Capítulo 20
Sehrazat sintió que sus piernas se aflojaban luego de la intensidad del beso que habían compartido, pero que ahora se había suavizado un poco, ambos incapaces de soltarse, de pensar, de tener que darse explicaciones…
Finalmente, él fue quien se separó suavemente y la tomó de la cara, observando que a ella le había tomado un poco más de trabajo abrir los ojos…
Sonrió a medias, y ella le devolvió la sonrisa, algo agitada…
Se perdieron uno en los ojos del otro y ella entrelazó sus dedos con los de él…
-Ven… te llevaré a tu casa…- le dijo y él asintió y la siguió, porque la hubiera seguido hasta el fin del mundo.
Llegaron hasta el auto en silencio y subieron. Él no se animaba a hablar, pero quería preguntarle miles de cosas… sobre todo ¿cómo seguir?
La música de la radio amenizó el viaje, porque ninguno de los dos habló. Cada uno se perdió en sus pensamientos…
Al estacionar frente a la casa de él, ella giró su cuerpo para mirarlo…
-Onur…
-Dime…- dijo él y levantó una mano para acariciar suavemente su cara. Sehrazat sintió que su corazón se aceleraba.
-Quiero serte sincera…
-Por favor…- le dijo él y pudo ver como ella pensaba las palabras para decirle…
-Me muero de ganas de bajar contigo… de dejarme llevar… se que no me arrepentiría, de no ser porque estoy segura de que no sería suficiente… y me pesa no poder ofrecerte más…
-Sehrazat…- dijo él tratando no dejarse llevar por la necesidad que tenía- te escuché… y quiero que sepas que entiendo perfectamente tus motivos y aceptaré lo que puedas ofrecerme…
Ella se quedó mirándolo con incredulidad. Creyó que él argumentaría con ella, que intentaría convencerla o que quizás se ofendiera…
-Escucha…- dijo él mientras sus dedos ascendían suavemente por su brazo, acariciándola y distrayéndola un poco- dijiste hace un rato que necesitabas sentirte protegida, deseada, estar en sintonía con alguien… y yo puedo ofrecerte eso… ¿qué tendría a cambio? Saber qué se siente… disfrutar de lo que tú estés en condiciones de darme…
-¿Y mañana? - le preguntó ella.
-¿Mañana? Somos adultos… si te refieres a vernos todos los días luego de… estar juntos… no creo que sea la primera vez que a alguien le sucede… ¿verdad? - le dijo y ella asintió.
-No habrá arrepentimientos…
-No puedo hablar por ti, pero me esforzaré para que no te suceda… de mi parte no los habrá…- dijo él.
Sehrazat se mordió el labio y él creyó que tendría un ataque ahí mismo. Las dudas eran escasas, la necesidad iba ganando terreno…
Ella inspiró hondo y se bajó del auto. Él también lo hizo y entraron a su casa. Aún a oscuras, ella lo tomó de la mano y lo atrajo a su cuerpo. No sabía por qué, pero se sentía más a salvo en la penumbra…
Lo miró con deseo y él la dejó hacer, quería respetar sus reglas…
El primer beso fue húmedo, lleno de promesas. Él se entregó totalmente y ella fue quien tomó el control, sus manos desplazándose desde su nuca hasta sus hombros y luego hacia su torso, desabotonando su camisa para poder sentir su piel bajo sus dedos…
Onur suspiró cuando finalmente sintió los dedos de ella acariciándolo y no pudo evitar dejarse llevar por todo lo que sentía y apretarla contra su cuerpo mientras sus manos la exploraban por sobre la ropa, hambrientas como lo estaban las de ella antes de acceder a su piel…
El beso se interrumpió para que Sehrazat se quitara la remera que llevaba puesta y cuando ella lo buscaba con su boca, él la detuvo para observarla un momento, y entonces ella aprovechó para quitarle la camisa…
Entre besos continuaron quitándose lo que quedaba de ropa y finalmente estuvieron piel contra piel…
-Mi habitación…- dijo él en su oído- queda arriba… estaremos más cómodos…- agregó y ella asintió.
Onur la vio moverse hacia la escalera y sus ojos la acariciaron hambrientos… su cuerpo tenía varias cicatrices, que él entendía, habían sido a raíz de su trabajo… por un segundo se imaginó haciendo un inventario de ellas y finalmente, cuando Sehrazat ya se impacientaba porque él no la seguía, se aventuró tras ella y la alcanzó justo cuando llegaba…
-Sehrazat…- dijo él y ella apoyó su dedo índice para hacerlo callar.
