Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.
Dolió, bastante, a pesar de que el impacto no fue directo; sintió como si la bala le hubiese dado un gran golpe en su pequeño brazo izquierdo. Pan estaba tan conmocionada que no notó que su brazo sangraba.
Y es que todo pasó tan rápido…
El hombre le apuntaba con el arma y de repente, apareció una figura detrás de él, que desvió su brazo, pero no lo suficiente para cambiar la trayectoria por completo. No sabía que había hecho aquella misteriosa figura, pero el hombre que la había secuestrado cayó al suelo. La figura se acercaba a ella. La lluvia a penas le permitía abrir los ojos, no sabía dónde estaba y el brazo le comenzaba a doler…la pequeña niña estaba petrificada del miedo.
─ ¿Panny? ─ escuchó que la figura le decía y solo allí, la niña supo que todo estaría bien; reconoció la voz de inmediato.
─ ¡Papá! ─ por fin, pudo moverse y se aferró a la figura del joven detective quien la recibió con brazos abiertos.
─ Gracias al Cielo…─ el mundo dejó de pesar sobre sus hombros. Llegó justo a tiempo para evitar una tragedia; le sobraban las ganas de matar a aquel…individuo por haber tan siquiera osado levantar un arma hacia Pan ─ ¿Estas bien, princesa? ¿Te hicieron algo indebido? ¿Se sobrepasó contigo? ─ ella negó.
─ Mi brazo duele…mucho, papá…─ respondió entre lágrimas. Entre el dolor, el alivio y las demás emociones que la embriagaron durante toda la experiencia, no podía dejar de llorar, pero trataba de controlarse y ser fuerte. Gohan debió batallar con el pequeño cachorro que no le permitía inspeccionar el brazo de su niña. ─ Está bien, Jun; él no me va a lastimar…─ la lluvia no cesaba y para poder revisarla mejor, necesitaba llevarla a un lugar más apartado, pero sabía que la herida estaba sangrando, así que, tomó parte de la manga de su camisa y la enrolló en toda la extensión del pequeño brazo.
─ ¡Hijo! ─ llamó Goku llegando al lugar─ ¿Quién es este sujeto?
─ ¡No hay tiempo de explicar, papá! ─ respondió Gohan, cargando a Pan en sus brazos. ─ ¡Lleva a ese hombre a la comisaría! Es uno de los secuestradores.
─ Entendido…─respondió. Tomó al sujeto en brazo, observando un objeto que le llamó la atención─ ¿me llevo el arma también? ─ algo en el joven erudito le dijo que debía llevársela a Capsule Corp.
─ Entrégamela.
─ Si…creo que el bebé se recuperó más de lo que esperaba…─ expresó Bulma. Para ser honesta, Videl fue un conejillo de indias, pues nunca se le había implantado el suero a un humano, pero los resultados, la sorprendieron. No solo el bebé estaba totalmente recuperado, eliminando el peligro de aborto por completo, también se había desarrollado rápidamente al punto de que, estimaba, que podría nacer en cualquier momento.
─ ¿Está bien? ─ preguntó la joven madre. Estaba ansiosa por saber de la condición actual de su pequeño. Su vientre estaba más hinchado que cuando entró en coma y parecía como si el embrazo estuviese llegando a su fin.
─ Sí; es más, creo que lo conocerás más pronto de lo que esperabas. ─ Después del "sí", ella dejó de escuchar. Estaba bien, saludable y eso era lo único que le importaba. ─ Ahora bien, que haya pasado el peligro, no significa que puedas irte aún, necesitas estar tranquila.
Demonios…
─ Pero… ¿y Pan? No puedo quedarme de brazos cruzados.
─ Pues tendrás que hacerlo. ─ respondió Bulma seriamente ─ Acabamos de superar una crisis, no creo que quieras crear otra. Además, estas, prácticamente, a punto de dar a luz; no hay mucho que puedas hacer ─ Nadie la entendía; nadie podía experimentar la impotencia que sentía en esos momentos. ─ Gohan se está encargando…Confía en que la traerá a casa.
Chi-Chi observaba la lluvia caer desde la entrada de Capsule Corp. Esperaba a Goku para que le diera una explicación de por qué su hijo se había ido así. Grande fue su sorpresa cuando vio una figura acercarse al lugar, con una niña en brazos.
