Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


─Panny...busca algo de ropa; enseguida subo para prepararte el baño, ¿está bien? ─la niña asintió y subió las escaleras. Ya con Pan ocupada, podría hablar con más soltura, no le importaba el hecho de que, literalmente, estaban entrando a su hogar. Videl miró a Sharpner con una verdadera mirada de angustia.

─Videl…

─Tengo miedo, Sharpner…─dijo de la manera más sincera posible, sorprendiendo al rubio en el proceso ─Yo no puedo pasar por esto de nuevo…no puedo…─ un par de lagrimas descendieron traicioneramente por sus mejillas ─ Estos cuatro años han sido un infierno…no puedo volver a vivirlos…no ─Sharpner abrazó a su mejor amiga; odiaba verla así. Él se reencontró con ella poco tiempo después de que su hija muriera. Se veía sombría, decaída…en un completo abismo; incluso, supo que Videl se dañaba a sí misma, con la intención de aliviar su sufrimiento. No había sido fácil, pero de alguna forma, él logró ayudarla.

─No volverás al pasado…Que él haya aparecido no significa nada; él no podrá…

─ Pero…

─Pero nada…yo estoy contigo; la historia no se va repetir…─ Videl trató de encontrar consuelo en sus palabras, pero le era difícil. Cada vez que pensaba en Gohan, los recuerdos volvían a su mente.

─ ¿Mami…?─ ambos se separaron rápidamente; Videl limpió sus lagrimas rápidamente. Pan caminó hacia ellos. La carita de la infante denotaba confusión, preocupación, sobre todo, tristeza ─ ¿Qué te pasa, mami? ¿Acaso hice algo malo? ¡Te pido perdón si lo hice, pero no llores! ─Videl no pudo evitar que una sonrisa de felicidad se formara en su rostro. Se agachó un poco y cargo a la niña entre sus brazos.

─No has hecho nada malo, pequeña ─Pan rodeó el cuello de Videl con sus brazos y la miró confundida.

─Entonces… ¿Por qué lloras? ─ Sharpner miraba la escena atento, por si tendría que intervenir en cualquier momento.

─No es nada importante; son cosas del pasado.

─Y yo… ¿puedo ayudarte en algo para que ya no estés triste? ─Videl sonrió.

─Que estés conmigo es más que suficiente… ─besó delicadamente la frente de la niña─ Vamos a prepararte un baño… ─ Sharpner observó la escena feliz. El destino sabia que Pan era la que sacaría a Videl de aquel sufrimiento que cargaba desde hace 4 años.

─Mientras ustedes hacen eso, yo iré por la cena: ¿comida china o pizza? ─madre e hija se miraron entre sí de manera cómplice.

─ ¡Pizza! ─ gritaron las dos. Sharpner sonrió.

─Pizza será…volveré pronto ─ el rubio tomó sus llaves y salió de la casa. Videl llevó a Pan, aun en sus brazos, al cuarto de baño y comenzó a preparar todo lo necesario para el baño de la niña.

─ ¿Trajiste la pijama? ─la niña asintió señalando la prenda sobre uno de los canastos de ropa. Pan comenzó a desvestirse para entrar al baño. Cuando le dio la espalda para entrar al baño, Videl frunció el ceño al notar algo que, honestamente, no había visto antes ─Pan… ¿Qué es eso? ─ en la espalda baja de la niña, había una cicatriz de forma circular; parecía como si le hubieran arrancado algo de ahí. La pequeña palmeó su espalda en busca de lo que su mami le decía.

─Las señoras del orfanato me dijeron que era una marca de nacimiento; la enfermera que me llevó dijo que era por una defor- no sé como se dice.

─ ¿Deformación?

─ ¡Eso mismo! ─ exclamó la niña ─ me la quitaron poco después de nacer; nunca me dijeron que era.

─ ¿Te duele? ─ preguntó preocupada.

─No…, pero es muy sensible a veces…

─ ¿Quieres que un doctor te revise? ─la niña negó.

─Me han llevado a varios y todos dicen que no pasa nada ─Pan notó lo poco convencida que estaba su madre ─ No te preocupes mami; todo está bien ─ dijo para luego sumergirse en la tina llena de agua.

