Dragon Ball Z y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.
No tenía idea de cuánto tiempo había pasado. De lo único que era consciente era de la tremenda opresión en el pecho que amenazaba con no dejarlo respirar. No podía creer lo que leyó en esa carta. ¿Cómo alguien tenía el corazón tan tóxico como para arrebatarle a una madre su tesoro más preciado? ¿Cómo demonios pudo entregar a su propia nieta como si entregara un paquete? Estaba furioso y sabía que estaba a pocos minutos de explotar. Allí, sentado en el duro suelo y apoyado de la fría pared, Gohan observaba el fatídico papel en sus manos. Nunca pensó que algo tan nefasto podría estar contenido en una simple carta. Solo de seguir mirándola, le provocaba ira.
Fueron cuatros años donde su niña pasó todo tipo de adversidades que a su corta edad no le correspondía.
─ ¡Maldita sea! ─ exclamó. Su niña pasó hambre, frío; sufrió maltratos y fue privada del amor que Videl tenía para ofrecerle. No vieron su primer diente salir, no escucharon su primera palabra, no vieron sus primeros pasos...ni siquiera pudieron celebrar su primer añito...todo porque su propio abuelo auto-declaró que no había espacio para ella en la familia.
El suelo comenzó a vibrar a su alrededor. Sabía que tenía que controlarse o terminaría por dañar o incluso destruir la casa que él llamaba hogar, pero es que quería matarlo, por más pacifista que él fuese, nadie se metería con su familia sin consecuencias. Nadie tenía el derecho de decidir por él si quería ser padre o no. Es su hija y por más que el doctor utilizara el "creo" él estaba completamente seguro de que Pan era su Pan y solo tenía que demostrarlo y así Videl…
El joven paró en seco sus pensamientos…
¿Cómo le iba a decir esto a Videl?
La joven justiciera observó a la nuevamente dormida niña. El episodio extraño que acababa de tener con ella, instauró una especie de inquietud en su corazón; era como si su hija perdida hablara a través de ella y de cierta forma, le causaba cierta angustia. Con todo lo que dijo Pan, un sin fin de inseguridades se hicieron presente en ella, pues caía en cuenta que, aunque encontrasen a su bebé perdida, sería una perfecta extraña para ella y, posiblemente le odiara, después de todo, ella se habrá hecho las mismas preguntas que Pan le había preguntado. Era devastador el solo hecho de pensar que su hija podría estar odiándola en esos momentos.
Acarició el pelo de la niña. En tan poco tiempo, Pan se había robado su corazón y no podía vivir si algo llegase a pasar. Quería que estuviese sana para que, en un futuro muy cercano, ella estuviese llenando su vida de inmensa alegría al lado de su hermano y hermana porque ella estaba decidida a encontrar a su bebé.
─ Mami…─ Videl dirigió su vista hacia la pequeña.
─ Hola, mi amor…─ la niña sintió una sensación cálida cuando observó la sonrisa de la mujer. En su mente, no dejaba de pensar que la señorita Videl era su mamá verdadera, pero no creía que Videl fuese capaz de abandonarla; tal vez, existió una confusión y su mami la perdió, después de todo, ella creía que estaba muerta.
─Abrázame, mami; te quiero mucho ─ Videl no lo pensó. La envolvió entre sus brazos y la llenó de tiernos besos todo su infantil rostro.
─Te amo, mi niña ─ respondió. Nunca podrá explicar cómo Pan logró ganarse su corazón tan fácilmente; ella la sentía como suya, como si realmente la hubiese llevado en su vientre.
─Yo también te amo, mamá ─ respondió la niña entre hipidos; no podía contener las lágrimas.
─ ¿Te duele? ¿Qué pasa? ─ preguntó alarmada.
─Siempre soñé con conocerte; siempre pensé que me abandonaste por error y que irías por mí, pero...nunca llegaste…─ la joven ex-justiciera escuchaba atenta a la niña ─ Pensé que no me querías… ¿Acaso...hice algo malo? ─ la pequeña Pan ardía en fiebre, por lo que, Videl pensó que alucinaba, cuando en realidad, la niña decía una verdad que ella ignoraba. ─ ¿Me porté mal y por eso...me dejaste...en el orfanato?
─Pan…─ susurró la joven, presa de sus propias emociones. Esto era demasiado para ella; sentía que ella hablaba por alguien más, por su hija.
─ Yo solo...quería que mi...mami y papi...vinieran por mí y.…me dijeran que me...querían…
─ Nosotros siempre te hemos amado; incluso antes de nacer…─respondió tratando de controlar su voz ─ Nunca amé a nadie como te amé a ti, mi pequeña y te prometo, que vamos a ser una familia; te voy a traer a casa─ No entendía por qué le seguía la corriente, pero lo necesitaba. Era como si hablase con su bebé y de cierta manera, era como si le pidiera perdón por no haberla protegido y por no poder cumplir todas las promesas que le hizo mientras estaba en su vientre.
La pequeña cerró sus inocentes ojos y le sonrió débilmente debido a las pocas fuerzas que le quedaban.
─ Nos encontraremos...de nuevo…
Después de eso, Videl escuchó uno de los sonidos más aterradores de toda su vida.
