Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.
¡No lo podía creer! ¡No! ¡No! ¡No! Jack se dejó caer en su cama totalmente abatido e incrédulo acerca de todo el asunto con Elsa. Él no podía estar enamorado de ella, era simplemente loco pensar en aquello como una posibilidad. Pero si no era eso, ¡¿Qué más podría ser?! Las sensaciones extrañas en su estomago, las ganas de protegerla y de hacerla feliz, sus ganas de mimarla, de abrazarla, de besarla…Tomó una almohada, se la puso sobre el rostro y gritó con todas sus fuerzas en ella, suprimiendo la mayor parte de su frustrado gritos. No sentía desagrado, claro que no, era más bien un sentimiento de…pánico. Él nunca se había enamorado de tal manera antes. Con todas las chicas con las que había salido, incluyendo a Toothianna, solo sentía una fuerte atracción, pero nada comparado con lo que sentía en esos momentos por la rubia; con Elsa, esto iba más allá…Se quitó la almohada de la cara y observó pensativo el techo de su habitación. ¿Qué se suponía que hiciera? Nunca se había sentido tan vulnerable en toda su existencia. Cuando terminaron la presentación, tuvo que utilizar toda su fuerza de voluntad para separarse de ella. Solo Dios sabe cuánto deseaba retenerla en sus brazos, aspirando su dulce aroma y sintiendo su calor contra su cuerpo, pero no podía hacerlo…y eso lo mataba por dentro. Había pasado el resto de la mañana escuchando las demás presentaciones, o mejor dicho, tratando de hacerlo. Sus pensamientos estaban muy lejos de las demás parejas interpretando sus respectivas canciones, estaban con ella y con el hecho de que llevaba ignorándolo desde que bailaron. No sabía por qué, pero esperaba que no tuviera nada que ver con su actitud hacia ella. Puso su antebrazo sobre sus ojos, aun contrariado. No tenía idea de que haría a partir de ahí…
A penas era mediodía cuando llegó a su hogar después del grupo musical. Sabía que Anna había notado de inmediato su extraña actitud, pero decidió no comentarlo, cosa que le agradecía infinitamente. Se acostó en la cama, abrazando una de las almohadas. Tenía miedo de…sus sentimientos hacia Jack. Al principio, pensó que era simple simpatía hacia la rara amistad que estaban formando, pero después de haberlo sentido tan cerca, todo había cambiado. ¿Cómo se suponía que actuara después de lo que pasó? Ya había sido cobarde al ignorarlo y al salir prácticamente corriendo de la "clase" para no hablarle, pero sabía que no lo podría evitar por siempre, después de todo, tenían varias clases en común. El corazón de la rubia se aceleró al recordar aquel momento tan íntimo que compartieron cuando él la envolvió en sus brazos. No podía terminar de describir lo natural que fue ese contacto para ella…era como si su lugar ideal fuera entre sus brazos. Sacudió la cabeza rápidamente. No…nada podría pasar entre ellos. Eran muy diferentes como para que algo pudiera existir. Además, ella tenía cosas más importantes y serias en su vida como para preocuparse por la situación con Jack. Era más fácil decirlo que hacerlo…Jack no tenía planeado abandonar su mente por un buen rato…
─Ya me está doliendo la cabeza…─susurró frustrada. No debía estresarse; debía mantenerse lo más tranquila posible para no desatar otro episodio, pero no era tan sencillo como sonaba…
Lunes otra vez…¡Dios, como odiaba los lunes! No pudo disfrutar su fin de semana como él había planeado con anterioridad. No podía dejar de pensar en Elsa y estaba más que ansioso de verla, por eso, estaba recostado sobre el casillero de la rubia, esperándola pacientemente. No sabía que le diría cuando la viera, pero eso no le importaba en esos momentos, quería verla y punto…
─Jackson…¿Cómo estás? ─Jack respiró hondo llenándose de paciencia. Definitivamente, no quería ver a esta persona.
─¿Qué quieres Toothianna? No estoy de humor…─advirtió.
─¡Pero qué actitud! ─ exclamó, simulando indignación ─¿No puede una amiga venir a saludarte?
