Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


─Elsa, sé que la pregunta tal vez te suene familiar a estas alturas, pero… ¿Qué te pasó? ─preguntó algo sorprendida por el nuevo golpe en el rostro de su hermana ─ ¿Acaso llevas una doble vida como luchadora profesional? ─ Elsa no pudo evitar reír.

─No, Anna. La ex-novia de Jack me abofeteó. ─respondió simplemente ─No te preocupes, le devolví el golpe…

─ ¡Menos mal! ─respondió Anna ─ Eso no se podía quedar así. ¡Si hubiera sido conmigo, aun estarían tratando de separarme de ella! ─la joven rubia miró a su hermana; sabía muy bien de que era capaz de eso y mucho más─ En fin, te guardamos un rico sándwich para que cenes, está en la cocina.

─Gracias; ahora voy. ─respondió. La pelirroja salió de la habitación, cerrando la puerta detrás suyo. La mayor de los Arendelle tomó su celular y comenzó a escribirle a cierta persona.

Elsa

Ya estoy en casa.

Ni siquiera tuvo tiempo de bloquear su celular cuando recibió el mensaje de respuesta.

Jack

¡Aleluya! ¿Qué te pasó?

Elsa

Toothianna pasó…

Jack

¡Esa…! ¿Estas bien? ¡Mira que si la respuesta es no, me aparezco en menos de 5 minutos en tu habitación!

La joven no pudo evitar sonreír.

Elsa

Estoy bien; solo fue un pequeño golpe…

Jack

¡¿Golpe?! Es todo; estaré allá en 5.

Elsa

Ay de por Dios…es un simple golpe. Creo que sobreviviré sin tu ayuda…

Jack

Oh…¿escuchaste algo rompiéndose? Fueron mis sentimientos…

Elsa

Sí que eres dramático…

Pasaron un par de minutos y Jack no respondía; Elsa temió haberlo hecho enojar.

Jack

¿De veras estas bien? No bromeo cuando digo que si me necesitas, estaré ahí en menos de lo que te imaginas…¿Quieres que vaya?

Estaba tentada a decir que sí. Lo quería a su lado para pasar el rato, charlar, besarse…simplemente tenerlo ahí, pero ya era muy tarde y no quería preocuparlo.

Elsa

Estoy bien, Jack, en serio. No es necesario que vengas. Ahora iré a comer algo y luego, haré algo de tarea.

Jack

¡Oh Dios santo! ¡La tarea! ¡Lo había olvidado!

Elsa

Jajaja. Es mejor que empieces.

Jack

Lo sé…Nos vemos mañana, te quiero.

Elsa

Y yo a ti...buenas noches.

Jack

Buenas noches…

Elsa sonrió complacida. Nunca imaginó que sería una de esas chicas enamoradas que se quedaban embobadas pensando en su novio, pero no podía evitarlo. Jack era un verdadero caballero. Había notado que se controlaba para no sobrepasarse con ella ni faltarle al respeto, pero la pasión a veces se desbordaba y ella, aunque no era una experta en relaciones, podía notarla. Sonrió contenta. Él lograba que olvidara sus problemas tan fácilmente…Cuando estaba con él, no recordaba el estrés de tener todas las cuentas al día, ni de los estudios…olvidaba completamente que estaba enferma…y eso, era más que suficiente para ella.


─Jack, ¿Qué haces? ─preguntó Meghan llegando al lado de su hermana.

─La tarea. ─respondió simplemente el mayor de los hermanos. Ella rió levemente.

─Ya en serio, ¿Qué haces? ─ preguntó divertida, pero al ver que no bromeaba, su sonrisa se esfumó ─Oh, es en serio.

─Claro que es en serio. ¿No puedo interesarme en hacer mis deberes?

─No.

─ ¿Y por qué no?

─Eres Jack. ─el joven Overland miró a su hermana con los ojos entrecerrados.

─ ¡Eres malévola! ─exclamó él.

─ ¡No soy malévola! ─se quejó la pequeña niña─ Es muy raro verte en estudios.

─Está bien, te concedo eso. ─admitió a su pesar. Tenía razón; él no era un chico estudioso, pero últimamente estaba teniendo un interés en mejorar sus calificaciones.

─ ¿Esto es por la chica misteriosa? ─preguntó la niña de manera curiosa.

─Es muy posible que sí. ─respondió con una sonrisa en su rostro.

─Wow…─dijo la niña ─ ¡Yo pensé que había hecho un milagro, más bien hizo un exorcismo! ─Jack le arrojó una almohada.

