La noche brinda una vista espectacular del cielo, con los miles de estrellas que adornan aquel manto oscuro que rodeaba a todo el planeta, entre su oscuridad la luz de la luna se hiso presente, no tan destellante como el sol, pero con una iluminación suave que satisfacían los ojos y le daba un nuevo diseño al paisaje

Ahí me encontraba sentado con un trozo de madera en una de mis manos y con la otra sujetaba la navaja con la que pelaba el pedazo e intentaba darle forma de una mariposa, intentaba darle detalles en sus alas. La cuchilla de la navaja se deslizaba una y otro vez con fuerza, tal vez demasiada pues una de sus alas se partió por una de las tantas navajadas que le di—Rayon—dije lanzando con enojo al suelo la navaja junto con la mariposa de madera ya partida, estiré mis piernas mientras perdía mi mirada en aquel manto oscuro de la noche. Inhalé el aire fresco y puro del ambiente, en un intento de encontrar la calma.

—¿Tout va bien? —pregunto mi papa asomándose desde el camper

—Oui... tout va bien —le respondí posando mis ojos en la figura de madera; Desde el camper el alzo una ceja y dejo caer su peso en el marco de la puerta, dio una mirada a las estrellas y con los brazos cruzados, dijo

—Les choses ici ont beaucoup changé, ¿n'est-ce pas? —se refería al cambio que había en nuestro entorno, las plantas nuevas floreciendo, el bosque extendiéndose y los arboles altos como un edificio, casi intentando tocar el cielo y robustos por su tronco, incluso desde donde estoy sentado puedo apreciar aquellas hojas rosas que se movían a raíz del viento

—C'est vrai, cet endroit a beaucoup change—reafirme el cambio notorio del lugar, pose mis manos detrás de mí y los use como apoyo para inclinarme un poco y poder apreciar mejor la vista

—Oui

—¿Qu'aurait dit maman? —pregunte más animado y tranquilo, la respuesta de papa solo fue un resoplido mientras decía "no lo sé" en francés, su cabeza se inclino y se adentró al camper como si no deseara que lo vea triste. Yo solté un suspiro mientras me empecé a sentir culpable, en mi estómago se había formado un nudo y es que ya vamos dos años que no esta. Dos años que pensamos en seguir adelante... pero el recuerdo de su rostro, de nosotros como familia, permanecían, y cada que papa lo recuerda no puede evitar deprimirse... Cada recuerdo de ella solo nos recalca su ausencia, su fallecimiento que creo el silencio entre nosotros, uno nostálgico del que parece no haber escape

Siempre que intento hablar de ella, recordar esos tiempos, tratando con mi voluntad en no sentir el dolor que permanece en mí, tal como una herida que no se cicatriza del todo; Él lo ignora, evade o cambia el tema y si insisto provoco su enojo que se combina con la melancolía, no grita, aclaro, solo se retira, ya sea al sofá, cama, al exterior o donde sea. No puedo dejar de pensar en eso, aun continuo con mi lucha en un intento de permanecer firme, tratar de seguir adelante con mi futuro, como ella hubiera deseado que continuara... tal vez debería ser carpintero o camionero al igual que papá, no estoy seguro, pero esta entre mis posibilidades

Tome una vez más aquella figura y mientras la observaba fijamente, el recuerdo de mi madre no se hiso esperar. Uno de sus hobbies favoritos era ver la naturaleza, el ciclo de las plantas y de algunos insectos que ella consideraba hermoso, a mí nunca me encantaran los alacranes, pero a ella sí, recuerdo que ella estaba admirando un capullo que colgaba desde una de las hojas de sus plantas, el sol le daba una buena iluminación e incluso endulzaba la imagen que ella observaba. Yo me asome por el pasillo para verla y cuando la encontré me acerque con emoción, tal como el niño que era en ese momento, mi curiosidad lo detecto mi madre quien me dio una ligera acaricia en la nuca para después tomarme de la cintura y colocarme en una de sus piernas, me permitió tener un acercamiento al capullo, junte un poco la nariz, a una distancia adecuada para no mover el capullo y empecé a olfatearlo