─Qué bueno que llega, detective Son ─ Gohan no prestó mucha atención a lo dicho hacia él. Con lo que acababa de descubrir, decidió que lo mejor sería tomarse un poco de tiempo antes de ir con Videl para tratar de organizar sus ideas y decírselo de la mejor manera posible, así que, decidió ir a inspeccionar el auto confiscado en relación con el secuestro de Pan. Estaba determinado a encontrar algo que incriminara a su suegro. ─ Aquí están todos los objetos localizados en el auto. ─ el joven Son se acercó a inspeccionar. Armas, drogas y demás artefactos ilegales fue lo primero que vio. También, había algunas ropas, botellas, envolturas...el auto era un verdadero desastre y le ardía la sangre de solo pensar que su niña estuvo en él por mucho tiempo.
─Por cierto, detective; esto estaba en el baúl ─ Gohan observó una especie de casco, cubierto de cables y demás artefactos. Se notaba que había sufrido algún tipo de percance pues las magulladuras y rayones delataban el accionar. El joven Son sabía que debía llevarle dicho casco a Bulma. Sus cavilaciones se esfumaron cuando sintió su teléfono vibrar en su bolsillo: una llamada proveniente de Capsule Corp
─ ¿Qué pasa?
─Tienes que venir ─ escuchó como su madre decía del otro lado ─ Pan ha empeorado.
─ Ella está en coma, Videl ─ apretó sus ojos como si las palabras la golpearan físicamente, con demoledora fuerza, mientras agachaba el rostro. Cuando la máquina dejó de registrar los latidos de su pequeño corazón, la hija de Mr Satan sintió que el suyo también se detenía; era como revivir la pesadilla una y otra vez. ─ El antídoto está casi listo; iré con papá para terminarlo. ─ pero Videl no le respondió. Por más que quisiera consolarla, ella debía seguir trabajando en el antídoto, así que, le hizo una seña a Chi─Chi para que se acercara y le brindara apoyo. La madre de Gohan solo atinó a envolverla entre sus brazos. No había nada que pudiese decir para que el dolor de la joven desapareciera; ella era madre y sabía cuánto los hijos significaban, especialmente, si eran tan pequeños como lo era Pan, pues el sentimiento de no haber sido capaz de protegerla, debía estar matándola en vida.
Ambas mujeres se alertaron ante el sonido de la puerta abrirse...
─ ¿Que…? ─ Gohan enmudeció al ver a su pequeña niña conectada a más aparato que cuando se fue. El peso de saber que esa era su pequeña, su sangre, lo hacía incluso peor; cuando no sabía la verdad, sentía a Pan como suya, pero con el conocimiento de que en realidad sí era suya, era como si estuviera a punto de perderla por segunda vez. El miedo lo tenía petrificado. Giró hacia Videl. Por más que no quisiera debía decirle la verdad, ella debía saberlo; la situación había cambiado drásticamente y su novia debía enterarse de todo, aunque doliera ─ Mamá, por favor, cuida de Pan un momento; necesito hablar contigo, Vi…─ ella levantó la vista y, a pesar de que no estaba llorando, pudo ver la tristeza y desesperación en sus ojos.
Esto no sería para nada fácil
─ La niña Pan Satán ha sido encontrada, pero se encuentra en estado crítico debido a heridas provocadas por los secuestradores. ─ Informó el jefe de la policía en la rueda de prensa. Erasa y Sharpner se miraron entre sí. Sabían que habían encontrado a Pan, pero no que su estado de salud era grave. Todos los presentes que ayudaron a su búsqueda, estaban conmocionados. ─ Por otra parte, los secuestradores se encuentran en custodia.
─ ¿Dónde se encuentra recluida la pequeña? ─ preguntó uno de los periodistas.
─Debido a la criticidad, se encuentra recluida en Capsule Corp.
─ ¿Sabe algo sobre la señorita Videl?
─ La detective Satan se encuentra bien de salud y se encuentra con la niña.
─ ¿Sabe algo de su embarazo?
─ Esa es una pregunta personal que no me corresponde responder…
─ Pero que chismosos…─ expresó Sharpner frunciendo el ceño.
─ Lamentablemente, solo hacen su trabajo. ─ comentó Erasa igual de irritada que el rubio. ─ Vamos; tenemos que ir a Capsule Corp.
─ ¿Podemos ir con ustedes? ─ preguntó una persona seguida de muchas más.
─No creo que…
─¡Sí! ¡Tenemos que apoyar a la señorita Videl y a la pequeña Pan! ─ exclamó otra persona, siendo secundada por muchos más.
Esto se iba a salir de control.
Ella no quería separarse de Pan, pero por la expresión de Gohan, supo que lo que fuese que tenía para decirle era importante.
─ ¿Qué está pasando? ─ respondió con el ánimo notablemente por los suelos.
─ Yo…─ ni siquiera estaba seguro de cómo sería la mejor forma de iniciar ─ encontré una carta al llegar a casa…─ ella frunció el ceño.
─ Gohan, no es el momento de rodeos; ¿qué pasa? ─ incapaz de expresarse adecuadamente, el joven sacó la carta de su bolsillo y se la entregó. La joven recibió el papel con desconfianza ─ Es del médico que trajo al mundo a nuestra hija…─ el semblante de Videl pasó a ser de sorpresa. Sin pensarlo, desdobló el papel y comenzó a leer su contenido. Gohan podía observar como sus manos comenzaban a temblar mientras avanzaba en la lectura. ─ ¿Videl? ─ se acercó a ella y se preparó ante cualquier eventualidad. El rostro de la mujer pasó a ser de incredulidad.