─Si se trata de ti, no ─dijo de manera fría. Estaba seguro de que algo tramaba ─ Y te repito, ¿Qué quieres?
─En verdad, nada. Solo que estoy muy feliz, ya sabes, la vida y demás cosas…
─Es muy temprano para estar consumiendo, ¿sabes? ─ dijo restándole importancia. Toothianna no borró su sonrisa, lo que le confirmó que algo estaba planeando ─¿Qué estas tramando?
─Nada…es solo que ya las clases están por empezar, los pasillos están abarrotados de personas y sería una lástima que algo, digamos… vergonzoso pasara, ¿no crees? ─Jack frunció el ceño.
─¿De qué demonios estás hablando? ─ ella solo rió, una sonrisa que a Jack le pareció maléfica. Miró hacia la entrada por donde Elsa entraba, leyendo un libro. Jack giró para ver a quien se refería su ex novia. Sus ojos se abrieron en puro pánico
─ ¡Que ni se te ocurra! ─Tooth solo se encogió de hombros.
─Muy tarde… ─antes de que Jack pudiera reaccionar, un balde de pintura cayó sobre la desprevenida rubia ante la atenta mirada de los presentes en el concurrido pasillo. Jack quedó estático en su lugar mientras veía la incredulidad en aquellos ojos azules que le quitaban el sueño. Como si eso no fuera poco, Hans apareció de entre las sombras y tomó a Elsa del brazo, quien hacia lo imposible para no derrumbarse.
─¡Esto es lo que pasa cuando una marginada quiere encajar en un mundo al que no pertenece! ¿No lo creen? ─algunos de los presentes apoyaron a Hans porque, al igual que él, eran unos chicos y chicas de papá que no aprobaban que una persona becada fuera catalogada como uno de los suyos, otros prefirieron quedarse al margen ─Ellos ya hablaron, Elsa… ¿Qué tienes tú que decir al respecto? ─ preguntó de manera burlona, despeinado su ahora pegajoso cabello. La mayor de los Arendelle se mordía el labio tratando de no llorar, pero sabía que solo era cuestión de tiempo para que eso pasara. Las burlas, las risas y las palabras hirientes que les eran profesadas en esos momentos, eran demasiado para ella. Trataba de buscar a alguien que la ayudara y lo encontró a él, tratando de zafarse del agarre de Tooth.
─¡Suéltame! ─gritó totalmente colérico.
─¡Esto no es asunto tuyo! ─ le respondió Tooth. La mirada de Jack se encontró con la cristalina de ella. Su corazón se encogió al ver como las lágrimas descendían por sus mejillas. Tenía que hacer algo.
Elsa se soltó del agarre de Hans y salió corriendo del lugar. Jack al ver esto, se afanó mas en soltarse de la castaña, cosa que logró, para luego salir disparado detrás de ella. ¡Maldita sea! ¡Maldito Hans! ¡Maldita Toothianna! Perseguía a Elsa por las calles de la ciudad, hasta que la rubia, por alguna razón desconocida, se adentró en la parte boscosa de un parque
─ ¡Elsa, espera! ─pero la rubia no le hizo caso. Esquivaba los diferentes árboles y arbustos con verdadera maestría, tratando de alejarse de todos sus problemas. Jack en ningún momento se dio por vencido, al contrario, corrió mas rápido. Logró tomarla del brazo y girarla hacia él.
─ ¡Suéltame!
─ ¡No! Mira como estas, no puedo dejarte ir así ─dijo ─ Todo estará bien…
─ ¡Claro que no! ─dijo totalmente histérica ─ ¡No es justo! ¡Yo no quiero estos problemas y ellos siguen apareciendo! ¡Estoy harta!
─Elsa…
─ ¡Mira como estoy! ¡Cubierta de pintura porque le llevé la contraria a un par de niños ricos, de los cuales, esta Universidad está llena! ¡¿Qué… se supone que… haga?! ─ el llanto no la dejaba hablar. La humillación que acababa de sufrir mas todos los problemas adicionales que la vida le había dado…ya no podía retenerlo por más tiempo.
