Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


─Muy bien, Panny, ya llegamos. ─dijo Videl estacionándose en la entrada de la escuela. Por fin el día había llegado, el primer día de Pan en la escuela. Había decidido que no se perdería una ocasión tan importante, por lo que, se levantó temprano, preparó todo lo que Pan pudiese necesitar y se preparó mentalmente para desempeñar su papel de madre a la perfección en este día tan importante. ─¿Qué pasa, pequeña? ─preguntó mirándola por el retrovisor, al no obtener respuesta.

─¿Y si no les agrado? ─ preguntó la niña de repente con clara preocupación en su voz.

─¿Pero que dices, pequeña? Ya verás que todo saldrá bien y harás amigos.

─¿Eso crees?

─Estoy segura. ─La joven Satan bajó de su auto y le abrió la puerta a la pequeña niña quien, de inmediato, tomó la mano de Videl. ─¿Qué te parece si entramos?

Madre e hija recorrieron los largos pasillos de la primaria que pronto sería el segundo hogar de la pequeña niña. Veían como los padres dejaban a sus pequeños con los maestros quienes los recibían gustosos. Algunos niños jugaban en el patio de juegos, mientras otros se encontraban se encontraban haciendo uno que otro deber que había sido olvidado. Al parecer, el rango de edades iba desde los 3 a 12 años, pero no todos se encontraban mezclados. Finalmente, llegaron a la oficina principal, entraron sin hacer mucho alboroto, lo cual no sirvió de nada, ya que, era imposible no reconocer a la hija del gran campeón del mundo.

─¡Oh por Dios, es Videl Satan! ─exclamó la joven secretaria al verla entrar. Videl trató de sonreír amablemente.

─Hola…tenemos una cita con…

─¡Sí, ya sé a qué ha venido! ─chilló feliz. ─Había leído los apuntes, pero pensé que era una broma. ─exclamó feliz. ─Pasen, pasen, la directora los espera.

─Te lo agradezco mucho. ─dijo estrechando su mano de manera afectiva.

─Al parecer te admira mucho, mami. ─dijo Pan mientras se alejaban de la entusiasta chica.

─Eso parece…

Tocaron levemente la puerta y casi de inmediato, recibieron una respuesta.

─Pasen. Hola, señorita Satan, Pan, que bueno verlas por aquí. ─saludó cordialmente. ─ ¿Estas emocionada por tu primer día de clases, Pan? ─la niña asintió. ─Eso es bueno. ─respondió. ─Bueno, ya sus exámenes fueron calificados y debo decir que los resultados me sorprendieron bastante.

─¿A qué se refiere?

─Pan obtuvo una calificación muy superior a la que se espera de una niña de 4 años, es decir, posee conocimientos más allá del nivel que se espera.

─¿Y cómo afecta eso a Pan?

─Pan debe estar en el nivel que le corresponde, por lo tanto, hemos decidido que saltará un par de cursos y cursará el primer nivel de primaria. ─ Videl abrió los ojos sorprendida.

─Estaría unos dos cursos más adelantada. ¿No sería perjudicial para ella? ─ dijo preocupada. Habría chicos más grandes que ella y temía que pudieran lastimarla o aprovecharse de ella.

─Lo perjudicial sería atrasarla sin necesidad. ─respondió. ─Ella ya domina los contenidos de los cursos que queremos omitir. ─ Videl miró a la pequeña.

─¿Y tú qué opinas, Pan? ¿Quieres omitir esos cursos? ─la niña se quedó por unos minutos pensativa.

─Creo que sería lo mejor…─Videl no tuvo más opción.

─En ese caso, ya no hay nada que discutir. ─la directora sonrió.

─Perfecto. ─respondió anotando algo en un papel. ─En cuanto inicien las clases, introduciré a Pan en su nuevo grupo.

─Gracias por todo; vamos Pan. ─ ambas salieron del despacho, despidiéndose de la entusiasta secretaria y saliendo al pasillo alborotado de personas.

