Capítulo 27

Gani le hizo señas a Onur, que lo miró fingiendo fastidio y se acercó…

-¿Qué ocurre Gani?

-¿Todo está bien?

-Sí… si te refieres a las amenazas de Sehrazat, tranquilo… todo está bajo control…

-¿Volvieron a amenazarla?

-Así es… pero me lo contó… estoy cerca de ella, no te preocupes, estará protegida…-dijo y el joven sonrió con agradecimiento.

-¿Qué están murmurando ustedes? - preguntó Sehrazat con una sonrisa, al verlos hablando en voz baja.

-Nada… le agradecía una vez más por la increíble máquina de expresos que nos regaló…- dijo Gani y le guiñó el ojo a Onur.

-Pues si…- dijo y se perdió un momento en los ojos de él- fue un regalo útil…

El día continuó y cuando atardecía, Sehrazat notó a Onur algo ansioso…

-Me estás alterando a mí…- le dijo bufando.

-Lo siento… es que… estoy pensando en tu seguridad… quizás podría contratar algunos hombres para que custodien mi casa…

-Ni se te ocurra…- dijo ella en voz alta y luego bajó el volumen- nadie puede enterarse de que estoy contigo…

-Se que pretendes mantener tu vida privada en ese estado… pero esto no se trata de una aventura romántica, Sehrazat…

-Por supuesto que no…- ella remarcó las palabras- pero igualmente no quiero que se sepa… ¿estamos? Además… yo me siento segura contigo… quiero decir… me siento segura estando con alguien más… para poder defenderme mejor en caso de que pase algo…

-Así es…- dijo él y se quedaron un rato más en silencio.


Ese día no hubo amenazas y Sehrazat estuvo a punto de argumentar con Onur la opción de irse a casa sola, pero supo que él se opondría y si se ponía en su lugar, hubiese hecho lo mismo…

Salió hacia el estacionamiento y Onur la siguió. Cuando se subieron a su auto, ella lo miró de costado…

-¿Qué quieres hacer? ¿compramos comida o cocinamos?

-Si quieres comprar, no tengo problema, pero me aseguré de tener una buena provisión para que accedas a todo lo necesario…- dijo y ella sonrió con algo de timidez.

-Onur… no hacía falta… solo me quedaré esta noche… y…

-No digas nada… no me cuesta hacerlo, eres importante…- aprovechó para decirle y ella desvió su mirada.

Llegaron a la casa de él y ella notó que había un hombre apostado en la puerta. Miró de costado a Onur, pero no hizo comentarios, tampoco podía entrometerse en su sistema de seguridad…

-Mamá…- dijo algo sorprendido cuando al abrir la puerta se encontró con doña Feride- ¿qué estás haciendo aquí?

-Vine a visitarte, hijo…- dijo y miró a Sehrazat- querida…- agregó a manera de saludo y Sehrazat quiso esconderse.

-Doña Feride… estoy aquí por una cuestión de seguridad…

-Entiendo…- dijo algo incómoda la mujer- con razón ese hombre en la puerta me pidió hasta el documento de identidad…

-Mamá…- dijo Onur al ver la mueca en la cara de Sehrazat.

-¿Pasó algo? - preguntó la mujer.

-Amenazaron a Sehrazat… le ofrecí quedarse aquí para estar más segura…

-Qué pena… bueno… me imagino que tendrán que trabajar… o relajarse… vendré otro día…- dijo y Sehrazat la detuvo.

-Si quiere quedarse a cenar yo… podría preparar algo…

-No te molestes querida…

-No es molestia… estoy agradecida por la hospitalidad de Onur… y si usted vino a visitarlo, no me gustaría alterar su rutina…

-No faltará oportunidad… y cuando todo esto termine podrías venir a cenar un día con Onur… así tendré una excusa para verlo, porque no lo hacemos tan seguido…

-Seguro que sí…- dijo Sehrazat un poco más relajada…

Onur acompañó a su madre hasta la puerta y Sehrazat suspiró con algo de alivio. Más allá de que la mujer no hubiese tenido reparos tan evidentes, haberla visto llegar así a la casa de su hijo no era demasiado positivo, al menos desde su punto de vista…

-Lo siento…- dijo él al entrar otra vez.

-¿Por qué?

-No esperaba verla aquí…

-¿La incomodé?

-No creo… más bien te incomodaste tú… y eso es lo que me importa…- le dijo con sencillez él.

-Está todo bien…- dijo y se dirigió a la cocina para ponerse a cocinar.

Onur la miró con una sonrisa en los labios, verla allí, moviéndose entre las cosas de él, en su casa, compartiendo cosas cotidianas le traía una hermosa sensación de bienestar…

Él se cambió y ella se enfocó en terminar de cocinar.


Se sentaron a comer y ella aceptó una copa de vino…

-Eres buena cocinando… mi madre diría que eres buen partido…- dijo riendo él y ella asintió.

-Una mujer cumpliendo tareas de policía no es buen partido para nadie…- dijo y él se perdió en sus ojos.

-Trabajas como cualquier mujer… pero además haces justicia en casos en los que alguien perdió un familiar… o un ser amado…

-Es la idea… creo que por eso decidí ser policía…- dijo ella dejando de lado la risa y dando paso a la nostalgia.

-Creo que no es demasiado original que te lo diga, pero te admiro… no lo olvides…- dijo y apretó su mano.

