudiantes se toparon con algo de lo más raro. Miembros de la prensa estaban por todos lados y todos querían un pedazo de Victoria. Albus vio como cerraba el puño y tomaba aire para después aventarlo en un suspiro. Se puso al frente de los estudiantes y la mayoría aprovechó para irse discretamente.
— Victoria...es verdad lo que dijo Paula sobre su relación?
— ¿Cuánto tiempo tenían saliendo juntas?
— Tu padre es un conservador férreo ¿Cómo se tomó la noticia?
— ¿Es verdad que le fuiste infiel por meses con un hombre? Victoria tomó uno de los micrófonos y sonrió. Una preciosa sonrisa y la misma presencia con la cual Albus le había reconocido como rival. Como una serpiente.
— ¿Qué opinas sobre que haya hablado a la prensa sobre eso?
— Sí, es verdad que yo tenía una relación con Paula, estuvimos viviendo juntas dos años, sinceramente no me importa porque él y yo llevamos vidas muy separadas por la misma razón. Sí, le fui infiel pero lo nuestro había muerto tiempo antes de eso. Digamos que fue la excusa perfecta para abandonar ese departamento que a final de cuentas siempre estaba solo. En cuanto a la prensa, bueno, ella no dijo mentiras ¿No? Lo que yo opino es que actuó mal en decirlo a la prensa sin permiso, era un asunto sólo de las dos y es de muy baja clase actuar de esa manera por despecho, pero ahora que están aquí enfrentaré la situación cómo lo habría hecho Oscar Wilde. El día de mañana empieza el festival navideño LAMDA me encantaría que nos visitaran, mis amigos y yo presentaremos obras maravillosas, incluyendo hermosos números musicales intermedios. Si son tan amables asistir, la venta de boletos está abierta y todavía quedan algunos lugares. Se despidió con una sonrisa y con movimientos agraciados atravesó la muchedumbre llevándose de la mano a su novio.
Ellos habrían querido cenar en Ding Dong China pero terminaron tomando un taxi para ir a cenar a Veggie Vegan.
Las cosas estuvieron algo tensas unos quince minutos, pero en el restaurante ella se vio algo mejor, al principio jugaba con la comida, estaba pensativa y distante pero al final comenzó a comer de manera muy rápida y al final, ya más alegre se tomó un vaso enorme de agua.
Albus y Dennis apenas toleraban la comida sin carne así que al despedirse de ellos fueron a buscar un lugar barato para comer cerca de la estación del metro.
— Victoria se veía muy alterada. — Comentó Dennis mientras se servía mostaza dentro de su hamburguesa.
— Es comprensible, si es algo que guardaba en secreto lo que hizo Paula fue traicionarla, puede que la engañara con Sam pero lo hizo por calentura, no había nada emocional en sus primeros acostones, terminó con ella en cuanto se dio cuenta de que ya no sentía lo mismo por ella, fue honesta.
— Creo que fue honesta un poco tarde. Es decir, si ya estaban mal por qué no terminar antes.
— Uno siempre se aferra a las cosas que en algún momento le hicieron feliz.
Dennis sonrió.
— ¿Tuviste un novio del que te costó desaferrarte?
Albus sonrió.
— Ya te lo dije antes. Has sido mi primer y único novio.
— Lo sé, pero me gusta escucharlo.
Albus le dio un trago a su cerveza. Que maravilloso era el mundo. Dennis, Londres, hamburguesas, cerveza y música pop vieja de fondo. Lo único que lo intrigaba en el mundo eran los recuerdos de Victoria...
— Yo tuve varios novios antes de ti.
— ¿Cuantos?
— No los he contado, pero veamos. El primero...lo tuve cuando tenía 13, mi madre me echó de casa cuando nos descubrió. Papá me llevó de regreso cuando me encontró dos días después, pero tuvimos muchos problemas con mamá, se separaron y estuvimos viviendo en un hotel por dos semana y después rentamos un departamento, al final terminaron divorciándose así que mamá se quedó aquí con mis hermanos. Papá y yo nos mudamos a Dublín para vivir con mis abuelos. El trabajo de papá lo puede ejercer en cualquier parte así que no hubo mucho problema y no veo a mi madre desde entonces pero mis hermanos van a Dublín a pasar las vacaciones.
— Supongo que uno siempre puede enseñar idiomas en cualquier lado. A mi me gustaría aprender Español ¿Sabes hablarlo?
— Sí, papá me hace practicarlo cuando voy a Irlanda pero mi acento deja mucho que desear. Además enseña español neutro.
—¿Existen dos español?
— Es como el inglés, ya ves que están el británico, el americano, el sudafricano y el australiano. Lo mismo pasa con el español.
— ¿Y los otros?
— ¿Mis otros novios? — Albus asintió. — Tuve dos novios muy seguidos cuando llegué a Dublín, uno fue Joseph, era muy guapo pero venía de una familia en donde todos estaban locos con la religión...era Testigo de Jehová y al final no funcionó porque tenía mucho miedo de que le descubrieran, duramos poco más de tres meses. Después tuve uno que se llamaba Christian, puedo decir que después de él no me hacen falta pelirrojos en mi vida...era un cabrón en toda la expresión de la palabra, pero era muy guapo y además fue mi primera vez, y yo estaba todo mocoso y estúpido, tenía catorce años, estaba enamorado y hormonado así que le aguanté muchas, pero muchas mierdas, duré con él más de un año. Me puso el cuerno con un amigo mío. Después de eso duré casi medio año sin novio y me dediqué a andar de puta. Si alguien me gustaba no me importaba ni la edad que tenía, sólo iba, me ofrecía, me tomaban y me hubiese gustado decir que no los volvía a ver pero siempre compartía una o dos amistades con alguno de ellos y digamos que cometí los mismos errores más de una vez. Después tuve varios noviecillos, pero no durábamos ni dos semanas, mi papá no conoció a ninguno de esos, no había llevado a nadie a casa desde Christian, y Christian ni le caía bien. Hasta que llegó un chico llamado Oliver, era de cabello castaño claro y fanático del fútbol y las salchichas alemanas, y era muy bueno, al principio, los primeros cuatro meses fueron el paraíso, a papá le caía muy bien, sobre todo porque se llaman igual pero después cambió mucho. Se volvió un celoso insufrible pero, al igual que con Christian, le aguanté mucha mierda porque estaba enamorado, no quería que termináramos, él era maravilloso a veces, y de repente un día que me vio con unos amigos que eran medio putillas y empezó a llamarme de todo en la calle, hasta me dió una golpiza. Después de eso papá me cambió de escuela...igual lo veía en fiestas.
— ¿Lo perdonaste? — Dennis negó mientras le daba un trago a su cerveza.
— Trató de disculparse varias veces pero papá me dio una charla motivacional, es maestro a final de cuentas. Me dijo que yo valía mucho para dejar que un cretino hijo de vecina me tratara así. Después de eso no tuve más novios, seguí haciendo de putilla y papá me metió a talleres de teatro para mantenerme lejos de las fiestas. Fue así que me interesé en todo esto.
Albus dio un trago más a su cerveza, su hamburguesa estaba a la mitad, pero la de Dennis apenas tenía algunas mordidas.
— ¿Después de eso no hubo más? — Preguntó mientras Dennis le daba una mordida grande a su cena. El rubio se tapó la boca para hablar.
— Después me vine a Londres, y me dediqué a probar a los chicos de la capital hasta que comenzó la escuela. Te conocí y aquí estamos. Papá va a venir al festival con mis abuelos, incluso logré convencer a mis hermanos de venir. Te van a encantar. De hecho, le conté a papá que no vas a regresar West Country y quiere invitarte a pasar las vacaciones a Dublín con nosotros. Quiere saber si tu eres bueno para mi o algo. Por supuesto puedes decir que no.
— Lo pensaré. No tendré nada que hacer en Londres, pero también depende de como nos llevemos cuando nos conozcamos ¿no es así? — Dennis asintió mientras volvía a morder su hamburguesa.
Albus sonrió triste.
Empezó un partido de fútbol y Dennis se puso a mirar la pantalla.
o-o-o-o-o
Era ya entrada la madrugada. Se les pasó el tiempo viendo el partido y tuvieron que volver andando porque no querían pagar un taxi. Llegaron directo a su dormitorio y Dennis ni siquiera hizo ademán de querer meterse a bañar, se quitó los zapatos lanzandolos a algún lado y Albus sonrió. Aunque él era muy ordenado con sus cosas le gustaba ver el desastre de Dennis en su habitación.
Sin Dennis su habitación se veía simplemente como la fotografía de catalogo de rentas de departamentos. Lo suficientemente cálida para desear estar ahí pero lo suficientemente sola para imaginártela de otro color o con otros muebles. Dennis hacía que todo se viera como si alguien viviera ahí. Dennis tenía ese efecto en todos lados.
Albus se rascó la cabeza, un gesto que sacó completamente de su padre pero ninguno de los dos (padre e hijo) lo había notado. Pateó algo imaginario y luego miró a Dennis que se quitaba la camiseta negra que llevaba.
