Capítulo 13

Atención: Solo estoy publicando tan pronto porque me iré de viaje y llegaré muy cansada, pero ya tengo parte del capítulo 14 escrito para publicarlo a principios de agosto. Punto # 2, hay ciertas comparaciones que resultaran turbias en este capítulo pero luego verán que tiene sentido. Punto # 3, en serio, gracias por los reviews, me hacen muy feliz.

DarthLeia 19: Puede que Hermione ya tenga algunas ideas de cómo proceder pero no sé qué tanto puede atreverse . Severus es un hombre complejo y muy inteligente, pero es hombre (inserte: roll eyes). Él también tiene sus propias defensas psíquicas y si bien no las veremos interactuar con él como las divisiones de Hermione, hay ciertas reacciones que dan cuenta de su propio proceso de aceptación. Un abrazo.

Ariadne Cullen: bienvenida y gracias por tomarte el tiempo de dejar un comentario. Supongo que "wow" quiere decir "me he quedado sin palabras, me ha gustado mucho lo que he leído y espero que continues pronto". Así que espero que disfrutes este capítulo y me dejes saber si pasaste por aquí :D

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Sabiendo que no iba a poder despejar su mente en esos momentos, decidió que iba a ponerse algo más cómodo. Sacó el mueble con su ropa del bolsillo de la túnica y con la varita de su profesor lo regresó al lugar y al tamaño que habían tenido antes de su intento de escapar de la situación.

Estando de pie frente al armario, miró hacía la cama por encima del hombro y al ver que todo estaba tranquilo soltó el broche de su túnica dejándola caer y se quitó el suéter. La piel se le erizó ante la ausencia del abrigo.

-Auch- dijo muy bajito. Se había puesto el sostén descuidadamente de tal manera que una parte del broche trasero le había quedado enroscada y le había irritado la piel, no podía ver pero seguro tenía enrojecida la zona. Se lo quitó y lo guardó junto al suéter en uno de los cajones. Tomó nota mental de que la próxima vez era mejor tener ya listo lo que iba a ponerse, soltó su cabello para que le cubriera el pecho en caso de que su profesor decidiera despertar.

Buscó entre sus cosas un camisón de color blanco que le llegaba bajo las rodillas, tenía corte recto en el escote y las tiras tenían un hermoso bordado de color verda esmeralda. Deslizó la fina tela sobre su cabeza, era un poco translúcida, pero no le importó, el hombre ya había visto un poco de su busto y no le había importado en lo más mínimo. Solo quería estar cómoda. Se quitó los jeans y los guardó en el mismo cajón que había dejado sus otras prendas.

-"Hazlo"- escuchó en su mente. Sabía que era una de las divisiones. Ella negó con la cabeza, la idea de ir a recostarse junto a su profesor era lo que le pedía ejecutar.

"No puedo"- pensó

-"Claro que sí puedes, míralo como un experimento. Si enloquece al despertar, te ayudará a olvidarlo, total puedes decir que no has sido tú la que entró con él a la cama, te cubriremos".- Ese pequeño gesto de complicidad bastó para convencerla

"Está bien"- caminó hacia la cama empuñando las manos para darse valor. Abrió el dosel por el lado de la cama donde había estado durmiendo. El pocionista estaba arropado de la cadera para abajo, se había quitado la túnica y la levita. Se había dejado la camisa blanca con los primeros tres botones abiertos, podía ver un poco de la piel y los tonificados pectorales subir y bajar, dejó de mirar apenada y se metió con sumo cuidado para no despertarlo. Si él despertaba, al ver sus ojos se iba a dar cuenta de que era ella y no alguna de las divisiones.

- "Solo ciérralos si se mueve"- le recordaron

Una vez acostada, también se arropó hasta la cadera y se acomodó de lado mirando hacía él. Se veía tranquilo, no con el entrecejo arrugado, su piel era muy blanca y contrastaba con su cabello tan negro. En su cara lo que más resaltaba era su nariz, grande y prominente, no fea. Ella sonrió al mirar sus finos labios y se le antojó tocarlos.

