Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.
En verdad, no podía entender su suerte…Tanto tiempo sin verla y cuando justamente quería olvidar todo y empezar su vida de nueva cuenta, el pasado se empeñaba en volver con más fuerza. ¿Cómo era posible que de todos los lugares de la ciudad, se encontraran? Sinceramente, no entendía.
─¡Cuánto tiempo sin verte, Videl! Casi cuatro años, chica. ─la pelinegra no pudo hacer más que forzar una sonrisa. No le gustaba hacerlo, pero no se sentía muy feliz de verla.
─Hola, Erasa, ¡que sorpresa! ─dijo ─¿Qué te trae por aquí?
─Vengo de manera regular a esta zona y nunca te había visto por aquí.
─No lo frecuento con regularidad. ─respondió.
─¿Y por qué lo hiciste hoy?
─Solo quería dar un paseo con…─y ahí cayó en cuenta de que aun andaba con Pan. La pequeña niña se encontraba aun tomada de su mano mirando a la joven rubia con curiosidad. No entendía como se había olvidado de ella.
─Oh…¿Quién es esta pequeña nena? ─preguntó la rubia al ver a Pan, firmemente aferrada a su amiga. Al parecer, no se había percatado de la presencia de la niña hasta ese momento.
─Ella es mi hija. ─Erasa abrió los ojos en sorpresa.
─¿Hija? ─ ahora todo tenía sentido…Por eso había desaparecido de repente años atrás, pero…¿Quién era el padre? La rubia observó a la pequeña por algunos segundos, la niña se parecía demasiado a su amiga; seguramente los ojos eran de su padre.
─Sí, ella es Pan.
─Mucho gusto, señorita.
─¡Aw, pero que ternurita! ─exclamó la rubia. ─Mi nombre es Erasa, mucho gusto Pan. ─la niña le sonrió con un poco mas de confianza.
─Me encantaría quedarme a charlar, pero debo llevar a Pan a casa; ya es tarde.
─Es una pena; no hemos podido ponernos al día. ─se lamentó. Tomó su bolso y sacó una pequeña tarjetita ─ Uno de estos días podíamos tomarnos un café y ponernos al día…─Videl le sonrió de manera forzada. ─ Fue un placer volverte a ver, Videl.
─Lo mismo digo… ─la joven rubia le sonrió una vez más a su amiga.
─Adiós, Pan.
─Adiós ─Madre e hija observaron a la rubia alejarse del lugar. Pan, siendo Pan notó como la mirada de Videl se entristecía, aunque no entendía por qué. Se supone que esa chica era amiga de su mami; no debería estar triste de verla. ─¿Mami? ─la hija de Mr. Satan parpadeó un par de veces saliendo de sus pensamientos, para luego mirar a su hija. ─¿Estas bien? ─Videl le sonrió.
─Sí, mi vida. ─ respondió mientras la tomaba en brazos. ─¿Qué tal si vamos a casa? ─la niña asintió, aun confundida por lo que acababa de presenciar.
Entró a su apartamento en una especie de trance. Nunca pensó que se encontraría con Videl después de tanto tiempo. Esperaba en Dios que la llamara; habían tantas cosas por aclarar…
Fue a la cocina y tomó un vaso de agua. Aun recordaba lo último que supo de ella y como le afectó entender varias cosas que nunca llegó a considerar.
No podía entender como Gohan le había hecho eso con tan poco tiempo de anticipación. ¿Qué había hecho ella para que la humillara de tal forma? Se sentía tan avergonzada, furiosa, triste…tantas cosas que no la dejaban en paz. Llevaba días llorando amargamente. Necesitaba desahogarse con alguien que la entendiera, alguien como…Videl.
Chilló frustrada.
Su mejor amiga había desaparecido y no tenía idea de a donde se fue. La necesitaba y mucho…
─¿Hija? ─escuchó como su madre llamaba del otro lado de la puerta ─ Tienes visitas…
─¡No quiero ver a nadie!
─¿Ni siquiera a mi? ─ escuchó como una voz muy familiar decía.
─Sharpner…─él le sonrió.
─Hola, camarada. ─ambos chicos se miraron por unos segundos.
─Los dejaré solos… ─dijo la madre de Erasa mientras cerraba la puerta tras sí. La joven rubia se incorporó de la cama, limpió sus lagrimas y se acercó a él.
─¿Qué haces aquí? ¿Viniste a burlarte? ─el rubio fruncioo el ceño.
─Claro que no, ¿por qué haría eso? ─ ella lo miroo no muy convencida. ─Escucha…no me alegro de lo que pasó entre tú y Gohan, pero…ya lo veía venir.
