Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


"This"= Flashback.


Podía sentir la incesante mirada de Gohan sobre ella. La situación era incomoda para ella, pero trataba de disimular lo mejor posible. Cuatro años tratando de no encontrárselo ni en fotografía, ¿y ahora sería su nuevo compañero de trabajo? El destino era muy cruel…

─No has cambiado nada, Videl…bueno, ahora estas más hermosa, ¿no? ─dijo el joven pelinegro, tratando de romper aquella incómoda situación entre ellos.

─ ¿Ustedes dos se conocen? ─ preguntó el jefe de la policía. Gohan asintió feliz.

─Claro que si, estuvimos juntos en la secundaria.

─ ¡Eso es esplendido! Ya que se conocen, no habrá momentos incómodos.

¿En serio? ─ pensó la pelinegra. Qué gran ironía.

─Bueno, chicos, ya he terminado mi labor, pónganse al día porque, a partir de mañana, serán nuestro nuevo equipo estrella ─el jefe de ambos jóvenes se despidió y salió de la oficina, sin saber qué reencuentro había organizado. Videl estaba estática; no sabía qué hacer, que pensar… ¡Por Dios, cuatro años evitándolo, y se aparece así!

─Mamá…─ Videl miró a un lado suyo y vio a la pequeña Pan a su lado ─ ¿Estas bien? ─el rostro de la infante se notaba preocupado y confundido, totalmente ajena al pasado entre ellos dos. Videl le dedicó una sonrisa tranquilizadora.

─Si, estoy bien ─ Pan miró con curiosidad al joven hombre delante de ella; no se veía malo, pero sabía que algo le había hecho a Videl y eso no le agradaba. Gohan sintió la mirada de la niña sobre él.

─Hola soy Gohan, ¿Cómo te llamas? ─preguntó cordialmente. Pan miró a Videl buscando su aprobación; la joven detective asintió.

─Pan…mucho gusto, señor ─ Gohan sonrió amablemente mientras, disimuladamente, analizaba a la niña. Se parecía muchísimo a Videl, casi idénticas, pero lo que más lo impactoo, era su ki: fuerte y conciso, en especial, para una niña de esa edad. ¿Acaso ella le ocultaba algo? No…no podía ser. Él escuchó toda la conversación entre Videl y su superior y escuchó perfectamente que la niña, Pan, era adoptada, así que, no era posible, ¿o sí? Se regañó mentalmente; seguramente estaba imaginado cosas, pero es que…había esperado tanto para reencontrarse con ella...

─Pan…espérame afuera, ¿bien?

─Bien…adiós señor, Gohan ─ se despidió cordialmente la infante. Gohan le sonrió. Y así…quedaron ellos dos.

Videl trataba por todos los medios de no mirarlo. Los recuerdos estaban volviendo y sabia que si lo miraba, se desmoronaría y eso…no podía permitirlo, por lo menos, no delante de él.

─Videl…

─No…─susurró mirando al suelo─ No lo hagas…

─He pasado estos últimos cuatro años, buscándote, pero habías suprimido tu ki…

─Gohan…basta…─estaba al borde de un colapso.

─ ¿Por qué te fuiste, Videl? Yo…

─ ¡Calla! ─ Gohan se sobresaltó. Miró a la chica sorprendido; su mirada llena de rencor hacia él ─¡No tienes ningún derecho de reclamar nada!

─Videl…

─ ¡No! ─ la joven justiciera estaba al borde de un ataque de ansiedad, pero se controlaba lo mejor que podía para no derramar ni siquiera una lagrima ─ Escúchame bien, Gohan: Tu y yo solo tenemos una relación laboral, nada más ni nada menos…

─No, Videl…ahí algo mas y lo sabes…

─Hace tiempo que ese "algo" ya no existe… ─Videl tomó de manera rápida sus pertenencias y caminó hacia la salida, evitando el contacto con Gohan en todo momento. Cuando estuvo fuera de su oficina, trató de tranquilizarse…ese encuentro había destruido sus nervios.

