Naruto pertenece a Masashi Kishimoto
Capítulo 15: La Invasión y Después de Ella.
Viendo como Gaara fue derrotado y que el plan de Orochimaru, no serviría, Kabuto decidió actuar por su cuenta.
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Shikamaru y su padre Shikaku, usaron el Kagemane no Jutsu (Jutsu Posesión de Sombras), permitiendo que los miembros del Clan Akimichi, de sus respectivos equipos, usaran el Cho Baika no Jutsu (Jutsu: Super Multi Tamaño) y arrasaran con los equipos de Otogakure.
Los miembros del clan Yamanaka y los Yuhi, usaban Jutsus para controlar a sus enemigos o Genjutsus, para que se atacaran los unos a los otros.
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Guy, saltaba entre los Otonnin, aplicándoles poderosas patadas, que los mandaban a volar. Los Hyūga Sōke y Bōke, cerraban los Tenketsus de los invasores.
Tenten, última superviviente del Equipo Guy, en el Examen Chūnnin, usaba en esos momentos, unas Guadañas, unidas entre sí, por una larga cadena.
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A las afueras de Konoha, una serpiente de tres cabezas apareció. Orochimaru enseñó una sonrisa. —Hoy es el fin de Konoha… —Tres Sapos, empuñando Katanas aparecieron. Los ojos del Hebi Sen'nin se abrieron. — ¡Imposible! Jiraiya. No. Él fue… fue demasiado rápido. No podría haberlo logrado, sin... —escuchó un siseo y vio seis serpientes, yendo hacía él. — ¡Sen'ei Tajashu! (Manos de Muchas Serpientes Sombras) —pero no solo lo gritó él, también había alguien más allí. Apretó los dientes. —Uchiha Satoshi. ¿También tienes el contrato de la Caverna Ryūchi?
— ¡Katon: Musaboru Honō no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Llama Devoradora) —el Uchiha adulto no habló, solo atacó de frente a Orochimaru, quien usó un Kawarimi, con dos de sus propio Otonnin, para que se quemaran. —No te dejaré escapar así sin más —pronto, se vio rodeado de enemigos, pero le bastó con extender su mano derecha — ¡Shinra Tensei! —para que ellos, salieran volando.
Sarada y Satoru, se acercaron al lugar en el cual estaba Hiruzen, siendo llevado por Orochimaru, pero Rasa apareció allí mismo, agarrando a Orochimaru con una mano de polvo dorado y mandándolo a volar. Cuatro Shinobis de Otogakure aparecieron allí mismo. Pero Orochimaru se percató de los refuerzos de su maestro. — ¡No, esperen!
— ¡Shishienjin no Jutsu! (Jutsu Formación de Cuatro Llamas Violetas) —pero los Cuatro del Sonido, no le hicieron caso y en el interior del cubo violeta, apareció un vórtice negro y de él, salieron Satoru y Sarada.
—Sabía que este día llegaría, pero no conseguirás mi cabeza tan fácilmente, Orochimaru —dijo Hiruzen, mientras se quitaba sus túnicas, enseñando su vieja armadura, antes de lanzarle sorpresivamente, más de cincuenta Shurikens, en un único movimiento de sus brazos. — ¡Shuriken Kage Bunshin no Jutsu! —cuando las Shuriken se multiplicaron, realizó otro Jutsu. — ¡Katōn: Hōsenka Tsumabeni no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Uñas de Carmesí Flor de Llamas de Fénix) —las Shurikens se rodearon de fuego.
—Sandaime, ¿puedes repetir el Kage Bunshin? —Pidió Satoru, mientras arrojaba una veintena de Shurikens, que pronto se multiplicaron, gracias al Sandaime, haciéndolo sonreír y enviar Raiton, sobre las nuevas Shurikens, mientras arrojaba Kunais.
Orochimaru apretó los dientes enfadado. — ¡Kuchiyose: Edo Tensei no Jutsu! (Invocación: Jutsu de Resurrección Impura) —Los ataúdes comenzaron a surgir.
—Esos ataúdes... —Sarutobi realizó sellos de manos, para detener el resurgimiento, solo para que... algo similar a un pulso de Chakra, tuviera lugar y un cuarto ataúd apareciera.
—Interesante, muy interesante —dijo Orochimaru, mientras comenzaba a reírse, creyéndose el ganador. —Alguien parece tener un odio especial hacía Konoha, si es que me están ayudando a invocarlos, ¿no lo crees, Sarutobi-Sensei?
Pero Satoru, no estaba para estas estupideces y la sangre apareció en su ojo izquierdo, mientras el Eien Mangekyo Sharingan, brillaba con fuerza. — ¡Amaterasu! —Orochimaru retrocedió y gritó de dolor, cuando las llamas negras, rodearon los ataúdes.
Dos de los ataúdes se volvieron polvo, pero desde su interior, resurgieron un hombre y una mujer. El hombre tenía el cabello rubio, de ojos azules, de tez canela, llevaba una camiseta azul de manga larga y un chaleco táctico verde, un abrigo blanco con unos bordes en forma de llamas rojas y en su espalda inscrita las palabras "Cuarto Hokage" escrito verticalmente y cerrado en la parte frontal por una cuerda delgada de color naranja, un pantalón azul y sandalias azules.
Del segundo ataúd, salió una mujer de pelo largo de color rojo que llegaba hasta sus pantorrillas y tenía ojos, gris-violeta una camisa blanca, rota y con su vestido atado a la cintura hasta sus pies, y estaba completamente descalza.