─ ¡Gohan! ¡La encontraste! ─ expresó la mujer saliendo hacia la tempestad para recibirlo.
─ ¡Duele mucho! ¡Papá! ─ y allí, la esposa de Goku vio la sangre.
─ ¡Oh por Dios!
─ ¡Dónde está Bulma?!
─ Está con Videl ─ respondió. ─ Acaba de despertar
Demonios…No había forma en esta Tierra donde permitiese que Videl viera a Pan en esa condición.
─ Dile que la estaré esperando en el laboratorio de pruebas; dile que es urgente, pero por nada del mundo menciones algo de esto frente a Videl, ¿entendido? ─ ella asintió. Luego preguntaría, su nieta estaba herida.
─ ¡Bulma! ─ la científica colocó su dedo sobre sus labios, en señal de silencio. Acababa de lograr que Videl, se durmiera y mataría a quien fuese que la despertara.
─ Está dormida ─ susurró.
─ ¡Es una emergencia! ─ susurró por lo bajo. La pareja de Vegeta se levantó cuidadosamente de su asiento y siguió a su amiga fuera de la habitación, cerrando la puerta tras sí.
─ ¿Qué pasa?
─ ¡La encontró! ¡Está herida! ¡Te esperan en el laboratorio de pruebas! ─ Bulma no preguntó nada más, junto a Chi-Chi, salieron disparadas hasta el susodicho lugar. No podía creer que realmente la niña estuviera allí, pero la atormentaba el hecho de que, los desgraciados, se atrevieron a lastimarla. Dios, podía escuchar sus gritos de dolor desde el pasillo…
─ ¿Qué pasó? ─ preguntó al llegar.
─ Le dispararon. ─ dijo Gohan a través de los gritos de la niña, tratando de sonar lo más neutral posible.
Bulma se acercó al infante, quitó el pedazo de tela para examinar la herida ─Tranquila, pasará pronto…─ pero esa herida no correspondía a la cantidad de sangre que la niña había perdido y seguía perdiendo y mucho menos, al dolor que experimentaba ─ ¿Tienes la bala?
─No, pero tengo el arma. ─ El joven le entregó el extraño revolver a la científica. Tomó una de las balas, la observó y la abrió con una herramienta de corte. Una especie de líquido salió de la misma y allí, Bulma confirmó sus sospechas.
─ Demonios…
─ ¿Qué pasa? ─ preguntó Chi-Chi.
─ La bala contiene veneno ─ respondió ─ Es un prototipo del gobierno donde, al tener contacto con el objetivo, inyecta el veneno en el torrente sanguíneo…es muy rápido y abrasador…No tenemos mucho tiempo antes de que llegue a su corazón…
─ ¿Se puede curar con una semilla del ermitaño?
─ Sería útil para la herida del brazo, pero no haría nada contra el veneno; estamos prácticamente en la misma situación que cuando Goku atrapó aquel extraño virus que afectaba su corazón. ─ explicó ─ Si logramos que su cuerpo expulse el veneno, la semilla podría restaurar los daños del mismo, pero sin el antídoto, no hay nada que detenga esto…
Gohan palideció ante la gravedad de la situación. No podía dejar de pensar en el hecho de que, al ser una droga experimental, la persona que la consiguió tenía conexiones en el gobierno y con altos mandos. Cada vez más, se convencía de que Mr Satan tenía algo que ver en todo esto.
─ Pero… ¿existe una cura? ─ negó.
─ No comercializada; tengo que identificar el veneno para preparar el antídoto por mi cuenta─ explicó. Buscó en el botiquín de primeros auxilios, tomó vendas y un pequeño frasco. ─ Mientras tanto, hay que limpiarle la herida, vendarla y aplicarle esto. ─ explicó ─ Hay que retardar su expansión y ayudarle con el dolor. ─ Ella tenía una hija pequeña y escuchar los gritos de dolor de Pan, la estaban afectando sobremanera. ─ Sosténganla. ─ ordenó.
─ ¡No! ─ gritó la niña entre lágrimas. Sentía demasiado dolor como para permitir que una jeringuilla se acercara a su piel ─ ¡Duele!