La imagen de ella sobre su regazo poniendo sus dedos en la boca de él la asaltó, el recuerdo se detuvo después de darse cuenta que al abandonar los labios del pocionista ella los depositó en su boca. ¿Contaba eso como un beso indirecto? como cuando dos personas beben del mismo vaso, se preguntó sintiendo que se llenaba de vértigo.

Severus se removió y se giró de lado hacía ella. Hermione cerró los ojos para preservar su vida por si él despertaba con ese movimiento. "Respira" se repetía. Lo escuchó producir un sonido al exhalar pero nada más. Abrió los ojos de a poco como fingiendo despertar por si se lo encontraba mirándola fijamente, pero no fue así. Dejó salir un suspiro de alivio y sonrió.

Snape estaba acostado sobre su lado izquierdo y tenía la mano bajo su cara empujando la piel un poco hacia arriba y parecía estar haciendo una media sonrisa. Algunos de sus cabellos caían sobre su rostro, tragó en seco con la idea de acomodarlos detrás de la oreja.

- "Creo que sí te gusta"- escuchó en su mente y asintió

"No puedo decir que sea un hombre sumamente atractivo pero yo lo encuentro hermoso"- pensó en respuesta, sintió que se ruborizaba y que el corazón se le había subido a los oídos.- "y es tan inteligente ¿sabías que a mi edad ya había inventado un hechizo y modificado pociones avanzadas para mejorar sus efectos y facilitar su preparación?"

- "Claro que lo sabemos"- intervino la otra. Hermione no tenía muy claro a quién correspondía cada contestación, pero cuando otra se presentaba podía sentir una diferencia- "acércate un poco"- la invitó

"no puedo, se despertará"

- "Intenta acomodar su cabello"- la castaña se mordió el labio inferior, se veía tan tranquilo, en serio quería tocarlo para asegurarse de que fuera real, pero no quería despertarlo.

Dejándose llevar por el impulso autodestructor de invadir, aun más, la privacidad de su maestro, llevó su mano y con la punta de sus dedos retiró los mechones que le caían sobre el rostro. Él no despertó y ella se sintió aliviada. Le hizo una caricia en la mejilla con el dorso de los dedos. Su piel era suave y fresca y, al contrario de lo que sus compañeros aseguraban, su cabello no era grasoso, de hecho, era muy suave y fino.

- "no te pases"- le recordó la otra división y recogió su mano

- "aguafiestas"- sin duda esta era la división de los ojos felinos. Hermione decidió que era momento de volver a intentar los ejercicios de oclumancia.

"no parece él mismo mientras duerme"- se sintió conmovida por la serenidad del pocionista y antes de que pudiera darse cuenta de lo que estaba haciendo, había levantado su cuerpo de la cintura para arriba y se había inclinado sobre el rostro de su maestro- Descanse, profesor, gracias por todo- dijo en tono bajo, como un secreto y rozó la frente del mago con sus labios.

Rápidamente salió de la cama sin despertarlo y corrió sin hacer ruido hacía el mueble donde había estado leyendo.

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Dejó a la joven Gryffindor con el libro en su regazo y caminó hacia su cama, cerró el dosel con un ligero movimiento de varita. Granger había estado ocupando el lado de la cama donde solía dormir y decidió que no iba a usarlo hasta que la situación se resolviera. Estando oculto, dejó caer su túnica y se quitó la levita. Abrió los primeros botones de su camisa y se recostó. Dejó salir un corto suspiró cerrando los ojos.