─¿A qué te refieres? ─preguntó ella sintiéndose ofendida.
─Erasa…no quiero decirte esto de manera tan directa, pero creo que es necesario: Gohan nunca te amó…─ella abrió los ojos indignada.
─¡Él si me amaba! ─él sonrió tristemente.
─No, Erasa…él amaba y sigue amando a Videl…─ella lo miroo furiosa.
─¡Mientes!
─¡No! ─exclamó él de vuelta. ─ ¡¿Por qué no te das cuenta de una vez?! ¡Videl y Gohan se aman! ¡Tu eras el obstáculo entre ellos! ¡Videl fue buena amiga y se tragó sus sentimientos para que fueras feliz! ─exclamó colérico. ¿Cómo era posible que no lo notara? Todo el mundo notaba la atracción que existía entre ellos dos, por lo que, fue una gran sorpresa cuando supieron del compromiso entre Erasa y Gohan ─¡Felicidades, lograste separarlos! ─ Erasa lo abofeteó. ¿Cómo se atrevía a decirle semejante atrocidades? Sharpner se tocó la mejilla herida. Sabía que la verdad dolería, pero no que reaccionara de esa forma.
─¿Por qué me dices estas cosas? ¿Acaso Gohan te envió a humillarme aun mas?
─No, no he hablado con él y no pienso hacerlo. ¿Por qué hablaría con alguien a que ha lastimado a mis dos mejores amigas? ─respondió.
─No quiero verte nunca más en mi vida…
─Erasa…
─¡Vete! ─ Sharpner la miroo por unos instantes. Lagrimas caían por el rostro de su, al parecer, ex – amiga. No valía la pena ayudar al que no quería ser ayudado. El rubio comenzó a caminar hacia la puerta.
─Entonces…que te vaya bien…─dijo saliendo de la habitación…
La joven rubia se desplomó en su cama mientras lloraba amargamente. Había perdido a sus tres mejores amigos en poco tiempo y se sentía sola. ¿Acaso las palabras de Sharpner eran ciertas? ¿Ella se entrometió entre Videl y Gohan y por eso su amiga se alejó hasta finalmente desaparecer de su vida? Dios, estaba confundida…
La rubia observó un punto cualquiera en la pared. Habían pasado años y aun no podía olvidar todo el asunto y mucho menos, cuando descubrió que Gohan había sido obligado a estar con ella. Le era difícil aun digerir la verdad. Al verla tan destrozada, su padre admitió que, como sabia que ella estaba enamorada de Gohan, hizo todo lo posible para que estuviera con ella y ahí…lo confirmó todo.
Ver a Videl después de tantos años, un sentimiento emergió de su interior: culpa. Y más aun, al ver a la pequeña Pan, ya que tenia la ligera sospecha de que esa hija podría ser de Gohan. Suspiró. ¿Cómo podría sentirse ofendida por la posible relación que podría haber existido entre ellos teniendo en cuenta que ella fue la que interfirió en la misma? Eso sería por demás hipócrita…
Quería aclarar las cosas y ahora que se había reencontrado con Videl, no podía perder esa oportunidad.
─Mami, ¿qué vamos a hacer? ─preguntaba la niña mientras salía con Videl al jardín de su hogar. Era sábado y las dos chicas se encontraban por pasar algo de tiempo de calidad. En lo que resto de la semana, Videl evitó a toda costa a su compañero detective quien, por cierto, hacia todo lo humanamente posible para acercarse a ella. No había contactado a cierta rubia; no se sentía capaz de entablar una conversación con ella, sin revivir el pasado; no se sentía avergonzada de decir que era cobarde.
─Bueno, ¿recuerdas que una vez me dijiste que te gustaría poder volar? ─la niña asintió. ─¿Qué creerías si yo te dijera que podría enseñarte?
─Te diría que has comido muchas golosinas. ─respondió mirándola extrañada. ─Las personas no vuelan; no tienen alas. ─Videl sonrió.
─Pero tienen ki. ─respondió la joven detective. ─ Es más, te enseñaré; retrocede un poco. ─ la niña obedeció, con la curiosidad al máximo. La hija de Mr. Satan miroo a la niña sonriente y comenzó a levitar en el aire. Pan miraba boquiabierta la escena.
─¡¿Cómo hiciste eso?! ─ Videl regresó al suelo.
─Es muy sencillo en verdad…¿Quieres aprender a hacerlo?
─¡Si, si, si! ─exclamó la niña. ─¿Me enseñas? ─Videl asintió.
─Claro que sí. ─respondió. La joven madre se sentó en el césped, siendo imitada por la pequeña. ─ Lo primero que debes saber es la definición de ki. ─la niña asintió. ─El ki es aquella energía que todos tenemos en nuestro interior.