─ Tranquila, Panny, tranquila…─ comenzó a decir Gohan envolviendo a la niña entre sus brazos, dejando su malherido brazo a merced de su madre y de Bulma ─ es por tu bien…todo lo que hago, es por tu bien…─ observó cómo su madre colocaba su brazo en mejor posición para limpiar la herida y, posteriormente, inyectar la sustancia que les daría algo de tiempo. La pequeña niña se removió violentamente entre los brazos del joven detective, llorando en agonía ante el dolor…Gohan no podría soportarlo por mucho tiempo…esto era doloroso para él; no podía verla así…ante cada grito y lágrima que salía, su corazón se estrujaba como papel.
─Papi…
─ Ya casi, princesa…─respondió besando su cabeza, pero ella seguía llorando y él estaba al borde de empezar a llorar con ella.
Era difícil acostumbrarse a caminar con el cambio repentino en el tamaño de su vientre y sabía que lo mejor para ella era estar en cama, pero no podía. Ella había escuchado como la frase "Es una emergencia" fue pronunciada en la habitación y, de inmediato, todo su cansancio se esfumó. Debía tratarse de Pan y ella tenía que averiguar qué pasaba. Así que, deambuló por los pasillos buscando dónde demonios se había metido Bulma. No pudo perseguirla, pues en su estado era prácticamente imposible caminar a paso rápido, por lo que, terminó perdiendo su rastro.
Una serie de gritos la guiaron…
Era Pan, no tenía duda de aquello y estaba sufriendo. Estaba allí, pero no a salvo. Como pudo, llego a la puerta de la habitación y sin importarle los regaños que recibiría por parte de los presentes en la habitación, entró.
─ ¡Pan! ─ no pudo contenerse. Había sangre, ella estaba gritando y llorando en agonía. No había nada en este mundo que pudiesen hacer para alejarla de ella dada la situación.
─ ¿Qué haces aquí? ─ Videl ignoró a la científica y se acercó a la cama donde la madre de su novio vendaba su pequeño brazo.
─ ¿Qué pasó? ─ preguntó, pero ninguno de los presentes le respondió, así que, preguntó directamente ─ ¿Gohan?
─ Te explico luego; esperemos a que el "retardante" haga efecto ─ No entendía qué pasaba; solo sabía que tenía que estar al lado de Pan.
─ ¡Duele! ─ volvió a expresar entre llanto. Videl se acercó la cama y observó a la niña entre los brazos de Gohan. Daría lo que fuese para que dejara de sufrir…
─Estoy aquí, mi niña…─ la pequeña Pan abrió los ojos y observó ese par de zafiros que temió nunca volver ver.
─ ¿Ma-mami?
─ Así es, mi amor; estoy aquí…todo estará bien…
─ Mami…me duele…
─ Lo sé…pasará pronto…─ respondió acariciando su rostro delicadamente. Ambos suspiraron aliviados al ver que con el pasar de los minutos el "retardante" estaba teniendo efecto y los gritos de agonía comenzaron a cesar.
─ No sé cuánto tiempo más tarde; estoy trabajando lo más rápido que puedo ─ Le tomó un par de horas poder descifrar el tipo de toxinas presentes en el veneno. El hecho de que Pan fuera tan joven, le agregaba otro nivel de dificultad porque debía ser consistente con la mezcla que creaba para que no llegase a lastimar su pequeño cuerpo. ─ Gracias al cielo, la dosis no fue completa…
─ Está empeorando, Bulma.
─ Lo sé. ─ Él sabía que Bulma hacía lo que podía, pero estaba desesperado. La condición de Pan se deterioraba con el pasar de los minutos y tanto él como Videl estaban preocupados de que la cura no llegase a tiempo. Y pensar que solo una pequeña dosis del veneno había corrompido su pequeño cuerpo; si el impacto hubiese sido directo, ella no estaría con ellos. ─ ¿Tienes alguna novedad del hombre que tenía a Pan?
─ No ha querido cooperar, pero con la ayuda de los registros telefónicos, están rastreando sus pasos en los últimos días; sabemos por el relato de Bulla que tenía una cómplice.
─ ¿No hay rastros de ella? ─ él negó.
