Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.
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Mientras la puerta de su cochera se cerraba automáticamente, Videl bajó del auto y abrió la puerta del asiento trasero.
─Pan…despierta─ la empapada pequeña se incorporó perezosamente del asiento. Tenía los ojos entreabiertos, mirando a la joven detective con tristeza y miedo. De manera inconsciente, la niña extendió sus brazos hacia Videl con la mirada llorosa; realmente necesitaba a alguien. Sin dudarlo ni por un segundo, tomó a la niña en sus brazos y comenzó a acunarla ─ No llores…ya todo está bien ─ Pan asintió levemente y se aferró mas a ella. Videl no soltó a la niña ni por un momento. No sabía por qué, pero su prioridad en estos momentos era aliviar el sufrimiento de Pan; mantenerla sana y salva, eso era lo único que le importaba. Aun con Pan aferrada a ella, preparó un baño caliente para la infante ─ Vamos, Panny, te preparé un rico baño caliente ─ la niña miró a la chica extrañada ─ ¿Qué pasa?
─ Me dijiste Panny ─ respondió la pequeña. Videl se sorprendió al caer en cuenta de lo que había dicho. Ese lindo sobrenombre era parte de ese pasado que Videl trataba desesperadamente de superar.
─ Lo siento, no quería molestarte, yo solo…
─ Me gusta ─ respondió la niña de repente ─ Si quiere puede llamarme así o simplemente Pan; usted decide señorita Videl ─ la joven sonrió.
─Muy bien, pero bajo una condición: que tú me llames Videl…el señorita esta demás, ¿no crees? ─ Pan asintió sonriente ─ Bien…ahora, su baño la espera ─ Videl colocó a la niña en el suelo. Pan comenzó a despojarse de su ropa y ni muy bien se había levantado la camisa, Videl notó algo ─ Oh por Dios…─ se podían ver algunos moretones y rasguños adornando la espalda baja de la niña, Videl se acercó a ella y la inspecciono más de cerca; tenia moretones en los brazos, espalda, piernas, incluso uno más disimulado en su rostro que no había notado─ ¿Qué te pasó? ─ la niña agachó la mirada.
─ Los otros niños con los que vivo…bueno…vivía, me los hicieron. Se enojaron porque almorcé con usted y porque no le robé su dinero ─ El semblante de la joven detective cambio a uno de culpabilidad que la niña de inmediato reconoció ─ ¡Pero no fue su culpa! ¡Ellos son los que están mal! ─ exclamó Pan. Videl sonrió.
─ Lo sé…ellos están muy equivocados…─ dijo sonriendo ─ muy bien, señorita, hora del baño.
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─ ¡Esto está delicioso! ─ exclamó la niña.
─ Me alegra escuchar eso─ Ambas chicas se encontraban en la sala de la casa, viendo algo en la TV. Pan ya había tomado su baño y se encontraba degustando una rica cena que Videl le había preparado. Estaba vestida con uno de los viejos atuendos que Videl utilizaba en su niñez y que por suerte, había conservado; su pelo recién lavado y secado, caía libremente por su espalda.
─ ¡Achu!
─ Salud… ¿te sientes bien, Pan? ─ no le sorprendería si estuviera resfriada luego de semejante empapada en esa tormenta que a cada momento empeoraba más.
─No me siento mal, al contrario, me siento fenomenal─ y de la nada comenzó a toser ─ ¿Lo ve? ─ rió nerviosa. Videl se acercó y tocó la frente de la niña.
─Tienes algo de fiebre.
─Pero no me siento tan mal ─ Videl la miró preocupada. Observó cono la infante terminaba su cena. El tiempo que pasó en esa tormenta tendría consecuencias. La niña comenzó a bostezar; seguramente estaba cansada.
─ ¿Tienes sueño Panny? ─ La niña asintió. Videl se levantó del sillón y cargo a la pequeña.
─ ¿A dónde vamos?
─ A la habitación; dijiste que tenias sueño.
─ Si, pero…pensé que el mueble seria mi cama ─ Videl la miró confundida ─ Pensé que dormiría aquí, ya que, solo hay una cama en toda la casa…recorrí la casa cuando salí de darme un baño.
─ Si alguien dormiría en el sofá, esa seria yo, pero pensé que podríamos compartir la cama; es realmente grande. ¿Qué te parece? ─ la niña asintió suavemente. Videl llevó a Pan a la habitación, la acostó en la cama y la envolvió con las cobijas. Casi de inmediato, la pequeña quedó profundamente dormida; no sabía si por el cansancio o por la fiebre. Videl bajó a la sala, para recoger los platos y arreglar todo para irse a dormir. Mientras lavaba los platos, comenzó a pensar en los recientes eventos. No estaba seguro porque velaba tanto por esa pequeña; tal vez tenía que ver con su pasado o había salido su lado caritativo; en realidad, no sabía, pero la conexión que sentía con Pan era innegable. Terminó de organizar todo y subió a su habitación por un merecido descanso.