─ ¿Por qué no te vas a otro lado? Estoy ocupado.

─Oh, vamos; solo bromeaba. ─se defendió ─ Además, quiero conocerla. ─Jack la miró extrañada.

─ ¿En serio?

─ ¡Si! ─ afirmó ─ Si ha provocado semejante cambio en ti, debe ser una muy buena chica ─ Jack sonrió tiernamente, tomó a su hermana en brazos y la sentó frente a él.

─Es una excelente chica y estoy más que ansioso de que conozcas a mi novia.

─ ¿Novia? ─preguntó extrañada─ Ahora que su relación es más seria, definitivamente debo conocerla; ¡debo saber como es mi competencia!

─ ¿Competencia? ─se burló él ─Ustedes dos significan mucho para mí, en diferentes maneras: ─la niña prestó atención─ Elsa es una persona que significa mucho en mi vida en el ámbito amoroso. Por otro lado, estas tu, a quien conozco desde que llegaste al mundo; mi bella hermanita a la que adoro con mi vida y eso, nadie podrá cambiarlo, ¿entendido? ─la niña asintió ─Bien, ahora vete a jugar que estoy ocupado. ─la pequeña Meghan obedeció a su hermano mayor.

Jack la vio alejarse por la puerta. No pudo evitar sonreír; Elsa y Meghan se llevarían tan bien…


Su cuerpo estaba extraño, a causa de su prolongado estado de abstinencia. Desde que su padre le había arrebatado todo el acceso al dinero, no había podido conseguir su tan preciada sustancia. Le hacía falta el alcohol, la visita a bares y los encuentros casuales con chicas… ¡todo porque no tenía dinero! Odiaba a Elsa…la odiaba con todo su ser. Esa marginada que se entrometió en su vida perfecta, tenía que pagar el más alto de los castigos por todos los problemas que le había causado. Pero en esos momentos, su misión era otra…su padre le había dicho que debía conseguir su dinero por sus propios medios y eso, era lo que haría. Levantó la capucha de su abrigo sobre su cabeza, se colocó unos lentes oscuros y sacó una navaja de su bolsillo. Vio como una señora se acercaba; la calle estaba desierta, por lo que, sería más fácil para él. Esperó que su "presa" pasara para salir de su escondite y tomarla por detrás, amenazándola con la navaja.

─Dame todo lo que tienes y no habrá heridos…─la mujer le entregó con mano temblorosa su billetera, totalmente asustada ─Muchas gracias. ─y con eso, Hans salió disparado del lugar, perdiéndose en la oscuridad de la noche. Escuchó como su víctima gritaba por ayuda, pero sería en vano; ya estaba muy lejos.

Se escondió en un callejón y contó su botín. Sonrió satisfecho. Tenía el suficiente dinero para comprar su tan preciada sustancia y pasársela de lo lindo en un bar por toda la noche. Esa era su nuevo "trabajo" y le encantaba.

Observó su navaja. Por ahora, se dedicaría a conseguir todo lo que se le había sido arrebatado; mas adelante, se vengaría de Elsa. No podía esperar a probar su filosa arma con aquella rubia que le había arruinado la existencia.


Anna miraba su reloj impacientemente. A parte de que poseía una paciencia muy limitada, no le gustaba esperar a nadie y mucho menos a alguien que tenia 30 minutos de atraso.

─ ¡Anna! ─escuchó como la llamaban. La pelirroja volteó hacia la fuente del sonido.

─ Llegas tarde. ─respondió simplemente, sin tratar de ocultar su descontento.

─ ¡Lo siento tanto! Es que estábamos muy entretenidos con el partido y…

─ ¿Estábamos?

─Sí, Violette y yo…─respondió feliz. La pelirroja fruncioo el ceño. ¿Quién diantres era Violette?

─Y… ¿Quién es ella? ─preguntó tratando de sonar desinteresada.

─ ¡Es la mejor! Es una de mis compañeras de clases; ¡tenemos tanto en común!

─ ¿En serio? ─preguntó fingiendo una sonrisa. No sabía por qué, pero le incomodaba la forma en que hablaba tan bien de esa tal Violette.

─Sí. ─ el rubio recordó por qué estaba ahí. Tomó su mochila, sacó un libro y se lo extendió a la joven pelirroja ─Gracias por prestarme este libro; me sirvió de mucha ayuda.

─Cuando quieras. ─respondió mientras tomaba el libro y lo guardaba en su mochila ─ ¿Quieres ir a mi casa y ver una película?

