Bienvenidos a este nuevo capítulo. Simplemente no actualicé antes porque sentí que no estaba en condiciones de hacerlo. Los eventos ocurridos en Turquía me hicieron sentir que debía dejar pasar un poco de tiempo. Y elegí volver, aunque todavía me cueste un poco porque se que al menos, pongo mi granito de arena, a mi manera, para ir saliendo de a poquito, y sin olvidar, por supuesto, de todo esto. Las publicaciones serán aquí y en Whatpad, pero no publicaré tanto en instagram o en twitter. Gracias por la comprensión.
Capítulo 13
Sehrazat caminó con los pies pesados por el pasillo del hospital. Sentía que llevaba una pesada carga sobre sus hombros, una carga que ella misma había aceptado llevar, nadie la había obligado a nada…
No había casi nadie, eran más de las dos de la mañana, pero ella no había podido ir a su casa y simplemente conciliar el sueño. Esa niña la tenía preocupada y no hallaba la forma de entender qué había podido suceder…
Llegó hasta la habitación que ocupaba Onur, ahora descansando hasta recibir el alta y entró sin hacer ruido. Lo vio durmiendo, boca arriba, con los labios entreabiertos…
Se preguntó hasta donde tenía que preocuparse por él. Ella sabía que él quería colaborar, además de encontrar inspiración en ella, pero todo eso de que la siguiera y que ella lo tuviera en cuenta en los procedimientos, era una locura, una bomba de tiempo… y encima ella se sentía culpable por cómo había terminado todo eso…
Él se movió un poco, como presintiendo su presencia cuando ella se acomodó en la silla que estaba al lado de la cama y estiró su mano para cubrir la de él…
Onur lanzó un pequeño suspiro y ella cerró los ojos, su cabeza apoyada en la cama, cerca de las manos de ambos… parecía una locura pensar que podría dormirse así… y no en su cama, cómoda y relajada…
No supo cuanto tiempo había pasado cuando se despertó algo sobresaltada y se encontró con ese par de ojos claros que ella no se había atrevido a mirar realmente… hasta ahora…
-Sehrazat…- dijo él en tono bajo.
-Onur…- dijo y se recompuso un poco, soltó su mano y él la observó- siento molestarte… vine a ver cómo estabas y me quedé dormida… parece…- dijo en el mismo tono.
-Estás cansada, te dije que no hacía falta que vinieras… ¿qué pasó? ¿encontraron a la niña?
-No… no…- dijo con pesar y sintió que lloraba, pero se obligó a no hacerlo.
-Seguramente están cerca de hacerlo… ¿quieres que te acompañe a la comisaría?
-¿Estás loco? Tienes que recuperarte, Onur…
-Pero… Sehrazat… escucha… yo se que piensas que tal vez no te ayudo demasiado… pero si viniste…
-Vine porque no podía dormir… y estaba preocupada…
-¿Por mi? – preguntó él y la vio asentir.
-Si lo llegas a repetir me enojaré mucho…- bromeó con una media sonrisa.
-No lo haré…- dijo él y se perdió en sus ojos- cuéntame…
-¿Qué quieres saber?
-¿Qué saben? ¿Cuáles son las hipótesis?
-No supimos nada… el sospechoso tenía coartada…
-¿La tenía?
-Y muy sólida…- dijo y sacudió la cabeza.
-Lo siento… ¿y el padre? Sigue pareciéndome un poco atípico su comportamiento…
-Así es… pero no se en qué basarme y realmente, Onur… ¿en qué cabeza cabe?
-Bueno, en la mía, debo estar bastante mal…- dijo él y sonrió.
-¿Cuál sería su motivo para matar a su mujer y secuestrar a su hija?
-No lo se…quizás está loco o tal vez simplemente no se llevaban bien… y ella era quien manejaba el dinero… habría que investigar eso… quizás si el motivo es económico…
-Como en el 90% de los casos…- dijo ella y puso los ojos en blanco- realmente no quiero ni pensar que ese hombre haya sido capaz de matar a su esposa y hacer sufrir a su hija de esa forma…
-La clave está allí, en el padre…- dijo y ella sonrió pensativa.
-¿Sabes qué? Podría ser…
-Lo se, ¿verdad? - dijo él complacido.
-Creo que me iré, así te dejo descansar…- dijo y apretó su mano, inclinándose suavemente sobre él, y arrepintiéndose justo antes de besar su mejilla, perdiéndose un momento en sus ojos.
-Gracias por venir… te veo mañana… cuando salga de aquí…
-Ni se te ocurra…- dijo ella y él alzó las cejas.
Sehrazat volvió a su casa, se acostó a dormir un par de horas, pero no pudo descansar mucho, estaba demasiado comprometida con la investigación…
Cuando llegó a la comisaría, llamó a Gani y Murat y les pidió ayuda para investigar al padre de la niña. Sus compañeros la miraron sin comprender, pero sabían de sobra que cuando ella tenía alguna sospecha, probablemente no se equivocaba…
Al mediodía, estaba tomándose unos minutos de descanso mientras comía un sándwich porque desde el día anterior no probaba bocado y vio entrar a Ibo a la sala de descanso…
-Sehrazat…- le dijo y se quedó mirándola.
-Dime…
-¿Qué haces?- le preguntó.
-Me tomo un descanso, no he comido nada y no me siento muy bien…
-Me refería al caso… ¿por qué mandaste a investigar al padre de la niña?
-Porque…
-Onur…- dijo e inspiró hondo, algo molesto.
-Tengo una corazonada…
-¿La tienes? ¿o la tuvo él?
-¿Cuál es la diferencia? Quizás podríamos tener un panorama más claro que el que tenemos ahora… que es nada…- le dijo con algo de recelo.
