—Oh si podemos plantar un arbolito—recuerdo haberlo dicho, mientras el estiraba su mano en donde yacía la semilla

Desde ese momento la semilla ha iniciado su vida, en el que se encuentra en constante crecimiento, floreciendo hasta que llegue su hora de partir. No podía esperar a volver a ver esa planta que ha crecido por los pasar de los años, hasta verla transformarse en un precioso árbol que dejamos plantados juntos

El auto continuaba su ruedo en el que nuestras primas y mi hermana observábamos con detalle los paisajes con los que nos cruzábamos y a pesar de ser tan precioso, eso no logro desviar mis pensamientos. La secundaria me estaba afectando y mi cabeza solo cuestionaba mis acciones... Me estaba sintiendo algo frustrada

—Llegamos —escuche al tío Stripe, quien estaba al volante de la casa rodante junto con mi papá en el asiento del copiloto

Muffins y Bingo fueron las primeras en asomar sus cabezas por la ventana y apreciar mejor la flora que ha crecido estos últimos años

—Guau —dijo Muffin con el rostro apegado al cristal

—Sí que ha cambiado mucho —comento Bingo. Por mi parte, solo me quede con los ojos cerrados mientras trataba de relajarme

Esto lo noto la tía trixie quien se paró junto a mí y dijo—¿Todo bien Bluey? —pregunto mientras tomaba un canasto que contenía algunos refrigerios

—Ningún problema tía —le respondí ofreciéndole una sonrisa, pero ella, al igual que mamá, sabía que mentía

—¿Segura? Te noto algo estresada—dijo

Di un suspiro y apoye mis brazos sobre la mesa—Si lo estoy, pero es solo por la secundaria, tareas y exámenes... es todo—era una verdad a media, estoy estresada pero no por los exámenes

—Debe ser agobiante tanto peso encima ¿cierto?

—Lo es—susurre, lo que parecía ser palabras dirigidas para mí misma

—Sabes cuando estoy con iras o cansada, me tomo 20 minutos para respirar y relajarme con el paisaje o simplemente con el silencio —me dijo mientras brindaba sándwiches a sus hijas y Bingo, para aliviar el hambre —puedes aprovechar estos días para despejar tu mente —dijo ofreciéndome un sándwich

—Gracias —dije mientras tomaba el alimento entre mis manos. Por la ventana pude apreciar el lugar exacto de ese riachuelo junto con el árbol adornado por sus hojas rosas y nuevamente me llego a la mente los recuerdos de aquel chico, nos divertimos y el recordar los momentos con él, me dibujaban una sonrisa y me calentaban el pecho. Empecé a buscar, mis ojos pasaban por todos los aparatos y cosas que se encontraba en la caravana, hasta dar con uno de los tantos libros que se encontraba dentro del transporte. Lo tome y con el libro a mano, espere a que estacionaran los autos y apenas escuche el chirrido de los frenos, abrí la puerta y me dirigí al árbol

—¡Bluey ese libro es mío! —exclamo muffin a lo lejos

—¡Ya sé que es tuyo muffin, solo lo tomé prestado! —le dije mientras ponía los ojos en blanco y tomaba asiento con la espalda apoyada en el tronco del árbol. Esperaba que la lectura me relajara, de hecho, siempre me calma, son unas de las cosas que me encanta hacer y la mayoría de las tardes me la pasó con mamá leyendo algún que otro libro. Mis ojos apenas lograron recorrer las primeras líneas del párrafo pues una voz irreconocible me interrumpió

—Hola bluey —volteé mi rostro y la primera impresión que tuve fue "¿Quién eres?"; El color de su pelaje, su rostro acompañado de una sonrisa sincera, su mano meneándose al igual que su cola, eran indicios suficientes; Sonreí e inconscientemente agitaba mi cola con delicadeza. Permanecí atónita ante lo que presenciaban mis ojos, no podíamos reaccionar, pareciera que nos hayan congelado y solo tengamos permitidos usar nuestros ojos para apreciar al otro; cerré el libro sin darme cuenta y mi mente se quedó en blanco, no sabía qué hacer, me puse nerviosa, pero feliz... solo podía sentir esa calidez acogiendo mi corazón mientras las palabras "el mundo es mágico" retumbaron en mi cabeza