─Lo siento, Anna, pero estoy ocupado. Violette y yo tenemos un trabajo que hacer…

─Bien… ¿Qué tal mañana?

─Le prometí a Violette que iría con ella al ver el juego de beisbol del equipo de la escuela.

─ ¿Y pasado mañana? ─ preguntó al borde de la impaciencia.

─También tengo planes con ella. ─respondió un poco apenado ─ Te prometo que cuando me desocupe…─ ¿Cuándo se desocupara? Ella no necesitaba su pena; si quería irse a hacer sus mil y un actividades con su Violette, que se fuera tranquilo.

─No te preocupes; no es necesario. ─se sentía mal de la falsedad que surgía de ella, pero por alguna razón, le molestaba cada palabra que involucrara a esa chica y a Kristoff ─Bueno, ya me voy; Brian me espera. ─Ni siquiera dejó que el rubio le respondiera. Salió del lugar rápidamente.

Se sentía traicionada, dolida, triste…Es como si Kristoff estuviera reemplazándola con esa…chica. Una sensación extraña se instaló en su pecho, algo que no sabía como descifrar, pero que sabía que había sentido antes: cuando Brian nació y pensó que Elsa ya no le prestaría atención. Oh…por…Dios… ¡Estaba celosa! ¿Pero por qué? Él tenía derecho a tener más de una amiga; era normal, pero…¡ella no quería que pasara!…Decidió ignorar el tema por los momentos; estaba siendo irracional y debía tranquilizarse…


El resto de la semana pasó relativamente rápido. Como era de esperarse, toda la Universidad estaba enterada de la expulsión definitiva de Tooth y Hans como consecuencia de la broma de mal gusto que le propinaron a Elsa y aun así, las bromas y los abusos no pararon. Elsa era víctima de todo tipo de bromas: las habituales burlas verbales, pintura y papel higiénico "decorando" su casillero y algunos otros osados que trataron de sobrepasarse con ella, pero como siempre, Jack estuvo ahí para protegerla. En cada uno de los "ataques", Jack estaba presente para defenderla, incluso cuando un imbécil trató de ofrecerle dinero a cambio de ciertos servicios. Juraba por todo lo que existiera que si, ella no lo hubiera detenido, estuviera preso por asesinato. Pero como siempre, la unión hacia la fuerza…Elsa se sentía segura cuando estaba con Jack; nada le molestaba.

Era sábado y ambos se encontraban sentados uno al lado del otro, tomados de la mano, escuchando un pequeño monólogo en el taller musical.

─Y por eso…la música es vida. ─terminó de decir la maestra. Todos los presentes aplaudieron ─Gracias, estudiantes. ─agradeció haciendo una pequeña reverencia ─Eso es todo por hoy: ¡feliz resto del fin de semana! ─en cuestión de segundos, todos, exceptuando a Jack y Elsa, habían abandonado el auditorio.

─ ¿Qué esperamos aquí? ─preguntó la rubia, al ver que él no se movía.

─Nada; solo quería un momento de paz y tranquilidad con mi novia. ─respondió besando su cabello tiernamente ─¿Estas bien?

─Sí, ¿Por qué lo preguntas? ─ Jack la abrazó más hacia sí.

─Es solo que…ha sido una semana dura para ti. ─Elsa suspiró. Había sido la peor semana de todas, pero le consolaba el hecho de que no estaba sola en esto.

─Puede ser, pero tuve un gran guardaespaldas. ─dijo acariciando la mano que permanecía entrelazada con la suya. Él sonrió.

─He escuchado que es muy guapo…

─Tonto…─susurró divertida mientras lo golpeaba de manera juguetona en el hombro.

─ ¿Qué hora tienes, Elsa? ─la rubia sacó su celular.

─ 10:32 am… ¿por qué?

─Porque es hora de que comience nuestro "día-cita" ─ella lo miró extrañada.

─ ¿Nuestro qué? ─ Jack se puso de pie, levantando a Elsa con él.

─Nuestro día-cita. ─respondió simplemente ─ A pesar de que somos pareja, no hemos tenido nuestra primera cita oficial, así que, organicé un muy agradable día para nosotros…No te preocupes; tengo un auto para movilizarnos…

─ ¿Y de donde lo sacaste? ─ dijo enarcando una ceja.

