Naruto pertenece a Masashi Kishimoto
25: La Venganza de Hidan.
Había pasado una semana, desde lo de Kumogakure no Sato, las aldeas ahora sabían, que esta organización Akatsuki, iba tras los Jinchūriki y que ya varios, habían sido capturados.
En su habitación, Hidan meditaba sobre la muerte de su compañero. Le tenía respeto a Kakusu y solía resultarle divertido, combatir a su lado en pos de ir tras los Jinchūrikis, aunque ellos parecían estar un paso más allá, especialmente con tantos Shinobis... poderosos de Konoha. —Esos desgraciados. —gruñó apenas Hidan, mirando su guadaña, antes de sonreír, suspiró y bajó su mirada a su libro. Era similar al libro Bingo, pero era algo para los criminales, quienes iban en busca de personas respetables del Continente Shinobi. Una venganza a cambio de ser perseguidos como perros, por los gobiernos Shinobi —Será divertido vengarme. En tu nombre: Kakusu. —Dejó una nota y desapareció en un Shunshin.
En su habitación, a través del suelo, ingresó un sujeto de piel absolutamente blanca, solo tenía un ojo (o algo parecido a eso), su rostro era como un espiral, similar a la máscara de Madara.
«Voy por una recompensa en el Bajo Mundo, en nombre de Kakuzu, no me esperen despiertos.
ATTE.: Hidan»
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Desconocido para los Akatsuki, Konoha les seguía la pista. Los vigías y ANBUs tenían pistas sobre quienes eran, sabían sobre la obligación de alertar a Konoha y a las aldeas con Jinchūrikis, apenas los vieran.
Así que cuando un hombre gabardina negra y nubes rojas, se presentó en el Templo del Fuego, solo uno de los vigías, volvió a Konoha, mientras que el escuadrón de cuatro ANBUs, atacaban al hombre, quien abrió las puertas del Templo de Fuego y se lanzó en una matanza, contra los Ninsō (Monjes Ninja)
El escuadrón ANBU, actuó como uno solo: dos ellos, usaron Jutsus Katon. — ¡Katon: Kasumi Enbu no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Danza de Niebla Mística) —dijo uno de los ANBUs, escupiendo una niebla.
Otro de los ANBUs, consumió una Píldora de Alimento y su Chakra ascendió, hasta obtener tres veces más Chakra y realizó sellos de manos. — ¡Katon: Gōen no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu de la Gran Llama) —exclamó su compañero. La explosión resultante, tendría que haber matado a cualquier que se encontrara con esos dos Jutsus, pero seguía vivo. —Una vez que el Kasumi Enbu no Jutsu, entra en contacto con fuego o chispas, el gas se inflama en una gran bola de fuego... deberías de estar muerto.
Otro de los que todavía no atacaba, lo hizo en ese momento, realizando sellos de manos y su compañero, reconociendo los sellos, le dio dos píldoras de aliento. — ¡Doton: Yomi Numa no Jutsu! (E. Tierra: Jutsu Pantano del Inframundo) —El ANBU colocó sus manos en el suelo y liberó un pulso de Chakra, creando un pantano al transformar la superficie debajo de un objetivo en lodo puro, en el cual se fue hundiendo. El lodo, al estar infundido con Chakra para hacerlo más pegajoso, atrapando al objetivo y evitando que escape. El tamaño y profundidad del pantano creado dependerá de la cantidad de Chakra que se use, siendo el objetivo que se hundan por completo. La técnica es más efectiva cuando se utiliza contra múltiples objetivos u objetivos de gran tamaño, pero funcionaría perfectamente, contra este sujeto.
— ¡Doton: Doryū Taiga no Jutsu! (E. Tierra: Jutsu Flujo del Río de Tierra) —el pantano formó una ola de lodo, que hundió al sujeto debajo de esta.
Los cuatro ANBUs sonrieron. —Lo tenemos.
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Konoha, dos horas después.
Shizuke ingresó en la oficina. — ¡HOKAGE-SAMA!
Minato saltó en su silla. — ¿Qué ocurre, Shizune?
— ¡El Templo del Fuego, ha sido destruido! —los ojos de Minato se abrieron ante esto, pero Shizune no había acabado. — ¡Un escuadrón ANBU ha sido masacrado, los Ninsō han sido masacrados!
El Hokage entrecerró sus ojos. — ¿Sabemos de quién se trata? —preguntó y antes de que Shizune pudiera responderle, él hizo otra pregunta. ¿tenemos alguna pista de los asesinos?