-Hablemos después…- dijo y lo besó.
El ruido del teléfono de él los interrumpió y él le pidió disculpas mientras lo desconectaba…
Sehrazat se acercó a la ventana, las luces de la ciudad que tanto amaba, aparecieron ante sus ojos y se quedó allí, disfrutándolas.
Sintió las manos de él, corriendo su cabello a un costado, delicadamente y luego sus labios en su nuca, haciéndola temblar…
Los dedos de Onur, ubicados en su cadera, ascendieron suavemente y luego de encontrar su pecho y acariciarlo un momento, provocando un par de suspiros, descendieron hacia abajo, pasando por su ombligo y ella echó la cabeza hacia atrás al sentirlo estimulado contra su espalda baja…
Onur mordisqueó suavemente su hombro y la escuchó suspirar otra vez. Se permitió un momento de caricias suaves y estimulantes y luego la hizo girar…
Vio sus ojos nublados por la pasión y la tomó de la mano para llevarla hasta la cama…
La hizo recostar y luego se dedicó a besar cada centímetro de su piel, ella se agitó, necesitaba sentirlo, pero supo que le debía una retribución a todas las caricias que él le había hecho…
Se incorporó y él la miró con deseo al ver que ella lo hacía recostar a él para acariciarlo y cerró los ojos al sentir sus manos y sus labios exactamente donde los necesitaba…
Durante un buen rato ella se dedicó a satisfacerlo y luego descendió sobre él, sus ojos cerrados, totalmente enfocada en él y Onur se quedó mirándola…
Se preguntó si ella se arrepentiría al día siguiente, y se dio cuenta de que no importaba… que ambos tenían que aprovechar esa oportunidad, ella de sentirse deseada, protegida en sus brazos y él, de saber qué se sentía tenerla así, toda para él…
Onur se incorporó para tomar su cara y besarla largamente y finalmente la sintió temblar, producto del máximo placer…
Sehrazat abrió los ojos mientras intentaba recuperarse y lo sintió llegar al suyo, y mirarla embelesado, pleno de satisfacción…
Él la besó con ternura cuando se desconectaron y la abrazó un momento, su nariz en su cuello, sintiendo como los latidos de ella se iban calmando de a poco…
-¿Estás bien?- murmuró sobre su piel y ella asintió.
Se quedaron dormidos, y Onur se despertó un par de veces, sonriente y satisfecho, solo para apretarla en sus brazos y aspirar su aroma para seguir durmiendo…
Todavía no había aclarado cuando Sehrazat abrió los ojos. Pestañeó un par de veces mientras se preguntaba en una décima de segundo dónde estaba y con quien…
Sintió el aroma de él a su alrededor y descubrió que estaba abrigada entre sus brazos, había refrescado, pero ella estaba deliciosamente templada, protegida…
Se mordió el labio mientras lo observaba, luego de girar hacia él, en la penumbra, las luces que entraban por la ventana iluminando suavemente sus facciones…
Sintió lágrimas en los ojos, hacía demasiado tiempo que no se despertaba en la cama de nadie… y él era tan especial...
De pronto, luego de mirarlo largamente, él parecía ajeno, despreocupado, feliz… decidió que no podía quedarse allí. Tenía pánico de sucumbir ante esa mirada profunda, azul como el mar…
Besó su mejilla con suavidad y él se quejó, acomodándose cuando ella se escurrió y se escapó de su lado.
Sehrazat bajó y buscó su ropa, toda desperdigada en la planta baja, al lado de la puerta.
Quiso reír a carcajadas, su autodeterminación había durado lo mismo que su ropa en la casa de Onur…
Suspiró antes de salir y cerró la puerta con cuidado…
Se sentó tras el volante y puso el auto en marcha. Condujo un buen rato y terminó a orillas del Bósforo, observando el amanecer…
Se preguntó si él ya estaría despierto y si se habría enojado con ella, por haberse escapado en mitad de la noche…
Supo que, de haberse quedado, seguramente habrían vuelto a entregarse uno al otro…
Frotó sus ojos y se dio cuenta de que su perfume estaba impregnado en su piel… y en ese momento supo que la noche que había pasado con Onur, estaría grabada en su memoria para siempre…
Bueno, finalmente no pudieron evitar entregarse uno al otro! Espero que les siga gustando! Gracias por leer!
