Capítulo 14
Sehrazat entrecerró los ojos cuando vio que Gani cerraba las esposas para arrestar al sospechoso del homicidio que investigaban. Estaba aburrida, o tal vez no tanto, se sentía algo desganada… quizás porque esos días, Onur le había avisado que se ausentaría para asistir a una firma de libros en otra ciudad y aunque no le agradaba la idea de hacerlo, era una obligación contractual…
Se dirigió a su escritorio y Murat la siguió de cerca, hacía días que la veía algo apática…
-Finalmente tenías razón…- dijo para que ella advirtiera su presencia.
-Así es… tampoco era tan difícil…
-Puede ser… ¿qué pasa? ¿extrañas a tu chico escritor? - dijo y ella frunció la nariz y sacudió la cabeza.
-¿Extrañarlo? Me siento bendecida de no tenerlo…- dijo y sonrió.
-Sin embargo, a mí me parece que te has acostumbrado a tenerlo cerca… y tengo que admitir que, aunque al principio no me cayó demasiado bien, nos ha ayudado bastante… y también nos regaló una linda cafetera de expreso…- dijo y ambos se echaron a reír.
-Es cierto…- dijo asintiendo y miró la hora.
-¿Tienes planes? ¿quieres venir conmigo y con Gani a tomar unas cervezas?
-Mmmm no… creo que me dedicaré un tiempo para mí…
-Está bien, disfruta… pero no te quedes aquí haciendo el informe, eso no sería disfrutar…- dijo y ella sacudió la cabeza.
Sehrazat buscó sus cosas y se apresuró a irse. Llegó a casa y se dejó caer en el sillón. Encendió el televisor y vio que, en un programa de espectáculos, le hacían una entrevista breve a Onur.
Sintió que su cuerpo reaccionaba a esa sonrisa. Él vestía un traje de etiqueta y le preguntaban acerca de su presente como escritor y también en el amor…
-Estoy muy bien… te agradezco la pregunta… la inspiración me tiene muy enfocado en mi próxima novela…
-Pero… señor Aksal… no todo en la vida es trabajo…
-Por supuesto que no… pero prefiero no hablar de eso… me siento muy bien, es todo lo que puedo decir…- dijo y dedicó a la cámara una última sonrisa.
Sehrazat se tapó los ojos y suspiró. ¿qué esperaba? ¿acaso que él dijera algo sobre ella?
Apagó la televisión y se dio cuenta de que no tenía hambre, fantaseó con tomar un largo baño aromático y relajante y sus ojos se aventuraron en su biblioteca…
Eligió una de sus novelas favoritas de Onur y mientras preparaba su baño, se sirvió una copa de vino…
Llevó su móvil consigo, aunque meditó brevemente apagarlo para poder relajarse completamente, pero una vocecilla interior le recordó que su deber era estar atenta…
Se sumergió en la tibia y fragante bañera, secó sus manos con una pequeña toalla y luego de darle un sorbo a su copa, tomó el libro y lo abrió.
"Para la mujer con ojos más bellos y sonrisa más encantadora"
Sehrazat sintió una punzada de emoción al ver la caligrafía tan personal de Onur. No era que no recordara esa dedicatoria que él le había hecho años atrás, pero no la había vuelto a buscar desde que se había encontrado con él…
Lo gracioso era que él no la reconociera, aunque en ese momento, su impresión había sido que él la recordaría… sobre todo por su mirada profunda, siempre seductora y cristalina…
Suspiró y entrecerró los ojos. Si no comenzaba a leer el libro no lo haría…
Se perdió en las primeras páginas y solo interrumpió de a ratos, para seguir disfrutando de su copa de vino.
Se mordió el labio. Realmente él era bueno. Tenía esa forma de escribir que siempre la había atrapado. Recordaba haberse quedado noches en vela para poder terminar una de sus novelas, aún si no era la primera vez que las leía…
Su móvil vibró y ella puso los ojos en blanco. Rogó que no se tratara de ningún caso nuevo o alguna complicación en la comisaría…
Distraída con lo que leía, tomó su móvil y sintió un estremecimiento cuando vio que se trataba de un mensaje de Onur…
"Dime que no me estoy perdiendo el caso de mi vida"- leyó Sehrazat y lanzó una risita. Si él supiera.
Entrecerró los ojos y se preguntó si quedaría muy desesperado de su parte contestarle inmediatamente.
Pensó en una respuesta adecuada y entonces, advirtió que otro mensaje llegaba.
