Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


"This"= Flashback


─ ¿Cómo que vienen por Pan? ¿De qué hablan? ─preguntó Videl seriamente. Una sensación fría recorrió todo su cuerpo al escuchar las palabras de la trabajadora social. ¿Llevarse a Pan? Solo de pensarlo, el pánico la invadía por completo.

─Hablan de que la niña debe volver por donde vino ─ respondió Hercule como si fuera lo más típico del mundo. Videl miró a su padre enojada. Él lo había hecho; él había traído a esas personas a su hogar para alejarla de Pan, para quitarle la única luz de paz y esperanza que había llegado a su vida.

─Escúchenos, señorita Videl, ¿puedo llamarla Videl?

─No ─ dijo la detective de manera fría.

─Muy bien…yo soy Shinjo y ella es mi colega Akane ─explicó mecánicamente ─ Y como le dijimos anteriormente, estamos aquí para llevarnos a la niña y ubicarlas en una de las instituciones del estado para niños huérfanos.

─ ¡No quiero ir con ustedes! ¡No dejes que me lleven, Videl! ─ Lágrimas descendían por los bellos ojos azabaches de la niña. Estaba angustiada. No quería volver a aquel lugar; la iban a maltratar aun mas por haberse escapado ─ Por favor…no dejes que me vuelvan a lastimar…─dijo en un susurro para que Videl fuera la única en escucharla. El corazón de Videl se rompió ante esas palabras…Dios mío, no podía dejar que se la llevaran.

─ ¡No tenemos todo el día! ─exclamó Akane ─ deja de ser una niña mala y obedece; no queremos una niña malcriada y…

─ ¡Cállese! ─dijo Videl de manera no muy agradable ─ No le hable de ese modo. ¿Usted no trabaja con niños? Debería ser menos tosca, ¿no cree? ─la mujer la miró indignada.

─Vamos, Videl, entrégales a la mugrosa esa y…

─ ¡Papá! ─ miró furiosa a su padre. Tenía que pensar en algo para que no se la llevaran ─ ¿Por qué deben llevársela?

─Hace varios meses que se escapó del orfanato, y como su custodia la posee el estado, debe volver ahí por ley ─ explicó Shinjo

─ Es decir que si tuviera su custodia…ella podría quedarse conmigo ─ afirmó la joven detective.

─ Así es.

─Pero no la tienes, así que, la niña se va ─ dijo Hercule, con notoria superioridad en su voz; sentía que había ganado de nuevo.

Videl miró a su padre inexpresiva. Sin decir nada, puso a Pan en el suelo, la cual se asustó pensando que Videl la entregaría a esos señores malos, pero se tranquilizó al ver que la joven detective se arrodillaba frente a ella con una sonrisa amigable.

─Pan… ¿te acuerdas que me dijiste que te gustaría que yo fuera tu mamá? ─ La niña asintió levemente ─ ¿Me permitirías serlo de verdad?

─ ¿De qué hablas, Videl? ─ preguntó Hercule; tenía un muy mal presentimiento.

─ Pan… ¿me harías el honor de ser mi hija? ─ La niña abrió sus tiernos ojos sorprendida.

─ Es decir…tú quieres….

─Quiero adoptarte.

─ ¿¡Qué?! ─ exclamaron Sharpner y Hercule.

─ ¡Tú no puedes hacer eso! ─ exclamó Hercule.

─Sí puede ─respondió Akane ─¿Está seguro de esa decisión?

─Completamente, solo si Pan acepta ─ Pan sonrió abiertamente y comenzó a saltar emocionada.

─ ¡Si, si, si, si, si! ─ La niña se abalanzó a abrazarla ─ ¡Si quiero!

─Muy bien, entonces…permítanos hacer algunas llamadas para verificar que cumple con los requisitos para realizar la adopción ─ los dos trabajadores sociales comenzaron a hablar a través de sus celulares mientras anotaban frenéticamente en sus libretas.

─ ¿Vas a ser mi mamá?

─Algo por el estilo…

─Y… ¿puedo llamarte así? ─ Videl sonrió.

─Claro que puedes…─ la niña sonrió de una manera tal que, Videl se sintió conmovida.

Videl y Pan compartieron un abrazo; este era un nuevo comienzo para ambas. Luego de algunos minutos, los trabajadores sociales regresaron con ellos.

─Señorita Videl, hemos revisado su historial y… califica perfectamente para adoptar a la niña ─dijo Shinjo.

