El manga y el animé de Go-Toubun no Hanayome no son de mi propiedad, pertenece a Negi Haruba. Todos sus derechos reservados.

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Por: Cristian Reynolds

Capítulo 7: Entre recuerdos y costumbres


En realidad teniendo en cuenta que Ebata estaba ocupado en asuntos relacionados con los servicios de Maruo Nakano (Cosa que no importaba a Fuutarou, por el momento), el grupo de estudiantes se repartió en dos taxis ya que el cupo de personas no cabía en un carro de 5 ocupantes; el problema era que si iban copadas, una persona no podía entrar para acompañar a Fuutarou en el mismo vehículo en el trayecto a casa; sin embargo, no quería que esa persona viaje sola en un automóvil, por lo que voluntariamente Yotsuba e Itsuki accedieron a irse por separado.

Para aclarar el asunto, en uno de los coches iba un Fuutarou en medio de Nino y Miku, aunque eran casi rivales en algunos aspectos, ambas estaban tomando la mano mientras sus cabezas estaban descansando en cada lado de los hombros del hombre: la sensación era confortante para ellas, pero para el tutor era algo incómodo e inusual, ya que bueno, esas chicas tenían un aroma muy fuerte y atrayente por lo que trataba de reprimir cierto inconveniente que tenía en el corazón y cierta zona media de su cuerpo que tenía que ocultar. Si, la reacción natural de todo hombre.

En el asiento del copiloto, quien tenía algo de envidia era Ichika, que quería moverse de lado y abrazarlo sin soltar, quería estar con ese Fuutarou que sabía cómo complacerla, aunque fuera lo más simple en cuanto a su personalidad.


En el otro taxi se encontraban las dos hermanas menores, Itsuki veía el movimiento de las casas al estar dentro del vehículo y yendo en el destino indicado. Al voltearse miró a una Yotsuba con sus manos juntas y la cabeza medio agachada, aguantando las ansias de reunirse con su novio.

— Deberías calmarte un poco, todas vamos hacia el mismo lado.

— ¿Eh? No no es así, solo que..

Recordó las palabras anteriores de Fuutarou, sobre aquel incidente inusual que decidió elegir a casi todas y no a una, como se creía que iba a suceder.

— Solo que estoy emocionada de ir a la casa de Uesugi-san… Quiero decir Fuutarou-kun… por primera vez, es todo. — Los nervios y la ansiedad la dominaban, cosa que no era común en ella.

— Todas lo estamos, debo admitir que me siento nerviosa porque es la primera vez que pasa algo como esto bajo una nueva perspectiva, pensé que iban a luchar a muerte por él, sin ofender. – las manos de Itsuki se tocaban entre sí, compartiendo la misma tendencia. – A pesar de su actitud tan gruñona de alguna manera ha logrado cautivarlas debido a lo humilde y lo sincero que es.

— ¿Te puedo hacer una pregunta?

— Dime.

Segundos de tensión se sintieron, antes de que la voz de Yotsuba se soltara de repente.

— ¿Tú también estás enamorada de Fuutarou-kun?

La pregunta dejó helada a la pelirroja, una duda muy sorpresiva teniendo en cuenta que ella no estaba en esa misma situación; sin embargo, no pudo pensar en que fuera excluida en ese grupo de afortunadas del joven, admitiendo un nivel bajo de celos pero no de la manera más visible posible. Pero como siempre, conforme a su seria personalidad, trató de reprimir esa situación y movió violentamente su cabeza en señal de negación.

— N… !No! quiero decir, lo estimo como compañero y todo, pero no lo veo de la misma manera que ustedes. — Ella se sonrojó por ese incómodo momento. — Lo estimo que es diferente. Aún recuerdo cómo me trató mal cuando lo conocí, pero lo único que sé es que no es tan malo como parece.

— No recuerdo cómo se conocieron el primer día ya que literalmente fuiste la única que asististe a la escuela, pero cuando lo vi por primera vez después de un largo tiempo, me sentí muy completa por alguna razón. Aunque todavía quisiera hablar con él más íntimamente, no sería un buen momento para hacerlo. Quisiera conocer todo, su personalidad, su pensamiento, todo.

— Ya te lo dije Yostuba, Uesugi-kun es una persona que a pesar de ser frio, es bueno y responsable en muchos aspectos.

