El día esta terrible, pero es de mucha ayuda, no sabría darle una explicación, me da un momento de paz. Aclaro mi mente en este perplejo instante de frio persistente, habrá muchas modificaciones cuando llegue mi nuevo compañero de cuarto con su estadía forzada.

Ahora agradezco mi experiencia con los alfas, cuando asisto a mi cita cada 6 meses, he adquirido ciertos conocimientos, por lo tanto tengo una idea de las expectativas del alfa hacia mí. Han pasado años cuando lidie con un alfa asustado, por ello todos mis movimientos deben ser cuidadosos, de esta manera no llegar a malos mal entendidos. De repente el pavimento me parece la cosa más entretenida del mundo, no me gusta pensar en una rutina donde podamos vivir con relativa normalidad sin que la situación se salga de control.

La farmacia está bastante lejos de la casa en donde vivo, ya que la mayoría son residencias muy grandes, casi no tenemos establecimientos de compra cercanas. Cuando mis pensamientos me llevan a pensar ¿Cuáles son sus actividades favoritas? No me parece correcto entretenerlo todo el día únicamente viendo serias de televisión, o probablemente espera estar arrodillado todo el día en caso de no tener algo por hacer. Son bastantes los detalles por discutir.

¿Le voy a agradar?, ¿Debería haberme vestido con ropa más formal?, ¡No Aizawa! ¿Qué carajos estás pensando?, no soy un adolecente en su primera cita, solo van a ser dos adultos viviendo juntos, pero con roles establecidos por personas ajenas a nuestras vidas, hace que esa futura interaccionase sea bastante complicada de realizar.

Mañana la primera actividad será ir de compras temprano, debe necesitar algo de ropa decente y también todas las cosas personales y no sé, otra cosa de su agrado, tal vez así pueda confiar en mí un poco. Frote las manos en mi rostro ¿Cuántos malditos años tiene?, la señorita del teléfono no tuvo la decencia de decirme su nombre, mínimo si es hombre o mujer, por lo menos su edad.

Me quede en total shock, no se me ocurrió preguntar y si la llamo solo me hará preguntas innecesarias, por lo tanto solo queda esperar su llegada, no tengo ningún problema si es hombre o mujer, la verdadera preocupación es su edad. Si es un chico con 20 años, eso será un dilema, ese alfa espera darme un "servicio", la verdad lo evitaría a toda costa si es una persona demasiado joven, voy a tener mucho cuidado cuando lleguen mis calores y asistir a mi sesión con un alfa en donde no haya diferencia de edad.

Pensándolo con detalle en las casas de calor le gano a la mayoría con 2 años aproximadamente, tengo 35 años, y deteniéndome a observar a los demás es raro ver a un alfa de mi edad, siempre procuraba alejarme de ese estilo de vida que nunca me detuve a pensar en eso. Observe la nublada escena dada por el día de la mañana, las nubes grises transitando obstruyendo la luz solar.

Continúe con mi caminata, pondré firmes limites independiente de su edad voy a dejar en claro que no es necesario sus servicios, ya en el futuro cuando me gane su confianza y este seguro de su consentimiento, le preguntare si acepta ayudarme con mis calores, si no acepta o siento que lo hace por obvia obligación no cancelaria mi estadía de la casa de calor, claro si quiere le pagaría, es lo mínimo.

Aún con los supresores no puedo negar lo que soy, si evito mis calores más de lo necesario con supresores afecta mi salud gravemente y si lo supero solo, me gano un mes de dolor corporal, no pudo engañar a mi cuerpo con toda clase de juguetes sexuales. Por ello es necesario un alfa en esos días únicamente dos mendigos días en donde pierdo la razón de mi persona y otra persona debe ayudar con mi persistente problema.

¿Siquiera querrá tenerme cercas?, tal vez me evite a toda costa escapando de un futuro problema, podría fingir que no existe, pero el aislamiento social prolongado no es bueno para nadie, especialmente cuando su única futura compañía soy yo. A mí me agrada la paz en mi casa, pero una vez en la empresa estoy rodeado de personas buscando respuestas a problemas del lugar. ¿Estará bien llevarlo al trabajo? ¡Claro!, no puedo porque tengo una política de 0 alfas en el establecimiento.

Fue mí decisión tomada hace tiempo para evitar ver como los omegas del lugar o betas los maltrataban, y tampoco puedo intervenir a cada acoso porque me empiezan a dar la antigua charla del peligro de los alfas, para solucionarlo invente la excusa de tener un total desagrado por los alfas de esta manera nunca podrían colocar un pie en el lugar, por ello nadie independiente de su puesto podría llevar uno y eso me incluye a mí.

Es una ventaja ser el jefe, puedo cambiar las reglas, aún así tendría que abrir la excepción para todos, y no estoy seguro de querer tener a más alfas con demasiado miedo para verme a los ojos. Pensare en ello más tarde, ahora necesito abastecerme de suministros y pensar en encontrar algún doctor decente en caso de que el alfa tenga heridas graves además de realizar un chequeo general de su estado.

He caminado demasiado tiempo por el pavimento, recorriendo las calles con demasiada prisa, por ello no me sorprendo cuando veo a la cercanía la plaza con todos sus coloridos negocios, centelleantes llamado la atención de cada persona que transita por este lugar. Sigo mi camino hasta llegar al local de la farmacia, ingreso sin ninguna demora, recorriendo los diferentes pasillos.

Tomo una botella de alcohol, vendas de diferentes tamaños, algodón, una caja de curitas, gasas, pomadas para golpes, cuando una en específico llamo mi atención, siempre me sorprende las innovaciones sacadas a cada momento, pero me encuentro con una pomada en donde promete hacer desaparecer cualquier cicatriz en cuestión de semanas, la etiqueta tiene una certificación de institución, espero no necesitarlo, pero aún recuerdo mis visitas a los burdeles.

La espalda de varias alfas estaba cubierta por diferentes cicatrices cada una más nueva a la anterior, por lo tanto debería estar preparado para cualquier cosa. Además tome una botella que se le da a las personas en deshidratación, ya debe ser todo lo necesario. Salí de la tienda con una bolsa con todas las cosas compradas, me encantaría no verme en la necesidad de emplearlas, pero tengo el presentimiento de abrir la mayoría de los empaques.

Regrese por el mismo camino, cuando por un momento levanto la mirada y puedo percibir la vista de una nube blanca. Mis manos empiezan a temblar, es raro porque el frio no es suficiente para provocarme esa reacción corporal. Los recuerdos se estampan contra mí con la fuerza de una locomotora, memorias de antaño regresan con la firmeza de una montaña.

Recordar su tímida sonrisa, su entusiasmo voraz y su blanco cabello como las nubes. Froto mis ojos con mis manos y ya tengo otra vez control de mis movimientos, solo fue un momento de iluso. Había jurado haber encerrado en lo más profundo de las tinieblas que es mi mente esos oscuros recuerdos, apartándolos de cualquier luz posible, encerrándolos en una caja fuerte y dejando en olvido la contrasella.

No puedo cometer los mismos errores del pasado, es un lujo que no me puedo dar. La noticia de tener un alfa es más estresante de lo pensado. En los árboles se encuentran algunas palomas. Saque el boleto ganador del bolsillo en donde lo había guardado. Un simple trozo de papel está cambiando mi estilo de vida. El viento estallo sin ningún aviso, en una gran ráfaga, me quede parpadeando por unos segundos a mi mano ahora vacía.