Sin importarle el hecho de que se mancharía de pintura, Jack la tomó entre sus brazos y la abrazó tratando de consolarla. Esto lo estaba matando…Sentirla sollozar entre sus brazos, lo estaba consumiendo de a poco. Escuchó como la rubia soltaba un pequeño chillido de dolor
─ Elsa, ¿Qué pasa? ─dijo alejándose un poco de ella.
─Me…duele…─dijo mientras se tomaba la cabeza con ambas manos ─Yo…─ fue lo último que pudo decir antes de desplomarse en los brazos de Jack.
─ ¡Elsa! ─ Jack se sentó en el suelo, acomodándola entre sus brazos, tratando de reanimarla, preso del pánico ─Oh por Dios…─dijo por lo bajo cuando notó que estaba sangrando por la nariz. No tenía a quien recurrir, el parque estaba desierto, por lo que, como pudo, sacó su celular de su bolsillo y llamó a los servicios de emergencias, totalmente histérico. La operadora trató de tranquilizarlo en vano, lo único que pudieron decirle era que estarían ahí lo más rápido posible ─ Vamos…despierta…─decía tratando de no volver a sucumbir ante el pánico. Sabía que estaba viva, pues estaba respirando, pero se veía más pálida de lo usual y eso lo tenía preocupado. La tenia abrazada como si su vida dependiera de ello, nunca en su vida se había sentido tan asustado como lo estaba en ese momento. El mero pensamiento de perderla, era suficiente para crear pánico. Besó su frente delicadamente ─Resiste…no me abandones…eres muy importante para mí, no me dejes…─pidió como una súplica, esperando que fuera escuchada.
Luego de tres interminables minutos, la ayuda llegó.
─Ya lo último que tienes que hacer es simplificar los términos semejante y…
─Me da esto…─respondió Anna escribiendo en el pizarrón la respuesta a la que había llegado. North la revisó.
─Muy bien, Anna, es correcto ─la pelirroja sonrió orgullosa. Le había pedido a su maestro que se quedara unos 5 minutos después de finalizada la clase para que le ayudara con un ejercicio que no comprendía, lo cual, él aceptó contento.
─Muchísimas gracias, señor North, en verdad necesitaba ayuda.
─Cuando quieras, Anna ─respondió amablemente─ No dudes en buscarme cuando necesites ayuda.
─Eso haré, gracias ─ de repente, su celular comenzó a vibrar. Extrañada lo tomó y vio que era Elsa ─ ¿Me disculpa un momento? ─North asintió ─ Elsa, ¿Qué pasa?
─Hola Anna…no soy Elsa…
─ ¡¿Quién eres y por qué tienes el celular de mi hermana?! ─North miró la escena incrédulo. ¿Acaso le había pasado algo a su nieta?
─Soy Jack
─ ¿Jack? ─preguntó extrañada ─ ¿Qué pasó? ¿Por qué tienes el teléfono de Elsa?
─Es que…Elsa se desmayó…estoy aquí en el hospital, esperando alguna noticia.
─ ¡¿Qué?! ─ exclamó totalmente aterrada. North notó la gravedad de la situación ─ ¡¿Pero qué pasó?!
─Es muy largo de explicar por teléfono; lo mejor es que vengas para explicártelo, ¿puedes venir?
─ ¿En qué hospital están? ─Anna esperó por la respuesta ─está bien, ya voy para allá… ─la pelirroja cortó la llamada. Corrió hacia su escritorio para recoger sus cosas rápidamente, olvidándose por completo de que no estaba sola en la habitación.
─ ¿Ha ocurrido algo, Anna? ─la chica lo miró con ojos llorosos. ¡Como deseaba abrazarla con total confianza y asegurarle que todo estaría bien! Pero lamentablemente, no podía. Para ella, él solo era un profesor mas…un simple extraño.
─Elsa…está en el hospital. ¡Debo ir con ella! ─North abrió los ojos sorprendido.
─ ¡¿Qué le pasó?!
─No lo sé, pero iré a averiguarlo…─dijo corriendo hacia la puerta.
