El momento había sido incomodo, el solo me observaba fijamente, mi mirada buscaba un punto de distraccion, sentia sus manos sobre mi espalda, este parecio haberse dado cuenta de lo que pasaba por que me solto como si tuviera una enfermedad contagiosa, mi sonrojo debido a la bebida y a la situacion mas mi ceño fruncido lo hizo retroceder un poco.
–Tal parece que siempre terminas metiendote en mi camino– comento con seriedad metiendo sus manos a los bolsillos, mi mirada le recorrio sutilmente para aclarar mis pensamientos.
–yo.. yo tendria que decir... lo mis..mo– comente sintiendo mis palabras un poco lentas mientras acomodaba mi cabello– siempre terminas bloqueando mi camino– le señale con mi indice para tocar su pecho con la punta de mis dedos–tu arrogante y mal educado vecino– sentia como mi rostro se caentaba por el licor y el fresco del aire, cerre mis ojos respirando sintiendome mareada una vez mas.
Senti como tomaba una de mis manos y posaba la otra en mi espalda, al parecer estaba por irme hacia atrás para reir levemente, este me guio a una de las bancas, me sento ahí mismo para verme desde arriba con ojos juzgadores, me sentia pequeña por un momento, pero la ira subia en mi para verle de la misma manera, este saco su movil e hizo una llamada, me recargue sobre el respaldo de la banca y al momento mire como el se ponia de cunclillas frente a mi, le observe fijamente... no era el hombre mas guapo del mundo pero tenia atractivo, su mirada oscura estaba fija en mi, me sentia intimidada por un momento hasta que a voz de Finn llamo mi atencion.
–¡Finn!– grite con alegria para tratar de levantarme pero fui sentada por el amargado de Solo, le mire con reporche para sentir su tacto sobre mis hombros.
–¡Rey!... lo siento... dijo que solo tomaria aire– se disculpo apenado para tomarme del brazo.
–Será mejor que la lleven a casa– comentó con seriedad sintiendo su mirada sobre mi– no quieren que haga el ridiculo aquí...– acuso con una sonrisa ladina, cosa que me indigno y lo señale para darle impropios pero me contuve al sentir otro vértigo– dale una aspirina con jugo de naranja– recomendó para ver como un hombre pelirrojo se acercaba a Ben y este se dio media vuelta para entrar al bar...
...
Los rayos del sol penetraron las cortinas dejando una incomodidad en mis párpados, al abrirlos volví a cerrarlos con fuerza, me queje soltando un juramento mientras me tocaba la cabeza, me senté sobre el colchón mirando un punto fijo, no supe por cuanto tiempo, pero no podía pensar en nada... no sabía cómo había llegado a mi cama, solo sabía que no quería saber qué había pasado anoche.
Me incorpore sintiendo el refrescante frio bajo mis pies, camine al cuarto de baño, me mire al reflejo viendo mi cabello castaño todo alborotado, mis ojos marcados de negro por el deliniado, abri la llave regulando la temperatura para lavar mi rostro. Al bajar mire a Rose preparando el desayuno, sentia envidia de ella... se veía fresca como una lechuga... ¿Cómo era eso posible?. Por otro lado, Finn permanecia acostado en el sofa con uno de sus brazos tapando sus ojos... le observe y me deje caer a sus pies.
–Parece que tu tampoco la pasaste muy bien que digamos– comente cansada y con ganas de seguir durmiendo.
–Yo no diría eso... Finn la paso muy bien anoche– decía Rose asomándose por el umbral con un vaso de jugo caminando a donde nosotros– Toma... el chico amable de anoche me dijo que tenías que tomar esto– comentó divertida para ver mi cara sin entender de lo que hablaba.
–Espera... ¿Quién la paso bien con quien?...– cuestione carburando lentamente para tomar el vaso de cristal y la aspirina, tome la medicina y bebi del dulce jugo recien exprimido.