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Había llegado un nuevo día y la lluvia seguía azotando con intensidad. Videl se despertó al escuchar a alguien toser a su lado. Levantó la cabeza y miró a Pan. Tocó su frente y se preocupó; la fiebre le había subido bastante.
─ Señorita Videl…no me siento bien ─ susurró la infante.
─ Lo sé, tanquila; voy a hacer lo posible para hacerte sentir mejor.
Videl fue al baño, llenó un pequeño recipiente con agua, tomó un pañuelo y volvió a la habitación. Mojó el paño con el agua y se lo puso en la frente, como un intento de controlarle la fiebre. La niña casi no se inmutó.
Videl sabía que eso no resolvería nada a largo plazo, pero serviría hasta que consiguiera ayuda. Tomó su celular y llamó a uno de los pocos amigos que tenia.
─ Necesito que me hagas un favor…
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Se encontraba sentada, acariciando el pelo de la inconsciente niña cuando escuchó el timbre. Bajó las escaleras y llegó a la puerta.
─ Hola, doctor Stevens, gracias por venir a pesar del clima ─ sonrió Videl de manera avergonzada.
─ ¿Y yo qué? Yo lo traje─ se quejó una voz detrás del doctor.
─ Gracias Sharpner, fue un lindo gesto de tu parte.
Videl había llamado a Sharpner para que le hiciera el favor de contactar y guiar al doctor a través de la tormenta que azotaba con furia la ciudad; Sharpner en su auto, mientras el doctor lo seguía de cerca en su auto.
Sharpner se había convertido en el único amigo verdadero de Videl, el entendía el dolor que sufrió con la relación de Ireza con Gohan, ya que, él sufría por lo mismo; irónicamente, ese noviazgo los había llevado a forjar una amistad.
─ No fue nada, señorita Videl; sabe que siempre estoy disponible para la hija del campeón del mundo ─ respondió el doctor, ignorando la pequeña conversación entre los amigos. Videl sonrió, esta vez, agradecida. Conocía al doctor Stevens hace unos 10 años, es mas, él fue quien la trató durante su embarazo, incluyendo el parto ─ Usted se ve en buen estado de salud, ¿Cuál es el problema?
─ No soy yo, la paciente lo espera arriba; acompáñenme─ Los tres subieron al segundo piso y entraron a la habitación de Videl. Pan, al sentir que alguien entraba a la habitación, abrió un poco los ojos.
─ Videl… ¿Quiénes son? ─ preguntó con voz rasposa.
─ Él es el doctor y el otro es un amigo mío; ambos están aquí para ayudarte, ¿está bien? ─ La niña asintió débilmente.
─ No puede ser─ pensó el doctor. Esa niña no podía ser la que estaba pensando; era imposible.
─ ¿Doctor? ─ llamó Videl. Stevens salió de su ensoñación y sonrió en forma de disculpa por haberse quedado pensativo. Se acercó a la niña y comenzó a examinarla.
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─Al parecer, es un simple resfriado. Aquí tiene algunas medicinas para controlar los síntomas. Esta désela cada 8 horas y esta cada 12. Asegúrese de que beba muchos líquidos y, en pocos días, estará totalmente recuperada ─ terminó de explicar el doctor.
─ Muchas gracias, doctor, gracias por venir
Stevens tomó sus pertenencias, se despidió y luego, se fue.
Videl fue a la cocina, seguida de cerca por Sharpner, para prepararle algo de comer a Pan.
─ ¿De dónde salió esa niña, Videl?
─ Es una larga historia.
Un momento de silencio.
─ ¿Te das cuenta de que esa niña es igualita a ti? ─ Videl paró en seco.
─ ¿De qué hablas, Sharpner? ─ El rubio la miró seriamente.
─ Habló de que esa niña es muy parecida a ti; la única diferencia son sus ojos y se parecen a los de alguien que tú y yo conocemos perfectamente.
─ ¿Qué insinúas?
─ Digo que esa niña parece tu hija─ Videl miró a Sharpner inexpresivamente ─ Sabes que nunca he estado convencido de la muerte de tu bebe.
─ Sharpner… sabes que este tema me lastima demasiado; prefiero no comentarlo.
Luego de esa pequeña conversación, los dos amigos no dijeron nada más. Videl preparó un caldo de pollo, lo sirvió y subió a su habitación para llevárselo a Pan; Sharpner la siguió.