─ ¡Espera! ─ Anna se detuvo a centímetros de la puerta ─ Yo te llevaré…
─No es necesario…
─ ¡Claro que lo es! Estas muy alterada, no puedo dejarte ir así ─ él tenia razón. Ella estaba hecha un manojo de nervios. Cada vez que Elsa tenía un episodio o recaída, sentía como si la enfermedad estuviera ganando terreno.
─ ¿No se meterá en problemas por esto?
─No, esta era mi única clase del día; estoy libre ─Anna no tuvo más opción que aceptar. North tomó su maletín y salió del salón seguido de cerca por su nieta.
─Salió mejor de lo que esperábamos ─ dijo Toothianna dándole un sorbo a su cerveza.
─Lo sé ─secundó Hans ─con eso aprenderá la lección. Nadie se mete con nosotros y sale impune.
─ ¿Crees que haya sido suficiente?
─Por su bien, esperemos que sí ─dijo Hans, quitándole la cerveza a Toothianna ─ Si es tan inteligente como dice, tomará esa advertencia…
─ ¿Y si no lo hace?
─Bueno…eso ya sería un gran problema para ella ─respondió de manera despreocupada. Ella iba a entender por las buenas o por las malas…
Nunca le habían gustado los hospitales, pero ahí estaba él, sentado en la sala de espera mientras la ansiedad lo carcomía de a poco. ¿Por qué nadie le decía nada? Desde que los paramédicos habían llegado a auxiliarlo, supo que la situación era grave. Le habían puesto una mascarilla de oxigeno para ayudarla a respirar porque debían mantenerla estable hasta que descubrieran que era lo que tenia. Jack no soltó su mano durante todo el trayecto hacia el hospital, separándolas solamente cuando no lo dejaron seguir con ella. Nunca pensó que sentiría tanto miedo de perder a alguien como lo hacía en esos momentos. Bajó la cabeza y se pasó las manos por su cabello totalmente abatido. ¿Qué haría si algo le pasara a Elsa? A penas se estaba haciendo la idea de que ella era muy importante para él, no podía concebir la idea de perderla.
─ ¡Jack! ─el joven Overland levantó la vista y vio como Anna se acercaba a él, acompañada de un señor que no reconocía ─ ¿Dónde está? ¡Quiero verla!
─Tranquila, Anna. No me han dicho nada, tendremos que esperar ─la pelirroja se dejó caer en el banquillo, al lado de Jack, escondiendo su rostro entre sus manos, empezando a sollozar ─Por Dios, Anna, no llores. Elsa estará bien, ya verás…─ trató de consolarla, pero era muy difícil sabiendo que él estaba igual o peor que ella. El joven fijó la vista en el hombre mayor.
─Buenas tardes, joven. Mi nombre es Nicholas St North, mucho gusto.
─Jackson Overland, el placer es todo mío ─respondió cortésmente ─ ¿Es familiar de Elsa? ─ Esa pregunta tan sencilla causó una revolución en su interior. ¡Claro que era familiar de ella, pero no podía decirlo!
─No ─ dijo ─ soy solo un conocido y maestro de Anna ─Jack solo asintió. No tenía ganas de hablar…solo quería saber que Elsa estaba bien.
El tiempo pasaba y aun no había noticias de la joven rubia.
─ ¡Dios mío! ─exclamó Anna totalmente exasperada ─ ¡¿Por qué tardan tanto?! ─North se acercó a ella y puso una mano sobre du hombro.
─Ten paciencia, ya nos dirán… ─ella se limitó a asentir molesta. Sacó su teléfono y miró la hora.
─Necesito llamar a Kristoff para que cuide a Brian mientras estamos aquí y también a la jefa de Elsa para decirle que no podrá ir a trabajar ─la pelirroja suspiró ─ Elsa no va a estar feliz por esto…
─No debe enojarse; ella está enferma ─respondió Jack.
