El manga y el animé de Go-Toubun no Hanayome no son de mi propiedad, pertenece a Negi Haruba. Todos sus derechos reservados.

Compartido

Por: Cristian Reynolds

Capítulo 4: calma y paciencia


Fuutarou Uesugi, el chico que tenía buenos datos académicos y además de ser el tutor privado de las quintillizas Nakano, había logrado el objetivo primordial de aceptar sus intenciones románticas con ellas y evitar desastres e revuelos para elegir a la indicada. Todo le había ido bien… bueno casi, ya que una de ellas no estaba del todo convencida de la idea.

Era un novato en cuanto a noviazgos, tenía pocos conocimientos sobre el amor y andaba arrastrado con un pasado confuso con Rena, la chica que lo conoció tras el incidente de la señora que "tomaba" fotos a traición, y que fue causa de la discordia porque eran exactamente iguales, ese era como el principal inconveniente. Si bien no halló respuesta todavía, al menos en el presente sumó un nuevo inconveniente, tenía una ficha que completar.

— ¿Podemos ir a un lugar más privado? Tenemos que hablar, Itsuki

Todo quedó en un extraño e incómodo silencio donde la menor de las hermanas quedó impresionada con esa pregunta, las inseguridades de conocer la situación en que se encontraba la hicieron responder con evidente nerviosismo.

— C…claro…

Con algo de cautela y con la cabeza algo agachada, Itsuki caminó adelante y Fuutarou la seguía. Las demás hermanas se percataron del hecho y no decidieron intervenir para darles privacidad.


Ambos llegaron al cuarto localizado en lo más izquierdo de los pasillos de las habitaciones y para que no haya más interrupciones, aseguraron la puerta ya que era una situación demasiado privado para conocer.

— Así que… — con voz baja y con la cabeza agachada a un lado, Itsuki caminó hacia su recámara y se sentó sin poder ver de frente a su tutor.

— Bueno… yo… — En esa misma situación el joven estaba casi apoyado en esa puerta, viendo hacia arriba mientras apretaba sus labios entre sí.— Creo que me dejé llevar algo lejos y más contigo. La tensión por librarme de un peso como eso todavía me sigue atormentado.

— ¿Ah sí? Bueno yo no es que esté en contra de eso, pero lo sabes, no… — Itsuki voltea su cara hacia el chico a lo lejos. — No es lo correcto.

— Sabía que me dirías algo como eso, eres la más moral de las cinco y no te culpo. Además, todavía no nos llevamos bien ya que eres muy reservada y con una mentalidad cerrada. Perdón por lo que voy a decir y no te vayas a enojar, pero eres difícil de comprender.

— Lo se… — la muchacha responde con algo de sigilo.

Los dedos de Itsuki se movían entre sí, la ansiedad de su corazón por él latía muy rápido a tal grado de que tenía impulsos por abrazarlo. Pero otra vez la moral y no descartando la terquedad, le bajó esos ánimos.

— No me parece conveniente esto, sé que eres un buen hombre, pero… no quiero apresurar las cosas.

— Creo que ya sé a dónde va esto. — Fuutarou se acerca a la chica y se arrodilla a medias para verla más de cerca. — Entiendo lo que pasa y no es necesario recalcarlo, admito que hasta el día de hoy no nos llevamos algo bien desde ese día en que tu padre casi me despide de las tutorías. La presión me hizo tomar decisiones equivocadas y tal vez desde ese entonces no he podido ayudarte con los estudios. Es comprensible eso, por lo que tienes razón. No es lo correcto que confiese mis sentimientos sabiendo que no terminamos bien. — Agachó la cabeza y se levanta de allí.

Las emociones de ella estaban confusas aun con esos eventos del pasado que no pudo procesar la información. Fuutarou continuó hablando.

— Debo ganar tu confianza para que pueda permitir enseñarte. Porque a pesar de que no correspondas mis sentimientos, siempre estaré esperando para amarte. sabes que tú y tus hermanas son ahora muy importantes para mí, y que se sientan mejor me hace sentir bien. Así que… debo comenzar de nuevo y disculparme una vez más.

