Esperaba recargada sobre el frio metal de mi automóvil, sonreía levemente viendo como el tren llegaba a la estación, mire fijamente el como las puertas se abrían automáticamente, mis manos cruzadas hasta el momento se posaron a mis costados para empezar a caminar hacia el tumulto de personas que bajaban del transporte. Mi mirada se poso en el moreno alegre que cargaba una maleta militar, sonreí divertida para abrazarle. Finn, mi querido amigo y colega, a su lado venia Rose, una amiga en común a nosotros, le mire con cariño y la abrace de igual manera.

–¡Mi querido Finn, Rose!, no saben cuando me hacían falta– dije honesta para verlos y reír junto a ellos– ¿Cómo fue su viaje? – cuestioné para guiarlos al auto que no estaba lejos de ahí.

–Fue agradable, la vista fue fenomenal, Finn solo permaneció dormido la mayoría del viaje– dijo Rose con una sonrisa en sus labios– yo solo vengo a disfrutar de mis vacaciones y nada mas– me guiño el ojo para tomar el brazo de Finn.

–Yo vengo a ver como va mi escritora– decía Finn para verme fijamente, mordí mi labio y escuché que reía– esta vez si que no te la dejamos fácil, ¿Cierto? – rio levemente para abrazarme sobre los hombros.

–Digamos que estoy en proceso… es lento, pero siento que ya se por donde partir– comente para abrir el maletero, Finn tomo las maletas y las subió al auto– solamente hace falta ver si la otra parte esta dispuesta a colaborar– decía no muy segura.

–Nena, eres genial escribiendo… pero todos sabemos que el romance no es tu fuerte– comento Rose subiendo al auto seguido de Finn y finalmente les seguí para reír con ironía.

–Se que… no he tenido las mejores relaciones, que siempre hay algo, pero…– hice una pausa para ver a Rose por el espejo retrovisor– es por eso por lo que decidí venir aquí– sonreí levemente–además de que me sirve para conocer un poco mas de mis padres…

Ante esto el silencio reino en el auto, no era como si hablara siempre de esto, de hecho… era un tema que no me gustaba tocar, algo traumático para mi…. Un proceso que aun era lento de digerir. Entramos al pueblo pasando el gran letrero, seguimos de paso el restaurante y los locales seguido del muelle, sonreí al ver a Finn silbar mientras observaba el lugar…

–¿bonito, ¿eh?... es un lugar muy pintoresco y tranquilo– sonreí para entrar al camino que daba a casa– muy diferente a Naboo, toda una metrópolis– reí levemente para pasar la casa de mi amargado vecino.

–Si que vives lejos– señalaba Rose al ver la casa frente a nosotros– y una buena casa que tienes, se ve hogareña– comento contenta con lo que veía– me gusta, de verdad que si– comento para bajar del auto.

–No has visto nada aun… la playa esta a poca distancia de la casa– comentaba ayudando a Finn abrir el maletero– mas tarde podemos ir a caminar y beber un poco de ese vino que Finn dijo que traerían. – sonreí para cerrar el maletero y guiarlos a la casa.

–Muy bonita la casa, se nota que le has puesto empeño– decía Finn viendo la decoración– Así deberías de ser en la historia Rey–decía con un deje de diversión.

–Prometo que así será… estoy en ello– aseguraba subiendo las escaleras– hay solo dos habitaciones, Rose dormirá conmigo y tu puedes tomar la otra– señalaba a Finn que se fue de largo a la otra habitación.

–Por mi no hay problema– comento Finn entrando a la habitación que era mía, observo el lugar y salió a la terraza– ¡wow!, esto si que es una vista– comento viendo a su alrededor.

–No tienes vecinos a la redonda… es muy privado todo– decía Rose posándose al lado de Finn– pero tienes vecinos a lo lejos– señalaba la casa, mire en aquella dirección y sabia a quien pertenecía.