"Muy bien, Severus, qué tenemos aquí"-pensó- "Sería importante preguntarle a la señorita Granger qué estaba pasando las fechas de los cambios de la poción, tal vez un nuevo interés romántico provocó los cambios de olor. Por otro lado, el cambio en la consistencia y el color podrían ser producto de la modificación del fin último de la poción"- el pensamiento del Slytherin empezó a juntar algunas de las piezas- "Granger dijo que el color final de la poción había sido como un salmón brillante, bien podría ser el resultado de la mezcla del color del felix felicis y la amortentia"- Severus sonrió disfrutando el misterio que tenía frente a él. -"En el caso de que esta diferenciación en las características de la poción inicial resulte así, me pregunto si la segunda será consecuencia de la primera"

Severus tenía claro que ninguno de los efectos típicos de la amortentia estaba en vigor y, además de las divisiones, no estaba seguro de qué otros efectos estaba viendo de la nueva poción, pero su instinto le decía que G3 era la clave para averiguarlo. Desde que su alumna había despertado no le había pasado desapercibido su propio cambio de percepción frente a esta división. Era como si ¿la compadeciera? No, era otra cosa. Tal vez había sido el temor, la posible derrota en ayudarlas lo que lo había ¿conmovido? ¿Suavizado?

Sí, era eso. Cuando ella sugirió que él quería deshacerse de ella y su preocupación por que él la odiara, empezó a comprender qué, G3 no hablaba de sí misma como conciencia emergente sino de su alumna. "Usted va a odiarme"- la recordó temerosa y avergonzada. Se preguntó por qué era tan importante para Granger que él no la odiara. Si bien al único que realmente había odiado en su vida era a sí mismo, era consciente de que su actitud hacía creer que el sentimiento se extendía a todo lo que lo rodeaba; de hecho, estaba tan acostumbrado a que la mayoría de sus estudiantes dieran por sentado que en efecto los odiaba y continuaran con sus vidas sin problema que nunca hubiera imaginado que alguien se mortificara tanto por ello y mucho menos, la mejor hechicera de su generación.

"Yo no tengo voluntad" las palabras vinieron a su mente de manera inesperada.

"Si no tiene voluntad tampoco temores o deseos propios" - "Hago lo que ella quiere"- Tragó en seco.- "Es como una chispa que busca destruir lo que causa dolor". Según eso, el que él la odiara le causaba dolor. Se le ocurrió que tal vez era una cuestión de ser aprobada por sus maestros y él era el único que no le había señalado ningún mérito durante su tiempo de estudiante. Resopló. Él ya le había dicho que la apreciaba- "Preguntar por qué su obsesión con que él no la odie"- añadió a su lista mental y bostezó.

"Yo no tengo voluntad" recordó nuevamente. Esa afirmación era importante, significaba que las acciones de G3 eran las más genuinas. Eran las que Granger no podía enmascarar y las que se le escapaban, de cierto modo, también eran las que quería tener ocultas. - "Vamos, Severus ¿qué no estás viendo? Lo tienes bajo tu nariz"- se restregó la cara con las manos en señal de frustración.

Abrió los ojos y giró la cabeza hacía la izquierda, podía escuchar a su alumna pasando, cada tanto, las páginas del libro. Recolectar ingredientes, preparar la poción, encontrar a sus padres, implantar los requería que ella estuviera física y mentalmente fuerte.- "No te distraigas"- se decía a sí mismo.

"Las acciones de G3 son la clave, las acciones son producto de las motivaciones, las motivaciones tienen una carga emocional. Si logro enlazar las acciones, que son lo que puedo ver, a las emociones, podré descubrir la motivación y esta me llevará al fin último de la nueva poción"- Decidió hacer un pequeño análisis de alguna de las acciones de G3 y recordó cuando la felina lo había atacado, esa acción era, de hecho, una de las primeras interacciones que habían tenido.

"A veces la relación entre las acciones y las emociones no es tan clara"- después de todo, había pensado que el intento de matarlo se debía a un sentimiento de odio o de rencor de parte de la joven. Hizo una mueca. La felina le acaba de decir que había sido para que un dolor, por ahora indeterminado, desapareciera. Eso lo devolvía a la última pregunta que se había planteado ¿por qué para ella era tan importante que él no la odiara? Definitivamente era lo primero que iba a preguntarle.

Sonrió, en serio tenía que sacar tiempo para poder pensar lo cuál no era fácil, pero si no lo hacía, iba a ser aún más difícil resolver la situación. Bostezó y miró el espacio vacío a su lado. Intercambió la almohada bajo su cabeza por la que ella había estado usando. "No recuperaré mi lado pero sí mi almohada" pensó.