─Lo sé, pero es que cada vez que falta al trabajo, se lo descuentan de su sueldo y ella odia eso. Solo pasó una vez cuando me enfermé y recuerdo que ella recortó algunos gastos menores, mayormente los suyos, para cubrir lo importantes ─ Jack miró sorprendido a la pelirroja. No entendía como Elsa podía llevar semejante carga, sin quejarse. Sentía la necesidad de ayudarla─ La llamaré ahora mismo.
─Espera…─Anna miró a Jack expectante ─Yo iré personalmente a informarle…
─ ¿Estás seguro? Yo podría simplemente…
─Muy seguro ─interrumpió ─ ¿Puedes darme la dirección? ─ella dudó por unos momentos, pero luego accedió. Jack tomó las indicaciones que Anna le había dado al pie de la letra y se levantó de su asiento para emprender camino ─Muy bien…Por favor, Anna, desde que tengas noticias sobre Elsa, llámame ¿si? ─ella asintió
─Lo haré.
Jack se despidió de la pelirroja y North, para luego, marcharse. Anna observó como Jack desaparecía por el pasillo. Por alguna extraña razón, sentía que algo estaba pasando entre su hermana y él. Todo lo que había hecho hasta ahora por Elsa, lo delataba; él sentía algo por ella. Y mas hoy después de lo que pasó…Anna frunció el ceño. Por culpa de todo el ajetreo, a Jack se le olvidó contarle lo sucedido; solo a ella, le pasaban estas cosas…
─ ¿Anna? ─ la joven Arendelle salió de sus pensamientos al reconocer una voz muy familiar.
─ ¡Doctor, gracias al Cielo! ─exclamó ─ ¿Cómo está mi hermana? ─ el hombre iba a comenzar a hablar cuando notó a Nicholas sentado en uno de los banquillos leyendo algo.
─ ¿Quieres que hablemos en un lugar más privado?
─No ─respondió firmemente ─Solo dígame que pasó ─él solo suspiró.
─Anna…cada vez que Elsa tiene una recaída, significa que el tiempo se está agotando ─el rostro de Anna palideció ─No digo que la enfermedad este progresando rápidamente, pero cada vez que un episodio ocurre significa que está ganando terreno ─explicó ─ ¿Ya han localizado a tu padre? ─ella negó.
─He tratado de averiguar algo por Internet, pero no he encontrado nada. Es como si se hubiera desaparecido en el aire.
─Tienen que seguir buscando…él es el único que podría salvar a Elsa…
─ ¿Pero qué hay de…?
─No eres compatible con ella, Anna…lo lamento ─el corazón de la pelirroja se comprimió al escuchar eso. Esa era su última esperanza…─Deben seguir buscando. La enfermedad es muy peligrosa como para confiarnos ─le pelirroja no respondió ─No te desanimes, aun hay pelea que dar…─la joven sonrió débilmente.
─Lo sé…muchas gracias por todo, doctor.
─De nada…
El doctor se alejó por los pasillos, dejando a Anna al borde del llanto. Lo que ellos no sabían era que Nicholas lo había escuchado todo. Nunca pensó que este incidente estuviera relacionado con una situación grave. ¿Elsa estaba enferma? ¿Qué tenía? Y más importante aun: ¿Por qué necesitaban a su hijo? Tal vez no entendía la razón de esto, pero entendía que era de vital importancia para que Elsa se recuperara de lo que sea que la estuviera atacando. Él podía unirse a la búsqueda para encontrar a su propio hijo…
Jack buscaba a la jefa de Elsa. Uno de los empleados le había dicho que se encontraba en el departamento del hogar, pero teniendo en cuenta que la tienda era enorme, no lograba encontrarla.
─Disculpe, joven: ¿necesita algo? ─Jack giró de inmediato hacia la señora que le habló a sus espaldas.
─Eh…sí. Estoy buscando a la señora Gerda─ respondió algo nervioso por su estupidez.
─Pues estas de suerte, ya la has encontrado ─dijo con una sonrisa amable ─ ¿En qué puedo ayudarlo?
─Mi nombre es Jackson, soy amigo de Elsa─ comenzó a decir ─Lamentablemente, ella está hospitalizada y no podrá venir hoy.
─ ¡Oh Dios mío! ¡¿Qué le pasó?!
