Existen mil excusas que podría decir pero simplemente aceptaré que soy la peor del mundo mundial y que espero me perdonen y que disfruten. Sin embargo, dadas mis condiciones académicas debo advertir que puedo prometer a lo sumo un capítulo mensual.

Pd: Hice un pequeño cambio en la estructura narrativa que venía manejando en los otros capítulos.

gisela19wwe: Hola, espero que no te hayas desanimado dada la larga espera y te pases a leer y a dejarme un saludo.

RenBellatrix: Espero que disfrutes este capítulo. Aún no sabemos muy bien qué fue lo que Albus le dijo a Minerva. Puede que realmente no estén enamorados (aunque haya una atracción, admiración, curiosidad -llamalo como quieras-) pero Albus sepa que las condiciones estarán dadas para que dicho enamoramiento ocurra. -Aún no lo sabemos

Cullen-21-gladys: No entendí muy bien lo del albúm pero…. aquí está, después de mucho tiempo, el siguiente capítulo.

Unicorn Senju: Te invoco a que aparezcas nuevamente desde las sombras… Lamento no haber continuado pronto… pero mejor tarde que nunca ¿verdad?

Yazmin Snape: Todo este tiempo de no escritura y no publicación pensé en que debía volver por ti. Sin comentarios.

tenshin anime: Mi intención es darle un poco más de profundidad a los sentimientos de Hermione pero sí, algo así. Espero disfrutes este cap. :D

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Hermione se llevó la mano al entrecejo con los ojos cerrados e inhaló profundamente en su esfuerzo por calmarse y procesar decentemente la información. Estaba tan avergonzada y asustada. Por su parte, Severus nunca admitiría en voz alta que estaba preocupado pero lo estaba. Observaba a la castaña sin emitir ningún comentario burlesco dada la complejidad del asunto en el que los dos estaban metidos.

Después de tantos años cumpliendo las órdenes del señor tenebroso, Severus no hallaba explicación ni remedio para lo particularmente desarmado que se sentía en ese momento. Inhaló profundamente sin hacer el más mínimo ruido- Muy bien, señorita Granger, ahora solo debemos averiguar qué eso que usted estaba anhelando tanto como para que la poción se pudiera a merced de su deseo- preguntó levantando una ceja y clavando su mirada sobre la castaña

-Es que no lo sé, profesor- respondió mirando directo a los negros ojos de su profesor de pociones desde el borde de la cama donde estaba sentada. Severus estaba intrigado por la inusual respuesta de la castaña quien lo miraba fijamente.

-¿Quién podrías saberlo si no es usted, Granger?- preguntó el profesor con un deje de burla- Ahora que está despierta y se ve fuerte me gustaría intentar algo para acabar esto lo más pronto posible- hizo una tenue pausa- aunque no le va a gustar.

- Veritaserum- salió de su boca

- Alguien debería darle 10 puntos a su casa por su perspicacia, señorita Granger- Hermione estaba segura que detrás del tono de burla y la mueca en su cara, Snape le había hecho un cumplido

- Usted puede hacerlo, profesor- le respondió con una ligera sonrisa

-Sí- dijo caminando a la puerta que daba a su despacho- pero no quiero- dijo atravesando el umbral. La boca de Hermione se abrió en señal de sorpresa ¿eso había sido una broma? Severus volvió con un pequeño vial y lo ofreció a la castaña- ¿Está segura?- Preguntó por cortesía

-Sí-dijo tomando el pequeño frasco de la palma extendida de su profesor. Los cabellos de la nuca se le erizaron y tragó saliva, realmente no estaba segura. Estaba pasando por tantas cosas cuando la poción empezó a cambiar que no sabía lo que podría decir. Retiró la tapa y de un solo intento tomó todo el contenido del vial.

Hermione no se sentía diferente, casi como si hubiera bebido agua. Por su parte Severus debía preguntar algo que la gryffindor no pudiera responder voluntariamente la verdad- ¿Han robado, alguna vez, usted o sus amigos algo de mi almacén privado, señorita Granger?- la cara de Hermione se quedó sin colores y su boca se abrió y se cerró como la de un pez pero no respondió

-No funcionó- dijo aliviada

-No me diga- gruñó- Diez puntos menos gryffindor

-Pero…- iba a protestar

-¿Lo va a negar?- dijo en un tono mordaz endureciendo su mirada. Hermione se dejó caer hacia atrás con los brazos estirados sobre su cabeza. Sintió la camisa deslizarse hacía arriba y rápidamente llevó las manos al borde de la misma recordando que no llevaba ropa interior y se incorporó. Su profesor pareció no inmutarse.