Señorita Videl, creo que la Pan que usted ha acogido como su hija, es realmente aquella niña que se le fue arrebatada.
La respiración se le detuvo por breves instantes, su corazón se aceleró, pero, sobre todo, la desesperación y la furia se apoderaron de ella.
─ Oh por Dios…─ dijo en un hilillo de voz. Estaba en shock, incrédula ante lo que acababa de leer. Su padre, el hombre que se supone la amaba por sobre todas las cosas, le había causado el peor dolor de toda su vida y Pan...era su Pan...Era abrumador…
─ ¿Vi? ─ pero ella no respondió. Usando sus reflejos sobrehumanos, Gohan la sostuvo. ─ ¿Estas bien?
─ Ella...mi Pan…─ dijo entre lágrimas ─ Mi bebé...ella…─ se cubrió el rostro con las manos. Tantas cosas comenzaban a tener sentido…
Su padre había contratado un equipo médico para que estuvieran en la casa 24/7, monitoreando su estado y para que no tuviera que aparecer en público con esa inmensa panza. Todas las personas que la habían visto en esos nueve meses, estaban amenazadas por Hercule, ya que, si comentaban algo sobre el embarazo de su hija, les haría la vida imposible y nadie quería tener al Campeón del Mundo como enemigo.
Y lo hizo para evitar dar explicaciones cuando naciera. La drogó para que ni ella misma pudiera saber qué ocurría.
La bebé sufrió una complicación y los médicos no pudieron salvarla…ya no está entre nosotros, Videl
¡El muy cínico!
─ ¿Quién es esa niña? ¿Qué hace aquí?
─ Ya te la presenté, papá; es una niña huérfana a la que he estado cuidando
─ ¿Qué? ¿Ahora eres una trabajadora social? Debes deshacerte de esa niña cuanto antes
─ No lo haré…
─ ¿Qué dijiste?
─ Que no haré lo que me pides. Pan no es un objeto que puedes desaparecer a tu conveniencia; no te lo voy a permitir.
¡Él la reconoció! Por eso quería que se fuera para que ella no descubriera la verdad.
─ Videl…
─ ¡Maldito sea! ─ exclamó, aferrándose al cuerpo de Gohan ─ ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué me lastimó de esta manera? ¿Por qué…? ─ No podía comprenderla. Una cosa era sospechar que tu propio padre tenía que ver con las desgracias que habían ocurrido, pero leerlo, confirmarlo, era desgarrador.
─ Mi vida, yo también estoy furiosa, pero ahora...lo importante es nuestra Pan...está aquí con nosotros…─ Videl observó a su novio tratando de tranquilizarse para luego dirigir su vista hacia la habitación donde yacía la pequeña.
"Su padre la llamó Pan"
─Hola ─ la niña dio un respingo─ Soy Videl, ¿tú eres la que me busca?
─ Sí…esto es tuyo ─ dijo la infante, mientras estiraba la billetera hacia ella. ─ La dejó caer cuando entraba a su auto después de salir de la cafetería esta mañana ─ ¿En la cafetería? Ese lugar estaba bastante lejos ─ Todas sus cosas están ahí…solo tomé unas monedas para pagar el autobús…prometo que algún día se lo pagaré ─ Videl sonrió.
─ ¿Cómo te llamas? ¿Cuántos años tienes?
─ Mi nombre es Pan y tengo 4 años
Recordaba cómo su corazón latió a mil por hora. Como desde el primer momento sintió la conexión con ella. La había reconocido inconscientemente.
─ Me preguntaba: ¿Cuándo fue la última vez que comiste, Pan? ─ la niña lo pensó por unos instantes.
─ Creo que…hace 3 días ─ dijo restándole importancia al asunto.
Su bebé pasó hambre sin ella poder hacer nada.
─ ¡Pan!
─ Señorita Videl…vino por mi
─ Claro que sí
Su bebé vivió en las calles y pasó frío.
─Vamos, Panny, te preparé un rico baño caliente. ¿Qué pasa?
─ Me dijiste Panny
─ Lo siento, no quería molestarte, yo solo…
─ Me gusta.
Claro que le gustaba; era el sobrenombre que ella venía diciéndole desde que estaba en su vientre. Ella misma la llamó así desde que la tuvo consigo.
─ Oh por Dios… ¿Qué te pasó?
─ Los otros niños con los que vivo…bueno…vivía, me los hicieron. Se enojaron porque almorcé con usted y porque no le robé su dinero ¡Pero no fue su culpa!
Claro que había sido su culpa...Ella no pudo descubrir la verdad y por eso, su bebé fue maltratada y golpeada.
─Pan… ¿te acuerdas que me dijiste que te gustaría que yo fuera tu mamá? ¿Me permitirías serlo de verdad? ¿me harías el honor de ser mi hija?
─ Es decir…tú quieres….
─Quiero adoptarte.
Porque era suya...era su bebé. Claro que sentía que debía quedarse con ella; no podían arrebatársela de nuevo.
─ ¡¿Qué pasó?! ¡¿Mami, estás bien?!
─Tranquila, Panny…solo es una cortadita.
