Capítulo 24

Onur se perdió en los ojos de Sehrazat que reía a carcajadas, sin duda el vino que habían bebido ayudaba a que se distendiera un poco más y los comentarios de él y las miradas que compartían, habían hecho el resto para que ambos disfrutaran la velada…

La cena terminó y decidieron ir a sus habitaciones…

-Uff manché la manga de mi camisa con vino…- dijo Onur y Sehrazat sacudió la cabeza.

-Tengo un quitamanchas en mi maleta… te lo prestaré para que no se eche a perder y él la siguió hacia dentro de su habitación- aquí está… -dijo y le mostró un pequeño frasco con rociador- es muy bueno… solo tienes que rociar la mancha y luego frotarla un poco…

-Gracias…- dijo y ella puso los ojos en blanco cuando lo vio algo reacio a moverse.

-Ven… te ayudaré…- dijo y lo empujó hacia el baño.

Onur se quedó mirándola mientras ella quitaba la mancha y al terminar, Sehrazat le sonrió con satisfacción…

-Listo… problema arreglado…- dijo y él la miró de cerca. La tensión era muy evidente.

-Debo estar loco… o ser un suicida…- le dijo y la tomó de la cara, se inclinó suavemente y capturó sus labios sin pensarlo más, y la escuchó suspirar por lo bajo, cosa que le dio ánimos para seguir un momento más.

Ella le devolvió el beso y luego lo soltó con la misma suavidad. Bajó la mirada, agitada… él apoyó su frente sobre la de ella…

-Buenas noches…- le dijo sobre sus labios y la sintió temblar.

-Descansa…- fue una especie de suspiro.

Onur se demoró unos segundos y se dirigió a la puerta que comunicaba ambas habitaciones, que todavía no se había abierto nunca desde que estaban allí…

La destrabó, y antes de irse, giró para mirarla, ella estaba en la misma posición en que él la había dejado… de pie en medio de la habitación…

Sehrazat miró la puerta cerrarse y sintió que su cuerpo le pasaba factura… el deseo era muy intenso…

Cerró los ojos y se mordió el labio. En otro momento solo podía fantasear, ahora sabía perfectamente lo que se sentía estar en sus brazos…

Se acercó a la puerta… tenía que inventar una excusa… necesitaba quedarse un rato más con él… necesitaba que él insistiera… que tomara una vez más la iniciativa…

Levantó la mano para girar el picaporte…

Él ya había tomado la iniciativa de cancelar el vuelo y hacerlos quedar una noche más… la había besado y luego, le había dejado la decisión a ella, ahora todo dependía de ella… y Sehrazat se moría de ganas…

Giró el picaporte y cuando abrió la puerta, tratando de pensar en una excusa, lo vio frente a ella, tan cerca, porque seguramente él se había quedado tras la puerta, rogando que ella fuera a buscarlo…

-Te necesito…- le dijo en voz baja y él asintió.

-Yo también…- le contestó antes de que sus labios colapsaran intensamente, al igual que sus cuerpos…

Onur la ayudó a quitarse el vestido mientras se movían, tambaleándose entre besos hasta llegar a la cama de él…

Ella cayó sobre el cómodo colchón y lo miró con deseo mientras él se quitaba la ropa.

Él la cubrió con su cuerpo mientras sus bocas batallaban y las manos de ella lo acariciaban, sintiendo que su piel quemaba…

Tomaron turnos para besar y estimular al otro y cuando se convirtieron en uno solo, ella, que había quedado sobre él, se perdió en sus ojos…

-¿Volverás a escaparte, detective? - le preguntó algo agitado, sus manos acariciándola lánguidamente.

-No lo haré…- contestó ella, sus ojos en los de él, mordiéndose el labio.

-No lo se…- dijo él y ella se inclinó y lo besó.

-Cállate ya…- lo amonestó y él rio.

Él llegó al clímax primero y la miró con los ojos nublados por el placer… y entonces ella se dejó ir, y lo siguió, jadeando luego en busca de aire…

Se desconectaron y él la tomó entre sus brazos…

-Si quieres dormir en tu habitación…- le dijo luego de un rato de silencio, cuando ya se habían recuperado.