—Ça a l'air bizarre ¿non? (Se ve raro ¿Cierto?)—pregunto

—Oui –respondí con mi rostro clavado en el capullo, maman sonrió

—Ça l'est (Lo es)—dijo, de maman aprendí lo que es escuchar, ella siempre escuchaba mis mil y unas cosas que tenía en la cabeza, en esos momentos la imaginación abundaba, pero mi mente se abría más, cada que la escuchaba perderse hablando sobre la naturaleza, las bellezas de las hojas cambiando de color por estación, el como un árbol llegaba a llenarse de vida, los insectos siendo los habitantes del lugar y cada uno cumpliendo un papel, tal como las abejas. Papa y yo sonreíamos de vez en cuando gracias a ella, pues su sonrisa nos contagiaba y sus palabras solo generaba más curiosidad sobre el tema... Ese día no fue la excepción, pues me llego a contar sobre aquel capullo y permanecimos esperando hasta que este se abriera

Tome un bocado del aire, un poco gélido, me puse de pie y con la figura en la mano, camine por el pasto siendo acompañado por el sonido de algunos insectos, frene en seco cuando tuve el árbol frente a mí, ahora sus hojas dejaban a la vista un hermoso color rosa, podía observar algunas aves descansar en él y para no molestarlas, me senté y apoye con lentitud mi espalda contra el tronco. Cerré mis ojos por unos minutos mientras me satisfacía la tranquilidad de la zona, el silencio que me brindaba y la calma es satisfactorio. Dirijo mi rostro alrededor de la zona primero por la dirección de donde vine, después al frente, el riachuelo se extendía y por ultimo a la dirección por donde se fue Bluey. Aquella chica que conocí cuando apenas cumplí 7, en un inicio, cuando habíamos llegado al campamento fuera de nuestro país, estaba maravillado al igual que maman, quien no dejaba de agradecerle a papa por el viaje y tomaba foto de todo el lugar, Australia sí que tenía variedad de peligros al igual que miles de paisajes. Era impresionante, pero lo que me sorprendió y hasta ahora no deja de sorprenderme, es la bonita amistad que entable con esa chica azul... Cuando me acerque a Bluey, antes de saludarla, ya tenía en mi cabeza las posibilidades y entre las más probables era que ella no me entendiera y me ignorara, tendría que jugar solo para el resto de las vacaciones, y hubiera pasado si no fuera por adelantarme y ayudarla con las ramas; Nos pasamos esos 3 días divirtiéndonos, la imagen de nosotros 2 pintados con lodos me saca una sonrisa y una carcajada cada que lo recuerdo

—¿Hola? —una voz se hiso presente, la misma que interrumpió mi viaje por los recuerdo, su voz se había presentado por la dirección que tomaba Bluey y al desviarla me pude encontrar con la figura de una chica, pequeña a comparación mía y de pelaje anaranjado a excepción de su estómago y en medio de su rostro—Tu debes ser Jean Luc—dijo mientras bajaba por la colina con lentitud pues vigilaba sus pasos para evitar algún daño o alguna pisada mal hecha

—Oui, Tu eres...— entre cerré los ojos mientras ponía en funcionamiento mi cerebro e intentaba averiguar quién era—¿Bingo? —respondí con inseguridad, pues solo me basaba en lo que me conto Bluey. Ella sonrió

—Sí—respondió acercándose al árbol y al igual que yo esta tarde, ella se quedó apreciando las hojas rosas que se agitaban con suavidad por las pequeñas brisas del viento—Este árbol es muy especial para ustedes ¿Eh?

—O-oui—tartamudee mientras alzaba mi vista a las ramas de las hojas—lo plantamos hace años, de hecho, no esperaba que fuera rosa

—Mucho menos yo... ¿Puedo? —doblo un poco las rodillas mientras señalaba mi costado, yo se lo cedi, me aparte un poco para darle un pequeño espacio y también se hecho al césped, nuestras espaldas se alejaron del tronco del árbol, creando una atmosfera vacía, y nos quedamos apreciando por unos minutos el paisaje nocturno, nuestro silencio era profundo y no dudaba que el hecho que nosotros 2 estemos ahí era por la misma razón, paz

—¿Qué haces aquí tan tarde? —pregunto posando su mirada en la mía

—Lo mismo que vous—respondí volteando a verla—, encontrar algo de paz

—Me leíste la mente—dijo para después voltear a ver el paisaje y se retuerza en el tronco, su rostro expresaba lo frustrada que estaba, incluso se restregaba de vez en cuando los ojos

—¿Pasa algo? Te ves terrible —pregunte con intriga

—Nada—poso sus manos en su estómago—solo una pequeña pelea con Bluey

—Cieux, ¿Qué paso entre ustedes? —pregunte, ella negó con la cabeza mientras cerraba sus ojos y respiraba con tranquilidad

—no quiero hablar de eso –contesto

—Entiendo —dije pues el hecho de no querer hablarlo era por lo intenso que fue la discusión

—¿Y tú? —dijo —¿pensabas encontrarte con mi hermana o...?