─Mamá…─Videl fijó su vista en la pequeña niña frente a ella. Se veía algo preocupada, por lo que, forzó una sonrisa.

─ ¿Ya estas lista para ir de compras? ─el rostro de la niña se iluminó al instante. Videl tomó la mano de Pan y comenzó a caminar hacia la salida; tal vez este pequeño paseo serviría para distraerla un poco…o por lo menos eso esperaba.


Conducía por las calles de Ciudad Satan, frustrado. ¡No sabía qué hacer! Después de cuatro años de búsqueda, por fin la había encontrado. Sabía que el reencuentro no sería muy agradable, pero no pensó que sería tan catastrófico. El semáforo cambio a rojo y se detuvo, sumiéndose en sus pensamientos. El no podía perderla; no otra vez, la había encontrado nuevamente y haría hasta lo imposible para que lo escuchara, para tratar de revivir ese amor que una vez se demostraron.

Mamá, por favor, no me pidas eso ─ suplicó como último recurso.

Debes pensar en tu futuro, hijo, esto es lo mejor…

¿Yo no tengo derecho a decidir? ─la matriarca de los Son miró a su primogénito con una seriedad más que intimidante.

Al parecer no porque piensas desperdiciar una oportunidad como esta por un capricho adolescente.

Pero mamá…

No hay peros que valgan aquí, jovencito…ya está decidido…

Un incesante sonido lo sacó de sus cavilaciones. El semáforo ya estaba en verde y los demás conductores querían que avanzara. Aun algo desorientado, condujo su auto unas cuantas calles más hasta que decidió estacionarse; los recuerdos seguían llegando y si seguía conduciendo, era muy probable que tuviera un accidente.

Hola, Gohan ─saludó alegremente la pelinegra. Gohan sonrió de manera boba.

Buen día, Videl─ respondió feliz, pero luego recordó que era lo que tenía que hacer.

¿Estás bien? ─preguntó la pelinegra al notar el cambio en su actitud.

Estoy bien, no te preocupes… Has visto a Erasa? ─la pregunta pareció sorprenderla.

Umm…está en la cafetería…

Gracias…

Golpeó el volante enfurecido. Si no hubiera sido un cobarde, todo estaría bien, nada hubiera cambiado y estaría con la mujer que amaba.

Ese día, Erasa y Gohan se convirtieron en pareja. La rubia no cabía en su emoción, pero Gohan…era otra historia. Trataba de convencerse que con el tiempo terminaría amándola, pero cuando veía a cierta joven justiciera, quien últimamente se estaba alejando de su persona, todo se venía abajo. Videl era la que en verdad lo entendía; la chica para él.

Caminaba tomado de la mano de Erasa por los pasillos de la secundaria, totalmente distraído, como siempre cuando estaba con ella.

Mira Gohan, es Videl─ antes del que el pelinegro pudiera reaccionar, ya estaba siendo arrastrado.

── ¡Videl! ─ gritó Erasa.

Hola Iresa…Gohan ─ respondió de una manera no muy genuina, por lo menos no para Gohan.

Hola, Videl ─ respondió tímidamente el pelinegro tímidamente. Cada vez se le hacía mas difícil hablar con ella dada la situación.

Videl, hoy haré una fiesta en mi casa; será alocada, divertida y te quiero ver allá ─ Gohan vio como la joven justiciera suspiraba; sabía que no era una chica fiestera, así que la idea, seguramente no le agradaba.

Iresa… ¿es necesario? ─ La rubia se cruzó de brazos.

Sí, vamos Videl, será divertido─ Gohan miró a la chica algo triste; como le encantaría ser el que la llevara.

Está bien…ahí estaré.

Se quitó aquellas gafas que hace tan solo un año atrás había comenzado a usar y miró al frente, hacia el infinito, profundo en aquellos recuerdos que lo embriagaban.

¡Gohan! ─ escuchó como lo llamaban sobre la estridente música. En cuestión de segundos, había llegado al origen de la voz─ Acompaña a Videl hasta su casa ─ Todas las alarmas sonaron en la cabeza del joven.

