historia. Los personajes no son mios. U. A..

¡UNA ADVERTENCIA!:

Esta historia no es para menores, no es una historia de amor. Quien quiera leerlo adelante, pero ya lo he advertido.


7ª. Hiroshi

Hiroshi era uno de los mejores investigadores de la policía hasta que se lo relacionó con un mercenario, alguien que conoció cuando era adolescente, habían amigos. Después del instituto se separaron y Daisuke no tuvo más noticias hasta que su jefe lo llamó por conocer a esa persona. Fue echado del cuerpo con deshonor.

Desde ese momento Hiroshi se convirtió en detective privado, y en sus ratos libres se dedicaba a descubrir los trapos sucios de sus ex compañeros de la policía. Había conseguido que más de uno acabase con sus huesos en la cárcel.

Ahora Hiroshi era mal visto por la policía, y hasta cierto punto temido.

Y cierto día recibió una visita indeseada, la su antiguo jefe, el comisario de policía.

Hiroshi al verlo reaccionó mal.

-¿ Que hace aquí?, supongo que tiene una orden judicial. No quería dejarlo entrar en su despacho- No he hecho nada ilegal, sólo pagar mis impuestos para que unos inútiles funcionarios hagan mal su trabajo.

El comisario lo miró mal, el antiguo policía no le había perdonado que lo echase del cuerpo.

-Quiero hablar contigo, me debes un favor.

-No tengo nada que hablar, sé por lo que me echó del cuerpo, no fue haber sido compañero de Daisuke en el instituto. Y no le debo ningún favor.

-Te salvé, tus compañeros te querían linchar.

Hiroshi se rió.

-Estaban todos a sueldo de un importe empresario, yo me acerque mucho a la verdad. – miró a su ex jefe- por culpa de eso fui expulsado de la policía.

-Te avisé que dejaras eso volar. – el comisario miró a Hiroshi- dame las gracias por echarte de la policía. Si hubieras seguido, ahora estarías muerto.

-El hombre que te estira de la cadena es muy compasivo- la burla de Hiroshi no le sentó bien a su ex jefe- no sé qué tendrá que ver con las muertes de los Saotome, era lo que yo investigaba.

-¡Eso era un caso cerrado!- gritó el comisario- y lo es, no metas en él tus narices.

-Ya no trabajo para ti-Hiroshi miró al otro furioso-no vuelva a amenazarme. Ranma fue compañero mío del instituto, debo descubrir por qué murió.

No le diría al comisario que tenía pruebas que las familia Saotome fue asesinada. No podía decírselo, ese hombre no era de fiar.

-Debes decirme lo que sepas, no puedes ocultarme nada- Hiroshi miró al hombre, ese hombre le exigía las pruebas, si se las daba las destruiría. El comisario estaba a sueldo de Ryoga, y este por alguna razón estaba relacionado de forma indirecta con las muertes de Ranma y su familia.

Alguien cercano a Hibiki asesinó a la familia Saotome, aunque seguramente ese empresario ignorarse quien fue el asesino, ocultaría la verdad.

-¿Tendrá una orden judicial para obligarme a darles las pruebas?- pidió Hiroshi.

El comisario lo miró furioso y se metió la mano en el bolsillo. Sacó unos papeles y se los echó encima al detective. Hiroshi los miró y se enfadó, debía darle toda la documentación a ese policía corrupto. Miró los papeles y se dio cuenta que eran falsos, una buena imitación, pero falsos.

-¡Aquí tienes la orden judicial, ahora dame las pruebas y rapidito que no tengo todo el día.- Si ese comisario se pensaba que Hiroshi había caído en su trampa estaba muy equivocado.

-No, te la daré- comentó Hiroshi- esta documentación es más falsa que tú. No te daré eso documentos, empiezo a ver quien mató a los Saotome, fue alguien que está cerca de Ryoga- él detective miró a se ex- jefe- no pienso darte nada, lo harás desaparecer.

-Te puedo detener, me puedo inventar el cargo, hay cientos de asesinatos, te puedo incrementar en uno.