─Mami, ¿ya te vas?

─Claro que no, esperaré a que estés en clases, ¿bien? ─ la niña asintió. ─ mientras tanto, le haré compañía a la niña más adorable de todas. ─dijo pellizcando su mejilla juguetonamente. La sonrisa que le dedicó la pequeña, completó el mundo de la joven justiciera. Esa niña era su razón de vivir; no tenía dudas al respecto.


─ ¿Acaso estás arrepentida? ─preguntó la científica a su amiga. Cuando vio a la esposa de Goku parada en la puerta de su residencia a las 6 am, supo que algo la molestaba. Eran amigas desde hace años y sabia que algo no andaba bien y no se equivocó.

─Honestamente…estoy más confundida que arrepentida. ─contestó. ─Todo lo que he hecho ha sido pensando en el bienestar de mis hijos, pero ahora no sé si he hecho bien.

─Esto es por Gohan, ¿cierto? ─preguntó sabiendo la respuesta.

─Sí. Hace tiempo que no sé de él y con lo que me dijo Goten hace unos días, i ansiedad se ha incrementado.

─ ¿Qué ocurrió? ¿Le pasó algo malo? ─ Milk negó.

─Goten me contó que se encontró con una niña…la hija de Videl. ─ Bulma abrió los ojos sorprendida.

─ ¿Videl tiene una hija?

─Sí, según Goten, tiene 4 años. Bulma, concuerda con la fecha en que Gohan me reveló que había estado con ella y yo he empezado a sospechar que esa niña es…

─Hija de Gohan… ─terminó la oración por ella.

─Y mi nieta…─terminó de decir con ilusión. ─Bulma, si esa niña es realmente mi nieta, no podría evitar sentirme culpable de que esa bebé viviera todo este tiempo sin su padre.

─Pero… ¿Gohan sabe al respecto?

─Si lo supiera, no me hubiera dejado comprometer con aquella chica, eso tenlo por seguro…

─ ¿Y qué vas a hacer?

─No lo sé, pero si esa niña es realmente mi nieta, yo…quiero ser parte de su vida.

Bulma la observó con pena. Ella no estuvo de acuerdo con la forma en que su amiga manejó toda aquella situación con su primogénito, pero ella no era nadie para opinar. Debía ser horrible no tener ningún tipo de comunicación con su hijo y más aún, tener una posible nieta que tal vez nunca la llamaría abuela.

─ ¡Mami! ¡Mami! ─ambas mujeres giraron su vista hacia el torbellino de 6 años que parecía una versión miniatura de la científica. Al parecer, estaba molesta. ─ ¡Papi es un grosero!

─Eso lo sé, pero, ¿por qué lo es esta vez?

─No quiere ir al día, "Mi papi ayuda en la escuela". ¡Hoy nos toca a nosotros! ─Bulma suspiró exasperada. ¡¿Ni un pequeño favor se le podía pedir a ese hombre?! Aunque ahora que lo pensaba, no era buena idea mezclar Vegeta y niños en un mismo panorama…

─Lo siento mucho, hija, pero yo no puedo asistir; tengo una reunión muy importante.

─ Aw, pero mamá….

─Yo puedo llevarte, claro si quieres…─madre e hija miraron a Milk sorprendida.

─¡Sí, mami, ella es como de la familia! ¡¿Me puede llevar?! ¡¿Puede?! ¡¿Puede?!

─ ¿Estás segura, Milk?

─Sí, ¿Por qué no? No tengo nada que hacer y me serviría como distracción.

─Si tú lo dices…

─ ¡Sí! ¡Vamos señora Milk! ─exclamó el torbellino de 6 años mientras prácticamente arrastraba a la esposa de Goku hasta la salida.

Bulma negó sonriente. Esperaba que esa pequeña salida, despejaras todas las dudas de su mente.