-Lo se…- dijo ella y giró su mano para apretar la de él.

Ella fue quien cambió drásticamente de tema, se sentía incómoda cuando la charla se tornaba más profunda…

-Creo que es un buen momento para que me des tu opinión…- dijo cuando se sentaron en el sofá a tomar un café.

-¿Mi opinión? - preguntó ella achicando los ojos, tratando de comprender.

-Mi novela… no me has dicho nada… tanto lío que hiciste para que te consiga una copia…

-Me la merecía…

-Lo se…- le concedió él- ¿entonces?

-No lo se…- dijo e hizo una mueca- me la imaginaba distinta…

-¿En serio? - dijo él algo impaciente.

-Creo que ella es muy parecida a mí… pero a pesar de sus conflictos existenciales, pudo ser más feliz…

-¿Tú crees? Bueno, el personaje se basa en ti, no eres tú...- le dijo para justificarse.

-Entiendo, sí… por supuesto…

-Pero ¿acaso tú no eres nada feliz?

-Es difícil… el sufrimiento y el padecimiento pore perder a mi familia tapó toda posibilidad de ser feliz…

-Entiendo que, en tus planes, la felicidad pasaba por esa familia… pero tú mereces ratos de felicidad…

-Esos están… seguro… la resolución de un caso difícil… una cerveza con los amigos… una charla profunda con Bennu…-dijo y él levantó una mano y acarició su cara- y tus libros…

-Mis libros…- repitió él.

-Tus libros me han ayudado en momentos complicados… no se si me hacen feliz… pero están allí… como una tabla salvavidas…

-Me alegra… al menos eso…

-¿Al menos? Te estoy confesando que tus libros me han ayudado…

-Esperaba tener un poco más de lugar en esos ratos de felicidad…- dijo algo triste él.

-Bueno…- dijo ella e inspiró, pensativa.

-Me alcanza con ser del grupo de amigos con quienes te hace feliz tomar una cerveza…

-Los momentos de pasión contigo también me hacen feliz…- soltó ella y se sintió algo sobrepasada.

-Sehrazat…

-No me malinterpretes…- dijo ella y sonrió- no es que te esté pidiendo nada…

-Lo tengo en claro… es cuando tú quieres, no cuando quiero yo…- dijo él y ella se quedó mirándolo.

-¿Es un reclamo?

-No… para nada…- dijo él y sonrió- ya te dije que aceptaría lo que tú quisieras darme…

-Bien… bueno… ¿dónde puedo dormir?

-Mi habitación es la más cómoda, pero tengo una al lado que acondicioné para ti… si no estás cómoda allí…

-No… no… me arreglaré estando allí…- dijo y se puso de pie, tomando su bolso para llevarlo con ella.


Sehrazat se desperezó un poco y él la acompañó hasta la puerta.

-Cualquier cosa que necesites, estaré al lado… - le dijo él y ella asintió.

-Gracias…- dijo ella y sonrió al ver que él miraba sus labios.

-Buenas noches…- dijo esperó a que ella entrara para hacer lo mismo y cerrar la puerta detrás de él…

Ella se quedó mirando el lugar que él había acondicionado para ella, se notaba que había hecho algunos cambios. Se quitó la ropa, se puso un pijama y se acostó.

Cerró los ojos y se lo imaginó a él, en la misma posición a solo unos metros de ella.

Sintió una revolución interna… ¿acaso él se había adueñado de sus pensamientos?

Tomó su móvil y buscó el chat que compartía con él…

-¿Estás despierto? - se animó a decirle luego de un rato.

-¿Pasó algo?

-Nada…- dijo ella

-¿Segura?

-Si, si…- dijo ella y decidió dejarlo en paz.

Sintió unos golpecitos en su puerta y luego vio la cara de él cuando se asomó.

-Lo siento… me quedé pensando que tal vez…

-¿Tal vez qué?

-No lo se… no se me ocurre nada…

-Tal vez la verdad sería mejor…

-Tengo ganas de dormir contigo…- dijo y ella hizo una mueca- ¿demasiado sincero?

-No… ven…- le dijo y él sonrió y se acercó. Se recostó a su lado y ella los tapó a ambos- para que no digas que todo es siempre cuando yo quiero…

-Sehrazat…- dijo él y ella sonrió.

-Dime…

-¿Son solo momentos de pasión?… digo… lo que compartimos cuando estamos juntos…

-Es una forma de llamarlos… por eso es tan complicado esto… porque estoy segura de que tú quieres algo más… una relación… y yo…

-Yo te necesito a ti… pero esto no es solo pasión… la pasión interviene… claro… pero…- dijo y ella colocó un dedo sobre sus labios, para impedirle seguir hablando.

Onur se perdió en sus ojos y ella se posicionó sobre él. Sus bocas se encontraron en un beso húmedo, pleno de necesidad y ambos perdieron la noción del tiempo…

Los dos se enfocaron en sentir y hacer sentir al otro y cuando finalmente se abrazaron exhaustos, él besó su frente…

-¿Esto te hizo un poco feliz? - le preguntó en voz baja.

-Así es…- dijo ella y él asintió.

-Descansa…- dijo y Sehrazat perdió su nariz en el cuello de él y se fue quedando poco a poco dormida…


De a poco... prometo seguir pronto! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!