–Bueno... parece ser que la mas cuerda era yo– dijo Rose para reir– Finn se la paso de lo lindo con tu amigo... el mecanico– sonrio viendo como Finn removia el brazo sobre sus ojos para mirar a Rose con cara de pocos amigos...– En cuanto a ti...– siguio Rose sentandose sobre la mesita.
Mi cabeza estaba a mil por hora, Finn y Poe... digo sabia que Poe tenia preferencias... pero Finn, le mire fijamente para abrir mis labios sin emitir palabra alguna, así que... Finn... tambien era gay... la mirada de Rose sobre mi me trajo a la realidad.
–No me digas que hice algo de lo que me voy arrepentir– decía apesumbrada para abrazar mis rodillas y seguir bebiendo del jugo de naranja.
–Bueno si contamos que le gritabas impropios a un hombre bastante elegante y atractivo– comento Rose tratando de recordar– según nos conto casi te caes al momento de salir del bar...– miro a Finn quien sonrio para sentarse sobre el sofa– recuerdas Finn, el tipo tenia semblante de ogro pero parecia buena persona– decía Rose riendo levemente.
–Creo que dijo que era tu vecino...– terminó de decir Finn viendo como me ahogaba con el jugo y tosía con fuerza– fue muy amable de hablar a sus amigos por eso supimos que estabas mas pasada que nosotros– sonrió levemente Finn sintiendo los leves golpes que me daba sobre mi espalda. Un chillido agudo salió de mis labios para cerrar mis ojos, no podía ser... ¿Por qué a mi?.
...
El aroma de café recién hecho inundaba el lugar, se sentó en la mesa no sin antes dejar una taza a su abuelo que leia el periódico, este le sonrió y Ben solamente tomó asiento, tomó la taza llevándola a sus labios y se puso a leer un archivo. Se quedo viendo la línea una y otra vez no sin concentrarse, recordaba la noche anterior, la mirada acusadora de la chica, los gestos y su sonrojo le hizo soltar un suspiro.
–¿algo te molesta?...– cuestiono Anakin observando a su nieto para sonreirle– si no lo supiera dijera que estas molesto y es acausa de una chica– dijo para ver a su hija saludarle con una sonrisa, este le devolvio el gesto aceptando el desayuno.
–Hace tiempo que no salias Ben, no senti cuando llegaste– comento Leia tomando asiento a un costado de Anakin frente a Ben quien solamente le dirigio una mirada fija y seguir leyendo el archivo.
–Llegue temprano... debía trabajar– menciono tranquilo para bajar la carpeta y empezar a desayunar– ayer Hux me rogo que fuera con ellos a donde Connix– dijo sin mas.
–Pues me alegra que hayas salido, estar encerrado no es bueno– dijo Leia con firmesa pero al mismo tiempo con aquel tono maternal que tanto le caracterizaba.
–acabo de colgar con Luke...– comento Han quien se unia a la mesa– vendra el fin de semana– comentaba con alegria para ver a Leia sonreir y ver a su sugro de reojo.
–Bien... seria bueno que rindiera sus respetos...– comento Ben con seriedad para levantarse, tomo su plato y su taza para ver a sus padres– voy tarde, nos veremos a la hora de la cena– informo para ver a su abuelo quien asentia.
–Me preocupa... cada vez esta menos comunicativo– comento Leia para ver a Han quien solo negaba levemente– necesitamos hacer algo– dijo para tomar la mano de su esposo.
–tiempo es lo que el necesita– comento Anakin para volver a su tarea de disfrutar su desayuno... quien si no para entender su dolor.
Ben conduce por las calles del pueblo dirigiéndose al hospital debía atender una emergencia en su dia libre, su mirada estaba fija en el camino, pasando por el malecón, miro el bar y se cruzó con la banca donde había sentado a su vecina... estrujo sus manos sobre el volante y no pudo mas que sonreír levemente ante el recuerdo.
