Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


Pueden buscar la canción se llama "Yo soy tu amigo fiel"


This = Flashback


Jack entró al salón de clases más que desganado. No tenia los ánimos para desperdiciar dos horas de su vida en un montón de fechas y acontecimientos lo tenían sin cuidado; de verdad no podía importarle menos…A pesar de que faltaban algunos minutos, sus asientos predilectos, los del fondo, ya estaban ocupados. Solo quedaba uno, en la "fila infernal" como le decía él…la primera fila y justamente, al lado de cierta rubia indeseable.

─Wow…el día solo empeora mas… ─dijo mientras se sentaba a su lado. Elsa lo miró sin mucho interés.

─ ¿Y crees que me agrada tener toda tu "onda de chico malo" a mi alrededor? ─preguntó sin despegar la vista del libro. Jack se sentía ofendido alrededor de ella. Todas las chicas, suspiraban por él, o por lo menos volteaban a verlo, pero esta rara…humana, parecía ser inmune a sus encantos.

─ ¿Sabes qué Elsa? Eres un raro espécimen de mujer…

─Wow, Jackson. Me sorprende que sepas la palabra "espécimen" y la utilices de manera correcta en una oración. ¿Quieres algún premio o galleta? ─ Jack frunció el ceño.

─ ¡Eres una grosera!

─Y tu un malcriado.

─Engreída.

─Anormal

─Come libros

─Gasterópodo

─ Y tu una… ─Jack frunció el ceño ─ ¡Oye! ¡No me insultes con palabras que no entiendo! ─ Elsa sonrió satisfecha.

─ Entenderías si utilizaras cierto objeto mágico que contiene conocimiento.

─ ¿Cómo se llama?

─Libro ─respondió simplemente, para luego mirarlo de manera seria ─Sabes lo que es un libro, ¿verdad? Esa cosa rectangular y con muchas hojas escritas…

Jack iba a responderle, pero el profesor hizo acto de presencia.

─Buenos días, alumnos ─dijo colocando su maletín sobre el escritorio, sacando una carpeta con hojas ─Guarden todo, el examen comenzará de inmediato.

─ ¡¿Examen?! ─ preguntó Jack al borde de un colapso nervioso. ¡Se había olvidado por completo del dichoso examen!

─Se te olvidó, ¿verdad? ─preguntó mirándolo de manera desinteresada ─¿Por qué no me sorprende?

Jack ignoró su irritante comentario. ¡Tenía problemas muchos más grandes! Iba a reprobar de seguro…El maestro comenzó a repartir las hojas a los estudiantes. El joven Overland escaneó su hoja con detenimiento; no estaba tan mal, se sabía su nombre.

Tranquilízate, Jack. Recuerda que estas sentado al lado de la mejor de laclase ─dijo aquella vocecita en su cabeza. Jack sonrió maliciosamente. Miró de reojo a su rubia compañera quien llenaba el examen con una velocidad sobrehumana. Escaneó de manera magistral el examen de Elsa como si su vida dependiera de ello y llenó el suyo. Orgulloso y feliz, entregó su examen al profesor, incluso antes que Elsa, quien por alguna razón, seguía con el suyo a pesar de que lo tenía completamente contestado. Jack decidió no darle importancia; seguramente era algún ritual de nerds o algo así. Tomó su mochila y salió del salón. Aprobaría con la nota máxima…


─ ¡Por fin! ─ exclamó Anna totalmente aliviada. ¡El día se le había hecho eterno! Y más aun, por el hecho de que ese día le tocaba dos horas de matemáticas. Fue una verdadera tortura. Menos mal que Elsa era un genio porque de algo estaba segura, si estaba aprobando la clase, era porque tenía a su hermana de tutora personal ─Elsa…─susurró de manera inconsciente. No podía dejar de pensar en que le ocultaba algo y eso no le gustaba.

─ ¿Te pasa algo, Anna? ─preguntó Kristoff, sacándola de su ensoñación. Kristoff era el mejor amigo de Anna, iba un grado más avanzado, pero a veces no notaba la diferencia. Estaban juntos en cada momento libre que tenían.

─No en realidad, es solo que…me preocupa Elsa.

─ ¿Por qué?

─Ha estado muy presionada últimamente y me preocupa que afecte su salud ─ explicó ─ Ayer sangró por la nariz.

─Pero… ¿está bien?

