Terrones de azúcar, ¿Ya vieron el nuevo vídeo del día de hoy?

watch?v=obRIM13lamU&t=10s

Aquí les dejo el link para que lo disfruten.

Se los agradezco de todo corazón, ya vamos por 39 suscriptores.

Por favor pasen a ver, dejen un lindo like, comentario y compartalon, me ayudan bastante en hacerlo.

También les dejo el nombre para que lo encuentren mas fácil.

Audio Fanfic Saint Seiya. Una Papá Para Kiki, Capítulo 5 (Leo) [ShaMu] {ShakaXMu}

Y el nombre de mi canal es el mismo que en todos lados: AMMU TEIKOKU YUDAINA.

Por si gustan ir a dar su enorme apoyo que lo agradezco de todo corazón, ahora si a leer.


Al salir del camarote, sus ojos se deben acostumbrar a la claridad qué despiden las antorchas qué están acomodadas en el estribor del barco. Sutil y bien puestas para que no provoquen un incendio, ya que el movimiento del barco por las solas, los accidentes pueden llegar a ocurrir, sin embargo y al parecer por ahora el oleaje esta sumamente calmado.

Pero no solo eso se puede apreciar, la alegra de marinos y grumetes por estar en una gran tranquilidad en el mar perfecta para pescar un rato, dejando que los jóvenes relación su labor designada por el príncipe heredero.

Sin embargo, y aunque unos estén sumamente concentrados, tomando las notas y registrando los dados que el príncipe Shuric y el concejero real Odyssby, junto a los guardias reales en su lugar custodiándolos. Aunque… Al parecer alguien está más interesado en otras actividades.

-¡NO! ¡MALDITA CABRA, DEVUÉLVEME MI SÁNDWICH!- Un joven de cabellos castaños claro, camisa blanca, pantalones marrones y zapatos estilo botín, está peleando y discutiendo con un animalito del tamaño promedio de un perro mediano, de pelaje negro y cuernos de un tono verdusco, quien burlonamente se come el alimento del más joven.

-Baaaah. Baaah- El animal parece reírse del pobre chico, mientras da saltos de aquí allá en el estribor del barco, como en barriles y cajas de madera.

El más joven de la tripulación del príncipe, mira con eso ojos verde claro al animal y una lágrima de cocodrilo se le sale de ellos, estando ya muy molesto -¡ME LAS VAS A PAGAR!-

-Aioria, por favor deja a Shirmax y ponte a trabajar- Un hombre un poco mayor que el que discute con la cabra le habla enérgicamente, mientras levanta su rostro de aquella mesa que está bien afianzada del suelo del barco, donde unos pergaminos de fondo azul oscuro y pinceles con tinta blanca se encuentran a su disposición. Deja el pincel que lleva en la mano a un lado.

-¡NO LO HARÉ! ¡ME DEBE UN SÁNDWICH!- Parece un niño, aunque en realidad es un joven de catorce años, va detrás del animal qué solo se burla y bala por sus travesuras contra él.

-Pero… No le puedes hacer nada malo, es la mascota del príncipe- Le dice esto en voz baja, con una gotita de sudor en la frente, ríe nervioso, mientras ve como su hermanito se sigue comportando como un niño pequeño, jugando con esa cabrita qué le hace parece un tonto a cada instante, incluso los marinos se ríen de sus ocurrencias.

Mientras tanto, otro rubio qué está concentrando en su trabajo, anotando las direcciones náuticas, latitudes y ubicaciones de estrellas. Varias veces ha mirado por el telescopio, para después anotar los datos correspondientes, aunque este ruido le dificulta mucho su concentración.

Aprieta enfurecido la fina pluma qué usa para escribir en su cuaderno de color negro de cuero fino, molesto por los constantes gritos y parloteos qué debe soportar. Suficiente tiene con los marinos incultos según él, gritando y hablando sobre peces y métodos de pesca inservibles según su pensar, como para estar soportar al mocos de la tropa.