—Akatsuki —dijo ella rápidamente y Minato apretó los puños, —pero... —el Hokage alzó una ceja —es uno solo: Cabello gris y llevaba una guadaña roja de tres filos. Está actuando él solo.
—Chizuru ha sido atacado por Akatsuki y varios camaradas han muerto, Hokage-Sama —dijo el Equipo Azuma, apareciendo en la ventana del Hokage. Eran Azuma, Kurenai, Hinata, Ino, Shikamaru y Chōji.
Minato se quedó en silencio. No volvió la cabeza, para ver al equipo Azuma, solo lo pensó por unos instantes... tener a alguien capaz de matar ANBUs y Ninsō era preocupante. MUY preocupante. —Si tienen un plan para detenerlo, entonces deseo saber del plan que tienen —así, Shikamaru explicó su plan —Si tienen desviaciones y caminos, para llegar al templo del fuego y un plan, entonces vayan. —pero los ANBUs estaban entrenados, para comprender ciertos matices en las voces de los Hokages y sin necesidad de más orden, un escuadrón ANBU, fue con ellos, incluso cuando ya sabían que un escuadrón anteriormente, fue asesinado.
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—Chizuru y yo, pertenecíamos al grupo de los XII Ninjas Guardianes, más o menos como Chōji y tú. —contó Asuma a sus compañeros —Así que esto, es desde cierto punto de vista... personal para mí.
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Hidan estaba sentado en las escaleras del templo del fuego, cuando notó a Azuma, arrojarle dos de sus cuchillas recubiertas de viento, las cuales él esquivó. No se hizo problema, cuando el sujeto le arrojó varias Shurikens revestidas de viento. El Akatsuki solo enseñó una sonrisa y movió su guadaña con maestría, enseñando que tenía una larga cuerda de metal, haciendo que la guadaña y la cuerda giraran alrededor de sí mismo, desviando las Shurikens. — ¿Por qué está sonriendo? —se preguntó y entonces, cayó en la cuenta, dirigiendo su mirada al suelo. — ¡No me digas que...! —Las Shurikens brillaron. — ¡MALDITO HIJO DE...! —las Shurikens explotaron. Salió de en medio de la explosión y arrojó su guadaña hacía Azuma, quien la esquivó, solo para que Kotetsu e Izumo aparecieran y le clavaran sus Espadas-Kunai.
—Demasiado tarde —dijo Shikamaru.
— ¿Sobre la pared? —Se preguntó Hidan. —No puedo moverme. ¿Por qué no puedo moverme? —Kotetsu e Izumo clavaron sus armas en él. —Hey malditos, eso duele.
— ¿Qué demonios es esto? —Preguntó Izumo.
—Deberías de estar muerto —dijo Kotetsu nervioso.
—Ya dejen de moverse, idiotas —gruñó Hidan —eso duele.
A Izumo le corrió el sudor nervioso. —Este tipo... ¿es inmortal?
— ¿Es que no lo ves? —Preguntó Hidan, antes de suspirar —en fin, son de Konoha, al parecer. Esto lo hace perfecto y todo lo que quieras, pero: ¿se puede saber quiénes son ustedes?
—Somos Shinobis de Konoha y nos han encargado el capturarte vivo o muerto —dijo Asuma.
— ¡Con que Konoha! —dijo ahora más alegre y su mirada tomó una tenacidad —entonces es perfecto. A mi molesto, pero (aun así) querido compañero de aventuras: Kakuzu de Yugakure, lo mataron ustedes.
—Sensei... —dijo Shikamaru con esfuerzo.
— ¡Izumo, Kotetsu, quítense de allí! —ordenó Azuma, mientras que la técnica se retiraba y un fatigado Shikamaru comenzaba a tomar bocanadas de aire, mientras que Azuma tomaba en brazos a Shimaru, antes de que la guadaña lo alcanzara y fuera retraída de inmediato: Chōji rodaba hacía el Akatsuki.
— ¡Shinranshin no Jutsu! (Jutsu Perturbación de Mentes) —exclamó Ino, logrando confundir a Hidan.
—Malditos, me duele la cabeza —gruñó Hidan, solo para percatarse de Chōji y lanzarle su guadaña, la cual fue interceptada por dos Shurikens recubiertas de viento, que desviaron la guadaña, mientras que Chōji seguía yendo hacía Hidan, quien lanzaba dos Kunais al suelo y saltaba. — ¡Kai!
— ¡Chōji! —gritaron los tres, viendo a un Chōji muy malherido y con la mitad del cuerpo quemada.