— Mi padre me echó de casa. — Dijo. Dennis le miró algo confundido por la sorpresiva confesión. Tiró la camiseta al suelo para después sentarse en la cama. — Sé que no me lo preguntaste, pero tu siempre eres honesto conmigo y yo no quiero decirte mentiras, no cuando tu padre está dispuesto a abrirme las puertas de su casa. — Respiró hondo.— Tuve problemas con mis padres porque ayudé a mi hermana a fugarse con su profesor. Ella tiene quince años y quedó embarazada, ambos se quieren, pero el hombre es de la edad de mi padre y aparentemente eso es un problema. No despidieron a mi padre, él sólo dejó de mandarme dinero después de eso, sigue siendo un respetable policía en nuestro pueblo y mi hermana ahora vive en Wiltshire y se casará en enero. Mamá me trajo esta caja.— Patió su baúl a los pies de la cama, justo como cuando estaba en Hogwarts. Dennis ya le había preguntado antes por él pero en ese momento le había dicho que necesitaba un lugar donde guardar cosas.— Tiene todas mis pertenencias, las que quedaban en casa y dijo que no podía volver. Esa es la razón de porque tenía pensado quedarme en Londres, no es que no quiera volver a West Country. Es que no puedo. No tengo nada allá.
— Al final no hace mucha diferencia en el resultado ¿Por qué me mentiste? — Albus se hincó frente a Dennis.
— No quería que pensaras mal de mis padres, ellos son buenas personas y en parte a mi también me da vergüenza. En mi pueblo lo que hice está muy mal visto.
— No son tus vergüenzas...en todo caso es la de tu hermana y la de tus padres. Por actuar como actuaron.
— Yo también actué mal. — Dennis se acercó, mas bien, acercó sus manos y tocó el rostro del moreno levantandolo con delicadeza.
Albus no lo sabía, pero Dennis tenía una fijación con su rostro, no conocía a sus padres, no sabía que el rostro de Harry era cuadrado con un bonito mentón, ni que el de Ginny era alargado con una nariz muy fina, no sabía que Albus era combinación extraña de los dos, pero le gustaba su rostro, alargado y de nariz fina de Ginny combinada con el bonito mentón y los ojo de Harry. Dennis amaba ese rostro, y esos ojos, tanto que no le importaba que le mintiera, de verdad que Dennis erea muy tonto cuando se enamoraba, qué rayos importa lo demás sí los ojos de Albus le llegaban hasta adentro, si su voz hacía que se exitara y sus manos que temblara.
Albus le estaba volviendo loco, con su mirada de culpa, sus labios rosas, sus caricias largas y la lengua sobre su cuerpo y los suspiros detrás de su oreja.
Era la 1:22 a.m. la última vez que Dennis miró el reloj, cerró los ojos pensando en que tal vez se arrepentiría de haberse desvelado la noche antes del espectaculo, luego sonrió cuando sintió la mano de Albus apresando su cintura, ambos quedaron bien juntitos, la espalda de Dennis pegada al pecho del moreno y pensó que no importaba si se sentía cansado al dia siguiente. Había valido la pena.
Albus valía la pena.
o-o-o-o-o
Scorpius acompañó a su abuelo a un desayuno con viejos colegas de Slytherin, eran viejos sin escrupulos, fríos y con platicas vanas, eran los Slytherin que se esperaba que fueran. Hablaron de política un rato, después de negocios y a mas o menos a la mitad de la platica su abuelo se dirigió a un hombre de bigote severo y le soltó un par de frases.
— He oído que la academia va muy bien Barth.
— Sí, bueno mi hijo está haciendolo bien, es lo que he escuchado. Habrá que verse, un Aiken en Gryffindor. No se ha visto tal fechoría desde la época de nuestros tatarabuelos.
—Podría ser peor Barh. — Dijo uno de los ancianos a su alrededor. Era el más viejo de todos y aunque sí se veía mayor, como por unos 20 años tenía una actitud muy relajada. — Podría ser como mi bisnieto y acabar en Hufflepuff.
Los hombres se rieron un poco pero Barth rodó los ojos.
— Lo preferiría en Hufflepuff Hiram, los Gryffindor son arrogantes dónde los Hufflepuff son nobles. No saben cuál es su lugar y siempre son irrespetuosos...el más problemático de mis hijos sin duda.
— Sí, recuerdo a Jacob en su época de Hogwarts. — Lucius dio un sorbo a su té. — Un dolor de cabeza, pero la verdad es que mi nieto en un acto de rebeldía ha decidido entrar a la academia de Aurores.— Todos los ancianos miraron a Scorpius.
— Estoy seguro de que Draco ha perdido la cabeza. — Dijo un hombre en la esquina de la mesa. — ¿Sabes quién sería tu jefe chiquillo? Menuda tontería.
— Seguro es por su sangre Greengrass, su abuelo era un Gryffindor idiota también.
— Ni la sangre más pura puede hacer nada cuando es contaminada. — Dijo Hiram, como si ser Gryffindor fuera indigno, una enfermedad.
— Estoy de acuerdo, pero los tiempos han cambiado y debemos dejar que nuestros hijos y nietos tengan libertad antes de que llegue el momento de reemplazarnos.
— Palabras dulces Lucius. — Le respondió Barth. — Pero te diré que pasé peores noches cuando mi hijo era Auror que mientras cumplía mi sentencia en Azkaban. El muy idiota creía que podía limpiar nuestro apellido, y lo hizo, no le quito el merito, el mejor de su clase, el comandante más joven, el director más respetado y medalla tras medalla. Pero te diré algo chico.— Dijo señalando abiertamente a Scorpius con su dedo. — Debes querer muy poco a tu padre y a tu familia, porque no hay nada más horrible que estar junto a la cama de un hospital viendo como los medimagos no saben si podrán o no salvar la vida de tu hijo.
— Mi decisión no tiene nada que ver con mi familia. Es sólo mi deseo de servir.
— No te engañes niño, nuestras decisiones siempre tienen que ver con nuestra familia o con los que amamos. Tú estás huyendo de algo. Mira a la niña Quebec, pudo haber sido la esposa de alguien respetable, alguien que pronto se convertirá en un nuevo rico, quién la querrá cuando entre a estudiar como Auror, oí que incluso quiere ser Auror Guarda, sádicos mutilados y traumatizados. El hombre miró a Lucius de nuevo. No entiendo porqué le apoyas Lucius, pero si le has dado bendiciones al asunto hablaré con mi hijo ésta misma noche. Tu niño empezará al curso en enero.
— Te lo agradezco Barth. —Dijo su abuelo haciendo una pequeña reverencia con la cabeza.
o-o-o-o-o
Por la mañana, cuando Albus salió del baño con una toalla en la cintura, Dennis aprovechó para cortarse las uñas de los pies en la cama. Llevaba sólo un par de calzoncillos y la toalla en la cabeza. Albus recordó que Lily y su madre hacían lo mismo, pero era porque ellas tenían el cabello largo. Albus se acercó y le quitó la toalla de la cabeza.
— ¿Te saliste de bañar hace 15 minutos y todavía no estás listo?
— Decidí esperarte para que no te sintieras presionado al vestirte rápido.— Albus no se lo creyó del todo pero se sentó a su lado, justo sobre las uñas Dennis estaba demasiado serio. — La señora Atkins llamó, esperaba encontrarme aquí.
— ¿Y qué quería? Es muy temprano para que llame, son las 6...casi.
— Dijo que llamó ayer cuatro veces pero que no nos había encontrado. Y quería Preguntarme si los dos íbamos a renovar el contrato de arrendamiento. Le dije era lo más probable...pero quedé de confirmarle mañana porque hoy llegaríamos tarde.
— ¿Y te pusiste serio porque...?
— Porque antes de responderle me pasó una idea muy loca por la cabeza... pero decidí guardármelo y hablarlo contigo antes de compartirlo con la señora Atkins...— Dennis lo miró directamente.— Albus ¿Te gustaría que vivieramos juntos?
Albus miró a Dennis con una cara de incredulidad bastante notoria.
— Vaya, si no te gustaba la idea podías decirlo un poco más amablemente que poniendo cara de idiota. — Volvió a cortarse las uñas.
— Oye, espera, no es que no me guste la idea...es que bueno...¿No crees que es muy pronto? además estamos a finales de año, ¿No se te ocurrió pedírmelo en Noviembre? Cuando podíamos buscar sin la preocupación de desocupar aquí.
— Ya sé que es pronto, y sé que estamos a destiempo...Es que me la paso aquí todo el día. Sólo bajo porque allá están mis cosas, pero me gusta estar más aquí, estar contigo. Me siento muy solo las veces que dormimos en cuartos separados aunque es sólo porque sé que a veces quieres estar contigo mismo pero...quiero estar contigo. Dios, sueno como una lesbiana muy intensa.