─Bueno, Pan, ya llegó el momento. ─dijo Videl mientras se arrodillaba frente a ella y le arreglaba un poco la ropa. ─Ya verás como todo saldrá bien y harás muchos amigos. ─la pequeña asintió más segura para luego, abrazar a la joven ex justiciera.

─Te quiero mucho, mami.

─Y yo a ti, Panny. ─dijo mientras correspondía el abrazo. ─Ahora, ve y diviértete, ¿bien? ─la niña asintió. Se despidió por última vez de Videl y caminó hasta su maestra quien la esperaba en la puerta del salón.

La hija de Mr Satan sonrió complacida. Le alegraba saber que estaba contribuyendo a facilitarle la infancia a esa maravillosa niña. Miró su reloj. Aun era temprano; tenía tiempo antes de tener que ir a trabajar, por lo que, decidió relajarse un poco e ir por un café. Ya había desayunado, pero un cafecito más no le haría daño. Salió del recinto escolar y emprendió rumbo hacia aquella cafetería que le había cambiado la vida.


─Entonces… ¿te gusta mucho la escuela, Bulla? ─ preguntó la matriarca de los Son tratando de crear algún tema de conversación. Al ver tantos niños, no podía evitar pensar en la hija de Videl, su posible nieta…Era irreal pensar que cabía la posibilidad de que una linda niña fuera esa nieta que tanto había añorado por tanto tiempo y quería verla.

─Supongo que sí; es divertido jugar con otros niños y no solo con Trunks. ─respondió. ─Este mi salón, ¡entremos!

La pequeña Brief entró enérgicamente al salón, arrastrando a Milk en el proceso. Luego de las presentaciones formales, la esposa de Goku se dirigió al fondo del salón y observó como los niños se sentaban en sus respectivos pupitres, aguardando a las indicaciones de su maestra.

─Muy buenos días, niños.

─¡Buenos días! ─respondieron los niños a coro.

─El día de hoy, una nueva compañerita se nos une a la clase. ─dijo. Miró hacia la puerta e hizo una pequeña seña. En cuestión de segundos, la madre de Gohan vio como una pequeña niña, de pelo lacio y largo, amarrado en dos coletas y un flequillo, entró tímidamente al salón. Al principio, no prestó mucha atención, pero cuando levantó la vista y sus ojos se encontraron con los de la niña que competían con el negro de la noche más oscura, su corazón comenzó a latir desbocado. No…no podía creerlo…─ Vamos, no seas tímida. Preséntate con tus compañeros.

─Hola…me llamo Pan Satan, mucho gusto en conocerlos. ─ y ahí…Milk no tuvo dudas. Era ella, la niña de la que Goten le había hablado. Se emocionó. Hace tiempo que no sentía una esperanza semejante; esa niña…podría ser su nieta.

─Bienvenida, Pan. ¿Por qué no te sientas al lado de Bulla? ─ la hija de Bulma levantó la mano para que Pan pudiera ubicarse. La pequeña niña se dirigió a su lugar.

─Hola, soy Bulla.

─Mucho gusto, Bulla.

─ ¿Por qué tu apellido es el nombre de la ciudad?

─Porque mi mami tiene ese apellido y me lo dio a mí.

─¿Y no se supone que debes llevar el apellido de tu papi?

─Yo no tengo, papá.

─Lo siento, no debí decir eso. ─se excusó la niña apenada.

─No es nada, además, mi mami me quiere por los dos. ─ respondió animada la pelinegra.

─Eso es bueno. ─ respondió. ─Te diría que te prestaría a mi papá, pero es muy gruñón. ─Pan rió por lo bajo. ─Oye, Pan, en el recreo, ¿quieres almorzar conmigo y mis amigas? De seguro les caerás bien.

─Me encantaría.

Ambas niñas se enfrascaron en una amena conversación, ante la atenta mirada de Milk, quien no podía salir de su asombro. No quería hacerse ilusiones, pero no podía evitarlo. Esa pequeña niña le había devuelto algo que había perdido tiempo atrás: la esperanza.


