El manga y el animé de Go-Toubun no Hanayome no son de mi propiedad, pertenece a Negi Haruba. Todos sus derechos reservados.

Compartido

Por: Cristian Reynolds

Capítulo 8: Calma singular


Para ser la primera vez en que compartían la relación harem, entre un hombre y cuatro chicas, terminó en buenos métodos después de hacer un almuerzo sumamente diferente de lo normal por cortesía de las Nakano; como estaban acostumbrados a comer curry, los Uesugi no frecuentaban experimentar sabores nuevos.

Se divirtieron y no faltaba los comentarios inocentes de Raiha agradeciendo a los espíritus porque su hermano ya era "popular" con las chicas, cosa que causó gracia a las gemelas Nakano.

Posteriormente Fuutarou con su característica rigurosidad, retomó la tutoría, enseñando las clases de Lenguaje e inglés durante las próximas 4 horas posteriores.

— Y concluiremos por hoy las tutorías. Mañana haré un quiz de esas temáticas para ver si mejoramos. ¿Alguna pregunta?

— Si, sobre los presentes continuos. — Levanta la mano Nino. - los verbos que no tienen que terminar en ar, er, o ir terminan en endo, por lo que solo toca poner "ing"?

— Exactamente Nino. — Fuutarou asiente de forma tranquila. — solo los verbos donde terminan en consonante se le añade el ing al final de los verbos.

— Gracias Fuu-kun. — Nino le sopla un beso, como muestra de afecto. Fuutarou se sonroja de ese gesto.

— ¿Y debemos aprender a memorizar estas palabras, Fuutarou? — Miku estaba viendo el listado de los verbos de la clase de hoy.

— Claro, es más recomendable estudiar todos los verbos, pero en especial los que comúnmente aparecen en los exámenes. Los subrayé para que los tengan en cuenta a la hora de realizar.

— Gracias — Miku sonríe y lo ve de forma soñadora, feliz de que él sea más paciente, cosa que la enamoró.

— Con esto terminamos por esta ocasión. No se olviden de repasar sus apuntes.

Las chicas se estiran de relajo, desde que su tutor ya era su novio, estaban atentas y no molestaban con frecuencia, cosa que para él era un gran alivio, conociendo su potencial de poder aprender.

Eran casi las 4:30, y algunas chicas se irían a sus trabajos en lugares diferentes… bueno, todas menos una.

— Bueno, es hora de irme Fuutarou-kun, aunque no estaré tan frecuente como se esperaba, me están llamando desde los sets de grabación. — Ichika se levanta de la mesa, recogiendo sus cosas.

— Yo debo irme a las prácticas al colegio. Necesito estirarme después de la clase. — Yotsuba también le sigue los pasos de su hermana mayor, pues tenían que volver al apartamento lo más antes posible.

— Claro, pero recuerden de no descuidarse sus estudios, o si no, las castigo.

Las chicas se asustan de forma sarcástica, pero lo toman en cuenta.

— Si, claro, no voy a fallar. — Ichika no tenía idea sobre su mente, solo quería fantasear con Fuutarou dentro de su habitación recibiendo algo más que clases.

— No te preocupes, no fallaré por que haré lo necesario para pasar. — Con un rostro serio de compromiso, Yotsuba estaba decidida a encaminar a la inteligencia.

— Lo mismo digo. — Nino y Miku dijeron al unísono, sintiendo algo de celos entre ambas.

— Así que nos vemos mañana. — Las dos chicas deciden abandonar el apartamento, no sin antes despedirse de Raiha.

—Nos vemos pronto, Raiha-chan. Cuida de tu hermanito. — Yotsuba se acerca y acaricia la cabeza de la niña.

— ¿Van a volver? — La niña la ve con sus ojos suplicantes de color esmeralda.

— Por supuesto que volveremos, como dijimos tenemos una conexión especial, además… — Ichika ve a Fuutarou por unos momentos. — Quisiera conocer muchas cosas acerca de ti.

— Wow, entonces no dudaré en abrazarlas cuando regresen, me he sentido muy feliz. — La niña corre a abrazar a la hermana mayor. Ichika se sorprende del toque, pero reacciona de forma cariñosa, sintiendo el afecto.

— Tengan cuidado al volver. — Fuutarou recogía sus cosas para dejar en un rincón y revisar más adelante. — Deberían acompañarlas, Miku y Nino.

Las dos chicas recordaron que sus implementos de trabajo estaban guardados en su apartamento así que a regañadientes tuvieron que aceptar que tenían que regresar.

— ¡No hay problema! Igual nos veremos en el trabajo. — Nino recogía sus cosas escolares y antes de salir, le roba un beso muy pasional. Al principio Fuutarou se sintió sorprendido de ese gesto, pero recibió el afecto con mucha emoción;

Por otro lado, Miku sintió algo de celos, pero al hacer lo mismo que Nino de empacar sus útiles escolares, después de que la segunda hermana se separara del beso, ella se acercó y como una chica sumisa lo abrazó y lo besó, recibiendo el mismo afecto que tanto ansiaba sentir. Al separarse, se sonrojó al verlo y sintió emociones en su estómago.