Albus se rió ante la comparación. No quería generalizar pero había conocido a varias chicas lesbianas por su trabajo de modelo y Dennis porque...era muy popular el chaval, así que se habían topado con varias chicas que conocían a una chica y a los dos o tres meses se mudaban juntas.
Albus empujó a Dennis a la cama sin ninguna intensión sexual (¿o sí?) y le abrazó.
— Así que me esperaste en paños menores para intentar disuadirme.
— En realidad era como un premio por decir que sí, pero en vista de que haz dicho que no...
— Tal vez en Junio. A principios Mayo buscaremos algo para no estresarnos en el festival de final de semestre y...sirve que juntamos dinero para el deposito.
Dennis le dio un pequeño beso que fue algo así como perfecto, hicieron contacto, luego al alejarse mordió un poquito su labio inferior. Joder.
Cuando Dennis le mordía él se ponía a mil. Entonces Albus metió la mano en los calzoncillos de Dennis.
— No...— Le dijo con esa voz pornográfica que tenía. — Tenemos que llegar temprano para ayudar a montar. — El festival comenzaba a las tres de la tarde y eran las 5:58 querían tomar el metro de las 6:30 para llegar al teatro al rededor de las 7:00, llevaban toda la semana quedándose hasta tarde entre los ensayos y la montada. Tenían que asegurarse de que todo quedara perfecto.
— Sólo una paja. — Le dijo con los labios en su cuello. Dennis se mordió el labio.
— Una pequeñita. — Dijo Dennis siguiéndole el juego. Pero como ambos supusieron todo se fue al traste cuando Albus comenzó a masajear algo más profundamente...jugar un poco con los testiculos, masajear el periné, ese cúmulo de músculos tan sensible y después lamió sus dedos para meterlos uno a uno dentro de Dennis.
Dennis ya debajo de él se retorcía pues Albus no paraba de besarle y de morderle por cualquier pedazo de piel que alcanzara.
— Que se jodan Al...fóllame.
— Tenemos que llegar temprano.— Ronroneó en su oído.
— Que se jodan dije. Fóllame, fóllame. — Decía desesperado.
Albus obviamente era un chico de lo más obediente así que se levantó, tomó ambos muslos de Dennis para acercar a Dennis, le abrió de piernas y se lo metió sin más lubricante que la saliva que habían dejado sus dedos. Dennis se arqueó. Albus estaba siendo algo rudo, era una de esas veces en que Albus se complacía a sí mismo. No era muy común que fuera tan bruto, por lo general sólo cuando estaban bebidos. A Dennis no le molestaba. Duro o suavecito...tierno o bastante cerdo. De misionero o en cuatro, lo que fuera, mientras Albus le diera justo en la prostata no le importaba.
Pasaron quince o 20 minutos, no se fijaron. Cuando terminaron de tener sexo la cara de ambos estaba muy roja, especialmente la de Albus. Dennis le había abofeteado y luego éste se vengó dándole palmadas en el culo. El trasero del rubio estaba rojo y ardía. Fue mientras se vestían que Dennis lo notó.
— Joder...te pasaste Al. — Albus sonrió.
— Oye, al menos eso nadie podrá verlo. Espero que esto lo puedan cubrir con maquillaje. — Dijo señalando su cara.
No le importaba realmente pero tenía unos compañeritos muy poco discretos, sobre todo Sam, que se alarmaba por todo.
Ya vestidos pero no tan limpios, decidieron hacer un esfuerzo por pagar un taxi que los llevara hasta el teatro McOwen, propiedad de la academia. Estaba en Kesington, era un bonito lugar pero por fuera el teatro no se veía tan genial como debería, no era el teatro de opera de Viena pero...estaba cool tener un teatro.
— ¿A qué hora llegarán tu padre y tus hermanos? — Le pregunto en el taxi. Acomodando una paquete que parecía un regalo en su mochila.
— A la hora, no tiene caso que lleguen antes. Los asientos especiales están numerados. Por lo que me dijiste anoche debo suponer que nadie vendrá a verte.
— Le envié boletos a mis abuelos para que vinieran pero no sé si lo harán. — Dennis acarició su cabello.
— Ojalá vengan Albus.
Albus asintió, pero muy en el fondo sabía que nadie iba a venir. Se había carteado con Lily y al parecer los abuelos no habían vuelto a escribirle desde que les envió las invitaciones para la boda.
o-o-o-o-o
Lo primero que pensó Albus al ver a la gran cantidad de gente sentada, fue que había demasiada prensa.
Al parecer lo que hizo Victoria sirvió. Albus hizo anotación mental de preguntarle a Victoria lo que decía Oscar Wilde al respecto.
Todo era muy profesional, la profesora Kate era maestra de ceremonias. Presentó la primera obra. Al igual que las demás obras, estaba actuada por chicos de todos los años, era una adaptación de el cardo y la rosa de Jean Plaidy. La escuela era muy estricta con eso, les daba experiencia a todos por igual. Los maestros les hacían casting improvisados durante las clases, algo así como exámenes sorpresa y al final te decían "tu eres el elegido para éste papel" lo cual era genial y un martirio al mismo tiempo por aquello de que había quienes eran elegidos por más de un profesor así que al final tenías que decantarte por el proyecto que te interese más.
En el cardo y la rosa la historia es sobre la vida de Margarita Tudor, la hermana de Enrique Octavo que se casó a los 12 años con Jacobo Estuardo, rey de Escocia de 28 años, ella fue hasta Escocia para reunirse con su marido de 28 años, iba enamorada del amor y vivió muy feliz hasta descubrir la fascinación de de Jacobo por las mujeres. Extrañamente, a pesar de ser un matrimonio arreglado Margarita estaba enamorada de Jacobo y Jacobo a su manera le quería, pero tenía varios castillos, una que otra familia en uno que otro, rompiendo así el corazón de Margarita. Hablaba sobre el sufrimiento de Margarita, no sólo el de no tener a su marido para ella sola, sino que también el hombre tenía una relación muy estrecha con sus hijos bastardos mientras ella tenía aborto, tras aborto o sus bebés simplemente no vivían mucho, claro, hasta que llegó Jacobo. La obra sin embargo no cubría el final de la vida de Margarita, lo dejaba justo cuando murió el rey camino a la guerra y todo por distraerse con una mujer.
Albus pensó que eso era muy triste. No sólo había muerto junto a uno de sus hijos bastardos, usando una armadura que no tenía ninguna distinción de que se trataba del rey, sino que había dejado viuda a una mujer que de verdad le quería por estar, literalmente, follando con otra.
Cuando la obra terminó, mucha gente se levantó, obviamente muchos sólo iban a ver las obras de sus allegados, y los que se iban a quedar a ver más de una obra querían levantarse para salir, ir al baño o comprar algo de comer. Sabía que iba a ser nefasto salir y que no hubiera casi gente pero no podía hacer nada al respecto, desde el principio supo que los intermedios no eran más que rellenos ambientales.
Cuando salió incluso algunos miembros de la prensa estaban dejando sus lugares.
Se paró en el centro de escenario y podía escuchar perfectamente como sus compañeros, por detrás del telón movían y montaban las escenografías para Hamlet.
A lo lejos vio personas sentadas en los lugares que había comprado para sus abuelos, pero aquellos no eran sus abuelos. Era el tío Percy y la tía Audrey.
La pista comenzó.
Moorlough Shore de Caroline LaVelle era una canción calmada porque eran como vibraciones pero de pronto sintió que se volvió muy poderosa, el sonido del violonchelo se imponía y las vibraciones se arrastraban hasta los oídos de los que estaban a punto de levantarse haciéndolos voltear.
Después un sonido muy folk, el sonido de tambores que hacen temblar a la gente. Había algo mágico en el aire.
Abrió los labios y comenzó a cantar. Había ensayado por días y días, se había dejado la voz ahí.
Parecía que la gente se había paralizado. Él cerró los ojos y se dejó llevar por el sonido de las percusiones y el violonchelo.
Sintió una brisa de aire que no supo ni de donde venía pero era como si lo acariciara. Su cuerpo comenzó a aflojarse, moverse, como en ondas, como si fuera una hoja al viento.
Albus estaba enamorado de esa canción.
La había escogido por la letra pero al escuchar cómo se supone que debía sonar había quedado prendado, prendido y preñado.
Abrió los ojos y vio que mucha gente había vuelto a su lugar. Algunos tenían los ojos cerrados, otros tenían los ojos muy abiertos, con el cuerpo inclinado hacia el frente cómo sí así pudieran escuchar mejor. Vio algunas luces blancas pero también había quién estaba sosteniendo su celular.
¿Un vídeo?
¿Por qué hacían aquello? No creía que estuviera permitido, pero también recordó que con las puertas del teatro abiertas la gente podía hacer lo que quisiera.
Inmediatamente después de haber terminado aquella canción comenzó una gran ola de aplausos, se sintió intimidado pero puso una gran sonrisa en su rostro. Quiso presentarse, algo lo impulsaba a hacerlo pero sólo dijo "vamos a cantar algo de rock ésta tarde" la pista de la segunda canción comenzó.