No es necesario, yo…─ trató de decir la joven justiciera, pero Iresa la interrumpió.

Sin peros; si no vas con Gohan, te quedas en la fiesta hasta el final ─ Videl no tuvo más opción.

¿Quieres ir en auto o prefieres volar? ─ preguntó Gohan cuando estuvieron fuera de la fiesta.

Volar ─ respondió simplemente. Emprendió vuelo junto a ella y antes de darse cuenta, ya estaban en el balcón de la chica ─ Gracias por traerme, ya te puedes marchar ─ ¡Ahí estaba de nuevo esa actitud hacia él! No entendía, pero pronto ella se lo explicaría. La sujetó del brazo evitando que ingresara a su habitación.

Videl, ¿Qué te pasa conmigo? Has estado…distante ─ la chica no dijo nada. Se soltó de su agarre e intentó nuevamente ingresar a su habitación en vano.

¡Gohan, suéltame! ─ dijo ella cuando él volvió a sujetarla de su brazo, pero él no la dejaría ir sin una explicación ─ ¡Te evito porque eres un estúpido que se deja llevar por las apariencias! ¡La elegiste a ella y no a mí! ¡Yo que viví tantas aventuras contigo! Conozco a tu familia, he estado en tus últimas batallas… ¡sé todo sobre ti! Y aun así, la elegiste a ella ─ terminó de gritar.

Gohan se quedó estático por unos instantes, sorprendidos por las palabras de la chica. El joven semi-saijajin no podía creer lo que escuchaba: ¡ella correspondía sus sentimientos! Sin dudarlo por un momento, tomó la cintura de la joven y cuando ella levantó la mirada para ver que estaba haciendo, fue recibida por unos cálidos labios que se presionaron contra los suyos. Su conciencia le decía que estaba mal. Él tenía novia, y aunque no amara a la joven rubia, no podía hacerle eso, pero al mismo tiempo, si estaba mal… ¿Por qué se sentía tan condenadamente bien? Recorrió con sus manos el cuerpo frente suyo; un gemido escapó de ella y él, definitivamente, se olvidó de todo. Elevó a Videl, apegándola a su cuerpo, hasta que la depositó en su cama. Comenzó a besarla, a acariciarla…quería amarla con todo su ser. Las ropas fueron desapareciendo, la pasión aumentaba y el presente se esfumaba; Gohan no pensaba en otra cosa que no fuera ese momento. Y cuando pensó que nada podía ser mejor, tocoo el cielo junto a ella.

Gohan suspiró. Aunque era uno de los recuerdos más preciados para él, en esos momentos no le eran de mucha ayuda. Encendió nuevamente su vehículo y emprendió marcha. Ya la había encontrado y no cometería el mismo error dos veces.


─ ¿Te ha gustado todo lo que compramos? ─preguntó Videl mirando por el espejo retrovisor como la pequeña niña revisaba alegremente la montaña de bolsas ahí.

─ ¡Sí! Nunca había tenido ropas tan bonitas, gracias ─Videl sonrió satisfecha ─ ¿Mamá? ─preguntó la pequeña cambiando su alegría por curiosidad.

─ ¿Qué pasa, Pan?

─El señor Gohan… ¿te hizo algo malo? ─ Videl frenó abruptamente. Menos mal que ya estaba cerca de su casa y la avenida estaba despejada o habría tenido un accidente.

─ ¿Por qué lo dices? ─preguntó tratando de sonar lo más normal posible. ¿Era tan obvia que una niña de 4 años lo notaba?

─Es que…te pusiste muy triste cuando lo viste─ Videl suspiró. Por más madura que fuera Pan, no podía decirle toda la historia entre ella y Gohan.

─Es…algo complicado, Pan…pero no te preocupes, ¿bien? ─la niña asintió no muy convencida. Videl comenzó a manejar nuevamente ─ Ahora, vamos a concentrarnos en tener todo lo necesario para que termines de instalarte ─dijo para cambiar el tema de conversación ─ Ya ordenamos la cama, tenemos tu ropa… ¿Qué te parece si en el fin de semana decoramos tu habitación?