—No no —las mejillas se me calentaron mientras tartamudeaba por los nervios, enrolle las piernas y apoye mis manos en ellas —solo quise despejar un poco la mente —dije posando mi vista en la figura que se encontraba en una de mis manos, ella se fijó en la mariposa

—¿Y eso? —pregunto. Le estire la figura hasta que la tenga cerca, con algo de curiosidad lo tomo y lo inspecciono—¿es una mariposa?, le falta un ala —respondió para sí misma

—Si... aún estoy practicando

—Valla, no está mal, los ángulos del ala están bien hechas —comento —bueno a excepción de la otra que está rota

Aprecie la opinión y hurgando un poco mi cabeza, pensé en la conversación que tuve con su hermana —Bluey me dijo que te fascinaba los insectos—comente, ella abrió los ojos mientras dejaba escapar una sonrisa

—Pensé que solo te dijo mi nombre

—No, ella me conto con entusiasmo sobre ti, por cómo te describía, si me sorprendió saber que se pelearon hoy

—Valla sorpresa—note la impresión en su voz—¿Tallabas la mariposa por inspiración? ¿fue lo primero que te llego a la cabeza? O ¿Es para Bluey?

—Bueno... es uno de los insectos favoritos de mi madre

—No la culpo—poso su mirada en la figura medianamente partida— ellas llevan unas alas muy preciosas... me sorprende su metamorfosis, el hecho que tengan que reabsorber sus órganos para desarrollarse es...

—Sorprendente —complete la oración mientras se dibujaba una sonrisa en ella por unos segundos, el viento gélido abatía contra nosotros, pero era tan ligero que apenas movía nuestros pelajes, una vez más recuerdo la voz de mi madre, contándome sobre la naturaleza y lo genial que fue vivir en ella, recuerdo las palabras que me dijo sobre las mariposas—maman una vez me comento—dije logrando obtener la atención de ella—lo curioso que son estos insectos, nacen como gusanos, permanecen en silencio por un tiempo, encerrados en los capullos y después de un periodo salen con alas en sus espaldas y al primer instante, no dudan en usarlas y explorar su entorno... —sus ojos se clavaron en mi rostros mientras yo solo apreciaba aquella figura con mucha nostalgia—para ella, las mariposas representaba dar nuevos paso y abrir tu mente...

La mirada de la heeler permaneció inmóvil durante unos segundos, apreciando aquella mariposa de madera—el cambio puede ser arriesgado, imagínate a la mariposa sin saber usar sus alas

—Por eso deben dar ese paso, si no lo intentan, entonces de que les sirve usar sus alas—eso ultimo parecía que me lo decía a mí mismo, y es que en segundos volví a cuestionarme lo que soy, lo que deseo hacer, la naturaleza esta entre mis posibilidades, claro que me gusta, pero no estoy seguro y mientras el tiempo pasa, poco a poco me adentro en esa cuerda floja en donde ya debo estar decidido a cruzar o simplemente dejarme caer en el intento—creo que el cambio lo va guiando uno mismo

Bingo me observo a los ojos, como si lograra encontrar algo y con una sonrisa recién formada me dijo—Tal vez... Gracias Jean Luc

Yo arquee un poco mi cabeza, confundido por su agradecimiento—¿Por? —pregunte, ella solo sonrió mientras se paraba y negaba con la cabeza

—No, por nada —respondió mientras me levantaba, me devolvió la figura—olvídalo—dicho eso me dirigió una sonrisa y con un apretón de mano nos despedimos

La luz de las estrellas se intensificaba y el soplido del viento resonaba por la zona... con la figura en mi mano, la lleve al pecho y susurraba "tu me manques maman"