Videl observaba a la niña en la bañera. Estaba muy entretenida jugando con algunos de sus juguetes que no notaba la curiosidad y preocupación que embargaban a la joven detective. ¿Qué habrá sido eso que le extirparon? ¿Había sido peligroso? ¿Y si volvía? A primera hora de la mañana, revisaría con más detenimiento el expediente que le habían dado los trabajadores sociales; tal vez ahí encontraría más información sobre eso y así, sabría si tendría repercusiones para Pan de alguna manera.


Subía las escaleras hacia su apartamento, con verdadero desanimo. El día había sido una montaña rusa; cosas buenas y otras no tanto, pero así era la vida y debía resignarse.

Nunca en su vida se había sentido tan completo en su vida. No le importaba que eran las 6 am y no había dormido en su casa o que su madre lo mataría; no le importaba nada. Él había estado con Videl de la forma más intima posible. Eso se lo confirmó, amaba a esa chica, no podía seguir con Erasa…simplemente no.

¿Estas son horas de llegar? ─ escuchó Gohan la voz de su madre al abrir la puerta─ ¿No me piensas contestar?

Mamá, ahora no…

¡Ahora sí! ─gritó iracunda ─ ¡No pasas la noche en casa y llegas de lo mas campante sin darme una explicación! ¡Quiero saber dónde estabas y quiero saberlo ahora!

Estuve con Videl ─ la mirada de Milk denotó sorpresa.

¡¿Engañaste a Ireza?! ¡¿Por qué?!

¡Maldita sea, mamá! ¡No la amo! ¡¿Por qué no puedes entenderlo?! ─una bofetada resonó por toda la sala. No importaba si Gohan era un semi-saijajin y que tal vez, resultara con la mano fracturada, ese tipo de comportamientos no era apto.

¡No me levantes la voz! ¡No importa qué, soy tu madre y harás lo que yo digo! ─ dijo ─ ¡No volverás a hacer una cosa así! ¡Videl está fuera de tu vida a partir de ahora!, ¿entendido? ─dijo de manera autoritaria ─Dije… ¡¿entendido?!

Sí, señora…

Abrió la puerta de su hogar y tiró la chaqueta al piso; no tenia deseos de ser organizado, por lo menos, no hoy. Estaba exhausto y, por alguna razón, los recuerdos estaban regresando a su mente.

Un año había pasado desde que compartió aquel encuentro con Videl. Estaba a ley de un par de semanas para convertirse en un hombre casado. La joven justiciera había desaparecido poco después de que Ireza y él anunciaran su compromiso. ¡Maldecía el día en que le enseñó a ocultar su ki! Ahora no podía rastrearla. No podía saber por qué se fue y, sobre todo, si alguna vez volvería a verla.

Hijo…no lo hagas ─Gohan giró para encarar a su padre.

¿Qué no haga qué?

Casarte con esa chica…─el joven semi-saijajin abrió los ojos sorprendido.

Pero mamá…

¡Olvídate de tu demente madre! ─escuchó como decía una segunda voz.

Señor Piccolo…

Tu madre no tiene el derecho de controlar tu vida así…

Piccolo tiene razón…sabemos que amas a otra, a Videl y no es justo que debas renunciar a ella por un capricho de tu madre…

Gohan se sintió aliviado de escuchar eso. Si solo su madre pudiera entender eso…Ese mismo día, terminó con Ireza…

Gohan fue al refrigerador y tomó una cerveza. No era común que bebiera, pero la ocasión lo ameritaba. Recordó como su madre había estallado en furia y echado de la casa cuando supo que había roto el compromiso. Vivió sus años de Universidad en el Templo Sagrado hasta que logró ahorrar lo suficiente para comprar ese pequeño apartamento que ocupaba. Hasta el día de hoy…no había vuelto a hablar con su madre. Dio otro sorbo a su cerveza; la nostalgia era algo cotidiano en su vida. Pero se sentía feliz, de por lo menos, haberla encontrado. No sabía cuál era la relación entre Videl y Sharpner, pero era solo cuestión de tiempo para que la averiguara. Había tardado años para encontrarla y no dejaría escapar la oportunidad.


