Capítulo 39
Sehrazat trató de calmarse cuando vio la mirada melancólica de la mujer. Sin lugar a dudas estaba allí porque algo de lo que ella le había dicho le había llegado al corazón… o tal vez la había hecho decidirse.
-Esra…- dijo con suavidad y la vio acercarse, algo dubitativa, con los ojos mojados, mientras observaba a su hijo.
-Detective…- le dijo y extendió sus brazos para recibir al pequeño.
Sehrazat no dijo nada, solo observó el intercambio en cuanto madre e hijo se reencontraron. Por supuesto el pequeño pareció reconocerla, pero el momento más emocional lo vivió la mujer, que lo estrechó entre sus brazos, en silencio, pero dejando que las lágrimas prácticamente la cegaran…
-Me alegra que hayas venido…- le dijo cuando la mujer se calmó un poco y se lo entregó, para poder limpiarse la cara.
-Es tan difícil todo esto…- dijo y Sehrazat asintió. Aún le costaba entenderla, pero hacía el esfuerzo.
-Siéntate…- dijo y le entregó el niño a Onur, que se había acercado con un vaso de agua para Esra.
Onur se fue con el niño para que las dos pudieran hablar y no bien cerró la puerta de la habitación, Sehrazat se quedó mirando a Esra, a la expectativa…
-Sehrazat… puedo llamarte así, ¿verdad? - le dijo y la vio asentir- si tengo que ser sincera, yo tenía muy decidido que entregaría a mi pequeño en adopción… la historia con mi marido era muy complicada… la verdad es que nunca nos llevamos bien, tratamos de hacerlo cuando quedé embarazada pero no sucedió… y él hizo todo lo que puedas imaginarte para alejarme de él y del niño…
-Entiendo…
-La decisión de entregarlo nunca estuvo en duda… créeme…
-No creas que no intento entenderte… lo hago… pero me cuesta mucho dada mi historia personal…
-Por supuesto… mira…-dijo y estiró la mano y apretó la de Sehrazat con suavidad para después soltarla- siento que por algo fuiste tú quien vino a verme ayer… y luego de todo lo que me dijiste y me contaste sobre ti, me dejaste pensando…
-Me alegra…
-Yo… realmente soy un desastre… estoy sin trabajo, casi no duermo porque me paso todo el tiempo buscando como ganarme la vida… pero tienes razón, no puedo darme el lujo de abandonar a este pequeño que no tiene la culpa de nada…- dijo y se detuvo, al ver que Sehrazat luchaba por no dejar salir sus lágrimas.
-Te agradezco que lo pienses de esa forma… es así… este niño te necesita… yo… luego de hablar contigo sentí que había hecho lo correcto al tratar de convencerte, pero que, si tú continuabas con tu idea de darlo en adopción, seguramente habría alguna persona que lo querría tal como él lo merece…
-Así es… yo solía querer pensar en eso… pero se que soy su madre y que lo querré para siempre, no importa lo que suceda…
-Exactamente…- asintió Sehrazat.
-Por eso, vine a decirte algo y a pedirte un favor enorme…
-Dime… si puedo ayudarte, lo haré sin duda…
-Quiero quedarme con Mehmet… como sea… pero necesito algo importantísimo para poder lograrlo… necesito conseguir un trabajo y un lugar digno para que vivamos…- dijo y Sehrazat no pudo contener más las lágrimas.
-Me hace feliz escuchar eso…- dijo y fue su turno de apretar su mano.
-Necesito pedirte que lo cuides un tiempo más… y que me ayudes a conseguir un trabajo… yo… estoy en condiciones de hacer cualquier cosa si es necesario…
-No te preocupes, veré que puedo hacer y ten la seguridad de que cuidaremos a Mehmet mientras te aseguras un lugar y un trabajo estable…
-Gracias… muchísimas gracias…- dijo y se puso de pie.