─ ¡¿Te has lastimado?! ¡No te preocupes, yo te curaré! ─la hiperactiva infante subió las escaleras a gran velocidad. Videl podía escuchar como buscaba algo en el segundo piso, luego escuchó unos familiares pasos apresurados y finalmente, vio a la pequeña Pan con el botiquín de primeros auxilios en mano ─ ¡Siéntate! ─ordenó. Videl le obedeció y se sentó frente a ella. Pan sacó un poco de algodón, lo remojó en alcohol y lo pasó por toda la herida. Luego de haberla limpiado, desechó el algodón ensangrentado y colocó una bandita sobre la herida. Videl solo miraba enternecida ─Solo falta esto ─ La niña tomó el dedo lastimado y le dio un pequeño beso ─ Ya no te duele, ¿verdad?
─No…tengo una gran enfermera
Y es que todo estuvo allí y ella no lo vio…
─¿Qué es eso?
─Las señoras del orfanato me dijeron que era una marca de nacimiento; la enfermera que me llevó dijo que era por una defor─ no sé cómo se dice.
─ ¿Deformación?
─ ¡Eso mismo! Me la quitaron poco después de nacer; nunca me dijeron que era.
─ ¿Te duele?
─No…, pero es muy sensible a veces…
"Peculiarmente, nació con una cola que, de seguro, más adelante extrajeron"
La herencia saiyajin de Gohan.
─ Dios mío…─ El hijo de Goku le ayudó a incorporarse, manteniéndose a su lado en todo momento. La joven se dirigió nuevamente a la habitación y se quedó estática al verla nuevamente. La veía con ojos totalmente diferentes; Si antes la amaba sin saber de quién se trataba, no había forma de explicar lo que sentía en esos momentos.
─ Mamá, déjanos solo, por favor…─ Al ver el estado de su hijo y de Videl, la matriarca se preocupó, pero decidió obedecer, con la esperanza de que luego entendería. En el momento en que la puerta se cerró, Videl, como pudo se arrodilló al lado de la cama de su hija.
― ¡Espera!... Ella… puede quedarse hoy en casa.
― ¿Por qué? ― preguntó Gohan mientras él y la pequeña Pan se veían entre sí, totalmente confundidos ante el accionar de la joven. Ella solo se encogió de hombros; ni ella podía entender qué era aquello que presentía. ―Espérame en el auto, Pan. ― la niña obedeció. ―Vi, ¿qué pasa?
―No lo sé, estoy intranquila; siento que algo malo pasará y prefiero que esté aquí.
―Nada malo pasará; todo estará bien.
― Pero Gohan…
―Tranquila; Pan estará bien…
Por eso tuvo el mal presentimiento, por eso supo que algo terrible pasaría. La conexión de una madre con su bebé trasciende más allá de lo explicable y ella lo experimentó al presentir como su niña estaba en peligro.
De repente, los acontecimientos recientes llegaron a ella.
─Yo… ¿tú me quieres, mamá?
─ Te amo, mi pequeña, con mi vida…
─ ¿De… verdad?
¿Acaso ella...sabía la verdad?
─ ¿Por qué me preguntas eso, Pan?
─ Tu…me dijiste que tuviste una bebé antes que yo…
─Sí…ella está en el cielo.
─ ¿Estás... segura
Videl observó a la pequeña inconsciente con el corazón a mil por hora. Ella sabía que era su madre biológica.
─ Pan, necesitas descansar…
─ No…yo solo…quiero saber…Es tu voz la que escucho en mi cabeza, eres tu…
No había forma creíble de que ella recordara la conversaciones que tuvieron aun estando la pequeña en el vientre.
─ ¿Mi voz?
─ En mi cabeza, sonaba a que…me querías…
─ Y lo hago, mi princesa…
─ Entonces… ¿por qué?
─ ¿Qué cosa, cariño?
─ ¿Por qué…te fuiste…? ¿Por qué…me abandonaste…mamá?
Pan sabía y pensaba que ella le había abandonado. Su preciosa niña, posiblemente, pensaba que la odiaba…
─Videl…
─Yo...simplemente no puedo...estuvo aquí todo el tiempo…Lo siento, mi niña...─ Entre la decepción, el asco y la furia que sentía hacia su padre y la culpa, la incertidumbre y el miedo que sentía de haber tenido a Pan tan cerca y a la vez tan lejos, la joven madre no sabía qué más hacer que observar a la pequeña niña entre lágrimas. Todo lo que sufrió y seguía sufriendo su hija, no podía quedar impune. Si él fue capaz de separarla de ella, su padre era perfectamente capaz de secuestrarle, y al parecer, de querer matarla. ─ Te vas a poner bien, mi niña; te vas a recuperar y enmendaremos el tiempo perdido ─ expresó entre lágrimas, acariciando su sedoso cabello.
La verdad era más destructiva de lo que imaginó.
─ Hola soy Gohan, ¿Cómo te llamas? ─preguntó cordialmente. Pan miró a Videl buscando su aprobación; la joven detective asintió.
─Pan…mucho gusto, señor
Sosteniendo la otra mano de su niña, Gohan la observaba con notorio dolor en su mirada. Videl se había calmado un poco y parecía que él sería el siguiente en quebrarse. Todos los momentos que había pasado con Pan, estaban proyectándose en su mente.
─Buen día, Pan.
─Buenos días, señor Gohan ¿Puedo hablar con usted?