Al igual que cuando éramos pequeños, el labrador dio el primer paso, literalmente, él se acercó y yo me levante; Desde mi perspectiva se veía un poco más alto que yo, su primer acto fue acariciar el tronco del árbol con lentitud, mientras lo inspeccionaba de arriba abajo

—No espere que sus hojas fueran rosas —me quede atónita al escucharlo, de repente mi cabeza se llenó de emociones, al punto que estaba por dar brincos como una niña—¿Pasa algo? —pregunto y se sorprendía por ver mi sonrisa de oreja a oreja

Yo negué con la cabeza mientras intentaba procesar su voz hablando el inglés, pero con un acento francés—Escúchate—le dije mientras lo atrapaba desprevenido con mis brazos y apoyaba mi hocico en su hombro, el correspondió

—¿C-C'est mieux ainsi? —bromeo un poco, deje escapar una pequeña carcajada mientras olfateaba su aroma por encima del hombro, nuestras colas se movieron con delicadeza; Permanecimos abrazados, asimilando los hechos por un par de segundos

—Hola Jean Luc—alcance a decir antes de aumentar mi fuerza en el abrazo, en ese momento no me importo que fuera alguien de hace año, simplemente quería continuar en donde nos quedamos... En ese último abrazo

Sumidos en los sonidos de nuestras voces, perdidos en nuestras miradas sin desviarlas en ningún momento mientras él conseguía dibujar una sonrisa en mi rostro ya sea con un chiste o coqueteo, nuestras colas no dejaban de moverse, a veces se aceleraban y otras veces se relajaban, pero el punto fue que en cierto momento nos percatamos del tiempo transcurrido y eso fue gracias al sol que empezó a ocultarse a lo lejos y se preparaba para dar paso al resto de las estrellas que nos acompañarían durante la noche

—Tu m-mass beouuuco-cap manqui—pronuncié torpemente la frase y, de inmediato, fui corregida por Jean Luc, quien, con una sonrisa dejo escapar por sus labios

—Tu m'as beaucoup manqué—dijo

—¿Y eso que significa? —pregunte posando mis ojos en los suyos

—Se vio nervioso —Te extrañe mucho—respondió, mi cola simplemente se agito por la emoción que no espere y dije

—Igualmente, Jean Luc—dije devolviendo la cálida sonrisa, y pude haber permanecido así, hasta que el atardecer convirtió el bello paisaje en el último recuerdo que tuve de Jean Luc, mi sonrisa se desvaneció después de unos cuantos segundos

—¿Tú vas bien Bluey? —pregunto, pero todavía no entendía el idioma francés a pesar de esforzarme en traducir alguna de las palabras que escapaban por sus labios, lo mire algo confusa

—¿Qué? —pregunte casi a susurros mientras posaba mi vista en el

—Cierto—respondió mientras se daba una palmada en la cabeza—perdón, no me acostumbro hablar inglés—me reí un poco de eso—lo que dije fue ¿si estás bien? —la risa se desvaneció al instante y aparte mi rostro mientras acariciaba mis rodillas con delicadeza

—Jean Luc... ¿Por qué te fuiste?

Su expresión cambio a uno deprimente, y con sus ojos clavados en mi rostro, dijo—Bluey, debíamos volver a Canadá

—Sí, entiendo eso—podía sentir la brisa fresca aventar mi pelaje, como si intentará consolarme, mientras doblaba mis piernas y las apegaba a mi pecho—pero te fuiste de manera tan repentina que...—nuevamente recordé ese sentimiento que provocaron el derrame de las lágrimas aquella vez, tomé un bocado de aire mientras mis orejas decaían—tarde todo un día en procesarlo

—Intente decírtelo, pero... teníamos ese pequeño detalle—el doblo una de sus rodillas y las usaba como apoyo para su brazo—créeme que me maldije por no saber ingles

—...Lo entiendo, solo me hubiera gustado que nos hayamos despedido apropiadamente