— Exacto, a pesar de que soy algo tonta por no tener el mismo rendimiento que él — Ella se ríe de forma nerviosa, pero al mismo tiempo calmada — Me alegra saber que es nuestra guía en los estudios; tan solo con que él esté con nosotras da una sensación de comodidad y conformidad.

Por alguna razón, algunos pasajes de su vida vinieron en la mente de la chica del listón, como cuando en la infancia con Fuutarou se conocieron por primera vez, divirtiéndose mientras su padre no estaba en aquel entonces; sin embargo, la rebeldía y la personalidad de aquel niño causó en ella una caída de rendimiento a tal grado de ocultar su verdadera naturaleza, sin saber que él iba por el camino inverso.

— Yotsuba… Yotsuba… ¿Te encuentras bien? — Itsuki la toqueteaba con el hombro, sacudiendo para que reaccionara.

— ¡Eh! Si, si… estoy bien… Creo que me perdí viendo cosas…

— Bueno, creo que ya estamos cerca. No puedo esperar para volver a ver a Raiha-Chan

— Igual yo, estoy emocionada de conocer a la hermanita de Fuutarou-kun. Quiero jugar con ella cuando la vuelva a ver.

Durante el resto del trayecto, el viaje para ellas era de lo más tranquilo.


Del otro lado, Fuutarou estaba muy quieto, mirando el panorama, como para él no era normal que viaje en vehículos, estuvo recordando sobre la vez que Nino lo había drogado la primera vez en que conoció a las hermanas Nakano por primera vez y que Itsuki lo trajo hasta su residencia. En ese entonces, las relaciones no eran de la mejor.

— … Y bueno, quiero que Fuutarou me bese y me deje sin pensar. — La segunda hermana estaba fantaseando, mientras tenóa su mano agarrada a la de su tutor.m

— Nino, estás sobreactuando. Cálmate un poco. — A Miku e Ichika no les gustaba los planes que la segunda hermana intentaba decir. Aunque por otro lado, mientras una no podía pensar en una cita con él, de todos modos, ya estaba dentro de sus prioridades en un futuro cercano, la otra solo quería un momento íntimo y no, no explícitamente.

— Pero Miku, ya no somos rivales. Nosotras acordamos que podemos tener libertades para pensar, sé que es algo incómodo, pero todas queremos un momento con Fuu-kun. ¿No crees?

— Lo sé… pero deberías calmarte un poco, no queremos incomodar a todos. — Y cuando dijo todos, incluía al taxista que poco o nada tenía que ver.

— Es verdad, no me percaté de ese detalle. — Nino se sonroja de la vergüenza.

— Eh… Bueno, no es necesario que sepa de eso, creo que hay cosas más importantes que pensar en cosas de… romance. — Fuutarou quien aterrizó a la realidad ya había reaccionado, soltando las manos que sujetaban a ambas chicas, causando algo de frio producto de la ventilación. — Deben centrarse en los estudios por que los exámenes son más complicados de lo que parece.

— Ay no seas aguafiestas, deberías de sentirte afortunado de que cuatro chicas te quieren y mucho. — Ichika volteó parcialmente su rostro intentando coquetearlo. — Finalmente tendremos ese momento de amor de secundaria que tanto soñaba.

— Bueno, no deberías ser tan ilusa. Tú, como las demás no están muy bien académicamente. Es hora de reforzar algunas asignaturas pendiente.

— A veces me das miedo, Fuutarou-kun. — con un puchero, Ichika "fingió" estar enfadada con él, pero luego se sintió más calmada. "Eres un chico raro, pero eso es por lo que me enamoré de ti." Decía en su mente, mientras miraba el frente con el paisaje ciudadano.


Llegaron finalmente al destino de forma sincronizada, el viaje en automóvil no resultó tan largo como se esperaba, ahora entendían la razón del por qué en algunas ocasiones Fuutarou se desmayaba cuando llegaba al apartamento en algunas ocasiones.

La única "buena" noticia en ese momento era que su padre tenía que ir al trabajo, o eso creía, así que no tenía complicación alguna; sin embargo, el temor era el espacio, su lugar era muy estrecho para que cinco chicas estuvieran dentro de la misma casa.

— Bueno, ya hemos llegado al destino. — Itsuki estaba contenta de volver a aquel lugar, al menos pudo recordar dónde vivía su tutor a pesar de que pasó un largo tiempo.

