Digimon y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.
Lo primero que quiero hacer en este día, es agradecerles a ustedes por estar. FF fue la primera comunidad que me acogió mientras aceptaba mi amor por la escritura. 8 años, un libro publicado y otro en proceso después, seguimos aquí brindando cariño a estas tramas. Gracias de corazón, gracias de verdad.
Curioso cómo eran conscientes de aquello en ese momento. Las familias Ishida y Tachikawa no eran ajenas a la existencia de sus contrapartes, después de todo, sus hijos se unieron en aquella aventura con los digimons hace más de una década atrás. Al igual que los demás, crearon un vínculo para poder entender y sobrellevar el hecho de que sus vástagos enfrentaban el peligro más veces de los que les gustaría admitir. La relación dio un vuelco drástico cuando años después Mimi y Yamato comenzaron a salir.
De manera honesta, no pensaron que durarían. Eran tan diferentes que daban por hecho que el equilibrio no era posible, pero los días, meses, años pasaron y la relación permaneció unida, creciendo como pareja y rompiendo cualquier tipo de pronóstico de mal augurio. Mimi había obtenido su título y Yamato le alcanzó meses después, ambos radicados en Estados Unidos para los propósitos. Solo fue cuestión de tiempo para que se comprometieran y volvieran a Japón para estar cerca de sus familias; la boda tuvo que esperar. Seis meses después, se anunciaba la existencia del primer hijo de la pareja, por quien se encontraban en el hospital en esos momentos, esperando su gran entrada al mundo.
La pareja en cuestión se encontraba en el centro de la habitación. Yamato confortando a una muy irritable y adolorida Mimi que llevaba horas en labor de parto. Los padres habían llegado, ansiosos por el acontecimiento y nostálgicos de que sus bebes, tendrían su propio bebé. Como era de esperar, los Tachikawa llegaron primero para el auxilio de su princesa. Nadeshiko llegó un par de horas después de ellos y finalmente, Hiroaki, luego de escaparse de una supuesta reunión de trabajo. La interacción de ambas familias era prueba del origen de las personalidades de sus hijos. Mientras los Ishida―Takaishi eran reservados y bastante compuestos, los Tachikawa eran expresivos y desenfrenados. Constantemente, se encontraban pensando cómo sería todo cuando, de manera oficial, se unieran las familias y se agregara un nuevo integrante.
A medianoche, el doctor anunció que era el momento, por lo que, los abuelos debieron esperar en el pasillo. Al principio, se mantuvieron en silencio, como si estuviesen digiriendo, aun más, lo que estaba pasando dentro de aquella habitación.
― ¿Cómo creen que será? ― pregunta Satoe, notablemente emocionada. – No se por qué, pero creo que sacará los ojos del padre.
― ¿Eso crees? –preguntó Nadeshiko. Ella le sonríe mientras asiente. – ¿Crees que sea niña o niño?
―Ahí no estoy tan segura, es como que ambas posibilidades me agradan y no puedo ponerle como tal.
―Creo que será niña. – intervino Hiroaki.― Pienso que será castaña.
― ¿Ah sí? Será una preciosura con esa combinación de facciones.
―O el chico más guapo de la cuadra, como le decían a Yamato cuando era pequeño. –Todos rieron ante lo dicho por Hiroaki, tratando de tranquilizar un poco el ambiente porque, aunque trataran de disimularlo, estaban nerviosos. Un parto tenía sus riesgos y siempre existía la posibilidad de que se complicara y no estarían tranquilos hasta que les avisaran que tanto la madre como el bebé estaban en perfecto estado de salud.
―Yamato es un gran muchacho. – comenta Keisuke de manera casual, rompiendo la nueva etapa de silencio que se había instaurado. – Al principio, tuve mis reservas; tenía un aire intimidante y de 'bad boy' que no me convencía del todo sus intenciones, pero resultó ser muy educado, respetuoso y cuidaba a Mimi mejor de lo que pensé que alguien podría. Además de que la equilibra un poco más, la mantiene con los pies sobre la tierra.
―Mimi es una excelente influencia en Yamato. Antes no sonreía tanto, y no era tan abierto con lo que quería y sentía. Desde que esta con ella, disfruta más de la vida. Siempre estaremos agradecidos con ella; ayudó a enmendar deficiencias que nosotros creamos en él con nuestra separación. – El matrimonio Tachikawa estaba al tanto del pasado rocoso de la pareja frente a ellos, pero el hecho de que estuviesen alli, cooperando, apoyando a su hijo, hablaba mucho de la evolución de ambos con los años.
Una serie de quejidos provenientes de la habitación llamó su atención. Se escuchaban otras voces: algunas dando instrucciones, otras dando palabras de apoyo. Ante la expectativa, mantuvieron el silencio mientras trataban de descifrar cada acción hecha en aquella habitación de hospital. Toshiko y Nadeshiko se tomaron de las manos; Hiroaki colocó una de sus manos sobre el hombre de Keisuke, tratando de infundirle valor y de paso, tranquilizarse en el proceso. La expectativa era insoportable.
Finalmente, escucharon un potente llanto. Los cuatro sintieron como se les aceleraba el corazón, ante la confirmación de que una nueva vida había llegado al mundo. Pasaron varios minutos hasta que, por fin, un muy sonriente Yamato, con una sonrisa que solo podría catalogarse como una 'de adoración', saliera de la habitación y anunciara el nacimiento de su hija.
Madre e hija estaban bien y en cuestión de media hora, ambas familias se encontraban en la habitación donde la pequeña Aoi Ishida existía entre los brazos de su cansada madre. Y como sus abuelos habían estado especulando, era una hermosa castaña de ojos azules. La pequeña fue recibida en la familia de todas las maneras posibles, pasando de brazo en brazo hasta que los conoció a todos. De reojo, observaban a los nuevos padres. En su momento de intimidad, Yamato le dedicó palabras de agradecimiento a la mujer que amaba y que, en sus palabras, le había otorgado el regalo de vida más hermoso hasta la fecha. Ella, sonreía cansada, pero agradecida por la atención luego de las largas horas de parto. Las recibía con la mejor disposición mientras trataba de devolverle el afecto a su prometido.
Los recién estrenados abuelos sonrieron mientras volvían su atención a la pequeña que Hiroaki sostenía. Sus hijos eran perfectos el uno para el otro y la prueba estaba observándolos con ojitos inocentes.
Sé que muchos ya me esperaban por aquí el día de hoy, como se ha vuelto tradición. Estaré actualizando múltiples historias en el transcurso del día. Lamentablemente no todas, porque tuve unos problemitas con algunos de los archivos y no me alcanzó el tiempo para re-escribir. Estaré respondiendo los mensajes privados en el fin de semana. Todo se me complicó a último minuto; solo pude revisar los capítulos una sola vez después de escribirlos; no es lo ideal, pero así es la vida, debo aceptarlo.
Gracias a: Adrit126 y Sakura0410 por los reviews en el capítulo anterior. Significa el mundo para mí. Como siempre, siéntanse libres de comentar; me dejan saber qué les ha parecido.
Cuídense un montón; ¡un fuerte abrazo virtual!
Bye!