─Mi padre me lo prestó. ─respondió ─Gracias a ti, me he estado comportando mejor y cuando se lo pedí, no se negó. ─explicó mirándola sonriente─ Quiero que el día sea perfecto…

─Oh, Jack…es muy lindo de tu parte, pero debo ir a casa, Anna…

─ ¿Quién crees que es mi cómplice? ─ Elsa rodó los ojos. Claro que Anna tenía que ver con esto…─Vamos, nos perderemos la película.

─ ¿Película? Jack, son las 10 de la mañana.

─Por eso, tendremos la sala para nosotros solos. ─dijo totalmente orgulloso ─ Brillante, ¿no?

Jack prácticamente arrastró a Elsa hacia el cine más cercano, donde como había predicho Jack, estaban ellos solos. A decir verdad, no habían visto la película; a los 20 minutos de iniciada el largometraje, Jack giró el rostro de Elsa y la besó, a lo que ella no se negó. Cuando se besaban, el mundo desaparecía y estaban muy conscientes de ello. Cuando terminaron de "ver" la película, decidieron ir a pasear por el parque, tomado de las manos mientras admiraban el hermoso día soleado.

Elsa se sentía en las nubes. Era hermoso tener ese momento tan pacifico después de su pésima semana. Jack sabia como hacerla sentir relajada, sabia como hacerla sentir especial…

─Bien…son las 2 en punto. ─dijo Jack ─ ¡Hora del Almuerzo!

Para esa parte de la cita, el joven Overland llevó a su novia a un lugar en las afueras de la ciudad. Estacionó el auto y le vendó los ojos a Elsa para que no viera nada.

─ ¿A dónde vamos? ─preguntó con suma curiosidad. No sabía dónde estaban ni que buscaban; solo sabía que era guiada por Jack a través de alguna especie de césped.

─Si te digo no sería sorpresa…

─Pero yo quiero saber. ─se quejó como una niña pequeña. Él sonrió enternecido.

─Está bien; ya llegamos. ─dijo soltando el agarre sobre ella. Ansiosa, la rubia se quitó la venda. La vista la dejó boquiabierta. Estaban en una hermosa pradera, rodeados de nada más que césped y una que otra flor en crecimiento y, al final, se podía ver un pequeño riachuelo. La luz del sol, el aire puro, la suave brisa, el gran árbol que les proporcionaba sombra…era perfecto. Sintió como un par de brazos la abrazaban por detrás ─Pensé que te gustaría un lugar tranquilo, donde nadie pueda interrumpirnos…─dijo dulcemente.

─Acertaste. ─respondió totalmente feliz ─ Me encanta, Jack.

─Me alegra escuchar eso…─dijo besando su sien ─ ¿Qué te parece si almorzamos? No sé tú, pero yo tengo hambre. ─No pudo evitar sonreír.

─ ¿Qué vamos a comer? ─Jack señaló una canasta a su lado. Se agachó, sacó una gran manta y la tomó ─Entonces, no era el auto que olía a comida.

─No. ─respondió mientras extendía la manta en el pasto ─Traje tu comida favorita.

─ ¿Italiana? ─él asintió ─ ¿Cómo…?─Elsa rodó los ojos ─Anna…

─En efecto. ─dijo sentándose e invitando a Elsa a imitarlo. Entre los dos, comenzaron a desempacar los alimentos ─Si te soy honesta, traté de cocinar la comida por mí mismo, pero no salió muy bien…

─ ¿Qué pasó?

─Digamos que casi requerí la asistencia de los bomberos… ─Elsa comenzó a reír ─ Así que recurrí a un restaurante de comida italiana con excelente referencia: tu hermana Anna. ─Elsa sonrió ─ Bueno señorita, el menú consiste en: pizza, lasaña, raviolis y tu gran favorito; redobles de tambores por favor…─Elsa le siguió en juego, por lo que, hizo el sonido expectante ─ ¡risotto de langostinos! ─Elsa quedó boquiabierta ─ Si te soy sincero, ni siquiera sabía lo que era, pero debo decir que es delicioso. En cuanto a las bebidas, tengo una variedad de sodas de diferentes sabores y limonada; un pajarito me dijo que es tu favorito. ─dijo guiñándole el ojo ─Y para finalizar, tenemos un rico tiramisú de limón como postre.

─Oh, Jack…no sé que decir…

─No necesitas decir nada; esto lo hago con mucho gusto. ─respondió. Elsa se acercó a él y lo abrazó.

─Gracias…─dijo sinceramente ─ Nadie había hecho algo tan lindo por mí, Jack. ─el chico correspondió el abrazo.