— Nos vemos también, Fuutarou. — Con una sonrisa, ella se alejó, no sin antes acercarse a la hermana menor de Uesugi y decirle — Pasa un feliz día y cuídate de ti y tu hermanito.

— Nos vemos Fuutarou-kun/Fuu-kun/Fuuataou-kun/Fuutarou — al unísono Ichika, Nino, Yotsuba y Miku se fueron del lugar de residencia del tutor, no sin antes la mayor y la cuarta les dan sus respectivos besos con amor y mucha dulzura, cosa que causó al tutor un gran sonrojo y satisfacción.

— Vuelvan a casa a salvo. — El muchacho estaba sonriente, aunque algo sorprendido de que una de ellas, precisamente su amiga Itsuki se había quedado ahí en silencio pero con nervios. — Bueno, supongo que tienes planes con Raiha, ¿verdad? — Los ojos del tutor se dirigen a la menor de las hermanas.

— Si, quiero llevarla a un centro comercial donde hay muchas salas de juegos y mucho helado. — La niña al escuchar ese enunciado sonríe cálidamente.

— Claro, no me molesta en absoluto. Ella necesita liberarse un poco de la casa. No te preocupes por mí, iré a preparar la comida.

— No nos molesta si nos acompañas, hermano menor. — Raiha estaba emocionada de volver a ese día en que los tres estaban rondando la ciudad.

— Lo siento Raiha, pero debo ir a reportarme en el trabajo más adelante. Cuando tenga tiempo iremos juntos. Lo prometo. — Fuutarou tenía un confuso recuerdo la vez que se encontró con ella en esa primera paga. Itsuki por alguna razón internamente sintió algo de decepción, cosa que la hermanita menor captó.

— Oh, bueno, está bien. — Raiha siente algo de tristeza, pero admite que su hermano tiene muchas cosas por hacer. — te traeré un helado de mora o de chocolate con pasas.

— Estaré recibiendo con mucha alegría ese detalle. Ahora ve a cambiarte, no vayas a hacer esperar a tu tía itsuki.

La niña salió corriendo a alistarse, al menos hizo sus deberes por lo que era necesario un descanso. Itsuki no se sentía cómoda que le dijeran de ese modo, pero era lo que habían acordado.

Fuutarou estaba guardando las hojas y los libros, siguió hablando.

— Gracias por hacer algo como eso, la verdad Raiha necesita desestresarse un buen rato.

— ¿Eh? Ah sí, me alegro que pueda compartir algo de tiempo con ella, la extrañaba honestamente.

— Si, ella estaba muy pendiente de ti, no sabes cuantas veces me acosó preguntándote cuando volverías, trataba de disuadir, pero no podía evadirme. — Ambos se rieron de vergüenza amistosa. — Pero estuvo comportándose bien con todas ustedes, incluso se unió a la mesa un rato haciendo sus tareas.

— Lo sé, es muy curiosa pese a su edad, de seguro será idéntico a ti, pero no como una persona gruñona.

— ¡Hey!

Los dos se volvieron a reír y Raiha estaba lista.

— Bueno, ya estoy lista.

— compórtate bien con Itsuki, ¿está bien?

— Claro que sí, quiero conocer muchas cosas con Itsuki.

— Está bien, disfruten de la salida. — Fuutarou ya guardó sus cosas, abrazó a su hermanita menor y se acerca a la pelirroja. — Cuida mucho de Raiha ¿vale?

— Lo haré.

— Por cierto lleva las llaves, como sabes me demoraré un buen rato en la pastelería, así que es mejor que regresen con cuidado; igual mi papá ya te conoce, así que no hay ningún problema en que hables con él. De todos modos lo llamaré para decir precisamente eso.

— Claro, entiendo. No te preocupes en ello, yo la cuidaré muy bien. Vamos Raiha.

— ¡Nos vemos pronto hermanito!

— ¡Hasta luego a ambas! — Fuutarou las despide moviendo su mano. Tomando una respiración, Fuutarou vio la puerta cerrarse y pensaba en su mente.

"Es difícil aceptar ese nuevo rol, Itsuki es de esas personas en que te enamora por su carisma. Lástima que no pueda hacer algo más para intentar tener una relación con ella. Es que… diablos, la amo, pero no soy el hombre ideal para ella… supongo que intentaré conformarme con ser su amigo. Espero que nos llevemos bien"

Fuutarou se fue a la cocina para preparar los alimentos, previo a su salida hacia el trabajo.


— Quería pedirte disculpas Miku.

— ¿Eh? — La tercera hermana estaba sorprendida de aquella frase de Nino.