One way, or another. Blondie. Un grupo punk de los 80´s. Una canción que se manternía viva aunque fuera debido a una bandboy britanica. El mundo parecía feliz, muchos comenzaron a cantar con él y algo, muy adentro lo llevó a bailar al ritmo de la canción. Una persona normal se habría agitado pero él hacía dos horas de baile todos los días, y también se ponía lunatico cada vez que hacía la limpieza en su habitación y lo hacía al ritmo de canciones que a veces requerían de mucho control de aire.
No se dio cuenta de que a pesar de que cuando comenzó a cantar había menos de un cuarto del teatro como publico, ahora tenía casi la mitad, quizá después ya no hubo más, pero era un gran logro hacer algo como eso. Hacer que la gente se regresara a verte.
Después comenzó una canción que muy pocos sabían, realmente muy pocos, pero que cuando le agarraron al coro repitieron gustosos. Killing Type de Amanda Palmer. Pax le había dicho que la canción le seguía gustando más con Amanda porque él tenía la voz muy bonita. Era su broma personal. Él cantaba mejor que Amanda y eso jodidamente Pax lo sabía.
La cuarta y última canción, por ese segmento, era una que hacía lucir su voz, porque aunque el cantante original y Albus tenían timbres muy diferentes el tipo de canción hacía lucir su voz. Era muy rock alternativo, muy años 2000, muy divertida. Dear Maria de All Time Low.
La gente le aplaudió mucho y él estaba feliz, con una sonrisa que apenas le cabía en la cara.
— ¡Muy bien! — Se escuchó la voz de Kate y la vio salir con su hermoso vestido de gala azul marino, aplaudiendo con el mismo orgullo con el que lo haría una madre.— Señoras y señores, él es Albus Potter y estará amenizando los intermedios. Tienen poco menos de 15 minutos para para ir y regresar del baño o de ingerir algunos refrigerios que estamos ofreciendo a unos metros de la entrada del teatro, recuerden que al cerrar las puertas del teatro nadie podrá entrar o salir hasta que finalice la siguiente función. — Dijo para después caminar junto a Albus hasta llegar detrás del telón.
Al llegar ahí la maestra le abrazó, muy, muy fuerte.
— Sabía que podrías hacerlo Albus. — Dijo con lágrimas en los ojos. — Cuando Pax me pidió que Victoria y tú estuvieran unicamente para los intermedios yo...le dije que sólo podía cederle a uno, no podía darle a mis dos mejores actores. Entonces ella te pidió a ti y yo me sentí tan culpable, me dolió dejarte fuera porque tu eres un buen actor Albus, pero mi Dios, lo has hecho muy bien.— Kate lo abrazó de nuevo y Albus sintió algo cálido dentro de él.
Le dieron ganas de llorar. Que le dijera que le había dolido que no pudiera actuar, que una actriz cómo ella, porque era la puta ama como interprete, le dijera que era un buen actor, hacía que todo valiera la pena.
Todavía faltaba algo de tiempo para que se cerraran las puertas del teatro así que fue a dónde estaban sus tíos. No se hacía ilusiones de nada, puesto que el tío Percy arreglaba todos los asuntos legales de la familia y su padre tal vez se había propuesto desterrarlo completamente y hasta quitarle el apellido. Era triste pero aunque hubiesen pasado pocas semanas sentía como si entre él y sus padres ya nada pudiera arreglarse, a esas alturas sólo quería intentar recuperar aunque fuera sólo a sus abuelos y a uno que otro tío. Él había tratado de congraciarse con todos ellos cuando eligió venir a Londres a estudiar, no había comprendido hasta entonces lo importante que era la familia.
Albus esperaba que el encuentro fuera algo incomodo y frío. La verdad se esperaba de todo menos el fuerte abrazo que le dio el tío Percy cuando se acercó.
— Eso fue genial Albus. — Le dijo al oído, después le dio un beso en la frente. Percy, a diferencia de Harry no tenía que inclinar la frente de Albus para alcanzarlo, era la estatura Weasley.
Después, su tía Audrey, una castaña de cara tierna y amable se acercó a besar ambas mejillas.
— Albus, ha sido hermoso, tienes una voz tan versatil ¿Por qué nunca habías cantado así en casa?
Albus sonrió. La verdad es que nunca cantaba fuera de su habitación.
— Gracias tía. — Dijo abrazándola de nuevo. Aunque tío Percy siempre estaba ocupado con el trabajo siempre le daba bonitos regalos de cumpleaños y Navidad (mucho mejores que cualquiera que le hubiese dado su padre o su tío Ron...o cualquier tío en realidad), además de que jamás le hizo sentir juzgado por ser un Slytherin. Su tía, al igual que su tío, tampoco tenía muchos prejuicios. Era hija de muggles, bruja de Ravenclaw con actitud de Hufflepuff a la cual el estatus de sangre y la historia de guerras pasadas le valía un pepino y medio. Era un matrimonio tranquilo al que nadie le encontraba razón de ser porque el tío Percy era un hombre muy serio y estirado y la tía Audrey era una versión más cómica pero menos rara de Luna Lovegood.
— ¡Albus! — Escuchó el moreno a sus espaldas. Se trataba de Dennis, iba con Sam, Tristán, Yael, Tabatha y cinco extraños a sus espaldas. Se trataba de sus abuelos, Kira y Daniel, su padre Oliver y sus dos hermanos Scott y Adam. Mierda, esperaba no equivocarse al recordar los nombres de sus hermanos. Albus alzó la mano y les hizo un gesto para que se acercaran.
— ¿Dónde estabas? Vico está perdiendo la cabeza. Dijo Sam.
— Ohh vamos, ella sabe que lo hará genial. — Afirmó Tristán mirando exasperadamente a Sam. —Ella es perfecta.
— Estaba acá. Chicos, les presento a mis tíos, Percy y Audrey Weasley. —Los mencionados inclinaron ligeramente la cabeza. — Tío, tía, ellos son Sam, Tristán, Yael, Tabatha, mi novio Dennis y su familia, a los cuales todavía no me presentan. — Todos se rieron mientras Percy y Audrey se quedaron estáticos por un segundo y después se miraron entre ellos y finalmente miraron a Albus.
La familia de Dennis ya se estaba temiendo lo peor cuando ambos adultos sonrieron.
— Ohhh vaya, es muy guapo Albus. — Soltó su tía Audrey.
— No estás tan perdido hijo.— Dijo Percy dándole unas palmadas a Albus. — Sería maravilloso ir a cenar en familia cuando todo esto acabe. Tus primas salieron al baño en cuanto abrieron las puertas pero estoy segura de que les encantará conocer a tu pareja.
— ¿Mis primas? ¿Lucy y Molly están aquí? — Percy asintió.
— También están Fred y Roxane, en contra de los deseos de sus padres cabe decir. Conseguimos las entradas en cuanto se las enviaste a mis padres, tus primos tienen muchas ganas de verte.
Una dulce sonrisa se instaló en el rostro de Albus y Dennis besó su mejilla en cuanto se dio cuenta. Él estaba realmente feliz por Albus.
— Será grandioso cenar con ustedes señor Weasley. — Dijo a continuación para darle la mano al tío de Albus.
— Llámame Percy.
De repente empezó a escucharse la primera llamada.
— Será mejor que regresemos tras bambalinas. A Frank le dará algo sino estamos ahí para la segunda llamada. — Les dijo Albus a sus amigos.— Todos asintieron, incluso sus tíos, ellos volvieron a sentarse en sus lugares y los demás emprendieron el camino hacia el frente.
— Por cierto amor.— Le dijo Dennis cuando llegaron a los lugares de la familia de Dennis. —Te presento a mi padre Oliver, papi, él es mi novio Albus.
— Pensé que este momento no ocurriría en toda la noche. — Dijo el hombre dándole la mano.
Oliver tenía pinta de hombre sencillo. La complexión era la misma que la de Dennis, alto, delgado...quizá un poco más fibroso, con más musculo. Y el mentón y los labios eran iguales pero en todo lo demás Dennis no se parecía a su padre, ni siquiera a sus abuelos. Incluso el cabello era diferente, Oliver era castaño y sus rizos estaban muy cerrados, apretados, como cuando Sam se dejaba crecer el cabello; mientras que los de Dennis eran rubios y formaban hermosas y amplias ondulaciones que brillaban al sol.
— ¿Qué quieres? Él estaba ahí con su tío, no quería opacar su presentación. Ellos son mis abuelitos Kira y Daniel.— Ambos señores le dieron la mano, la mujer iba muy arreglada y con joyas que se veían antiguas, era una viejita muy elegante, pintada y perfumada.
— Mucho gusto. — Dijeron ambos.
A Albus se le pasó por la mente que quería envejecer como esa señora. El señor era un hombre delgado y larguirucho, sin mucha gracia en la cara, sin embargo parecía sacado de una pelicula de los años 40 y eso simpre era genial.