Azuma esquivó la guadaña de Hidan, quien ahora se acercó más a él y volvió a atacar con la guadaña, una y otra vez, apenas y esquivando la sombra de Shikamaru, esquivando los intentos de Izumo y Kotetsu por cortarlo, deshaciéndose de los Genjutsus de Ino con bastante facilidad.
Solo para ver al Nukennin sonreír y retroceder. Se fijaron en que recibió una herida en el pie y escribió en el suelo... no. Esas no eran palabras, era un símbolo: un triángulo encerrado en un círculo.
Azuma esquivó una espada que le arrojó Hidan, logrando el inmortal herirlo en la mejilla y lamer la sangre, antes de volver al interior del círculo. El Jōnnin de Konoha realizó sellos de manos. — ¡Katon Haisekishō no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Cenizas Ardientes) —el inmortal fue cubierto por una nube de cenizas, que expulsaba Azuma desde su boca y al morder, la nube explotó varias veces, solo para verse que Azuma fue el lastimado y en cambio, Hidan ahora tenía la piel negra como el carbón y líneas blancas aquí y allá.
— ¡Es hora del juicio divino! —dijo Hidan, sonriente, mientras sacaba de entre sus ropas un pico —Y de mi venganza. —él le permitió a Azuma correr hacía él y cortarle el torso con una cuchillada, solo para que Azuma fuera herido e inmediatamente después, Hidan se enterró el pico en la pierna.
Izumo lo entendió, al ver a Azuma caer al suelo y sujetarse esa misma pierna. — ¡Shikamaru! —Le llamó Izumo, entendiendo lo que ocurría. — ¡Si este tipo se hiere, el capitán Azuma morirá debes de usar el Kagekubi Shibari, para evitar que se mueva!
La sombra de Shikamaru fue veloz y ató a Hidan, impidiéndole moverse y que lastimara a Azuma, nuevamente. Pero el Nara estaba tan lejos, que Hidan fue liberado lentamente y pudo herir a Azuma en el estómago, abriéndoselo, provocándole al Sarutobi escupir sangre.
— ¡Si logro tomarlo con el Kagemane, podré controlarlo y sacarlo de ese símbolo que ha dibujado con su propia sangre! —dijo Shikamaru, antes de tener que saltar fuera del camino de un par de Shurikens, mientras que Izumo y Kotetsu, corrían hacía Hidan, quien iba a atacarse nuevamente, solo para que Kotetsu usara una cadena y la atara fuertemente alrededor del brazo de Hidan, haciendo que Azuma gritara de dolor, por la enorme presión que ponía Kotetsu en el brazo de Hidan, haciéndoles a ambos, soltar sus armas. —Necesito moverlo fuera del circulo y el triángulo —Izumo también atrapó a Hidan, haciéndole entre ambos Shinobis de Konoha, un placaje... pero Shikamaru se apresuró — ¡Kagemane no Jutsu! —atrapó a sus compañeros y permitió a Hidan volver a la técnica. —Ese tipo, estableció la conexión con Azuma, al lamer la sangre en la guadaña. —Cuando fue a intentarlo de nuevo, Ino le provocó una jaqueca a Hidan, pero también se la provocó a Azuma, pues Hidan volvió a su círculo, decidido a dejar de lado los juegos y agradeciendo que la rubia se hubiera detenido, por el cariño a su Jōnnin Sensei e inmediatamente, se atravesó el pecho, acabando con la vida de Azuma.
Ante eso, Ino usó un Kinjutsu de su clan, destrozándole las terminaciones nerviosas a Hidan, dejándolo solo como una cabeza parlante, pero Uzu-Zetsu apareció, justo cuando pareció que tenían una fuente de información y se llevaron a Hidan. —I... Ino, no dejes de lado tu seguridad en tu misma, encontrarás a alguien que te amará y ellos dos... ellos dos te necesitarán. —miró a su segundo alumno. —Chōji, solo con los Jutsus de tu clan... sé que llegarás muy lejos. Lograrás todo lo que te propongas... Abrirás tu propio restaurante... — miró a su último alumno. Al más querido —Shikamaru, eres el mejor estratega de Konoha, no lo dudes jamás. Descubre las debilidades de los Akatsuki. Destrúyelos a todos.
— ¡ASUMA-SENSEI! —Gritó Ino desconsolada.
La sed de venganza se filtró en los corazones de los miembros del Equipo Asuma.
Hidan de Yugakure no Sato... pagaría caro por esto.