–Si… por desgracia– comente con un deje de ironía– es mi vecino y no es nada agradable– comente para verlos– espero que no se lo topen mientras están aquí– les dije para sonreír.

–vaya…vaya, ¿Qué te hizo para que lo odiaras tanto? – cuestiono Rose, rodee mis ojos para ver al horizonte.

–Digamos que… tuvimos malas impresiones de nosotros el primer día– susurro para sonreír– pero es petulante, antisocial y nada caballeroso– mire a Finn que me veía con esa mirada que tanto conocía– No… ni lo pienses, alguien como el jamás… podrá cautivarme– le señale para ver a Rose. –Vamos a la playa, quiero mojar mis pies– la tome del brazo y la arrastre fuera de la habitación.

Antes de salir tomamos unas copas, la botella y nos dirigimos a la orilla del mar, pasamos el quiosco que ya estaba por ser terminado, pisando la cálida arena blanca y sentir la humedad de esta al ser mojada, me senté sobre la arena, Rose se sentó a mi lado y Finn permaneció de pie observando el panorama. Platicamos de cosas banales, el como habían ido sus días desde mi partida. Rose se había graduado en robótica y estaba por unirse a un grupo que comenzaría un proyecto grande. Finn, el seguía como siempre disfrutando de los placeres de la vida, seguía vigilando las ventas de los libros y visitaba al viejo Kenobi de vez en cuando.

–Aquí tienes...– ofrecí la copa de vino a mi amigo y este la tomo para sentarse finalmente a nuestro lado– Hay que brindar por lo que la vida nos ha dado– dije alzando mi copa– por las oportunidades que nos han dado– comenté con una leve sonrisa– brindemos por la gran oportunidad de Rose, por que nuestro trabajo de frutos y tengamos muchas ventas... por la felicidad del momento– levanté mi copa seguida de Rose y Finn.

–Por que esta chica encuentre al amor de su vida– bromeaba Rose golpeando levemente mi copa seguido de Finn que señalo a Rose a modo cómplice.

–Por que escriba una historia como el mundo lo espera– decía divertido llevando su copa a los labios, los mire acusadoramente soltando una risa fresca y beber el licor dulce del vino.

–¡Que así sea! – dije finalmente para verlos y dejarme caer sobre la arena. – En verdad chicos me hacían mucha falta...– comente tranquilamente viendo las nubes deslizarse con lentitud por el manto azulado.

Esa mañana había pasado rápidamente, había ayudado a instalarles y los había llevado a recorrer el pueblo de Oia. Finn quedo cautivado con todo el lugar y Rose había visto el bar en el muelle. Poe había saludado del otro lado de la calle y se acerco para sonreírme, le salude de regreso y comente señalándole que mis amigos habían llegado al lugar. Este me comento que celebrarían el cumpleaños de su compañera de renta Kaydel, nos invito para entrada en la noche en el único bar del pueblo, sonreí anunciándole que estaríamos ahí.

–¿Quién era ese hombre tan varonil? – cuestiono Rose mirando como Poe volvía a su taller, esta me miro fijamente para sonreírme con diversión.

–Se llama Poe, arreglo mi auto hace unas semanas– comento con tranquilidad para reír levemente ante la pregunta de ella... si supiera. –Nos ha invitado a una reunión por la noche– comente mirando a Finn que veía los botes en el muelle.

–¿Fiesta?, buen inicio para nuestra llegada– sonrió mostrando su sonrisa perlada para caminar hacia nosotras y abrazarnos sobre nuestros hombros.

–Ya lo creo– comente sonriéndole para volver por donde habíamos llegado.

Por la noche, tanto Rose como Finn estaban listos para partir a una noche de fiesta, la verdad es que solamente había acudido a ese bar y me había gustado, tenia buen ambiente y estaba seguro de que mis huéspedes quedarían complacidos. No duro mucho el trayecto de ida así que cuando llegamos aparcamos no muy lejos del local. La música sonaba por todo el lugar, había personas fuera del bar charlando animadamente. Al entrar al bar pudimos ver personas cantando sobre el pequeño escenario, la mirada avellana veía todo el lugar en busca de Poe. Este nos vio y sonrió acercándose hacia nosotros.