─No sabría decirle; dejé el hospital antes de que el médico diera un diagnostico ─ dijo con clara preocupación en la voz ─ Yo vine a avisarle y a preguntarle si hay alguna forma de que ella no pierda la paga de hoy ─ Gerda lo miró seriamente.
─Lo siento mucho jovencito, pero no será posible ─respondió ─ Por mucho que quiera a Elsa, debo ser justa en todo momento; si no trabaja, no hay paga. Ella perderá el pago de este día ─ Jack la miró pensativa. Él no podía permitir que eso pasara.
─ ¿Y si alguien la reemplazara?
─ ¿A qué te refieres?
─Yo podría sustituirla por el día de hoy ─Gerda lo miró no muy convencida.
─No lo sé…no tienes el entrenamiento ni la experiencia en el trabajo.
─Sé que no, pero puedo hacerlo bien. Lo único que quiero es que Elsa no pierda su paga ─volvió a mirarlo de manera dudosa ─Haré lo que sea…por favor.
Gerda no pudo negarse ante esa petición. Al parecer, era muy importante para el joven ayudar a Elsa y, además, ella también quería hacerlo.
─Está bien ─dijo derrotada ─ pasa por los almacenes para que te presten un uniforme; trabajaras en el área de descarga y no descontaré la paga del sueldo ─Jack sonrió totalmente feliz, abrazando a Gerda en el proceso.
─ ¡Gracias, gracias, gracias! ─dijo emocionado ─ Lo haré bien ─Jack salió disparado por los pasillos. No tenía ni la más mínima idea de donde estaban los almacenes, pero sabía que eventualmente los encontraría. Lo importante aquí es que Elsa no perdería su paga y él estaba más que contento por eso.
Elsa abrió los ojos lentamente, acostumbrándose a la luz que la rodeaba. No sabía dónde estaba, pero sabía que pronto lo averiguaría cuando unos destellos comenzaron a aparecer en su mente. Ella leyendo, algo cayendo sobre ella, Hans burlándose, todos apoyando a Hans, ella corriendo, Jack atrapándola y abrazándola, un intenso dolor de cabeza y luego…nada. Todo se había vuelto oscuridad después de eso. Aún mirando el techo de la habitación, seguía rememorando todo aquello que le pasó en el día y, a pesar de que la mayoría fue malo, lo único que resaltaba en su mente era la placentera sensación de protección que sintió entre los brazos de Jack. La escuchó y trató de consolarla lo mejor que pudo. Le agradecía infinitamente que se preocupara por ella; la hacía sentir especial, querida…Un rubor se extendió por sus mejillas. Aunque no quisiera admitirlo en voz alta, sabía que…estaba enamorada de él. Esas sensaciones Jack provocaba en todo su ser, no tenían otra explicación. Pero ella no podía estar con él. No podía involucrarlo en el caos que era su vida.
─ ¿Elsa? ─la rubia giró su cabeza levemente para encontrarse con su hermana. Anna se acercó a ella para acariciar su cabello ─ ¿Cómo te sientes?
─Bien ─respondió simplemente ─ ¿Cuánto tiempo dormí?
─Bueno, cuando te desmayaste el sol estaba muy alto en el cielo, ahora, la luna está en su lugar ─Elsa se sentó en la cama abruptamente.
─ ¡Oh Dios, no fui a trabajar! ─exclamó totalmente horrorizada ─Perdí este día…
─No te preocupes, Elsa. Jack se hizo cargo ─la mayor de los Arendelle la miró confundida. No sabía si alegrarse o espantarse por eso.
─ ¿A qué te refieres con eso?
─No lo sé…solo repito el mensaje de texto que te envió ─dijo Anna acercándole el celular para que pudiera leerlo y, efectivamente, decía eso. Tenía que averiguar qué significaba esto, por lo que decidió llamar a su jefa.
─ Hola
─Hola, señora Gerda, le habla Elsa.
─ ¡Oh Dios mío, Elsa! ¡¿Ya estás bien?! ¡¿Qué te pasó?!─preguntó de manera alarmada.