—Quise hacerlo, pero ya nos fuimos muy temprano—Su mirada se desvió al pasto medianamente húmedo mientras se sentía apenado por la situación

—Por ti...me hubiera levantado a las 3 de la mañana—en esos segundos no tuve control de mi cuerpo y apoye mi cabeza en su hombro mientras cerraba mis ojos y me permitía aprovechar estas horas de paz con él

—Il est bon de vous revoir—escuche, no entendí lo que dijo, pero su mano en uno de mis hombros junto con su cálida sonrisa, al igual que la mía, me generaba la confianza necesaria para saber que ambos recordábamos con mucho cariño el día que nos conocimos

—¡Bluey a cenar! —exclamo mi madre desde la caravana; Predije un poco la situación, entrecerré mis ojos mientras apuntaba con mi dedo a donde se ubicaba el campamento de Jean luc, el me observo con una ceja levantada pero antes que pudiera preguntar, hable

—Espéralo—le dije con una sonrisa hasta escuchar la vos de su familiar

—Fils, à dîner

—Ahí está—cante victoria—, toda una adivina

—Nada mal, pero era muy predecible—respondió mientras flexionaba las rodillas y las utilizaba para levantarse, bajo su mirada para verme y extendió su mano

—Dame crédito—le dije mientras sujetaba su mano y me ayudaba a despegarme del suelo, pose mi mano en mi antebrazo y con las puntas de las orejas levantadas hacia el cielo pregunte—¿Te veré mañana? —pregunta nerviosa por la respuesta, temía que volviera a irse

Oui a demain—dijo con la sonrisa plasmada en su rostro

—Lo tomare como un si entonces—conteste alegremente, meneando la mano, al igual que nuestras colas, nos despedimos y acudimos al llamado de nuestros padres

A medida que me acercaba, el aroma de la comida se intensificaba y el hambre empezó a domar mi cuerpo lo que acelero mis pasos hasta que mis ojos se encontrara con mi familia, mis tíos posicionando los platos, muffin colocando las gaseosas sobre la mesa, Bingo ayudando a papá a terminar de cocinar y mamá junto con sox trajeron los vasos. La mirada de Bingo choco con la mía, me saludo a lo lejos, pero a la vez me dirigió una señal que indicaba reunirnos detrás de la caravana, asentí y tal como me lo pidió me dirigí allí

Hola papá—dije caminando a su costado y a pesar que me devolvió el saludo pude sentir cierta tristeza en su voz, algo apagado y perdido. Apegue mi mano al camper y la deslizaba con ayuda de mis pasos hasta tener a Bingo frente mío. Mi cola empezó a menearse con mucha locura pues las palabras que tenía atascados en la garganta me exaltaban, quería exclamar la noticia

—Bingo adivina que...—baje el volumen de mi vos hasta quedarme muda, la mirada seria y enojada de Bingo me detuvo en seco, al igual que mi cola— ¿Sucede algo?

—Todavía lo preguntas—dijo con firmeza—Bluey, le habías dicho a papá que ibas a convivir más con el

De repente el recuerdo golpeo fuertemente mi cabeza mientras la preocupación alarmo a mi cuerpo, como erizarla o erguir mi cola, lleve mi puño al pecho y con nervios dije—demonios, lo olvide—dije agachando mi rostro al suelo y posando la mano en mi cabeza, me tome unos segundos para poder volver a ver a Bingo—¿Él como esta?

Ella dio un suspiro mientras cruzaba sus brazos—Él está bien, a penas te vi con Jean Luc sabía que no ibas a pasarte por aquí, así que no me despegue de papá—ella dio una tierna sonrisa a papá mientras asomaba la cabeza por la esquina de la caravana

—Menos mal—la culpa se aligero un poco pero no el enojo de mi hermana

—Bluey, papá solo quiere volver a esos tiempos—su mirada se tornó deprimente, como si también se lo dijera así misma—... solo por unos momentos Bluey

—Bingo... ya no somos niñas—iba a hablar, pero su voz, como si fuera una piedra lanzada hacia mí, exclamo