-¿Por qué estás siempre a la defensiva?

-Porque no quiero presionarte…

-No lo haces… me gustaría que fueras totalmente libre… si vamos a dejarnos llevar, es lo mejor…

-Bien…- dijo y besó sus labios- lo haré… y ahora te dejaré dormir, no quisiera que me culparas por tus ojeras…

Sehrazat lanzó una risita y se acurrucó en sus brazos…


Unas horas más tarde, ella abrió los ojos y se sintió cómoda en sus brazos. Pensó en irse, y se sintió ridícula… ¿por qué no podía disfrutar eso, lo que fuera que estaba sucediendo entre ellos?

Se movió un poco y él descansó una mano posesivamente sobre su pecho. Sehrazat cerró los ojos, desbordada de pasión…

Giró hacia él y lo observó. Onur tenía algo que despertaba todo su interés y su piel se erizaba en anticipación ante cualquier posibilidad de estar en contacto con él…

Sehrazat se dejó llevar y comenzó a besar su piel y él se despertó en medio de sus caricias y volvieron a hacer el amor hasta quedar exhaustos…

Cuando casi amanecía, fue el turno de Onur de despertarse. Hundió la nariz en la nuca de ella que protestó con suavidad y eso lo hizo sonreír. Ella no se había escapado, o porque estaba agotada, cosa que era altamente posible, o porque no había querido, que era exactamente lo que él deseaba… pero estaba allí, acurrucada entre sus brazos, descansando tranquila, ajena a todo…

El teléfono sonó en ese momento y ella se despertó.

-Diga…- dijo Onur con voz gruesa, adormilada y ella frotó sus ojos para despertarse- sí, gracias…- dijo y colgó.

-El vuelo… deberíamos prepararnos…- dijo ella y él sonrió.

-Buenos días…- le dijo y se acomodó sobre ella, sonriente...

-Buenos días…- le dijo y aceptó tierno beso en sus labios.

Él se levantó y se encerró en el baño. Ella lo siguió con la mirada hasta que la puerta se cerró.

Sintió que su piel se erizaba por enésima vez desde esa noche, ya devenida en día…

Trató de auto convencerse de que tenía mucha química con Onur y que necesitaba sentirse deseada…

Se levantó con la idea de vestirse rápidamente, se sentía algo incómoda con la situación…

Onur salió del baño y la acarició con la mirada mientras ella se apresuraba a juntar sus cosas…

-¿Quieres que pida algo de desayunar?

-Mejor no… deberíamos prepararnos… si hay tiempo podemos desayunar en el aeropuerto… sino en Estambul…

De acuerdo…- dijo y la acercó a su cuerpo cuando ella estaba por irse.

-Onur…

-Me alegra que no te hayas escapado…- le dijo sobre sus labios.

-A mi también…- le dijo y él sonrió.

-¿Decidiste no hacerlo? ¿o estabas demasiado cansada?

-Sigues a la defensiva… quise quedarme contigo… por eso te desperté en mitad de la noche… ¿o no lo recuerdas?

-Perfectamente…- le dijo él con una sonrisa.

-Entonces mejor te callas y te preparas para irnos…

-Entendido, detective…- le dijo y ella se mordió el labio para no reír.


Llegaron para tomar el vuelo de vuelta con el tiempo suficiente. Durante el viaje ella se quedó dormida, y él, aunque estaba algo cansado, se dedicó a mirarla. No quería atosigarla con preguntas, pero necesitaba saber si ella no querría volver hacia atrás esos pocos pasos, o muchos, en realidad, que habían avanzado…

-Onur…- le dijo cuando el avión había comenzado a descender y ella ya estaba despierta.

-Dime…- le dijo él.

-Lo pasé muy bien…- le dijo y él asintió.

-Así es… yo también…

-Pero… quiero decir… esto no quiere decir que…- dijo y se interrumpió.

-Por supuesto…- dijo él con algo de desilusión, que, por suerte, ella no notó.

-Bien… me alegra que nos entendamos…

-Tranquila…- dijo y a manera de despedida, tomó su cara y besó sus labios con tanta familiaridad, que ella se quedó algo callada por el resto del viaje…


Continúa el romance... veremos como sigue! Gracias por leer!