─Seguro…
─Primero…usted es muy alto, así que, me subiré en este escritorio para quedar a su altura y segundo…sé que entre usted y mi mamá pasó algo. Ella no me quiere decir y sé que usted tampoco me dirá, pero ese no es el punto. El punto aquí es que yo quiero mucho a mi mamá Videl y no quiero que sufra y si usted viene con esas intenciones, es mejor que se retire, ¿entendió?
─Pan, yo no tengo intención de lastimarla.
─ ¿Lo promete? Mire que el que rompe una promesa como está, no tiene perdón.
─Lo prometo…
─Que bueno…ahora… ¿podría ayudarme a bajar de aquí? ─Gohan sonrió. La cargó y luego, la depositó en el suelo ─ ¡Gracias!
Desde el principio sintió esa inexplicable conexión con ella. La pequeña Pan se había ganado su corazón sin intentarlo.
─ ¿Está bien, señor Gohan?
─Uhm…sí ¿por qué lo preguntas?
─Es que se quedó ensimismado por un momento…
─Entonces Pan… ¿Qué te gusta hacer?
─Muchas cosas, pero principalmente, me gusta pasar tiempo con mi mamá Videl.
─ ¿Si? Es una suerte que se hayan encontrado…
─ ¡Muchísima suerte! Videl es la persona más buena de todo el mundo
─Sé que sí… ¿Qué quieres hacer ahora?
─No sé… ¿No está ocupado?
─No, estoy libre…
─ ¡Qué bien! Podemos ver una película juntos. ¿Cuál quiere ver?
─ Bueno…la hija menor de una amiga de mi padre, llevó una película a casa la otra vez, creo que se llama…Frozen; es muy buena, creo que te gustará.
─ ¡Si, seria genial!¡Quiero verla!
─Bien, dame un minuto. Todo listo
Sentía sus ojos arder, un nudo se le instauró en la garganta, una opresión se hizo presente en su pecho…Se sentía tan culpable y miserable; no había excusa, le había fallado a su bebé.
─¿Qué…dijiste? ¡Respóndeme! ¡¿Ella tuvo un hijo mío?! ¡¿Dónde está?! ¡¿Acaso es Pan?!
─No.
─ ¡No me mientas!
─ ¡No lo hago!
─ ¡¿Y dónde está?! ¡¿Dónde está?!
─La bebé murió…
Era horrible pensar que esa posibilidad pudiese existir nuevamente. Pensar en que podría perder a Pan por segunda vez, lo destrozaba.
─No deberías tener ese tipo de inseguridades; que vayamos a tener un bebé, no cambia lo que sentimos por ti. Los padres no son solamente los que necesariamente te trajeron a este mundo; son también aquellos que te cuidan, te protegen, te regañan a pesar de que no les guste, pero saben que es necesario porque es por tu bien; aquellas personas que te hacen crecer.
─ ¿Tiene a alguien así en su vida? ─él sonrió.
─De hecho, sí. Se llama Piccolo.
─Que gracioso nombre.
─Lo sé. Aunque no es mi papá, lo considero como uno porque me ha enseñado tanto y nunca me ha abandonado. Eso es lo que hace un padre y creo que es lo que Videl ha venido haciendo desde que se conocieron, ¿verdad? Y es lo que yo quiero hacer a partir de ahora, claro, si me dejas.
─ ¿Quiere ser mi papá? ¿De verdad?
─Si me lo permites.
─Me encantaría mucho.
─ ¿Quedó claro que no hay forma de que dejemos de quererte? Lo único que cambiará es que, cuando ese bebé nazca, te convertirás en una hermana mayor.
─ ¡Prometo que seré la mejor de todas, papá! ¡Voy a cuidarlo con mi vida!
Sintió la humedad en sus mejillas. No podía detener las lágrimas. Se quitó los lentes, empañados de su tristeza y le dio la espalda a la escena, tratando de tranquilizarse.
¡Wajaja! ¡Nadie me podrá detener!
─ ¡No tan rápido, monstruo! ¡No te lo permitiré!
─ ¡Oh no, es la gran Saija-Kid!
─ ¡Así es y no dejaré que te salgas con la tuya!
─ ¡Oh no, me atrapó! Solo me queda una opción… ¡ataque de cosquillas!
─ ¡Me rindo, me rindo! Eso fue divertido, papá.
─Ni que lo digas; hace tiempo que no me divertía tanto; de seguro es por ti. ─ ella sonrió. ─ Y dime, Pan, ¿qué tal todo?
─Muy bien; el lunes tengo entrenamiento.
─Oh cierto, tu madre me había comentado sobre eso. Mi hermano es uno de los ayudantes de la clase, ¿verdad?
─Goten es muy bueno y me dijo que, si quería seguir practicando en casa, tenía a los mejores maestros a mi alrededor.
─Bueno, hace tiempo que no entreno, pero creo que aun así puedo ayudarte; me puede servir para volver en forma.
─ ¿Qué hay de mamá?
─Por ahora, no podrá entrenar con nosotros, pero de seguro cuando el bebé nazca, ella no tendrá ningún problema en hacerlo. Por ahora, voy a entrenar en otra cosa. ─ y sin aviso, comenzó a llenar de cosquillas a la pequeña niña.
Videl, observó cómo los puños de su novio se cerraban y su cuerpo completo se tensaba. Observaba cómo la situación lo estaba consumiendo.
