Los días pasaban y seguía sin poder avanzar, casi se cumplia una semana desde que Finn y Rose habían llegado para disfrturar de los cambios de ciudad, había hablado con Finn sobre esto, me era imposible, me sentia frustrada y no podia obtener una salida. La verdad era que el señor Skywalker no había podido verlo desde el dia en el restaurante y deseaba saber su historia, me intrigaba de alguna forma... la familia estaba rodeada de daños irreversibles a lo que los rumores decían, pero también había esa parte que necesitaba, amor... Miro a Rose quien traía una toalla en mano y salía al jardín, Finn se terminaba de arreglar pues había quedado de salir con Poe a de dia de pesca, todos disfrutaban el momento menos yo... parecía que era un juego cruel de la vida.
Una cosa era clara y es que siempre terminaba lo que me proponía, este trabajo era un reto para mi y debía llavarlo acabo. Tome mi libreta, mi bolso y me despedi de Finn. Debía concretar una cita con el señor Anakin si o si.
Armandome de valor y rogando a los dioses por haber, esperaba que mi vecino no estuviera a la redonda, no quería verle, no quería sentir su mirada juzgadora sobre mi... respire profundamente, mire la puerta de caoba y toque el timbre, espere un momento y volvi a repetir mi acción. Mi mirada avellana veía con fijación la puerta, captando algunos sonidos del otro lado, el sonido de alguien moviendo el pomo de la puerta me hizo retroceder con cierto temor, pero al ver a una mujer sonriéndome me calmo por un momento.
–¿Si...? – cuestiono la mujer viéndome fijamente con curiosidad.
–Buenas tardes, soy la vecina mas cercana que tiene– comente con una sonrisa nerviosa señalando la casa– vengo a ver al señor Anakin– lo había dicho, sentia que la presión en mi pecho salía por un momento, pero aun sentia las ansias de salir huyendo.
–¿Buscas a mi padre?... bueno, el esta en el jardín, adelante– comento tranquila para darme el pase, entre titubeando mirando las cosas sobre el suelo, no quería llevarme una sorpresa.
Como antes, había visto solo un poco la casa por dentro la vez del accidente con mi automóvil, sin embargo la volvia a detallar fijamente, la fachada era un estilo clásico, pero al mismo tiempo con motes modernos, sus colores oscuros adornaban la mayoría dándole un poco de sosedad pero elegancia, una casa fría a mi parecer, un estilo masculino en todo su sentido. Caminaba tras de la mujer quien era alguien mayor pero se notaba la dulzura de sus ojos, la leve sonrisa que me dedicaba podría dejarme ver que fue una mujer hermosa en su juventud... le sonrei de vuelta para llegar a la cocina.
–Avisare a mi padre que estás aquí...– comentó mirándome a lo que reacciones– Rey... Soy Rey...– había dicho para verla asentir, dio media vuelta dejándome sola en aquella habitación... mi curiosidad siempre había sido mi debilidad, no lo negaría, así que camine hacia el pasillo nuevamente y contemple algunas fotografías... en ella se podía ver a un Ben Solo más joven en compañía de lo que sería su familia, examinaba cada cuadro, parecía ser sus padres, en otras con sus amigos... pero en todas salía una chica, mi rostro se ladeo un poco y después de pensar llegue a la conclusión de que quizás ella sería su difunta esposa... Mire el rostro de la mujer, no negaría que era hermosa.
–Rey...– la voz me atrajo a la realidad girando a ver de quien se trataba, mire al hombre frente a mi y le dedique una geninua sonrisa.
–Señor Anakin– conteste acercándome hacia el– Buenas tardes, había querido contactarle, pero ya no volvi a verle en el pueblo– comente siendo guiada al jardín donde en una mesa estaba un hombre de edad junto a la mujer que me abrió.
Me invito a tomar asiento, el cual dudosa acepte y salude a los presentes, uno de ellos me miraba fijamente y la otra me sonreía, mire al señor Anakin dedicarme una sonrisa al tiempo que tomaba asiento.
–Me ha sorprendido saber que una hermosa muchacha ha venido a visitarme– rio levemente dando una sonrisa entre divertida y altanera– no siempre vienen a visitarme... ya sabes mi nieto vive aquí– comento haciendo un movimiento de mano como quitándole importancia a lo que yo rei mientras asentia.
–comprendo y de verdad lo siento– decía viéndole negar– bueno... yo...– mordí mi labio sintiéndome observaba por los presentes– vengo con usted... porque quiero saber su historia– comento rápidamente sintiendo que el peso muerto había salido de mi cuerpo.