—¡Lo se Bluey...! Lo sé—esa última palabra lo susurro y su vista se clavó en el cielo mientras aventaba todo su peso en la caravana, sus orejas cayeron mientras notaba sus esfuerzos por mantenerse de pie. El silencio se originó entre nosotras, me acerqué hasta estar junto a ella y apoyando mi espalda en el vehículo dije

—¿Qué paso con lo de ser una "niña grande"? —pregunte, pose mi vista en la suya, aunque ella aun tenga la suya clavada en el cielo

Ella se tomó un tiempo, respiraba hondo en un intento de mantenerse estable mientras jugaba con sus manos, exhalo con algo de fuerza y con sus ojos vidriosos, hablo—Aun tengo las ganas de conocer el mundo...—se daba pequeñas pausas—y créeme que estoy ansiosa por crecer, pero...cada día que pasa no puedo dejar de pensar en el futuro, si los cambios que hago serán para bien o si me estoy encaminando a un mal... También esta papá y mamá, si me alejo de ellos ¿Me daría cuenta?, que tal si un día están y al otro...—Sus dedos cargaron el peso de su cabeza y respiraba con esfuerzo en un intento de mantenerse en calma

No sabía que decir con exactitud, podía sentir la tensión en el ambiente y la tristeza que transmitía con su mirada, di un ligero suspiro y con mi mano posado en su hombro, dije—Mira Bingo... sin importar el tiempo que pasé, ellos siempre estarán ahí... incluso si están lejos

—¿Y si yo me alejo de ellos? —cuestiono, a lo que respondí con una pequeña carcajada

¿Por qué piensas eso? —pregunte mientras torcía un poco la cabeza y la veía a los ojos—ellos son muy importantes para nosotras, no podría estar más agradecidas —su mirada, que me presentaba sus ojos hechos cristal y su seriedad en el asunto, se posaron en mí

—¿Entonces por qué te avergüenzas de papá? –rápidamente me borro la sonrisa del rostro y separe mi mano de su hombro, pues ahora se me complicaba volver a tocarla

—¿Qué? —pregunte herida

Incluso ella pareciera tener más dificultad en hablarme —No finjas, sé que te avergüenzas de como jugábamos... ¿Dime que les has dicho a tus "amigas" sobre nosotros? –de un momento a otro sentí que estaba atrapada dentro de un callejón y siendo acorralada por mi hermana, no supe que contestarle, pero no sé si porque estaba confundida o por qué el nudo de mi garganta me lo impedía—o acaso cada cosa que saben de ti son solo mentiras —me mordí el labio mientras sentía como el pelaje se erizaba, ella solo retomo la mirada al suelo y con un ligero gruñido y continuo—Te apartaste de todos, de mamá, papá, amigos y...

—No de todos, Mackenzie...

—Y aun así lo hiciste aun lado...falta que también apartes a Jean Luc

Yo me pare de inmediato, retorciendo la hierba en el proceso, pues llegue al punto de no saber si lo que sentía era rabia, frustración o tristeza—n-no... ¿Nunca? —mi cabeza me jugo en contra y ahora solo podía sentir la culpa

—Tal vez soy yo o capaz si seas tú... no lo sé —estiro las palmas de sus manos cerca de su rostro —¿acaso eso significa crecer? ¿Es normal? ¿El cambio no lo controlo? —apretó sus manos con fuerzas mientras liberaba una lagrima que se resbalaba por su mejilla y dejaba caer su cabeza en la caravana provocando un estruendoso sonido

—¿Está todo bien? —escuchamos la voz de nuestra madre

—¡Si mamá! —exclamamos en coro, Bingo se dio la vuelta y antes de irse se restregó los ojos, tomo un bocado de aire, se sacudió el polvo y forzó una sonrisa, pequeña, pero le costaba forzarla. El dolor en mi pecho me hiso caer el suelo mientras que dentro de mi cabeza aparecía el rostro de todos mis amigos, familiares, Mackenzie y Jean luc, tenía un conflicto que me generaba dolor... ¿Qué estoy haciendo? ¿A quién más estoy haciendo daño? ¿Cómo es posible que genere daño?