— Y ellos son mis hermanos, Scott y Adam. — El primer chico era un poco grueso por no decir gordito a comparación de su padre y sus hermanos pero tenía toda la cara de papá (menos los labios), incluso el color de cabello pero con esas ondas tan graciosas que al parecer tenían los tres hermanos, además tenía el plus de un lunar en la barbilla que a Albus se le antojó medio peligrosón...
— Un gusto.
Albus se mordió el interior de la mejilla cuando sonrió y les dio la mano para no sonreír ni mirar de más al tal Scott pero se dio cuenta de que el chico tenía manos fuertes, dedos grandes y uñas cuadradas, gruesas y cortas...La puta que los parió a todos.
Adam era más bajito, era el menor de los hermanos, tenía el rostro más angelical del mundo, no como Dennis porque Dennis era como un ángel sexual que también podía tener gestos muy tiernos, sino como el tipo de ángeles que son demonios en realidad, el chico tenía toda la sonrisa de alguien que fácilmente puede entrar a una escuela y prender fuego a las aulas y luego, al preguntarle, él diría que no sabe nada del asunto y le creerías.
Los dos hermanos tenían el mismo tipo de labios de Justin Bieber.
Albus no pudo evitar preguntarse cómo era la madre de Dennis. Después de un rato más de charla sonó la segunda llamada y esta vez, los estudiantes en pánico fueron tras bambalinas esperando que el profesor Frank no fuera a darse cuenta de su ausencia considerando la cantidad de gente trabajando en camerinos.
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Pero que obra más mogollona.
Sí se vio que Frank tenía a su disposición mucho presupuesto para la escenografía y vestuario que las demás obras...y Victoria Jesús Cristo Nuestro Señor Gray barrió con todo.
Tristán tenía razón, ella había estado perfecta.
Hamlet ocurre en Dinamarca, de hecho la tragedia se llama en realidad "Hamlet, el principe de Dinamarca", y trata de los acontecimientos posteriores al asesinato del rey Hamlet, padre del príncipe Hamlet (y ohhh que pedazo de actor era ese tipo, uno de último año), a manos de su hermano Claudio (Albus estaba seguro de que hasta Dennis se lo repasó con la mirada). El fantasma del rey pide a su hijo que se vengue de su asesino.
Literalmente una locura. Victoria estuvo maravillosa como Ophelia.
Después de la obra llegó su turno nuevamente. Extrañamente había más gente que antes. Casi le da algo pero tenía que dejar los nervios para después.
Empezó con algo suave, su voz haciendo sonidos infantiles, la música era el sonido de algún juego infantil bastante retro y hasta algo creepy.
Sonaba incluso más creepy porque el era un hombre y su voz se había tornado no afeminada precisamente pero si muy suave.
Alphabet Boy, era una canción que hablaba sobre los chicos sabiondos que hacían menos a las chicas por ser "tontas". Había aprendido a amar a Melanie Martinez por culpa de Pax, y al parecer no muchos británicos la conocían, sobre todo porque hace años que había pasado de moda pero se veía que estaban disfrutando. Le gustaba la mezcla tan fuerte que hacía del sonido de algo infantil, con algo sensual, con letras un tanto oscuras y resentidas.
Después de eso siguió la de Like a Stone de Radioslave. La gente parecía esta muy confundida por los cambios de géneros pero muchos parecieron levantar una ceja cuando escucharon la pista. A esa canción Albus le metió dramatismo, la música era así, con matices, con suavidad, pero brutal. Vio a un par de chicas llorando, le pareció lindo pero ridículo. De nuevo los vídeos. La gente no paraba de grabarle o de tomar fotos, eso le parecía tan raro, y es que en la escuela todo el mundo cantaba (unos mejor que otros) pero eran muy naturales al respecto, no podía evitar sentirse un poco avasallado.
Y Bitch que se les cayeron los calzones cuando comenzó Dream On. Al principio, durante los ensayos cuando comenzó a intentar cantarla le dolía la garganta, después de practicar de cuatro a cinco horas diarias durante tanto tiempo había empezado a agarrar la tecnica.
Dennis decía que se escuchaba genial, pero Dennis era su novio así que no contaba.
Lo siguiente que cantó fue un hit en su tiempo, Umbrella de Rihana y la letra no le iba mucho pero era fácil de cantar a comparación de las otras y era mucho más conocida.
Al final, después de unos anuncios le indicaron al publico que el receso duraría quince minutos y que se presentaría la clase de baile. Albus estaba emocionado, ahí participaban sus dos amigos. Después del espectáculo de baile habría el receso de media hora y después iría la siguiente obra de teatro, El zorro, donde Dennis participaba como el zorro precisamente.
Durante el receso de los quince minutos pudo conocer a la familia de Sam, Charles y Marian parecían ser unos padres estupendos, estaban felices y orgullosos de su hijo y además tenía dos hermanas mayores y un hermano menor. Sus hermanas se llamaban Lindsay y Christine, el pequeño era Jon. Lindsay parecía tener casi tanto carisma y buena vibra que Sam.
Después un sonido retumbante empezó a llenar el lugar, el sonido hacía retumbar su pecho, y un mix de un montón de canciones modernas empezaron a guiar el movimiento de 16 bailarines. Parecían maquinas perfectas aunque no podía ver bien el rostro de todos, eran siluetas moviéndose entre el humo y las luces pero pudo distinguir a Sam por su altura y a Dennis por el cabello y la figura.
Albus no pudo evitar que algunas lágrimas se le salieran de emoción y en su interior, debajo de toda la admiración surgió un pequeño destello de envidia, porque Sam se movía genial, todos bailaban genial pero Sam era un Dios del baile.
Cuando el baile terminó fue el primero en chocar con los chicos y Dennis fue hasta él para robarle un beso.
o-o-o-o-o
Scorpius estaba acomodando su equipaje, después de las fiestas navideñas se iría al piso nuevo que su abuelo le había conseguido. Bueno, nuevo no era exactamente, era el piso que le había comprado para vivir con Albus.
Pensó en él y en como su abuelo, sin saber que habían dejado de ser amigos. lo había mandado remodelar para que ambos estuviesen cómodos. En las paredes verdes para las habitaciones y las rocas falsas que mandó colocar para darle apariencia de castillo antiguo. También en los sofás de piel y los adornos de serpientes que había mandado a hacer para que fuera lo más parecido al hogar que ambos pudiesen tener en Londres. Una extensión de su habitación en Hogwarts. En ese momento el único cambio era que cada uno tendría una habitación propia. Ahora las cosas habían cambiado tanto que ni siquiera estarían juntos.
La única cosa por la cual Scorpius no le había armado la de Atlantis a su padre con respecto a su matrimonio con Lily era que si ellos se casaban entonces tendría pequeñas oportunidades para verle, ya fuera en la boda o en pequeñas reuniones familiares. Tal vez nunca podría recuperarlo por completo, no por lo menos su amor, era consciente de lo mucho que lo lastimó, pero en la boda podría pedirle disculpas y después tener pequeños gestos hacia él y desmostrarle que ya no era un imbécil y que podían coexistir sin lastimarse y sin huir del otro. Quizá en algunos años hasta podrían volver a ser amigos.
Le ponía nervioso saber que en enero podría verlo otra vez. Cerró sus ojos mientras doblaba una sudadera con el emblema de su casa bien grande. Llevaba su apellido escrito en la parte de atrás y también su número de jugador, 04.
Se preguntó quién tendría su puesto después de que el saliese. No conocía nadie en el equipo B que lo pudiese suplir, tal vez Ginos lo tomaría, era la más capaz.
Escuchó que tocaban la puerta y dio el permiso de entrar.
— ¿Estás acomodando tus cosas tan pronto? Faltan algunos días. — Le dijo su padre con cierto aire de melancolía.
Scorpius sonrió de medio lado. Su padre no se acostumbraba a la idea. Antes no tenía problemas, sabía que mudarse mientras estudiaba formaba parte del crecer de cualquier mago pero después de lo de Torres se había vuelto tan sobreprotector que apenas podían respirar ambos. Los últimos días incluso estuvieron tomando la terapia juntos, para comprender que el mundo no estaba detrás de ellos, que nadie quiere hacerles daño intencionadamente, que el peligro existe pero que no podían vivir con miedos.
En terapia fue la primera vez que su padre se dejaba ver tan vulnerable y en parte Scorpius entendió las razones que tenía su padre para ser como era, todos los miedos que tenía. Lo único que quería era que nadie volviese a lastimarlo. Era imposible estar enojado con un padre que se deja ver tan humano. No era algo muy común entre Slytherin, ni siquiera entre amigos que es la familia con la que uno elige ser uno mismo, mucho menos entre padres e hijos que siempre guardan secretos los unos de los otros por diferentes razones.
Su padre se sentó en la cama y lo observaba empacar.
— ¿Por qué estás llevando tus sudaderas de quidditch?