–¿mi historia?– comento viendo a los presentes para volver su mirada azulina hacia mi– ¿Qué historia?– volvia a preguntar a lo que yo alce la mirada encontrándome con los ojos curiosos de los presentes.
–vaya... no se por donde comenzar...– dije sonriendo levemente para verles y bajar la mirada– vine a este hermoso lugar por trabajo, mis padres vivieron en la casa que yo ahora vivo– explicaba jugando con mis dedos sobre mi regazo– necesito escribir una historia, que tenga romance– solte sin mas para verle– necesito inspiracion, necesito saber el sentimiento, la sensación de verse enamorado– comente con una sonris en mi rostro– al escuchar su historia, lo poco que contaron... decidi que usted seria la persona idónea– termino por decir y ver al hombre mayor con sus cuencas azulinas cargadas de sorpresa.
–De igual forma esta familia esta cargada por la tragedia...– dijo el hombre junto a la mujer, su mirada azulina y su rostro con bello facial me hizo verle fijamente pues no recordaba a verle visto antes por los alrededores.
–Bien... esta bien, ayudare a esta damisela en peligro– comentaba Anakin con tranquilidad viendo la sorpresa de los presentes– por cierto, disculpa a este viejo hombre– bromeaba podia verle en su sonrisa– estas personas aquí presentes son mis hijos– comento señalándoles con una de sus manos – Ella es Leia... y este hombre amargado que tenemos aquí es mi hijo, Luke– comento con una sonrisa.
Los mire y solo asentí con la cabeza a modo de saludo, Leia me sonrio para devolverme el gesto y el hombre Luke solo hizo un moviento de cabeza. Este ultimo se puso de pie, se acerco a su padre posando una mano sobre su hombro, Anakin lo observo y asintió... su brillo cambio, solo un instante... me acomode en mi asiento para sonreir con un deje de incomodidad.
–Al menos vino esta vez– comento Leia con serenidad en su voz dedicándole una leve sonrisa a su padre, me sentia en medio del abismo sin saber de lo que hablaban.
–Rey... ¿te vendría bien si empezamos mañana por la mañana?– cuestiono el señor Skywalker para dedicarme una sonrisa, le mire fijamente y supe que hoy no era un buen momento, solo asentí para ponerme de pie.
–Claro que si, tenemos una cita– dicho esto ambos rieron ante mis palabras, acomode la silla y al levantar mi mirada me quede congelada en mi lugar, sobre el umbral yacía la figura de Ben Solo, permanecia quieta viendo fijamente hacia nosotros, pero su mirada oscura estaba fija en mi o eso quería pensar, mis manos temblaron solo un momento y sonrei a Leia seguido de Anakin quien alzaba la mano en modo de bienvenida.
–Llegas temprano– comento Leia mirando a Ben quien se aproximaba a ella y depositaba un beso sobre sus mejillas– no te esperábamos hasta la cena– comento tranquila.
–No... se cancelo la ultima cita– dijo serio, pude ver la mirada fugaz sobre mi para ver coo saludaba a su abuelo– ¿Luke?– cuestiono escuchando la respuesta y asentir.
–Yo... me retiro– volvi a la realidad queriendo salir huyendo del lugar– entonces mañana– dije formando una leve sonrisa para caminar a la puerta.
–Ben, acompañala a la entrada– dijo Leia lo cual maldije internamente deteniéndome a solo unos pasos del umbral.
Sentia su presencia tras de mi, me hice a un lado dejando que su alta figura pasara sobre mi, caminamos en silencio hasta la salida, este abrió la puerta saliendo al pórtico, me quede de pie a su lado viendo el arrivo de un carro plateado, mordí mi labio armándome de valor y verle.
–No era necesario que me acompañaras– comente calmando mis nervios y la vergüenza– gracias... y también– hice una pausa sintiendo la humedad sobre mi pierna desnuda, baje la vista y Chewbacca brinco sobre mi– ¡hola!– salude acariciando al peludo para ver a Ben nuevamente– disculpa si hice una escena el otro dia– termine diciendo para volver mi atención al canino y bajar los peldaños, este me observaba mientras yo caminaba a mi auto, de paso salude a un hombre de edad que supuse seria su padre o quizás otro familiar, subi al auto con el corazón a todo galope, di marcha hacia atrás y volvi camino a casa.
Había cosas que no entendería aun... por ejemplo lo que acababa de pasar hoy... ¿Por qué tenerle miedo a un hombre cuya mirada era tan penetrante que me ponía nerviosa?, no lo sabía quizás era la vergüenza de todas las escenas hechas por mi frente a el... o quizás era el hecho de saber que su presencia era tan intimidante que no podía con ella... Ese hombre sería mi perdición, pero eso aun no lo sabía.
...