─ Por el momento no, pero sé que está cerca del lugar donde encontramos a Pan; siempre operan juntos y sé que ésta no es la excepción. ─ explicó. Entregó la ubicación de la vivienda que había visitado ese día junto a Erasa; siguiendo su instinto como detective, sentía que había respuestas en ese lugar y que esa mujer, era la cómplice que faltaba ─ Por los momentos, hay que mantener a las niñas vigiladas, por si la mujer quiere terminar el trabajo y eliminar a la única testigo ─ Ella asintió; tenía esa misma perspectiva, por lo que, el sistema de defensa de Capsule Corp estaba totalmente desplegado.
El tema se dio como terminado y Gohan se dedicó a observar a la científica trabajar. Él se consideraba una persona paciente, pero por Kami, necesitaban ese antídoto desesperadamente y para él, Bulma no estaba siendo lo suficientemente rápida.
─ ¿Puedo ayudarte en algo para agilizar el proceso?
Bulma suspiró.
Tal vez hubiese sido mejor que hubiese acompañado a Bulma y su hijo, pero es que no sentía el corazón para dejar a su nieta luego de todo lo que presenció. Su dilema venía desarrollándose debido al silencio que se formó desde que su adorada niña cayó presa de Morfeo y, por ende, una muy despierta Videl y ella se encontraban allí sin escapatoria. Se acordaba de la promesa que había hecho cuando la madre de su nieta estuvo inconsciente, pero no creía que fuese el momento, o por lo menos, no se sentía preparada para hacerlo.
─ No voy a morderla si desea hablarme o hacerme algún tipo de pregunta ─ Chi-Chi observó a la joven un tanto sorprendida.
─ ¿Tanto se me nota? ─ preguntó tratando de aligerar su nerviosismo. La joven se encogió de hombros
─ No realmente, pero dadas las circunstancias, es lo más lógico. ─ respondió. En ningún momento, la joven madre se había alejado de su hija, acariciando tiernamente el herido brazo de la febril niña. Escenas como esas, solo le confirmaban lo equivocada que había estado respecto a la hija del Campeón del Mundo. ¿Las cosas serían diferentes si no hubiese intervenido? Posiblemente, pero ya no tenía caso pensar en el "qué tal si..."; tenía que concentrarse en lo que vendría y en crear una mejor relación con todos aquellos que había herido con su capricho ─ Entonces…
─Realmente, solo admiraba el buen trabajo que has hecho con la pequeña Pan. ─ Videl no esperaba esa afirmación. ─ Sé que no ha sido fácil…─
No le gustaba pensar que sus intenciones no eran sinceras, pero en el pasado, su relación con la madre de Gohan había sido una verdadera montaña rusa y como madre, no quería exponer a sus hijos a ese vaivén sin estar segura de sus intenciones ─ Gracias; ella lo hace mucho más fácil; es una gran niña… ─ Chi-Chi asintió.
─ Videl, ─ la justiciera la observó expectante ─ yo quiero ofrecerte mis sinceras disculpas, por todo. ─ Se mantuvo en silencio
─ Si le soy sincera, no entiendo qué pasó. ─ respondió ─ Hasta cierto punto, pensé que le agradaba…
─ Así era…
─ ¿Entonces?
─ Era un problema con lo que representabas ─ se explicó ─ Me costó tanto alejar a Gohan de las peleas y temía que, teniéndote a ti y a tu padre, que eran guerreros, podrían…desviarlo…─ No podía creer lo que escuchaba.
─ Señora, con todo el respeto que merece, creo que su razonamiento en ese entonces fue una locura. ─ respondió ─ En ese momento, ya amaba a Gohan y no hubiese influenciado de ninguna manera sobre su futuro. ─ la joven justiciera observó a la pequeña entre sus brazos. ─ Además, creo que, si él quería o no, seguir ese camino, era su decisión…A los hijos no se les lleva, se les guía…Es lo que pienso hacer con Pan y con nuestro pequeño en camino…
La esposa de Goku estaba apenada, especialmente, porque le daba toda la razón a la joven frente a ella. Como madre, debió pensar en su hijo, confiar en que la crianza que le había otorgado le permitiría formar un camino honrado y de acuerdo a sus propósitos en la vida. Debió entender a tiempo que la vida de Gohan era de él, no suya.