— La gente ahí me va a tratar mal inmediatamente por quién soy, por la casa a la que pertenezco, por lo que representa mi familia, porque nadie me vio hacer las pruebas, porque soy extremadamente guapo y rico. Las serpientes representan todo lo que soy, todo lo que somos, no voy a dejar que me hagan menos por pertenecer a la casa de Slytherin. Cuando el día termine y los entrenamientos me hayan dejado frito pondré esto sobre mi uniforme y saldré a la calle con esto. Los Slytherin son tan buenos como los demás, habrá que demostrárselos.
Su padre sonrió.
— Sólo espero que no rompan tu craneo el primer día. Tenemos los cráneos de barbilla punteaguada más perfectos del mundo. — Scorpius se rió. Era tonto pero era cierto. —Hablando de cráneos préstame tu mano.
Eso sonó extraño pero Scorpius de todos modos lo hizo. Entonces Draco sacó el anillo Malfoy de su dedo y le puso otro en su lugar.
— Es de platino y zafiro. — Scorpius lo acercó a su rostro para verlo. Era un craneo con la boca abierta, en la boca llevaba una piedra, pero este no era zafiro azul sino un zafiro negro. Al craneo lo sostenían dos serpientes con la boca abierta, parecían estar a punto de devorar al craneo, es resto del anillo eran el cuerpo de éstas serpientes. — ¿Te gusta?
— Es...bastante Slytherin sí. Está lindo.
— Bastante tetrico querrás decir, la forma la eligió Theo, pero representa lo que quiero decir. Es el nuevo diseño para nuestro anillo familiar. Necesitaba una remodelación, no había cambiado desde el siglo XIX. Era un cambio necesario.
— ¿Y qué es lo que tratas de decirle a la gente?
Su padre lo miró a los ojos. Tenía una mirada peligrosa, algo que nunca había visto en su padre.
— Que si se meten con nosotros están muy, pero muy jodidos.
Jodidos es una palabra que retumbó mucho en su cabeza, empezando porque su padre nunca hablaba así, ni con ese tono ni con esas palabras.
— ¿Tiene alguna diferencia con el anterior? En magia me refiero...
— Hechizos nuevos si que tiene, es rastreador, esta vez no sólo con magos sino que también ningún muggle puede quitártelo a menos de que le des permiso, por lo tanto es imposible de robar ya que si lo hacen, la persona muere de combustión espontanea.
— ¿Le pusiste un hechizo para quemar a un muggle vivo al anillo? — Dijo tratando de quitarlo de su dedo pero no pudo, el anillo no apretaba ni nada, incluso se deslizaba hasta la altura de su uña pero no salía.
— También uno para que no puedas quitarlo, sólo puedo quitártelo yo. Por que claro, es un rastreador, también tiene uno que mide el peligro, si estás en peligro de muerte activa un mecanismo especial y se vuelve traslator, ilegal por supuesto, y también uno de para medir las malas intensiones, si durante el entrenamiento alguien quiere hechizarte para hacerse el gracioso el anillo hará trabajar al maldito karma y este rebotará hacia él, espero que tus futuros compañeros sean personas normales y no quieran jugarte malas pasadas.
— ¿Cómo se supone que practicaré si el anillo rebotará todo?
— Sólo funcionará si la persona no está haciéndolo por deber sino por...puras ganas de joder. — Otra vez esa palabra.
— ¿Algo más que deba saber? — Preguntó enojado.
— Vendrás cada domingo a comer con nosotros o sino el anillo hará que sientas nauseas toda la semana.
La mandibula de Scorpius se abrió completamente.
— No puedo creerlo.
— Créelo. Tu abuelo me hizo lo mismo y su padre a él. Es una tristeza pero así son las cosas, recuerda que aunque jures lealtad al jefe de Aurores tu obligación principal es tu familia.
— Eso es ir un poco lejos.
— Sí bueno, también quería que me ayudaras un poco. — Dijo sacando un rollo de pergamino bastante pequeño de su pantalón. Lo desenrrolló y medía como 60 cm.
— ¿Qué es?
— Una lista de nombres para bebé. Lo haremos por votaciones, puedes votar por cinco. —Scorpius se sentó junto a su padre y se recargó en él mientras leía los nombres. Se rió inconscientemente al ver tantas puntitos miniatura.
¿A cuantas personas le has preguntado?
— A tus abuelos, tus tíos, los niños, mi asistente, los amigos de tu abuelo, el personal del tío Greg, al de tu tío Theo, a nuestro personal de seguridad y al de laboratorio.
— Mmm...¿no quieres ir a preguntar a tus amigos del departamento de comercio internacional?
— Tengo reunión con ellos mañana específicamente para resolver éste tema.
Scorpius se ahogó con su propia risa. Su padre era un caso.
o-o-o-o-o
— ¡POR FIN LIBRES! — Gritó un pelirrojo corriendo hacia una jardinera.
Era de noche, hacía mucho frío y ni así el gesto en la cara de Dennis dejaba de mostrar incredulidad al ver la forma de actuar de Fred.
— ¿En serio son tus primos? — Preguntó Victoria con un gesto muy Slytherin que decía "Asquerosos Gryffindors" en toda la cara.
—Ninguno de ellos había visto una obra de teatro antes. Mucho menos un musical. — Se excusó Albus. — Traten de comprenderlo.
Lucy lo escuchó y empezó a reírse.
— Lo bueno es que no es James. — Le dijo ésta. — Él si me avergüenza...con toda esa felicidad, asqueroso realmente.
— Pensé que era sólo yo. — Dijo Roxane. Fred volvió a ellos y se arrojó a su hermana.
— Roxane, tengo hambre.
— Pronto. — Dijo ésta. —Tengo dinero que mamá me dio la semana pasada.
—No se preocupen chicos yo pago. — Dijo el tío Percy. — Sé que les han castigado y tú Roxane tienes que comprar nuevos guantes de buscardor.
— ¿Papá te dijo? — Preguntó extrañada.
— ¿Buscador?— Preguntó Sam. — Todos los magos presentes se paralizaron medio segundo. De hecho, fue tan evidente que los muggles presentes se dieron cuenta.
— Un deporte de mi pueblo. — Dijo rápidamente Albus. — Es cómo el fútbol pero en equipos de 7 contra 7.
— ¿Qué es el Fútbol?— Preguntó Fred.
Albus no podía creer que fuera tan idiota. Con razón era el mejor amigo de James.
— Es como el quidditch pero únicamente se juega con los pies, tienen sólo un balón, una portería y se juega en equipos de 11. — Respondió tranquilamente. — De hecho es muy parecido, no hay buscadores pero los cazadores se llaman delanteros, los golpeadores defensas y el guardián se llama portero o guardameta.
—Ohhh...— Dijeron todos los primos de Albus al unisono. Los demás no sabían bien como debían sentirse. Una especie de sorpresa junto con incredulidad. A nadie ahí les gustaba mucho los deportes de ese estilo pero pensar en que había gente que no sabía como se jugaba el fútbol...era dos o tres rayitas más arriba de inquietante. Más que nunca se preguntaron cómo era la vida de Albus en el lugar de donde provenía y era raro porque todos vestían normal y no tenían acentos extraños ni nada, si acoso el acento escoces era muy marcado pero nada más.
— Bueno, nosotros nos tenemos que ir Albus. — Anunció Sam dándole un abrazo fuente a Albus y siendo completamente correspondido.— Te llamo en Navidad ¿Estarás aquí o en West Country?
— Irlanda...— Dijo Dennis pero luego miró a la familia de Albus. — Bueno, eso teníamos planeado pero...
— No creo que sea bienvenido en la madriguera. — Dijo Fred. Luego miró a Albus. — Sólo digo...no es un buen momento.— Albus sonrió triste.
— No hay problema, lo sé. — Miró a su amigo. — Estaré en Irlanda con Dennis.
— Ohh ya, nosotros iremos a Bath, te marco.— Otro abrazo, esta vez más largo y calido, después se separaron. Sam abrazó también a Dennis.
— Feliz navidad D.
— Feliz navidad Sam.
Los demás hicieron lo mismo. Tristán, Yael y Tabatha se despidieron de beso y abrazo de la pareja.
— Nosotros nos quedaremos en Londres. —Dijo el castaño.
— Les llamaremos. — Yael
— Ojalá el proximo año podamos pasar la navidad todos juntos.— Tabatha les dio el abrazo al último.
Sam se despidió formalmente de la familia de Dennis y de Albus y ambos hicieron lo mismo con la familia de Sam. Después de las despedidas Tristán subió a sus chicas a su auto y Victoria se fue con Sam y su familia en una gran camioneta. Seguro pararían para cenar algo pero Albus supuso que era algo incomodo para todos interrumpir a dos familias en conocerse mutuamente.
La familia de Albus venía en una camioneta plateada familiar y también la de Dennis, pero la suya era roja. Dennis tomó el lugar de piloto y le dijo a Percy que lo siguiera. El padre de Dennis le cedió el lugar de copiloto a Albus y eso lo sintió un tanto extraño pero al menos podría estar con su rubio un momento.