No sabía que le depararía este nuevo día, pero por lo menos, el hecho de que vería a Videl, aunque fuera a distancia, valía la pena de aventurarse en él. No sabía decir con certeza si estaba más cerca de la ex-justiciera, pero sin duda lo estaba intentado y darse por vencido no era una opción. Estaba aparcando su auto en el estacionamiento de la jefatura. El lugar estaba desolado, cosa que por alguna razón le agradó; no tenía ganas de entablar alguna conversación. Abrió la puerta de su automóvil y observó cómo alguien se acercaba a él.

─Qué bueno que llegas, te estaba esperando. ─Gohan miró con indiferencia al rubio frente a él.

─¿Ah sí? ¿Se puede saber para qué? ─respondió no prestándole mucha atención.

─De Videl…de ella quiero hablar. ─Gohan cerró la puerta de su automóvil y le prestó atención. ─Quiero que te alejes de ella; déjala en paz. ─ el primogénito de los Son frunció el ceño. Tenía que estar escuchando mal…

─¿Perdón? ¿Quién te crees que eres para exigirme eso? ─ él lo miró desafiante.

─Soy su amigo y como tal, te prohíbo que vuelvas a acercarte a ella. ─sentenció. ─Ya la has lastimado lo suficiente; no la fastidies más.

─No quiero hacerle daño. La amo, Sharpner y quiero estar con ella. ─Sharpner rió de manera irónica.

─Se nota, por eso jugaste con ella mientras salías con su mejor amiga.

─No tienes ningún derecho en juzgarme.

─¡Claro que lo tengo! ─vociferó; decir que estaba furioso era poco. ¿Cómo tenía el cinismo de decirle eso? No podía creerlo…─¡No tienes idea del infierno que ha pasado por tu culpa!

─Nunca quise que eso pasara, te lo juro, pero no podía hacer otra cosa en ese momento…¡y no tienes idea de lo que me ha costado!

─ ¿Qué cosa? ¿Romperle el corazón a una chica y dejar a otra en el altar? Para mí, suena sencillo… ─Gohan lo miró contrariado.

─ ¿Tú sabías que Erasa y yo jamás nos casamos? ¡¿Por qué diantres no se lo dijiste a Videl?! ─ahora era su turno de estar furioso. ¿Qué le costaba aclararle a la pelinegra ese detalle? ─ ¿Ese ha sido tu plan? ¿Ocultarle las cosas?

─¡Protegerla del monstruo que la destruyó! Prefiero mil veces que viva en una mentira a que se ilusione con un patán como tú.

─¡Ella me importa; la amo!

─¡¿Y por eso la embarazaste y la dejaste a su suerte?! ─Gohan abrió los ojos como platos.

─¿Qué…dijiste? ─preguntó aún no creyendo lo que había escuchado. Eso no podía ser cierto. Sharpner palideció. Había hablado de más y no existía forma de negar lo que acababa de decir. ─¡Respóndeme! ─ el rubio se mantuvo en silencio. El mayor de los Son tomó a Sharpner bruscamente del cuello. ─ ¡¿Ella tuvo un hijo mío?! ¡¿Dónde está?! ¡¿Acaso es Pan?!

─No.

─ ¡No me mientas!

─ ¡No lo hago! ─respondió Sharpner, un poco intimidado por la actitud que había tomado su ex compañero de clases. Jamás lo había visto tan furioso.

─ ¡¿Y dónde está?! ─preguntó preso de la ira─ ¡¿Dónde está?!

─La bebé murió… ─esas tres palabras fueron como si hubiese recibido el peor de los ataques. Una desesperación que no lo dejaba pensar claramente se instauró en su pecho. ¿Él y Videl tuvieron una bebé y la criaturita estaba…muerta? Soltó el agarre sobre el rubio y quedó rememorando algún indicio de que lo que Sharpner le había confesado fuera verdad.

Gohan…yo debo decirte algo.