─De nada…te lo mereces. ─se separó delicadamente de ella y la miró sonriente─ Ahora, ¿Qué te parece si almorzamos? Son casi las 3 de la tarde… ─ella asintió.

La pareja degustó sus alimentos; en verdad estaba delicioso. El joven Overland sirvió un poco del postre en una especie de copa y se la pasó delicadamente. Le encantaba ver la ilusión que tenía en esos momentos mientras saboreaba como una niña su rico postre. No pudo evitar reír satisfecho cuando vio como quedaba un rastro de postre en su nariz.

─ ¿Qué? ─preguntó.

─Te has ensuciado la nariz. ─dijo mientras tomaba un pañuelo ─Listo.

─Gracias, Jack. ─respondió terminando su postre. Después de terminado su festín, recogieron todo lo restante y se acostaron en la frazada, abrazados, mirando el cielo tranquilamente.

─Esto es tan pacifico… ─susurró la chica relajándose completamente entre los brazos de su novio ─ ¿Jack?

─Dime.

─ ¿Por qué eras un chico malo? ─ tenía curiosidad de saber la historia detrás de aquella actitud que lo caracterizó desde el primer momento en que lo conoció. Jack quedó pensativo.

─Creo que quería llamar la atención. ─comenzó a decir ─ No tengo la mejor relación con mis padres, especialmente con mi padre. Desde que tengo memoria, me he sentido despreciado por él. Cuando llegué a mi adolescencia me rebelé y surgió aquel Jack que conociste en un principio…

─Lo siento; no debí preguntar eso. ─dijo verdaderamente apenada. Lo último que quería era arruinar tan maravilloso día por una pregunta fuera de lugar.

─Está bien. Estamos en una cita, se supone que es para conocernos mejor. ─ tranquilizó él ─ No todo es tan malo; tengo una hermanita menor a la que atesoro con mi vida y quien, por cierto, quiere conocerte.

─A mí también me encantaría conocerla. ─respondió sonriente ─ Deberías hacer las paces con tu papá…

─Elsa…

─Ya sé que no debería meterme en esto y que no es tu culpa, pero…por lo menos tu padre sigue ahí…─Jack entendió de inmediato ─ Si tu padre no se preocupara por ustedes, ya se habría ido, ¿no crees? ─ las palabras de Elsa resonaron en lo más profundo de su ser. No había pensado en eso, pero sonaba lógico.

─ ¿Quieres contarme algo? ─la joven rubia lo miró directo a los ojos. Vio sinceridad y verdadera preocupación por ella; claro que podía confiar en él…

─Mi padre no está muerto, él nos abandonó hace unos cinco años. ─Jack abrió los ojos sorprendido. ─ Se fue pocos meses después que Brian naciera y hasta el día de hoy no tengo la menor idea de donde está…─le dolía, podía notarlo, aunque tratara de actuar de manera indiferente, veía el dolor en su expresión.

─No es necesario que sigas contándome…

─Pero quiero hacerlo…─respondió segura de sus palabras ─ Creo que me afecta más porque yo vi cuando se fue y recuerdo muy bien cuáles fueron sus últimas palabras: "No me llames papá" ─ de manera inconsciente, Jack la acercó mas a él ─ Desde ese momento, mi infancia llegó a su fin; me convertí en el padre faltante para mis hermanos y en la mano derecha de mi madre. Cuando ella murió, no mentiré, fue duro, pero no me rendí; convencí a los tribunales de que podía hacerme cargo de mis hermanos y eso he venido haciendo desde entonces…el resto…ya lo sabes…

No tenia palabras…Ella era su nuevo héroe. Él nunca sería capaz de atravesar todo lo que ella ha pasado y mantenerse firme ante las adversidades. ¡Estaba de novio con una superchica!

─No me canso de decírtelo, Elsa…eres increíble…─dijo mientras besaba su frente tiernamente.

─Lo sé. ─bromeó ella, acomodándose en los brazos de su novio.

Ambos se relajaron mirando el bello atardecer que les brindaba la naturaleza. Se sentían mejor de compartir aquellos dolorosos recuerdos que cargaban con ellos. No solo se divirtieron, también se conocieron como de una manera más personal…Eventualmente, el sol se escondió y la noche se hizo presente, dejando a los enamorados maravillados con las brillantes estrellas en el cielo.

─Las estrellas no se ven así en la ciudad. ─dijo él casualmente.