-Tu amo te tiene bien enseñado, ¿ que te dará como premio? ¿ un hueso?

El comisario miró a Daisuke, debía sustraerle los documentos, y debía deshacerse de él. Sabía como matarlo sin ensuciarse, ¡pero quitarle los documentos!, Eso ya era más difícil.

-¡Quiero esos documentos!, ¡ y los quiero ya!-ese hombre estaba acostumbrado a mandar y a ser obedecido.

-Te puedo dar los documentos que me pides… pero, ¿Quién te dice que no tengo más copias? Ya sabes, es la era de Internet, puedo tener copias en miles de sitios. Tardarías varias vidas en encontrar todas, y llegaría tarde, alguna de ella ya sería de dominio público- Hiroshi miró a su antiguo jefe- el asesino de los Saotome, Hibiki y tú os llevarías la culpa, eres comisario gracias a Hibiki, . Tanto tú como Hibiki os interesaba la muerte de los Saotome y todo el mundo lo sabía, tú siempre estuviste obsesionado con Akane Tendo, y ella y Ranma eran pareja, eso te desquició. Cuando ella murió amenazaste a Ranma, lo quisiste culpar de la muerte de su novia, y él estuvo a punto de matarte, ¡y que causalidad!, ¡Ranma murió semanas después en un supuesto accidente.

-¡No es cierto!, ¡ No tienes más copias!- gritó exagerando el hombre. No podía fallar, el hombre que le pagaba no aceptaba fallos. Si no tenía éxito en eso sería hombre muerto.- y no tuve que ver con la muerte de Ranma.

-Kuno, Kuno , Kuno- canturreó Hiroshi- tu hermana siempre estuvo loca, nunca pudo conseguir a Ranma, y menos después de la muerte de Akane Tendo. Ranma nunca se fío de ella, y de ti tampoco. Él siempre creyó que Kodachi estuvo detrás de la muerte de su novia.

Tatewaki miró al otro hombre con odio, lo mataría eso seguro. Insinuar que su hermana estaba detrás de la muerte de los Saotome y de Akane, si eso se hacía público la ya muy dañada reputación de Kodachi se destruiría por completo. Ahora ella tenía un alto cargo en la empresa de Hibiki, era su segunda.

-De está no saldrás vivo- advirtió Tatewaki- te mataré y nadie sabrá que habré sido yo.

-Te han visto entrar, las cámaras de vigilancia te han grabado- Hiroshi sonrió, no era el idiota que fue en el instituto, las malas experiencias lo hicieron precavido y mucho más inteligente que cuando era un puto adolescente.

-Puedo hacer desaparecer esa grabaciones, no sabes hasta donde llega el poder de los Kuno.

-Querrás decir el poder de Hibiki. Tanto que tú hermana se acuesta con él.

Tatewaki miró a Hiroshi.

Ese idiota había sido amigo de Ranma Saotome cuando eran estudiante, y amigo de Hiroshi, ese mercenario que fue encontrado muerto. Daisuke se había suicidado y fue encontrado con rastros de tortura, no fue cosa de Hibiki. Eso complicaba las cosas, había otro grupo implicado. Tal vez eso no lo sabía Hiroshi, se podía aprovechar de ello.

-¿Sabes de tu amigo? – puso un tono de sarcasmo- si, ese el mercenario, ¿Sabes que se suicidó?

El detective vio que su ex jefe lo quería implicar.

-Lo sé, ¿ te sorprende? Su mujer me llamó, pude revisar el cuerpo, con un forense amigo mío , tenía rastros de tortura. Fue torturado por especialistas, un trabajo fino- alabó-no como los que hace tu amo. Tienes un problema-Hiroshi rió- hay alguien que quiere encontrar algo y no parará hasta hacerlo.

-Y tú no lo conocerás.

-Si lo hiciera me quería vengar de ellos, pero liquidaron a Daisuke y a su grupo- sonrió con maldad- ¿Qué puedo hacer yo contra ellos? Y tú no intentes nada, tampoco lograrás nada.

Tatewaki sonrió a el hombre, él si podría, era el mejor luchador del país, había ganado varios torneos de kendo.

