Capítulo 23

Sehrazat levantó la mano cuando lo vio aparecer en la recepción. Sentía mariposas en el estómago cada vez que recordaba lo que había sucedido la noche anterior.

En un punto estaba agradecida de que las cosas estuvieran así, porque no se consideraba emocionalmente preparada para dar un paso con él… pero por el otro, sentía algo de ilusión, porque con él era imposible no sentirla…

-Me avisaron que nos esperan afuera…- dijo con gesto adormilado y ella sintió ternura.

-Vamos…- dijo con una sonrisa.

Llegaron a tiempo para ver la preparación del globo. El que les tocó era muy bonito y colorido y de pronto, Sehrazat sintió un poco de temor…

-¿Ya has subido? - le preguntó en voz baja cuando se preparaban para comenzar.

-Una sola vez… es una hermosa sensación… ya verás…

En el momento en que el globo comenzó a subir, Sehrazat sintió una revolución interna, no por temor, sino por todo lo que estaba viviendo esos días. Deslizó sus dedos y tomó los de él, que la miró de costado, con una sonrisa…

Él la hizo mirar hacia el horizonte, consciente de que pronto saldría el sol y ese era un espectáculo que no debían perderse…

Onur la sintió temblar levemente y la abrazó por detrás, apoyando su mentón sobre su hombro, sus manos reunidas a la altura de su ombligo, protegiéndola de la brisa fresca…

-¿Estás bien? - le preguntó al oído, su voz era baja, profunda, íntima.

-Sí…- pudo contestar solo ella, que temblaba, sin saber si era por el frío o por las sensaciones que tenía.

El sol eligió ese momento para comenzar a mostrarse y Onur la escuchó suspirar.

-Increíble…- dijo ella entrecerrando los ojos, unos minutos después, cuando el disco dorado se veía completo.

-Lo es…- volvió a decirle al oído- desde que aceptaste venir aquí, fantaseaba con esto…- dijo y ella recostó su cabeza sobre él.

Sehrazat cerró los ojos y sintió lágrimas. No quería llorar, pero casi no podía evitarlo.

Refregó sus ojos con los dedos para evitar que fuera tan evidente. Él la hizo girar y la miró.

-Sehrazat…

-Lo siento… estoy bien… solo… recordé una promesa que me había hecho Ahmet… mi marido…

-No lo sabía…- dijo él en voz baja y besó su frente con ternura- ¿sabes qué? No hablemos más… disfrutemos de esto… tú no lo habías hecho y yo quería hacerlo contigo…- dijo y ella sonrió, secó sus lágrimas y luego entrelazó sus dedos con él…

Se mantuvieron en silencio el resto del paseo. Cada tanto cruzaban miradas, ambos casi perplejos por la belleza del paisaje.


Cuando bajaron, caminaron hasta el transporte que los llevaría de vuelta al hotel…

-¿Qué tienes que hacer hoy? - le preguntó ella con suavidad cuando subieron y se acomodaron dentro del auto.

-Solo una firma de libros al mediodía… y luego nada más, el vuelo sale a las 9 de la noche, no pude conseguir nada antes…

-No te preocupes… estoy pasando un fin de semana relajado… no importa nada más…- dijo con una sonrisa.

Llegaron al hotel y desayunaron algo, estaban hambrientos. Luego cada uno volvió a su habitación y quedaron en encontrarse para ir a la firma del libro…

Ella lo sorprendió con otro vestido que había visto y se había comprado en un local cercano al hotel…

Él se quedó mirándola y sonrió.

-Vi ese vestido ayer… pensé en que te quedaría bien… creo que no fui demasiado justo… te queda increíble…- le dijo y la vio sonrojarse, pero sonreír agradecida.

-Me gustó, no suelo hacer estas cosas, porque en general no tengo tiempo de ir de compras… hace siglos que no me compraba un vestido…

-Hiciste bien… ¿me acompañas a la firma?

-A eso íbamos…- dijo ella y él le ofreció su brazo.

Se produjo el revuelo acostumbrado cuando llegaron. A pesar de que se trataba de un lugar pequeño, había mucha expectativa y en seguida le preguntaron a él, si la mujer que lo acompañaba era la inspiración de su próxima novela…

-Lo es… ella me inspira de muchas formas diferentes… es una mujer sensacional, extraordinaria… y su trabajo es lo más importante para ella…

-¿Habrá lugar para el amor?- preguntó el periodista que los entrevistaba antes de comenzar.