─Así es ─secundó Akane ─ tiene buena posición económica, con ingresos constantes y suficientes para cubrir los gastos suyos como la de las niñas como lo son la ropa, el hogar, la educación…─explicó mecánicamente ─ no hay ningún antecedente de trastornos mentales o penales, al contrario, ha ayudado a la policía desde su adolescencia, además…─ hizo una pausa y miró a Pan ─la niña parece quererla ─ calló por unos instantes ─ mañana podrá firmar los papeles de adopción, ¿Cuál será el punto de la reunión?

─Mañana en mi oficina; les anotaré todo los detalles ─ mientras Videl estaba conversando con los trabajadores sociales, Hercule miraba la escena iracundo. No se despidió de ninguno de los presentes, salió de la casa como si fuera un niño malcriado, sin que nadie se percatara de su partida.

Pan corrió hasta Sharpner y le abrazó una pierna.

─ ¿Escuchaste eso? ¡Videl será mi mamá! ─ dijo con verdadero entusiasmo en su voz Sharpner sonrió enternecido.

─Sí, eso escuché ─ Observó como Videl despedía a esos…indeseables y suspiraba aliviada en cuanto cerró la puerta; una sonrisa de satisfacción plantada en su rostro. Pan, con una velocidad sobrehumana, corrió hacia Videl y se lanzó a sus brazos.

─Pronto serás mi mamá ─ la niña no cabía en su felicidad.

─ Y tu mi hija…y créeme, que me siento genial al respecto ─ y no mentía. Estaba ansiosa por empezar esta nueva etapa que estaba creando con Pan; al fin, tendría algo de paz, algo de amor en su vida…Era increíble como esa niña, en tan solo días, había ganado un lugar tan importante en su corazón ─ Mañana mismo comenzaremos a instalarte en esta casa, empezando por comprarte nuevas ropas; después del trabajo, iremos a comprarlas; iras a trabajar conmigo ─ la niña asintió sonriente ─ Bien, señorita, vaya a tomar un baño en lo que yo preparo la cena ─ la niña obedeció de inmediato.

Videl vio como la pequeña desapareció por las escaleras y giró al sentirse observada.

─Sharpner…

─Creo que tu papa está furioso…

─No me importa; no iba a dejar que lastimara a Pan ─dijo la joven detective ─ Mira…yo se que crees, o por lo menos piensas, que esto es algo apresurado, pero…

─Al contrario, creo que es la mejor decisión que has tomado en tu vida ─ Videl se sorprendió ante sus palabras ─ Pan es una niña increíble y merece tener una familia que le de todo el amor del mundo y tu, eres una madre sin hijo ─dijo tranquilo ─ creo firmemente que Pan te dará esa alegría que hace cuatro años te fue negada ─ Los hermosos ojos azules de Videl comenzaron a humedecerse ante las palabras de su amigo porque sabía que todo lo que había dicho era la pura verdad.

─Gracias.

─No hay de que…ahora, agradécemelo con una cena; estoy hambriento ─ Videl sonrió.

─Sabes arruinar el momento, ¿sabes? ─ Él sonrió orgulloso.

─ Me conoces desde la secundaria; sabes que soy un profesional en ello.

Videl solo soltó una carcajada.


Eran las 6 am y el Campeón Mundial de las Artes Marciales se encontraba viendo la salida del sol. No era normal que estuviera despierto a esa hora, pero en realidad, no durmió nada en toda la noche. Se sentía tan estúpido, tan ingenuo, un perfecto idiota. Su plan para separar a su hija y a esa niñita falló miserablemente. No solo no funcionó, tuvo la reacción contraria a la que quería lograr y eso lo tenía enojado. Golpeó una mesa frente que se encontraba frente él; estaba frustrado. Todo lo acontecido cuatro años atrás, aun lo seguía persiguiendo y estaba harto de esa pequeña pizca de culpa que aparecía de vez en cuando. Debía dejar de pensar en aquello; lo que hizo, lo hizo por el bien de su hija.

Muy buenos días, Mr. Satan

Hola Dr. Stevens; si esta aquí, es porque tiene buenas noticias.

Las tengo, señor ─ Stevens tomó un bolso que llevaba consigo y sacó un pequeño frasco de él ─ Este medicamento, puede dormir a una persona por unas cuantas horas; es como una anestesia ─ explicó ─ con él, podremos llevar a cabo el plan sin que la señorita Videl se entere ─ Hercule sonrió satisfecho.