— Si, como todas ya saben, mi casa no es tan grande como la suya, pero…

— Nada de peros, Fuu-kun. Ya te lo dijimos y te lo volvemos a decir, no importa el lugar, nosotras estaremos contigo en todo momento.

— ¡Rápido! ¡Raiha-chan nos está esperando! — Yotsuba salió corriendo con su maletín, y Fuutarou la seguía.

- ¡Oye! ¡Oye! ¡No tan rápido que toca despacio! — el joven comenzó a seguirla con desespero.

Las demás lo siguieron, Ichika, Miku y Nino en conjunto estaban emocionadas de conocer la casa de su novio. Ahora más que nunca no les importaba la situación económica de él, estaban complacidas de lo leal que podía ser su tutor.

Itsuki por otro lado, a pesar de la emoción de volver a ver a su "hermanita menor", otra vez estaba confundida, absorta de aquella pregunta de Yotsuba sobre su situación sentimental con Fuutarou. Pero era consciente de que le faltaba un largo camino para llegar a esa conclusión.


— Raiha, ya volví.

Dentro de la casa, la hermana menor de Isanari estaba saliendo de la cocina, y sonrió al ver a su hermano, sin embargo, se llevó la sorpresa cuando vio a las cinco chicas que lo acompañaban. Si, esas cinco chicas que las conoció aquella vez que coincidieron en el festival de juegos artificiales tiempo atrás. Antes de que Itsuki fuera a saludar, Yotsuba se había adelantado.

— ¡Raiha-chan! — y la abrazaba con mucho cariño. Ella de repente también sintió la misma emoción. De alguna manera pudo adivinar quién era con tan solo reconocer la voz.

— ¡Yotsuba-san! ¡Cuánto tiempo sin verte! no sabes cuánto te he echado de menos. — De forma automática, Raiha le corresponde el gesto.

— ¡También yo! Estoy feliz de volverte a ver después de mucho tiempo. — Se separaban mientras Yotsuba acaricia el cabello de la hermana menor. — Estás más bonita cada día.

La niña se ríe del comentario, disfrutando del confort, luego de un momento, ve a Itsuki y no duda en abrazarla, como si fuera una madre.

— ¡Itsuki-san!

— Oh hola Raiha-chan, me alegro poder volver a verte. — Con una sonrisa, accede a compartir el momento emotivo.

— Que bueno que volviste, aunque fue todo tan repentino. No sabía que precisamente hoy llegaras, creo que debo preparar algo de comer. — Raiha iba a ir a la cocina, pero Itsuki la detiene y la mira de forma muy tierna.

— Oh no no, no te preocupes por ello por ahora, está bien. Te compensaremos.

— No te preocupes — Esa fue Nino, quien también fue a abrazar a la niña de pelo azabache. — Nosotras haremos algo de comer, debes estar agotada.

— Pero no me molestaría, no sería buena idea que los visitantes hagan el trabajo, yo lo haré.

— Oye, no deberías hacer eso, déjanos a nosotras, por ésta vez. — Ichika toca la cabeza de Raiha de una manera gentil. –

— Por favor, queremos ayudarte y ayudar a tu hermanito. — Miku también se acercó, con una sonrisa que la cautivó.

— Oh vaya, está bien. — Ella se separa de las chicas para recurrir a Fuutarou, quien era el más ignorado de los saludos.

— No creas que me haya olvidado de ti, hermano mayor. — Fuutarou sin duda accede a cargarla, como toda familia unida.

— Jajajajaja bueno, creo que debí avisarte de esto, no esperaba que vinieran tan repentinamente. Perdón por no avisarte.

— Bueno no te preocupes, no hemos tenido visitantes durante mucho tiempo, además del abuelo que ocasionalmente suele venir a menudo.

— Lo se, pero tengo noticias. — Fuutarou sintió nervios, por que esta situación no era algo normal y quería soltarlo por poco. — Quería decirte que ellas van a venir muy seguido, espero que no te moleste.

— ¿Molestarme? No para nada, es más, estoy feliz de que tengamos que convivir con más personas.

— Ay no puedo esperar para jugar contigo. — Yotsuba brincaba de la emoción.

— Yo… yo también… yo también quisiera jugar contigo. — Itsuki sonrió con una calma muy profunda.