─Si, sí…no pasó a mayores, pero eso no significa que no me preocupe ─explicó rápidamente ─ La he notado fatigada, con falta de equilibrio y ahora sangrados nasales. ¡Estoy aterrada, Kristoff! ¡¿Y si tiene algo grave?!

─No te angusties, Anna; de seguro solo es estrés ─animó ─ Lo que tienes que hacer es disminuirlo. Algún paseo o algún gesto especial que la relaje.

─ ¡Que buena idea! ─meditó la chica por unos minutos ─ ¡Gracias, Kristoff, siempre eres de gran ayuda! ─ dijo abrazándolo.

─Para eso estoy ─bromeó. Anna se separó del joven rubio y miró su reloj.

─ ¡Oh por Dios, ya es tardísimo! ¡Debo ir por Brian! ─tomó su mochila, se despidió de Kristoff y salió del salón apresuradamente. El integrante más joven de los Arendelle, estaba a dos edificios de su salón, en el área de los niños pequeños.

La rutina de Anna era simple. En la mañana, Elsa los llevaba a la escuela; la rubia se encargaba de dejar a Brian en el preescolar mientras ella seguía su ruta hasta su destino. Cuando terminaba su jornada educativa, pasaba por su hermanito y se dirigían a su hogar. Mayormente, Elsa se levantaba muy temprano en la mañana y hacia el almuerzo, para que ellos solo tuvieran que calentarla en el microondas, pero si la joven rubia no podía cocinarles, siempre les dejaba algo de dinero para que compraran algo. Luego del almuerzo, Brian tomaba una siesta, la cual Anna aprovechaba para hacer sus deberes. El niño se despertaba, ella lo ayudaba a hacer sus deberes y esperaban a que su hermana mayor llegara del trabajo. La joven pelirroja la ayudaba a hacer la cena y demás deberes de la casa. Era casi siempre igual…

Anna divisó a su hermanito sentado en una de las bancas del patio de juego, cercano a la salida y apresuró el paso. El pobre niño salía una hora antes que ella; debía estar aburrido de esperar.

─Hola ─dijo mientras se acercaba.

─ ¡Anna! ─el pequeño tornado de 5 años se abalanzó sobre su hermana─ Pensé que te habías olvidado de mi ─ dijo de manera triste.

─ ¡Nunca me olvidaría de ti, mi pequeño terremoto! ─el niño sonrió. Anna tomó la mano del infante comenzando a caminar hacia la salida del recinto ─Oye, Brian ─el niño prestó atención ─ ¿Quieres hacer algo especial para Elsa?

─ ¡Sí! ─ exclamó el niño emocionado.

Anna sonrió ante la respuesta. No fue nada difícil convencerlo…


─ ¡Jack! ─llamó Hans ─ ¡Te he estado buscando por todas partes!

─ ¿Qué pasa, Hans?

─ ¡Es hora de la fiesta! ─exclamó totalmente eufórico.

─ ¿Tan temprano? Pero si son las 3 de la tarde ─Hans sacó una pequeña bolsa de polvillo blanco y se la extendió a Jack.

─Empezaremos a celebrar desde temprano ─ Jack sonrió complacido con la respuesta.

─Me gusta cómo suena…

─A todos, mi queridísimo compadre. Será la mejor noche de todas. Será como una antesala al fin de semana.

─ ¿El mejor jueves de todos?

─El mejor jueves de todos ─confirmó Hans totalmente feliz. Las fiestas eran su vida. Una noche de borrachera, de consumo y de encuentros "casuales" con algunas chicas…lo mejor del mundo para él.

─ Ya vámonos; deben de haber empezado sin nosotros.

─ ¿Y Toothianna? ─preguntó el pelirrojo extrañado.

─No vendrá; sus padres la tienen encerrada por lo de anoche ─dijo Jack fastidiado ─ Son unos aguafiestas ─ terminó diciendo ─Al parecer tendremos que divertirnos por ella ─Hans sonrió.

Que noche iban a tener…


─ ¡Elsa! ─la joven rubia caminó rápidamente hacia quien la llamaba.

