Dedicado a las administradoras de Reylo Fans que son mi motivo para escribir mas y mas! También se los dedico de corazón a todos los que me siguen y disfrutan de mis ideas al escribir. Espero disfruten esta historia llena de Drama y Romance.


Había cosas en la vida que te hacen retroceder, como te hacían avanzar, en mi vida había de las dos por igual, aunque si ponía esfuerzo en ello avanzaba sin tropezar. Hoy bajo el cielo azul y el aire peinando mis cabellos castaños viajaba por la carretera de la costa del norte, hoy comienza un nuevo comienzo para un propósito...conocer lo que es el amor.

Si, sonara tonto pero la verdad es que no se lo que es un amor más allá de una muestra de cariño hacia un padre, un tío… tenía un objetivo en mente y eso lo hará cueste lo que me cueste…

Subi el volumen en la radio escuchando aquella canción que tanto me gustaba...Fire Meet Gasoline..una buena canción, sin embargo rondaba la ironía en mi pues hablaba del amor que sentía sobre alguien, cosa que yo reía ante ello. Con mi mano en el volante y mi vista puesta en la carretera tome la salida a mi destino...Oía, un poblado tranquilo en la costa del norte...un lugar donde mis padres crecieron cuando jóvenes. Mis castaños ojos se posaron en el letrero de madera adornado con conchas de mar...sonreí levemente sabiendo que había llegado sana y salva.

El automóvil entró por una cuidada carretera de dos carriles, cruce un puente que por debajo pasaba las aguas saladas del mar. Observaba todo a mi alrededor viendo el lugar donde viviría, el lugar donde una vez mis padres vivieron… mordí mi labio buscando la comisaría, debe buscar aquella persona con la que me puse en contacto. Después de conducir por un rato encontré la comisaría del pueblo, estacione mi auto tomando mis cosas para caminar rumbo al edificio.

Buscaba mi móvil mientras subía los peldaños a la entrada cuando tropecé o más bien choque con alguien, al girar a ver a la persona vi que era un hombre alto, cabelluda oscura ondulada que vestía de negro, este ni se inmuto y mucho menos fue para girar y disculparse...solté un suspiro siguiendo mi camino. Al entrar vi a una mujer en la recepción, está me sonrio aunque en su mirada podía ver el desconcierto...es verdad, aquí todo mundo se conoce, creo que seré la nueva novedad en el pueblo…

–Buenas tardes…¿En que puedo ayudarla?– decía la joven con una sonrisa dejando lo que hacía por poner su atención en mi.

–Buenas tardes...vengo en busca del comisario Minch Yoda...– sonreí levemente poniendo mis manos sobre el mostrador, la cual era de granito negro brilloso.

–Claro..tu debes ser Rey, ¿Cierto?– sonrió divertida para tomar el teléfono a su costado, oprimió unos números y espero mientras me observaba– Comisario… la señorita Rey está aquí... si...claro...ahora mismo la hago pasar– dicho esto termino el llamado para ponerse de pie– sigueme por favor– me invitó a lo cual asentí caminando tras ella.

A Pesar de que el edificio por fuera no era muy grande por dentro era amplio y bien distribuido, todo el lugar estaba bien cuidado, el piso blanco y sus paredes azul acero daban un contraste bien, alguna planta decorativa y cuadros con lo que quiero suponer serían policías que ejercen aquí. Llegue a mi destino al final del pasillo, la chica tomo el pomo de la puerta entrando a la habitación a lo cual entre después tras su invitación.

–Veo que llegas con bien– decía el comisario Minch Yoda, un viejo amigo de mi tío Obi–Wan, le sonreí acercándome a él para corresponder al abrazo– espero que tu viaje haya sido fructífero.– comentó el hombre que rondaba sus sesentas, canoso… algunas arrugas y sus ojos verdes que no perdían el brillo de su juventud.

–Fue interesante, conocer lugares nuevos y debo decir que el pueblo es muy pintoresco, justo lo que estaba buscando– sonreí tomando asiento– por cierto el viejo Kenobi manda sus saludos, dice que una vez yo esté instalada él vendrá a visitarte.– escucho la risa del comisario quien tomó asiento tras su escritorio.

–Espero que así sea...la última vez que lo vi fue cuando tu fuiste a vivir con Kenobi– sonrió con nostalgia– una niña muy vivaracha– recalcó haciendome reir.– Ahora que estás aquí, puedo darte la llave de esa casa que tanto buscaste… no muchos la han querido pues esta un poco alejada, cerca del mar– explicó abriendo uno de sus cajones– pero siendo Kenobi mi amigo y tu buscabas algo especial y acorde pues que mejor que tú para ello…–hizo una pausa– aunque...debo decirte que necesita arreglos.– con la llave en el aire a tan solo una distancia de caer a mi mano, Yoda sonrió para soltar la llave– Bienvenida a Oia. – termino de decir.

–Gracias por la bienvenida– sonreí cerrando mi mano atrapando en ella la llave de la casa que ahora seria mia– y descuida, soy sobrina de el viejo Kenobi...sabré arreglármelas sola. – dicho esto me puse de pie despidiendome del comisario y emprender el camino hacia lo que sería mi nuevo hogar.

Contemple la vieja casa que aún estaba en buen estado, una casa de madera color blanco y grandes ventanales, camine hacia ella una vez aparque mi auto frente al garage, sonreí levemente, esta casa era nada más y nada menos que de mis padres...fue la primera casa que tuvieron cuando ellos se conocieron, cuando se casaron construyeron una casa cerca del mar...sin embargo eso cambió cuando mi padre fue trasladado a Naboo por su trabajo y no tuvieron más tiempo que volver, tras la muerte de mis padres mi tío rentaba el lugar y finalmente se quedó vacía...hasta ahora.

Al entrar a la casa podía respirar el olor a madera y polvo, sus muebles estaban cubiertos con mantas blancas, camine por el lugar pensando en cómo hubiera sido crecer aquí con mis padres y no en la gran ciudad… di vuelta en un pasillo pasando el cuarto comedor, la sala, al final estaba la cocina y una habitacion que parecia un estudio/sala...entre en ella observando todo, camine hacia las grandes puertas de cristal saliendo al porche, mis ojos castaños vieron las olas del mar, había un pequeño jardín que no tenía división con la arena de la playa, sonreí viendo el pequeño kiosko...el lugar era simplemente genial...creo que me acostumbre más rápido de lo que pensaba.

Para la noche ya estaba con maletas en la segunda planta, en ella había un gran balcón que abarcaba parte de la casa, solo contaba con dos habitaciones y un gran baño… el cuarto principal tiene acceso directo al gran balcón, con té cálido en mis manos salí a contemplar el lugar, la luz de la luna iluminaba todo a su alrededor, tome asiento en una de las sillas de madera dejándome caer en ella, cerré mis ojos escuchando el sonido de las olas, la tranquilidad...al abrir mis ojos bebí de mi te y seguí viendo el horizonte que era completamente oscuridad, mi campo de visión noto como las luces se encendían a lo lejos...al parecer tenía vecinos...Me quede viendo aquella casa sin darme cuenta del tiempo, termine mi té y decidí dormir un poco...creo que era tiempo de descansar pues mañana empezaria con las remodelaciones de mi nuevo hogar.