─Es verdad. ─respondió ─ Me encantan las estrellas. Cuando era niña, y tenía tiempo para hacerlo, me desvelaba mirando el cielo y tratando de contar las estrellas. ─dijo de manera soñadora mientras comenzaba a señalar las diferentes constelaciones ─Esa de allá es la Osa mayor, aquella es la Osa menor, la que está mas allá es la Orión…

─ ¿Y cómo se llama esa gran estrella? ─ interrumpió mientras señalaba una gran estrella que resaltaba en el oscuro cielo.

─ ¿Una estrella normal? ─preguntó divertida ─Son millones y millones de estrellas, Jack; no todas están nombradas.

─Pero esa sí tiene nombre.

─ ¿Ah sí? ¿Cómo se llama?

─Elsa. ─la chica lo miró extrañada.

─Claro que no; lo estas inventando.

─ ¿Eso crees? ─respondió sonriente mientras se sentaba apoyado en el tronco del árbol. Ella asintió. ─ Este papel dice lo contrario... ─dijo él mientras sacaba una carpeta de la canasta que antes traía su almuerzo. La joven Arendelle lo tomó extrañada, pero curiosa de lo que contenía. Lo abrió y vio una especie de certificado. Quedó boquiabierta…

─Esto…tú…

─Sí. ─respondió satisfecho al ver su reacción ─Esa estrella que te acabó de señalar, es tuya; es la estrella Elsa Arendelle.

─ ¿Tu…me compraste una estrella?

─Si, señorita. ─respondió alegremente ─Anna me dijo que era un sueño que has tenido desde siempre y, que pensabas que era tonto, pero a mí me pareció adorable y…quise cumplirte ese sueño.

No sabía que decir…Desde que tenía memoria había deseado tener una estrella, no sabía por qué, pero se convirtió en un sueño para ella. Cuando se había decidido en conseguir su propia estrella, su familia se dividió y ese sueño pasó a un segundo plano. Lo había olvidado por completo y ahora se hacía realidad…no podía pedir más. Algunas lágrimas descendieron por sus mejillas…

─Oye, no llores…se supone que deberías estar feliz. ─dijo preocupado mientras limpiaba las lagrimas de sus mejillas de manera delicada.

─Son lágrimas de felicidad…─respondió ella con una sonrisa─ Gracias, Jack…de verdad, eres el único que logra esto en mí. Me ayudas, me quieres, me proteges…creo que eres mi Guardián y…te quiero…─no pudo evitar sonreír. Ella se había convertido en una persona indispensable para él y adoraba el hecho de hacerla feliz.

─Y tu…─dijo mientras acariciaba su rostro ─ Significas mucho en mi nueva vida. Me has transformado, me haces feliz…prácticamente, lograste lo que nadie pudo: lograste domarme y por eso…creo que eres mi Reina. ─terminó de decir. Eliminó la poca distancia entre sus rostros y la besó. No un beso salvaje o lleno de lujuria; era un beso pasional y tierno que demostraba la veracidad de todo lo dicho con anterioridad; se querían y eso era lo importante. ─Te quiero, mi Reina… ─dijo al finalizar el beso. Ella sonrió…

─Y yo a ti, mi Guardián…

Ambos sonrieron. El joven Overland se apoyó mejor en el tronco del gran árbol que había sido testigo de todo lo acontecido, atrajo a Elsa hacia él para que se acostara en su pecho y así, poder abrazarla. Besó su rubio pelo y levantó la vista hacia aquella estrella que ahora llevaba el nombre de su novia. El día había sido perfecto: sin preocupaciones ni demás problemas como su enfermedad; no lo cambiarían por nada en el mundo. Habían tenido la cita perfecta y por los momentos, solo querían finalizarla con broche de oro, observando aquel cielo plagado de estrellas en buena compañía.


¡Hola! Aquí con un nuevo capítulo.

Lamentablemente, les tengo una mala noticia: mis clases empiezan pronto, por lo que, es muy probable que no actualice tan regularmente como he venido haciéndolo hasta ahora =/

En cuanto al lemon, les pido paciencia que ya casi llega xD

Gracias por los nuevos favs y follows y a: Snow Heaven, MadReader-aBy, KaryKinomoto, MyobiXHitachiin, Hina fire, TPATFan16, mary-animeangel, Clary17, merida overland,
Gise24Divergente,
Nastinka, escudodeplata, RuzuChan Poly, LeahBookLover, Lucero
y marina04 por sus reviews en el capitulo pasado; significan un mundo.

Como siempre, gracias por leer y, ya saben, siéntanse libres de comentar ;)

Cuídense,

Bye!