— Quiero pedirte que me disculpes por la forma de ver la relación. Es decir, yo me siento tan posesiva de Fuutarou que me olvido que estoy en una relación compartida con Fuu-kun.

— Ah… No tienes de qué disculparte, la verdad yo…

— Déjame terminar, Miku. Yo… desde que Fuutarou llegó a mi vida yo me sentí al principio muy reacia de que no quisiera que alguien se interpusiera en nuestra vida, me oponía a que un hombre viniera de la nada a imponerme órdenes, pero… me di cuenta que yo actuaba como una niña malcriada y que siempre obtenía lo que quería o deseaba, eso me hizo sentirme repugnante. Pero gracias a el es que por alguna razón me obligó a cambiar, el no se rendía cuando trataba de enseñarnos y de alguna manera me cautivó. Quería solo para mí, pero de alguna manera sabía que tenía competencia y pues pasó ese momento.

— No continúes más, Nino. — Miku le puso la mano de pare y dar su postura. — Yo quiero decir que también estaba celosa de ti, y de Ichika, también lo quería para mí, pero me di cuenta que todas íbamos a terminar afectadas por la decisión de Fuutarou. Yo… yo quería a alguien que me hiciera abrir el mundo y dejar mi caparazón del aislamiento y fue el quien me abrió las puertas de todo lo diferente. Y ese alguien es él, Fuutarou, mi amor.

— Lo sé, así que como somos novias de él, lo ideal sería no generar más celos, sabemos que no todas podemos compartirlo en todo momento, dejemos que independiente del tiempo lo tomemos para nuestros momentos. ¿No te parece?

— Si, todas somos novias de Fuutarou, lo ideal sería ver de un nuevo modo. Así que no dejemos que nuestros celos nos dominen, seremos unidas de ahora en adelante, al igual que Yotsuba y Ichika.

— Ya lo sé…. – Nino sonríe con mucha picardía, aliviando la tensión que tuvieron anteriormente. — Es muy raro que tengamos una relación así.

— Yo también no me lo creo, pero es lo mejor para nosotras. — Miku es contagiada por las risas. — Al menos Itsuki no sentía de la misma manera, aunque me hubiera gustado que tuviera algo con él.

— Es muy raro pero no podemos obligarla. Es decisión de ella, así que debemos respetarla.

— Chicas, no pude evitar escucharlas y me temo que también quiero disculparme por esto. — La mayor de las hermanas se acercó al dúo. – Yo soy algo pegadiza con él, pero… nunca he tenido a alguien tan apuesto como Fuutarou-kun, me gusta, pero también quiero mantener mis celos bajo control.

— Está bien. — Nino la ve con una sonrisa sincera y la abraza amistosamente. — De todas formas, ya es nuestro novio así que no es necesaria la competencia.

— Opino igual… — Yotsuba estaba emocionada que abrazó de forma fuerte a sus dos hermanas. — ¡Fuutarou-kun es de nosotras! Y lo amamos. — eso último lo dijo en sonrojo.

Miku se acerca y se une al grupo, compartiendo un buen momento de hermanas.

— Gracias chicas. — Ichika se separa y se aleja para irse. — Nos vemos en la noche.

— Cuídate mucho. — dijeron las tres hermanas restantes.

— Yo también debo irme, debo ir a las prácticas. Yotsuba recoge su bolso en dirección al colegio donde estudia. — Cuídense mucho y no peleen. — Y la peli naranja se fue corriendo del apartamento.

— ¡Adiós Yotsuba! — dijeron al unísono las dos chicas.

Ellas alistaban sus implementos de trabajo antes de irse a sus respectivos locales en la ciudad.


Del otro lado, una Itsuki pensativa sentada en el taxi, recorría las calles de la ciudad junto a Raiha en dirección al centro comercial más concurrido de la ciudad. Ella se percata de esto sabiendo de lo que aconteció sobre ella con su hermano y le pregunta de forma imprevista.

— ¿Estás bien, Itsuki-san?

— Eh… si, no te preocupes, es que solo estoy algo pensativa.

— ¿Te puedo hacer una pregunta?

— Cl…Claro, no hay pretextos. Pregunta lo que quieras. – Itsuki tomó eso con una sonrisa fingida.

— ¿Itsuki-san, le gustas a mi hermanito?

Ella se quedó muy quieta, sorprendida de la pregunta de todas las personas que podían hacerla. La habían atrapado con la guardia baja.


Les prometí que lo subiría en el mismo mes, pero los he decepcionado, pues me sentí muy ocupado con eso de la universidad ocurriendo toda clase de imprevistos, pero al fin he tenido tiempo disponible actualizado un nuevo capítulo, y si, lo hice por que la idea ya lo tenía en mente.

Como dije en capítulos anteriores, si tienen dudas no duden en comentar, estaré recibiéndolos con mucho aprecio y gracias por esperarme para leer este capítulo; Nos vemos en la próxima escena, se los aseguro. ;)