─¿En nuestro interior? ─preguntó la niña fascinada. ─¿Es como nuestra energía vital? ─ Videl asintió.
─Exactamente. ─la joven ex – justiciera colocó sus manos frente a la niña. ─Observa…─ luego de unos segundos, una pequeña esfera de color azul comenzó a formarse entre sus manos. Pan abrió los ojos totalmente sorprendida. Jamás habría presenciado algo semejante. ─Este es una parte de mi ki. ─La pequeña niña gateó para acercarse más a la esfera, fascinada por el pequeño espectáculo.
─¿Y no quema o duele? ─preguntó la niña con curiosidad.
─A mi no, ya que es mi energía, pero si la lanzas hacia otra persona, podrías lastimarlos. ─ explicó. Con un movimiento de manos, hizo desaparecer. ─Esa energía que te acabo de mostrar, es el ki. Para poder volar, debes aprender a redirigirlo.
─Suena complicado…
─Pero no lo es; ponte de pie. ─la niña obedeció. ─ Para volar, solo debes hacer una cosa; concentrar tu ki en tus pies.
─¿Y cómo lo hago, mami?
─Solo debes relajarte y concentrarte en lo que te dije. ─la niña cerró los ojos, siguiendo indicaciones. Pasaron un par de minutos y nada pasaba. ─No te desanimes, ¿bien? Esto puede llevar su…tiempo. ─terminó de decir sorprendida al ver como el pasto alrededor de la niña comenzaba a agitarse y ella comenzaba a levitar en el aire. La joven estaba totalmente en shock; a ella le tomó mucho más tiempo llegar solo a esa parte.
─¿Lo estoy haciendo bien?
─Míralo por ti misma. ─Pan abrió los ojos y sonrió totalmente feliz. ─¡Lo estoy haciendo, mamá! ─Videl la miroo aún sorprendida.
─Eso veo; eres una estudiante muy aplicada. ─dijo mientras veía como Pan descendía lentamente de nuevo al suelo. En el preciso momento en que sus pies tocaron el suelo, el pequeño torbellino de 4 años, se abalanzó sobre su madre.
─¡Eso fue grandioso! ¡Fue genial! ─decía la niña rápidamente. ─¿Me enseñaras a volar libremente y a volar por todas partes?
─Claro que sí, pero a poco; ya avanzaste mucho hoy. ¿Qué te parece si vamos a etiquetar tus utensilios de la escolares? Son muchos y los necesitas para el lunes.
─¡Si, es verdad!¡Iré a la escuela! ¡Te haré sentir orgullosa, ya verás! ─ Videl sonrió.
─Ya lo haces…
Esa pequeña y entusiasta niña se había convertido en su mundo. Cada cosa que hacía, parecía ayudarla a curar la herida del pasado.
─¡Vamos, mami; te quedaste atrás! ─gritó la niña a metros de ella, sacándola de sus pensamientos.
Definitivamente, Pan era su cura.
No podía dormir, no podía comer ni concentrarse en su trabajo. La culpa lo estaba carcomiendo de a poco…Nunca había sentido una angustia igual, ni siquiera cuando un paciente moría. El doctor Stevens observó su reflejo. No se reconocía…Se sentía cada día mas avergonzado, con miedo y culpa. Lo que hizo fue imperdonable: ayudó a separar a una madre de su bebe. ¿Acaso habría perdón para él? Era angustiante y más teniendo la presión de Mr. Satan de guardar el secreto. No sabía cuánto más aguantaría…No había dinero en el mundo que callara su consciencia.
El rubio miraba el techo de su habitación pensativo. No entendía por qué Gohan se empeñaba en torturar a su amiga. Ya suficiente daño había hecho como para que volviera con las mismas intenciones. No podía permitir que lastimara a Videl de nueva cuenta, no señor. Esos años habían sido los peores de la vida de la joven ex - justiciera y no permitiría por nada del mundo que se repitieran. Sharpner se sentó en la cama. Gohan y él tendrían una muy seria charla…
¿Hay alguien ahí? Espero que sí. Lamento tanto la tardanza, en serio, he estado muy ocupada con la uni, pero ojalá el capitulo lo compensara. Les agradezco infinitamente sus favs, follows y los reviews; ellos mantienen la historia viva y dan un gran incentivo a mi imaginación. Las cosas se van a poner más intensas a partir de aquí, así que, vayan preparándose xD
Gracias por leer y, ya saben, siéntanse libres de comentar ;),
Feliz Navidad (atrasadas) y prospero año 2015
Cuídense,
Bye!