"Lo siento, quizás es mal horario, no quiero molestar"- leyó y ella se sintió algo culpable por leer los mensajes, pero no contestarlos.
"No me molestas realmente, solo tomaba un baño"- envió y luego se arrepintió, porque supo que él se estaba preguntando, con una sonrisa, como era que ella leía sus mensajes mientras tomaba ese baño.
Tenía que enviar algo más, pero no se le ocurría qué, y entonces, él la llamó por teléfono…
-Onur…- dijo con voz demasiado relajada.
-Es un baño de inmersión…- fue una afirmación más que una pregunta.
-Así es… pero no debería importarte…
-Sabes que sí…
-El perfil del personaje…
-Creí que esa excusa había espirado…- dijo y ambos rieron con nerviosismo.
-¿Qué quieres?
-Escuchar tu voz… decirte que me gustaría estar allí…
-¿No crees que te estás sobrepasando un poco?
-Estoy siendo sincero… pero bueno… cuéntame… ¿qué me perdí?
-Casi nada… fue algo aburrido… simple… no te hubiera gustado…
-Es una lástima, podrías haberme acompañado…
-¿En calidad de musa?
-En el peor de los casos…- dijo y ella sonrió, sin querer imaginarse cuál sería el mejor de los casos…
-¿Mañana era que volvías? - le preguntó con incomodidad.
-Intenté que fuera hoy, pero no había vuelo…
-Relájate… te vi bien hace un rato, en el programa de chismes…- dijo y sofocó una risa.
-¿Me viste?
-Así es… pasaba los canales buscando algo y te vi…
-Entiendo…- dijo y se produjo un silencio algo incómodo- Sehrazat…
-Dime…- dijo ella en voz baja y miró la contratapa del libro, en donde había una fotografía de él.
-Si alguna vez te invito a venir… digo, a una firma de libros… ¿vendrías?
-Onur…
-Es una pregunta directa… no des vueltas…
-¿Para ayudarte a promocionar tu libro? No creo que me necesites…
-Entiendo…- dijo él algo desilusionado- nos vemos mañana…- agregó y no le dejó contestar antes de cortar la comunicación.
Sehrazat se mordió el labio con algo de culpa. ¿Qué le pasaba a ese hombre? ¿de repente se ponía en plan seductor? La realidad era que no, él siempre le había demostrado su interés, pero con el correr de los días y el trabajo que habían compartido, esa seducción se había transformado en compañerismo y ella debía admitir que lo extrañaba… aunque nunca se lo dijera…
Miró hacia el techo, estuvo a punto de sumergirse para que el agua la tapara, pero miró su móvil…
"Si"- escribió y lo envió sin pensarlo demasiado.
Intentó imaginarse las reacciones que él pudo haber tenido.
Onur tardó unos cuantos segundos en responder.
"Lo tendré en cuenta"- leyó ella y sintió otro estremecimiento.
Tal vez el agua se había enfriado… o quizás era ella que sentía el cuerpo cálido…
Tomó su bata y salió del agua.
Se cambió y decidió irse a dormir. Debía aprovechar esos días más tranquilos para recuperar algo del sueño atrasado que tenía…
Se durmió pensando en lo que él le había dicho y en esa pequeña aceptación de ella, dejando la puerta entreabierta para que él pudiera seguir insistiendo, sin parecer un loco…
Se despertó al día siguiente y se preparó para ir a trabajar.
Se enfocó en terminar su informe y luego de almorzar algo sencillo, comenzó a organizar unos archivos viejos, creyendo que en algún momento la llamarían para un nuevo caso…
No lo vio acercarse, estaba enfrascada leyendo un viejo informe para archivar.
Sintió su perfume y el agradable aroma de su café favorito… entrecerró los ojos…
Onur dejó un vaso sobre su escritorio en donde su nombre se veía abreviado "SZT" y ella levantó la vista con una sonrisa.
Él sintió que quería abrazarla, pero por supuesto se contuvo y le devolvió la sonrisa.
-Bienvenido…- le dijo y levantó el vaso, cerrando los ojos al acercarlo a sus labios para probarlo.
-Lo se…- dijo él y se sentó frente a ella, sus ojos fijos en cada gesto, como siempre, casi tratando de memorizar los detalles.
-Tengo de admitir que te extrañaba… y a tus cafés…- dijo con una sonrisa ella.
-Algo es algo…- dijo él y sonrió, alzándose de hombros…
Bueno, espero seguir pronto con esta historia. Nos vemos. Gracias por seguir leyéndola!