— ¿Disculparte? — Itsuki se sorprendió de eso último, alterada. — ¿De qué?

— Por las cosas malas que te he dicho anteriormente, y por intentar enseñarte en contra de tu voluntad. No quisiera forzarte a hacer mis caprichos por el amor.

— Oh vaya… — Itsuki miró a Fuutarou, pero era neutral, como si algo se desvaneciera por momentos.

— Intentaré hacer las paces contigo, por hoy te dejaré y pues… — Fuutarou no puede expresar con exactitud lo que iba a decir mientras comenzaba a salir de ese sitio. — Esperaré con calma a que tomes la iniciativa para que volvamos a comenzar de nuevo desde el inicio, conociéndote otra vez. — Con una sonrisa salió de la habitación de forma discreta.

Itsuki se acostó en su cama pensativa en las palabras del estudiante, con sus manos al pecho tomó un respiro y reflexionó. La conciencia lo hizo entrar en razón, pero las emociones la traicionaron.

"No sabes cuánto me gustas, Fuutarou" sus mejillas se sonrojaron mientras otro respiro confortante sentía. "pero tienes razón, debemos reiniciar todo. Lo que sea con tal de enamorarme de ti de una forma más idónea. Sé que estoy en contra de compartir el amor contigo y mis hermanas, pero… no quiero estar sola y eres el único hombre con quien me siento familiarizada sentimentalmente. Además, tienes a Raiha-Chan, una razón por lo que quiero tener una relación contigo. ¡Eso es! Haré las cosas bien, aunque con tiempo para que pueda conocerlo mejor y evitar ser rígida contigo. Y sí, quiero que me enseñes otra vez"

De esa manera mantuvo sus pensamientos hasta que una llamada de Nino la hizo levantar. Comer era una de sus pasiones y hoy no era la excepción, saliendo de su cuarto.


Simultáneamente Fuutarou salió del cuarto y en el pasillo se encontró con Ichika que con una sonrisa suave lo veía. Al parecer escuchó a medias la conversación privada.

— ¿Cómo te fue con Itsuki, Fuutarou-kun?

— Eh… quizás… creo que terminamos bien, pero creo que decidí que no la debería forzar a entrar a ésta nueva fase que formé. Ya sabes... esto...

— ¿Lo nuestro?

— sí, exactamente lo nuestro.

— Claro, este… — La mayor de las hermanas con sus dedos juguetea con su cabello. — Sé que no es un buen momento, pero… quisiera que vengas a mi cuarto a hacerme compañía.

— Bueno, yo… — Antes de que el chico respondiera, una voz en el primer piso exactamente en la cocina interrumpe el momento.

— ¡Fuu-kun! ¡Ichika! ¡Itsuki! ¡Bajen a cenar! ¡Miku y Yotsuba los están esperando! — Esa voz sin duda era Nino.

— Supongo que podría quedarme, pero tengo que dar sesiones de clase y no pueden descuidar sus notas.

Ichika hizo un puchero y saldría molesta, aunque en realidad quería que haya un momento algo íntimo entre ambos.

— Eres malo, Fuutarou-kun — y antes de que intentara caminar más rápido, Fuutarou agarra del brazo y como tenía algo de tez intimidante, cosa que Ichika le gustaba, la voltea situándola en la pared. Ella se sonrojó al ver esa innovadora actitud de su galán, aunque el tutor sentía nervios de principiante a pesar de todo.

— Creo que debería darte una lección privada — Y antes de que la muchacha dijera algo, Fuutarou planta un beso en los labios haciendo que Ichika sienta una explosión desde el interior. Ella le gustaba ese aspecto aunque fuera algo fugaz, sus brazos automáticamente reposaban en la espalda del hombre para más comodidad. Al separarse estaban ambos sonrojados.

— Sigues siendo malo. — Ella lo decía, pero con una sonrisa mientras inclinaba su cara en dirección contraria.