Tuvo un pequeño momento de arrepentimiento cuando el olor a lavanda y jazmín lo inundaron. Inevitablemente la imagen de Lilly apareció en su memoria y cerró los ojos. Se quedó dormido sin ser totalmente consciente de cómo la imagen de Lily se iba transformando y su pelirrojo cabello se oscurecía a un tono castaño y se rizaba en una melena familiar.

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Entre el sueño y la vigilia empezó a sentir un cosquilleo sobre su mejilla derecha, era un toque cálido y agradable. Se detuvo. Sintió un poco de movimiento y otro cosquilleo sobre su rostro- "Descanse, profesor, gracias por todo"- escuchó la voz de Granger seguido de lo que estaba seguro era un beso en la frente. Su cuerpo se tensó y quiso reprenderla por su impertinencia, pero recordó que él había hecho algo similar hacía unas noches, tal vez ella lo había recordado y estaba ¿devolviendo el gesto? La sintió alejarse y cuando estuvo seguro de que estaba lejos, abrió los ojos.

Le hubiera gustado saber qué Granger había ejecutado la acción. De algún modo G3 representaba lo más primitivo de su alumna, deseos, miedos y actuaba de manera descontextualizada. La imagen de ella sobre su regazo y besando su cuello pasó como un flash en su mente y apretó el entrecejo. La emoción o emociones detrás de ese gesto eran todo un misterio y lo único en lo que podía pensar era que tal vez era su forma de disculparse, pero el arrepentimiento implicaba un acto reflexivo por lo que debía tratarse de un deseo y no de una respuesta instintiva.

Dejó salir un quejido recordando que ella había vuelto a besarle hacía unos momentos y llevó su mano derecha al lugar donde la castaña había posado sus labios en un intento de calmar la sensación de hormigueo. Tal vez eran gestos de cuidado, como el que tuvo con ella hace seis días. Pero también era un gesto íntimo. De ahí que fuera algo que ella quisiera esconder, puesto que no es una forma "formal" de "cuidar" de otro. Bien, eso podía explicarla a ella, pero qué hay de él. Se acostó boca arriba y volvió a cerrar los ojos. ¿Qué le estaba pasando a él? Él no era así tan… tan protector, tan corporal, bueno, no desde Lily.

Con esto último tuvo la sensación "eureka". Se trataba de eso, Lily y Granger tenían varías cosas en común. Ambas Gryffindor, nacidas de muggles, sabelotodo, se habían visto perjudicadas por su vínculo con un Potter y estaba el asunto de los olores. Algo en su cerebro animal había hecho esa relación mucho antes que su cerebro racional y por eso sus barreras se habían bajado y la habían dejado acercarse. Y por eso mismo, también su instinto protector se había tornado corporal.

-Mierda- dijo en un susurro. La extraña relación que se había establecido entre Lily, su único amor, y su alumna lo iba a atormentar toda su vida.

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-"No puede ser, lo hiciste"- decían en su cabeza una y otra vez mientras caminaba al mueble de dos puestos.

"shhhh, no me dejan pensar"- les dijo tocándose los labios con una mano, mientras la otra la tenía en su pecho.

-"Respira"- le recordaron

"Eso intento"- les respondió tratando de regularse- "Y ¿si se dio cuenta?"

- "Es una buena señal"- Era la felina hablando- "No te gritó, ni se burló, ni te pidió que te fueras"

"Aún"- respondió y logró tranquilizarse. Se acomodó en la posición de meditación y cerró los ojos. Mantener la mente en blanco estaba siendo particularmente difícil con todo el movimiento emocional que estaba teniendo, pero finalmente lo logró.

-Veo que lo hace bien, Granger- su voz grave y aterciopelada la sobresaltó

-Pro... profesor- dijo tropezando las palabras- Ha despertado- realmente no había pasado mucho tiempo desde que ella había salido casi corriendo de la cama. Él asintió.

-¿Alguna pregunta sobre los ejercicios? ¿Por dónde va exactamente?- Ella descruzó las piernas y se estiró.