Los hospitales eran tenebrosos, pero lo eran aun más, a tempranas horas de la mañana. Eran las 6:45 a.m. y Videl se encontraba deambulando por los pasillos del desierto recinto clínico, tratando de localizar la habitación de su primogenitor. El horario de visitas empezaba a las 9, pero con ella hicieron una excepción por obvias razones. Cuando por fin encontró la habitación, entró lo mas silenciosa posible.

─ ¿Papá? ─ el Campeón del Mundo giró la cabeza hacia el llamado y sonrió al ver de quien se trataba.

─ ¡Pastelito!

─Hola, papá… ¿Cómo te sientes?

─Tengo una jaqueca terrible, pero eso me pasa por pasarme de copas, ¿no crees? ─dijo en broma, pero Videl no rió.

─Papá… ¿Qué es lo que te atormenta tanto? ─Hercule se congeló ante la pregunta. ¿Acaso había revelado algo?

─ ¿Por qué lo preguntas? ─dijo tratando de aparentar normalidad.

─Porque ayer, cuando estabas intoxicado, mencionaste un tal angelito, que había sido tu culpa y que la consciencia no te dejaba tranquilo ─explicó─ Entonces… ¿Qué hiciste?

─Nada, hija…eran incoherencias de borrachera…

─No te creo papá ─respondió ella ─ Ya saben lo que dicen: los borrachos siempre dicen la verdad…─Mr. Satan se sintió nervioso de inmediato. Su hija era una detective; claro que podía notar cuando le mentían, pero él no diría nada.

─ Te aseguro que nada de lo que dije era verdadero: eran alucinaciones de un borracho, Videl; no le tomes importancia…─la joven detective no quedó muy convencida, pero dejó el tema…por los momentos.

Pasaron un buen rato en una amena charla, hasta que Videl decidió que era tiempo de marcharse.

Mr. Satan quedó pensativo. Tenía que ser más cuidadoso. Videl sospechaba algo y eso no era nada bueno. Por nada del mundo su hija podía enterarse de lo que había hecho; él se llevaría ese secreto a la tumba.


Gohan no había dormido nada en toda la noche. Entre los recuerdos y la nostalgia lo mantuvieron despierto, razón por la cual, eran las 7:30 a.m y él ya estaba revisando algunos casos, desde hace mas de una hora. No podía quejarse; había adelantado muchos reportes y con poco esfuerzo, terminaría pronto.

El sonido de una puerta cerrándose, lo distrajo. Estaba seguro que se trataba de Videl. Casi de manera automática, se levantó de su silla y camino hasta la puerta. No sabía por qué, pero necesitaba verla, después de todo lo que había reflexionado la noche anterior, debía hablar con ella…Tocó la puerta de la oficina y escuchó un leve "pase" del otro lado.

─Hola, Videl…

─Gohan…─el chico se acercó a ella cauteloso como tratando de no asustarla.

─Necesito hablar contigo…

─Gohan, por favor…─dijo mientras se levantaba de su asiento. Gohan reaccionó rápidamente y en un movimiento, la aprisionó entre la pared y su cuerpo ─ ¿Qué…?

─Te amo…─Videl contuvo el aliento ─Hace tanto tiempo que quería decírtelo…─sus rostros estaban a poca distancia; Videl se sentía desfallecer…

─Tu…estas casado…

─No me casé…no podía casarme amándote como lo hago…

─Pero…

─Sé que hay muchas cosas por explicar; por favor, Videl…escúchame─ ¡No sabía qué hacer! La cercanía con su cuerpo era intoxicante para ella no sabía que decir o que pensar y cuando menos lo esperaba…sintió sus labios sobre los de ella. Gohan la estaba besando…


Hi guys! Aquí con un nuevo capítulo. Malas noticias: la semana próxima comienzan mis clases, así que, estaree mas ausente, pero bueno.

Gracias por sus favs y follows y a: Dyton, maguirios37, shizuma1997, MiniwaYuno, Yumi-chan84, yevi08, SonChumin y KokoroH por sus reviews.

Esta algo corto el cap, pero aun así, espero que les haya gustado.

Ya saben, por favor, dejen reviews, para que cuando vuelva, mi inspiración este por las nubes Xd

Cuídense,

Bye