–¡Que bueno que han venido! – saludo con una sonrisa para saludar a Rose como a Finn, este ultimo le miro para darle un apretón de manos. –Rey me ha hablado mucho de ti– comento para dedicarle una sonrisa fresca, le observe un momento alzando mi ceja a modo curioso y miro a Finn que sonrió un poco apenado... Rose sonrió y me tomo del brazo.

–Si bueno no puedo decir lo mismo... pero un gusto conocerte– retiro la mano para seguir el camino que Poe nos indicaba.

El ambiente era agradable, nada de otro mundo... no era como las noches locas en Naboo, si no que era mas tranquilo pero disfrutabas mucho mas, habíamos tomado una mesa no muy lejos después de haber felicitado a Connix como muchos le llamaban a la rubia jovial. Rose tarareaba las canciones mientras que Finn había hecho mancuerna con Poe conversando de nos que cosas que reían uno que otra vez. Llevaba la botella a mis labios y reí con Rose al ver a un joven bailando y cantando sobre el escenario, la puerta del local se abrió dejando entrar a una hermosa mujer alta de cabello rubio en compañía de un pelirrojo. Ambos atravesaron el lugar pasando nuestra mesa y saludar a la festejada, esta que ya había tomado un poco mas de la cuenta saludo con efusividad a los recién llegados.

–¡Pero si son mis médicos favoritos!, ¿Dónde se encuentra el tercer mosquetero? – cuestionaba señalando al pelirrojo que solo rodaba los ojos– no hay fiesta si no están los tres juntos– sonrió la rubia para tenderles unas cervezas a lo que la rubia rio divertida para ver a su compañero.

–No tarda en venir... tuvimos que obligarlo– dijo la rubia alta para saludar a Poe quien alzo su mano a modo de saludo, Rey había perdido interés en ese encuentro para ver como Rose se armaba de valor y caminaba hacia el escenario, vio sonreírle al tipo que estaba antes que ella y saludo a todos los presentes para escuchar la música sonar.

–No puede ser...– susurre con diversión sintiendo a Finn llegar a mi lado para verle– esa canción no debería existir– comento para reír y ver a Finn asentir– no me trae buenos recuerdos– rio para alzar la botella a modo de apoyo a Rose quien empezaba a cantar ¨Hey Mickey¨ un clásico de los 80´s de solo recordar la letra era vergonzosa, no era de mas si la recordabas cantando ebria, en una fiesta universitaria y se la cantabas a la persona que era tu pareja en ese momento, pero esa canción se había vuelto la sombra de todos pues habíamos pasado por un momento que muchos jamás olvidarían.

La música era pegajosa y el ambiente subía entre los comensales del lugar, mi mirada viajo por todo el lugar para reír junto a Finn, Rose volvía hacerlo, Finn camino a donde Rose y le hizo segunda, mis ojos avellanos se abrían ante la sorpresa para reír y llevar la botella a mis labios y negaba rechazando la invitación de subir con ellos poniéndome roja... era un recuerdo que quería dejar enterrado para toda la vida.

La canción llego a su final, todos aplaudieron y chiflaron dejando a Rose y Finn con una sonrisa en sus rostros, negué al verlos acercarse a la mesa, Rose rio divertía tomando asiento para llevar su bebida a sus labios.

–La noche es joven, tienes que subir a cantar– rio para empujarme levemente seguido de la risa de Finn– ¡anímate! – decía inclinándose hacia mi.

–Chicos ustedes vienen de paso... pero yo me quedo– reí para llamar a la mesera que estaba cerca– no quiero hacer el ridículo– negué divertida.