─ Panny…aquí te traigo algo de comer ─ anunció, dejando la bandeja a un lado de la cama. La pequeña se sentó como pudo y fijó su vista en el hombre parado en el umbral de la puerta.
─ Hola…yo soy Pan, ¿Quién eres tú? ─ preguntó débilmente. Sharpner le regaló una sonrisa y se acercó a la cama.
─ Hola Pan, mucho gusto; soy Sharpner, un amigo de Videl─ la niña dibujó una débil sonrisa.
─ Mucho gusto…Sharpner.
─ Muy bien, suficiente plática, ahora, debes comer para poder tomar los medicamentos ─ dijo Videl.
─ Bueno…estaré en la sala viendo Tv, por si me necesitan ─ y sin más, abandonó la habitación.
Pan comió la sopa tranquilamente, sintiendo como el caldo caliente la aliviaba de cierta forma. Cuando terminó, Videl dio a beber el medicamento, en la medida que le tocaba por su edad y peso, y anotó la hora en que sería la próxima dosis, Luego de todo esto, aunque se sentía un poquito mejor, Pan quiso dormir de nuevo.
─ Quédate conmigo Videl, por lo menos hasta que me duerma, ¿sí? ─ susurró la niña, acunándose en el regazo de la detective. Videl sonrió; no podía negarse a eso.
─ Por supuesto ─se metió bajo las cobijas y de manera involuntaria, comenzó a tararear una dulce canción; una canción de cuna, sintiendo al instante como el cuerpo de Pan se relajaba.
─ ¿Sabe algo, señorita Videl? Me encantaría que usted fuera mi mamá─ dijo segundos antes de quedarse dormida.
Esas últimas palabras, habían calado en lo más profundo de la joven detective. Sentía como los ojos le ardían por las inminentes lagrimas que se estaban formando, pero no de tristeza, sino de emoción, al saber, que después de todo, sí pudo haber sido una buena madre… era como si su hija tratase de decírselo desde el más allá, a través de una niña con la que compartía el nombre, respondiendo cada una de las dudas que la han angustiado por años.
─ Me alegra que sientas eso, Pan…
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El doctor Stevens llegó rápidamente a su hogar. Fue recibido por su esposa e hijos, pero a él no le importó; tenia cosas más importantes que atender. Tomó su teléfono y marcó…
─ ¿Hola?
─ Mr. Satan, habla el doctor Stevens.
─ Hola, ¿Cómo ha estado, doctor?
─ Muy bien, gracias…; debo informarle algo que nos incumbe a ambos.
─ ¿Ah sí? ¿Qué es?
─ Acabo de ir a una consulta a la casa de su hija.
─ ¡¿Qué?! ¡¿Mi Videl está enferma?!
─ No, no es ella, es otra persona…una niña.
─ ¿Una niña? ¿Que hace Videl con una niña?
─ No lo sé, señor, pero… esa niña me parece muy familiar; se parece a… usted sabe.
─ ¡Eso es imposible! Nosotros nos encargamos de ese asunto 5 años atrás.
─ No sé, señor, esa niña tiene la misma características y me pareció…
─ ¡Pues le pareció mal! ¡Eso es imposible!
─ Si, señor, discúlpeme…
─ Bueno…no es gran cosa, por lo menos sé que usted es fiel a nuestro trato. Gracias por llamar de todos modos.
Hercule cerró el teléfono, finalizando el dialogo. Stevens miró el teléfono por unos instantes. Ese asunto de hace 5 años era uno de esos momentos que quisiera olvidar para siempre o por lo menos no formar parte de ello. Se sentía tan culpable porque sabía que fue cómplice de un suceso que destruyo varias vidas. Resignado, soltó el teléfono y se reunió con su familia; necesitaba alejarse de los fantasmas del pasado.
Por su parte, Hercule miraba inexpresivo la lluvia caer a través de una ventana; no podía ser cierto. Habían pasado 5 años desde eso y él se encargó de que todo pareciera lo que tenía que parecer; no podía ser posible que el pasado haya encontrado la forma de llegar a su hija. Bebió un sorbo de su trago y camino a través de su habitación; debía averiguar qué estaba pasando; no permitiría que el pasado lo atrapara y mucho menos, por un detalle que él se encargó de desaparecer.
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Hey! Volví…por un ratito. Sorry, por la demora en la actualización, los estudios absorben todo mi tiempo, pero saque un momentito para actualizar una historia y como esta es la que esta mas atrasada decidí que sería esta. Espero que les guste el capitulo. Y si se preguntan por Gohan, no se preocupen, el aparecerá, pero primero, algunos "asuntitos" deben pasar. Bueno, ya saben, por favor, dejen sus reviews, gracias a ellos llegó esta actualización :D.
Bueno sin más que decir,
Bye!