¿Acaso…era eso lo que quería decirle? ¿Qué estaba embarazada? Furia irradiaba de su ser. ¡¿Por qué no se lo dijo?! ¡¿Por qué no había insistido más?! Si hubiese sabido del embarazo, todo hubiese sido diferente. Totalmente fuera de sí, se acercó a Sharpner y lo tomó bruscamente del brazo.

─ ¿Qué estas…¡haciendo!? ─gritó el joven rubio al sentir como era elevado del suelo y emprendía vuelo con un furioso saijajin. ─ ¡Gohan, bájame! ¡¿Estás loco?! ─ dijo mientras se aferraba a su ex-compañero, quien estaba volando tan rápido que no le permitía abrir los ojos con normalidad, parecía no escucharlo. Desde que la había encontrado, ella dejó de ocultar su ki, por lo que, en esos momentos, sabía muy bien dónde encontrarla. Lo único que rondaba en su mente era descubrir la verdad y Videl tendría que decírsela sí o sí.


Ella nunca fue una mujer cobarde, pero al parecer, una pequeña niña de 4 años era capaz de hacer desaparecer toda aquella valentía que siempre le había caracterizado. Los niños estaban en pleno recreo y la pequeña había hecho amigos muy rápidamente, muchos de los niños atrapados por la curiosidad de su apellido. Pero luego de algún tiempo compartiendo con los otros niños, Pan se dirigió al salón de clases. Extrañada, siguió a la pequeña. Abrió la puerta y la encontró en su asiento, dibujando o escribiendo algo en su cuaderno. ¿Estaba…estudiando?

─Hola. ─la pequeña niña levantó la vista.

─Hola, señora Son.

─Puedes decirme Milk. ─terminó de decir.

─Está bien. ─dijo recordando el momento en que la profesora la presentó frente a la clase. ─¿Qué se le ofrece, señora Milk?

─Nada en específico. ─respondió mientras se acercaba a ella y se inclinaba un poco para ver que hacía. ─ Te vi entrar al salón y me extrañé; aún no acaba el receso.

─Lo sé, pero quise venir a completar las clases que me he perdido; quiero ponerme al día con los deberes. ─respondió. Milk no pudo evitar sonreír.

─Pero es tu primer día de clases, ¿no crees que debería estar conviviendo con tus compañeros?

─Tal vez, pero no me quiero quedar más atrás de lo que estoy.

─Entiendo. ─dijo la matriarca de los Son. ─Apuesto a que tu mami está muy orgullosa de lo responsable que eres. Tu mami se llama Videl, ¿verdad? ─la niña asintió sin apartar la vista de sus actividades. ─ ¿Sabes? Yo la conozco; iba a la secundaria con mi hijo. ─Pan la miró sorprendida.

─¿En serio?

─Sí, se llama Gohan. ─los ojos de la pequeña niña se abrieron a más no poder.

─¿Usted es la mamá del señor Gohan? ─ahora fue el turno de Milk de sorprenderse.

─¿Lo conoces?

─Sí, es el compañero de trabajo de mi mami; él es súper bueno conmigo y siempre está para ayudar a mi mami y a mí. ─La matriarca de los Son forzó una sonrisa. Su hijo estaba presente en la vida de la niña. ¿Acaso sus sospechas eran ciertas? ¿Pan era hija de Gohan y él estaba al tanto?

─Eso quiere decir que…como se llamaba…─dijo de manera pensativa. ─¡Goten ¿Es su hijo también, ¿verdad? Lo conocí cuando fui a tomar mi examen de admisión.

─Así es. ─confirmó.

─Es un chico muy agradable. ─respondió regalándole una gran sonrisa. Una sensación de calidez invadió el corazón de la esposa de Goku.

─Me alegro que se hayan llevado tan bien. ─comentó ─¿Necesitas ayuda con tus deberes?

─Umm…sí. Se me dificulta aprenderme la tabla del nueve, ¿me puede ayudar?