─ Lo sé y por eso, quiero enmendar mi error tanto contigo como con Gohan. ─ Videl le sonrió de medio lado.
─ Tomará algo de tiempo, pues son muchas cosas que digerir, ─ respondió ─ pero es un hecho que pasará. Usted es la madre de Gohan y quiero que mis hijos estén en contacto con su abuela.
─Y espero que lo mismo pase contigo y que, creemos una buena relación.
Ambas mujeres se sonrieron mutuamente. Esos pequeños serían un gran apoyo en todo el proceso de unificar la familia y esperaban que su relación de suegra-nuera se creara y fortaleciera.
Pero el momento se rompió al escuchar un sonido de ahogamiento proveniente de los brazos de Videl.
─ ¿Pan?
─ Mami…no…─ tosió violentamente, llevando su pequeña mano hacia su pecho, para luego aspirar aire con tal dificultad que Videl pudo escuchar como un silbido se formaba ante cada bocanada de aire que trataba de dar. ─ respirar…
Videl tragó en seco.
La residencia estaba a oscuras, por lo que, no tuvo más opción que dejar la información por debajo de la puerta. Su cliente fue especifico en que debía entregárselo a la señorita Satan personalmente, pero con todo el revuelo que se había armado con la desaparición de su hija, la joven no había estado en su hogar. El mensajero se encogió de hombros, para luego alejarse del lugar, preguntándose que podría ser tan importante para que alguien pusiese tantas condiciones para entregar un estúpido sobre.
Necesitaba ser fuerte, pero era difícil. Cuando Pan le dijo que no podía respirar, se mantuvo tranquila por ella, pero estaba aterrada de saber que el veneno se expandió sin tregua. Chi-Chi fue por ayuda y antes de que pudiera reaccionar del todo, estaba ayudando a Bulma mientras sostenía Pan, en lo que la científica la conectaba a un respirador, colocando la cánula en su nariz.
─ Voy a tener que colocarle una intravenosa. ─ dijo la científica. ─ Al parecer, darle una dosis única no está "retardando" al ritmo que debería ─ La hija de Mr Satan vio el miedo en Pan. Había soportado demasiadas cosas en tan poco tiempo y le rompía el corazón de tan solo ver el terror en sus ojos mientras la aguja se acercaba nuevamente a su pequeño brazo.
─ Mírame, amor ─ Pan no le obedeció ─ Mi pequeña princesa ─ Se congeló; la niña dejó de moverse al escuchar esa frase y se giró hacia la joven detective. Era la voz…la voz que escuchaba en su mente diciendo esa misma frase…Ella era…No podía ser...─ ¿Estas bien, Panny? ─ había perdido la cuenta de cuantas veces la había llamado así, pero en esa ocasión, lo sintió diferente…Pan observaba a la joven como si fuese la primera vez que se encontraban, como si fuese el primer encuentro verdadero y significativo que experimentaban…La única forma de que las dos voces concordaran a la perfección era porque eran la misma persona…La sensación fue tan abrumadora que la niña comenzó a llorar…─ Está bien, cariño; ya pasó…─ Ajena a las cavilaciones de la niña, Videl la atrajo hacia sí. El medicamento hizo efecto rápidamente y la pequeña quedó inconsciente casi de inmediato, albergando un único pensamiento: había reconocido a la mujer que la trajo a la vida.
Observó toda la escena al lado de Bulma y es que, cuando su madre llegó para anunciar que Pan no podía respirar, él entró en pánico y se paralizó sin saber cómo ayudar. Ver a su niña, aterrada de todo lo que estaba pasando, le provocaba un sentimiento de impotencia que pocas veces vivió. Cuando Pan cayó rendida, Bulma decidió que era mejor mantener sus signos vitales monitoreados, ya que, los pulmones estaban comprometidos y era solo cuestión de tiempo para que llegara al corazón; tenían que estar atentos.
─ Estoy preocupado…─ soltó Gohan de repente. Bulma lo había notado y, precisamente por eso, decidió intercambiar a Gohan por Chi-Chi como su asistente.