Muy buen trabajo, doctor ─felicitó ─ Ahora, platíqueme del otro asunto.

Ese también está resuelto ─ informó─ Ya contactamos a un orfanato que no hará muchas preguntas para aceptar a la criatura y conseguí un sitio donde se pueden sacar actas de nacimiento falsificadas, ya todo está cubierto ─Hercule respiró tranquilo, ya todo estaba listo.

¡Doctor! ─ gritó una enfermera ─ la señorita Videl ya está dando a luz ─ Hercule y Stevens se miraron entre sí.

En cuestión de minutos, ambos hombres estaban en la habitación de Videl, trayendo al mundo a un nuevo ser.

Ya casi todo acaba, señorita Videl…ya casi nace─ dijo Stevens. Hercule estaba cerca de ellos para comenzar lo más antes posibles.

En el preciso instante en que un potente llanto inundó la habitación, el plan entró en acción. Stevens tomó una jeringa con el medicamento que le había mostrado a Mr. Satan y lo inyectó en la intravenosa de Videl, quien de inmediato cayó dormida. Las enfermeras limpiaron a la bebé y la dejaron en una pequeña cuna en la habitación continua.

¿Cómo quiere que llenemos en los papeles del orfanato y el acta de nacimiento? ─ preguntó uno de los ayudantes del gran Campeón del Mundo. Hercule recordó el nombre que su hija pensaba ponerle; por lo menos, podía concederle ese deseo.

Se llama Pan; pónganle cualquier apellido; no me interesa ─el ayudante asintió.

Hercule camino hasta la cuna que contenía a su nieta y la miró detenidamente. Tenía un increíble parecido con su hija; eran prácticamente idénticas. La pequeña recién nacida abrió sus ojitos y dejó que su abuelo apreciara unos perfectos orbes negros como la noche. Por un momento, se sintió conmovido ante la vista de su descendencia; era realmente linda, adorable, una verdadera bendición, pero no podía ser débil; no se echaría para atrás. Esa niña solo traería desprestigio a ese buen nombre que tanto trabajo le costó construir y tenía que desaparecer ya.

Mr. Satan; el orfanato llamó; dicen que pueden recibirla ahora mismo.

Muy bien; llévensela ─ miró a su nieta por última vez y ella le devolvió la mirada, grabándole esos ojitos negros que lo perseguirían en sus pesadillas. Una enfermera tomó delicadamente a la bebé y la sacó de la habitación; fue la última vez que vio a su nieta.

Creo que debería ir preparando mi actuación ─ dijo para sí mismo. Salió de esa habitación y fue directo a la alcoba donde su hija dormía ─ ¿Cómo está?

Muy bien; despertará en un par de horas ─explicó Stevens ─ Mr. Satan, ¿Qué pasa si la señorita comienza a hacer preguntas?

Le diremos que hubo una complicación y la bebé murió ─dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

¿Y si no nos cree?

Se lo probaremos; podemos conseguir algún bebé en la morgue, ¿no? ─ Stevens asintió algo perturbado por esa idea ─ Lo peor ya pasó; nos deshicimos de la niña.

Y así fue como Hercule Satan, el Gran Campeón del Mundo, se deshizo de su nieta. No se arrepentía del todo de haberlo hecho, pero a veces la culpa lo perseguía con fuerza, recordándole la basura de ser humano que era. Cuando vio los ojos de esa niña por primera vez, sintió el mismo escalofrío de hace 4 años atrás, cuando vio los ojos de su nieta. El parecido con su hija era impresionante; cualquiera que viera a su Videl y a esa tal Pan podría pensar que eran madre e hija. Estaba empezando a pensar que esa niña…era su nieta y temía que Videl se enterara de lo que había hecho; nunca se lo perdonaría. Tomó una copa de whisky de su despacho y comenzó a beber. El alcohol era el único que calmaba su angustia…


─ ¿Estaba rico el almuerzo? ─ preguntó Videl.

─No tanto como cuando los tuyos, pero estuvo bien ─ respondió Pan.

Ambas chicas se dirigían de nuevo al lugar de trabajo de Videl, luego de salir a almorzar. Videl caminaba con la niña tomada de la mano. Pensaba que le resultaría un poco más difícil actuar con Pan en un escenario de madre e hija, pero no, para nada. Sentía que las cosas fluían de manera natural entre ella y la niña.