─ ¿Necesita algo, señora Gerda? ─dijo al llegar a su lado. Gerda era su jefa. Una amable señora de unos 50 y tantos años. Era la propietaria de una franquicia de supermercados extendidos por todo el país, pero como ella vivía en esa ciudad, se encargaba personalmente de dirigir su negocio. La emprendedora mujer le tenía un gran aprecio a la mayor de los Arendelle. Conocía su historia y se sentía conmovida por la entereza y la fuerza de voluntad que tenia. No podía pedir una mejor empleada; ni siquiera las personas que tenían años trabajando para ella, eran tan profesionales como la joven universitaria. Hacía de todo en la tienda. Inicialmente, solo era una cajera, había escalado posiciones hasta convertirse en la supervisora más joven en la historia de la franquicia; no importaba la experiencia ni el hecho de que estuviera aun estudiando, la chica era un genio.

─Si, querida ─comenzó ─ Uno de tus compañeros está enfermo, ¿puedes encargarte de colocar los nuevos productos? ─Elsa asintió. La joven rubia se enrollo las mangas de su blusa, olvidándose por completo el propósito de estas ─ ¡Oh por Dios! ─exclamó Gerda─ ¡¿Qué tienes en el brazo, Elsa?! ─la joven rubia miró lo que señalaba y se regañó mentalmente por no ser más cuidadosa. Gerda se acercó rápidamente a la chica e inspeccionó su brazo.

─No es nada…

─ ¡¿Cómo que no es nada?! ─exclamó alarmada.

─Lo digo de verdad, estoy bien. Yo…me caí mientras jugaba con mi hermanito, nada mas ─Gerda la miró no muy convencida ─En serio, estoy bien; solo es un pequeño golpe.

─Te creo…por ahora ─dijo aún no muy confiada ─ Sabes que cualquier cosa puedes contarme. Eres como una hija para mí y no me gusta verte herida ─Elsa sonrió en forma de agradecimiento.

─Lo sé; gracias por la preocupación, pero estoy bien, en serio ─mintió ─ Ahora, iré a colocar la mercancía ─Gerda asintió. Elsa tomó el carrito con las diferentes cajas y se dirigió hacia los pasillos. Abrió una de las cajas, sacó los productos y comenzó a colocarlos en los estantes.

─ ¡Oh, pero que coincidencia! ─ escuchó Elsa. Sabía perfectamente de quien se trataba.

─Hola Toothianna… ¿Qué haces aquí?

─Estoy acompañando a mi madre a hacer unas compras ─respondió ella─ ¿Trabajas aquí? ─preguntó de manera burlona ─ Eso es patético…

─Bueno…comprenderás que no soy como tú y a mí, sí me gusta trabajar ─dijo sin dejar su labor. Tothianna frunció el ceño.

─ ¿Ah sí? ¿Te gusta ser una marginada?

─Depende… ¿a ti te gusta ser una cualquiera? ─preguntó de manera desinteresada.

─ ¡No soy una cualquiera!

─Es cierto, mi error. Solo sales con una gran cantidad de chicos sin prestar alguna atención a tu dignidad.

─Solo estas celosa porque atraigo la atención de los chicos, no como tú, que no atraes ni las sobras ─respondió triunfante.

─No necesito la atención de nadie para sentirme completa ─Elsa giró para ver a la chica por primera vez desde que se inició la pequeña "conversación" ─No soy tan superficial como tú.

Toothianna estaba más que indignada. ¡Como se atrevía a decirle eso! La joven castaña se acercó furiosa a Elsa y, como la malcriada que era, tiró toda la mercancía que la rubia ya había colocado. Toothianna tenía tanta suerte de que estuvieran en su lugar de trabajo y, por lo tanto, el cliente siempre tenía la razón. Si estuvieran en otro lugar, la pondría en su sitio, pero ella era más madura; no se dejaría llevar. Respiró profundamente y se agachó a recoger todo lo que la chica había tirado.

─Así está mejor ─se burló la castaña ─Siempre estarás por debajo de mi; no importa qué…solo eres un cero a la izquierda ─Elsa hizo uso de su paciencia para no abofetear a la chica en cuestión. Su trabajo era muy importante y no lo pondría en riesgo por una…indeseable.

Toothianna sonrió satisfecha y se alejó por el pasillo. Elsa siguió con su labor. Ella tenía asuntos más importantes en su vida, como para preocuparse por esta chica infantil; lo mejor era ignorarla…


Las 7 pm y la fiesta estaba en su apogeo. Hans y Jack habían llegado y de inmediato, se habían puesto en acción. El ambiente estaba lleno de aquellas sustancias preciadas para ese grupo de jóvenes. La droga era lo que impulsaba esos comportamientos tan erráticos. Era simplemente su paraíso.