-No es una pregunta realmente, profesor- él le hizo un ademán con la mano para que continuara- Verá, durante mi tiempo inconsciente estuvimos trabajando para que yo pudiera tener acceso a la vigilia mientras estoy en el preconsciente, lo cual es bueno, pero ahora ellas pueden comunicarse conmigo todo el tiempo, las escucho y es difícil, no se callan nunca- él se río, no era una carcajada y duró unos segundos pero en definitiva había sido una risa.

-Me parece un trago de su propia medicina, Granger- él la vio rodar los ojos- Escúcheme, señorita. Ellas siempre han estado ahí, es cierto que ahora están más presentes, pero usted puede silenciarlas, silenciarse a usted misma- Nuevamente la estaba animando

-Gracias, profesor Snape- ella le sonrió

-¿Hasta qué capítulo llegó?

-No avancé mucho, estoy en los ejercicios del segundo capítulo.

- Va bien, no esperaba que hubiera ido más lejos- la vio entristecerse- no me malinterprete, Granger

-Yo no..- intentó excusarse

-No necesito legeremancia para saber que no le gustó lo que acabo de decir- ella se ruborizó- no la estoy subestimando, estoy siendo consciente de su estado actual.- Ahí estaba otra vez siendo demasiado atento con las emociones de la castaña, cuidando que ella no se quedara pensando que él la odiaba o que simplemente no veía sus cualidades.

-Gracias por aclararlo- le sonrió- ¿Pudo descansar?- le preguntó cambiando de tema

-Sí y de hecho tengo algunas preguntas para usted- "oh no" pensó Hermione "sí se dio cuenta"

- "Tranquilízate y escucha"- le dijo, sin duda, la de los ojos dilatados

- ¿De qué se trata, señor?- le pregunto un poco nerviosa

- Antes de conciliar estuve pensando en los cambios de la poción- dijo él con calma sentándose a su lado, ella se giró para verlo y le asintió.- ¿Es posible que tuviera un cambio en su interés romántico en la víspera al cambio?

- Oh- dijo ella un poco sorprendida por la pregunta, él iba a descubrirla tan pronto y se llenó de temor- No estoy muy segura de que eso sea importante, profesor- se defendió un poco

-Créame, lo es- dijo él en un gruñido ante la actitud de la joven- Creí que había entendido que para resolver estas situación, el que yo haga preguntas y que usted la conteste es el método más seguro.

-Si, señor, perdone- ella bajó la cara y se sonrojó.

-Míreme, Granger, sabe que solo así puedo ver quién me habla- masculló irritado por su actitud. Ella obedeció casi al instante- Ahora, responda.

-Yo, sí, ya le dije que dejé de sentir cosas por Ron- dijo a medias

-Sí, eso explica la desaparición del olor que lo representaba, pero no la llegada de los nuevos- apretó la mandíbula- voy a preguntarle solo una vez más, Granger ¿acaso empezó a sentirse atraída por alguien más?- dijo entre dientes claramente enojado por la falta de colaboración

La boca de la castaña temblaba y se abría y cerraba como un pez. Él podía notar lo avergonzada que estaba y suavizó su propio gesto para transmitirle un poco de tranquilidad- Sí- respondió tan bajo que pudo habérselo perdido, una lágrima rodó por su mejilla, fue todo lo que se permitió esperando lo peor. Él no lo notó.

-Muy bien. ¿Recuerda qué empezó a cambiar primero si los colores y la consistencia o los olores?- ella se sintió aliviada de que él decidiera no ahondar en el objeto de sus nuevos afectos y empezó a comprender por qué le hacía esas preguntas. Ella asintió.

-Recuerdo que lo noté por los colores y la consistencia

-Eso quiere decir que el cambio en su interés amoroso no fue el catalizador para el cambio en la poción

-Yo no estaría tan segura- él la miró intrigado, ella aclaró su garganta y volvió a cruzar las piernas y se giró para quedar con su cuerpo frente a él y su espalda recostada al reposabrazos.- Me refiero a que no hay forma de estar seguros porque nada me asegura que la poción no estaba teniendo cambios previos a ese día. Que yo decidiera mirarla y justamente tuviera cambios que pudiera notar fue pura suerte.