-Le dije al señor Odyssby qué no debíamos traerlo con nosotros- Bufa fastidiado, ya con las venas de la frente saltándosele -Solo se comporta como un mocoso inmaduro-

-Ya Shaka…- Contesta el castaño de camisa azul algo abierta del pecho, con una cinta roja en su frente, unos pantalones negros, y zapatos al estilo bota alta.

-¿Cómo me dices que pare, si Aioria esta ocasionando un problema como siempre?- Pregunta el rubio qué lleva su cabello atado en una trenza baja, camisa blanca, saco de tono beige, pantalones blancos y zapatos negros. Deja escapar un repobló fastidiado -Nos hace perder tiempo valioso, las constelaciones no van a estar toda la noche visibles- Se vuelve girar al telescopio enfurecido, para seguir anotando lo que ve y necesita.

Aioros, se siente muy nervioso con esto, entiende muy bien que este comportamiento de su hermanito esta ocasionando más problemas que beneficios en este viaje, pero no lo podía dejar solito -Aioria, vamos regresa antes de que…-

Por andar corriendo detrás de la pequeña cabrita, qué sólo se sigue burlando del castaño. Ninguno de los traviesos seres se fijan en su andar, y por consecuencia chocan ambos contra dos personas imponentes.

-¿Baaah?-

-Ay… ¿Qué fue eso?- Aioria cae de sentón, al igual que la cabra que termino en medio de sus piernas. Se soba la cara por el impacto -¿Eh? ¿Príncipe Shuric…?- Se sorprende un poco al verlo, y rápidamente baja la cabeza, pues acaba de chocar contra el futuro rey de su país.

El peliverde mira a ambos y, esto claramente están avergonzados por su comportamiento tan poco decoroso, hasta la cabrita se apena por portarse así.

-¡¿PERO QUÉ SIGNIFICA ESTO?!- El concejero real es quien se para firme, delante de los dos caídos, mirándolos fijamente y con el ceño fruncido -¡¿CÓMO SE LES OCURRE GOLPEARSE CONTRA EL PRÍNCIPE?!-

Saben qué ya valieron ambos.

Incluso y aunque la cabra sea la mascota del príncipe, esto no la va a salvar de un regaño por parte del hombre de cabellos blancos.

-Mmmh- El príncipe los mira de reojo y sin pronunciar alguna, pasa de largo, no sin antes hacer un llamado -Shirmax, ven y no quiero estés molestando a Aioria- Menciona esto, dándole la espalda a los dos traviesos, mientras se acerca a los jóvenes que hacen su trabajo.

La cabrita de inmediato reacciona y feliz se va detrás del príncipe, balando y dando saltitos.

Claro que también es allí cuando Aioria reacciona y teniendo una enorme confianza con el peliverde –Ah, Príncipe Shuric. Su malvada cabra se comió mi sándwich- De inmediato acusa al animalito de pelaje negro.

-Aioria- El hombre de cinta roja en su frente, intenta llamarle la atención del inmediato para que no sea importuno, pero claro que eso no funciona.

Un suspiro deja salir el peliverde, mientras cierra sus ojos, se intenta tranquiliza sobándose el puente de la nariz -Mmmh… Aldebarán-

Llama a su guardia más confiable, quien también había estado riéndose de las travesuras de castaño y la cabra Shirmax.

-Umh, ¿Sí, señor?- Firme, portando con orgullo la armadura real del reino Capricornio

-Pide al cocinero qué le prepare algo de comer Aioria y que se callé, por favor- Contesta serio y bastante seco, ya que prefiere estar atento al trabajo de sus camaradas -¿Qué datos han recabado?- Coloca sus utensilios sobre la mesa que esta junto a la del castaño y cerca del rubio.

Shaka de inmediato informa sus avances, y Aioros se siente realmente apenado por el comportamiento y travesuras de su hermanito, pero es mejor no decir nada en ese instante.

-Como ordene, príncipe- El guardia de complexión tosca y corpulenta, quien porta una armadura en tonos verdes y dorados, con el símbolo real del reino, la primera constelación descubierta en este lugar. Rápidamente va hacia la dirección indicada, guiando al menor -Vamos Aioria-

El más joven, sonríe y asiente bastante entusiasmado -¡SIIII! ¡MUCHAS GRACIAS!- Aioria se parece a la cabra, saltando todo feliz detrás del grandulón. Pero antes de entrar a la cocina inferior, le hace gestos a la cabra para burlarse de ella y jactarse de su buena suerte.