— Chicas… Fuutarou levanta la mano, señalando algo de autoridad, pero con nerviosismo. — Antes que nada, quería pedir disculpas por el espacio limitado, normalmente no estamos acostumbrados a las visitas, así que lamento no informar de esto.

— Fuutarou/Fuu-kun/Fuutarou-kun — Miku, Nino y Ichika dijeron al unísono, fingiendo fastidio, pero riendo. — ¿Qué te dijimos?

— Bueno, es que a veces me cuesta acostumbrar a esto.

—¿Acostumbrar a qué, hermano mayor?

Aunque los nervios atacaron la mente de Fuutarou, tomó una respiración profunda antes de decir las siguientes palabras a su hermanita.

— Raiha-chan, lo que te voy a decir no es cosa común y ojalá no te asustes, pero… Estoy saliendo con ellas… bueno, casi con todas ellas. Y no… no de forma amistosa.

Pero Raiha no se sorprendió, es más, se emocionó de ver tal noticia, aunque fuera algo muy extraño e inusual.

— !Cielos hermano mayor! no sé cómo reaccionar, pero… Me alegro de que todo se haya resuelto. — Con una sonrisa de convicción y asombro, Raiha simplemente se rió. — ¿Y dime por qué casi?

— Eh bueno… Es que salgo con cuatro en realidad, una de ellas no es una novia como se dice.

— Aaaaah bueno, creo que es algo extraño hermanito, pero no puedo meterme ahí. Lo único que puedo decir es que ojalá no te hayas arrepentido de elegirlas. Trátalas bien o te doy de cucharones. — fingió una mirada amenazante.

— Está bien, está bien. — Fuutarou se atemorizó de ver la actitud de Raiha. Las demás chicas se ríen de la situación.

— ¡Finalmente! Tú Raiha podrías ser mi hermana menor… — Yotsuba hace la pose de la victoria.

— Nuestra hermana menor, querrás decir… — Miku empuja a la cuarta hermana, de forma amistosa.

— lo sé, es que quiero disfrutar de éste triunfo.

— Chicas, perdón por interrumpir la euforia, pero debemos volver a estudiar en unos minutos, primero saquen sus... – Nino interrumpe a Fuutarou.

— Oh no, primero compensaremos a Raiha, tal como lo prometimos. — Nino se fue a la cocina, no sin antes sacudir la cabeza del hombre de forma amorosa — Y tú también nos ayudarás Fuu-kun.

— ¡Claro que si! ¡Te ayudaremos Nino! — Itsuki corrió a la cocina de forma emocionada, aun manteniendo sus sensaciones bajo control. De alguna manera, estar con Fuutarou la hacía sentir mejor que antes.

— Yo también quiero ir. — Miku también iba a unirse, pero Ichika e Yotsuba la detienen, ya que ésta última sabe sobre el raro método de cocinar de la tercera hermana, por más progreso que esté llevando.

— Creo que iremos a conseguir algunas cosas al supermercado. ¿Raiha, te unes a nosotras? Te compraremos algunos caramelos.

— Y de paso traeremos para los demás. — Yotsuba se emocionó, como toda una campeona.

— ¡Claro que sí! — Emocionada, Raiha se fue a cambiarse para acompañarlas, ya que para ella era inusual salir con alguien que no fuera su hermano o su padre.

Era temprano todavía, aunque tenían tiempo disponible para algunas cosas como los estudios, de alguna manera tenían ocupaciones por hacer más adelante; sin embargo, ahora que Fuutarou ya compartía su vida con cuatro de las cinco hermanas, optaba por realizar organizaciones para no descuidarlas de sus estudios. Lo riesgos eran altos, pero ahora las metas eran más claras para ver a sus novias y amiga obtener resultados académicos.

Las nuevas costumbres estaban comenzando a dar frutos después de todo.


Gracias a todos por esperarme a una nueva actualización (otra vez), ya sé, estaban ansiosos de ver el desarrollo, pero he tenido algunos momentos de altibajos depresivos a la hora de inspirarme, pero todo ha terminado en buenas situaciones por éstos días. Lamento que hayan tenido que esperar durante muchos meses, pero aquí estoy, volviendo a las labores de mi pasión de escribir.

Como dije en capítulos anteriores, si tienen dudas no duden en comentar, estaré recibiéndolos con mucho aprecio; Nos vemos en la próxima escena que lo tendrán en éste mes, se los aseguro. ;)