-Jean luc-
Una noche más en el que tenía que resistir la atmósfera tan densa, como el mar, y muy deprimentes, tal como si estuviera en presencia de un funeral. Tenía mis orejas abiertas, escuchando con atención cada sonido que rodeaba el Camper, desde las hojas desprendiéndose de las ramas, el canto de los insectos y el sonido del reloj, "tic, tic", que resonaba en todo el Camper, el intensivo y chirriante sonido del reloj solo consigue mantenerme despierto, cada tic que hace esa manecilla solo me lleva a recordar ese nefasto día, en el que el olor a los medicamentos, al metal de las agujas y las sábanas de las camillas, abundaban ;El escándalo que se escuchaba a mi alrededor, y sobre todo ese pitido de la máquina, "pi, pi", semejante al del reloj, me erizaba los pelos, me estaban volviendo loco y no podía aguantar la desesperación.
Ese bendito reloj, junto con la atmósfera pesada y deprimente del camper, lograron retornar ese sentimiento, el pelaje se me erizaba y lo único que se me ocurrió hacer para aliviar la sensación fue, tomar esa mariposa de madera entre mano, esa figura que todavía tenía su ala rota, pero me relajaba... De alguna manera sentía que aquellas figuras de insectos o de fauna, iba a ser lo más cercano que podría estar con mi, ya difunta, madre
No fue hasta después de unas horas que pude conciliar el sueño, pero creo que mi papa tardo más; Está tarde, en el almuerzo, prácticamente iba todo bien... Pero papa nuevamente tuvo esos pensamientos, ver a los otros adultos como pareja lo hiso sentir... Vacío, y cuando preguntaron por la suya, lo mejor que pudo decir fue "No esta", al escucharse a sí mismo, lo corrigió por una mentira, diciéndoles a todos que no pudo venir por trabajo... Después de eso, el señor Heeler pregunto más sobre su relación y... Su tristeza lo domino por completo
Intente reanimarlo, deteste la forma en la que actuó frente a los Heelers, y su respuesta solo fue "No me siento bien hijo, me duele el estómago"... Me mintió. Por lo general, estos casos suelen ser al revés, pero me mintió, sigue fingiendo que todo está bien, pero por las noches solo escucho lamentos que me inunda el pecho... Es imposible seguir, si todas las noches lo veo triste, depresivo, sin ganas de seguir existiendo; Realmente tu ausencia nos está dañando, maman
—jean Luc —desperté, me levanté de la cama aún somnoliento y tomando conciencia poco a poco de mi alrededor —Jean Luc. ¿Estas despierto? —su voz me dio la claridad suficiente para despertar totalmente.
—¡Oui, dame un minuto! —exclame, mientras me encaminaba hacia el lavabo del camper. Abrí la llave, y de inmediato se escuchó el torrente del agua chocar contra el lavadero, sentí la frialdad del agua humedeciendo el pelaje de mis manos y después a la de mi rostro, me estremecí un poco al sentir el tacto del agua fría contra mi piel
Abrí la puerta del camper y me encontré con la imagen de aquella chica azul, con su pelaje muy bien cepillado, cargando ese mechón que complementaba su encanto, y su color tan vivo podría captar la atención de cualquier persona, me había dejado sin palabras, pues se veía hermosa, más de lo normal —Bonjour Bluey —dije intentando no tartamudear, ella sonrió —¿pourquoi tan peinada? —pregunte mientras la veía de pies a cabeza
—Buenos días Jean Luc— me sonrió para después verse a ella misma —bueno, tampoco iba a salir toda despeinada
Me inspeccioné a mí mismo, solo para comprobar que tan despeinado estaba, pues apenas desperté. Ella ahogo una carcajada para poder decirme
—Lamentó haberte despertado tan temprano, pensé que podríamos aprovechar el día
—Por supuesto —Respondí con una sonrisa —, me sentara bien el exterior.
Apenas puse un pie fuera del camper, fui arrastrado por su mano mientras dejaba escapar un par de carcajadas, realmente se veía emocionada
Pasamos por el riachuelo, le dimos un toque al tronco del árbol sin detener nuestro trote; No sabía exactamente a dónde me quería llevar, hasta que el camino que tomamos me envió indicios que se convirtieron en un recordatorio de mis memorias.