─ ¿Con lo que yo quiera?

─Sí─ la niña aplaudió ─ y también…buscaremos escuelas para inscribirte.

─ ¿En serio iré a la escuela? ¡Siempre he querido ir!

─ ¿De verdad?

─ ¡Sí! En el orfanato siempre nos enseñaban dibujitos y cosas así. Nunca nos enseñaron nada que tuviera que ver con letras ─dijo desanimada ─ pero escuché que en la escuela, las maestras te enseñan mucho y además, consigues muuuchos amigos─ terminó de explicar feliz. Videl sonrió.

─Me alegra escuchar eso. Mañana mismo comenzaré el proceso para inscribirte en la escuela.

─ ¡Sí!

En cuestión de minutos, llegaron a su hogar. Videl ayudó a Pan a bajar las innumerables bolsas de ropa que habían traído. La niña subió las bolsas a la habitación mientras Videl comenzaba a preparar la cena. Los pensamientos de la joven pelinegra la agobiaron por completo. ¿Cómo iba a aguantar la presencia de Gohan en su vida nuevamente? Había tardado cuatro años en controlar un poco sus emociones; no se creía capaz de enfrentarlo a diario. Además…estaba el tema de su hija. ¿Acaso debería decirle la verdad? ¿Contarle toda la verdad sobre la hija de ambos? Sus hermosos ojos azules comenzaron a aguarse; el solo hecho de recordar a su difunta hija le hacía mal. No podía decirle…no tendría el valor para hacerlo.

─ ¡Auch! ─exclamó. Por estar de distraída, se había cortado con el cuchillo.

─ ¡¿Que pasó?! ¡¿Mami, estás bien?! ─escuchó como Pan gritaba desde el segundo piso y antes de que pudiera responder, escuchó unos apresurados pasos por las escaleras. El pequeño rostro estaba plagado de preocupación.

─Tranquila, Panny…solo es una cortadita.

─ ¡¿Te has lastimado?! ─ se escandalizó la niña. Videl rió ante la sobrerreacción; era una pequeña cortadita en un dedo, no había necesidad de preocuparse ─ ¡No te preocupes, yo te curaré! ─la hiperactiva infante subió las escaleras a gran velocidad. Videl podía escuchar como buscaba algo en el segundo piso, luego escuchó unos familiares pasos apresurados y finalmente, vio a la pequeña Pan con el botiquín de primeros auxilios en mano ─¡Siéntate! ─ordenó. Videl le obedeció y se sentó frente a ella. Pan sacó un poco de algodón, lo remojó en alcohol y lo pasó por toda la herida. Luego de haberla limpiado, desechó el algodón ensangrentado y colocó una bandita sobre la herida. Videl solo miraba enternecida ─Solo falta esto ─ La niña tomo el dedo lastimado y le dio un pequeño beso ─ Ya no te duele, ¿verdad?

─No…tengo una gran enfermera ─dijo despeinando su cabello ─ ¿Qué te parece si terminamos la cena juntas? Así cuidas de que no me vuelva a lastimar.

─ ¡Claro! ¿Qué quieres que haga, mamá?

─Lava estos vegetales, por favor.

─ ¡Enseguida!

Ambas chicas prepararon la cena. Comieron, vieron algo de Tv, para luego alistarse para ir a la cama. Videl acostó a Pan quien de inmediato quedó dormida, totalmente exhausta. Bajó a la sala y encendió su computador, con la esperanza de que cierta persona estuviera online.

Videl Satan

¡Sharpner!

Luego de unos minutos, el susodicho respondió.

Sharpner P.

¿Qué pasa, Videl?

Videl Satan

¿Dónde estás?

Sharpner P.

En la ciudad del Oeste. Tuve que salir de la ciudad por un día; un tema familiar =/

Videl Satan

Volvió…

Sharpner P.

¿Quién?

Videl Satan

Gohan…

Sharpner P.

._. ¿Cuál Gohan?