─ Ella estará bien; me rehúso a pensar que existe la posibilidad de perderla. ─ expresó. Estaba aterrada de ver a la siempre energética y alegre niña, en esa faceta pálida, inanimada y conectada a todos esos tubos y aparatos.
─ ¿Cómo están ustedes dos? ─ preguntó el detective. Por más que la situación de Pan fuese crítica, él no podía descuidar a su hijo no nacido, especialmente, porque notó que el vientre de su novia estaba considerablemente abultado.
─ Estamos saludables; casi al final de la meta ─ Gohan le observó sorprendido.
─ ¿Hablas en serio? ─ ella asintió
─ Bulma dijo que el suero lo ayudó a sanar y a crecer; puedo dar a luz, prácticamente, en cualquier momento ─ Honestamente, el joven detective tenía una mezcla de sentimientos en su interior. Quería conocer a su hijo lo antes posible, pero con todo lo ocurrido con Pan, su alegría no estaba completa. ─ Amor, ¿podrías ir a casa y traer algunas cosas de Panny? Quiero distraerla de todo esto cuando despierte. ─ él asintió.
─ ¿Quieres que te traiga algo?
─ Algo de ropa estaría bien. ─ el joven se acercó a ella y la besó tiernamente, para repetir la acción sobre su vientre y en la mejilla de Pan.
─ Volveré pronto, mi vida.
El Campeón del Mundo lanzó su copa contra la pared. No podía creer que los "profesionales" que había contratado, fallaron miserablemente. En cuestión de horas, ambos fueron capturados y el magnate temía que abrieran la boca. No creía que fueran tan estúpidos como para involucrarlo, pero por si acaso, necesitaba enviarles un mensaje. Tenía que asegurarse de que su nombre no escapara ni por error de los labios de esa nefasta pareja.
─ Hola, Panny ─ la pequeña fijó sus orbes sobre Videl. Estaba un poco mareada, pero recordaba cada detalle de los momentos antes de quedar dormida…─ ¿Estas cómoda, pequeña? ─ ¡Definitivamente, era ella! Confirmó que la voz que había escuchado en su cabeza, era Videl…─ ¿Pasa algo?
─Yo…─ no sabía ni que decir. En su cabeza, solo podía repetirse de que estaba hablando con su mamá, su verdadera mamá. ─ ¿tú me quieres, mamá?
─ Te amo, mi pequeña, con mi vida…
─ ¿De… verdad?
─ No me importa cuales son los procedimientos; quiero ese auto en Capsule Corp de inmediato; cualquier artefacto o cosa sospechosa que encuentren en la vivienda que les especifiqué, debe ser traído a mi presencia de inmediato ─ respondió cortando la llamada. Cuando iba de camino a su hogar, sus colegas le llamaron para avisarle que habían atrapado a la cómplice del despreciable sujeto que le había disparado a su hija. Dada la condición de Pan, quería revisar tanto el automóvil como la vivienda para tratar de encontrar las pistas que hundirían a esos dos de por vida.
Se olvidaría de eso por los momentos.
Tenía que volver rápido; se sentía ansioso por dejar Capsule Corp con Pan aun enferma, así que, lo más rápido posible que pudo, tomó algunas ropas de Videl y fue por los juguetes y prendas de la pequeña niña. Estaba en un frenesí de tomar y guardar en la bolsa todo lo que encontraba mientras caminaba.
Y teniendo uno de esos momentos de torpeza tan naturales en él, todo se desparramó a pocos metros de la puerta.
─Maldición…─ dijo mientras se agachaba a recoger lo que se había caído…
Justo allí, lo vio.
─ ¿Por qué me preguntas eso, Pan? ─ la pequeña niña no sabía cómo proseguir, a partir de ahí. No solo se sentía mal físicamente, ahora tenía un revoltijo de emociones.
─ Tu…me dijiste que tuviste una bebé antes que yo…
─Sí…ella está en el cielo. ─ respondió extrañada por el giro que dio la conversación, aunque comenzaba a pensar que era producto de los medicamentos y la fiebre. No creía necesario aclararle que, por los momentos, el paradero de su hija era desconocido.
─ ¿Estás... segura?