─Señorita, Videl ─la llamó uno de sus colegas apenas pisó el edificio ─ Hay dos personas que la esperan en su oficina ─Videl miró a su compañero y le sonrió sinceramente, lo que lo sorprendió a él y a todos los presentes.

─ Muy bien; gracias por avisarme ─ todas las personas presentes la miraron con verdadera expresión de sorpresa.

En lo que tenían conociendo a la joven detective nunca la habían escuchado hablar de manera tan amable y mucho menos, la habían visto sonreír; siempre tenía una expresión fría en su rostro, por lo que, esta faceta de ella los tenia desconcertado. Sabían que esa niña que había conocido días atrás, justamente en esa oficina, era la razón de aquello. Por lo que tenían entendido, la joven detective estaba en el proceso de adoptarla y, honestamente, se alegraban de ello; esa niña cambiaría a Videl por completo.

─De nada…cuando quiera, señorita Videl ─ respondió un poco inseguro ante la situación. Videl volvió a sonreírle y comenzó a caminar con Pan hacia su oficina.

─ Marcus parecía muy impresionado por lo que le respondiste ─dijo la niña llamando la atención de la joven detective.

─ ¿Quién es Marcus?

─El chico con el que acabas de hablar ─ dijo como si fuera lo más normal del mundo.

─ ¿Y cómo te sabes su nombre? ─ dijo realmente confundida.

─ Lo conocí esta mañana cuando fui por algo de agua cuando te dije que tenía sed; los conocí a todos y son muy agradables ─ Videl miró a la niña sorprendida. Había congeniado con sus colegas en un solo día y ella que llevaba tiempo conociéndolos, no se sabía ni los nombres bien; de veras que Pan no paraba de sorprenderla.

Pan y Videl llegaron a la oficina, y en cuanto abrieron la puerta, se encontraron con dos rostros familiares.

─Muy buenas tardes, señorita Videl ─ saludó Shinjo ─ Lo prometido es deuda; aquí están los papeles de la adopción.

─Muy bien─ dijo Videl ─ Pan, toma esta tablet y pon algunas caricaturas en lo que hablo con los señores, ¿bien? ─ la niña asintió enérgicamente. Tomó la tablet, conectó unos audífonos y se puso a mirar caricaturas como había estado haciendo toda la mañana ─ Déjenme ver los papeles, por favor ─ Shinjo se los acercó. Eran unas 5 páginas llenas de letras a cada lado, las cuales, Videl leyó. Era una detective y como tal, sabía que los asuntos legales tenían que tomarse en serio. Lo leyó detenidamente, con todo y lupa, para encontrar cualquier indicio de trampas entre líneas, ganándose unas miradas de incredulidad por parte Shinjo y Akane ─Al parecer todo está en orden ─ Videl tomó un bolígrafo y firmó el documento ─Ahí tienen ─ dijo extendiéndoles de nuevo el papel. Akane lo tomó.

─ Felicidades, señorita Videl. Es oficial, Pan es legalmente su hija. Aquí están los documentos de la niña─ felicitó sin importarle mucho el asunto. Shinjo y Akane guardaron el documento y se despidieron cordialmente antes de abandonar la oficina.

─ ¿Ya se fueron? ─preguntó Pan inocentemente.

─Sí

─ ¿Ya eres mi mamá? ─ Videl sonrió.

─Sí, lo soy ─una gran sonrisa se dibujó en el rostro de la niña. Decir que estaba feliz era poco.

─ ¡Genial! ─Pan dejó todo lo que tenía sobre la mesa y se acercó a Videl abrazándola por la cintura ─Vas a ver: seré la mejor hija del mundo ─dijo decidida la pequeña.

─ No es necesario; ya lo eres, Panny, pero ya que estamos en eso, yo te prometo ser la mejor mamá de todas ─Pan sonrió divertida.

─ No es necesario; ya lo eres ─Videl rio divertida, al ver que Pan le había respondido de la misma forma que ella hace segundos atrás.

─Bien…terminaré los pocos asuntos que me quedan y luego… ¡de compras! ─ exclamó entusiasmada. Nunca pensoo que se emocionaría por ir de compras; eso era muy raro en ella.

─ ¡Sí! ─ exclamó feliz ─ ¿Necesitas ayuda en algo? Puedo ser tu pequeña asistente.