─Por supuesto. ─dijo mientras se arrodillaba a su lado y se apoyaba parcialmente del pupitre. ─Lo único que debes hacer es sumar de nueve en nueve y… ─ siguió la mujer explicándole a la pequeña que prestaba suma atención. No se había sentido tan en paz en años; Pan era una niña especial sin dudas.


No se había dado cuenta del esfuerzo que ponía en ocultar su ki, es decir, no drenaba toda su energía, pero se dio cuenta de que la mantenía un poco más atenta (paranoica) de lo normal. Ya que Gohan la había encontrado, no tenía sentido en seguir ocultándolo. Estaba saliendo de la cafetería, totalmente distraída, contrariada, como si presintiera que algo pasaría, pero trataba por todos los medios ignorar esa incómoda situación. Se había estacionado en uno de los parqueos menos solicitados por su lejanía del local, por lo que, prácticamente, el lugar estaba desierto.

─¡Videl! ─ se detuvo en seco y giró hacia el origen del llamado. No podía ser cierto.

─Erasa, ¿Qué haces aquí?

─Aunque no lo creas, esto es pura casualidad, pero me alegro de encontrarte, yo…

─Yo…yo debo irme…hablamos des…

─ ¡No! ─interrumpió Erasa, sorprendiendo a su amiga. ─¡No vamos a posponer esta conversación por más tiempo!

─Nosotras no tenemos nada de qué hablar…─dijo de manera fría, mirándola de la misma manera.

─¿Te desapareces por cuatro años, sin decir nada a nadie y no tenemos nada de qué hablar? No me digas estupideces, por favor.

─Erasa, dejemos las cosas cómo están; así es mejor. ─ La rubia la miró indignada. Ella no podía estar hablando en serio. ─Ahora, si me disculpas…─dijo dando media vuelta para irse.

─¿Te acostaste con Gohan? ─Videl se congeló en su sitio.

─¿Qué dijiste?

─Lo que escuchaste. Dime, ¿te enredaste con él? ─ no sabía por qué le estaba preguntando eso con semejante carga de celos y enojo, como si la hubiese traicionado. Ella había aceptado que si había algún culpable en esta historia era ella, por interponerse sin querer en la relación de sus dos amigos, pero ahora que la tenia de frente y la estaba confrontando, algo cambió. No sabía si era la situación o la actitud que Videl había tomado hacia el tema, pero le enojaba el hecho de pensar que Gohan le fue infiel con su mejor amiga.

─Eso no es asunto tuyo. ─respondió aún dándole la espalda.

─¡Claro que lo es! ─respondió fuera de sí. ─¿No que eras muy valiente? Dime en mi cara que te revolcaste con mi novio.

─Basta…─susurró al borde de la paciencia.

─Dímelo en mi cara, Videl…¡Dime lo cualquiera que fuiste!

─¡Sí! ─respondió girando para verla de frente. ─¡Estuve con él! ¡Te lo repito mil veces si es necesario! ─admitió mientras se acercaba a ella y la miraba con furia. ¿Cómo osaba ella a llamarla cualquiera cuando ella ni siquiera le importó sus sentimientos cuando comenzó a salir con Gohan? ─¿Y sabes qué? Aún así, no me siento mal; ─dijo mientras sonreía irónicamente─ yo no fui la que olvidó lo que es ser una amiga y no una hipócrita que se cree superior!

¡PLAF!

Ese fue el sonido que retumbó en el aire. El sonido de la mano de Erasa impactándose fuertemente contra el rostro de Videl, formando una bofetada bestial. Videl miró indignada a la que una vez fue su mejor amiga, quien al parecer, volvía en sí y miraba con horror lo que había hecho.

─Videl, yo…

─Adelante…pégame de nuevo. ─respondió mientras una lágrima bajaba por su mejilla y una triste sonrisa adornaba su rostro. ─ Tal vez el dolor físico pueda aminorar el emocional… ─ la joven rubia se sintió miserable, pero no lo mostró. ─ ¡Pégame a ver si estos malditos e infernales cuatro años desaparecen!