—On y va —dije, ignorando el hecho que ella no sabía francés y de alguna manera, pareció que entendió lo que dije
—Así es —respondió justo cuando llegamos a esa casa, compuesta solo por palos y hojas, la naturaleza también lo reclamo como parte de su dominio, ahora aquella casa estaba repleta de hierba y hojas que lo volvieron inestable, y por el tamaño, tampoco íbamos a caber. Bluey se adentró primero, en la estrecha casa de palos, busco alguna manera de acomodarse y cuando lo consiguió, me invitó a entrar
—Creo que no vamos a caber los 2 —dije, rascándome la nuca
—Hay vamos, inténtalo —rogo
—D'accord —acepte con los ojos en blanco, pero brindando una sincera sonrisa. Tuve que entrar de espalda por qué el espacio dentro de esa casa era, casi, nula; Apenas logré entrar, metiendo más la panza, al igual que ella y acomodándonos lo mejor posible para caber, terminamos estrechos entre los palos, de hecho, estábamos muy apegados para evitar que se rompa
—Es más estrecho de lo que recordaba— comentó
—Que esperabas —dije —ya hemos crecido —estábamos tan juntos por lo estrecho que era la casa, manteníamos nuestras rodillas dobladas, en un intento de permanecer dentro del area, se nos hacía difícil movernos, pero el acercamiento de ambos no era incómodo, no del todo, incluso nos reíamos de esto
Las risas cesaron y dimos paso al silencio, uno cómodo que nos relajaba, nos mantenía tranquilos, eso junto con las frescas brisas mañaneras que se adentraba a la casa. El estar muy cerca de Bluey me permitía detectar su aroma, el fragante olor a manzana que desprendía junto con su pelaje que, combinado con el mío, generaba un calor acogedor, como las mantas que te protegen del gélido e inmenso frio que abundan en el exterior
—Oye Jean Luc —dijo
—¿Oui? —respondí, mientras deslizaba mis dedos por las hojas, a la que llamamos paredes en nuestra infancia
—Lamento lo de ayer... No quería que estuvieran incomodo
—No Bluey, ustedes no tuvieron la culpa de nada —la interrumpí, ambos estábamos de hombro a hombro y como el espacio era muy pequeño, solo me limite a verla por el rabillo del ojo—no tienes que disculparte
—Pero el punto era pasar una buena tarde, una en la que tú y tu papá disfrutaran de Australia y se la pasaran bien con el resto de la familia pero... solo logramos incomodarlos
—Tranquila Bluey, no es culpa de ustedes... es de mi père —susurre eso ultimo a la par que enfoque mi mirada en el paisaje que se exhibía por la pequeña entrada de esa casa o mejor dicho choza, por el estado en el que estaba
—¿Cómo? —confundida, clavo sus ojos en mí, sin darme oportunidad alguna de corregir lo que había dicho —¿Por qué es su culpa? —pregunto
En ese momento no podía verla, de hecho quería perder mi mirada en cualquier cosa que no sea ella, no quería parecer un llorón frente a Bluey si llegaba a derramar lágrimas, y es que cuando me preguntan del tema, yo, siento estar listo para decirlo, de expulsarlo de mi sistema, pero cada que lo intento mi voz se corta, como si me hubieran cortado las cuerdas vocales y no me permita decir ni una sola palabra, mientras se me quema el pecho y se crea un nudo en mi garganta; Es una de las razones por la que intento nunca mencionar ese tema
—Jean Luc —me llamo, su mano se apoyo mis rodillas, y con una mirada, casi maternal si se lo podría llamar, dijo —Puedes confiar en mí
Succione mis labios mientras me decidía en si intentar decirlo o simplemente ignorar el asunto, pero la calidez de su mano me estaba reconfortando, poco a poco desataba ese complicado nudo que se formaba en mi garganta
—Yo... mi papa... — el sonido del riachuelo era mudo, pero de repente sonaba más fuerte, tal vez porque mi rostro estaba enfocado en el paisaje que dirigía al riachuelo —hemos estado teniendo problemas... —una vez más siento que mi voz se va cortando, así que intento no ser tan directo para aliviar mi propio golpe —la atmosfera en casa est... —inconscientemente agitaba mi cabeza de un lado a otro con lentitud —muy pesada
—¿Pesada?
—Oui..., para que entiendas, visitar mi hogar es como visitar una casa abandonada, una que te deja esa vibra medio tenebrosa y a la vez deprimente
—¿No entiendo totalmente? ¿Qué clase de problema tienes? —preguntaba, una vez más la vi muy pensativa, como si intentara conectar las piezas de una figura muy compleja
Yo deje escapar un suspiro —Solo te puedo decir que la relación entre papa y yo —dije mientras señalaba a mi persona y la nada, pensando en que esa nada estaba siendo ocupado por la imagen de mi padre — ya no es lo mismo
Pude ver en su reacción una clase de, sorpresa, y después solo poso sus ojos al frente, igual que yo, como si estuviera reflexionando sobre, que se yo, tal vez algún problema similar al mío. Pose mi mano en la suya, la que seguía apoyada en mi rodilla y dejamos que la naturaleza hiciera lo suyo, que nos brinde un paisaje, el aroma natural, los cantos insectos y aves que habitan en su interior, para que nos permita a aliviar la pesadez; No nos falló, pero lo hiso de una manera distinta
El crujido de una de los palos, fue el indicio que se presentó segundos antes que los palos se desplomaran sobre nosotros, por lo frágiles que eran, no hubo peligro alguno; Una vez más retomamos las risas mientras tomábamos los palos y hojas sobrantes.