Al verlos, Orochimaru se mostró enfadado. — ¿Dónde estaban los Shodaime y Nidaime? —Alguien... ha intervenido mi Edo Tensei. —gruñó el Hebi Sennin furioso, antes de que una sonrisa arrogante, apareciera en sus labios. —Pero ¿Qué puede ser mejor que la destrucción de Konoha a manos de su más grande héroe...? —Kushina le atacó con las Kongō Fusa (Cadenas de Sellado de Diamantina), clavándoselas en el torso.
Minato se movió rápidamente y le tocó en el brazo, marcándolo con el Hiraishin no Fūin y le dio un golpe en la cara, con el codo y luego le cortó la garganta.
— ¡Katon: Karyū Endan no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Bala de Fuego Flama de Dragón) —Exclamó Hiruzen, mientras que Satoru le arrojaron un Amaterasu, mientras que el Yondaime y su esposa, se hacían a un lado.
— ¡Fūton: Shinkū Taigyoku no Jutsu! (E. Viento: Jutsu Gran Esfera del Vacío) —Exclamó Minato, soplando una esfera de viento, que pronto se volvió de fuego anaranjado y fuego negro.
Orochimaru se dio cuenta instantáneamente de cuan poderoso era esto. Realizó los sellos de manos y golpeó el suelo, haciendo ascender cinco muros con rostros de ogros. — ¡Kuchiyose: Gojū Rashōmon! (Invocación: Quíntuple Rashōmon) —exclamó, seguro de que obtendría el triunfo, solo para que tres de las puertas, fueran devoradas por el fuego.
— ¡Doton: Ishi no Saidan no Jutsu! (E. Tierra: Jutsu Altar de Piedra) —Hiruzen golpeó el suelo e hizo que Orochimaru se elevara en el aire.
— ¡Chō Ōdama Rasengan! (Súper Gran Esfera Giratoria) —Minato había creado un Rasengan de tamaño colosal y Orochimaru fue golpeado por esto, haciéndolo gritar.
— ¡OROCHIMARU-SAMA! —gritaron los Cuatro del Sonido, liberando ambos cubos, mientras que los ANBUS se lanzaban contra ellos, obligándolos a escapar.
Minato y Kushina, completamente vivos, como si jamás hubieran muerto, se acercaron a Hiruzen, para ayudarlo a ponerse de pie.
Los ANBUs intervinieron, solo para quedarse incrédulos, al ver a su Yondaime Hokage y a la Primera Dama allí mismo.
Los ANBUs auxiliaron al Sandaime y también al Yondaime, informando que el peligro ya había pasado y los Otonnin, habían huido. Los Sunannin, quienes vinieron para auxiliarlos, debido a su deseo de venganza contra Orochimaru.
El asombro de los civiles y Shinobis era inmenso, cuando vieron al Yondaime y a Uzumaki Kushina, vivos.
Pero su asombro fue aún mayor, cuando Kushina abrazó, de entre todas las personas, a Uzumaki Naruto, al Niño-Kyūbi y revelar que es su hijo. Su primogénito.
Cuando Minato y Kushina, se presentaron ante los Jefes de Clanes, los Consejeros del Hokage y el Consejo Civil, estos se asombraron demasiado al verlos vivos.
Pero Shimura Danzō era el único enfurecido: Él había esperado que Hiruzen fuera asesinado por Orochimaru y así reclamar el puesto de poder, que (según él) siempre le había pertenecido y era su destino. Pero las propias leyes de su Jōnnin Sensei, el Nidaime Hokage: Senju Tobirama, le jugaron en contra: Articulo 312: «Si el Hokage desaparece en acción, sin elegir a un sucesor, estando el antecesor está vivo, y este regresa, entonces estará en todo su derecho de reclamar el puesto como Hokage vitalicio». Esto no tendría por qué estar pasando. Orochimaru le traicionó, su maestro: Tobirama, seguramente estaría conspirando en su contra, más allá de la tumba, pues él fue quien creó el Edo Tensei en primer lugar. —Maldito Orochimaru: eres un bueno para nada. Te doy los mapas de Konoha, distraigo a los guardias de la puerta oriental, te doy el ADN de los Hokages del pasado, ¡¿Y me lo agradeces, devolviendo a Minato y Kushina a la vida en un 100%?! —pensó furioso —A este paso y por culpa de Sensei, jamás alcanzaré el lugar que me merezco. Eres aún más inútil, que el estúpido de Hiruzen. Ahora, el sombrero de Hokage, está aún más lejos de mis manos y todo es por tu culpa. ¡¿el mocoso Kyūbi es el hijo de Minato?!, ¡maldita sea, ¿es que acaso esto no puede empeorar?! —se preguntó él, con amargura —No. Si el mocoso le diera los nombres a Minato, sobre quienes lo lastimaban en su niñez y Minato conecta los puntos, entonces estaré perdido.
Cuando el pueblo se enteró de que su amado Yondaime estaba vivo, hicieron una fiesta, pero la alegría se volvió terror, cuando se enteraron de que El Mocoso Kyūbi, era su hijo. Ellos intentaron lavarse las manos, explicando que el mocoso merecía esos golpes, por todo lo que causó.
Pero Minato y Kushina, explicaron lo que era un Jinchūriki. Revelaron que Uzumaki Mito, fue la primera Jinchūriki del Kyūbi, que ella era la segunda, ¿y así les agradecían a su esposo y a ella, su sacrificio por Konoha?, ¿humillando y torturando a su hijo? El odio en los ojos de su amado Yondaime, les causó un horror que ningún Shinobi o Aldeano, creía haber sentido jamás.