-Cariño…- dijo y se acercó un poco.
-Ibo… no… eso ya pasó… hace siglos…
-Te estás equivocando… y con respecto al otro tema… me gustaría que pudiéramos hablar sobre lo nuestro… no puedo creer que esté totalmente terminado…
Sehrazat desvió la mirada y vio venir a Onur.
-Este no es el momento ni el lugar… tienes razón… y no te preocupes, te mantendré informado de lo que ocurra con el caso…- le dijo y le sonrió a Onur que entraba buscándola.
-Señor Aksal…- dijo al dejarlo pasar para salir.
-Buenos días…- dijo Onur y casi no lo miró, sus ojos estaban atentos a ella.
-¿Qué haces aquí? - le dijo ella cuando Ibo cerró la puerta.
-Quería saber si tenías novedades… y parece que llegué en un mal momento…
-No te preocupes… novedades hay… tenías razón, ese hombre es raro y no tiene nada a su nombre, además, no estaba casado legalmente con la mujer que falleció… y los chicos fueron a buscar un testamento que ella había dejado…
-¿Por qué no sabíamos todo esto?
-Porque no lo buscábamos… compramos su actuación de marido agobiado por el sufrimiento… pero seguramente hay algo detrás…- le dijo y sonrió.
-Bien… me alegra… no estaba tan loco después de todo…- le dijo él y alzó las cejas.
Él se quedó allí e intercambiaron ideas. Cuando los chicos regresaron con la copia del testamento, no hubo dudas.
-¿Lo vamos a buscar? - preguntó Murat con mirada asesina.
-No… iré yo… ¿me acompañas Onur? - le preguntó y él salió tras ella.
No dijeron demasiado en el auto, él la veía a ella saboreando la victoria, sabía que el hombre no lastimaría a su hija, si le quedaba algo de decencia, pero quería estar segura de recuperarla.
Cuando llegaron, él no les abrió la puerta de inmediato y ella le pidió a Onur que se quedara en la puerta mientras ella entraba por detrás…
El hombre finalmente abrió la puerta y cuando lo vio, escuchó a Sehrazat que le daba la voz de alto y empujó a Onur, que se tocó el hombro con dolor y salió corriendo tras él…
Sehrazat maldijo en voz baja mientras se apresuraba para alcanzarlos. Ese hombre parecía estar en mejor estado de lo que saltaba a la vista, porque les tomó bastante rato llegar hasta él…
Vio a lo lejos que Onur lo tomaba de la ropa y ambos caían al suelo, golpeándose mutuamente…
Llegó y lo apuntó con el arma, y Onur le pegó una trompada en la cara, que casi lo desmaya…
-Si me dices dónde está la niña, veré que no te golpeen tanto en la cárcel…- le dijo al oído mientras lo esposaba.
-Ustedes no entienden… ella estaba loca… y yo necesitaba algo de dinero para comenzar de nuevo… le daría una vida hermosa a mi hija…
Onur sacudió la cabeza. No valía la pena replicar a nada…
La acompañó a Sehrazat a buscar a la niña, la tenía una mujer que se había creído la historia que ese hombre le había contado, sobre los maltratos de su mujer, su locura y su necesidad de escapar de todo eso con la niña…
Una vez que se aseguraron de entregarla con la gente de Servicios Sociales, con pena pero al menos seguros de que estaría mejor que en manos de ese psicópata, regresaron a la comisaría…
Onur se entretuvo con Gani y Murat, contándoles como le había pegado al asesino y cuando Sehrazat llegaba a su escritorio, Ibo tocó su hombro y ella giró para mirarlo…
-Tenías razón…- le dijo y sacudió la cabeza.
-Me alegra que lo reconozcas… pero lo más importante es que encontramos a la niña…
-Nunca perdiste de vista el objetivo… a pesar de todo…
-Era la idea…- dijo ella y sonrió a medias.
-Sehrazat…
-Ibo… se que querías hablar… se que probablemente te hayas hecho una idea, pero lo nuestro no es posible…
-Porque ya te enamoraste de ese Onur Aksal, ¿verdad?
-No… no es eso…- dijo ella aunque sintió un leve estremecimiento al oírlo- yo estoy bien así… no necesito una relación… sigo pensando lo mismo que cuando nos separamos…
-Bueno… es una lástima, al menos lo intenté…- le dijo y acarició su cara con suavidad.
-Vuelves a Ankara…- fue una afirmación más que una pregunta.
-Así es… mi vida está ahí…
-Que te vaya bien, entonces…
-Gracias…- dijo él y por un momento, fantaseó con besarla, pero por supuesto, sabía que eso no correspondía.
Ibo tomó sus cosas y se alejó. Ella se quedó mirando la nada y no escuchó que Onur se acercaba por detrás…
-¿Perdida en tus recuerdos? - le preguntó y ella se sobresaltó.
-Cansada… es todo…- dijo ella.
-¿Qué tal una cerveza para descomprimir tensiones? - dijo y fue ella quien alzó las cejas.
¿Descomprimir tensiones? - preguntó, recordando ese beso que ella había elegido darle, por el mismo motivo.
-No olvides que me debes una, detective…
-¿Yo? - dijo y luego lo pensó- tienes razón…- aceptó y él le ofreció su brazo para caminar hacia el ascensor.
La salida no duró mucho más que las cervezas que tomaron. Realmente necesitaban descomprimir todas las tensiones que habían acumulado esos días y entre risas, ella le agradeció su colaboración…
-No te acostumbres a esto…- le aclaró y él sonrió.
Bueno, parece que estos dos se están entendiendo mejor. Espero poder seguir pronto. Gracias por leer!