-El kendo no te servirá de nada- Hiroshi leyó los pensamientos del otro, ¡Kuno era tan previsible! No había cambiado en nada.- ese grupo es más fuerte que lo que puedas imaginarte- se rió- ni tú ni él que te pasea sujetado a una cadena podéis contra ellos.

-¿Qué ocultas?

-Daisuke siempre se ponía en contacto conmigo antes de hacer un trabajo, por si le pasaba algo, por si moría. Yo sabía como actuar- Hiroshi miró a Tatewaki- sé que fue contactado por tu amo, sé que le encargó.- Kuno se movió inquieto, ese hombre sabía demasiado debía deshacerse de él- yo debía ayudar a la mujer de Daisuke en los trámites del funeral. Ocultar de que realmente había muerto. Nadie debía saber que era un mercenario. Y en caso de que fuese asesinado por quien lo contacto…

Tatewaki saltó sobre el detective, le quitó la pistola que tenía en el pecho, se la puso en la boca y disparó.

-Ya has hablado demasiado- Tatewaki miró al cadáver del antiguo compañero de Ranma- te has suicidado, tenías muchas deudas, demasiados acreedores y no has podido aguantar la presión.

Era mentira Daisuke no tenía deudas, pero él sería el encargado de investigar el falso suicidio de ese detective y falsificaría todo lo necesario.

Empezó a buscar los documentos que le pidió Hibiki, hizo una copia en un pen- driver, y borró la copia del ordenador, buscó en Internet donde ese detective colgó las copias y una a una las borró. También borró las imágenes de las cámaras, en la investigación se diríadiríallevaba meses sin pagar al servicio de vigilancia.

Salió del despacho, llevaba gorra y gafas nadie lo vería, en ese edificio sólo trabajaba Hiroshi, no vivía nadie más. Kuno bajó al garaje y por un pasadizo llegó al garaje de otro edificio.

-Es una suerte haber mirado los planos del edificio y ver ese edificio- se dijo ese comisario. Y salió a la calle, si sospechar que había cometido varios fallos.

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El personaje de la habitación había recibido la única copia que se salvó de la destrucción de Tatewaki.

También había pirateado las cámaras de vigilancia del despacho de Hiroshi, vio con retardo la muerte de detective y como le pidió intentó borrar las copias, pero ya las había borrado Kuno.

Tatewaki mató a Hiroshi antes que acabase de decir, que había otra persona más detrás de Kodachi, Hibiki y su más que posible implicación en las muertes de los Saotome y la de Akane Tendo.

Ese personaje se rió.

-Kuno, Hiroshi no pudo asustarte diciéndote que existo, ese fue tu primer fallo, el segundo no asegurarte que borraste todas las copias, y el último no saber que las cámaras de seguridad, hicieron una copia de seguridad en mi ordenador. No te preocupes, nadie sabrá que yo tengo las únicas imágenes de como asesinaste a Hiroshi. Yo me encargaré de que sufras antes de morir, lo que has hecho no quedarás sin castigo- los ojos de ese personaje iluminados por el ordenador le daban el aspecto de un demente- pero lo que haré con Kodachi y Ryoga no se podrá comparar lo que han hecho ellos con tanta gente.

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Continuará...


Notas del autor:

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Le toca el turno a Hiroshi, a muerto por lo que descubrió de Ryoga y Kodachi, los dos tienen cosas que ocultar.

He estado tiempo con esta historia parada, y subiendo capítulos de otras historias y creando mi propio universo, con personajes míos que estoy subiendo en otros sitio.

Esa historia la empecé a escribir hace años, ahora la estoy cambiando antes de subirla, es una historia no apta y me baso en un libro muy importante para escribirla, se puede decir que es un Isekai.

Iré subiendo capítulos en las historias que tengo abiertas, incluso la traducción en catalán en mi otra cuenta, bueno algunas de mis historias, otras me da pereza, traducirlas, aunque el trabajo me lo hace un traductor de Internet.

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Agradecimientos:

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A todos los que leen y dejan reviews en esta historia.