— Quiero que pases primero a Ding Dong China. —Le dijo Albus. Había traído un paquete en la mano desde casa y a Dennis le salió una sonrisa del alma. Albus no tenía ni idea de cómo lo había conmovido aquello.
— Me haces sentir mal porque yo no le compré nada.
— Le diré que viene de parte de los dos.
— Te quiero mucho Albus. — Dijo con la garganta cortada.
Cuando llegaron el lugar estaba a punto de cerrar.
— Esperen aquí. — Les dijo Dennis a su familia.
Los dos chicos bajaron de la camioneta y le hicieron gestos a Percy para que se estacionara pero que no bajara. Después ambos corrieron al loca.
— Lo siento estamos cerrando. —Les dijo el viejo con su fuerte acento. — Ahh Albus, Dennis ¿Qué hacen aquí tan tarde?
— Lo sabemos, acabamos de salir de nuestro evento.
— Lamentamos que no haya podido venir.— Dijo Dennis.— Nos vamos a Irlanda a pasar navidades con mi familia pero queríamos verle antes de marcharnos mañana temprano. —Entonces Albus le extendió el paquete al hombre.
— Es de parte de ambos.
— Ohhh...niños, no se hubiesen molestado.
— No es molestia, después de todo lo que nos ha ayudado es lo menos que podíamos hacer. — El hombre abrió el paquete y era un juego de perfume, crema de afeitar y loción.
— Ohhh muy bonito chicos.
"Y muy caro" Pensó Dennis en su cabeza al ver la marca. Ambos chicos se despidieron con una sonrisa y Albus le hizo un gesto a su tío para que encendiera la camioneta. Ambos subieron a la camioneta y Dennis no se podía quitar de la cabeza de dónde había sacado Albus el dinero para comprar el juego de lociones. Claro que no iba a preguntarle frente a su familia pero tendrían una charla interesante después.
Llegaron a un restaurante familiar llamado British en el que Albus y él sólo habían comido un par de veces. Más por culpa de Victoria que otra cosa porque ahí incluso la mayoría de las ensaladas llevaban carne. Era medianamente económico así que no tendrían problemas por eso así que se bajaron todos y entraron pidiendo una mesa para trece personas.
Los meseros juntaron algunas mesas y después de haber acomodado les dejaron las cartas en su sitio. La familia de Albus se veía un poco extrañada.
— Albus ¿Porqué esas cosas están prendidas? Las del abuelo no prenden. — Preguntó Molly a su primo. La familia de Dennis volteó la cabeza tan rápido hacia ellos dos que casi se rompieron el cuello.
— Bueno, son bombillas, aquí tienen algo que se llama electricidad. Es como una especie de...magia que enciende las cosas y de eso no tenemos en casa del abuelo. Aquí en Londres todo funciona con electricidad, por eso hay tantas luces en la calle y pantallas en los edificios.
— ¿Aquí no se usan lamparas de aceite o velas?
— No...sólo electricidad.
— Ohhh...— le sonrió Molly.— Lo siento, es que papá no sabía que eran.
— De nada.
Albus miró a su alrededor y pudo notar los ojos en ellos.
Incluso pudo ver a Adam ocultando un "Santa Mierda" detrás del menú. Oliver incluso le dio un golpe en el brazo para que se comportara.
— ¿De dónde eres Albus? Preguntó educadamente de Kira, la abuela de Dennis.
— De West Country.
— ¿Inglaterra?
— Sí.
— Vaya, aunque tu acento es muy...
— Escocés...sí, lo sé.— Dijo con una risa nerviosa.— Todos nosotros estudiamos en una escuela en un internado en Escocia. Es tradición.
Su familia mágica lo estaba mirando como diciendo "¿Pero qué dices?", todos menos claro sus tíos que ya estaban más acostumbrados a mentir a medias.
— Nuestra escuela es muy tradicional, es un internado mixto y como fue construido hace más de mil años no se le pueden hacer modificaciones para no dañar la infraestructura. No hay luz, no hay internet y no hay gas. Todo es bosque, leña, piedra, pasillos y escaleras.— Dijo el tío Percy. — Es por eso mi hija tiene curiosidad. No estamos acostumbrados a estas cosas.
— ¿Pero entonces qué les enseñan en sus escuelas? ¿A contar?— Preguntó Adam que a sus quince años ya había llevado biología, física y química.
— No, eso nos lo enseñan en casa. — El hombre le enseñó una sonrisa amable aunque claramente el comentario no lo había sido. — Ninguno de nosotros ha tenido una educación como la de ustedes, porque no la necesitamos. Nosotros por ejemplo, vivimos en una pequeña comunidad de 300 personas, nos dedicamos al ganado y a la cosecha y eso es lo que comemos. En el colegio aprendemos sobre plantas y animales, y...otra serie de cosas que no te podrías creer ni aunque te las explicara pero son 7 años bastante exigentes.
Eso era medio verdad, medio mentira y todos los magos lo captaron. En Devon, que era donde estaba la madriguera, el tío Percy hacía todo tipo de labores de granja que fueran necesarias para mantener contenta a su madre, pero en el mundo mágico Percy tenía estudios en derecho penal y mercantil. Era un catedrático muy importante dentro de la facultad de derecho mágico. Hacerse pasar por un simple e ignorante granjero no era algo muy común en la familia considerando la importancia de la familia al ser todos héroes de guerra.
— ¿Entonces es una escuela para granjeros?
— Esencialmente.
— ¿Y van a Escocia sólo para eso? — Preguntó aún más incrédulo.
— Y a encontrar a nuestras futuras parejas.
— Ohh eso es cierto. Percy y yo nos conocimos en el colegio, pero él estaba muy ocupado con Penelope Clearwater como para notarme.
— Claro que te noté, pero tenías 11 cuando yo tenía 16. Me esperé a que crecieras un poco, no puedes juzgarme.
— ¿Notaste a una chica de once años? — Se burló Fred.
— Por lo menos se le propuso cuando ella ya era mayor de edad. — Dijo Roxane. —Al menos la mitad de las serpientes llevan anillos de compromiso.
— HA...— Se burló Albus. — America Carter y Daniel Bain de segundo año están casados desde los cuatro años.
Todos abrieron la boca.
— Imposible...un tejón con una serpiente. — Dijo escandalizada Lucy.
— Es como ver venir de frente el fin de los tiempos. —Alucinaba Fred.
— America es tejón pero sus padres son tan serpientes como yo. — Sentenció el pelinegro.
— ¿Cómo es que están casados? ¿Cuando regresan a casa a dónde van?
— Tienen dinero, son familias amigas desde el siglo XVI y viven en Lancastshire. — Dijo Percy. — Escuché que les construyeron una residencia entre las propiedades de ambas familias cuando cumplieron ocho pero no la habitarán hasta que salgan de Hogwarts.
— Madre mía. Pero si son jóvenes. — Argumentó Audrey.
— Los chicos de mi casa están bastante resignados a casarse por intereses familiares.
— ¿Scorpius no tenía prometida? — Preguntó Molly. La niña tenía 13 años pero parecía que te quería clavar un puñal directo al estomago y girarlo sobre la herida.
— No...hace siglos que los Malfoy se casan por amor.
— Ohhh ya, yo siempre pensé que te ibas a casar con Scorpius pero como ambos son varones y Scorpius era hijo único no pensé que lo fueran a dejar.
— Ya...pero no, a él no le gustan los chicos.
— Esa es la mentira más grande jamás contada. — Dijo Fred. Roxane asintió.
— Cuando tu te fuiste ese idiota de Torres se le pegó como una lapa. Obviamente Scorpius no le hizo puto caso. Scopius estaba coladicimo por ti, todos lo sabían menos él.
— Ha...creo que se están tomando muchas libertades creativas con la sexualidad de Scorpius. — La cara de Albus era un semáforo. No quería que Dennis escuchara aquello aunque Dennis tuviese una historia bien larga sobre chicos, él no quería que supiera de Scorpius.
— Creativas las formas en que Torres trataba de esconder su homosexualidad latente.
— ¿Supiste que murió? — Preguntó su tía.— Una lástima, era muy joven.
— ¿Ya tienen su orden?— Les preguntó el mesero que les dejó las cartas.
— Sí, por favor. — Pidió el moreno. — Un espagueti Alfredo. Para beber una Mirinda.— Luego miró a su familia.— ¿Ustedes que van a pedir?
Y entonces todo se volvió un pequeño y tranquilo caos de gente hablando al mismo tiempo y niños leyendo la carta.
Después de cenar las familias se separaron. Los mayores habían platicado sobre comida, crianza de vacas, cerdos y gallinas y sobre literatura e idiomas. Los más chicos magos sobre chismes de Hogwarts y los hermanos de Dennis se abstrajeron después de ver que no les interesaba ni entendían ninguna de las conversaciones.