–No es tan malo, deberíamos intentarlo– rio Finn abrazándose por los hombros– que te parece si subes y cantas esa canción que tanto te encanta cantar– susurraba divertido, le mire de reojo para sentir como mi nuca se erizaba y negaba viendo como Rose pedía algo a la mesera.

–¡Oh no!... así estoy bien– comentaba a Finn quien rio para tomar su cerveza– además aun no estoy en condición– dijo para ver a Rose que sonreía con aquella sonrisa que tramaba algo.

–No te preocupes, después de unos cuantos Shots te sentirás preparada– alzo un poco la voz para sonreírle a Poe quien se unió a la mesa.

–Buen espectáculo el de hace un momento– sonrió para verlos y cruzar sus brazos sobre la mesa– la noche va empezando apenas, la mayoría trabaja tarde mañana así que... podrán cantar todo lo que quieran– bromeo para tomar el cuello de su botella y guiarla a sus labios.

–Bueno... espero no ser yo una de ellas– susurro para recargarse sobre el banco y ver a todos tan animados– espero verte ahí arriba colega– con diversión le comenté a Poe quien alzo sus manos a modo de paz.

–No nací para cantar– rio divertido para ver a Finn y después a Rose– pero ellos si que lo han hecho de maravilla.

–Deberías subir con nosotros– comento Finn para sonreírle y escuchar el grito eufórico de la festejada para abrazarse a una morena que recién llegaba.

–Parece que todo el pueblo vino– comenté a Poe quien sonrió y asintió– ya sabes pueblo chico...– sonreí ladinamente para ver a la mesera dejar una botella y tres pequeños vasos para shots.

–¡por que la noche aun es joven! – decía rose mientras servía las bebidas– y... ¡por Rey para que nos deleite con su voz! – alzo el vaso seguido de Finn, los mire y simplemente negué sonriendo para beber de un trago el fuerte contenido del licor.

La verdad es que no sabia que tanto habíamos tomado después de aquel brindis, pero el ambiente estaba tan ameno que en un determinado tiempo la gente empezó a bailar en la pequeña pista del lugar, unida a Finn y Rose en compañía de Poe la noche se había vuelto alegre, mi cuerpo se sentía tan suelto, tan relajado que de alguna forma me sentía tan animada que cantaba a todo pulmón las canciones que pasaban por el local. Rose me guio al escenario para pedir la canción, reí divertida para ver a Finn quien yacía a un costado de Poe, este me saludo deseándome suerte y subí al escenario envalentonada junto a Rose quien me haría segunda. La música fue bajando poco a poco para sentir como el lugar empezaba a quedar en penumbras con tenues luces de colores, la música empezó tomando el micrófono con fuerza sin borrar la sonrisa de mi rostro.

–¨Let´s go girls¨– comente con un deje de coquetería empezando a bailar junto a Rose sobre el escenario, la música siguió siendo acompañada en los coros junto a los demás, hacia tiempo que no sentía esa sensación de liberación, me estaba divirtiendo y eso era lo que mas importaba.

Me gustaba la música que era un clásico y que marcaban tendencias, en el caso de ¨Man, I feel like a woman¨. Esa canción siempre había sido como mi espíritu interno, reflejaba lo que sentía, la mujer que en verdad era bajo toda esa apariencia y Rose se sentía igual al mismo que todas las de aquel lugar.

La canción llego a su final, sonreí respirando con agitación intentando llenar mis pulmones con oxigeno, baje del pequeño escenario seguido de mi fiel amiga para caminar a donde el grupo que ahora rodeaba a Poe y Finn. Me disculpe un momento sintiéndome mareada por un momento y camine hacia una de las salidas, necesitaba aire... necesitaba tranquilizarme. Al llegar a la puerta empuje con fuerza tropezándome, sin embargo, jamás llegue a tocar el suelo, mire el suelo desde mi altura viendo las botas de combate negras y un pantalón de mezclilla oscuros, alce mi vista encontrándome con la mirada fija del que menos esperaba encontrarme en aquel lugar... Mi vecino. Ben Solo.