-¿Por qué no funcionó?- preguntó

-Usted- respondió como si fuera lo más lógico

-¿Qué sigue?- Hermione llevaba alrededor de 24 horas ahí y ya empezaba a coger confianza. Tirándose en su cama y haciendo demasiadas preguntas lo que hacía que el pocionista empezara a desesperarse. Severus la ignoró y caminó hacia el bañosabía que la poción vigorizante había tenido efecto pero no el veritaserum. Necesitaba una ducha caliente, aclarar sus pensamientos. Al ver la dirección de su profesor, Hermione quiso detenerlo pero este ya había entrado y dando un portazo.- Oh no-pensó

Severus tragó en seco al ver que la ropa interior de encaje blanco perfectamente descubierto de su alumna reposaba sobre su toalla. Quiso llamar a gritos a la propietaria para que desapareciera junto con sus cosas de su habitación pero se contuvo y con un movimiento de varita las hizo aparecer en el regazo de su alumna. Se desvistió, entró en la ducha y dejó que el agua caliente lo relajara tanto como era posible pues no dejaba de pensar que no tenía ni idea de que iba a hacer para resolver la situación. Si ella no quería contarle o seguían insistiendo en que no sabía lo que claramente ella sí sabía, solo usando legerement podría tener una mejor perspectiva del asunto. Bufó.

Avergonzada por la situación Hermione tomó sus cosas y se puso de pie con la clara intención de no salir nunca jamás de su habitación de prefecta en lo que le quedaba de año o de vida. Un frío en su pecho y un fuerte dolor de cabeza la hicieron desistir y se recostó en la cama dándole la espalda a la puerta del baño.

Después de secarse superficialmente enredó la toalla alrededor de su cadera y aun con el cabello goteando sobre sus hombros salió del baño. Severus contaba con que la poción vigorizante ya hubiera perdido el efecto y antes de dirigirse a su armario reparó en la figura que le daba la espalda desde su cama. Volvió su cuerpo en dirección al armario.

Un par de pasos después la escuchó removerse y bufó mientras giraba en dirección a la chica -Petrificus totalus- Severus se fue de espaldas al recibir el encantamiento. Ni siquiera había podido defenderse, su varita había quedado en el baño. Podía escuchar los pasos de la chica acercándose. -¿Por qué, profesor?- ¿Por qué, qué? era ella quién lo había atacado. La vio de pie apuntándole con la varita. Casi por instinto se fijó en los ojos de la castaña, parecían más los de una gato que los de una persona, parecían arder en un sentimiento que no podía identificar. La división.

Vio el cuerpo de Hermione lanzarse sobre él, con las piernas a cada lado de su cuerpo pero sin sentarse sobre él, presionando su tráquea con ambas manos. Lo estaba asfixiando. -Dígame ¿Por qué?- Severus estaba conmocionado sin poder hacer nada. Ni responder, ni preguntar de qué hablaba y lo más importante, sin poder salvar su vida. Podía sentir el cabello húmedo de la chica haciéndole cosquillas.-¿Por qué?- Repitió empezando a sollozar, Severus estaba a punto de desmayarse cuando las lágrimas de su alumna cayeron sobre su rostro -¿Por qué me odia tanto, profesor?- Fue lo último que dijo la chica antes de perder el conocimiento.

El encantamiento perdió efecto tan pronto como la chica se desvaneció y la gravedad la hizo caer a un costado. Severus tosió y se llevó la manos al cuello- estuvo cerca- pensó recuperando la (por tiempo indefinido) decomisada varita de su alumna. Tan pronto como recuperó el aliento tomó a la chica en brazos y la llevó a la cama. Se vistió con una extraña sensación de desesperanza. Después de todo acaba de descubrir que su alumna, o al menos una parte de ella, lo quería matar. (Autor: estuve muy tentada a dejar el capítulo en este punto pero siempre trato de publicar un capítulo con mayor o igual extensión que el anterior así que continué)

Severus observó a Hermione desde los pieceros de su cama y bufó con una sonrisa, de repente tomó sentido el "no sé" de la sabelotodo y empezaba a comprender por qué no quería responderle. Después de todo, la valentía gryffindor no era suficiente para confesar intenciones homicidas a quien sería su víctima.