─No eres la única que sufrió, ¿sabes? Estaba con un chico que no me amaba… ─Videl rió irónicamente.

─Pobrecita de ti, uno de los tantos chicos con los que has salido, te rechazó. Debió ser horrible perder tu record perfecto.

─No estás siendo justa…

─¡¿Y tú sí?! ─preguntó. ¡No sabes por lo que he pasado! ¡No tienes la más mínima idea de lo que se siente levantar cada día deseando que fuera el último! ─ dijo tratando de contener las lágrimas, pero era difícil teniendo en cuenta que sus emociones estaban a flor de piel. ─ ¡No tienes idea de lo terrible que es perder lo que se convirtió en tu razón para seguir y no hablo de Gohan! ─Erasa la miró arrepentida. Ella sabía que Videl le ocultaba algo más, ya que, la conocía bien y sabía que jamás se derrumbaría solamente por perder a un hombre.

─Yo…─trató de decir, pero las palabras simplemente no abandonaban su boca. Nunca había visto a Videl tan destrozada. Ella era una experta ocultando sus sentimientos y que se quebrara de ese modo, era inverosímil para ella. ─ ¿Qué pasó en esos cuatro años? ¿Qué te ha hecho sufrir así? ─la pelinegra no dijo nada, solo la miró intensamente por unos momentos y cuando se había decidido a contarle toda la historia, vio un par de figuras acercarse volando hacia ellas.

Erasa, al ver que su compañera fijaba su vista a algo detrás de ella, giró sobre sí misma y miró sorprendida como Sharpner y Gohan se acercaban…volando. Hacía tiempo que no veía a su ex-novio y sintió ansiedad recorrer su cuerpo, no por que estuviera ahí después de tanto tiempo y después haberla dejado poco antes de la boda, sino por la furia que denotaba su expresión mientras soltaba a Sharpner en el suelo, con muy poca delicadeza, y se acercaba a ellas sin cambiar la expresión.

El joven semi-saijajin caminó directamente hacia Videl, haciendo contacto visual con ella en todo momento. El par de orbes azules denotaban incertidumbre y rareza, al ver la ira en los orbes negros que no dejaban de mirarla y tenía un muy mal presentimiento, al notar que había llegado con Sharpner.

─Gohan, ¿qué…?

─¿Tuvimos una hija? ─preguntó con voz grave, potente y amenazante. Tanto Videl como Erasa abrieron los ojos en puro shock. Una por lo fuerte de la revelación, la otra con miedo a lo que seguiría. Gohan la tomó del brazo de manera brusca, pero sin llegar a lastimarla y la miró directamente a los ojos. ─¡Respóndeme!

Videl palideció.


Hello! ¿Cómo están? Espero que bien. Lamento tanto la demora, pero han pasado tantas cosas que me han dificultado actualizar. Mis archivos de la PC se BORRARON y, por consiguiente, mis historias con ellos T_T Los capítulos en los que estaba trabajando se perdieron y con la Universidad siempre acechándome, me ha sido imposible volverlos a escribir. Lamento si los hice esperar, pero espero que el capitulo lo compense.

Les agradezco de corazón sus reviews, favs y follows, son el impulso principal que me anima a continuar este proyecto.

En cuanto a tus sugerencias ola kea ce XD, te agradezco las sugerencias, a medida que avance la historia, veré si me es idóneo incluir alguna, no prometo nada, ya que tengo más o menos la historia planeada, pero aun así, te agradezco mucho tu aporte ;) Por cierto, acertaste en el hecho de que Sharpner y Gohan tendrían un enfrentamiento; desde siempre quise que tuvieran algún encuentro como este; no me pude contener jeje

Espero que les haya gustado el capitulo y, ya sabe, siéntanse libres de comentar ;),

Cuídense,

Bye!

Posdata: Si siguen alguna de mis otras historias, les pido paciencia, desde que me desocupe un poco, trataré de actualizar lo más pronto posible.