Jamás en su vida había conocido a una mujer como ella, era atrevida, imprudente, explosiva... una mujer diferente... aun recordaba los impropios que gritaba hacia el mientras se encaminaba con Hux al bar. El desgraciado no dejó de molestarle hasta saber de quién se trataba la joven misteriosa. Ya después me vengaría de su falta.
...
Un escalofrío recorrió mi columna, me abrazo a mi misma rogando por no enfermar o algo parecido. Esa mañana no había salido de casa preferí quedarme y empezar a idear alguna idea para la nueva historia, mientras tanto Finn y Rose habían ido al pueblo a conocer un poco más... Aproveche el tiempo en hacer la limpieza, escuchar música, tomar un baño refrescante dejando el tiempo pasar... llegando la tarde mi mirada se posó en el quiosco el cual ya estaba casi listo solo mínimos detalles, así que solamente tomó su portátil, su taza de té y camino hacia la mesita y los cómodos sofás de jardín que había puesto días atrás.
Miraba pensativa el portaril con una hoja en blanco, pensaba en una historia algo que le naciera ¿Pero como escribir algo que no podia nacerle de la nada?... solte un suspiro cansado para dejarme caer sobre el respaldo. Mire el oceano frente a mi, el sonido de las olas me relajaban, el olor salino llenaba mis pulmones... era buena en la fantasia, eso era claro, pero en el amor... ahí es donde fallaba... pero, si mezclaba los dos mundos... pensaba volviendo mi cabesza un lio. Los ladridos de un canino a la distancia llamo mi atencion, era un perro grande y peludo, su color era un caramelo oscuro. El can corria a toda velocidad mientras se detenia en tanto y tanto como esperando a alguien.
Cerre mis ojos un poco para abrir mi libreta, mire la hoja en blanco empezando a dibujar una rosa... cerre la libreta con frustración para ponerla sobre mi regazo, el jadeo me sorprendio viendo al peludo acercandose olfatenado el entorno, sonrei y me levante dejando la libreta a un costado, me sente en los pequeños peldaños llamando la atencion del peludo que caminaba a mi dirección, era tan peludo que el cosquilleo de sus cabellos me hizo reir.
–¡Hey amigo!... ¿estas perdido?– cuestione acariciando sus cabellos y palmear su lomo levemente viendo la placa sobre su cuello, lo tome entre mis dedos leyendo el curioso nombre– Chewbacca...– comente con una sonrisa y reir al verme con el peso del perro sobre mis piernas– si que tienes fuerza– comente divertida.
–Chewie...–la voz tranquila llamo mi atencion, el hombre corria con ropa deportiva de color oscuro, le observe viendo como su melena se movia ante el trote de su andar, de pronto deseaba que la tierra se partiera en dos alejandome lo mas posible de aquella persona.– ven aquí... ahora– demando una vez estando a corta distancia.
–Bonito amigo– susurre soltando al perro de nombre Chewbacca para sonreirle y virar mis avellanas a su dirección– no hacia nada malo...– le dije para que no fuera a reprenderle.
–Se deja llevar por sus impulsos, aun le falta entrenamiento– dijo sin mas poniendose de cunclillas frente al perro acariciando tras sus orejas mientras le ponia la correa.
El silencio se hizo presente, una incomodidad crecio en mi siendo inspeccionada por la mirada oscura de aquel hombre frente a mi, el calor recorrio mi cuerpo recordando pocas cosas de lo que había pasado la noche anterior. Me movia en mi sitio para ponerme de pie y cruzar mis brazos sobre mi pecho, le observe viendo como se ponia de pie mientras tomaba la correa con firmeza.
–Esto...no se como empezar...– dije bajando un peldaño seguido del otro– yo...– me quede de pie sintiendo la arena bajo los pies descalzos, este simplemente me miro para sonreir levemente.
–Espero que sigas mejor de tu resaca...– con esto el me vio una vez más y pude apreciar aquella sonrisa burlesca en su rostro, el calor en mi rostro incremento para dejarme con la boca abierta, ¿Quién se había creído que era?, por mi mente simplemente deseaba que nada de esto hubiera pasado.