Claro que esta igual le contesta, sacándole la lengua.

-Parece un niño chiquito- Habla el rubio, frunciendo el ceño aun escribiendo.

-Lo siento, es que no tengo con quien dejarlo…- Muy apenado está el hombre de cinta roja en la frente -Me dijo que quiere aprender a leer las estrellas, y comprender nuestro trabajo de escribanos y eruditos, pero…- Se intenta excusar con los demás, pero sabe que es en vano.

-Ya, eso no importa- El príncipe interviene, para seguir su trabajo -Lo principal ahora es poder encontrar la forma perfecta de la constelación de Piscis. En este momento se encuentra en su apogeo y necesitamos anotar cualquier fenómeno qué no se haya registrado antes- Sin más y como siempre, presta atención solo a su trabajo, deber y pasatiempo preferido.

Los otros dos presentes siguen su trabajar, incluso el concejero real se dispone a hacer su parte de la misión, a pesar de su edad sigue siendo una persona extremadamente habilidosa a la hora de leer y anotar cada fenómeno qué logre encontrar, ha estudiado mucho y estos temas le interesan demasiado. Sin mencionar qué está a lado del rubio, qué es solo dos años mayor que el pequeño Aioria.

En aquel imponente barco de madera, con enormes velas, las cuales qué hacen más fácil la navegación y el traslado, entre el nocturno cielo, con un olaje tan suave y calmado, a la vez que algunos animales marítimos, como delfines y gaviotas están jugueteando en su habitad natural, aunque esto poco les importa a los hombres intelectuales, qué desean conocer las constelaciones, a una profundidad científica.

Mientras los marinos, aquellos grumetes de mar, aprovechan también para seguir con su pesca, a la vez que entonan una canción algo curiosa.

-Te voy a contar una historia de mar qué te va a servir de verdad. Si una sirena escuchas cantar te pondrá en un hechizo especial-

En realidad la canción de los marinos poco a nada les interesa a él rubio y el peliblanco, sin embargo al castaño de cinta roja parece divertirse con la curiosa melodía, y el príncipe, por más que intente ignorarla, le está llamando demasiado la atención como para concentrarse.

-¿No es maravilloso?- Pregunta algo curioso el peliverde, con una cara seria plasmada.

-¿Qué cosa?- Es el castaño de cinta roja quien le contesta rápidamente al heredero.

-El viento salado soplando en la cara… Una noche idea para estar en el mar- asta parece un muy joven poeta, recitando palabras que le salen del corazón.

De las pocas veces que el príncipe parece estar interesado en algo más que no sean las estrellas o sus deberes reales, es cuando está en altamar, sintiendo la libertad del mar en su ser. No cambia mucho su aspecto, pero si su ánimo aunque sea un poco.

Esto alegra al hombre mayor, qué sonríe y asiente gustoso -Si, es una noche bastante encantadora- Le dedica una sonrisa alegre al joven rubio, qué realmente no presta mucha atención a los demás.

Uno de los hombres encargados de mantener las cuerdas de las velas bien atadas y tensas parece tener algunos problemas, pero rápidamente recibe ayuda por parte del guardia real que acaba de regresar con el niño del sándwich.

-El viento fuerte y la mar tranquila- Ajusta la cuerda, con ayuda del joven musculo Aldebarán -El rey Manitón, debe estar de muy buen humor- Con una voz ronca menciona esto de manera entusiasta.

-¿El rey Manitón?- Pregunta el guardia algo confundido, pues no había escuchado antes ese nombre, aunque en realidad los demás tampoco.

Otro marino qué con un ojo ciego y que tiene varias redes a sus alrededores llenas de pescados, a los cuales los coloca dentro de barriles para después venderlos. Le contesta con una voz aguardientosa -El soberano del reino de las sirenas- Sonríe casi burlón, mientras sigue dejando los peces atrapados en sus respectivos contenedores -Los verdaderos marineros saben quiénes es él-

Claro qué esto deja curioso el de cabellera castaña algo larga y lacia. Sin embargo, también el peliverde qué al escuchar esas palabras se queda algo pensativo al respecto.