Al final, Oliver se puso de acuerdo con Dennis para pasar por ellos por la mañana y partir todos a Dublín y dejó a los chicos en el complejo de apartamentos donde vivían, la familia de Dennis se quedaba en un hotel.
Al rubio le molestaban varias cosas y Albus podía verlo en su ceño fruncido.
— ¿Pasa algo?— Dennis no había levantado la mirada del piso desde que habló con su padre a la entrada del edificio. Estaban entrando a la habitación de Albus y Dennis sólo le hizo el gesto de que entrara y cerró la puerta tras de él.
— ¿Tu familia tiene algún negocio del que no quieres que me entere?
— ¿Ahh...— Albus puso sus manos sobre la cadera y miró incredulo a Dennis. Casi se rió, no, de hecho lo hizo. ¿Qué iba a decirle? ¿Sortilegios Weasley? ¿Por qué...?
— Por qué eso es lo que seguramente está pensando mi familia. — Levantó la voz exasperado. — Por que ella es Doctora en Historia y él es Ingeniero Petroquímico y mi padre es un jodido profesor de lengua y literatura y estoy seguro de que hasta mis hermanos que son unos adorables asnos han deducido que lo que han dicho tú y tu tío es una sarta de mentiras bastante bien ensayada. Empezando por "un tradicional internado mixto" mis cojones Al, ni siquiera Eton es mixto. "Un colegio milenario para granjeros" puta basura Al.
¿Qué quieres que te diga? Pensaba Albus en su cabeza. En su cabeza su yo interno estaba corriendo en circulos.
— Yo...
— En estos momentos estoy cuestionándome hasta tu puñetero nombre Albus así que habla con la verdad porque en los pueblos de 300 habitantes ni siquiera hay bancos y estoy seguro de que a ti te hacían transferencia bancaria y de que tu tío no lucía como un granjero sino como algún tipo de profesionista estirado. Dios, mira tu cara, en este momento estás buscando que mentira decirme. ¿Y qué es esa tontería de tejones, serpientes, águilas y leones? Pareciera que...
— Soy un mago...— Dijo con lágrimas en los ojos. Fue cuando escuchó su voz rota que Dennis volvió a mirar la cara de su novio. — Soy un mago...pero no se supone que te lo diga.
— Toma las cosas en serio joder...— Dijo completamente enojado. Lo empujó y trató de salir de la habitación de Albus pero en cuanto abrió la puerta ésta volvió a cerrarse con fuerza y se puso el seguro a sí misma.
Miró su mano por unos segundos. Luego la puerta.
— Tienes que prometer que no se lo dirás a nadie. — La voz de Albus estaba congestionada. — De otra manera tendré que borrarte la memoria y yo no quiero eso, de verdad que no, quiero que me aceptes, esto es parte de ellos.— Dijo refiriéndose a su familia.— Y es parte de mi.
Dennis se volteó y vio a Albus. Abrazando con su propio brazo al resto de él, completamente frágil, lloroso, incluso se veía pequeño, como si la vergüenza hubiera empequeñecido su ser.
— No quiero mentirte, pero no podía decirte la verdad, es contra la ley, para que se me permitiera hacerlo tendríamos que casarnos...para decirte lo que soy, para decirte lo que es mi familia.
— Hemos follado en bastantes parques y baños públicos como para que me vengas con que eres respetuoso de la ley. — Dijo sentándose en la cama. — Ahora me vas a contar qué carajos pasa contigo porque estoy a punto de salirme de mi mismo y desmayarme. La puta puerta se cerró sola ¿sabes?
Albus estiró la mano en horizontal con palma arriba e hizo un gesto con los dedos, de inmediato una de las sillas junto a la ventana se deslizó por la habitación hasta llegar a él. Dennis cerró los ojos cuando Albus la puso frente a él. Los huevos los tenía hasta los tobillos.
— ¿Cómo mierda...?
— Soy un mago. Y no tienes que preguntarte mi nombre, Albus Severus Potter, mi nombre real.
Reviews
laura
Jajaja ésta vez fui yo la quetardó con la actualización respectiva. Y la verdad es que entre segundo parcial y final hubo muy poco espacio y he estado muy ocupada.
Scorp...bueno, sí, no lo quería poner tan dramatico porque de por sí él ya ha tenido mucho drama en su vida, supongo que como habrás leído arriba lo único que él quería era disculparse para estar bien consigo mismo y medio comenzar de nuevo. La verdad es que las palabras de Draco le dieron más fuerza para tomar esa decisión. Como cuando los amiguitos te retan "A que no haces esto..." pero sí, él también piensa lo mismo, hasta que Scorpius no se encuentre a sí mismo, una relación con Albus se volvería demasiado peligrosa, Albus es demasiado pasional para ser un Slytherin, hay mucho fuego en la vena y Scorpius, quién de momento ha sido muy pasivo (sobre todo en TCC) terminaría quemado. Todavía no está listo.
Jajaj esa frase me dio risa cuando la escribí, Sentí que es una combinación de algo que dirían Lucius y Narcissa, las palabras de Lucius y el tono de ella. Como sintiendo lástima y burla. Y es que sí, es un chico noble, pero que seas noble no significa que sea uno tonto y que no pueda tener sus propias motivaciones.
Pues no, Lily no es la única que le queda, pero si hablamos respecto a ella no es tampoco como si se puedan ver todo el rato, recordemos que viven muy lejos y que Albus está haciendo su vida con Dennis desemvolviendose en una carrera que demanda mucho de él y la verdad es que el chico le está ayudando a encontrar su zen. Pero creo que te darás cuenta de que él está empezando a manifestar los mismos sintomas que presentaba Scorpius. Lo ama demasiado. Lo escribo de una manera muy romantica por lo tanto va pasando despercibido pero Albus los vuelve loquitos de amor.
En cuanto, a si Albus se niega así mismo...no es cómo si se olvidara de quién es o de qué es lo qué es, pero llegado al momento, todavía no, Albus se da cuenta de que ya no necesita su magia porque él ya no forma parte de ese mundo.
En cuanto a tu enojo con Draco me alegro de que lo hayas resuelto, yo amo a Draco y me entristecería que lo vieras con malos ojos. Y bueno, Albus hace lo que es necesario, los Slytherin son supervivientes natos. Ginny, bueno agggg es uno de los personajes que más me dieron repulsión, tanto en libros como en peliculas y lo cierto es que lo que los Potter hicieron es cruel, pero creo que es mucho peor cuando se tiene una enfermedad (su excusa es que no saben que la tiene), y si bien el hipertiroidismo de Albus no es cancer, es una enfermedad que incomoda, sobre todo para alguien tan activo porque afecta en gran manera tu corazón y las reacciones químicas de tu cuerpo.
Yo pienso que los Malfoy...no te lo diré porque no he subido ese capítulo en Lovely Lily aún, así que tendrás que esperar a verlo cariño. XD
Respuesta satisfactoria...mmm yo lo llamaría a regañadientes XD. Jajaja Harry como su jefe, eso es estresante, pero bueno, él quiere ser auror, lo que no tengo claro (siento que esto se escribe solo) es si lo hace por conviccón o por huir.
En cuanto a elegir algo como medimago o psicomago, no creo, recordemos que la segunda profesión en mi mundo no existe, por eso Scorp tiene muchos problemas, Scorpius en este momento no tiene madera para salvar a nadie, siento que se quedaría estatico frente a una persona herida. O a alguien a punto de morir. Y ya sé, ser Auror es una vocación de servicio también, pero aquí sería un tanto...como ese tipo de casos donde un soldado se enlista porque prefiere luchar en la guerra a luchar con su persona o con su familia, y creo que eso es una carácteristica de mi Scorpius. La terapia lo ayuda pero como bien dices, los dos traen problemas todavía y tienen que arreglarse. Además, en el dado caso de que Albus necesitara uno, y los hubiera, de todos modos él iría a uno muggle.
Selssalazar
Jajaja gracias, por lo mismo es que tardo mucho en subir, esta vez me he tardado un mes en hacerlo porque no sabía muy bien como escribirlo pues como va de la mano con el otro fanfic, quizá algo adelantado es complicado no spoilear lo que se leerá en el otro.
Sí, bueno, ellos tendrán que sufrir por sus errores tarde o temprano.
Jajaja mucho de lo que pasa con Lily es que está un poco insegura porque ya no vive cómo lo hacía y ahora tiene que preocuparse por lo que dirá la gente, cosa que a la familia de Harry no le importa. Tiene que rehacer su escala de valores y adoptar costumbres que no tenía.
Y el Scorbus...Wiii el próximo capítulo hay reencuentro entre esos dos.
Hasta luego lectora fantasma.
Christine C
Hola Christine, que linda eres, de verdad siempre eres la primera.
mmmm pues hasta el próxico se reencuentran.
Y bueno, sí, los padres de Albus se arrepentirán, creo que ya lo hacen, es la culpa vs el orgullo.
Nos leemos Chris. Perdón por tardar sobre todo contigo que siempre estás tan al pendiente.