—Cielos, enserio creí que iba a durar un poco más —comento a carcajada, nuestras miradas chocaron, literalmente, incluso hubo un pequeño roce entre nuestros labios, acto que nos llenó de rubor en la cara y nos obligó a apartarlo por respeto al otro
—Vamos, construyamos otro —dije, apartando mi rostro ruborizado y tomando uno de los palos que yacía sobre nosotros
—¡SI! —exclamo Bluey poniéndose de pie con mucha emoción, sin dejar escapar la oportunidad de rehacerla o mejorar el diseño. De volver a jugar juntos
Ambos fusionamos nuestras cabezas para mejorar la choza, consiguiendo palos, más hojas, alguna que otra soga que ella tomaba prestado de sus primas; Yo pensaba crear algo más resistente, así que empecé a cavar hoyos para adentrar los palos y crear los muros que nos protegiera del frío, esta vez expandiendo el espacio para caber y estar cómodos.
—Oye Bluey, ¿Dónde está el resto de tu famille? —pregunte al notar que ningún familiar suyo viniera a vernos, ya sea por vigilarla o por curiosidad
—Se están dando una caminata —respondió a mis espaldas, mientras media las hojas y le hacía dos agujeros
Me extrañe por sus palabras y le pregunte —¿Y qué hay de toi? ¿Por qué no estas con ellos?
—Bueno, les dije que estaría contigo —note que ocultaba un poco su rostro mientras traspasa la hoja con el hilo
—Bluey... si tu comprends que no estas obligada a nada ¿cierto? — mientras yo hablaba, ella había deslizado la hoja por uno de los palos ya enterrados, creando un nudo para que la hoja se mantenga
—¿A qué te refieres?
—Me refiero a que, no te sientas presionada. Si quieres ve y disfruta con ellos —creo que ella se lo tomo mal, pues hubo un pequeño silencio entre nosotros. No quiero deshacerme de ella, solo quiero que conviva con la familia, son momentos tan preciados que añoran... Sobre todo, cuando ya no están
—No, yo solo quiero pasar el día contigo... solo tú y yo —volteé mi cabeza a la altura de mis hombros, para encontrarme con la heeler de espaldas, ella tenía sus orejas caídas mientras le hacía agujeros a otra hoja —Pensé que también querías lo mismo —ella también volteo a verme, me mostro su triste semblante
—Sí que lo quiero Bluey —le dije —eres una persona... especial. Si quisiera, vendría de visita a conocer toda Australia, pasear a donde sea y quien sabe, hasta podríamos caminar enlodados en la ciudad —dije, recordando los viejos momentos, la tarde en la que ella se había ideado una forma de comunicarnos
—No me lo recuerdes —respondió con una carcajada mientras me empujaba con suavidad la espalda y ocultaba su rostro lleno de vergüenza— no entiendo cómo se nos ocurrió eso
—No lo sé —respondí con una sonrisa —, pero el punto es que, no pienses que no te quiero cerca, solo que no quiero interferir entre tu familia y toi. Ustedes se ven muy unidos
—...Es "tu" en inglés, y créeme Jean Luc, si alguna vez tuviera problemas con ellos te aseguro que estas lejos de ser la causa. —dijo, mientras volvía a posar su mirada en las hojas, agarro otro hilo y las traspaso por los agujeros —Eres especial para mi Jean—lo dijo casi a susurros, ambos desprendimos una sonrisa que fueron acompañados por el movimiento de nuestras colas y volvimos a concentrarnos en la choza
—Está quedando bien —comento, mientras le echaba un vistazo a los palos que estaban tomando forma
—Jaja si —a mi nariz llego el aroma de pasta dental, lo que me dejo confundido y me obligo a echar una mirada alrededor
—Bluey, ¿también olfateas pasta dental? —pregunte
—Oh si, debe ser el hilo dental
—¿Hilo dental? —voltee mi cuerpo y note que las hojas fueron amarradas por dicho hilo —Attendez, estas usando hilo dental para pegar las paredes —pude ver los nudos hechos por aquel hilo, tenía ganas de echarme a reír, pero mi rostro estaba en una mezcla entre la risa y el asombro, Bluey lo noto y con una sonrisa me dijo
—Oye al menos vamos a estar refrescantes aquí adentro —se defendió mientras ponía sus ojos en blanco
Ahogue una carcajada, regrese a lo que estaba haciendo mientras le decía —Eres muy creativa Bluey