Jack estaba sentado en uno de los sillones de la sala, como a él le gustaba: con una botella en mano. Hans se había desaparecido con una chica y estaba muy consciente de lo que debían estar haciendo. Dio un sorbo directamente de la botella y siguió observando el panorama. En la "pista de baile" estaban más de la mitad de los presentes, bailando al ritmo de la estridente música, o por lo menos, trataban de hacerlo. Otro sorbo más. Ellos eran igual a él, por diferentes razones habían llegado a ser lo que eran. La suya…su padre. Michael era muy estricto y exigente con él. Nada de lo que hacía, parecía ser suficiente para él, por lo que, dejó de intentarlo y se convirtió en lo que era hoy. Su madre, sumisa, pocas veces lo defendía. Vivía mas pendiente de Meghan que de él y muchas veces pensó y aun pensaba, que no lo quería.

─Querías a un hijo perfecto, pero no lo soy ─dijo ─ ahora tienen a alguien que le importa un comino lo que digan o piensen…felicidades, familia…creaste a un monstruo como tú…

Jack tomó la botella y bebió todo el líquido restante, haciendo una mueca al ingerirlo. El alcohol y las drogas eran los únicos que lo hacían sentir bien; ellos eran su familia sustituta…


─ ¡Sorpresa! ─ Elsa dio un salto hacia atrás gracias al susto que se llevó. Cuando su corazón comenzó a latir de manera normal nuevamente, observó todo a su alrededor. Los sofás estaban arrinconados contra la pared y en el centro de la sala de estar, estaba la mesa, con algunas velas encendidas.

─ ¿Qué es todo esto? ─dijo algo extrañada. Su pequeño hermano apareció frente a ella e hizo una reverencia.

─Buenas noches, señorita Arendelle; su reservación ya está lista. Sígame ─ dijo tratando de aparentar seriedad. Elsa decidió seguirle el juego ─ Por aquí ─Elsa se sentó en la mesa y esperó el siguiente movimiento.

─ ¿Y usted es…?

─Yo soy su mesero por esta noche.

─Muy bien…entonces, mesero ─dijo ella divertida ─ ¿Qué es todo esto?

─Es un gesto de agradecimiento para que nuestra hermana mayor sepa lo mucho que la queremos ─dijo saliéndose del personaje.

─No es necesario; ella sabe eso.

─Pero aun así, nosotros queremos hacer un hermoso gesto para nuestras súper-hermana ─dijo Anna llegando con una bandeja.

─ ¿Qué traes ahí, Anna? ─preguntó con algo de temor. Su hermana era de la gente que lograban quemar agua.

─No te preocupes; yo no lo cociné ─respondió rodando los ojos ─ ¡Es comida china directa desde la mismísima China!

─En realidad, lo conseguimos en el Restaurante Chino que está a dos cuadras de aquí ─susurró inocentemente el niño en su oído. Elsa sonrió.

─Esperamos que lo disfrutes.

─ ¿Y ustedes no comerán conmigo?

─Ya comimos ─respondió Brian.

─Además, aún hay otra sorpresa y debemos prepararla. Así que, come tranquila que ya volvemos ─Brian y Anna se adentraron en las habitaciones, dejando a su hermana mayor sola. Elsa degustó su comida rápidamente; ¡no había notado lo hambrienta que estaba! Estaba algo cansada. El día había estado…regular y necesitaba relajarse. Terminó su platillo y casi de inmediato, apareció Anna por el pasillo.

─Muy buenas noches, queridísima invitada de honor. ¡It's show time! ─dijo entusiasmada. Elsa vio hacia las habitaciones y vio a su pequeño hermano vestido como un pequeño vaquerito con todo y sombrero ─Brian Arendelle interpretando "Yo soy tu amigo fiel" ─Anna reprodujo la música mientras el pequeño niño comenzaba a cantar con su tierna, dulce e infantil voz.