Severus sintió la temperatura de su rostro elevarse considerablemente en cuanto notó que la ropa interior de la castaña estaba junto a ella. Tragó en seco, esa mujer había estado semidesnuda sobre él. Sacudió la cabeza y corrigió sus pensamientos. No era una mujer, era su alumna. El pocionista notó como Hermione empezó a sudar, movía la cabeza de lado a lado apretando los ojos y arrugando el entrecejo; redujo la distancia entre ellos y tomó el rostro de la joven entre sus manos.

-Granger, despierte- dijo dando suaves palmadas en la mejilla de la castaña. Hermione parecía estar murmurando algo pero el pocionista no daba sentido a los ligeros sonidos que salían de la boca de su alumna.

-NOOO- gritó al despertarse y con un rápido movimiento se abalanzó hacia el pocionista abrazandolo por el cuello- Profesor- dijo en un susurro antes de empezar a llorar sin romper el abrazo. Severus se tensó por la cercanía de la joven y se maldijo a sí mismo por ser tan descuidado. Ahora era un abrazo pero hace media hora había sido un intento de homicidio. Severus no sabía cómo actuar, quería quitarse a la gryffindor de encima y restarle 10.000 puntos pero se contuvo y aunque no hizo ningún gesto para consolarla, la dejó desahogarse- Me alegra tanto que usted esté bien, profesor

-¿Por qué no habría de estarlo, Granger?- Preguntó con calma después de unos minutos en esa posición. Al no poder ver los ojos de la castaña no sabía con quién estaba tratando. Bien sabía que el comportamiento era impropio de la alumna que conocía; si fuera la división hubiera intentado atacarlo nuevamente y lo más probable es que hubiera conseguido herirlo. Los sollozos de la chica se fueron apaciguando y se separó de él mirando hacia su regazo.

-Yo- empezó con voz tenue- soñé- Severus estaba impaciente mientras la chica fracasaba al intentar contener los sollozos. Ella tomó una respiración profunda- Yo soñé que lo mataba, Profesor.- Severus se mantuvo en silencio- Se sentía tan real- Severus la vio verse la manos- Incluso me duelen las manos ¿Cómo es eso posible, profesor? - Severus no sabía qué decir. El silencio del pocionista la hizo mirarlo.

Hermione tardó unos segundo en darse cuenta de que no había sido un sueño al ver las marcas rojas en el cuello de su profesor y se llevó las manos a la boca para sofocar el sonido de angustia que saldría mientras negaba con la cabeza.

-No es para tanto, Granger- Severus dijo tratando de suavizar la situación- Como puede ver estoy bien y para que lo sepa, Yo no la odio, señorita Granger.- Hermione lo miró desconcertada por la última afirmación- Eso fue lo que dijo antes de atacarme ¿No lo recuerda?- Hermione negó con la cabeza. Severus suspiró y aclaró su garganta un poco lastimada.- A decir verdad, también estoy confundido pues cuando usted estaba atacándome no paraba de preguntarme por qué yo la odiaba tanto

Hermione volvió a mirar su manos ocultando su rostro del pocionista. Podía sentir perfectamente como se le había subido el color al rostro. - Lo siento mucho, profesor- atinó a decir la castaña después de un momento.

-No se disculpe, supongo que todos estos años siendo un poco cruel con usted han podido confundirla y eso es mi culpa - Hermione sentía su cara arder. Acaso el estaba ¿disculpándose?- Ahora bien, ahora que sé que al menos una parte de usted me quiere matar, es necesario que agilicemos este proceso antes de que ocurra otro incidente- El punto es- Severus suspiró se pasó una mano por su cabello húmedo para acomodarlo hacia atrás- entiendo que lo que está pasando no es fácil ni cómodo para ninguno de los dos - ella asintió- pero usted necesita ayuda, mi ayuda y será difícil pero yo no puedo ayudarla si usted no me lo cuenta todo, señorita Granger.- Hermione Asintió

-Tengo una condición- empezó la Castaña

-¿Cree usted que está condiciones de poner condiciones, Granger?- El cuerpo de Hermione había recuperado un poco la fuerza lo que le permitió ponerse de pie frente a él.

-Si queremos salir de esto, no puede juzgarme, no puede burlarse de lo que le diga, son mis cosas privadas ¿sabe? y son tan importantes como las suyas, señor- Hermione lo retó con la mirada- necesito sentir que puedo confiarle lo que pienso, profesor de lo contrario esto no funcionará.- Severus asintió

-Muy bien, Granger. Haré mi mayor esfuerzo, ahora empiece.