― No puedes tener todo el peso del mundo sobre tus hombros…
―Mamá…
―Aquí estoy para ti, hijo…
―Yo…
―Tranquilo; no digas nada. ―se acercó a su hijo mayor y le extendió los brazos; Gohan n
Su bebé era tan extraordinaria que había logrado un acercamiento que él muchas veces pensó imposible. Y es que Pan era un ángel y verla así era lo peor que le había pasado en su vida.
─ ¡Papá!
─ Gracias al Cielo…─ ¿Estas bien, princesa? ¿Te hicieron algo indebido? ¿Se sobrepasó contigo?
─ Mi brazo duele…mucho, papá…
Todos decían que había llegado justo a tiempo, pero no, era una vil mentira. Si lo hubiese hecho, su niña no estuviera en ese estado. Sus hombros comenzaron a temblar mientras llevaba uno de sus brazos hacia sus ojos, en un intento de contenerse, pero le era imposible.
─¡No! ¡Duele!
─ Tranquila, Panny, tranquila…es por tu bien…todo lo que hago, es por tu bien…
─Papi…
─ Ya casi, princesa…
─Gohan…─ Videl nunca lo había visto derrumbarse de esa manera. Se acercó a él y sin hablar, solo lo envolvió con sus brazos por detrás, dejando que se desahogara.
No había nada que pudiese decir para aliviar su dolor. Ella lo estaba sintiendo en carne propia y sabía que nada de lo que le dijeran, la harían sentir mejor.
─Amo a nuestra Pan y siento...que le fallé…
─Ambos lo hicimos…─ respondió.
Fueron cuatro años de su existencia donde no estuvo con ellos y por más que pasaran los años, era algo que los perseguiría hasta el momento de sus muertes. Al final, los minutos pasaron y Gohan recuperó la suficiente cordura como para girar hacia Videl y depositar un tierno beso en su frente. La pareja se abrazó, por lo que pareció una eternidad. Solo ellos entendían el dolor, la angustia y la culpa que sentían en esos momentos.
─Los amo tanto a los tres… ─ ella se separó un poco de él para observarlo y acariciar su puntiagudo cabello
─Lo sabemos ─ respondió mientras acariciaba su vientre ─ nosotros a ti también.
Por algunos minutos, solo se podían escuchar los aparatos que mantenían estable a su pequeña Pan.
─Vi, necesitamos contarles todo esto a mi madre y a Bulma ─ la joven asintió.
─Tienes razón, pero no quiero apartarme de Pan…─ respondió girando hacia la pequeña.
─Yo les diré; prefiero que no pongas más estrés sobre tus hombros.
No podía darse el lujo de que su hijo también sufriera las consecuencias de toda la situación. Su familia era su principal prioridad en esos momentos y por eso, necesitaba que su madre y Bulma supieran todo. Necesitaban toneladas de apoyo en esos momentos, tanto para sobrellevar la situación con Pan como para hacer justicia. Mr Satan conocería una faceta de Son Gohan que nadie debería conocer.
Ya casi la tenía...El antídoto estaba casi listo y ella, al igual que todos, estaba impaciente al respecto Cuando Pan entró en coma, el peso sobre sus hombros se intensificó. Esto le afectaba de manera muy personal; era la hija de su prácticamente sobrino y la mejor amiga de su niña y si llegaba a morir, sabía que su muerte sería un golpe más allá de lo imaginable. Colocó la sustancia en el refrigerador; en una hora estaría listo y podría administrárselo a Pan.
─ ¿Mamá? ─ la dulce voz de su hija la sacó de sus pensamientos ─ ¿Es verdad que Pan está aquí? ─ la científica pudo ver el miedo y la tristeza reflejada en los de la niña. Por más que quisiese, no podía mentirle.
─Sí, pero esta enfermita, así que, lo mejor es...
─ ¿Se va a morir? ─ preguntó de repente ─ ¿Es cierto lo que dicen en la televisión? ─ ver a la pequeña pasar de la tristeza a la desesperación fue una escena desgarradora para su madre. Odiaba cuando su hija lloraba. Se acercó a ella y la tomó en brazos.
─ No, no se va a morir; estoy preparando una medicina para que se cure. ─ la niña se limpió las lágrimas rápidamente con sus manos.
─ ¿De verdad?
─ Sí; se la daré dentro de poco. ─ respondió. Se conocían hace tan poco tiempo y ya su hija tenía un aprecio enorme por Pan. ─ Es lindo que te preocupes tanto por ella…
─ Es mi mejor amiga…─ declaró entre hipidos ─ Antes de que llegara Pan, no tenía una amiga con la que me sintiera feliz de compartir mis cosas sin sentirme rara ─ Bulma asintió; teniendo herencia saiyajin, lo más probable es que Pan pasase por las mismas situaciones que Bulla.
Madre e hija observaron hacia la puerta al escuchar un toque en ella.
─ Pase. ─ llamó Bulma y, de inmediato, vio la sombría figura de Gohan emerger junto a la de Chi─Chi. Por la expresión que tenía el joven, ella sabía que su hija no debía estar presente. ─ Cariño, ve con tu hermano; te llamaré luego, ¿bien? ─ la niña inteligente como su madre, acató la orden sin protestar, sabiendo que hablarían de cosas de adultos. ─ ¿Ha pasado algo con Pan? El antídoto está casi listo…─ el no respondió ─ ¿Qué ocurre? ─ preguntó Bulma, observando a Chi─Chi, quien solo se encogió de hombros.