Elsa estaba emocionada. ¿Podía haber algo más tierno que tu hermanito de 5 años cantando una canción solo para ti?Anna observaba la emoción en el rostro de su hermana. ¡Eso era lo que quería lograr! Todo el asunto de la sorpresa se había ingeniado en el transcurso de la tarde. Brian había insistido en que cantaría una canción de su película favorita y que iba a vestirse para la ocasión, así que, decidió concedérselo. Tal vez no era la ocasión más fina o planeada, pero fue hecha de corazón para que Elsa pasara un buen rato.

Elsa y Anna aplaudieron enérgicamente a su hermanito menor, el cual después de hacer una reverencia, corrió hasta la rubia y se sentó en sus piernas.

─ ¿Te gustó? ─dijo mientras jugueteaba con la larga trenza de su hermana.

─Me encantó, campeón ─dijo totalmente feliz.

Después de eso, los tres hermanos se sentaron sobre el sofá, Elsa en el medio de sus dos hermanos y se dispusieron a ver una película mientras comían helado. El primero en caer dormido fue el menor de la familia y Anna estaba muy cerca de unírsele.

─ ¿Elsa?

─Dime…

─No estas ocultándome algo, ¿verdad? ─preguntó esperanzada. Elsa guardó silencio por unos segundos y luego, le mintió.

─No te oculto nada, Anna…tranquila ─al parecer, la pelirroja aceptó la respuesta pues no preguntó nada mas, simplemente, al igual que su hermanito, se quedó dormida en los brazos de su hermana mayor.

Elsa suspiró tristemente. No le gustaba mentirle a sus hermanos; se supone que entre ellos había confianza, pero…no sabía cómo decirles lo que le pasaba…

Su expresión era de sorpresa, tristeza, angustia…Eso tenía que ser un error.

Sé que puede ser duro de asimilar…

Debe haber algún error… ─dijo en un susurro.

No lo hay, Elsa ─ dijo abatido el doctor. Él conocía a la joven desde que era una niña y cuando vio los resultados de sus análisis, se llevó una muy desagradable sorpresa ─Tienes leucemia.

Solo de escuchar el término, se le erizaba la piel. Era una enfermedad peligrosa y potencialmente mortal.

¿Qué es lo que se puede hacer?

Tu caso no puede ser tratado con quimio; solo serviría para aminorar los síntomas y podría ser más dañino que beneficioso. Es más recomendable un trasplante de medula ósea que sea compatible. De algún familiar, preferiblemente los padres ─explicó.

Usted sabe que mi madre murió.

Sí, lo sé… ¿Qué me dices de tu papá?

Nos abandonó hace unos 5 años.

¿Crees que puedas localizarlo? ─Elsa no dijo nada. Lo último que quería era tener algún contacto con él y menos que su vida estuviera en sus manos ─Sé que seguramente no quieres nada que ver con él, pero es casi seguro que él sea el donante perfecto ─la joven seguía sin hablar ─Hazlo por tus hermanos…─esas palabras calaron en lo más profundo de su ser. No debía dejar que el rencor nublara su mente; lo primordial para ella eran sus hermanos.

Veré que puede hacer…

Elsa abrazó a sus dos hermanos dormidos entre sus brazos. Tenía miedo, es más, estaba aterrada ¿Qué sería de sus hermanos si ella no estuviera? Seguramente, los separarían y los enviarían a vivir con familias diferentes; ella no podía permitir eso. Un par de rebeldes lágrimas descendieron por sus mejillas. Le gustara o no, debía encontrar a su padre…no por ella…por sus hermanos. Besó el pelo de sus hermanos y trató de olvidarse de sus preocupaciones…por lo menos por esa noche.


Michael Overland era un hombre muy impaciente. Sentado en su sillón, esperaba a que su primogénito se dignara a hacer acto de presencia. Eran casi las 3 de la mañana y aun no llegaba. No sabía que había hecho para merecer un hijo tan malagradecido. Le había dado todo y… ¿así se lo pagaba? Simplemente no lo entendía. Escuchó el sonido de las llaves en la cerradura y vio como su hijo entraba tambaleándose de un lado a otro; totalmente ebrio.

─ ¿Estas son horas de llegar? ─preguntó enojado. Jack lo miró y sonrió altaneramente.

─ ¿Acaso te importa?

─Puede ser…

─No hagas el papel de padre abnegado que no te queda.

─ ¡Escúchame bien, malcriado! ─explotó ─ ¡Te guste o no, soy tu padre y me respetarás!