-Hemos aprendido a compartir muchas cosas… lo que tenemos es una hermosa amistad…- dijo y sonrió

-Señorita… detective… ¿está usted de acuerdo con lo que dice el señor Aksal?

-Por supuesto… tengo que confesar que siempre he leído sus novelas y para mí fue una sorpresa que él me eligiera como su inspiración… pero la verdad es que no quiero descuidar mi trabajo, para mí no es un juego…

-¿Y con respecto al amor? ¿Está usted comprometida con alguien más?

-Yo… preferiría no hablar de mi vida privada… esta relación laboral que tengo con el señor Aksal, es momentánea, aunque no dudo que será beneficiosa para ambos, yo lo inspiro y él me ayuda con los casos que resuelvo…

Onur la miró de costado y avanzaron hasta donde él se sentaría para comenzar a firmar los ejemplares…

-Creo que estás más distendida que nunca…

-Lo estoy… aprendo rápido, ¿no crees?

-Así es… bien… ¿me esperas?

-Lo haré… estaré por aquí…- dijo y él asintió sonriendo.


Se formó una larga fila de fanáticas de Onur que esperaban su firma y Sehrazat aprovechó para mirar aquí y allá, los distintos libros que había allí, en esa librería…

Cuando casi no quedaba gente, compró un ejemplar de su novela y se colocó al final de la fila…

Onur se sorprendió al verla allí… y como detrás de ella se agregaron dos personas más, ella sonrió cuando él le devolvió el ejemplar firmado y decidió esperarlo a la salida…

Su corazón se aceleró al abrir el libro y encontrarse con la letra tan personal de Onur…

Para la más extraordinaria de todas las musas. Espero que nuestra "relación" transcienda lo laboral y se convierta en algo más, y si no es así, eres el mejor y más tierno de todos mis recuerdos…

Sehrazat sintió calor en sus mejillas y cerró el libro.

-Creo que te gustó más la dedicatoria de tus ojos y tu sonrisa…- dijo y sonrió.

-Supongo que era menos comprometida…

-Así es…- dijo y se perdió en sus ojos- ¿almorzamos?

-Invito yo…- dijo ella y él negó con la cabeza.

Fueron a un lindo restaurante que ofrecía comidas típicas. Se quedaron charlando un rato sobre las impresiones que había tenido Onur en la firma de libros…

-Seguramente esto se pondrá mejor cuando se publique la novela basada en ti…

-¿Cuándo será eso?

-En un mes o dos… ya está todo cerrado…

-Entiendo…- dijo y bajó la vista.

-Me ofrecieron un contrato para escribir dos libros más…- dijo él y ella se quedó mirándolo.

-Entonces no tienes que irte…- dijo en un tono demasiado feliz.

-Parece que de repente te alegras de tenerme a tu lado…

-No es así… eres una molestia, Onur…- dijo y él cambió su cara a una de preocupación y ella lanzó una carcajada- me alegra tenerte a mi lado… ya lo sabes porque te lo he dicho… y hasta lo reconocí ante los periodistas...

-No tiene nada de malo que lo repitas de vez en cuando…

-Te gusta que te adulen…

-Lo amo…- dijo él y tomó su mano y ella se quedó mirándolo cuando la besó con suavidad, sus ojos en los de ella- se que corro el riesgo de morir, pero tengo que decirte algo…

-¿Qué? - preguntó ella y su sonrisa se desvaneció.

-Acabo de recibir una llamada… me pidieron que pase los pasajes para mañana por la mañana… soy viajero frecuente y a veces pasa, tienen confianza conmigo…

-Onur…- dijo mirándolo con incertidumbre.

-El vuelo sale mañana a las 6 de la mañana…

-Pero…

-Llegarás al trabajo…

-¿Por qué quieres realmente que nos quedemos una noche más? - le preguntó ella directamente.

-Quizás porque lo paso increíble contigo y quiero que esto no se termine nunca…

-Pero…

-Son solo unas horas…

-Tú esperas que pase la noche contigo…- dijo y ambos se quedaron callados.

-Si quisieras hacerlo, lo aceptaría feliz, pero tienes tu habitación…

-No creo que tenga posibilidad de elegir ¿verdad? - dijo y lo vio negar con la cabeza.

Onur se mordió suavemente el labio para no hiperventilar. Ella había cambiado sensiblemente desde el momento de haberse conocido. Él podía sentir que a pesar de lo que dijera, ella se sentía bien a su lado, y aunque no había aceptado quedarse para compartir la noche con él, para Onur fue importante que ella no se enojara y lo aceptara…


Prometo seguir pronto! Gracias por leer!