─ Solo me dijo que tenía que decirme algo.
─ Así es. ─ dijo al fin. Las dos mujeres le observaron ─ Videl y yo... acabamos de encontrar a nuestra hija. ─ Bulma y Chi─Chi abrieron los ojos en sorpresa.
─ ¿Ustedes tienen otra hija?
─No. ─ las mujeres se miraron entre sí, totalmente confundidas. ─ Hay una historia que ustedes desconocen.
Su plan no solo no había funcionado, tenía a media ciudad en Capsule Corp haciendo una vigilia para la pronta recuperación de su...de la mocosa esa. Veía a las personas sosteniendo juguetes, bengalas y flores en señal de apoyo. Mr. Satan era un hombre que no estaba acostumbrado a recibir un no como respuesta y menos que las cosas no salieran como él quería; eso era precisamente lo que estaba pasando.
No pudo hablar con los malhechores porque tenían una custodia policial tan restringida que ni sus influencias podían asegurarle un trato con ello donde no quedara expuesto, por lo que, tuvo que recurrir a un servicio de mensajería mas clandestino y peculiar. La niña seguía cerca...Su intención no era matarla; solo quería desaparecer para estar más en control de toda la situación...pero logró todo lo contrario...Videl le odiaba y sabía parte de la verdad; su unigénita no era tonta, y con todos los deslices que tuvo, algo debía saber…
─ No me queda otra opción que encajar en la situación…
Debía mantenerse como uno de los héroes de la historia.
Atónitas, las esposas de Goku y Vegeta miraban al joven en verdadero shock. Gohan les había relatado todo, de principio a fin y las mujeres tenían un sinfín de emociones: desde la rabia hasta la indignación; todos se hicieron presente a medida que avanzaba la historia.
─Ese miserable…─ murmuró Bulma con impotencia. Todo lo que pasaron Videl y la pequeña Pan por los aires de grandeza de Hercule, era simplemente imperdonable. ─ Ese...
─Yo tengo parte de la culpa…─ dijo Chi─Chi de improviso ─ Si yo no hubiese intervenido, tú hubieses estado cuando la bebé nació y...
─ Basta, madre ─ respondió Gohan seriamente ─ El único culpable es Mr Satan por ser un ser despreciable y sin sentimientos.
─Pero yo…
─No sabías de la existencia de Pan; sé que habrías apoyado mi paternidad si lo hubieses sabido. ─ Bulma asintió, dándole la razón al joven ─ Él nunca apoya a su propia hija; la engañó y le hizo sufrir de una manera imperdonable…
─Ese hombre tiene que pagar por lo que hizo ─ intervino nuevamente la científica
─Lo hará; yo me encargaré personalmente de eso. Por ahora, creo que lo mejor es reunir evidencia y para eso necesito tu ayuda Bulma. Por el alcance que tiene el padre de Videl, no podemos confiar esa tarea a terceros fuera de nuestro círculo.
─ ¿Qué necesitas que haga?
─La prueba de ADN ─ comentó ─ Videl y yo sabemos de sobra que Pan es nuestra hija, pero queremos que todos los demás tengan constancia de aquello; que el mundo tenga pruebas irrefutables de quien es ella…
Él le daría su apellido, anunciaría a los cuatro vientos que ella era su bebé, pero, sobre todo, haría que el padre de su novia se arrepintiera de haber tocado a su hija…
Lo único que se escuchaba en el ambiente eran los sonidos de las máquinas conectadas a Pan. La joven justiciera sostenía firmemente una de las pequeñas manos mientras le proporcionaba una tenue caricia en la misma. Su mirada se encontraba fija, con notorio dolor en ella mientras observaba el durmiente rostro de la niña que ella creyó una vez perdida. A esa hermosa bebé que tanto ansió conocer desde el momento en que supo que crecía dentro suyo. La bebé a la que nunca pudo poner un rostro.
Su Pan.
Se sentía tan culpable. ¿Cómo permitió que algo así pasara? No entendía...Ella que siempre fue tan centrada y suspicaz, investigadora por naturaleza. ¿Como su padre pudo engañarla así?
─Porque se trataba de tu padre…─ le respondió su consciencia.
Y esa era la cruel realidad. Por más que su padre fuese narcisista, ególatra, vanidoso...era su papá. El hombre que se supone la amaba más que a nadie...Ni en sus más locos pensamientos, llegó a concebir un panorama donde él fuese capaz de todo lo que ha hecho…
─ Hola, Videl ─ la justiciera levantó la vista y observó a su cuñado. Le sonrió tenuemente.
─ Hola, Goten.
─ ¿Cómo está, Pan?
─ Igual, pero tengo entendido de que el antídoto está casi listo.
─ Ya verás que mi sobrinita se pondrá mejor ─ ella le miró entre extrañada y sorprendida.
─ ¿Desde cuándo sabías eso?
─ Desde que supe que era tu hija ─ dijo─ Realmente, nadie me lo confirmó, pero el parecido contigo era innegable y sus ojos son los mismos que tenemos los Son.
─ Eres un chico muy observador ─ él se encogió de hombros.
─ Es solo...que hacía sentido.
─ ¿Qué cosa?