Videl Satan

El Gohan. ¿A cuántos Gohan conoces? -_-

Sharpner P.

¿Pero cómo? ¿Qué hace allá?

Videl Satan

Es mi nuevo compañero….

Sharpner P.

._.

Videl Satan

Sharpner, no sé qué hacer. No sé si pueda soportarlo.

Sharpner P.

Videl, tranquilízate. No dejes que el pasado te domine nuevamente, ¿bien? Volveré mañana en la noche y hablaremos de esto. Mientras tanto, sé fuerte.

Videl Satan

Lo intentaré.

Videl se despidió de Sharpner y apagó su computador. Suspiró algo frustrada. Sabía que lo mejor que podía hacer era seguir el consejo de Sharpner, pero… ¡Dios! Lo veía tan difícil…Desganada, subió las escaleras para tratar de dormir un poco.


Eran las 7:50 a.m cuando Pan y Videl entraron a la oficina. Aún era temprano, por lo que, la oficina se encontraba algo vacía. Videl tuvo que llevar a Pan nuevamente al trabajo porque su "niñero" no estaba disponible y no era lo bastante loca como para dejar a una pequeña de cuatro años, sola, en una casa a las afueras de la ciudad.

─ ¿Tienes mucho trabajo el día de hoy?

─No sabría decirte con seguridad… ¿por qué?

─Tal vez podría ayudarte.

─Gracias…si necesito ayuda te aviso, ¿bien?

─Ok… ¿puedo ir a dar un paseo por la estación? ─preguntó inocentemente.

─Claro…pero no te metas en problemas.

─ ¡Hecho!

La niña salió de la oficina. En realidad, no daría ninguna vuelta; estaba esperando a alguien, quien para su sorpresa, apareció segundos después de ella haber salido.

─Buen día, Pan.

─Buenos días, señor Gohan ─respondió de manera educada ─ ¿Puedo hablar con usted? ─Gohan la miró extrañado.

─Seguro…

─Primero…usted es muy alto, así que, me subiré en este escritorio para quedar a su altura ─la niña trepó rápidamente y se paró sobre el escritorio, quedando cara a cara con Gohan─ Y segundo…sé que entre usted y mi mamá pasó algo. Ella no me quiere decir y sé que usted tampoco me dirá, pero ese no es el punto. El punto aquí es que yo quiero mucho a mi mamá Videl y no quiero que sufra y si usted viene con esas intenciones, es mejor que se retire, ¿entendió? ─Gohan parpadeó un par de veces. No podía creer que una niña lo estuviera amenazando.

─Pan, yo no tengo intención de lastimarla.

─ ¿Lo promete? Mire que el que rompe una promesa como está, no tiene perdón.

─Lo prometo…─Pan lo miró por unos segundos de manera seria, para luego asentir levemente.

─Que bueno…ahora… ¿podría ayudarme a bajar de aquí? ─Gohan sonrió. La cargó y luego, la depositó en el suelo ─¡Gracias! ─agradeció para luego entrar a la oficina de su nueva "compañera".

Gohan seguía algo sorprendido. No llevaba ni un día y ya lo había amenzado…¡una niña! Esperaba que las cosas mejoraran y que pudiera, por lo menos, explicarle todo a Videl…claro…si ella se lo permitía…


Chicos, hola. ¡Volví! ¿saben por qué? Porque hoy, 7 de julio, ¡Es mi cumpleaños! Y ACTUALIZARÉ TODAS MIS HISTORIAS, como un regalo tanto para mí como para ustedes. Me costó, pero lo logré :D

Gracias a: Dyton, Alexx Rommance, MiniwaYuno, yevi08, Angela Mort, Theappleguy, Yuliheth Luan, shizuma1997, y Yumi-chan84 por sus bellos reviews; significan un mundo para mí.

Espero que les haya gustado el capitulo y, ya saben, déjenme un review, please; el perfecto regalo de cumpleaños :D

No saben lo divertido que fue escribir a Pan en este capítulo; es como una mini Videl XD

Nos vemos en la próxima,

Bye!