─Si necesito algo, te haré saber, ¿bien? Por ahora, estas libre ─Videl acarició el pelo de su ahora hija y lo besó levemente, a lo cual la niña sonrió encantada por el gesto ─ Puedes ir a jugar ─Pan obedeció. Arrastró una silla hasta colocarla al lado de Videl, se sentó en ella y comenzó a manipular la tablet nuevamente. Las dos chicas se mantuvieron concentradas en sus actividades por un par de horas hasta que la joven detective terminó todas las cosas pendientes del día. Sonrió satisfecha; había terminado más rápido de lo que esperaba. Miró a Pan. Estaba muy ensimismada viendo en el aparato electrónico uno de esos programas infantiles. No podía creer que ese pequeño angelito era su hija. Se sentía inmensamente feliz.

Justo cuando estaba arreglando su espacio de trabajo para poder irse, alguien tocó la puerta.

─ Pase ─ la puerta se abrió y entró el hombre que ayer estaba convocando una reunión del personal: su jefe.

─ Hola, Videl ─ saludó el hombre amablemente.

─Hola, señor Jonkeston, ¿Cómo ha estado?

─ Muy bien, gracias. Oh… ─ dijo notando a Pan ─ ¿Quién es esta adorable criaturita? ─ Pan lo miró de manera tímida.

─ Ella es Pan, mi hija ─ se sintió genial al decir eso ─ Pan, él es mi jefe

─ Mucho gusto ─ dijo con más confianza, regalándole una gran sonrisa que lo contagió de inmediato.

─ El placer es mío…no sabía que tenias una hija Videl.

─ Justamente hoy acabaron los trámites de adopción; Pan es mi hija con todas las de la ley ─ dijo orgullosa.

─ ¡Oh, pero que buena noticia! ─ exclamó ─ Ella es la razón por la que has estado más alegre estos últimos días; eres una primicia en toda la estación de policía ─ Videl se sonrojó ante el comentario ─ Eres una muchacha joven y bella, te vendría muy bien algo más de alegría y creo que esa pequeña te la está brindando; me alegro mucho por eso.

─ Gracias, señor ─ Jonkeston sonrió.

─ No hay de qué…ahora a lo que vine ─ dijo ─ Videl eres la detective más importante de esta estación, y a veces siento que estas bajo mucha presión ─ Videl asintió. Tenia razón, ella era la única disponible en casos de crímenes y la que poseía el factor x para la investigación ─ Es por eso que he decidido que el nuevo detective sea tu compañero ─No sabía por qué, pero las últimas palabras dichas por su jefe le dieron un mal presentimiento. Miró a Pan quien miraba la escena curiosa, esperando el siguiente dialogo de la conversación ─ Creo que como será tu nuevo compañero, lo más pertinente es presentártelo primero ─ caminó hasta la puerta ─ Pasa, joven ─ Pasaron unos segundos hasta que una silueta masculina apareció por la puerta.

Al principio, Videl no prestó mucha atención, pero luego lo miró más detenidamente y palideció. Sus ojos se abrieron en puro shock y, por un momento, contuvo el aliento.

─Mamá, ¿estás bien? ─ preguntó Pan al ver la reacción de Videl, al parecer, fue la única que notó su reacción. La joven detective forzó una sonrisa hacia la niña y asintió levemente para tranquilizarla. Luego volvió a fijar la vista en su jefe y su ahora…compañero.

En verdad, no entendía su suerte. Justo cuando tenía algo de paz en su vida, tenía que pasar esto. ¿Qué fue lo que hizo? ¿ Que era lo que estaba pagando?

─ Videl, este es tu nuevo compañero…Son Gohan.

El chico sonrió nervioso.

─ Hola, Videl…

Sí, era oficial: el universo la odiaba y quería acabar con su cordura y, lamentablemente… lo estaba logrando.


¡Hola chicos! ¡Volví!. Gracias AlexxRomannce, maguirios.37 (sé que faltan unos puntos en tu nickname, pero con ellos solo aparece el 37 o_O), yevi08, Yumi-chan84 y Dyton por sus reviews en el capitulo pasado y Dyton, acertaste, era Gohan xD.

Lamentablemente, no podre actualizar más rápido porque la uni comienza pronto y mi tiempo estará muy limitado, pero no se preocupen, no descuidaré la historia ;), así que, déjenme sus reviews para escribir el capitulo que viene con energías nuevas; la inspiración llega más rápido gracias a sus reviews =)

Gracias también a ustedes que dieron favs y follows y a ustedes también, que aunque no dicen presente, siguen la historia. ¡Gracias!

Bueno, cualquier cosa me pueden mandar un PM y les responderé lo mas rápido que pueda.

Bye!