Esra lo pensó un momento, pero luego abrazó a Sehrazat apretadamente. Estaba agradecida con esa mujer que le había abierto los ojos y la había convencido de luchar por lo más importante que tenía en la vida, su pequeño hijo…
Salieron buscando a Onur, para que la mujer pudiera despedirse del niño y Sehrazat supo que él había escuchado la conversación, no por curiosidad, sino por genuino interés en saber cómo seguiría esa historia…
-Me alegra que ella haya tomado esa decisión…- dijo al cerrar la puerta, luego de ver cómo la mujer llenaba de besos al pequeño antes de irse.
-Así es… es lo más sano para el niño…
-¿La ayudarás a conseguir trabajo?
-Haré todo lo posible…- dijo Sehrazat pensativa.
-Llamaré a la editorial… creo que estaban buscando gente para la recepción, creo que eso podría ser positivo…
-Onur…- dijo y apoyó su frente sobre la de él, el pequeño en el medio, haciendo que el intercambio fuera un poco más incómodo- eres un ser maravilloso…- dijo y sonrió luego de besar sus labios.
-Lo se…- dijo con una sonrisa y doña Feride llegó.
Le contaron brevemente lo que había ocurrido a la mujer y ella se quedó con el pequeño mientras ellos iban a trabajar.
Esa misma tarde, Onur recibió buenas noticias y supo que en la editorial tendrían en cuenta su recomendación para que Esra entrara a trabajar…
Sehrazat la llamó por teléfono y la escuchó emocionada del otro lado…
Esa noche, cuando terminaban de cocinar y se turnaban para descansar un poco. Onur se sentó a su lado y la observó, ella con los ojos entrecerrados, meciendo suavemente al niño…
-Se me ocurrió algo…- le dijo y ella abrió los ojos y lo miró.
-Dime…- le dijo ella atenta.
-Yo, tengo un par de propiedades a mi nombre… la mayoría están alquiladas, pero hay un departamento que se desocupó hace poco y no es demasiado grande… creo que podría ser útil mientras Esra encuentra el lugar que quiere para poder tener a Mehmet…
-¿Hablas en serio? - le preguntó ella algo sorprendida.
-¿Por qué no lo haría? Quiero ayudar… y puedo hacerlo porque tengo los medios…
-No se si ella lo aceptará…
-Yo creo que sí, sobre todo porque será un préstamo, para ayudarla a encauzarse…
-Onur…- dijo y miró al niño que se había quedado dormido. Se levantó con cuidado y lo dejó en la cuna- ¿te das cuenta de todo lo que estás haciendo por mí?
-Lo hago por ti…
-Eres una persona maravillosa…
-Antes era tan distinto… iba por la vida pensando solo en disfrutar… pero luego me encontré contigo… y tú me hiciste cambiar… todo esto lo hago porque quiero ayudar, pero mayormente porque me importa tu felicidad y se que esto te hace feliz…
-Mi vida…- le dijo ella y besó sus labios con ternura. Él la miró con dulzura y sonrió, ella no solía decirle de esa forma, generalmente era muy medida.
-Hacerte feliz se convirtió en el reto más importante de mi vida, últimamente…
-Es un reto que estás venciendo con éxito… soy feliz… lo soy…- dijo con emoción.
-¿De verdad? - preguntó él, y ambos supieron a qué se refería.
-No puedo decirte que no tenga recuerdos amargos de… de la pérdida de mi hijo y mi marido… pero siento que contigo estoy saliendo adelante…
-Sehrazat…- dijo él y la tomó de la cara, sus labios acariciándola mientras la emoción se apoderaba de ambos.
-Onur…- dijo y cuando él se separó para mirarla, dándole a entender que la estaba escuchando, ella sonrió, apretó los labios un momento y luego habló- te amo…- le dijo en voz baja, pero absolutamente audible.
-Te amo…- repitió él y la besó con emoción…
Hasta aquí llegamos. intentaré seguir lo antes posible, pero estaré unos días intentando descansar un poco y no se si podré dedicarme a escribir. Gracias por seguir leyendo esta historia!