─Tuve un pequeño quebranto de salud, nada grave…
─ ¡¿Cómo que nada grave?! ¡Etas en el hospital!
─Lo sé, pero no es de gravedad, usted tranquila ─ respondió tratando de terminar ese tópico ─En fin, solo llamaba para saber si un amigo mío pasó por allá.
─¿Jack?
─Sí ─respondió extrañada.
─ Si, estuvo por aquí y cubrió tu turno.
─ ¡¿Qué?! ─decir que estaba sorprendida era poco.
─Él vino, me explicó la situación y me suplicó que lo dejara cubrir tu turno para que no perdieras la paga del día. En general, lo hizo muy bien…
─No puedo creer que hiciera eso por mi ─susurro para si misma, pero Gerda logró escucharla.
─ ¿No sabías que haría eso? ¿No fuiste tú la que lo enviaste?
─No…él lo hizo por voluntad propia.
─Pues déjame decirte que tienes un muy buen amigo. No todos harían lo que él hizo hoy.
Elsa quedó sin habla. Una sensación de calidez se instaló en su pecho al enterarse de aquel acto tan desinteresado de su parte; solo por ella…
─En verdad lo es─ respondió sonriente ─ Gracias por la información.
─De nada, querida. ¡Mejórate pronto!
Al finalizar la llamada, Elsa no pudo evitar sonreír. Jack no dejaba de sorprenderla.
─ ¿Y bien? ¿Jack resolvió el asunto? ─Elsa asintió ─ ¿Ves? No tenias que preocuparte ─ canturreó la pelirroja ─Ahora…necesitas descansar. El doctor dijo que te daría el alta mañana, solo si tenias una muy buena noche de descanso…─dijo mientras acomodaba las almohadas y, posteriormente, empujaba suavemente a su hermana mayor sobre ellas.
─Oye, pero… ¿y Brian?
─No te preocupes. Pasará la noche con Kristoff y su familia. Sabes que Kris tiene una copia de la llave de la casa, por lo que, recogió algo de ropa para que pase la noche y vaya a la escuela.
─ ¿Y qué hay de ti? Tienes clases mañana.
─Ya mandé una excusa con el señor North de que no podré asistir ─Elsa la miró extrañada.
─ ¿El señor North?
─ ¡Oh cierto! No te había contado ─exclamó Anna ─Él es mi nuevo profesor de matemática, es más, fue él, el quien me trajo. Se fue hace un par de horas.
─Wow…que pequeño es el mundo
─Sí─ respondió ─ ¡Oye! No me cambies el tema. ¡A descansar! ─Elsa sonrió.
─Está bien, está bien…dame mi celular.
─ ¿Para qué? ¿Acaso tiene una aplicación para enviarte a descansar? ─preguntó de manera irónica.
─Dame el teléfono y ya. Enferma o no, sigo siendo la mayor y tienes que obedecerme─ Anna resopló molesta mientras le entregaba el celular ─Gracias ─ La pelirroja observó a su hermana. No había mencionado que fue lo que pasó en la mañana que desencadenó ese episodio, así que, decidió no forzar las cosas.
En cuanto a Elsa, ella necesitaba comunicarse con alguien.
¡Estaba agotado! Caminó de aquí para allá, cargó, empacó, corrió, ¡hizo de todo! ¡¿Cómo hacia Elsa para hacer eso a diario?! La preocupación volvió a atacarlo. Anna aun no lo llamaba. ¿Habrá despertado? ¿Ya se sentía mejor? Preguntas como esas no abandonaban su mente. Él tenía que saber y pronto. Y como si el destino leyera su mente, su teléfono vibró en su bolsillo. Trató de sacarlo, pero por la torpeza y el frenesí de sus acciones se le dificultó un poco. Finalmente, lo tuvo en sus manos y comprobó que era un mensaje de Elsa o tal vez de Anna, no lo sabía, por lo que, de manera ansiosa, lo leyó.
Elsa
Hola, gasterópodo, ¿Cómo estás? :)
Jack sonrió aliviado. Era Elsa sin duda.