— Ichika…

La puerta de una habitación abre revelado a una Itsuki que al principio fue sorprendida tras ese acto, así que pasó desapercibida, no sin antes…

— No… No me molesta que hagan eso, pero !háganlo en un lugar privado! – Con un puchero la menor se fue, incómoda y algo celosa.

— Si… vayamos a cenar. No quiero que Nino me regañe por la demora. — Agarrando la mano de la hermana mayor, ambos fueron conducidos al comedor donde las demás se encontraban listas para la cena.

— ¿Por qué se demoraron tanto? — Nino quien dejó espacio para que Fuutarou se sentara, estaba algo molesta.

— Lo siento, tuve unos asuntos. — agacha su cabeza con algo de pena, cosa que el resto de las chicas se ríen. — ¡¿Eh?! ¡De qué se ríen!

— No deberías sentirte avergonzado, Fuutarou. – Miku lo miraba de una forma muy amorosa. — Debes saber que no tenemos problema para que compartas tu amor con nosotras, eres nuestro novio así que no me importa si una de mis hermanas está coqueteándote.

— En efecto Uesugi… Quiero decir, Fuutarou-kun — Yotsuba sonreía de la vergüenza. — Shi shi shi, así podré superar los exámenes y tendré más tiempo para divertirme. — Y hace la pose de la victoria ventajosa.

— !Ni siquiera lo pienses Yotsuba! Que sea tu novio no significa que descuides tus promedios, es más voy a ser más estricto con eso para que superen sus notas.

— No es justo — Con un puchero Ichika se siente enfadada al igual que la chica del listón.

— A mí no me importaría. Siempre que sea contigo. — Nino acerca la mano libre de Fuutarou con la suya e entrelaza a la perfección, viéndolo con amor.

— A mí tampoco. — A la defensiva de Nino, Miku tomó el brazo de él y engancha con el suyo, aunque impidiéndolo comer.

— Cálmense chicas. — Itsuki baja los ánimos. — Estamos comiendo, respeten.

Todos asintieron e hicieron cumplir el mando de la menor. Sin embargo, cuando Fuutarou tomaba su jugo…

— A todo esto, ya que son novias de Uesugi-kun... ¿Van a contarle de esto a nuestro padre?

Inmediatamente casi vomita la ingesta, pero lo traga a fuerza tosiendo. Las chicas se quedaron pasmadas de esa información.

— Vaya vaya… ¿No crees que es algo repentino Itsuki? — Ichika quedó quieta, de esa frase inesperada.

— ¿y por qué no? Ya en teoría están en una relación formal.

— No me parece buena idea Itsuki. — Ichika se puso seria. — Apenas somos sus novias, hay que esperar un tiempo para que no haya alteraciones y así formalizar todo.

— Además, sería mal visto que cuatro chicas se enamoren de un mismo hombre. Lo mataría sin dudarlo. – Nino explicó su punto.

— ¡¿Cómo que lo mataría?! ¡Oh no! ¡Fuutarou-Kun es un delincuente! — Se desesperó Yotsuba, pero Nino le da un coscorrón tranquilizante.

— ¡De qué estás hablando Yotsuba! !No es ningún criminal! Lo que trato de decir es que debemos tener una estrategia para evitar que nuestro padre nos separe de Fuu-kun.

— Es verdad — Miku interviene. — Sé que papá no está mucho tiempo con nosotras por el trabajo, pero sospecharía de esas cosas y más con Fuutarou. Además, si mal no recuerdo creo que lo ve como una persona desconocida. Debemos ser cautelosas.

—Cautela y paciencia... eso es lo que necesito. — el hombre estaba pensativo, pero tenía una idea.

— ¿Eh? — Dijeron las cuatro chicas mientras Itsuki comía sin parar, sin importar lo que estaba pasando.

— Chicas, apenas se confirmó nuestra relación, así que veamos como algo secreto entre los cinco, es decir en las afueras actuemos como personas naturales comportándonos como compañeros. Mientras aquí puedo formalizar nuestras cosas y pasar tiempo fuera de las sesiones. Obvio está que no vamos a descuidar el objetivo de que por ahora pasen el año. Además, es inevitable que debo hablar con él y tratar de convencer todo lo que está pasando.