...
Ben entró por la puerta trasera seguido de Chewbacca quien jadeaba contento para recostarse a los pies de Anakin quien leía un libro, este alzó la azulada mirada a su nieto y sonrió divertido. Podía ver la incomodidad reflejarse en su mirada, quizás Leia seria su madre y decía conocerle mejor que nadie... pero lo que no sabia es que Ben como el eran tan parecidos en muchas cosas... una de ellas era cuando un Skywalker se interesaba en una chica.
–¿buena caminata?– cuestiono Anakin viendo a su nieto sentarse sobre el brazo de uno de los sofas.
–reconfortante...si...– dijo como pensando las cosas para sonreir.
–la proxima vez deberias invitarme...– una sonrisa indesifrable se formo en sus labios para ver como su nieto le sonreia y asentia para dejarse caer en el sofa, le recordo al adolescente Ben Solo, el joven vivaracho.
–El tio Luke llegara para la cena– comento con seriedad y ver como Anakin suspiraba– Madre llegara para ese entonces– miro a su alrededor y miro a su abuelo– ¿Dónde esta mi padre?– cuestiono y una risa leve salio de los labios del mayor.
–Sabes que ese hombre se la vive con su maquina– comento con diversion, Ben asintio y se levanto para caminar hacia el garage.
Se acerco por el pasillo hasta dar con la entrada al garage, miro a su padre dandole maquinaria a una motocicleta, una clasica, miro la moto y recordo memorias que no quería recordar, tomo aire y entro al garage para ver a su padre soreir.
–pasame esas pinzas, muchacho...– comento señalando la caja roja de herramientas.
Ben solamente tomo la pinza y se la paso a su padre quien miraba una pieza vieja a su parecer, le mostro la pieza y una mirada divertida e ironica hizo reir a Ben levemente, ese cacharro clasico era el favorito de su padre, con ella había conocido a Leia su madre, habian recorrido parte del continente en su juventud... pero la mirada se ensombrecio al recordar cosas que no quería recordar, se cruzo de brazos y solamente observaba tranajar a su padre en silencio.
Han Solo era un hombre de negocios, un hombre con alma de joven, siempre con una forma peculiar de ser, sento cabeza una vez casado con Leia, fue recivido con amor por parte de Padme su difunta suegra, sin embargo con Anakin era otra historia. Pero por esta maquina según su padre le llego a contar cautivo la atencion de su viejo suegro. Esta motocicleta plateada y negra tenia la leyenda de halcon milenario, única en su tipo y fue mejorada con el tiempo. Han veía de vez en vez a su hijo sintiendose ansioso por el silencio. Dejo el trapo lleno de aceite sobre la mesa y observo a Ben fijamente.
–¿Qué pasa muchacho?– cuestiono directo llamando la atenion de Ben y este solamente nego levemente.
–Nada... simplemente recorde algo– comento recargandose sobre el auto tras de si– nada que deba preocuparte– comunico para ver a su padre negar.
–Muchacho... sabes que puedes contar conmigo– dijo acercandose a su hijo para posar una de sus manos sobre su hombro– no importa el que... siempre estaremos ahí para ti– con un gesto fraternal palpo la mejilla de su hijo para sonreri y volver a su labor.
Ben Solo miro fijamente a su padre, miro la motocicleta y volvió dentro de su hogar, no es que no le molestara la compañía de los demas... pero simplemente se sentia afixiado, todos le veian con lastima, cuidando sus palabras, nadie sabia lo que en verdad sentia, simplemente se aislaba de todos poco a poco. Sus pasos se detuvieron frente al gran ventanal, su mirada se poso sobre la lejana morada, estuvo ahí por un tiempo ideterminado hasta que la voz de su madre le había vuelto a la realidad.
–Esa mujer...– susurro encaminado hacia su madre ayudándole con las volsas de los viveres para la proxima cena familiar.