-Ya veo, es cierto- no había pensado en eso y se enorgulleció mentalmente de que ella hubiera visto esa posibilidad- ¿Qué me puede contar de lo que le pasaba antes de que notara el cambio en la poción- él la vio tragar en seco y notó que ella estaba en un camisón de un material translúcido y agradeció que el cabello le cayera sobre el pecho. Mantuvo todo el tiempo su cara inexpresiva.

-Yo- ella respiró profundo- terminé con Ron antes de venir como voluntaria, aun lo quería cuando tomé la decisión, las razones no son importantes, era lo mejor. Luego, empezó a interesarme alguien- contó sin dar muchas pistas- pero yo aún estaba dolida por lo que pasó con Ron- Severus imaginó que debía tratarse de una infidelidad- no sé si aún lo quería o solo trataba de mantenerme convencida de que así era para no pensar en que estaba interesada en alguien más, luego descubrí que lo que más me dolía era perder su amistad- él asintió comprendiendo exactamente de lo que ella hablaba.

-Continúe- la invitó

-Mientras descubrí én estaba lidiando con la atracción hacía este otro hombre, como primero en negación y bueno yo- ella se sintió avergonzada- como puede ver no soy muy atractiva- dijo haciendo un gesto con las manos rodeando su cara sin tocarla. Ella lo vio asombrarse un poco y volver rápidamente a su semblante habitual.- Así que pensaba "tendré suerte si alguien más se fija en mí de esa manera"- soltó rápidamente, seguida de una risita para relajarse. Hubo un silencio y ella se cubrió la cara con las manos- Esto es demasiado vergonzoso, profesor

-Granger- se detuvo y aclaró su garganta- Quiero que me escuche- su voz firme pero con tintes de compasión la tranquilizó y lo miró- Usted es joven, y si bien no tiene la belleza de una veela, no creo que deba preocuparse porque nadie la encuentre atractiva- ella abrió los ojos en sorpresa y se sonrojó. -Admito que esto de escucharla tampoco es fácil para mí y aunque no me siento, precisamente avergonzado, me incomoda bastante.

-Yo- intentó disculparse, él levantó la mano con la palma abierta hacia ella para que parara y continuó

- No se disculpe- ella se sonrojó aún más, por suerte él no estaba mirándola- Yo le dije que la ayudaría sabiendo que había una amortentia de por medio, este tema iba a salir en algún momento y aunque no soy un fanático del romance adolescente, lo que más me incómoda es no saber cómo reaccionar.- Confesó.- Soy un hombre huraño, malhumorado y desagradable- ella sonrió ante la autodescripción que él realizaba- no sé consolar a la gente, menos a señoritas con el corazón roto y- volvió a aclarar su garganta- no quiero que piense que me burlo de usted en ningún momento, tampoco que lo haré en un futuro- dejó salir un suspiro- Me tomo muy enserio esta situación y por eso, trato de ser lo mejor que puedo ser. En honor a la confianza que ha puesto en mí y en respeto a su intimidad.

Esta vez no puedo evitar que su cara se llenara de lágrimas. Severus no notó cuando los ojos de su alumna se habían contraído. La división había tomado la vigilia para lanzarse a abrazar al pocionista. Se sentó de lado sobre las piernas del pelinegro y lo rodeó con sus brazos por sobre los hombros. Escondió su cara en su pecho y sollozó. Severus levantó sus manos a cada lado como si le estuvieran apuntando con un arma "¿Qué debía hacer ahora?" se preguntó. Su cuerpo actuó en respuesta recostándose en el respaldo y la abrazó.

Ella se sorprendió. Era un abrazo con todas las letras, no era que estuviera solamente rodeándola o que hubiera dejado que sus brazos cayeran sobre su cuerpo, no. Él, Severus Snape, estaba estrechando ligeramente su cuerpo contra el suyo.- Gracias- le susurró

-Eres la de los ojos dilatados ¿Verdad?- preguntó él. Ella asintió aun con la cara clavada en su pecho, no quería moverse y que él dejara de abrazarla. Él inhaló el olor de su armotentia del cabello de la castaña y aflojó el abrazo. La joven supo que era momento de separarse de él.