Jack
Muy bien ahora que sé que tu lo estas, brujelsa
Elsa
Sí…lamento todo lo de hoy; no debió ser muy agradable para ti
Jack
Eso ya no importa. Lo único importante aquí es que ya estas mejor, ¿verdad?
Elsa
Se podría decir que sí…Mañana temprano me dan el alta, claro, si descanso lo suficiente esta noche.
Jack
Si ese es el caso, ¿Qué hace usted aun despierta, señorita? Deberías estar descansando
Elsa
Bueno, no tengo sueño.
Jack
Pues que te dé
Elsa
No
Jack
Si
Elsa
¡No!
Jack
¡Si!
Jack solo rio ante la absurda pelea que estaban teniendo.
Elsa
¡No te escribí para tener esta infantil pelea! Yo solo quiero agradecerte por todo lo que has hecho por mi hoy. Ya sabes, fuiste el único que me consoló después de todo el fiasco de esta mañana, por auxiliarme cuando tuve el pequeño quebranto y por sustituirme en el trabajo hoy para que no me descontaran el día de mi sueldo. No sabes cuánto significa para mí.
Jack sonrió embobado. Si tan solo Elsa supiera cuanto lo animaban sus palabras, pues, eso era su objetivo, facilitarle la vida, protegerla y hacerla feliz, aunque fuera en el plan de amigos, lo que esperaba, cambiara a un plan más intimo entre ellos.
Jack
No fue nada, Elsa. Para mí, fue un verdadero placer. Haría eso y mucho mas por ti…no bromeo.
Un pequeño momento pasó antes de que el mensaje de Elsa llegara.
Elsa
Gracias…yo también estaré cuando me necesites, Jack
Otro momento de expectativa pasó.
Jack
Elsa, ¿Qué es lo que tienes? ¿Es algo grave?
Elsa
Sí, es algo grave, pero en estos momentos, no quiero hablar sobre el tema…
El corazón de Jack dio un brinco al confirmar sus temores. Ella sufría una enfermedad grave que, aunque no sabía de cual se trataba, sabía que las consecuencias podrían ser catastróficas
Jack
Está bien, no te forzaré…Cuando te sientas lista, yo estaré aquí para cuando quieras hablar, ¿bien? Ahora, descansa…lo necesitas…
Elsa
Gracias por entender, Jack y sí, lo haré, me iré a descansar ;) Buenas noches, Jack.
Jack
Buenas noches, Elsa…descansa…
Jack miró su teléfono por algunos momentos. Esa pequeña conversación con Elsa fue agridulce para él porque a pesar de que sabía que ya estaba bien, se había enterado de que tenía una enfermedad grave. Ni siquiera quería pensar en aquello. Lo importante en este caso es estar a su lado y ayudarla a superar la dichosa enfermedad, cosa que él haría. No la dejaría sola, no a ella, no a su Elsa.
¡Hey, chicos! Aquí con un nuevo capítulo.
Primeramente, quiero informarles que la próxima semana no habrá actualización. Tengo un examen muy importante, por lo que tengo que estudiar. Sorry =/
Gracias por los nuevos favs y follows y también a: Bonne Fille Parfaite, MadReader-aBy, Liliana Galadriel, ZhiZu-2, MyobiXHitachiin, KaryKinomoto (gracias por la advertencia ), Franota La Marmota, TPATFan16, escudodeplata, Clary17, Nastinka, Guest, hiikami, Ariel, michell de PR, Kira Diamond (Me alegro que te este gustando la historia, pero lamentablemente, no podré aceptar tu reto por dos razones. La primera es que no estoy muy familiarizada con la temática y la segunda, es que no me siento inspirada por el tema y de verdad, no quiero forzar las cosas y hacer un trabajo mediocre que te decepcione. Para yo escribir una historia, debo tener el concepto en mi mente y estar inspirada y en este caso, no lo tengo. Espero no haberte decepcionado. De todos modos, gracias por tomarme en cuenta, significa mucho para mí) e IleFrost por sus reviews
Espero que les haya gustado el capitulo, y ya saben, siéntanse libres de comentar ;)
Cuídense!
Bye!