─Que tú y Gohan tuvieran un hijo ─ respondió sinceramente ─ Mi hermano estaba loco por ti, tanto que llegué a pensar en utilizarte para que hiciera mis deberes, pero no era tan malicioso como Trunks en ese entonces. ─ ella le sonrió amablemente. Goten era un gran chico que, en esos momentos, trataba de distraerla un poco de toda la situación. ─ En fin, encenderé la Tv por un momento, ¿te molesta?
─Para nada ─ contestó. Tal vez eso ayudara a amortiguar un poco los sonidos de las demás maquinas…
Casi de inmediato, Videl se desconectó del mundo y volvió a sumergirse en sus pensamientos. Aun trataba de asimilar tantas cosas que le era imposible apartar la vista de Pan.
─¡Esto es aquí! ─ exclamó Goten, llamando la atención de la joven.
"Las muestras de apoyo hacia la pequeña Pan siguen llegando a las inmediaciones de Capsule Corp, después de que se diera a conocer que se encuentra recluida aquí, en estado crítico por lesiones causadas por sus secuestradores. La niña fue secuestrada por dos individuos que ya se encuentran en custodia policial, en el recinto escolar donde la niña acude."
Si era honesta, Videl no sabía cómo sentirse. Por un lado, le conmovía ver la muestra de amor y apoyo hacia Pan, pero al mismo tiempo, no le agradaba que todo el asunto fuera tan público. Acababa de descubrir la identidad de Pan y quería manejar la situación de la manera más discreta posible por los momentos. Moría por gritarle al mundo que su pequeña estaba a su lado, pero sabía que no era lo ideal hasta que todo el rompecabezas, incluyendo el tema del secuestro, estuviese resuelto.
"¡Miren! ¡El Campeón del Mundo ha llegado!"
Tanto Videl como Goten observaron como la gran limosina se abría paso entre la multitud, rompiendo el ambiente calmado y desatando un verdadero circo.
─A tu padre sí que le encanta hacer grandes entradas…─ comentó Goten.
Videl por su parte, ignoró el comentario del chico y se dedicaba a ver seriamente la imagen del hombre que le dio la vida.
"─ Como siempre es un placer verlo, Mr. Satan, aunque sea una situación delicada─ comentó el reportero
─Así es; es una lástima todo lo que está pasando.
─ ¿Ha tenido noticias de la pequeña Pan?
─Lastimosamente, no; aun no me han permitido tener contacto ni con ella ni con mi adorada Videl. Siguen secuestradas
─Las declaraciones emitidas por la presidenta de Capsule Corp desmienten esa versión.
─Porque se trata de un complot; la presidenta es amiga cercana del pretendiente de mi hija.
─ ¿Qué piensa hacer al respecto?
─Por ahora, me uniré a sus plegarias y mandare toda mi energía positiva hacia mi hija y la pequeña Pan, la niña que robó mi corazón y a la que considero mi nieta. ─ la multitud estalló en ovaciones, creyendo cada palabra dicha por el campeón del mundo."
Con seriedad, furia e indignación recorriendo todo su ser, Videl observó la figura sonriente de su padre a través de la pantalla. Era simplemente increíble escucharlo hablar después de todo lo ocurrido. ¿Cómo podía seguir mintiendo y aparentando tan fácilmente? ¿Cómo podía vivir sabiendo lo que le hizo? No entendía como su consciencia lo dejaba vivir...Ella de solo pensarlo, se sentía enferma, asqueada, incluso comenzaba a repudiar su propio apellido. ¿Cómo podía ser tan insensible? Su inteligencia era incapaz de comprenderlo. Le dolía admitirlo, pero su padre era un psicópata.
Y le enfurecía el simple hecho de que estuviera en los alrededores del lugar.
─Goten, cuida de Pan un momento; regreso pronto ─ el joven no se atrevió a preguntar a dónde iba. La expresión de la joven a la que él consideraba como hermana mayor, reflejaba furia y le recordó a la Videl ruda que una vez conoció cuando era tan solo un niño.
Incluso con su pronunciado vientre, nadie querría estar en el camino de la furiosa joven. Y es que ella no lo quería cerca y se lo dejaría muy en claro.
"Te conviene mantener la boca cerrada"
Era la simple frase que contenía el clandestino papel que había entrado por la diminuta ventana. El maleante sabía perfectamente quien le había enviado dicha nota, a pesar de que ésta no estaba firmada. El hombre sonrió con burla. No podía importarle menos…Estaba en la cárcel, con cargos de secuestro e intento de homicidio, los cuales, eran más graves por haberse tratado de una menor de edad. En el momento que lo atraparon, decidió que no llegaría mucho más lejos que unos pocos días, pero con la "presión" de este hombre, ya no le importaba sus planes originales. Sacó una pequeña píldora de su ropa interior que los guardias no encontraron al registrarlo y sin miramientos, se la tomó.
Linda sorpresa tendría la de los detectives cuando vinieran a darle visita.
Me auto-impuse una meta de actualizar antes de que el 2018 acabara y gracias a Dios, pude hacerlo. Hola! Espero que estén bien y que les haya gustado el capítulo. Cada vez se pondrá más intenso, pero espero que, a pesar del trabajo, pueda, actualizar pronto.
Gracias a: Majoestuvoaquii, YAMI, Yamida Yuki, Ginga Garza, Alejandra Alvizo, laya1992, Nitoca y Nageale, por los reviews. También a todos los nuevos favs y follows. Son una gran inspiración para seguir.
Como siempre, siéntanse libres de comentar.
Cuídense,
Bye!