-¿Rey Manitón?- Murmura eso mientras de reojo mira y escucha aquella conversación.

-Tsk, Sirenas ja, ja, ja- El hombre de mayor edad se ríe levemente al escuchar esto, para acercarse al príncipe y tomarle del hombro –Shuric, no creas nada de esos disparates náuticos- Niega con la cabeza, casi dándole gracia el interés del príncipe, pero a la vez preocupándose por sucesos de la infancia del peliverde.

Pero rápido el marinero qué estaba guardando los peces en barriles, se le acerca al concejero real, señalándolo enfadado con pescado en mano -¡NO SON DISPARATES! ¡ES LA VERDAD!- El marino de cabellos naranjas y barba pronunciada, se le acerca al hombre de cabellos blancos, mientras le sigue molestando con el pez muerto -Viven abrazas de la superficie, en una ciudad como nunca…-

Pero por andar molestando y acorralando al concejo real, poniéndole el pescado en la cara, sin embargo y al parecer este animal sigue con vida, pues aprovecha para zafarse de la mano del marino, dándole un fuerte golpe en la cara a Odyssby, para después escapar al mar, ya que se encontraban muy cerca del borde del barco.

Aioros y Aldebarán le da bastante gracia esto, pues pocas eran las veces que lograban ver al elegante y pomposo concejero de buen corazón, en situaciones de esa índole.

Sin embargo, para el rubio esto no hace ninguna gracia, al contrario le parece una completa falta de respeto. Deja sus cosas de lado, para apartar al sujeto qué a su ver, es un grosero por molestar de esa manera al hombre que también lo ha criado desde una muy temprana edad.

El príncipe solo alza la mirada, curioso ante lo que ha escuchado, para lanzar un suspiro, y mira a su cabra, dedicándole una sonrisa, y acariciándole la cabeza para después reanudar su trabajo, y dejar que todo sigua fluyendo como siempre.

Como si fuera un pez dentro del agua... Al igual que el pececito de escamas naranjas, qué ha logrado escapar de una muerte segura, regresando al mar, aunque sus amigos no tuvieran la misma suerte que él.


Buenos días, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quien me ha robado el reloj?

¿Como están mis terrones de azúcar?

Aquí mamá terrón trayéndoles un nuevo capitulo de este fanfic de mi versión de la sirenita, jajajajaa... Bueno puedo decir que le esta yendo bastante bien, espero que lo disfruten mucho.

Le den bastante amor, ademas... Espero que ya fueran a ver el nuevo vídeo que ayer se publico.

Les diré de una vez, que algunos personajes no tendrán cambio de nombre, ya que son personajes nuevos que yo agregue, por ende los dejare con su nombre original, solo los que tengan papeles ya determinados en la película tendrán su cambio con combinación chida.

Mañana esperen un nuevo fanfic ShaMu, que estará super bonito y tenia ya casi dos años o tres que lo había pensando, pero no lo había terminado de corregir los borradores.

En fin, vamos a responder los hermoso comentarios de mis terrones de azúcar:

AlessandradeSinsajo: Hola, mi terrón de azucar. Kiaaaaaa me alegra tanto verte por aquí.

Me alegra que te gustara el intro jajajaja, sera con algunos ligero cambios a la trama original.

Aquí esta el siguiente capitulo, disfrútalo mucho.

¿Verdad que si? Con Saint Seiya le da un cierto plus.

Gracias pro el apoyo, de verdad lo agradezco de todo corazón.

Shura y Dita tienen muco que dar, es que son parejita mea hermosa, la neta.

Ahora si a leer todo lo que gustes. Ya que tendrás muchos capitulo mas por leer.

Nos leeremos después mi terrón de azúcar.

Bueno mis terrones de azúcar, me paso a despedir no sin antes decirles que se los agradezco de todo corazón por su enorme apoyo.

Cuídense bastante mis terrones, manténganse a salvo por favor.

Los quiero mucho.

Ammu se va.