-Eso, lo que nos dijo, fue hermoso- le dijo cuando estuvo sentada a su lado. Él arrugó el gesto- Para que sepa, si bien sí es huraño y malhumorado yo no lo encuentro desagradable, aprendo mucho de usted, señor.- Él le sonrió

-Tengo una pregunta más- ella asintió- ¿Por qué le importa tanto que yo no la odie, Granger?- La vio llevarse las manos al pecho y soltar un quejido. Su alumna volvió- ¿Está bien?- ella asintió

- Yo lo admiro mucho, profesor- dijo jadeando- quería pedirle que me recibiera como aprendiz después de graduarme- él la miró sorprendido, nunca lo hubiera imaginado aunque, tenía todo el sentido.

Hermione confesó a medias, callando la batalla interna en su mente de las divisiones. ¿Qué hubiera pasado si ella no regresaba? ¿Acaso su contraparte hubiera confesado?- "No, debes hacerlo tú"

-Entiendo - dijo sereno- ¿ya le quedó claro que yo no la odio?- le preguntó burlón. Ella asintió con una sonrisa y él se puso de pie.- También quiero que sepa que, cuando se gradúe la recibiré como mi aprendiz si aun está interesada.- Él vio por el rabillo de ojos como se le iluminaba el rostro a la joven Gryffindor. Era claro que no le había mentido, mas no podía estar seguro de que le hubiera dicho toda la verdad. Era sospechoso que hubiera regresado en ese momento ¿qué le hubiera dicho G3 de haber tenido la oportunidad?- Eso sí, no espere a que sea amable con usted una vez hayamos resuelto este asunto- ella pudo distinguir la broma y sonrió

-No se me ocurriría tal cosa, profesor.

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Pidieron a los elfos traer la cena, la cual transcurrió en un tranquilo silencio al igual que el almuerzo. El resto de la noche, ella estuvo practicando el ejercicio de meditación y él la observaba mientras leía un libro sobre pociones con efectos en la memoría. De vez en cuando le hacía alguna corrección porque podía notar que estaba en una conversación interna. Cuando ella lo escuchaba ajustaba su postura y volvía a empezar.

Alrededor de media noche se acercó a ella y la sacó del trance, había logrado estar 30 minutos sin pensar en nada. Él la felicitó y la mandó a dormir. Ella intentó convencerle de que no estaba cansada y que podía hacerlo una vez más. Él no cedió. Ella no pudo ocultar que una de sus comisuras subiera un poco ante la idea de seguir practicando en la cama. El gesto no pasó desapercibido para el pocionista.

- Ni siquiera lo piense, Granger

- ¿De qué habla?- preguntó inocente y empezó a bostezar- solo estoy pensando en que sí es mejor que vaya a dormir- empezó a caminar en dirección a la cama.- De hecho usted también debería venir a descansar.- le salieron las palabras sin pensar en lo implícito del mensaje.

-Agradezco su invitación, pero dormir con una alumna no es, ni ha sido nunca, una actividad tentadora para mí.- Ella pudo notar la amargura en sus palabras y sintió se le contrajo el corazón. Lo miró por encima del hombro, sentía que podía matarla con esa mirada y se giró. Inclinó la cabeza hacía el suelo como en haciendo una pequeña reverencia.

-No estaba sugiriendo tal cosa, profesor- empezó- tengo claro que usted nunca podría- se le ahogó la voz y no terminó la oración.

-Ya, ya- le hizo un ademán con la mano- váyase a dormir y dejé el dosel abierto, veré desde acá que no intente más el ejercicio de meditación.-Ella se giró sin levantar la mirada. Hizo como le dijo y se acostó dándole la espalda.- Descanse, Granger. Los ejercicios de mañana requieren que esté fuerte.- Ella asintió y se limpió las lágrimas una vez más.