— Es una buena idea, mantenerlo bajo control y solo entre nosotras podemos compartirlo. — Nino con una buena sonrisa estaba de acuerdo. — Aunque quisiera gritar a todo el mundo cuanto te quiero.

— Calma Nino. — Yotsuba trató de bajar el tono poniéndose algo seria. – Me gustaría eso, Fuutarou-kun incluso podría quedarse con nosotras unas noches.

— Imposible — Itsuki alertó a sus hermanas. —Papá suele llegar algunas veces del trabajo por lo que no me parece conveniente.

— Tienes razón, solo podemos aprovechar los momentos cuando haya un descanso o se acaben las tutorías y los fines de semana llevarlo a cualquier sitio donde podamos disfrutar de los encuentros. — Miku concluyó su idea.

-— Si, concuerdo con eso. Aunque no tengo por ahora disponibilidad, ya saben el trabajo de los estudios de las escenas, pero ojalá pudiera llevarlo a mi cuarto y tal vez… — Fue callada por la chica moral, Itsuki.

— ¡Ni siquiera lo digas, es algo atrevido!

— Chicas, es suficiente. — Fuutarou calmó las aguas. — Está bien, por ahora mantendremos esto como una relación secreta. Nadie debe saber sobre esto, aunque bueno Raiha ya algo sabe sobre… esas cosas, pero es una buena hermana que guarda secretos, ojalá no sea la excepción, al igual que Itsuki. Así que, eso es todo. — Miró la hora y era muy tarde, debía volver a su casa. — Es hora de irme, me cogió tarde el tiempo.

Fuutarou con algo de rapidez agarró sus cosas, incluso algunos cuadernillos de revisión de las Nakano para revisarlos.

— Nos vemos mañana en la academia, supongo. — Y antes de irse del apartamento les da un beso en la mejilla a cada una de las cuatro hermanas causándoles más sonrojos y cosquilleos en sus estómagos. Itsuki por otro lado la despide sacudiendo la mano como despedida, causando algo de celos a la pelirroja — Cuídense mucho y si tienen tiempo traten de estudiar, no quiero descuidos.

— ¡Ay Fuutarou-kun! ¡Fuu-kun! Fuutarou, ¡Fuutarou-kun! ¡Uesugi-kun! — dijeron a la vez las chicas con desgana. Itsuki solo se reía por ese comentario, tan clásico de él. Entonces las cuatro chicas dijeron al unísono. — ¡Te amamos!

— También las amo chicas. Nos vemos pronto, Itsuki. – Y salió del apartamento como normalmente lo hacía.

Fuutarou se sentía nuevo, ya tranquilo y sereno. El peso que llevaba había desaparecido momentáneamente, si no fuera por lo de Itsuki, pero una sonrisa dibujaba el rostro del joven.

— Lo logré, al fin pude enamorarme de esas idiotas. — Y riendo en voz baja, se alejó del lujoso apartamento rumbo a su residencia con una nueva perspectiva, querer a esas chicas correctamente, a pesar de todo.


Y después de un año he regresado, lo sé, he fallado mi lealtad con ustedes queridos escritores, pero me han sucedido cosas en el lapsus de la universidad que se me llenó de bloqueo de escritor. Mil disculpas por hacerlos esperar, tuve la oportunidad de escribir durante la pandemia del coronavirus con la cuarentena, pero el bloqueo me impidió hacerlo. Aun así, este año he decidido retomar a escribir en éste lugar y tengo razones para hacerlo, aprovechando que ya lanzó la segunda temporada de éste anime, aunque ya culminado el manga.

En fin, no voy a alargar más y esperen hasta el próximo capítulo en los próximos días. como siempre si hay fallos o algo así comenten para corregirlos. De nuevo muchas gracias por ser pacientes conmigo para esperar la actualización de ésta historia que se va desarrollando. Prometo no volver a fallarles.

Un gran saludo a todos.