Sus cuencas permanecían cerradas, su respiración era tranquila después de una acelerada carrera al salir a correr como todas las mañanas, su cuerpo yacía recostado sobre el sofá de la sala, la soledad de su hogar era lo que lo mantenía tranquilo, sin embargo el timbre rezono en todo el lugar, con una mueca formada en su rostro miro hacia el corredor, otra vez volvió a sonar el timbre, sin haber nadie mas en casa tuvo la necesidad de ignorar el llamado, pero algo decía que no debía hacer aquello, con pereza camino hacia la entrada, tomo el pomo y abrió de ella dejando al descubierto la esbelta y pequeña figura de su endemoniada vecina.
Podia ver como su sonrisa se iba borrando poco a poco, alzo su ceja a modo interrogante y el nervio subia en ella una vez mas... no era su imaginación, la ponía nerviosa y eso... muy dentro de el le causaba un ego grande. La observo unos segundos mas para recargarse sobre el marvo de la puerta.
–¿Si?– cuestiono directamente cortando las palabras de la chica a lo cual ella fruncio el ceño por unos segundos.
–Busco a tu abuelo– comento con firmeza en su voz– no se encuentra– contesto para ella observando como sus labios forman una leve ¨o¨sin emitir sonido alguno.
–No tardara en llegar... prefieres volver o esperar– dijo sus opciones, esta titubeo y le hizo sonreir internamente.
–Esperare...– dijo dando media vuelta para sentarse sobre los peldaños– le hizo sonreir para descruzar sus brazos y salir al pórtico.
–Bien... te invitaría un café... pero veo que no deseas estar en mi presencia– comento metiendo sus manos a los bolsillos de su pantalón, esta respingo y se puso de pie.
–No es lo que piensas– había contestado la morena con rapidez para subir los peldaños, la observo y le dio el pase de entrada a su morada.
–Bueno... me haces pensar que si es– comento pasando a su lado para guiarla a la cocina– mi abuelo salio con mis padres, volverán dentro de poco...– volvió a decir con seridad para sacar dos tazas de café, dos cubiertos y ponerlo sobre la isla en medio de la cocina.
La observaba fijamente de vez en cuando, dio media vuelta y tomo la agarrarera del vaso con café, regreso y vertio el liquido caliente sobre el juego de tazas.
–¿Puedo saber por que buscas a mi abuelo? – cuestiono terminando su acción dejando descanzar el gran vaso de cristal sobre una base de tela para mantener el calor aislado de la mesa.
–Yo... yo soy escritora– comento aclarando su garganta, sonrio al escuchar su tono de voz mientras buscaba el azúcar.
–Ya veo...– dio media vuelta encarando a la chica, esta le observo de arriba a bajo y sonrio internamente– intuyo que has de tener buena imaginación– comento acercándose a ella para ver como su mirada avellana se agrandaba ante su cercanía, la vio removerse incomoda y disfruto de esa sensación de poderío.
–Si... así son los escritores– comento en un hilo de voz, simplemente sonrio estirando su brazo para tomar el azúcar viendo lo palida que estaba.
–Ya... no quisiera pensar en lo que tu cabeza imagina– comento sonriendo para verle– ¿Azucar? – cuestiono mostrando el frasco y servir dos cucharadas a su taza...
...
Había sido salvada por la campana, literalmente el timbre sonó en la puerta y Ben tuvo que acudir al llamado, su alma volvió a su cuerpo y sentí mis piernas temblar, si no fuera por que estaba recargada sobre el mueble habría caído sin más. Deslice mi mano sobre mi pecho para sentir el golpeteo de mi corazón bajo todas esas capas, me encamine a uno de los bancos y tome asiento, ahora más que nunca debía permanecer al margen. Debía darle crédito al cretino... había pensado cosas que no debía pensar, imaginado situaciones que no debía de imaginar, ese hombre me llevaba a maquinar a contrarreloj, Ben solo definitivamente era ese punto de desvío que no quería en mi vida...
–Chewbacca– nombre al peludo al verle entrar por la puerta de la cocina, seguido de ello entraba el hombre llamado Luke, este me miro y solo saludo con un movimiento de cabeza, me sentí incomoda, pero devolví el saludo. –Buenos días– había dicho.
–Buenos días...– sin mas tomo una de las tazas de café, bebio de este y salio rumbo al pasillo al mismo tiempo que Ben regresaba a la cocina.
Al llegar miré su pesada mirada sobre mi, me removí en el asiento y este me extendió la taza que quedaba, volvió a tomar otra y sirvió más cafeína para el... el silencio fue un tanto incómodo, pero sobreviví hasta la llegada de mi cita de esa mañana.