─ ¡Pues fíjate que no me da la gana de hacerlo! ─rebatió él ─ ¡Siempre estas ocupado y no prestas atención a lo que pasa a tu alrededor!

─ ¡Cállate!

─ ¡No! ─gritó él de vuelta─ ¡Si quieres ganarte mi respeto, actúa como el padre que supuestamente crees que eres!

Jack dio por terminada la conversación y, aun tambaleando por lo embriagado que estaba, llegó a su habitación y se tiró pesadamente a su cama. Estaba algo mareado por la mezcla del alcohol y las sustancias alucinógenas, por lo que optó por dormir. Aun estaba enojado por la pequeña pelea con su padre, pero debía pensar en algo más importante: tenia clases temprano y no sabía si la resaca lo dejaría llegar…


Elsa leía mientras esperaba a que la clase diera inicio. El día anterior había sido muy emotivo para ella, por lo que, trataba de despejar su mente de los problemas. Minutos después, vio como su "nuevo vecino" tomaba asiento.

─ ¿Ahora te vas a sentar siempre a mi lado? ─dijo sin despegar la vista del libro.

─No te des tanta importancia; es el único asiento libre ─respondió él. Tenía resaca, y lo último que quería, era empezar una pequeña pelea verbal que ella seguramente ganaría. Elsa decidió no comentar al respecto; no valía la pena.

─Buenos días, clases ─saludó el profesor entrando al salón ─Hoy tenemos mucho por hacer, pero primero, aquí les traigo sus exámenes ya calificados ─Una sonrisa apareció en el rostro de Jack. ¡Una buena noticia! Sabía que había obtenido una "A+", después de todo, se había copiado de la mejor estudiante de la clase ─ Muy buen trabajo, señorita Arendelle ─Elsa sonrió complacida al ver la gran "A+" en la parte superior de la hoja ─Aquí tiene el suyo, señor Overland ─Jack tomó la hoja totalmente complacido con su…¡¿F?!

─ ¡¿Pero qué…?! ─dijo totalmente sorprendido. Elsa había obtenido la calificación máxima y él se fijó de ella. ¡¿Cómo era posible?! Estaba seguro que había copiado las respuestas bien. Miró su examen y, luego el de ella, reposando sobre su mesa y vio que las respuestas estaban totalmente cambiadas. Aun confundido miró a Elsa y la encontró sonriéndole de manera burlona. Entrecerró los ojos y la miró enojado ─Tu…

─ ¿De verdad pensaste que no sabía que te copiabas de mi?

─ ¡Pusiste las respuestas mal a propósito! ¡Por eso no habías entregado cuando lo hice! ─dijo ─ ¡Las estabas arreglando! ─Elsa sonrió ─ ¡Oye!¡No es divertido!

─Nadie te dijo que hicieras trampa, además, ibas a reprobar de todas formas…

─Eres una…

─Bien, clase ─dijo el profesor interrumpiendo el insulto de Jack─ Como ya les había avisado, tenemos mucho por hacer, pero primero quiero informarles algo. Hoy asignaremos un trabajo en parejas que valdrá el 50% de su calificación final y ya, formé dichas parejas ─todos los estudiantes escucharon atentos mientras el profesor decía los nombres, excepto Elsa y Jack, la primera porque estaba anotando algo y Jack porque seguía enojado por haber sido engañado por la rubia ─y nuestra última pareja: Elsa Arendelle y Jackson Overland.

Ante la mención consecutiva de sus nombres, los dos jóvenes miraron al maestro boquiabiertos. Luego se miraron entre ellos con verdadero horror.

─ ¡¿Qué?!


Wow, chicos. No pensé que la historia tendría tanta aceptación y apoyo. ¡Muchísimas gracias!

Este capítulo esta algo largo porque, honestamente, no sé cuando volveré a actualizar. Como había mencionado en otras de mis historias, estoy muy atareada.

Gracias a: Emperatriz Cullen, Guest, DeAtH tHe RoSe, marina04, TPATFan16, IleFrost, MyobiXHitachiin, escudodeplata, Nastinka y MadReader-aBy por sus hermosos reviews; también a todos aquellos que han dado fav y follows a la historia y a los que la están recomendando. ¡Muchas gracias! Por todos ustedes, es que la historia sigue.

Y gracias a Nastinka por el término "gasterópodo" utilizado en el capitulo; en verdad leíste mi mente jejeje.

Cuídense,

Bye