Gohan tomó el sobre del suelo. Un gran "importante" se leía a un costado y estaba dirigido hacia Videl. Dadas las circunstancias, decidió abrirlo, pensando que se trataba de algo relacionado al secuestro de Pan. Lo abrió y lo primero que visualizó fue una carta. Dejó el bulto que había preparado a un lado y se concentró en leer el contenido del escrito.
"Señorita Videl,
Le escribo esta carta para poder aliviarar mi conciencia y contarle que pasó realmente el día en que su hija nació…Lamento haber tardado tanto en decidirme a contar la historia, pero comprenderá que su padre nos mantuvo silenciados con métodos legales e intimidación por todo este periodo, pero al verla de nuevo, con esa criatura, no pude aguantar más…
─ Pan, necesitas descansar…
─ No…yo solo…quiero saber…
"Su padre ideó el plan desde el momento que supo que usted quería conservar el embarazo. Él siempre estuvo reacio ante la nueva criatura y estaba decidido a "eliminar el estorbo" en el momento que diera su primera bocanada de aire. Y así lo hizo. Contactó un orfanato bastante alejado que tuviese la disposición de recibirla con tan solo horas de nacida, ya que, era importante que la bebé estuviese lejos al momento de usted despertar del sedante que le suministré. Así es, usted no se desmayó debido al esfuerzo del parto…nosotros la sedamos para poder seguir con el plan…
─ Es tu voz la que escucho en mi cabeza, eres tu…
Videl no podía estar más confundida.
"La niña era una preciosura que nos enamoró a todos desde el principio. Su cabello azabache que hacían juego con sus ojos del mismo color, atraparon hasta a los más experimentados de nuestra sala, pero lamentablemente, ya era hora de entregarla a su padre y que él a su vez, la enviara al orfanato acordado. Su padre la llamó Pan y, peculiarmente, nació con una cola que, de seguro, mas adelante extrajeron.
Casi de inmediato, nos involucró en el falso funeral. Le juro que cuando la vi tan destruida por la creencia de que había perdido a su hija, quise decirle, pero el miedo a lo que podría acarrear era superior a mí. Mi familia podría sufrir consecuencias que no les correspondía por mi accionar y tuve miedo de enfrentarme, posiblemente, al hombre más poderoso del planeta.
Estoy tan apenado por mi participación en todo esto y sé que merezco que mi conciencia me torture el resto de mi vida y que, posiblemente, la justicia me castigue por mis crímenes, pero decidí hablar por una razón de peso mayor: yo vi a su hija nacer. Su inocente rostro no ha dejado mi mente en todo este tiempo y creo fervientemente que acabo de verlo otra vez…En esa niña que usted acogió…
Señorita Videl, creo que la Pan que usted ha acogido como su hija, es realmente aquella niña que se le fue arrebatada.
─No puede ser…
─ ¿Mi voz? ─ la niña asintió débilmente. La joven madre tocó su frente y la encontró ardiendo, así que, pensó que eran delirios de todo el envenenamiento.
─ En mi cabeza, sonaba a que…me querías…
─ Y lo hago, mi princesa…
─ Entonces… ¿por qué?
─ ¿Qué cosa, cariño?
Pan, con sus ojitos somnolientos, observó a la hija del campeón del mundo.
─ ¿Por qué…te fuiste…? ¿Por qué…me abandonaste…mamá?
Escribí este capítulo en dos días; me sorprendí bastante por como fluyó la trama y me siento orgullosa de haber actualizado en menos de seis meses; espero que siga la racha. Saludos a: Emiledrss, Ginga Garza, Alejandra Alvizo, JoltGamer, Yamida Yuki, Yami, Guest y Pili por sus reviews y también a ustedes que le han dado favs y follows a la historia. Gracias por todo el apoyo.
No cuento con mucho tiempo, así que, dejaré esto por aquí y esperaré ver que les pareció. Cualquier cosa o pregunta, saben dónde encontrarme.
Posdata: Junto a esta historia, estaré subiendo otra que ya está completa y que, por razones de correcciones, estaré subiendo un capitulo diario; tendrá unos cuatro capítulos, centrados en Gohan, Videl y Pan, por si les interesa pasarse por ahí.
Ahora sí.
Cuídense,
Bye!
